Capitulo 6
Príncipe o Emperador
En una casa de un pequeño barrio pobre, había una pequeña potrilla terrestre de al menos 11 años, cutie mark de un ordenador portátil. Su pelaje era rosa con crin largo verde como un mechón rojo y peinada con dos coletas. Ojos amarillos. Estaba sentada en un sillón viendo la tele en el cuarto de estar, cuando apareció su madre, una yegua terrestre de pelaje amarillo, crin liso corto negro y ojos verdes con apariencia de pony oriental. Llevaba un traje oriental rojo que impedía ver su cutie mark. La yegua mirando a la potra, la dijo a la joven.
Yegua: Vamos, Sena. Ya es hora de irse a dormir.
Sena: Sí, mamá.
Respondió la potrilla, levantándose del sillón. Ésta la recibió su padre. Un semental terrestre de pelaje azul marino, crin corto marrón con un mechón rojo, ojos amarillos. Portaba una larga chaqueta marrón que la impedía ver su cutie mark. El semental sonriendo, cogió a la potra y la puso encima de su grupa, mientras la decía a la potra.
Padre: Vamos, Sena. Hora de irse a la cama.
Sena: Sí, papá.
Respondió sonriente la pequeña, mientras su padre la llevaba a su cuarto. El cuarto de la pequeña era como la de cualquier potra de su edad, solo que tenía póster de la Patrulla Harmony en las paredes. Juguetes de la Patrulla Harmony como figuras y similares, también estaba un robot de juguete de clase titán Atlas que tenía desmotado una pierna y varias herramientas, dando a entender que la potra lo estaba montando.
El semental metió a la potra a la cama, mientras la iba arropando en ésta.
Padre: Bien, Sena. Ahora a soñar con los angelitos.
Le decía alegremente el semental, mientras le dedicaba una sonrisa a su hija. La potra una vez arropada, le comentó a su padre.
Sena: Oye, papá.
Padre: ¿Sí, pequeña?
Sena: Dime ¿Es cierto lo que cuentan en la tele? ¿Sobre que están echando a la gente de sus casas por la fuerza?
Preguntaba la pequeña potra, ya que desde hace, tiempo se ha ido circulando por televisión la noticia de se daban orden a los habitantes de ciertos barrios que lo abandonaran, ya que iban a demoler el lugar y construir nuevos edificios. Aunque había rumores de que lo único que hacían, eran echar por la fuerza a su gente y abandonarlos a la calle. Y si aquello no era suficiente, incluso empleaban la fuerza para hacerlo o hasta matar si era preciso.
El padre de la pequeña al escuchar eso, se puso serio, pero tratando de tranquilizar a su hija, la dijo.
Padre: No hagas demasiado caso ante lo que sale por televisión.
Le decía su padre, mientras miraba por un momento a la ventana donde se podía ver que ya era de noche con estrellas en el cielo, para luego volver a mirar a su hija y decirla.
Padre: Esta es tu casa y nadie te va a echar de aquí.
La potra sonrió ante las palabras de ánimo. Su padre también sonrió, pero su sonrisa desapareció cuando miró a la ventana, notando algo acercarse rápidamente y gritó.
Padre: ¡Cuidado...!
Gritó su padre, yendo hacia su hija y cubrirla con su cuerpo, justo cuando una bola de demolición atravesó la ventana como buena parte de la pared.
Sena: ¡Papá! ¿Qué ocurre?
Preguntaba asustada la potra que no entendía lo que pasaba. Su padre tras apartarse de ella, la sacó de la cama y poniéndola sobre su grupa la decía.
Padre: ¡No hay tiempo! ¡Tenemos que irnos!
Sin darla respuesta alguna, el semental salió corriendo con la pequeña del cuarto, mientras la potra veía la bola de demolición que estaba ahora saliendo del cuarto. En el cuarto de estar, estaba la madre con varias maletas y los tres juntos, salían rápidamente de la casa. Encima de la una mesa había una documento que ponía "Orden de Desahucio"
La familia salio rápidamente de la calle para ver un horrible espectáculo. Veían a soldados de Kamu sacando por la fuerza a la gente de sus casas y llevándolos a transportes como autobuses. La grúa que portaba la bola de demolición, seguía derribando más edificios.
La gente estaba asustada en que apenas sabían que estaba ocurriendo. Una anciana pony asustada, iba hacia un soldado de Kamu que era un grifo, le imploraba ayuda.
Anciana: ¡Por favor, necesito que me ayuden!
Imploraba ayuda la anciana. El grifo con porte militar y alzando en alto su arma apuntando al cielo, la dijo con una leve sonrisa maliciosa.
Soldado Kamu: Para eso estamos, señora.
Decía el soldado, mientras otros dos soldados de Kamu cogían a la anciana y la llevaban a un transporte cercano.
Mientras tanto, la pequeña Sena y su familia eran llevados por la fuerza por otros soldados de Kamu, pero durante el camino, los soldados separaron a los padres de la niña, siendo llevados en distintas direcciones.
Sena: ¡Mamá! ¡Papá!
Gritaba asustada la niña, mientras era llevado por un minotauro de Kamu, tratando ésta de ir con ellos, pero el minotauro no la dejaba. Los padres querían llegar hasta ella, pero dos soldados ponis de Kamu se lo impedían.
Padre: ¡Soltadnos!
Madre: ¡Queremos ir con nuestro hija!
Gritaban ambos padres, queriendo recuperar a su hija, pero los soldados se lo impedían y apenas nada de tiempo, desaparecen entre la gente. La potra seguía llamando a sus padre.
Sena: ¡MAMÁAA...! ¡PAPÁAA...!
Gritaba la niña, tratando de liberarse del agarre del minotauro, pero éste no la soltaba.
Minotauro de Kamu: Quieta, niña. Estate quieta.
En ese momento, alguien le empujó al minotauro con violencia al suelo. La niña pudo ver que quien la ayudo a que la soltaran, era una cebra algo mayor. Peinada a rastras y ojos grises. Llevaba un gran abrigo de cuero marrón que la cubría la mayor parte del cuerpo y una bufanda roja. La cebra mirando a la potra, la dijo.
Cebra: Corre, niña. No dejes que te cojan.
La potra obedeció y salio huyendo de allí. En ese momento, alguien golpe a la cebra por detrás, tirandola al suelo justo al lado de la grúa de la bola de demolición. El responsable era nada menos que Mordred, donde éste portaba un fusil reglamentario de las tropas de Kamu. Mordred mirando seriamente a la cebra, sin apartar la vista le dio su arma al soldado pegaso que tenía al lado y le ordeno.
Mordred: Si hace algo, mátala.
Le ordenaba el general al soldado, acatando éste la orden. Sin que nadie la viera, la cebra puso un dispositivo explosivo debajo de la grúa, antes de que la agarrara el soldado de Kamu que Mordred le había dado orden antes. Pero la cebra en cuando se levantó, le dio un fuerte codazo en el estomago del soldado. Ahí la cebra gritó a todo el mundo.
Cebra: ¡La grúa va a explotar! ¡Salid todos corriendo!
Avisaba la cebra, antes de salir corriendo, mientras la gente al oír el aviso de la cebra, salieron huyendo, justo a tiempo de que la grúa estallara en pedazos. La cebra recogiendo un megáfono que se había caído al suelo tras la explosión, se subió encima de un montículo de restos de un edificio y gritó por el aparato.
Cebra: ¡Escuchadme! ¡No hagáis caso a lo que dicen los soldados de Kamu! ¡Esos transportes no nos llevaran a un lugar mejor! ¡Nos echan de las casas para dejarnos pudrir en la calle! ¡Todo esto lo están haciendo sin la aprobación de las princesas Celestia o Luna, sino de esos miserables del consejo! ¡Nos quieren echar de aquí para llenar los bolsillos de unos malditos ricos burócratas! ¡Resistid!
Alentaba la cebra a la gente a rebelarse contra Kamu. Un soldado grifo apuntó a la cebra con su fusil, pero antes de que disparase, una bala le impactó en el brazo, haciendo gritar de dolor a éste y que soltara.
Todos miraron al origen del disparo y ahí vieron encima de un edificio a nada menos que al Soldado, portando éste su fusil pesado.
Soldado: Esa cebra os está diciendo la verdad. Kamu es el enemigo al igual que Shinra S.A. No os rindáis. Ellos solo os pueden esclavizar si les dejáis. Alzaos contra esos canallas.
Alentaba ahora el Soldado. La gente vio al Soldado con esperanza y como un salvador. Haciendo caso al Soldado, la gente salio huyendo, incluso los que estaban en los transportes, pese a los intentos de Kamu por impedirlo. Los soldados de Kamu apuntaron al Soldado y comenzaron a disparar. El Soldado saltó, esquivando los disparos al mismo tiempo que se refugiaba detrás de un transporte.
Los soldados de Shinra seguían disparando tratando de cerca al Soldado, mientras el el semental seguía detrás del trasporte. De su cazadora sacó una granada de energía y la lanzó por encima del vehículo que usaba como cobertura. Los soldados al ver la granada caer para luego rodar a sus pies, salieron corriendo para evitar la explosión, aunque no pudieron evitar algunos salir volando para caer encima de algunos transportes.
La gente que eran retenidas, salieron de los transportes y huyeron para alejarse de los soldados de Kamu, mientras los soldados trataron de detenerlos. Pero unos disparos impactando en las extremidades de los soldados, hicieron que estos cayeran al suelo.
Soldado: Si esa gente no quiere ir con vosotros, no les podéis obligar.
Decía el Soldado saliendo de detrás de un transporte y empuñando su arma. Los soldados de Kamu le apuntaban con sus armas y comenzaron a disparar contra él.
Soldado esquivaba los disparos. Luego de disparar por un rato, se detuvieron mientras Soldado parado por fin, dijo.
Soldado: Bien. Mi turno.
El Soldado fue corriendo hacia los soldados de Kamu y antes de que tuvieran tiempo de reaccionar, fueron todos éstos golpeados por Soldado con puñetazos y patadas o con la culata de su arma.
El Soldado al tener vía libre, salió de su escondite y fue poniendo en cada transporte unos explosivos remotos. De vez en cuando, tenía que quitar de en medio a algún soldado de Kamu que se topaba en su camino.
Una vez colocado los explosivos en cada transporte, éste con su rifle apuntando al cielo, lanzó una bengala roja. La cebra de antes al ver la bengala, exclamó.
Cebra: ¡La señal! ¡Todo el mundo! ¡Alejaos de los transportes, van a explotar!
Gritó la cebra y todo el mundo la obedeció, alejándose lo más posible de los transportes. Una vez que verifico que no había nadie, el Soldado activó el control remoto, haciendo estallar los transportes en miles de pedazos.
Más tarde, el Soldado estaba en un lugar oculto de la vigilancia de Kamu. Para ser más exactos, bajo las alcantarillas en lo que era actualmente la resistencia civil. Un grupo de ponis y otras razas que vivían en las zona pobres de la ciudad, donde la gente de Kamu los obligaba abandonar sus casas aunque fuera por la fuerza, incluso matarlos si era preciso. Mucha gente inocente se quedó sin hogar o incluso murieron asesinados por culpa de las fuerzas de Kamu.
Las actividades de como Kamu echaba a la gente o incluso asesinaba a éstos, no estaba a cara el público, siendo completamente ignorada por éstos o incluso la parte honesta del consejo ignoraban por completo esto. La mayoría de los soldados de Kamu que hacían este tipo de actividad, eran mercenarios contratados por Shinra S.A. y parte del consejo o la parte corrupta de ésta. Mercenarios que no tenían escrúpulos en hacer cosas horribles con tal de llenarse los bolsillos.
En la sede de la resistencia, varios civiles estaban a diversos quehaceres para asegurar el lugar, la comida, el mantenimiento de armas conseguidas de soldados de Kamu o robadas, obtención de información, curar a los heridos. Otros simplemente estaban ahí para tener un refugio seguro para sus familias.
Sobre una mesa de operaciones, estaba la cebra de antes, la que ayudo a la potra a salir de aquel agujero. Su nombre era Anne y era la líder de la resistencia. Junto a ella, estaba Soldado.
Anne: Muchas gracias por la ayuda amigo. Sin tu ayuda, no habríamos sacado a esa gente de allí.
Agradecía la cebra a Soldado. El Soldado que estaba apoyado contra una pared y con los brazos cruzados, no respondió. Simplemente miró y volvió a lo que estaba sin hacer nada. Junto a ellos estaban dos sementales.
Semental1: ¿Cuándo deberemos seguir con esto, Anne?
Preguntaba el semental mayor y casi entrando en la vejez, con barba y bigote gris, pelaje marrón, crin corta gris. Llevaba una gorra azul como bufanda azul y una larga chaqueta gris. Anne mirando al semental, le contestó.
Anne: Debemos resistir un tiempo aquí, Lewis. Si logramos aguantar por un tiempo en esta ciudad, no podrán echarnos. Si logramos revelar al mundo lo que hace tanto Kamu como Shinra, habremos ganado.
Lewis: Espero que tengas razón, Anne. Por el bien de todos.
Semental2: ¿En serio crees que vamos a poder aguantar aquí? Maldita sea. Esos tipos de Kamu están mejor armados como equipados y es cuestión de tiempo que encuentren este escondite.
Respondió otro semental no tan mayor como el otro pony, de pelaje color cobre. Crin corta marrón con entradas en la frente. Portaba una larga chaqueta marrón y una bufanda. Su tono no sonaba demasiado optimista.
Anne: Bob. Tenemos que hacerlo. Muchas familias han perdido sus hogares por culpa de esos malditos corruptos del consejo. Quieren destruir nuestro barrio para construir nuevos edificios que aporten dinero a sus bolsillos. A la cara del público, tratan de aparentar que lo hacen para mejorar la ciudad, pero muy lejos de la realidad. En realidad lo hacen para llenarse los bolsillos la parte corrupta del consejo.
Lewis: ¿Y lo saben todos los miembros del consejo eso?
Anne: Puedo aseguraros que no es así. Aquellos miembros que son honestos (de los pocos que hay) ignoran por completo esto y aunque no lo creáis, Shinra S.A. se ocupa de que eso no se sepa.
Lewis: Pero ¿Qué pinta Shinra S.A. en todo esto? ¿No se supone que es una compañía de fabricación de armas? ¿Por qué querrían destruir todo un barrio pobre como ocurre en otras ciudades? No le veo sentido.
Anne: Eso lo ignoramos. Nadie sabe quienes son Shinra S.A. o quienes son sus miembros. Pero una cosa si es segura, no podemos permitir que se salgan con la suya y debemos tratar de reunir pruebas que demuestren a todo el mundo la verdad.
Hablaba la cebra con plena convicción, decidida pase lo que pase a que la verdad salga a la luz y tanto Shinra como Kamu y los corruptos del consejo, reciban su merecido de una vez por todas.
Bob: Eso es más fácil decirlo que hacerlo. Sinceramente, yo no veo tan optimista eso.
Decía el semental, no mostrando ningún apéndice de optimismo. Lewis ahí le llamó la atención con tono molesto.
Lewis: ¿Y qué quieres que hagamos? ¿Rendirnos acaso? Eso es justo lo que esos miserables quieren. Yo perdí a mi hermano por culpa de esos canallas.
Le decía a modo de reproche Lewis a Bob. Anne le apoyó.
Anne: Muchos perdimos a nuestros seres queridos por culpa de esos canallas, pero todo esto puede cambiar. Tenemos a Soldado de nuestro lado.
Decía la cebra animada, mirando al Soldado que no se había movido del sitio y ahí le comentó.
Anne: ¿Y tú, amigo, qué dices? Nos vendría bien héroes como tú en la resistencia.
Le comentaba de forma animada la cebra. El Soldado sin mostrar emoción alguna, la contestó.
Soldado: Yo no soy un héroe. Solo soy un soldado. Mi único objetivo es acabar tanto con Shinra como con Kamu. Mientras nuestros objetivos coincidan, os apoyaré, pero poco más.
Decía el Soldado antes de apartarse de la pared y marcharse caminando de allí, bajo las atentas miradas de los presentes.
Lewis: ¿Qué le pasa a ese tipo? Casi diría que odia a Shinra y a Kamu más que nosotros.
Preguntaba el semental mayor.
Bob: No sé yo. Yo no me fío mucho de ese tipo.
Comentaban con cierta desconfianza el semental ante la actitud de Soldado. Anne ignorando eso, comentó.
Anne: Aun tenemos posibilidades. Por lo que me he enterado, el emperador Mike Bluer ha desafiado el consejo y ha tomado el mando de Equestria. Si logramos su ayuda, tendremos muchas posibilidades de ganar.
Decía con optimismo la cebra. La noticia de que Mike Bluer desafió al consejo y se hizo con el mando de Equestria, alentó a muchos de la resistencia civil a luchar por defender sus hogares de Kamu. Conocían bien la reputación de Mike Bluer sobre defender a los débiles y si lograban contar con su ayuda, tendrían más posibilidades de ganar. Pero aun quedaba el problema de como contactar con él y contarle lo que pasaba en los barrios pobres de varias ciudades.
Bob: Muy bien, listilla. Y según tú ¿Cómo contactamos con el alicornio ese y esperar que nos ayude?
Decía con cierto tono de sarcasmo el semental, ya que no confiaba demasiado en el plan.
Anne: Algún modo lo haremos. Solo tenemos que encontrar el mejor momento para ello.
Al día siguiente, Mike estaba en una rueda de prensa hablando con varios periodistas, mientras éstos le preguntaban y le hacían fotos a Mike. Lo único que separaba a Mike de los periodistas, era toda una fila de guardias reales de Equestria, comandadas por Blue Sky y su esposa Blitzstar. Había pasado una semana desde que Mike tomó el mando de Equestria, después haber desafiado abiertamente al consejo.
Periodista: Por favor, emperador
Periodista2: Cuéntenos sus planes de gobierno.
Periodista3: El pueblo de Equestria necesita conocer su política.
Hablaban sin parar los periodistas, queriendo tener respuestas, ya que la noticia de que Mike Bluer se había hecho con el gobierno de Equestria por la fuerza y que había desafiado la decisión del consejo, se había extendido rápidamente por todos los rincones de Equestria como en varios reinos, y quería respuestas. Mike Bluer alzando su casco en señal de silencio, les habló a los periodistas.
Mike: Calmaos un poco. Todas vuestras preguntas serán respondidas, pero en uno en uno, por favor.
Darkwing y Onyx estaban cerca, observando la rueda de prensa, mientras Holy y Dark Cloud estaban sobre una farola subidos. Los cuatro prestaban a las declaraciones de Mike.
Onyx: Que rápido ha pasado la noticia sobre que Mike se ha hecho con el gobierno de Equestria.
Comentaba el bat pony. Darkwing asintiendo con la cabeza, le respondió.
Dark: Sí. Y aun más cuando se supo que Mike desafió al consejo. Creo que eso fue la primera vez que Mike hizo algo parecido.
Onyx: A todo esto ¿Dónde está Rune? No le he visto.
Ante la pregunta, Darkwing le miro con cara como diciendo "¿En serio lo preguntas?". Onyx al notarlo, se disculpó.
Onyx: Perdona. No sé por qué lo preguntó.
Los dos fénix bajaron hasta llegar cada uno en ambos ponis. Dark Cloud por supuesto lo hizo en la grupa de Darkwing, mientras Holy lo hizo sobre Onyx. Ahí los dos fénix comentaron.
Dark Cloud: Como se nota que Mike ahora es más famoso que los propios famosos. Je, je, je.
Bromeaba el fénix negro. Holy con actitud seria, comentó.
Holy: Solo espero que no se desmadre. Desde hace tiempo, Mike está algo alterado
Onyx: ¿Lo dices por la materia negra residual que tiene en su cuerpo todavía?
Preguntaba con curiosidad el bat pony. Holy asintiendo, respondió.
Holy: Así es. El doctor Phalax dijo que se le pasaría en un tiempo, pero mientras, tanto su cuerpo como su mente estarán resintiéndose sobre los efectos de la materia negra. Solo espero que no acabe en ningún desastre.
Comentaba la fénix, preocupada por su amigo Mike. Ella como los otros, eran conscientes de que Mike no estaba demasiado bien y que en ocasiones, se alteraba e incluso estallaba en cólera a causa de la materia negra. Por lo que ahora mismo las acciones del alicornio eran impredecibles.
Dark: Yo también espero que no acabe mal, por su bien y el de todos.
Comentaba Darkwing, sin poder evitar preocuparse por su amigo. Onyx y Dark Cloud sonriendo, la comentaron para tranquilizarla.
Dark Cloud: Tranquila, nena. Ya verás como todo irá bien.
Onyx: No hay nada del que se haya que preocuparse.
Comentaban ambos sementales, tranquilizando levemente a Darkwing donde ahí sonrió. Holy en cambio, estaba preocupada. Su vinculo con Mike la hacía saber como estaba él y podía notar cierta tensión con su compañero.
Mientras tanto, Mike Bluer iba respondiendo a los periodistas.
Periodista: Díganos, emperador ¿Es cierto que usted tomó el mando de Equestria, pese a que el consejo opinó lo contrario?
Mike: Así es. No estaba de acuerdo con la decisión del consejo, así que decidí tomar yo el mando del gobierno de Equestria.
Respondía Mike con total sinceridad.
Periodista2: Díganos, emperador ¿Tiene intención de anexar Equestria bajo el gobierno del Imperio Celeste?
Preguntó otro periodista. Mike miró un tanto sorprendido al periodista que le había preguntado y ahí le contesto.
Mike: Por supuesto que no. Equestria no estará bajo ningún momento, bajo el control del Imperio Celeste.
Periodista3: Pero emperador. Usted proviene del Imperio Celeste que es un estado independiente ¿Cómo es que usted tomó el mando de Equestria si no es de origen Equestriano?
Mike: Eso es correcto en parte. Pero tal vez la mayoría de la gente no recuerde, aunque nací en el Imperio Celeste, mi vida comenzó en Equestria. Fui criado por padres Equestrues e incluso tengo mi nacionalidad aquí en Equestria.
Los periodistas escuchaban con atención a lo que el alicornio les respondía.
Mike: Incluso acabé convirtiéndome en príncipe aquí en Equestria. Aunque actualmente soy emperador en el Imperio Celeste, aun conservo mi estatus real como príncipe. Por lo tanto, ahora mismo no estoy ejerciendo aquí en Equestria como emperador celeste, sino como príncipe Equestriano. Por lo tanto, soy acto para gobernar Equestria perfectamente, hasta que las princesas regresen.
La respuesta parecía haber convencido a los periodistas, ya que lo que les dijo el alicornio, tenía sentido.
Periodista4: Pero emperador. Si usted está dirigiendo Equestria ¿Quiñen dirige el Imperio Celeste?
Ante eso, Mike emuló una leve sonrisa como indicando que podía responder perfectamente a esa pregunta y le respondió.
Mike: Excelente pregunta. Obviamente no puedo estar en dos sitios a la vez. Por eso he dejado el control del Imperio Celeste a gente de mi más entera confianza que se ocuparan de todo, hasta que yo pueda volver.
Y razón no le faltaba. Había dejando el control del Imperio Celeste a cargo de sus generales como sus padres y a Kaity. A Archer no lo dejó porque últimamente entre Mike y el asesor, sus opiniones eran bastante opuestas y no quería arriesgarse a que éste hiciera algo que Mike nunca aprobaría.
Periodista5: Pero emperador. Nadie sabe que fue de las princesas ¿Y si jamás regresan?
Mike: Regresarán. He mandado a mis mejores equipos de agentes fantasmas en su busca y puedo aseguraros que las princesas regresarán sanas y salvas. Tenéis mi palabra.
De momento, Mike parecía tener el control del público. Darkwing y los otros podían respirar tranquilos, ya que no parecía que iba a tener uno de sus ataques. Así hasta que uno de los periodistas preguntó a Mike.
Periodista6: Díganos, emperador. Por lo que se sabe, el consejo había decidido que el príncipe Blueblood fuera el regente que se encargase de dirigir Equestria. En tal caso ¿Por qué está usted dirigiendo Equestria en vez de él?
Aquella preguntó irritó levemente a Mike, donde poniendo un leve gesto de desagrado, le contestó.
Mike: ¿Qué por qué? ¿En serio hace una pregunta tan estupida? Porque Blueblood es sin duda la peor elección que el consejo podría haber hecho. En serio. No entiendo en que estaban pensando éstos al elegir a ese inútil al cargo de Equestria.
Sky: ¿Mike?
Preguntó Blue Sky, notando el malestar de Mike. Los demás amigos de Mike lo notaron y comenzaron a preocuparse.
Dark Cloud: Oh, oh. Alerta roja. Presiento problemas.
Comentaba el fénix negro. Los demás presentían lo mismo.
Periodista7: Entonces emperador ¿Considera al príncipe Blueblood no acto para gobernar Equestria?
Mike: Otra pregunta estupida. Por supuesto que Blueblood no es acto para gobernar Equestria. Ese inútil solo llevaría a Equestria a la ruina. Un idiota como él no sabría siquiera organizar una simple partida de parchis.
Decía ahora con gran tono de enojo el alicornio.
Periodista8: ¿En serio considera a al príncipe no acto de ninguna manera?
Mike: Ni para ser príncipe ni nada. No entiendo como Celestia ha mantenido a semejante inútil. Si por mi fuera, le habría echado a patadas a ese inútil mimado bueno para nada, que no sabe hacer otra cosa que despreciar a todo aquel que no esté a su misma altura. Ese idiota egocéntrico que solo sabe despreciar a aquellos que están por debajo de él. Blueblood sin duda es un gran cáncer de Equestria que solo traería la ruina al reino entero si se dejara.
Hablaba cada vez más molesto Mike, notando que se estaba enfadando ya bastante. Blue Sky y Blitzstar se acercaron a Mike para calmarlo.
Sky: Mike, cálmate.
Blitzstar: Sí. Por favor, emperador. No se altere.
Holy: Chicos. Creo que ha llegado la hora de intervenir.
Onyx: Yo pienso lo mismo. No sea que vaya a hacer alguna locura.
Los demás amigos de Mike iban hacia el alicornio, para evitar alguna catástrofe. Pero no pudieron evitar lo siguiente que iba a ocurrir.
Periodista: Pero emperador. Usted dirá que el príncipe Blueblood no es acto para gobernar, pero el consejo tras votación, lo eligieron antes que a usted ¿No existe alguna posibilidad de que esté usted cometiendo un error al oponerse al consejo y no dar una oportunidad al consejo?
Mike: ¡SILENCIOOOOO...!
Gritó completamente furioso el alicornio, empleando la voz real que silencio a todos los periodistas. Un gran silencio se formó en la rueda de prensa en ese instante, mientras los amigos de Mike miraron alarmados la escena, considerando que el desastre había llegado.
Mike: ¿En serio confiáis en el consejo? ¿El mismo consejo que ordenó la disolución de mi Patrulla Harmony alegando razones estupidas? ¡En el fondo el consejo no es más que un grupo de burócratas, donde la mayoría no son más que unos canallas corruptos que solo defienden sus intereses! ¡En el fondo no les importa la gente! ¡Cuando se formó el consejo tras el fin de la Guerra Celeste, consideré que había una oportunidad de unir a todas las naciones y que todas colaborasen entre sí para un futuro mejor! ¡Pero al final, me di cuenta de lo equivocado que estaba! ¡Al final solo empeoraron más las cosas donde la mayoría no les importaba nada en absoluto, solo piensan en sus propios intereses egoístas! ¡Solo confío en aquellos que forman parte del consejo que realmente les preocupa el bienestar del mundo, por desgracia la mayoría no son así!
Hablaba alzando la voz el alicornio verdaderamente enfadado, mientras Blue Sky y Blitzstar trataban de tranquilizarlo sin éxito. Darkwing y los demás llegaron para tratar de calmarlo.
Dark: Mike, cálmate.
Onyx: Debes tranquilizarte.
Pese a todo, Mike aun furioso, seguía gritando a los periodistas.
Mike: ¡La verdadera razón de que tomara el gobierno de Equestria, era para protegerla de ese inútil de Blueblood y de la parte corrupta del consejo! ¡No pienso confiar en el consejo ni esos mercenarios de Kamu! ¡Eso dadlo por seguro!
Holy: Mike, por favor.
Holy se bajó de Onyx para apoyarse en Mike. Ahí empleó su magia para calmar un poco a Mike.
Holy: Mike. Tenemos que irnos.
Mike pese a que un estaba furioso, se calmó levemente.
Mike: Está bien. La entrevista se ha terminado.
Dijo aun molesto Mike, dando por terminado la entrevista y se marchó molesto, siendo seguido por sus amigos, salvo Blue Sky y Blitzstar que se quedaron para organizar a los guardias, ya que los periodistas querían hacer más preguntas al emperador.
Mientras caminaban por un pasillo. Los amigos de Mike charlaban con él.
Dark: Mike ¿Estás bien?
Mike: Sí. Estoy bien.
Respondió con cierto tono de enojo el alicornio.
Dark Cloud: Pues, amigo. Por como has hablado al final a esos periodistas, cualquiera diría lo contrario. Por un momento, pensamos que los ibas a desintegrar con un rayo mágico de los tuyos.
Bromeaba en la última parte el fénix negro. Holy mirándole con mala cara a Dark Cloud, le dijo.
Holy: Dark Cloud. No digas tonterías. Mike ahora no está bien y no está para bromas.
Le regañaba la fénix, ya que era consciente que Mike no estaba bien ni tampoco para bromas. Darkwing mirando a Mike, le comentó.
Dark: Oye, Mike ¿Seguro qué estás bien? Quiero decir. Por culpa de la materia negra, ahora mismo no pareces siquiera tú.
Mike: Estoy bien, Darkwing. Sé que la materia negra me afecta tanto a mi mente como a mi cuerpo, pero lo voy sobrellevando.
Onyx curioso, preguntó.
Onyx: Así que lo de la materia negra en tu cuerpo es cierto ¿Verdad?
Holy: Así es. Como recibió el impacto de un meteoro de materia negra por completo, aun tiene pequeños trozos o fragmentos en su cuerpo.
Respondía la fénix. Onyx le pareció curioso aquello y comentó, mientras sacaba un colgante de dentro de su armadura.
Onyx: Aun me parece increíble como un mineral de este tipo, pueda causar tantos problemas.
Decía esto el bat pony, mientras mostraba un colgante con un cristal negro muy pequeño, dentro de un contenedor de metal con puertecita de cristal. Los otros al ver el cristal, se sorprendieron a la vez que exclamaron.
Dark: ¡Espera! Eso es materia negra.
Dark Cloud: ¿Cómo es que lo tienes tú?
Onyx: Es un pequeño cristal que encontré hace años. Era un fragmento demasiado pequeño, así que lo guardé en este amuleto y lo llevo de recuerdo.
Mike: ¿Estás loco? ¿Cómo puedes caminar con un cristal tan peligroso al cuello? ¿Acaso tienes idea de los nefastos efectos que tiene dicho cristal en los seres vivos?
Preguntaba exaltado el alicornio azul, que no comprendía como iba el bat pony con un fragmento tan peligroso. Onyx tranquilamente, respondió.
Onyx: Es demasiado pequeño para que me haga daño a largo plazo, por no mencionar que el recipiente está diseñado para contener los efectos de la materia negra. Solo se puede percibir si abro un poco, así.
Respondía el bat pony, mientras abría el contenedor. Efectivamente el cristal era muy pequeño que no era en absoluto apenas peligroso para nadie. Todos observaban dicho cristal, hasta que notaron que Mike comenzaba a marearse y por poco no se cae, si no le llega a coger Darkwing.
Dark: Mike ¿Qué te pasa?
Holy que había alzado el vuelo para no caerse, la dijo a la alicornio.
Holy: Es la materia negra. Por culpa del estado actual de Mike, ahora dicha sustancia lo debilita enormemente y pierde todas sus fuerzas.
Explicaba la fénix y efectivamente, Mike estaba debilitándose enormemente.
Dark Cloud: ¡Maldita sea! ¡Onyx! C¡ierra eso de una vez!
Ordenaba el fénix negro mediante un gritó. Onyx dándose cuenta de ello, cerró el compartimento, haciendo que los efectos debilitantes desaparecieran. Mike logrando ponerse de pie, se sacudió levemente la cabeza.
Dark: ¿Estás bien, Mike?
Preguntaba Darkwing sin soltar a Mike. El alicornio algo aturdido, la respondió.
Mike: Sí. Un poco mareado.
Onyx: Lo siento, Mike. No tenía ni idea.
Se disculpaba el bat pony. Mike haciendo un gesto con el casco, le respondía.
Mike: Tranquilo. Tú no podías saberlo.
Dark Cloud: Carai. Si un cristal tan pequeño te debilita tanto ¿Qué pasaría si fuera en cantidades mayores?
Comentaba el fénix negro y razón no le faltaba en ese punto. Ya que un simple cristal pequeño, había bastado para casi dejar a Mike sin energías.
Dark: Mike. Creo que es mejor que volvamos al castillo para que descanses.
Mike: Sí. Será lo mejor.
Los amigos de Mike acompañaron al alicornio al castillo de Canterlot para que se fuera a descansar. Mientras tanto, en la esquina de otro pasillo, estaba Rune Noctur que lo había escuchado todo...con sumo interés. Al final dijo.
Rune: Así que ese es el problema del emperador con la materia negra. Que interesante.
Decía esto el unicornio, mientras se marchaba de allí por el pasillo por donde estaba.
Mientras tanto, por las calles donde hubo la revuelta de la resistencia civil frente a Kamu, estaban caminando Vulcan y Lucy. Ambos cazarecompensas veían a la gente pasar con algo de miedo por las calles, mientras Kamu patrullaba. Vulcan y Lucy ya estaban al tanto de lo que había pasado anoche, donde intervino el llamado Soldado.
Vulcan: Vaya. Esto se parece a una de mis fiestas, cuando atrapó un criminal que valía mucho dinero y trató de invitar a chicas sexys en dichas fiestas.
Comentaba el robot, observando el estado de las calles, restos de edificios derruidos, la grúa de demolición destrozada por la explosión como los transportes. Los servicios de limpieza estaban como locos, retirando escombros y tratando de limpiar la calle, aunque les llevaría días hacerlo del todo.
Lucy: No sé yo. Algo me dice que esta gente no lo está pasando bien ¿Has oído el rumor, Vulcan?
Preguntaba su compañera en la última parte. Vulcan mirando lo alto de un edificio, la respondió.
Vulcan: Sí, amiga. Que a Monica la echaron del programa de Gran Hermanastro.
Ante la respuesta, Lucy enfadada, le dio un fuerte coscorrón, mientras le decía molesta.
Lucy: Eso no, idiota.
Vulcan: ¡Au! Amiga. Tampoco es para ponerse así. Me recuerdas a Eye Fox cuando me daba uno de sus coscorrones.
La comentaba el robot, sentado éste en el suelo, mientras se sujetaba con sus cascos el lugar del golpe. Lucy algo más calmada, le comentó.
Lucy: Te pregunto sobre que Kamu por orden del consejo, están echando por la fuerza a la gente de sus casas.
Vulcan: ¿No se supone que les iban a llevar a otro lugar, donde podrían continuar sus vidas sin complicaciones? No veo el problema con eso.
Lucy: Esa es la versión oficial. Aunque hay rumores que en realidad, echan a la gente de sus casas y los abandonan a su suerte a la calle, sin preocuparse siquiera de éstas.
Vulcan: ¿Estás segura de eso, Lucy?
Preguntaba el robot, no estando seguro de las palabras de su amiga. La grifo mirándole fijamente, le respondió, mientras reanudaban su marcha.
Lucy: En caso de no ser verdad ¿Por qué esta gente se resiste a marcharse si está la promesa de que serán llevados a otro lugar mejor? No sé, Vulcan. Hay algo podrido en eso y estoy seguro que el consejo como Shinra, tienen algo que ver con eso.
Vulcan: ¿Insinúas que todos los del consejo están implicados? ¿Incluso el jefe, rey Arandis, la princesa Sheena...etc?
La preguntaba incrédulo el robot. Lucy con actitud seria, le contestó.
Lucy: No digo todos. Pero buena parte del consejo sin duda está corrupta.
Los dos caminaban por la calle, hasta que se les cruzó una potra que corría a toda velocidad delante de ellos, obligando a detenerse los dos cazarecompensas. La potra en cuestión, llevaba un jersey gris y una gorra roja.
Lucy: Condenada cría. Menudo susto nos ha dado.
Decía en parte molesta la grifo, mientras ambos veían a la potra correr hacia una iglesia y pararse en sus puertas. Pero antes de entrar, la potra se giro y miró a los dos cazarecompensas. Aquella potra era nada menos que Sena.
Vulcan miraba detenidamente a la potra, donde ésta se quedó mirando a ambos. Detrás de la potra se abrió la puerta de la iglesia y unas voces se oían detrás de ella.
Lewis: Vamos, entra.
Bob: ¿Qué hace ahí parada? ¿Está tonta o qué?
Enma: Vamos. Deprisa.
Finalmente la potra entró, desapareciendo tras las puertas que se habían cerrado a cal y canto.
Vulcan seguía mirando detenidamente la puerta de la iglesia. Por alguna razón, le llamaba poderosamente la atención. Así hasta que su amiga Lucy, le llamó ahora su atención.
Lucy: Vulcan ¿Estás bien?
Le preguntaba su amiga. Vulcan dándose cuenta de que le hablaban, la respondió.
Vulcan: ¿Eh? Ah, sí. Perdona, preciosa. Pensaba en otro cosa. Vamos.
Los dos seguían caminando por las calles ruinosas por la pelea de anoche. Vulcan de reojo, miró la iglesia. Sentía que había algo importante dentro del edificio.
Mientras tanto, en otro lugar, Apple Bloom estaba pateando árboles para hacer caer las manzanas.
Apple Bloom: Bien. Con esto tengo la de toda la mañana.
Decía sonriente la pony granjera. En ese momento, oyó una voz que la llamaba.
Archer: ¿Señorita Apple Bloom?
La eludida se giró y vio que era el asesor Archer.
Apple Bloom: ¿Señor Archer? ¿Qué hace aquí?
Preguntaba la yegua, en parte sorprendida de ver a dicho asesor del Imperio Celeste en la huerta de manzanas. El señor Archer colocándose las gafas, la respondió.
Archer: Buenos días, señorita Apple Bloom. Lamento molestarla en pleno trabajo ¿Le importa si hablamos un momento?
La preguntaba de forma educada el asesor, dando a entender que quería hablar con la pony granjera.
Apple Bloom: Acabo de cosechar las últimas manzanas. Así que supongo que podemos hablar sin problemas.
Respondía la yegua, mientras apilaba unas cestas de manzanas.
Archer: Perfecto. Porque necesitaba hablar con usted de una cosa verdaderamente importante.
La decía bastante serio el asesor. Apple Bloom mirando atentamente al asesor, le preguntó.
Apple Bloom: ¿Sobre qué?
Archer: Sobre su noviazgo con el emperador Star Hope. Al quien se le conoce mundialmente como Mike Bluer.
Apple Bloom: ¿Sobre mi novio? ¿Qué pasa con él?
Archer: Señorita Apple bloom. He venido para aconsejarla que deje de verse con el emperador.
Dijo de repente el asesor. Apple Bloom se sorprendió en el momento que dijo eso el asesor.
Apple Bloom: ¿Qué está diciendo? ¿Por qué razón tendría que dejar de verme con mi novio si se puede saberse?
Le preguntaba un tanto molesta la pony granjera. Archer con su actitud seria y serena, se dispuso a explicarla el por qué.
Archer: No lo tome a mal, señorita Apple Bloom. No es nada personal, pero mucho me temo que su noviazgo con el emperador, lo está perjudicando seriamente.
Apple Bloom escuchó con atención lo que decía el asesor, mientras éste la seguía hablando.
Archer: Verá. La reputación del emperador tanto de la parte noble de Equestria y otros reinos, como la gente que vive en el Imperio Celeste. No ven con muy buenos ojos que alguien como el emperador, se relacione con una campesina. Algunos tachan al emperador de simplón e incluso de campesino.
Apple Bloom: ¿Y qué? Yo amo a Mike y él me ama a mí ¿A quién le importa eso?
Preguntaba un tanto enfadada la yegua por lo que le insinuaba el asesor.
Archer: Comprendo eso, señorita Apple Bloom. Pero si realmente ama al emperador, debería pensar en lo que es bueno para él.
Apple Bloom no dijo nada, simplemente se dispuso a escuchar lo que le decía el asesor.
Archer: Piense ¿Cree usted qué realmente podrían estar juntos y la gente lo acepte? Por desgracia, son muchos los que piensan que algo así no podría funcionar. Algunos incluso piensan, que la razón del por qué está usted con él, es por el hecho de ser emperador y que con él podría tener su vida solucionada. Pasar de una simple campesina a emperatriz, sin tener que hacer nada en especial. Sinceramente, señorita Apple Bloom, hay muchas candidatas, que son más actas para ser una de ellas la esposa más adecuada para el emperador. Por eso, señorita Apple Bloom, usted y el emperador no deberían seguir viéndose más.
Apple Bloom se quedó callada. Por un momento, se puso a pensar en las palabras del asesor Archer. Pensó en su novio. Él era emperador y ella una campesina. Por mucho que se llegaran a amarse, posiblemente muchos no lo aceptarían.
Archer: Por esa razón, señorita Apple Bloom, yo creo que...
Applejack: ¡Lo que debería creer, es que usted debería callarse de una vez!
Le interrumpió Applejack, que apareció de entre los árboles con una expresión molesta.
Apple Bloom: ¡Hermana!
Exclamó Apple Bloom sorprendida, que no se esperaba ver a su hermana aparecer de entre los árboles. Applejack muy molesta, se interpuso entre su hermana y el asesor, y mirando muy molesta a este último, le dijo.
Applejack: ¿Cómo se atreve a meterse con mi hermana de esa manera?
Le preguntaba bastante enfadada al asesor.
Archer: Tranquilícese, señora Applejack. No la estaba haciendo nada malo. Solo la estaba sugiriendo algunas cosas sobre su relación con el emperador.
La respondía el asesor sin mostrarse alterado lo más mínimo. Applejack pese a todo, seguía mirando muy molesta al asesor, a la vez que le decía.
Applejack: Lo que hagan mi hermana y su novio, no es asunto suyo. Y ahora he de pedirle que se marche, o le sacaré de aquí aunque sea a patadas.
Le amenazaba la vaquera al asesor, que no la agradaba como la hablaba a su hermana.
Archer: Perdone, señora Applejack. No creo que haga falta llegar a tales extremos. Yo creo que si lo hablamos. Podríamos...
Applejack: ¡He dicho que se largue ya! ¿O prefiere que le hablemos a Mike sobre esto? Estoy segura que esto lo ha hecho sin consultarle siquiera y creo que no le agradará, cuando sepa que su asesor trata de convencer a su novia de que lo deje ¡Y ahora lo quiero fuera inmediatamente o le hecho a patadas!
Amenazaba la vaquera. El asesor sin mostrar temor alguno, se colocó las gafas y la respondió.
Archer: Comprendido. Lamento haberlas molestado. Que pasen un buen día.
Se despidió educadamente el asesor y se marchó de allí, siendo seguido por la mirada molesta de la vaquera. Finalmente el asesor desapareció de entre los árboles.
Applejack: Mira que querer convencer a mi hermana de que deje a Mike ¿Dónde iremos a llegar?
Comentaba la vaquera para luego mirar a su hermana, para notar que Apple Bloom tenía una mirada cabizbaja, cosa que Applejack la noto.
Applejack: ¿Estás bien, azucarillo?
Apple Bloom sin alzar demasiado la cabeza, miró a su hermana, donde ahí la respondió.
Apple Bloom: Applejack ¿Tú crees qué realmente estoy perjudicando a Mike? Quiero decir. Mike es un emperador y el podría tener a cualquier yegua que sea mucho mejor que yo.
La comentaba Apple Bloom a su hermana mayor. Applejack oyendo eso, suspiro y rodeando con un brazo por encima de sus hombros a su hermana, la comentó.
Applejack: Apple Bloom. Tú amas a Mike ¿Verdad?
Apple Bloom: Sí, Applejack. Amo a Mike por encima de todo, y sé que él me ama a mí por encima de todas las cosas.
Applejack: Entonces no te rompas tanto la cabeza, hermanita. Los dos sois una buena pareja y eso es algo que nada ni nadie lo podrá negar.
Apple Bloom: Pero...El señor Archer.
Applejack: Hermana. Ese tipo es solo un estirado que solo sabe seguir los protocolos y que no sabe tener una vida propia. Es mejor que no pienses en esas cosas, hermanita.
La decía Applejack con una sonrisa, tratando de animar a su hermana pequeña y sobraba decir que funcionó, porque Apple Bloom finalmente sonrió y la respondió.
Apple Bloom: Cierto. Amo a Mike y eso es algo que nunca cambiara.
Applejack: Así se habla, hermanita. Ya te estás haciendo toda una yegua hecha y derecha.
Ambas hermanas sonrieron, mientras se abrazaban la una a la otra.
En otro lugar, Mike estaba en el trono, ocupándose de varias cosas del reino de Equestria, como gestión de la economía y como atender a las peticiones de la gente. Era una tarea pesada, pero tenía que hacerlo, y a diferencia de en el imperio, no podía escaquearse como otras veces.
Junto con él, estaba por supuesto Holy, donde la ave estaba en lo alto del trono que le corresponde a Celestia. También estaban Darkwing como Dark Cloud, Onyx y por supuesto Blue Sky.
Mike terminó con el último pony que le había pedido sobre unas cosas como tierras y así. Finalmente el alicornio pudo descansar un poco.
Mike: Por fin terminé. Pensé que no acababa nunca.
Sky: ¿Estás bien, Mike?
Preguntaba el paladín. Mike asintiendo, le respondió.
Mike: Sí, amigo. Solo un poco cansado. Llevo horas con esto sin parar.
Dark: Mike ¿Seguro qué puedes con esto? Quiero decir. En tu estado actual.
Le preguntaba la alicornio, preocupada por su amigo tras enterarse del estado de éste y la materia negra en su cuerpo. Mike con tono calmado, la respondió.
Mike: Tranquila, Darkwing. Es solo un pequeño sacrificio para asegurarme de que nadie con malas intenciones, se haga con Equestria.
En ese momento, entró un guardia real de Canterlot, informando.
Guardia: Emperador...Es decir, príncipe Mike Bluer. El príncipe Blueblood desea hablar con usted.
En el momento que anunció el guardia, Mike rotó los ojos y en tono molesto, le dio orden al guardia.
Mike: Muy bien. Déjale pasar.
Decía con tono aburrido el alicornio. El guardia obedeció y se fue a buscar a Blueblood. Más tarde, entró Blueblood con expresión enojada.
Mike: ¿Qué quieres ahora, Blueblood? ¿No ves que estoy ocupado?
Le preguntaba en parte molesto y fastidiado por el hecho de tener que lidiar con Blueblood. El nefasto príncipe molesto, le respondió.
Blueblood: Sabes muy bien el por qué estoy aquí. Quiero que me entregues el control del reino ahora mismo.
Mike: ¿Disculpa?
Blueblood: ¡Ya me has oído! Estás ocupando el puesto que me corresponde a mí. El consejo puso muy claro, que debía ser yo quien ocupase ese trono.
Mike: Blueblood. Me importa un rábano lo que decidiera el consejo. Tú no eres más que un inepto que solo sabe traer problemas allá donde va. Así que lárgate de una vez, antes de que me enfade.
Decía ahora con tono bastante enfadado el alicornio, donde estaba ya bastante irritado por la presencia del unicornio. Blueblood sin querer hacerle caso, le contestó.
Blueblood: ¡Maldito alicornio! ¡Estás acaparando el trono que me corresponde a mí! ¡Yo que soy sin duda el mas acto para gobernar Equestria! ¡Y te exijo que me entregues el control del reino o me veré obligado a denunciarte ante el consejo y...!
No pudo terminar la frase Blueblood, porque Mike a la velocidad del rayo, se plantó justo delante del unicornio y lo levantó del suelo con su magia, mientras molesto, le gritó a la cara.
Mike: ¡Blueblood! ¡Sin duda eres una lacra para la sociedad de este reino! ¡No entiendo como Celestia mantiene a un inútil como tú! ¡Y si no recuerdo mal! ¿Recuerdas lo qué te dije si te atrevías a aparecer por el castillo?
Le decía a modo de amenaza el alicornio a Blueblood, donde el unicornio miraba preocupado como preocupado a Mike.
Segundos después, Blueblood salio despedido por una ventana del castillo. El príncipe gritaba sin parar, mientras volaba a gran distancia para caer sobre la piscina de una casa.
El nefasto príncipe emergió del agua, mientras escupía más agua que tenía por la boca. Su crin estaba completamente empapada y despeinada.
Volviendo al castillo, Mike volvía a la sala del trono y se sentó en ella. Sus amigos miraron preocupados a Mike, donde el alicornio tenía una expresión de estar verdaderamente enfadado.
Onyx: Mike, amigo ¿Estás bien?
Dark Cloud: Amigo. Estás bastante alterado. Deberías tomarte una tila.
Mike: Estoy bien. No tenéis nada del que preocuparos.
Respondió Mike, aunque en parte no era cierto. Durante un tiempo, estaba cargado de trabajo y en parte bastante molesto. Durante días, el consejo no ha parado de mandarle cartas, ordenando que abandonase el gobierno de Equestria y se lo cediera a Blueblood. Mike nada más leer las cartas, las rompía en pedazos, pero aun así, eso no le quitaba que acabara completamente irritado.
Dark: Mike. Me preocupas. Tu estado actual es tal, que quizás no sea buena idea que te ocupes de Equestria.
Mike: ¿Y según tú, qué debería hacer? ¿Dejar que ese inútil de Blueblood se haga con el dominio de Equestria? Vosotros sabéis tan bien como yo, que ese inútil no es el adecuado para gobernar Equestria.
Decía con tono bastante enfadado el alicornio.
Dark: No es eso, Mike. Simplemente no estás bien y...
Mike: ¡Estoy bien y basta! ¡Y es suficiente!
Gritó Mike enfadado, haciendo callar a Darkwing. Mike tras calmarse, se disculpó.
Mike: Lo siento. Es que estoy sometido a mucha presión. Entre la desaparición de las princesas, el consejo y Blueblood dándome la lata a cada rato. No tengo ni un minuto para tranquilizarme.
Holy: Se nota, Mike.
Respondía la fénix, comprendiendo las palabras de su compañero en que últimamente se vio sometido a mucha presión.
Sky: Bueno, Mike. Al menos nos tienes a nosotros para apoyarte.
Mike: Cosa que os lo agradezco, amigos.
Respondía Mike, sonriendo por primera vez al igual que sus amigos.
En otro lugar, Vulcan y Lucy estaban en una academia de policía. Normalmente eran los lugares más adecuados para buscar recompensas por capturar criminales, cosa que Vulcan y Lucy les gustaba ponerse al día.
Los dos miraban en los carteles de recompensas, en busca de alguna jugosa suma.
Lucy: Mmm...Estas cifras son muy bajas, pero supongo que no hay nada mejor ¿Tú que dices, Vulcan?
Preguntaba la grifo, mirando a su compañero, pero notó que Vulcan no prestaba atención a los carteles.
Lucy: Vulcan ¿Me oyes?
Vulcan: ¿Qué? Ah, sí. Perdona. Pensaba en otro cosa.
Lucy: ¿En qué, amigo?
Vulcan: Lo normal. En chicas sexys con ropa ajustada.
Respondió con tono tratando de sonar alegre, aunque no mucho sonaba eso. Cosa que Lucy notó. Llevaba tiempo trabajando junto con Vulcan y sabía como pensaba éste. Luego el robot se acercó a una puerta, donde estaban reunidos varios policías y su jefe les hablaba a éstos.
Jefe de policía: No dejen que su aspecto de gente sin hogar os afecte. Son insurgentes que están causando problemas a la ciudad y se debe ocuparse de ellos cuanto antes.
Decía el agente de policía, mientras mostraba en una pizarra fotos de la gente que se opone a Shinra como a Kamu. También había pantallas de televisión colgadas en el techo. En ese momento, Vulcan entró en la sala, haciendo que todos se callaran de repente, ya que era raro ver a alguien como Vulcan en un lugar así. El robot no dijo nada, simplemente miró en una de las pantallas de televisión la imagen de una iglesia, la misma iglesia donde se había escondido aquella potra con quien se encontró hace nada.
Lucy llegó y vio a su compañero mirando como hipnotizado la pantalla. Y luego sin decir nada, Vulcan se fue de la sala siendo, seguido por las miradas de los policías. Lucy lo siguió hasta ponerse a su lado.
Lucy: Vulqui, amigo ¿Estás bien?
Preguntaba la grifo a su compañero. Vulcan deteniéndose, la miró y la preguntó.
Vulcan: Dime, Lucy ¿Tienes familia?
A Lucy la extraño aquella pregunta. Aun así, le respondió.
Lucy: Claro. Tengo un hermano. Ya sabes. Ese que nunca me llama ni me escribe. Je, je, je.
Bromeaba en la última parte la grifo, haciendo reir también a Vulcan.
Lucy: ¿Te preocupa algo, amigo?
Vulcan: Perdona, Lucy, pero tengo que comprobar una cosa. Puedes seguirme si quieres.
Respondió Vulcan con tono serio, algo inusual en él. Lucy sonriendo, le contesto.
Lucy: Claro. No hay problema.
Y los dos salieron de la academia de policía. El cielo comenzaba ya a oscurecerse y la luna salía, debido a la ausencia de las princesas del Sol y la Luna, varios magos unicornios superdotados como magos celestes, tenían que encargarse de hacer subir y bajar el sol como la luna.
Lucy seguía a Vulcan por las calles por donde habían pasado antes. La grifo no comprendía la razón del por qué para Vulcan era tan importante venir por aquellas calles. Tras caminar un rato, llegaron enfrente de la iglesia, la misma donde la potra que se topó con ellos, se había metido antes.
Los dos cazarecompensas se acercaron a sus puertas y con cuidado, la abrieron.
En su interior, todo estaba oscuro así que Vulcan tuvo que activar las luces de su armadura para iluminar el lugar. El robot miraba con cuidado, pasando las luces lentamente por todo el lugar. Ahí Vulcan y Lucy pudieron ver que dentro de la iglesia, había gente sin hogar que Kamu había echado previamente de sus casas. Dicha gente miraba con temor a los dos cazarecompensas, temiendo que éstos trabajaran para Kamu.
Lucy miraba con lastima a aquella gente, donde estaba incluido varios infantes. No tenían casa ni ningún lugar donde ir, por lo que tuvieron que ir a la iglesia en busca de refugio.
Lucy: Cielo santo. Pobre gente.
Decía la grifo, donde su corazón se encogía al ver a tan pobre gente que se escondía tras los asientos de la iglesia. En ese momento, unas luces se iluminaron detrás de Vulcan y Lucy.
Afuera, había un grupo de soldados de Kamu como varios vehículos blindados, donde dichos vehículos iluminaban la entrada de la iglesia. Enfrente de todos éstos, estaba nada menos que el general Mordred que portaba un megáfono donde hablaba por dicho aparato.
Mordred: ¡Salgan inmediatamente de esa iglesia sin oponer resistencia o absténgase a las consecuencias!
Decía con voz autoritaria el general por el megáfono. Vulcan y Lucy salieron de la iglesia y se quedaron a la entrada de dicha iglesia.
Vulcan: Cálmese, amigo. Ya salimos.
Lucy: No hay por qué montar tanto alboroto.
Decían ambos cazarecompensas. Mordred vio que eran Vulcan de la antigua Patrulla Harmony y su compañera. Ahí les volvió a hablar.
Mordred: No buscamos a ustedes. Sino a los insurgentes que están escondidos en esa iglesia.
Vulcan y Lucy sabían que el general se refería a la gente que estaba dentro de la iglesia, protegiéndose del frío. Para Vulcan y Lucy, no les parecía gente peligrosa y no sería correcto dejarles que Kamu les hiciera algún mal. Lucy trató de razonar con los soldados de Kamu.
Lucy: Son solo gente que se están refugiando del frío. No son gente peligrosa.
Mordred: Son insurgentes que se han opuesto al consejo y deben ser arrestados de inmediato.
Respondió el general sin dar su brazo a torcer. Mientras Lucy seguía tratando de razonar con él, Vulcan miró por un momento a la gente donde éstos parecían asustados. El robot recordó sus días de cuando estaba en la Patrulla Harmony, y en un tiempo no habría dudado en defender a esa gente que no hizo mal a nadie.
Pero luego miró a Kamu. En cierto modo, ellos representaban la ley y en un principio, la Patrulla estaba siempre a favor de la ley y procuraban no saltarse ninguna norma, al menos que fuera necesario hacerlo.
Pero ahora estaban en una situación muy difícil ¿Qué podría hacer ahora Vulcan? Por una vez se puso a pensar, cosa inusual en él, ya que muchas veces pensar era un gran esfuerzo para él. Pero la situación requería que dejara la fuerza bruta de lado y pensara por una vez en su vida que no fuera en armas grandes o en chicas sexys.
Por un lado, estaba la gente inocentes de la iglesia. No podía dejar que Kamu se los llevaran, ya que eran gente inocente, pero eso supondría oponerse a las fuerzas de la ley. Pero si dejaba que Kamu los arrestara, tendría que dejar que gente inocente sufrieran. Ahora mismo estaban en una gran encrucijada.
Mordred: ¡Basta de tonterías! ¡Esta gente va a ser arrestada de inmediato! ¡Vamos!
Ordenaba el general a sus hombres, pero justo cuando iban a avanzar, Vulcan activó sus ametralladoras de brazos y hombros. Sin dudarlo, disparó a los pies de los soldados de Kamu que los obligó a retroceder, salvo Mordred que pese a los disparos que cayeron cerca de sus pies, se mantuvo en el sitio impasible. Ahí Vulcan le habló al general.
Vulcan: Amigo. No sé que os pasa en la mollera. pero si hasta yo me doy cuenta de que está cometiendo un error, es que es algo muy grave.
Decía de forma seria Vulcan, apuntando con sus ametralladoras a los soldados de Kamu. Los soldados al ver eso, sacaron sus armas, pero no comenzaron a disparar. Lucy apoyó a Vulcan, ya que ésta también quería defender a los civiles.
Lucy: Bien dicho Vulcan. Así se habla.
Le animaba su compañera, mientras sacaba uno de sus cuchillos. Mordred viendo eso, les volvió a ordenar a los dos cazarecompensas.
Mordred: ¡Apártese de nuestro camino! ¡No se opongan a las fuerzas de la ley y la justicia!
Lucy: ¿Qué justicia hay en echar a la gente de sus casas por la fuerza y tratarlos como criminales? No tienen vergüenza.
Vulcan: Sí, amigo. El primero que de un paso, lo coso a tiros.
Amenazaba Vulcan sin dejar de empuñar sus armas.
Lucy: Si quieren hacerse con esa pobre gente, tendrán que matarnos primero.
Dijo desafiante la grifo. Mordred al oír eso, con expresión seria e impasible, respondió.
Mordred: Que así sea.
Sin que nadie se lo esperase, Mordred sacó una pistola de su uniforme y sin avisar en absoluto, disparó a Lucy.
Todo fue muy rápido que no hubo tiempo de reacción. A cámara lenta, Vulcan se giro, viendo como su compañera fue alcanzado por una bala en el corazón y ésta cayó al suelo. Vulcan no se podía creer lo que había pasado.
Vulcan: ¡LUCYYY...!
Gritó Vulcan, mirando horrorizado como su amiga fue alcanzado por la bala disparada por el general.
Mordred: ¡A todos los soldados! ¡Fuego!
Ordenó el general y todos los soldados de Kamu dispararon sus armas contra el robot. Vulcan estaba por unos instantes estático, al ver a su compañera tendida en el suelo por la herida de bala, mientras las balas rebotaban en su armadura. Al final Vulcan se puso furioso y sin dudarlo, comenzó a disparar sus armas contra los soldados de Kamu, obligándolos a ponerse a cubierto tras los vehículos blindados. En ese instante, Vulcan activó los lanzamisiles de su espalda y disparo varios misiles contra los blindados, haciéndolos estallar y mandar a volar a varios soldados de Kamu. Rápidamente recogió a su compañera y la llevó dentro de la iglesia, mientras los soldados de kamu recuperándose del ataque, reanudaron los disparos.
Dentro, varios civiles atrancaban la puerta, mientras Vulcan llevaba en brazos a su compañera hasta el altar y la dejó tumbada allí.
Vulcan: Te recuperas, compañera.
La decía el robot, aunque en el fondo sabía que lo tenía difícil para sobrevivir su amiga. Lucy haciendo un esfuerzo por hablar, miró al robot y le decía.
Lucy: Lo siento, Vulcan...Pero mucho me temo que este es mi final...
Decía la grifo, tosiendo fuertemente y su herida iba sangrando.
Lewis: Kamu está rodeando el edificio. Tratan de cercarnos.
Decía el semental miembro de la resistencia, donde estaba también Enma y Bob como la pequeña Sena. Enma tratando de mantener la calma, dijo.
Enma: No os preocupéis. Aun tenemos la salida de emergencia.
Decía la cebra, mientras varios de la resistencia apartaba el altar, revelando una escalera oculta que llevaba a las alcantarillas de la ciudad. Mientras Vulcan seguía con su compañera, tratando de ayudarla, aunque ahora todo era inútil.
Vulcan: No trates de hablar, amiga.
Lucy: Debo hacerlo, Vulcan...Debo pedirte un favor...
Vulcan: Lo que sea, compañera...
Respondió Vulcan, mientras cogía con sus cascos la garra de la grifo. Lucy mirando al robot a los ojos, le dijo.
Lucy: Atrapa a los responsables de esto. No les dejes escapar...Atrápalos, Vulcan...No dejes que se salgan con la suya...promételo...
Le rogaba la grifo. Vulcan con gran tristeza, la respondió.
Vulcan: Te lo prometo, amiga...Te juro que esos canallas lo pagarán caro...Pienso contactar con el jefe como sea y contárselo todo...Él nos ayudará con esto...
Ante la promesa de Vulcan, Lucy sonrió, mientras le decía.
Lucy: Gracias, Vulqui...Sé que lo harás...Y gracias por todo...Aunque nuestro tiempo juntos fue corto...Para mí, ha sido los mejores de toda mi vida como cazarecompensas...Te estoy eternamente agradecida, mi Vulqui...
Decía esto la grifo con una gran sonrisa, antes de cerrar los ojos para siempre. Vulcan sintió que todo el mundo caía sobre él ,al perder a quien consideraba su mejor amiga.
Enma: Bien. Nos vamos todo. Y él vendrá con nosotros.
Decía la cebra, mientras miembros de la resistencia bajaban por la escalera oculta. Bob sorprendido por lo que dijo la cabera, la replicó.
Bob: ¿Estás loca? ¡Es uno de ellos! Verás como los conduce hacia nuestra base.
Sena mirando al robot que aun miraba con gran pesar el cuerpo de su difunta amiga, les dijo.
Sena: Ahora está con nosotros.
Dijo la pequeña, ya que sentía en lo más profundo de su ser, que podía confiar en Vulcan. Desde que era pequeña, sus padres la contaban historias sobre la Patrulla Harmony y como éstos traían esperanza a todo el mundo. Ahí la cebra la dio la razón.
Enma: Ella tiene razón. Ya has visto lo que pasó fuera.
Bob: ¿Ahora quieres poner a ella como jefa?
Preguntaba con sarcasmo el semental.
Lewis: Ahora mismo eso no importa. Vámonos ahora que podemos.
Todos se fueron por la escalera, siendo Vulcan el último en pasar por ella. Vulcan miró por última vez a su difunta compañera, todavía tumbada ésta en el altar. El robot estaba dispuesto a cumplir su promesa y atrapar a los responsables. Finalmente el robot se introdujo en el túnel y cerró tras de sí la trampilla, para así no dejar pistas.
Finalmente, los soldados de Kamu derribaron la puerta y entraron justo cuando no había nadie, salvo el cuerpo muerto de la grifo.
Más tarde, una cebra de Kamu se acercó al general para informarle.
Cebra de Kamu: Señor. Hemos entrado en la iglesia, pero no hay nadie.
Informaba la cebra. Mordred sin creérselo, respondió.
Mordred: ¡Imposible! Teníamos el edificio rodeado. No pueden haberse escapado.
Decía el general, hasta que en ese momento, se le ocurrió algo y dijo.
Mordred: A no ser...¡Maldita sea! ¡Están bajo tierra! ¡Abrid la alcantarillas y buscadlos!
Los soldados de Kamu acataron la orden y se dispusieron a cumplirlas.
Mientras tanto en las alcantarillas, la resistencia iba por dichas alcantarillas, siendo Vulcan el última de todos. El robot con un lanzagranadas, iba lanzando un especie de platillo de metal que se pegaban a las paredes. Enma notando eso, le preguntó al robot.
Enma: ¿Qué estas haciendo, amigo?
Vulcan: Algo que hará que si nos siguen, se lleven una desagradable sorpresa.
Decía con tono serio el robot.
Mientras tanto en al superficie, varios soldados de Kamu iban a abrir una tapa de alcantarilla, pero justo debajo de la tapa, había una mina pegada a la entrada y en el momento que los soldados trataron de abrirla, dicha mina explotó mandando, por los aires a dichos soldados.
La resistencia había oído la explosión, dando a entender que los soldados de Kamu se toparon con una mina de esas.
Enma: Muy hábil, amigo.
Lewis: Eso les dará una gran lección amigo.
Le felicitaban ambos con una sonrisa ante la hazaña del robot. Bob no parecía muy conforme.
Bob: Eso les va a poner más furiosos y hará que no tengan perdón con nosotros.
Vulcan: Antes tendrán que vérselas conmigo. Pienso quitar de en medio a cualquiera que se cruce en mi camino.
Decía con tono molesto el robot. Vulcan detestaba ahora más que nunca a Kamu por lo que le hicieron a su amiga Lucy, en especial al general Mordred por haber disparado a su amiga. El robot se aseguraría que aquel miserable lo pagase muy caro.
Enma sacó un transmisor y se comunicó con otros miembros de la resistencia.
Enma: Aquí Enma a base. Poned un plato más. Tenemos invitados.
Mientras tanto fuera, la comandante Conor había llegado junto con refuerzos de Kamu. La yegua viendo los destrozos en la iglesia, se acercó al general y le preguntó.
Conor: General ¿Qué ha pasado aquí?
Mordred mirando a la comandante, la respondió.
Mordred: Ha pasado algo completamente inesperado. El robot conocido como Vulcan, se ha unido a los rebeldes y los ha ayudado a escapar.
Conor: ¿A los rebeldes?
Mordred: Y eso no es todo. El robot Vulcan ha matado a su compañera a sangre fría, cuando ésta trató de razonar con él sobre que nos dejará detener a los insurgentes.
La expresión de la comandante, pasó a una de completa sorpresa en el momento que oyó eso último.
Conor: ¿Qué? ¿Habla en serio?
Mordred: El cuerpo de la grifo está ahí dentro. Puede comprobarlo si quiere.
Conor: Yo...Jamás me imaginé algo así...
Decía la comandante, que no se esperaba que un antiguo robot de la Patrulla Harmony, matase a alguien.
Mordred: Esa es la naturaleza de los robots. No entienden de lealtades. Y ahora mismo, tenemos a un robot rebelde que debemos detener de inmediato, antes de que haya más victimas.
Decía serio el general, antes de marcharse de allí. La comandante Conor estaba de un aire. A ella no la agradaba la patrulla, pero jamás se imaginó en ningún momento que uno de ellos fuera a asesinar a una inocente y mucho menos a una compañera suya.
Mientras tanto, en el lugar secreto donde las figuras oscuras se reúnen normalmente, discutían entre ellos.
¿?: Ese maldito Mike Bluer lo va a estropear todo.
Decía molesta la sombra en forma de cebra.
¿?: Se supone que con la desaparición de las princesas, Blueblood tendría que ocupar su lugar y así gobernar Equestria a través de ese imbecil.
Le apoyaba ahora la sombra en forma de changeling.
¿?: Si el emperador Mike Bluer esta al mando de Equestria, nuestros planes no podrán cumplirse con lo previsto.
Comentaba ahora la sombra en forma de unicornio. La sombra en forma de grifo estuvo en silencio, hasta que habló.
¿?: En realidad...Esto nos puede al final beneficiar y bastante.
Las demás sombras miraron al de forma de grifo, ya que lo que dijo, había ganado la atención de todos.
¿?: ¿Qué estás diciendo? ¿Cómo nos puede beneficiar esto?
Decía la sombra en forma de minotauro. La sombra en forma de grifo, le contestó.
¿?: Muy simple. Por lo que se sabe, Mike Bluer desafió la decisión del consejo. También se que el emperador no está del todo...estable. Me he enterado que gracias al general Mordred, el robot conocido como Vulcan, supuestamente asesinó a su compañera y se unió a los rebeldes. Al final, todo saldrá incluso mejor de lo que planeamos hace años.
Si no fuera por la oscuridad del lugar, se le podría apreciar una sonrisa perversa en la sombra en forma de grifo.
Continuara.
No olvidéis comentar.
