Pensaba subir esto ayer pero no había podido porque se me hizo bastante tarde :T pero bueno, lo importante es que ya está.
Respuestas a sus reviews al final del cap, como siempre.
Advertencia: Lemon. Sí, leyeron bien.
Disc. RotG ni The Guardians of Childhood me pertenecen, yo escribo esto sin ánimo de lucro.
A leer :)
Before it's too late
Capítulo 7: El primer cubículo de la enfermería
Al amanecer, Jack se levantó de su cama como impulsado por un resorte. Aunque apenas había dormido un par de horas, sentía un golpeteo en el pecho que le bajaba por las extremidades y lo obligaba a moverse a gran velocidad. Incluso Jamie lo miró con extrañeza mientras saltaba de la cama y corría a su casillero buscando un uniforme limpio. Estaba definitivamente con más energía que de costumbre- y eso ya era decir demasiado. Parecía acelerado, hablaba con rapidez y las ideas fluían en su mente una tras otra a gran velocidad. A Monty y a Jamie les costaba trabajo seguir el ritmo de sus pensamientos y comprender todas las cosas que decía. Parecía que hablaba consigo mismo pero de pronto se dirigía a ellos como si esperara respuestas para sus ideas y ellos no sabían que contestarle. Parecía feliz. Quizás demasiado feliz.
Fue a la desinfección y al desayuno. Más tarde les marcaron en el horario que tenían un rato libre antes de ir al entrenamiento del día.
Para entonces Jack ya había conseguido calmar su aceleramiento previo. Aún había demasiadas cosas corriendo por su mente pero si de algo estaba seguro era de que no pensaba permitir que el comandante se diera cuenta de que estaba emocionado por él.
Sí, Jack ahora era capaz de admitirlo al menos dentro de su propio cerebro; estaba emocionado por perspectiva de verlo a él, al comandante, y algo lo comía vivo mientras pensaba en lo mucho que deseaba que ya fuera medianoche y poder verlo…y poder besarlo.
Ya está, lo había admitido con todas sus letras. Quería besarlo, y quería que lo besara.
Cuando Jack pensaba en lo que había ocurrido con él la noche anterior, casi no podía creerlo, pero había sucedido, y ahora sólo le quedaba esperar unas cuantas horas para tener un poco más.
Ni siquiera se había percatado de lo estúpido que debía de verse ahí de pie, viendo dónde iba a ser el entrenamiento del día.
-¿El Cuarto de Armas?
-Sí-, respondió Jamie pasando a lado suyo-, el comandante me dijo que cada vez hay más posibilidades de que participemos en la guerra de verdad. Entonces tenemos que volver al entrenamiento en armas, todos, no solo los de la GC-M.
Jack contuvo la respiración un momento. Si el entrenamiento del día era en armas, lo más seguro era que el encargado fuera el comandante Bunnymund.
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La habitación era enorme, pero relativamente sencilla. Estaba dividida en dos secciones en medio de las cuales había un extenso pasillo. Al final del pasillo había otra puerta, ésta daba a una habitación donde tenían guardadas las armas con las que entrenaban. En cada mitad del cuarto había varias casillas de tiro. A algunos metros de cada una estaban las dianas a las que tenían que acertar. Primero tenían que entrenar con las dianas estáticas, luego de un tiempo se les permitía usarlas en movimiento.
Jack ya había recibido algo de entrenamiento antes, pero había sido sólo lo básico y con armas ligeras y no demasiado potentes, pero al menos podía decir que tenía la experiencia de disparar en una misión de verdad.
Al entrar todos se dirigieron a la bodega de armas y se pusieron el equipo que debían usar durante la práctica; guantes, orejeras, lentes y chalecos antibalas. No era que fueran a dispararse unos a otros pero nunca se era demasiado precavido.
Cuando cada quien estuvo en su puesto listo para comenzar a practicar, Bunnymund apareció y comenzó a darles instrucciones. Les recordó las indicaciones básicas de cómo preparar y cargar el arma, sostenerla, apuntar y disparar. La única diferencia con lo que habían hecho en ocasiones anteriores es que estas armas eran mucho más pesadas y potentes de lo que estaban acostumbrados. Algunos no se sentían cómodos cargándolas.
-En el campo de batalla habrá muchas ocasiones en que no podrán darse el lujo de elegir. Tienen que adaptarse a esto, ¿comprenden?- hubo un asentimiento general. Bunnymund caminaba entre las casillas con las manos en la espalda y observando con ojo crítico-. En la parte superior de cada casilla hay un contador. Para el final de esta sección quiero que cada uno de ustedes haya acertado en el blanco 20 veces. El que no lo consiga se quedará aquí y tendrá que hacer 50, ¿entendido?
-¡Sí señor!
-Bien, a trabajar.
Todos comenzaron a seguir las instrucciones al pie de la letra. Jack se sentía confiado, pero tenía que admitir que ver a Bnnymund se sentía un poco extraño. Por no decir que además sentía ahora una excitación incluso mayor que la que había sentido al despertar; porque el comandante estaba allí, tan cerca de él irradiando esa aura de poder y dominación que lo hacía estremecer solo de imaginar…
¿De imaginar qué, exactamente?
Jack se olvidó de esa voz dentro de su mente y se dedicó a hacer lo que se suponía que debía de hacer sin distraerse –o al menos lo intentó. Se puso en posición, apuntó y disparó, dando bastante cerca del blanco en su primer intento.
-Muy bien Jack- le dijo Jamie, gratamente sorprendido, asomándose desde su casilla.
-Buen trabajo, Overland- reconoció el comandante, que pasaba caminando por ahí supervisando el trabajo de todos-, veo que no olvidaste la experiencia de tu primera misión.
Jack sintió un delicioso escalofrío. Ni siquiera había escuchado sus pasos; por lo que oía, no estaba demasiado lejos de él. Hizo todo lo posible por ignorar la sensación de anticipación que se esparcía por su cuerpo, y contestó con toda la seguridad y altanería que pudo.
-Claro que no- sonrió sin siquiera voltear a verlo mientras volvía a apuntar-. Recarga el arma contra tu hombro para apuntar mejor y apoya bien tu peso para no salir volando mientras dispares.
-De acuerdo, quiero verlo.
Jack, que ya estaba en posición, disparó, pero su segundo disparo fue mucho más lejos del blanco que el primero. Escuchó a Bunnymund reírse atrás de él y sintió su cara calentándose por el coraje. Escuchó claramente a Jamie también reír, aunque más tímidamente, y decidió ignorarlos a ambos y cargar su arma otra vez rápidamente para volverlo a intentar.
-Espera un segundo. Pon atención.
Bunnymund lo rodeó con sus brazos para sujetarle las manos. Jack se congeló por unos segundos, y esperó con todo su corazón que Jamie ya no los estuviera observando y hubiera vuelto a su casilla.
-No solo trates de apuntar al blanco, tienes que calcular el error dentro del área a la que apuntas- le aleccionó, no tan cerca de su oído como en otras ocasiones, pero después de un momento, acercó aún más su cuerpo a él y sujetó con mayor fuerza sus brazos-. Cualquier cosa, un soplo de viento, una distracción, pueden hacer que te equivoques.
Jack asintió, como dando a entender que lo escuchaba mientras sentía su respiración tan cerca de la nuca.
-Así que piensa un poco antes de disparar. Siente tu cuerpo-, Jack sintió sus labios moverse contra el exterior de su oreja, haciéndolo cerrar los ojos presa de una repentina oleada de éxtasis-. Si percibes que estás inclinado hacia la derecha, recárgate en tu pie izquierdo. Si te sientes demasiado recargado contra tu lado izquierdo inclínate un poco a la derecha. ¿Bien?- Jack asintió sin contestar-. De acuerdo. Vamos, quiero verte.
Jack trató de ignorar el hecho de que seguía a escasos milímetros de él y se concentró en sentir su propio cuerpo como él le había dicho, calculando el "error" en sus cálculos al disparar. Se inclinó un poco hacia la izquierda y disparó. Casi dio exactamente en el blanco.
Al darse la vuelta, el comandante ya estaba saliendo de la casilla, de modo que no pudo ver la sonrisa complacida que había tomado lugar en su rostro.
-Buen trabajo Overland. Sigue así.
En cambio, Jamie volvió a asomar su cabeza por la puerta de la casilla.
-Vaya, parece que al fin se llevan bien- comentó con una enorme sonrisa. Jack negó con la cabeza y sonrió mientras volvía a apuntar-, ¿y bien? ¿Ya lo pensaste?
-¿Pensar qué?
-Si vas a cambiarte a nuestra unidad. De eso has estado hablando con el comandante, ¿no?
Jack bajó el arma un momento, pero no contestó. Jamie insistió.
-N…¿No es así, Jack?- preguntó de nuevo, con cierta nota de preocupación en su voz, contrastante con el tono anterior que parecía mucho más alegre- ¿No planeas cambiarte aún? ¿No te lo ha pedido el comandante?
-Jamie…
-E…el comandante me dijo que tú estarías con nosotros-, se quejó el joven, y a Jack le dio la impresión de que estaba mucho más ansioso al respecto delo que había percibido en un principio.
-En realidad no hemos hablado de eso- repuso, ahora sí, apartando el arma que sostenía en sus manos y prestándole toda su atención-, no es nada importante, Jamie, es solo estar en una o en otra unidad. No tiene importancia.
-¡Claro que la tiene! ¿Qué pasará si tenemos que ir a otra de esas horribles misiones? Ya no vas a estar con nosotros, no volveré a verte.
-Jamie….
-Jack, tú eres como….como mi hermano- su voz era temblorosa y débil, como la de un niño asustado-, si algo pasa nos separarán, y nunca volveré a verte.
-Jamie….Jamie tranquilízate ¿sí?...tengo….aún hay muchas cosas que tengo que pensar antes de aceptar cambiarme de unidad. Además, tú ya tienes más amigos además de mí, vas a estar bien…
-¡Overland, Bennett, no los veo trabajando!
Jamie volvió a su casilla y Jack se sintió muy mal. Lo conocía ya bastante bien, y aunque era un chico listo y seguro de sí mismo la mayor parte del tiempo, aún tenía demasiado miedo a estar solo. Había hecho todo lo posible por ayudarlo y hacerlo sentir que tenía su compañía incondicionalmente, sin embargo había situaciones que no podía controlar. El día que los mandaran nuevamente a alguna misión en la que corrieran peligro, no podía garantizar que pudiera encontrar la manera de unirse a ellos una vez más.
Jack se concentró de nuevo en su tarea, pero de vez en cuando se detenía un momento y pensaba en lo que Jamie acababa de decirle. En realidad, era un hecho que se sentiría mucho más cómodo trabajando en la GC-M, con chicos mucho más parecidos a él con quienes incluso se sentía conectado, como si fuera completamente parte del grupo. Además, estando en esa subunidad podría pasar mucho más tiempo con Jamie, y ayudarlo y protegerlo como el buen amigo que era, o que deseaba ser.
Aun así no estaba seguro. No estaba seguro de querer hacerlo ni estaba seguro de que, de decidirse, fuera algo bueno para él o para sus compañeros. North ya no le había insistido con el asunto y Aster –por el amor de dios, ahora realmente pensaba en él como Aster-, ni siquiera lo había mencionado. A estas alturas, parecía que nadie a parte de Jamie creía que aún después de tantos meses aún cabía la posibilidad de que Jack se cambiara de unidad.
Para cuando el entrenamiento terminó, Jack había terminado exitosamente todos sus tiros, pero al asomarse a la casilla de Jamie se percató de que éste había conseguido hacer apenas quince de los 20 que Bunny les había mandado. Parecía que estaba nervioso y esto le impedía disparar bien.
-¿Te ayudo?- preguntó Jack entonces, acercándose- ¿Cuál es el problema?
-No sé-, repuso él, volviendo a cargar el arma-, el ruido me pone nervioso y cada vez que disparo siento…que esta cosa va a rebotar y que me explotará en la cara.
Jack rio suavemente y se acercó. Tomó a Jamie de los brazos para direccionarlo y mostrarle cómo apoyar bien el arma contra su cuerpo, de manera que no rebotara el arma contra él.
-Así, ¿ok?- le explicó mientras se paraba tras él, lo suficientemente cerca para ayudarlo a apuntar, y luego recordó lo que Bunny le había dicho antes -, y al apuntar…considera el error que podría tener la dirección que le das a tu arma.
-Sí…recuerdo que eso te dijo el comandante hace rato. Pero no lo entendí muy bien.
Jack le repitió las órdenes precisas, y no soltó sus brazos hasta que Jamie se atrevió a disparar, dando en el blanco en seguida.
-Overland, deja que Bennett cumpla con su tarea él solo- la voz de Bunnymund tras ellos los sobresaltó de repente. Por alguna razón, el comandante lucía molesto-. Bennett, se acabó el tiempo. Lo siento pero tendrás que terminar cincuenta, como dije antes.
-Sí, comandante- contestó Jamie, bajando la cabeza.
Jack miró a Bunny con el ceño fruncido, y éste le devolvió el gesto sin dudar.
-¿No tienes nada qué hacer?
-¿Algo mucho más interesante que verlo a usted? Claro que sí, comandante.
Y con esto, Jack se dio la vuelta y salió del lugar a paso apresurado.
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Jack no volvió a ver al comandante en todo el día y la verdad no le importaba en lo absoluto. Claro que no. No estaba molesto por lo ocurrido entre ellos, no había pasado todo el día pensando en él y en la cara que había puesto cuando lo encontró ayudándole a Jamie durante el entrenamiento. No había estado horas ansiando que fuera medianoche para ir a buscarlo.
Todos estaban ya dormidos y el reloj del dormitorio de los principiantes marcaba las 11:55. Jack se incorporó levemente y miró a su alrededor. No había movimientos. Había un par de ronquidos, respiraciones leves, movimientos ligeros de los cuerpos de sus compañeros al respirar.
Rebuscó debajo de su almohada y sacó la fotografía. La miró un momento, repasando los rostros de sus padres y su hermana antes de guardarla de nuevo y asomarse a la cama inferior, donde Jamie dormía a pierna suelta, exhausto como estaba luego de un día de entrenamiento más que intenso.
Jack bajó de la litera con los movimientos más ligeros que podía darle a su cuerpo. Sus pies, livianos como plumas, se deslizaban por el suelo mientras él salía de la habitación y comenzaba a recorrer los pasillos en busca de la enfermería.
Al llegar ante la puerta, se quedó un momento allí y esperó un momento, dándose valor antes de abrirla. Primero estaba el recibidor, en donde había varios sillones. Luego estaba la puerta donde estaba el primer cubículo.
Jack recordaba que Monty había estado en el segundo o tercero cuando tuvo aquel accidente. Jack no tenía idea de cómo lucía aquella primera habitación.
Entonces se decidió y abrió la puerta.
La habitación no era demasiado amplia pero se veía cómoda. Había una cama para un hipotético paciente. En una de las paredes había un sillón de tres plazas, para las visitas, y recargado contra otra pared había un escritorio, que se suponía debía ser usado por un médico o enfermero al cuidar al paciente.
Frente a éste escritorio, estaba sentado nada menos que el comandante Bunnymund, revisando un enorme monitor. Parecía muy concentrado. Jack se acercó.
-Siempre te encuentro ocupado con algo.
Bunnymund no se sobresaltó al escucharlo, como Jack esperaba. En cambio, soltó una pequeña risa y apagó el monitor, pero no volteó a verlo.
-Siempre hay algo que hacer con un puesto como el mío.
-¿Ah, sí? ¿Y eso incluye ponerte celoso cuando me ves cerca de alguien más?
Bunnymund no contestó nada, pero Jack se percató de que sus hombros se tensaban. Tuvo ganas de reírse, pero se contuvo.
-Así que estoy en lo correcto…
-¿Por qué crees que me puse celoso, eh?
-Pues…tu actitud no es muy discreta- Jack caminó hacia él un poco más y se acercó lo suficiente para asomar su cabeza por encima del hombro del comandante. Cuando éste volteó para mirarlo, aprovechó su oportunidad para besarlo por sorpresa, tomando ventaja su impresión inicial para poder dominarlo aunque fuera un poco, antes de que él lo hiciera. Como era de esperarse, Aster lo abrazó con fuerza, jalándolo hacia él y finalmente haciéndolo sentarse sobre su regazo. Jack se abrazó fuerte de su cuello.
En esta ocasión, Jack percibió un cambio en la manera en que Aster lo besaba. Ahora su beso era mucho más lento que en ocasiones anteriores; era una caricia larga y reposada, como permitiendo que cada milímetro en la piel de sus labios hiciera contacto directo, llenándose de humedad y calor. Y ése mismo calor, como en cada uno de sus besos, se iba transportando hacia su propio cuerpo, haciendo que su sangre hirviera y que sus huesos parecieran derretirse. Y entonces, Jack se percató de que había sentido esto muchas veces antes, pero apenas ahora podía visualizarlo con tranquilidad y disfrutarlo porque esto no era un accidente, una casualidad o una provocación. Era un beso. Un cálido, largo, húmedo y delicioso beso.
Se separaron un momento y se miraron. Jack tuvo tiempo, por primera vez, de observar los ojos verdes del comandante, que lo miraban ahora con fijeza y extasío, como si Jack fuera algo valioso o bello. Jack nunca se había sentido así.
-Te sonrojaste- sonrió Aster, dibujando pequeños círculos con sus dedos sobre la cadera del joven.
-No es nada- repuso él, desviando la vista. Deslizó sus manos sobre los hombros del comandante, bajando por sus brazos. Al llegar a los codos, sonrió-, te doblaste las mangas.
-Si eso te gusta no me voy a negar.
Jack se inclinó sobre su rostro y lo besó de nuevo. Aster relajó sus labios y decidió permitir que fuera Jack quien llevara el ritmo de la caricia, contentándose con permitir que sus dedos exploraran un poco por debajo de la suave tela del pijama y en cambio se encontraran con la piel sedosa y fría que ansiaba explorar pronto de alguna otra manera, aunque sin atreverse aún a intentarlo.
El beso de Jack le pareció inocente y dulce, y éste pensamiento lo hizo sonreír.
-¿Qué es tan gracioso?- aun besándose y con los ojos cerrados, Jack había sentido perfectamente los labios de Aster curvándose en una sonrisa. Bunny negó con la cabeza y se decidió a continuar por su cuenta, profundizando el beso casi forzosamente. Abrió los labios de Jack con los suyos y comenzó a explorarlo con tal brusquedad que mandó una llamarada de fuego a través de su torrente sanguíneo.
Jack no podía soportarlo más, así que mientras seguía disfrutando el beso que Aster le daba, comenzó a desabotonar la camisa de su pijama. Entre el forcejeo de su cuerpo, empeñado en sentir más y más, la camisa aún sin estar abierta del todo se deslizó por sus hombros.
De pronto, Aster se separó de él. Confundido, Jack lo miró.
-¿Qué pasa?- preguntó entre jadeos, molesto porque hubiera interrumpido tan delicioso encuentro.
-No hagas esto- repuso el comandante, acomodando la camisa de vuelta sobre sus hombros y comenzando a abotonarla de nuevo con rapidez. Jack detuvo sus manos y las retiró de los botones bruscamente para después volverlos a abrir.
-Tengo calor, necesito quitarme esto.
-No, no lo hagas- insistió él, volviendo a intentar acomodar la camisa, y Jack se sintió molesto y frustrado.
-¿Por qué?- preguntó, repitiendo el proceso para finalmente quitársela y aventarla a un lado.
-Porque me obligas a hacer esto- replicó el Aster antes de adelantarse y darle una fuerte mordida en un hombro. Jack gritó en parte por el dolor y en parte por la impresión, pero en venganza, empujó al comandante hacia atrás, para hacerse espacio y morder su cuello con toda la fuerza que podía. Aster gruñó, entre molesto y excitado, y cuando Jack lo soltó lo tomó del cabello, lo obligó a mover su cabeza de modo que su cuello quedara libre y volvió a morderlo pero ahora con una mayor fuerza.
Jack volvió a gritar y Aster mordió un poco más fuerte, para luego comenzar a succionar.
-Basta…basta…aaah…-Jack se sorprendió del sonido ahogado que había salido de su garganta. De pronto el dolor había disminuido, abriéndole paso a una sensación distinta. De hecho, esa mordida estaba gustándole… mucho-….Aster…
Después de besar el lugar donde había mordido, Aster lo soltó, y cuando Jack consiguió abrir sus ojos y mirarlo, él sonreía con malicia.
-Se escucha bien mi nombre, saliendo de esos labios.
Le sujetó la cara con una mano, y comenzó a acariciarle los labios con su dedo pulgar. Jack no podía creerlo. No podía creer lo placentero que había sido algo que había comenzado siendo tan molesto y doloroso. Cerró los ojos y permitió que ese dedo entrara entre sus labios, succionándolo con suavidad. Aster se inclinó y comenzó a saborear su cuello, mientras con su otra mano comenzaba a acariciar suavemente su espalda.
-Snowflake…-susurró de pronto, separándose de él. Jack entreabrió los ojos lo suficiente para mirarlo.
-¿Un nuevo apodo?- sonrió y recibió otro beso que lo obligó a borrar la sonrisa burlona de su rostro y cerrar los ojos para disfrutarlo al máximo.
-Es un buen apodo para ti- contestó finalmente, terminando el beso una vez más. Jack suspiró sin haber bajado aún de la nube de éxtasis. Sentía algo extraño en su vientre, algo caliente y pesado, pero no sabía qué era con exactitud, aunque lo sospechaba.
Aster lo abrazó, y Jack se permitió a sí mismo dejarse caer en sus brazos y recargarse contra su pecho. Estaba lo suficientemente cerca para percibir su aroma cálido y masculino, que ahora lo hacía sentir seguro y somnoliento.
-Snowflake… voy a estar fuera por dos o tres días. No sé si lo habías notado pero North y yo hemos tenido que salir con cierta regularidad- Jack asintió-. Si quieres seguir con esto, podemos vernos aquí, la medianoche del día que regrese. ¿Estás de acuerdo?
Jack levantó el rostro y lo miró. Luego asintió. Aster le dio un beso rápido y suave, y luego lo miró a los ojos.
-¿Vas a extrañarme?
-Claro que no- sonrió antes de levantar un poco su rostro y besar su cuello, para luego hablar lentamente, como a punto de quedarse dormido-. ¿Por qué iba a extrañar a un tipo que solo me regaña y se pone celoso por tonterías, eh?
Aster rio, y lo mantuvo en sus brazos un rato más. Luego lo besó, siguiendo de nuevo con el ritmo lento que le había dado en un principio.
Pasado un buen rato, se separaron finalmente y Jack se fue a dormir. Lo pensó un momento. Por supuesto que lo extrañaría.
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Al final, fueron tres largos días en los que el comandante estuvo ausente. Jack estaba bien, pero tenía que admitir que deseaba que volviera pronto. En las noches, miraba el reloj hasta que daba la medianoche y después dormía.
El tercer día, supo por Toothiana que el comandante iba a llegar a eso de las 11 de la noche, cuando ya todos estuvieran dormidos. Durante la cena, se excusó y pidió permiso para pasar la noche en la enfermería, pues se sentía un poco mal. Toothiana, que desde que lo conoció parecía apreciarlo mucho, lo permitió sin hacer más preguntas, ofreciéndose incluso para cuidarlo si lo necesitaba. Pero Jack se negó. Realmente lo único que necesitaba en ese instante era algo que calmara un poco la ansiedad que sentía. Por ver a su Aster.
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Jack no estaba seguro de la hora que era. Lo único que lo hacía sentir tranquilo era el hecho de que estando allí en la enfermería, llegara en el momento en que llegara, el comandante lo encontraría allí.
Tenía algo de sueño, así que decidió aprovechar la cama y recostarse un rato. Se metió entre las sábanas y activó la calefacción. "Estar enfermo" no era tan malo si podía tener una habitación propia con todas las comodidades.
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-¡Ow! ¿Qué pasa?
Jack se incorporó como movido por un resorte cuando sintió un ligero piquete, como de una aguja, en su frente. Sus ojos distinguieron en la penumbra al comandante, que tenía en sus manos un dispositivo cilíndrico de color blanco.
-Te estoy tomando la temperatura. No parece que tengas fiebre- comentó con voz suave, dejando el termómetro en una mesita que estaba al lado de la cama-. Quise venir a revisarte. Tooth me dijo que te habías sentido mal durante la cena.
-No era verdad- repuso Jack, sonrojándose un poco-, sólo le dije eso para…. emmmh… poder venir aquí a esperarte.
-Entonces me extrañaste- afirmó Aster. Jack asintió.
-Sí, no entiendo- jadeó Jack mientras le jalaba la ropa para obligarlo a acercarse a él-, no entiendo por qué te extrañé, no entiendo por qué…te necesité tanto…
Bunnymund sonrió tratando de ocultar su emoción y se inclinó para besarle la frente. Jack se movió un poco, dejando espacio en la cama para que se recostara con él y eso fue lo que Aster hizo sin pensarlo dos veces. Una vez que estuvo arriba de la cama, sujetó a Jack de la cadera y lo acercó hasta que los pechos de ambos se juntaron. Luego comenzó a besarlo despacio y suave.
Jack sentía su respiración entrecortándose; había esperado ya demasiado por ese beso, tres días eran demasiado cuando sus labios se habían acostumbrado a recibir el calor de los besos del comandante, y cuando su cuerpo se había habituado a la descarga de emociones que corrían por sus venas cada vez que lo tomaba de esa manera entre sus brazos.
-¡Aaah!- Jack se quejó de pronto, rompiendo el beso por completo y llevando ambas manos a su entrepierna. Bunny miró hacia allí y se percató de lo que estaba pasando.
-¿Te…te encuentras bien?- preguntó con precaución. Jack asintió.
-S…sí…ya me ha pasado antes…es solo que….nunca tan fuerte.
Aster sonrió para sí mismo y trató de sonar tranquilizador mientras seguía hablando.
-No te preocupes es…es algo normal… ¿sabes qué hacer para...?...tú sabes… ¿calmarlo?
Jack negó con la cabeza, que había mantenido agachada evitando a toda costa el contacto visual.
-No…simplemente espero y eventualmente se termina. Pero… ahora se siente…. raro, más fuerte.
-Ya veo. Creo que….bueno, si no te molesta, podría ayudarte…
Jack levantó la mirada. Sus mejillas rojas parecían brillar en la oscuridad.
-¿Sí? ¿C…cómo?
Aster dudó un momento, pero se inclinó y lo besó una vez más, esperando ayudarlo a calmarse.
-Bueno… para empezar…tendría que tocarte del modo en que Pitch intentó aquella vez, ¿recuerdas?- Jack asintió-, aunque puedes negarte si tú lo quieres. Sé que te sentiste muy mal aquella vez y no quisiera obligarte a pasar por lo mismo….
-No….no te preocupes- repuso Jack tímidamente, pero aun así con rapidez-. Si lo haces tú…no será lo mismo. Nunca.
Aster le sonrió, y tomó una respiración profunda antes de comenzar a moverse.
Tomó a Jack de los hombros y lo acomodó boca arriba sobre la cama. Se deshizo del botón de sus pantalones y mientras tanto, Jack comenzó a abrirse la camisa. Aster levantó la mirada y le sonrió.
-¿Mucho calor otra vez, Snowflake?-Aún sonrojado hasta las orejas, Jack asintió, y Aster se inclinó sobre él para besarlo en los labios-. Bien, trata de no ponerte nervioso.
-¿Va a doler?
-No. Haré todo lo que pueda para que lo disfrutes, ¿de acuerdo?
Jack decidió que confiarle a Aster su….emmh…problemita, no era algo tan grave. Ya le había permitido besarlo y habían hecho hasta un acuerdo al respecto, así que supuso que otra línea qué traspasar no podía ser la gran cosa. Así que se relajó.
Mientras tanto, Aster había comenzado a besar y succionar su cuello. Jack cerró los ojos y centró sus sentidos en esos besos, mientras la mano derecha del comandante bajaba acariciando su cuello, por encima de su pecho pellizcando levemente uno de sus pezones. Jack gimió suavemente y los dedos dejaron su pequeño botón antes de seguir descendiendo por su abdomen hasta la parte más baja de su vientre. La mano de Aster, presa de ansiosa curiosidad, jugó con la orilla de sus boxers y se internó en ellos con lentitud y cuidado.
Jack jadeó y contuvo el aire durante varios segundos luego de que la mano de Aster, áspera y caliente, se posara sobre su parte privada.
-Shh, tranquilo-, se acercó a sus labios y lo besó unos segundos antes de comenzar a mover su mano sobre el miembro erecto de su joven acompañante. Jack separó sus labios de los de él, y su rostro se contrajo en una mueca de angustia-, ¿te…lastimé?
-N…no…no…estoy bien es sólo que…. aaahh…..espera….mmmmh…
Jack estaba enfrentándose de nuevo a una situación en que un éxtasis completamente extraño le inundaba el cuerpo. No entendía por qué esas caricias se sentían tan bien. No se suponía que un lugar tan privado de su cuerpo fuera capaz de darle tanto placer.
Mientras tanto, Aster lo besaba, y ahora no solo se limitaba a su cuello, que mordía y succionaba con deleite, sino que bajaba por sus hombros hasta su pecho. La lengua hirviente tocó uno de sus pezones, y Jack casi no podía soportar la sensación que le ofrecía. Gimió con todas sus fuerzas mientras su cabeza se iba hacia atrás. Aster sonrió con satisfacción.
-¿Te gusta?- Jack asintió, moviendo apenas la cabeza-. Bien. Dime Jack… ¿confías en mí?
Jack asintió.
-Muy bien Snowflake. Entonces permíteme hacer esto.
Los besos siguieron bajando por su abdomen. La mano del comandante seguía acariciando su erección, y Jack no supo qué sensación lo inundaba con más fuerza, si esa mano trabajando sobre su cuerpo o esos labios ahora posándose con suavidad en la piel tierna de su cadera.
Apretó los labios y cerró los ojos cuando sintió que el comandante le bajaba los pantalones y la ropa interior, que solo había movido lo suficiente para meter su mano hasta ese momento.
Jack se tapó la boca con la mano mientras sentía la respiración tibia sobre su miembro. Antes de que su mente pudiera procesar otra cosa, sintió algo increíble; una pincelada de humedad, una lamida cálida recorriéndolo de abajo hacia arriba.
Aster besó su punta, dejando que sus labios se quedaran posados en él durante un buen rato antes de levantar la mirada y sonreírle. Jack apenas podía levantar la cabeza lo suficiente para mirarlo, y la mirada que le ofrecía ahora le estremeció.
-¿Cómo te sientes?
-B…bien…pero…
-¿…Pero…?
-E…es raro…siento que….siento que algo…algo va a… ¡oh no…!
Tuvo que sujetarse con toda la fuerza que podía darle a sus dedos y a sus uñas al colchón de la cama. No podía voltear a ver pero estaba seguro de que ahora la boca del comandante rodeaba por completo su pene. Otra vez sintió algo pesado en su vientre y el subir y bajar de la cabeza del comandante sobre su cuerpo.
Estaba tratando de no hacer tanto ruido pero los gemidos escapaban de su boca sin que él los pudiera detener, y el calor, y la humedad, y la pesadez, y la mirada de Aster….Aster….
-¡Ah…! ¡Aaaaah…! ¡No puedo…no puedo más…! ¡Asteeer…!
De pronto todo se quedó quieto. Jack sintió eso que llevaba rato sintiendo salir de su cuerpo. Las manos de Aster sujetaban su cadera con fuerza mientras permitía que el miembro del joven descansara profundamente en su boca.
Después de unos segundos, lo sacó lentamente, permitiendo a sus labios acariciar la suave piel, provocando que Jack soltara un último gemido. Luego gateó por encima de su cuerpo y lo besó.
Jack percibió en su beso un regusto caliente y salado, y finalmente pudo abrir los ojos y mirarlo.
-Gra….gracias…
Aster soltó una risa sincera y se acostó al lado de él, abrazándolo. Jack se abrazó a él y apoyó la cabeza contra su hombro.
-Puedo hacerlo cuando quieras, pequeño. Te adoro.
Sorprendido por estas palabras, Jack levantó la mirada y lo observó.
-¿A qué te refieres con eso?
Aster se quedó pensativo, o al menos eso le pareció a Jack por la manera en que guardó silencio. Luego acercó su mano a su rostro y le acarició la mejilla con suavidad, sorprendente considerando la rugosidad de sus manos.
-Me refiero a que…es algo que siento por ti. Creo que te quiero-, susurró, mirándolo intensamente con sus bellos ojos verdes-. Incluso creo que podría llegar a amarte.
Jack lo siguió observando por unos segundos antes de que su rostro se contorsionara en una enorme sonrisa, que luego pasó a ser una risa alta, musical pero llena de un buen humor que a Aster se le hizo extraño.
-¿Qué es tan divertido?
-Dices cosas muy extrañas- explicó Jack una vez que su risa se pudo extinguir lo suficiente para hablar, y luego le devolvió la caricia en el rostro con inocente dulzura-, no puede haber amor entre nosotros. Ambos somos hombres y no somos una pareja, ni siquiera somos familia.
-¿Qué te hace pensar que no es posible?- preguntó el otro con serenidad, tratando de ocultar la amargura que las palabras de Jack le provocaban.
-Todo mundo lo sabe- contestó con una suave resolución, y luego habló como si estuviera recitando una lección de la escuela-, para sentir amor hay que ser familia o pareja. Y una pareja sólo puede ser entre un hombre y una mujer.
-Muy bien, entiendo, ¿entonces cómo llamas a esto?
Jack se quedó en silencio, pues no sabía qué debía contestar. De pronto, le pareció que Aster se encontraba distante.
-No lo sé- repuso con firmeza una vez que se decidió-, no tengo idea, en verdad…pero me gusta muchísimo y no quiero dejarlo, pase lo que pase.
-¿Hasta cuándo? ¿Hasta que te asignen una esposa?
Aster hizo amago de bajar de la cama, pero Jack lo abrazó con fuerza y lo mantuvo a su lado.
-¡Espera, no te vayas…! ¡No lo sé! No lo sé, ¿qué quieres que te diga?- pidió mientras se acaballaba sobre su estómago para evitar que se moviera. Lo sujetó de la cara y lo miró con fijeza. Aster lo miró desde abajo, y finalmente una sonrisa dejó su rostro.
-Supongo que tienes razón, Frostbite. No sé qué estaba esperando.
Jack respiraba con fuerza, con miedo. Después de unos segundos, se inclinó y besó a Aster con ternura. Aster lo abrazó y se dejó besar por varios minutos, hasta que le pareció que Jack estaba exhausto.
-Vete a dormir, ya es tarde.
-Pero… ¿estás molesto? ¿Vas a dejar de verme…?
Aster le acarició el rostro una vez más. Luego negó con la cabeza suavemente.
-No- susurró-, no te preocupes. Te veo mañana.
Jack asintió antes de besarlo de nuevo y acomodarse la ropa y el cabello para bajar de la cama.
Aster se quedó recostado y lo escuchó salir de la habitación.
Se quedó pensando por un rato y llegó a la conclusión de que todo aquello tenía bastante lógica. Jack era muy, muy diferente al resto de los muchachos con los que había crecido o con los que entrenaba ahora en el ejército, pero había sido educado igual que todos ellos. Antes, para su mala suerte, había tenido bastante razón al pensar que el joven nunca le pertenecería. Ahora esa posibilidad parecía a la vez más cercana y lejana que nunca.
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Los siguientes días pasaron igual. Por las noches, Jack y Aster se encontraban en la enfermería y pasaban largo rato besándose y acariciándose, en la cama o en el sillón, hasta que Jack sentía la excitación acumularse en su miembro y Aster le ayudaba a "calmarse". Luego, se quedaban acostados, abrazándose, y dormitaban hasta que alguno se daba cuenta de la hora que era y decidían separarse.
Durante esos días, sin embargo, Jack observó al comandante mucho más distante que nunca. Le hablaba muy poco, tanto en los entrenamientos como cuando estaban juntos. Se había dado cuenta de que mientras se besaban, a él le pasaba lo mismo….con respecto a esa área de su cuerpo. Y había estado un par de veces a punto de sugerir ayudarle también. Pero no sabía cómo decírselo, o sugerírselo…se sentía totalmente cohibido en su presencia. Sus labios, sus manos y todo su cuerpo lo dominaban por completo. Lo necesitaba tanto que no comprendía.
No cabía en su cabeza cómo podía necesitar tanto algo así. Eran dos hombres. Esto no debería pasar entre dos hombres y sin embargo así era.
Cada noche, mientras se besaban, Jack volvía a quitarse la ropa y Aster recordaba pedirle una y otra vez que se la volviera aponer, consciente de que no hacía mucho que pudiera hacer para soportar. Ya bastante era hacerle sexo oral sin poder continuar tocando o besando otras partes de su cuerpo. A veces frotaba sus erecciones juntas, hasta que el calor se volvía insoportable y tenía que bajar besando su cuerpo, disfrutando del sabor dulce de su piel bajo sus labios.
Las manos frías de Jack con sus dedos delgados y largos se internaban en su cabello, y la manera en que masajeaban su cabeza mientras se entregaba a sus besos era deliciosa e hipnótica. Su cuerpo, delgado y a la vez fuerte, se sentía perfecto bajo su cuerpo, como si ese fuera su lugar, como si perteneciera a ese espacio entre su piel y la cama.
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Ese día en específico había sido insoportable. Jack había hecho todo lo posible por provocarlo durante el entrenamiento, o al menos eso había parecido a Aster cuando notó la manera en que lo miraba, provocativamente, o cómo se acercaba a él o cómo se movía o…o…
O simplemente quizás a estas alturas, Aster deseaba tanto a Jack que cualquier cosa que hacía le parecía provocativa y sensual.
Durante la noche, hizo todo lo que pudo para evitar que esta sensación pudiera con él. Al principio pensó en no ir a su encuentro del todo, pero su corazón le ganó a su mente en esa primera batalla.
Cuando llegó Jack ya lo esperaba, y prácticamente se lanzó sobre él para besarlo. Aster lo sujetó suavemente por debajo de las rodillas mientras seguían besándose. Caminó con cuidado hasta llegar a la cama y lo bajó poco a poco, apoyándolo sobre su espalda. Jack se sentó y se movió hacia atrás antes de comenzar a quitarse la ropa. De nuevo, Aster trató de detenerlo, pero esta vez fue mucho más serio que nunca. Jack lo miró un momento, confundido por su reacción.
-¿Pasa algo?
Aster negó con la cabeza, mirando con fijeza a Jack. Sus ojos acuosos, sus mejillas rojas y brillantes, sus labios húmedos y ligeramente hinchados por los besos…
Presa de un trance casi hipnótico, no pudo impedirlo cuando Jack comenzó a quitarse la ropa otra vez. Al diablo, podía controlarse. Podía hacerlo.
La camisa de Jack quedó olvidada, lo mismo que sus pantalones. Las cosas cambiaron un poco cuando comenzó a jalarle a Aster la camisa, como obligándolo a quitársela. Él trató de impedirlo, pero finalmente no pudo resistirse más y dejó que se la quitara con sus propias manos. Sentir los dedos de Jack recorriendo su pecho fue aún mejor de lo que pudo haber imaginado, y Jack de pronto parecía completamente arrobado por la sensación.
-Aster…siento algo…
-¿Qué cosa, Jackie?
-No…no lo sé, pero me gusta mucho…tocarte. ¿Puedo seguir haciéndolo?
-Si tú lo quieres….
-E-es como si necesitara algo, pero no sé qué es… pasa algo….en mi cuerpo…
-Jack…
-Aster-, le interrumpió antes de que pudiera decir algo más-…confío en ti. Hazme sentir bien…
Aster no se pudo contener. Se fue sobre él otra vez y lo besó con todas sus fuerzas, no podía más, cómo lo adoraba, lo necesitaba terriblemente.
Jack se sintió como invadido por un huracán. Su piel ya no le pertenecía, tampoco sus fuerzas ni su respiración. En este momento, todo su ser le pertenecía a Aster. Todo.
El masaje en su miembro se convirtió otra vez en un placer húmedo que terminó dentro de la boca de Aster. Cuando éste se acercó para besarlo, Jack no se pudo controlar y lo obligó a un beso profundo y delicioso que duró por muchos minutos. Luego comenzó a acariciarlo por encima del pantalón, como muchas veces había intentado hacerlo. Cuando Aster gruñó en su oído, Jack sintió que moría. Lo mordió una y otra vez, el cuello, sus hombros, su pecho, acarició su abdomen y luego lo obligó a quitarse los pantalones.
Terminaron de desnudarse uno al otro, jalando el resto de sus ropas hasta quitarlas del camino. Jack no entendió qué era lo que estaba pasando pero sabía que le gustaba, demonios, le gustaba demasiado esa piel caliente, ese aroma poderoso que inundaba sus sentidos.
La lengua de Aster se sentía inquieta y fuerte dentro de su boca, su cuerpo enorme y poderoso en comparación del suyo, su calidez, su perfección.
Aster le acarició el rostro y sus dedos tocaron suavemente sus labios. Jack los abrió y sin saber cómo ni porqué, comenzó a lamerlos y succionarlos con todas sus fuerzas. Aster trató de alejarlo, pero Jack había sujetó su muñeca con firmeza con ambas manos y succionaba sus dedos, recordando la forma en que él succionaba y besaba su miembro.
-…Aster… más….quiero más….
No sabía qué era lo que quería. No sabía qué estaba esperando, solo sabía que era Aster quién podía darle lo que sea que su cuerpo necesitaba en ese momento.
Aster se inclinó sobre él y seguía besándolo, acariciándolo con suavidad. Aprovechó la humedad en sus dedos y decidió lo que iba a hacer a continuación. Se concentró en rozar sus erecciones juntas mientras buscaba su entrada con su dedo índice.
Cuando la encontró, presionó y produjo un suave masaje en él. Jack dejó salir un gruñido de sobresalto, pero continuó con el beso en que estaban sumidos en ese instante, ahogándose con sus labios.
Pronto consiguió entrar en él. Jack gimió con fuerza, rompió el beso y lo miró.
-¿…confías en mí…?
Jack asintió. Aster comenzó a mover su dedo dentro y fuera de él. Jack siguió mirándolo a los ojos, su corazón a mil por hora, su sangre corriendo a toda velocidad por sus venas, el sudor cubriendo su cuerpo. El dedo de Aster comenzó a moverse en círculos, hasta que decidió dejar entrar uno más en él. Jack gritó mientras su cabeza se caía un poco hacia atrás. Aster le besó el cuello, succionó uno de sus pezones y acarició su estómago con delicadeza.
-Tranquilo, ¿estás bien?
-Sí….sí, continúa…siento….me siento muy bien….
Aster siguió trabajando sus dedos dentro de Jack. Después de unos minutos de suave masaje, consiguió encontrar un punto dentro de él que lo hizo gritar una vez más, pero con mucho mayor placer que nunca.
-Aaah….Aster….esto es….se siente bien….se siente….
-Jack…. ¿quieres que continúe?
Jack asintió. Bunny dejó que otro dedo entrara en él y continuó moviéndolos, entrando y saliendo, abriéndose y cerrándose en su interior.
Aster no estaba pensando con claridad. El deseo le inundó el pensamiento por completo impidiendo que alguna idea coherente se formara dentro de su cerebro. Deseaba a Jack, y era lo único que parecía importar en esos instantes.
Sacó sus dedos de él. Con cuidado, acercó su miembro. Jack sintió la punta del miembro de Aster besando suavemente su entrada, estrecha aunque ya hubiera sido dilatada durante varios minutos.
Se quedó quieto y esperó. Aster empujó dentro de él con firmeza y fuerza. Jack respiró profundo y contuvo el aire cuando lo sintió entrar.
Y oh por dios. Se sentía increíblemente doloroso, sentía su cuerpo partiéndose en dos, sus músculos desgarrarse, sus pulmones vaciándose por completo. Gritó por el dolor y las lágrimas fluyeron libres por su rostro, pero trató de aguantar lo más que pudo.
Confiaba en Aster. Por algún motivo confiaba en él hasta el final, él no lo dañaría nada más porque sí, él no le haría algo que le doliera solo por un capricho o por un deseo de sentirse bien sin darle algo a cambio, sin hacerlo disfrutar también.
-Relájate Jackie…relájate amor, te sentirás mejor, lo prometo…- le pidió, su respiración difícil mientras se esforzaba en no moverse demasiado mientras estaba dentro de él para no lastimarlo. Le limpió las lágrimas con los dedos y lo besó, y Jack asintió, se tenía que relajar y tenía que creerle, tenía que confiar en que se sentiría bien.
Su cuerpo se adaptó poco a poco a sentir a Aster dentro de él. Era algo diferente, era algo que lo llenaba por completo, que abría su cuerpo y lo invadía, y al mismo tiempo por alguna razón, comenzaba a sentirse bien el calor pulsante en su interior y los pequeños movimientos, cortos y lentos, que hacía Aster como probando que estuviera bien, que le gustara. Jack comenzó a sollozar. Necesitaba más. Ahora más que nunca, necesitaba más.
-Asteeer….
-¿Sí, amor?
-Mmmmm….muévete….por favor….
-Lo que ordenes- le tomó la mano y la besó cariñosamente-, te deseo tanto, amor… no sabes cuánto he esperado esto…
Jack no contestó nada, y simplemente esperó. Aster comenzó a salir de él con todo el cuidado que pudo, y después dio una embestida veloz y firme, que hizo que Jack gritara sintiendo cómo golpeaba su interior. Un golpe más, y otro, y otro más. Los labios de Aster besaban cada centímetro de su piel que podían alcanzar. Sus manos lo sujetaban por la cintura mientras Jack se sujetaba de su pelo con una mano y le clavaba las uñas de la otra mano en la espalda. Aster gruñía y soltaba gemidos sonoramente masculinos contra el oído de Jack, o contra su piel, o sus labios, mientras continuaba embistiéndolo una y otra vez. Las piernas de Jack no tenían fuerzas. Aster tomó una de ellas y la movió para que se curvara alrededor de su cintura, y Jack aprovechó éste agarre para profundizar la unión. Luego, el comandante tomó su otra pierna y la levantó hasta su hombro. Jack sintió su entrada dilatarse como nunca, permitiendo aún más la entrada del miembro de Aster dentro de él.
Aster encontró la próstata de Jack con una de sus estocadas. Lo supo por la forma en que todo el cuerpo de Jack se tensó y se curvó contra la cama, y cómo se movió y cómo gimió como si aquello fuera algo completamente insoportable.
Y en cierto modo lo era, porque para Jack, esto se sentía….perfecto. Se sentía como si el universo entero estuviera explotando dentro de su corazón.
Aster se concentró en estimular el punto de placer de Jack con su pene, golpeándolo, tocándolo y acariciándolo cada vez con más fuerza. Jack se entregaba entre sus brazos y aquello no podía ser más perfecto.
-Aaaah….aaaah….Aster…..Aster…. no puedo más….no puedo….
El miembro de Jack se masajeaba entre sus cuerpos, pero Aster lo tomó y comenzó a estimularlo él mismo. Jack casi no podía resistir las oleadas de placer que arrasaban con su cuerpo. Estaba consciente de que había saliva rodando por su barbilla pero no le importaba, ni las lágrimas de placer que le arrancaba ese éxtasis, ni la humedad que sentía en su entrada y el miembro de Aster saliendo y entrando en él a un ritmo que lo mataba…
Era como morirse. Jack estaba convencido de que se estaba muriendo, había luz, había perfección, había una ola de calor en su cabeza, y estaba Aster…no necesitaba más….tenía a Aster…
-…Aster….Aster….bésa….bésame….por favor….- rogó, clavando sus uñas con aún más fuerza en su espalda y enredado con más fuerza sus dedos en su cabello. Aster dejó ir sus piernas, que cayeron sobre el colchón, y se inclinó sobre él. Lo sujetó de la cintura y lo besó, disminuyendo la velocidad de las embestidas, una tras otra, lentas y exquisitas, dejando que el miembro rozara el interior de Jack, completamente dentro de él, llenándolo, completándolo, y dándole ese algo que él había sentido que faltaba antes.
La posición, ahora más tranquila e íntima, permitió que Jack disfrutara del beso un momento antes de que una vibración que ya le era conocida sacudiera su cuerpo súbitamente, pero mucho más intensa, poderosa y fuerte que nunca, haciendo que sus labios formaran un círculo mientras un sonido ahogado salía de ellos.
-Ah….ah…ah….¡Aaaah…!¡….Oh dios! ¡…Asteeer….!
El orgasmo lo alcanzó…lo sacudió, lo derrumbó. Su sangre hervía. Su cabeza no tenía sentido. Estaba muerto, estaba más vivo que nunca….
Más vivo que nunca.
Aster…
Aster seguía dentro de él, embistiéndolo, a punto de terminar también. Susurraba cosas en su oído. Decía tonterías. Decía que lo adoraba, que lo quería, y Jack no podía entender….
Algo iluminó su mente, que poco a poco bajaba de la nube de placer en que estaba antes.
Estaban…teniendo relaciones sexuales. Eso era. Algo que ellos solo comprendían por lo que se aprendía en la escuela….algo que se suponía sólo se podía hacer entre parejas casadas….
Jack lo estaba haciendo, con otro hombre. ¡Jack se había entregado por completo a un hombre!
-No…-susurró, pero luego alzó la voz-, ¡no! ¡Detente, por favor….por favor! ¡Dentro…dentro no, por favor!
Era lo único que entendía. Era un juego perdido, si Aster terminaba dentro de él sería el final. Sería el peor crimen, pecado, abominación y monstruosidad que podía cometer. Ya lo era. Pensándolo bien, ya lo era, pasara lo que pasara, porque Jack lo había permitido, había dejado que entrara en él y lo poseyera por completo y ya no había vuelta atrás.
Aterrado, supo que no podría pedírselo otra vez, así que contrajo las rodillas hacia su pecho y empujó con todas sus fuerzas contra el pecho del comandante, sorprendiéndolo y obligándolo a salir bruscamente de su interior.
-¡¿Jack?! ¡Espera! ¡¿Qué pasa…?!
Jack aprovechó la confusión y bajó con rapidez de la cama. Se olvidó de sus ropas y corrió por el pasillo, desnudo como estaba.
-¡Jaaaack!
Jack no lo escuchó. Corrió con todas sus fuerzas mientras las lágrimas bajaban por su rostro.
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Terminó refugiándose en el baño. Entró en el cubículo que habitualmente usaba para bañarse, dejó caer el agua y se sentó en el piso. Era imposible para él moverse más. De pronto se sentía sucio, contaminado por completo.
Había roto las reglas. Todas ellas. Había hecho lo peor que podía hacer. Se había permitido tener relaciones con otro hombre. Había permitido que lo tomara. Había permitido que le hiciera todas esas cosas, y lo peor de todo….
Lo había disfrutado. Lo había disfrutado muchísimo. Había sido perfecto, delicioso. Había sido una increíble exquisitez que su cuerpo apenas había podido contener.
Su cadera dolía, igual que su entrada y casi todo su cuerpo. Tenía frío, muchísimo frío, aunque el vapor del agua caliente ayudara un poco contra el frío despiadado de aquella noche.
-…Jack….
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Aster había bajado de la cama, aún confundido. Lo único que sabía era que no podía dejar las cosas así. Se puso los pantalones y caminó por el pasillo, preguntándose a dónde pudo haber ido, desnudo como estaba. Pasó por la lavandería y tomó una pijama limpia, por si acaso.
Siguió caminando y vio una luz en el pasillo.
El baño, claro.
El humo casi llenaba la habitación. Se acercó al cubículo y supo que Jack debía estar allí. No guardaba demasiadas esperanzas, pero aun así habló.
-Jack….Snowflake, sal de ahí, por favor. Necesito que me escuches-. No hubo respuesta. Aster insistió-, por favor…pequeño… sé cómo debes sentirte….pero si me dejas explicarte te demostraré que lo que pasó no es tan malo como tú piensas. Por favor. Jack…si supieras todo lo que siento por ti. Si supieras todo lo que eres en mi vida…
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En el interior del cubículo, Jack se tapaba la boca con ambas manos para que Aster no lo escuchara sollozar.
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-Por favor…-susurró de nuevo, y de nuevo no hubo respuesta alguna-…ábreme…déjame estar contigo. Déjame hacerte entender… quiero besarte, Snowflake, quiero abrazarte y que duermas en mi cama y que seas mío por siempre….Jack…
Te amo.
No lo pudo decir. Jack no era suyo. Nunca lo sería.
Después de largos minutos de esperar, de dar una y otra vez el mismo discurso con diferentes palabras, el comandante Bunnymund se rindió. Dejó la ropa junto a la puerta.
-Te traje una pijama limpia. Trata de dormir.
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Jack debió durar horas en el baño, desinfectándose. O al menos eso le pareció a él. Tomó la ropa limpia y se vistió para ir al dormitorio y tratar de conciliar el sueño, aunque le quedaran pocas horas y aunque su corazón se sintiera tan intranquilo.
Había conseguido dejar de llorar. Todavía estaba adolorido pero al menos ahora se sentía limpio.
Entró al dormitorio deslizando sus pies de la manera más delicada que podía sobre el suelo. Finalmente subió a su litera, tratando de no provocar movimientos ni rechinidos que despertaran a Jamie, y fue como entrar en un sueño cuando al fin pudo refugiarse entre las sábanas y recargar su cabeza sobre la almohada.
Cerró los ojos, e hizo todo lo posible por olvidar lo que había ocurrido. Cada vez que el recuerdo parecía volver, lo bloqueaba y lo alejaba, pensando en cualquier otra cosa, tratando de arrullarse a sí mismo en un sueño que le impidiera seguir sintiéndose así.
Finalmente lo consiguió, y el sueño cayó pesado y sin sueños.
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Cuando abrió los ojos, Jack pasó un segundo mirando el techo antes de enderezarse bruscamente y mirar el reloj. Era casi mediodía y se había quedado dormido.
Bajó de un salto de la cama, pero cuando miró a su alrededor se percató de que varios de sus compañeros estaban allí, conversando, sentados en sus camas, leyendo o jugando cartas o ajedrez. Se quedó de pie sin saber qué hacer. Jamie iba entrando al dormitorio con una bandeja de comida en la mano. Al verlo, le sonrió con suavidad, pero Jack podía apreciar algo de tristeza en su expresión. El joven se acercó y le acercó la comida.
-Iba a despertarte.
-¿Qué ocurrió?
Ambos se sentaron en la cama de Jamie. Jack puso la bandeja sobre su regazo y comenzó a comer. No se había dado cuenta hasta ese instante, pero estaba hambriento.
-En la madrugada sonó una alarma en el dormitorio de los avanzados. Se escuchó un poco hasta acá y algunos despertamos… no estoy seguro de lo que pasó, pero los comandantes se los llevaron porque ha habido problemas.
Jamie tenía los puños cerrados sobre sus rodillas. Los miraba abrirse y cerrarse compulsivamente.
-El comandante Bunnymund entró aquí y nos avisó a los que despertamos que algo había pasado, y que todas las actividades de hoy se suspenderían. Toothiana pasó por aquí hace unas horas y nos dijo que solo podíamos estar aquí y en el comedor. Todas las demás áreas son inseguras…si pasa algo más tendremos que bajar al refugio subterráneo.
Jack asintió. Jamie seguía mirando hacia sus manos con insistencia. Jack dejó de comer.
-Parecía grave- agregó Jamie-….Jack…tengo miedo. De pronto…tengo mucho miedo.
-Jamie….
-Si algo pasa, ¿qué vamos a hacer? ¿Qué haremos si algo le pasa al comandante North? ¿Qué haremos si algo le pasa al comandante Bunnymund?
Al escuchar esta segunda pregunta, de pronto Jack sintió que un peso terrible caía sobre él.
No tenía una respuesta. No tenía respuesta para Jamie. Tampoco tenía respuesta para su corazón, que parecía estar haciendo exactamente la misma pregunta.
Continuará…
OMG. A decir verdad, quería hacerles esto desde "Handle me with care", pero creo que la situación se adapta más a los fines de esta historia que a los de aquella. Oh bueno, espero que me den su opinión.
So now:
LighWalker13: En efecto, soy de México, de Monterrey para ser exacta. ¿qué hay de ti? n.n y con respecto a lo otro, pues me gusta hacerlos sufrir, para qué te miento, jajajajaj. Espero que a pesar de esto sigas leyendo y que la historia siga siendo de tu agrado. Besos!
Nelson: querido, muchas gracias por comentar, como siempre. Respecto a tus dudas. No puedo decir si los van a descubrir o no, bueno, creo que las cosas son un poco más complicadas que eso. Puedo adelantar que varios personajes se van a enterar, pero no como ni porqué ñ.ñ y respecto a Hugh Jackman….ay dios mío. Yo simplemente trato de no imaginármelo porque si no ni siquiera podría escribir, jajajaja. Podrías imaginártelo así, otro día lo describo con más detalles si quieres ñ.ñ Bueno, muchas gracias por darme ánimos. Por el momento no tengo exámenes pero sí he tenido algunas actividades bastante pesadas. Estoy dando lo mejor de mí. Te quiero mucho, espero que tengas muchos ánimos y que te esté yendo muy bien, espero saber de ti pronto n.n. Besos y abrazos!
MidSD: NOOOOOO PUEDE SER! ¿Es en serio lo de tu maestra? Jajajajajajaj qué miedo. Mujer, pon atención en la escuela XD no vale la pena que te regañen por mí xD ….en fin. Espero que te guste el nuevo capítulo. Por cierto, ¿pozole? Hace mucho que no como pozole *3* deliciosoooo! ¿Un tigre? ¡NOOOO! ¡Me muerde! ¡AUXILIOOO!...pero estoy escribiendo esto así que puedes saber que sigo con vida. Jajaja, muchos besos.
Benton: qué bueno que te haya gustado, y muy buena teoría debo agregar. En el futuro lo explicaré y espero que resulte convincente. Un abrazo!
PianoGuy1011: Pues bienvenido tú también :D y chócalas! Mexican Power in da house! Jajajaja…bueno. Te agradezco mucho que me cuentes lo mucho que te gustó :'D soy feliz. En fin, te deseo suerte con la mudanza y espero que te adaptes pronto a tu nuevo hogar. Yo pasé por un proceso similar hace poco tiempo y sé que puede ser problemático x.x en fin, muchos besos y espero leer de ti pronto :)
DarkCupidFearless: ….bien, tendremos que aplazar la boda por lo menos 4 años. Vaya :/ me siento vieja, jajajajaja! Voy a matarte! Si sabías que tenía alrededor de 20 años porqué nunca me dijiste tu edad! OMG jajajajaja no sabes lo divertido que lo encontré. Pff, un error y me meten a la cárcel. Hay que tener cuidado con estas cosas querido. En cuanto a la historia: la infiltración de Bunny es importante para la trama fuerte de la historia. Y pues…ya ves, pasó algo, no sé si es lo peor pero fue algo. Y de hecho sí, el pasado de Bunny es importante, no me molesta que te interese más que el de Jack :p Eeeeeeen fin. Así que espero que haya valido la pena. Y no te preocupes, no dejaré de amarte XD solo que dentro de los límites de lo legalmente correcto, if you know what I mean :3 Muy bien, besos y abrazos! Te quiero!
akima quiroly: pues verás, ahora vivo en Monterrey pero pasé casi toda mi vida al norte de Veracruz :v paisanas? Jejeje. Bueno, me alegra mucho que te haya gustado tanto el capítulo. Espero que este te guste también. Me gusta mucho el ánimo con el que escribes tus reviews, te lo agradezco mucho. Espero que tus días mejoren, me hace feliz saber que puedo ayudarte a sentirte mejor. Mucha suerte. Besos y abrazos!
Paloma-san: Estás en lo correcto con lo de las leyes de las parejas. No lo he querido poner de una manera tan explícita pero se da a notar en los pensamientos de Jack. Y si lo quieres ver así, pues sí, son como Romeo y Julieta en cierto modo, por curioso que suene XD pero contrólate, jajajaj no queremos perderte de un ataque del corazón. Y pues….sí, si lees este capítulo te darás cuenta de que Aster está muy, muy, muy jodido, como tú dices, con eso de los sentimientos. Muchísimo. Pero bueno, eso se arregla. Deséame mucha suerte! Besos y abrazos n.n!
One Dark Love: Me hace muy feliz que te haya gustado n.n lo de Bunny será importante para el futuro de esta historia, puedo asegurártelo. ¿Alguna apuesta? jejeje…besos!
dany – dragon: zuculento :'D ahora sí me lo merezco? Muchas gracias! Jajaja….omg y en cuanto a Bunny…sí, la idea es que sea sexy. Bueno, al menos en la película, los realizadores explicaron que él era el que tenía una figura más atlética en comparación con los otros personajes. Por eso me imagino que si fuera humano sería…asdjkhakjsdfgakjjdhlahdsa bueno, no quiero imaginarlo mucho porque me desangro de una hemorragia nasal. En fin, un saludo, besos y abrazos para ti :'D
Dess: EL dolor de cabeza se debía a la falta de sueño, principalmente. En cuanto a nuestra parejita favorita, no sabes lo mucho que me gusta describir esas escenas y hacer los detalles como lo de las mangas. Espero que si sigues leyendo aún te guste como avanza esto, aunque por parte de Jack las cosas ya están muy revueltas. Los comandantes traman algo, eso sí te lo puedo asegurar. Te deseo lo mejor y espero que estés bien. Saludos, besos y abrazos! :'D
yusefan halackti fanny alejo: FELIIIIIZ CUMPLEAÑOS! Espero que te haya ido muy bien y que hayas disfrutado tu día. Te deseo lo mejor para tu vida hoy y siempre n.n! *lanza fuegos artificiales*… en cuanto al fic, me alegro que te haya gustado :) no sabes lo feliz que me hace saberlo. Jamie ya se huele algo, te lo puedo asegurar. Y Pitch….mmmmmneee no quiero pensar mucho en él ahora pero sí volverá y dará batalla en algún momento, creo que ya lo he mencionado :x muy bien, te mando muchos besos y espero que estés muy bien :DDD
EvyNery: leerte no es un fastidio, todo lo contrario :D si dices que estás sintiendo lo que he querido transmitir quiere decir que estoy haciendo un buen trabajo, o por lo menos estoy logrando lo que me he propuesto, y eso me anima mucho para continuar escribiendo estos fics. Muchas gracias por las buenas vibras y los buenos deseos. Espero que tú también estés bien en tu vida y te mando todos mis buenos pensamientos para que tengas muchos ánimos para todo :'D Besos! Y gracias por el apoyo!
Oveja salvaje: waaaa! claro que te recuerdo! :'D no sabes lo feliz que soy de saber que quieres seguir leyendo mis historias. Y no te preocupes, no tienes ningún compromiso conmigo como para sentir que me traicionas XD pero es adorable saber que esto significa tanto para ti. Nunca terminaré de agradecértelo. Espero que el desarrollo de la historia te siga gustando :'D trataré de hacerla digna del género distópico y de sociedad perfecta que quiero manejar. Muchas gracias por todo tu apoyo y tus ánimos, y espero seguir leyendo de ti en el futuro. Besos, abrazos y todo! :DDD
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Y en general, muchas gracias a todos por su apoyo. Los amo!
Besos!
Aoshika October
