HOLA
Lo único que tengo por decir, es que LO SIENTO, lamento mucho la tardanza con las actualizaciones, pero de verdad, no me eh sentido bien, solo voy a resumir lo que me ha pasado y espero me PERDONEN por mi atraso, no fue intencional, pero los últimos sucesos ocurrido en mi persona, me han impedido poder continuar con los Fic's, NO PIENSO ABANDONARLOS, pero me temo que tendré que ir más lentamente de lo acostumbrado.
1.- Sufrí un des balance emocional al terminar con mi Novio, fue un duro golpe para mi pues lo quería demasiado (Ya es tema superado a estas alturas)
2.- Me enfermé de DENGUE, como es rara vez cuando me enfermo, cuando lo hago suelo ponerme muy grave, mi madre por cuestiones de sobre protección me prohibió hacer muchas cosas, entre ellas tomar la Computadora.
3.- Cuando al fin mi salud regresaba, pasó algo muy fuerte que atentó contra mi inspiración, No se si ustedes sabrán sobre los recientes acontecimientos aquí en México, 43 Estudiantes a Maestros (Los Normalistas) desaparecieron y fueron asesinados, para los que son Mexicanos deben conocer el sentimiento de indignación e impotencia por estas 43 muertes, nuestro país está en una situación sumamente Grave, ya no podemos más, tanta impunidad y corrupción por parte de Nuestro Gobierno, nos ha colocado en alarma roja, si las cosas siguen así, creo que pronto la gente se levantará en armas en contra del Mal Gobierno y no voy a mentirles... si esto pasa... Yo voy a participar, pues fuí estudiante y soy Mexicana orgullosa de mis raíces... de mi patria y me parece una aberración total, que cosas como estas, sigan pasando.. Pues a raíz del problema en Ayotzinapa, otros acontecimientos se dieron dando... hace unos días la Policía Federal penetró las instalaciones de la UNAM (Universidad Autónoma de México) la más importantes del país y una de la más importantes del Mundo, patrimonio universal (Según la UNESCO) Me siento triste, deprimida, llena de rabia e impotente por no poder hacer nada más que dedicar unas cuantas palabras, México y él mundo está indignado y dolido por lo sucedido, exigen a nuestro "Para nada brillante" Presidente de la república una pronta solución a todo esto ¡Pero vaya, nuestro repudiado Presidente Enrique Pea Nieto se ha largado a China! ¡Dejando a 43 Familias y toda una Nación con una sola pregunta ¡¿DONDE ESTÁN LOS 43 NORMALISTAS?!
Pido disculpas por la tardanza, pero no me eh siento para nada bien respecto a lo que está pasando con mi gente, con mi país, Me duele mi México lindo y querido, y como digo, eh regresado por qué quiero distraerme, espero me comprendan que haré lo que esté en mis manos para no tardarme tanto en actualizar.
Gracias por todo su apoyo.
BlackAthena
Una Mexicana a la que le sangra el corazón.
Una Mexicana que vive en un País que muerte lentamente.
Una Mexicana que llora de rabia.
Una Mexicana que habita en un país donde ser Estudiante es un crimen.
una Mexicana donde ve a los Delincuentes Gobernar el país.
¡YA NO MAS IMPUNIDAD GENTE!
Tú, quien me lees, seas del País o del continente que seas, no dejes de Luchar ¡No permitas impunidades e injusticias! ¡Nosotros gobernamos a los Acaldes, Presidentes, Gobernadores! ¡NOSOTROS SOMOS EL GOBIERNO VERDADERO!
Soy consiente que no solo en México hay un Pésimo Gobierno cuya Característica principal es la corrupción y la mediocridad, es por eso que envío todo mi apoyo, suerte en sus Patrias amadas...
Y Recuerden...
LA PATRIA ES PRIMERO
(Sea cual sea tu Origen)
(El Maleficio)
oOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Theodore Nott.
Hermione había llevado toda la evidencia del caso de Jane Mary Granger en el cobertizo, su madre estaba con ella revisando las cosas cuando ambas mujeres sintieron la fría presencia del fantasma de Jane Mary, Hermione la vio acercándose a las fotografías que estaban tendidas sobre el suelo, Jane y observo a su hija, quien mostraba preocupación en sus ojos.
Ambas ya habían comentado que temían la reacción del joven espectro, pero ahí, mirándola tranquilamente, sabían que posiblemente Jane Mary se lo había tomado tan suavemente por qué no lo recordaba.
- Esa soy yo… - Susurró Jane Mary mientras se arrodillaba frente a Hermione y observaba lo que parecían fotografías del día de su muerte, Hermione se estremeció cuando Jane Mary levantó la mirada hacia ella. – Hermione… ¿Qué significa todo esto? – Preguntó el fantasma mientras la observaba con una tristeza que no podía medirse, Hermione tragó en seco, el tono de voz que Jane Mary había utilizado le había recordado a Luna, tan inocente.
- Jane, con ayuda de alguien más, hemos llegado a un punto en el cual hemos descubierto muchas cosas, lo primero es que tenías razón, fuiste asesinada… - empezó a decir Hermione, Jane, su madre, observó sorprendida la tranquila reacción de Jane Mary.
- Hermione… el muchacho que te está ayudando ¿No será el que vi contigo entre el trigal en la mañana? – Hermione se giró hacia su madre con grandes ojos, no había esperado que ella se diera cuenta que Malfoy había estado ahí.
- Eh, si mamá, ese muchacho… resulta que tiene recursos suficientes como para resolver todo esto… de hecho él me ayudó a encontrar todo esto en el Departamento de crímenes sin resolver… por cierto, esto no solo comienza aquí, Mamá, Jane Mary… tu muerte solo fue el inicio de ciertos incidentes que han estado persiguiendo a nuestra familia. – confesó Hermione para la sorpresa de Jean Mary.
- Hermione, creo que debes ir más lento con ella, esta noticia puede… - Pero la señora Granger se vio interrumpida.
- ¿Qué pasó…Que le hicieron a mi Familia Hermione? ¡¿Quién se atrevió hacerla algo a mi familia?! – gritó Jean Mary, Hermione y su madre se estremecieron cuando el suelo se sacudió por completo ante los gritos de Jean Mary.
- ¡Tranquilízate por favor o moriremos! Te lo explicaré todo pero necesito que te calmes.- respondió Hermione, Jean Mary hizo exactamente lo que su descendiente le había pedido y tras un corto periodo de silencio, Hermione comenzó a narrarle lo que ella y Draco Malfoy habían descubierto.
- Fuera quien fuera, Jean Mary… Draco y yo sospechamos de algún Malfoy que no quería que tú relación con Dominic diera frutos… Draco Malfoy, Jean Mary… se ha entrevistado con los retratos de los padres de Dominic.
- Su madre…- Interrumpió de repente Jean Mary.- Su madre fue la que inició todo, si hay alguien que de verdad me odiara por amar a Dominic, fue ella…- continuó diciendo la joven fantasma mientras veía con pena inundando sus ojos, Jean simplemente observaba y escuchaba.
De repente Hermione comenzó a hablar de la maldición, dio fechas y años y nombres, fue precisamente cuando ella llegó a eso cuando la señora Granger la interrumpió.
- Espera Hermione… ¿Estás diciendo que solo las que llevamos el nombre de Jane sufrimos el maleficio?
- Si mamá… los Hijos de Ian Granger, Jean Leandré y Jean Carlo, murieron a la misma edad, la misma fecha… ambos vivían en la granja Granger… la causa de la muerte fue una caída de Callo.
- ¿Ambos murieron a causa de un caballo? Esto es…
- Extraño, si lo sé mamá… lo sorprendente aquí es que ambos fallecieron el 19 de septiembre…
- Tú cumpleaños Hermione…- habló la señora Granger.
- ¿De verdad? – preguntó Jean Mary, Hermione asintió con un movimiento de cabeza.
- Si… al principio yo no quería creer esta Teoría, pero comencé a recordar mamá, tenía dieciocho años cuando estuve a punto de morir durante la Guerra… hoy tengo diecinueve pero…
- El accidente de coche…
- Y la muerte de papá… - hablaron madre e hija al unísono, Jean Granger se llevó la manos a la frente.
- ¿Mamá, estás bien? – preguntó Hermione al ver a su madre un poco tensa, la matriarca levantó la mirada y se descubrió el rostro.
- No Hermione, no estoy bien ¡Entre más me entro más voy aceptando sobre la maldición en nuestra familia!
Fue en ese momento cuando Hermione recayó en algo muy importante, su madre también era una Granger, su madre también llevaba el nombre maldito, los ojos marrones de la joven se abrieron de par en par.
- Mamá…. ¿También tú…? – la joven bruja iba a decir algo pero su misma madre le interrumpió.
- Cuando cumplí dieciocho años nos encontrábamos en París, mis padres y los de George, fue ahí donde tú padre y yo nos comprometimos… precisamente estuve a punto de morir…. En la torre Eiffel, Hermione… de no ser por… - Jean cerró los ojos y se mordió la lengua.
- ¿De no ser por quien…que, Mamá?
- De no ser por tu Padre estaría muerta cariño… tú padre me salvó la vida… pero eso no significó que la maldición pasara de mí, al año siguiente tu padre y yo tuvimos un accidente de coche… íbamos discutiendo, tú padre se metió por el carril equivocado y nos estrellamos contra otro coche… tú sabes muy cariño, que antes de ti yo ya había estado embarazada, tu hermanito o hermanita no sobrevivió… - Jean no era una mujer tonta, jamás se atrevería a contarle a su hija respecto a Luc, y su pésima relación con su padre, que aquel niño que había llevado en su vientre durante nueve meses no había sido hijo de su padre sino de otro hombre, un hombre cuyo odio crecía cada vez más.
- Cada año has estado luchando contra la muerte… a causa de esta maldición.- Intervino Jane Mary, el silencio pareció adueñarse de la situación durante un par de segundos mientras las tres Granger se observaban mutuamente.
- Debemos apresurar esto y descubrir como romper la maldición, estamos a finales de Agosto Hermione… el tiempo pasa de volada y si llega Septiembre, sabemos que es muy seguro de que algo nos pase…- intervino Jean Granger mientras se ponía de pie, le echó un último vistazo a las fotografías.- Creo que hay algo más que tienes que decirle a Jane Mary, Hermione…- dijo la mujer mientras se relajaba un poco y se sentaba una vez más.
- ¿Algo que decirme? Después de tantas desgracias que eh vivido, dudo mucho que exista una peor…- comentó Jean Mary mientras se movía de un lado a otro, Hermione liberó un suspiro, luego de eso ella y Jean Mary se miraron a los ojos.
- Nunca digas nunca…- respondió Hermione con una tranquilidad preocupante, Jean Mary miró a Jean, pero sabía que no obtendría respuesta alguna a aquello, el fantasma volvió su atención a la castaña, quien se puso de pie para estar a su altura.
Dentro del cobertizo, entre las sombras y la luz proporcionada por una vieja lámpara de aceite, Hermione y Jane Mary se miraban fijamente, esta última sabía que Hermione tenía una noticia mucho peor de lo que creía, algo le decía que así era.
- Jean Mary, como debes de saber, ya eh visitado la mansión Malfoy, y uno de ellos me está ayudando para encontrar al culpable de todo esto…
- Un Malfoy nunca haría nada por una Granger… al menos no a Gratis…- interrumpió Jane con el ceño fruncido, Hermione sonrío ante el comentario.
- Tienes razón, no hay nada gratis proveniente de un Malfoy… es precisamente eso lo que quiero decirte, el Por qué Draco Malfoy accedió a ayudarme para salvarte…
Jean sonrío un poco ante la idea de saber que un Malfoy y una Granger estaban juntos en algo, la imagen de Dominic se dibujó en sus pensamientos, la tristeza la invadió una vez más.
- ¿Es sobre Dominic, verdad? – preguntó ella mientras un extraño brillo cubría sus ojos, Hermione supo entonces, que aquello era lo más cercano al llanto que un Fantasma podía experimentar.
- Si, Jean Mary… como lo debes estar sospechando… tú no fuiste la única que el Malefició dejó atrapada entre el mundo de los vivos y el de los muertos…- Jean Mary cerró los ojos, empuñó sus manos cuando las palabras de Hermione Granger retumbaron a su alrededor, la imagen de Dominic volvió a ella como un balde de agua helada.
- ¡No! – gritó mientras caía de rodillas.
- Dominic está atrapado dentro de la mansión Malfoy…- continuó Hermione entre si continuar o no.
- ¡No, No…! ¡Su madre fue la que empezó todo, estoy segura que fue ella la que me asesinó! ¡Ella nos maldijo! ¡Es ilógico que su hijo haya quedado maldito junto conmigo! ¡No, Hermione…Dominic No! – continuó gritando, Jean Granger se abrazó así misma, la temperatura había disminuido considerablemente, puertas y ventanas se abrían y cerraban de un golpe, de repente la casa comenzó a sacudirse violentamente, Hermione y su madre se sujetaron de cualquier cosa que les ayudara a mantenerse de pie.
- ¡Jean Mary, tienes que tranquilizarte! – gritó Hermione.
- ¡Oh Dios mío, eh vivido este infierno pensando que él fue quien me asesinó! ¡Él me amaba, debí haber creído en su amor! – Hermione se acercó a Jean Mary.
- ¡Escúchame Jean Mary! ¡Esto pronto acabará estoy segura, él sigue amándote, me lo ha dicho! – y ante aquellas palabras, los gritos metálicos de Jean Mary cesaron de golpe, puertas y ventanas y otros objetos dieron su último golpe antes de caer en un abrumador silencio.
- ¿Qué…?
- Él te ama… después de todos estos años… él sigue enamorado de ti… es por eso Jean Mary, que tenemos que romper el Maleficio, para que tú y él descansen en paz y puedan estar juntos. – las palabras de Hermione parecieron tranquilizar a Jean Mary, de pronto sus ojos dejaron de brillar tan intensamente.
- Por favor Hermione… ayúdame a reunirme con Dominic…- pidió la muchacha justo antes de desaparecer ante los ojos de la castaña y su madre.
Una vez a solas, Jean Granger se acercó a su hija, la castaña se giró cuando sintió la mano de su madre sobre su hombro.
- ¿Estás bien, cariño? – preguntó la mujer, la joven asintió con un movimiento de cabeza.
- Si, lo estoy, pero Malfoy no tarda en llegar y tenemos que ir a la mansión Nott, Mamá… ¿Crees que podamos solucionar todo esto? Digo… ya han pasado cerca de novecientos años, nadie sabía de la maldición y…
- Hermione, estoy segura de que vas a lograr enviar a Jean Mary y a Dominic a la paz eterna, si hay algo que tienes de sobra cariño, es esa determinación que te caracteriza, además… si nadie más pudo ver lo evidente… eso significa que estabas destinada a romper el Maleficio.- Las palabras de Jean Granger parecieron tranquilizar un poco a su hija, por lo pronto, Hermione tenía que ir pensando exactamente qué era lo que debía buscar en casa de Theodore.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Habían quedado de verse a las tres y media de la tarde donde colindaban ambos terrenos y aunque Draco había llegado unos minutos antes de lo acordado, ahora se encontraba mirando la vieja casa donde se encontraba viviendo Granger, se enderezó y alejó del árbol donde había estado recargado cuando observó a la castaña salir de la vieja casucha. La Bruja se detuvo justo en la entrada cuando levantó la mirada hacia una de las ventanas superiores, si bien él sabía que dentro de aquel cuchitril también habitaba un fantasma maldito, no entendía aquella acción de la castaña, quien inmediatamente comenzó a caminar rumbo a su dirección.
Fue en ese momento exacto cuando la vio, más allá de la figura de Granger, estaba aquella fría sensación que había llegado a él como un soplo de viento helado, Draco se enderezó cuando logró distinguir la figura de lo que debía ser una mujer.
Una mujer que le observaba fijamente, si bien casi no podía distinguirla por las sombras y la lejanía, Draco sabía de quien se trataba, ya sabía quién era.
- Malfoy, estoy lista… ¿Te pasa algo? – preguntó Hermione tras detenerse a unos pasos frente a al rubio, quien inmediatamente se compuso.
- Es ella…- comentó Draco sin apartar la mirada de Jean Mary quien aún le observaba desde la ventana, la castaña se giró sobre sus pies y siguió el rumbo en el que los ojos de Draco se dirigían.
- Si… ella es Jean Mary, Malfoy…- susurró la castaña, quien al girarse se percató que el heredero de los Malfoy le observaba.
- Granger… ¿Para esto me has hecho esperar tanto tiempo? – se quejó el mago tras observar las vestimentas de la joven bruja.
- ¿Qué…? ¡Si quedamos de vernos aquí a las tres y media Malfoy, y has llegado quince minutos antes! ¡Además! ¿Qué tiene de malo mis ropas? – respondió la joven en el mismo tono quejumbroso que su compañero.
- ¡Merlín bendito Granger, vamos a la casa de una de las Familias más importantes del mundo mágico, no puedes ir vestida en harapos!
- ¡No son harapos y yo me visto como quiera! Qué tú parezcas funda de terciopelo no es culpa mía…
Draco iba a abrir la boca de nueva cuenta para responder el agravio, pero una mirada de Hermione le hizo callar, el joven solamente sonrío de medio lado, si había una cosa que había aprendido de esa Bruja con delirios de sabionda, era que su mirada era peligrosa.
Hermione subió al carruaje con, milagrosamente, la ayuda de Draco Malfoy, quien había montado al carruaje siguiendo a la muchacha, al principio del viaje todo había estado tranquilo, pero había algo que Draco tenía que decirle tarde o temprano a la muchacha.
- Aun no entiendo por qué tenemos que ir en carruaje Malfoy… ¿Qué no podíamos llegar a casa de Theo por la Red flu? – Draco apartó la mirada de la ventana y se giró hacia ella.
- La mansión Nott no tiene acceso a la Red Flu, Granger… - respondió él quedamente mientras esperaba que ella continuara con la charla, estaba muy aburrido.
- ¿Qué…Cómo que no tienen acceso a la Red Flu? – Draco sonrío de medio lado al verla ceñuda, Granger era muy predecible.
- Pobrecilla de Granger, es la mejor amiga de San Potter y es la que menos está enterada, Mira Granger, para que te sepas que a todo aquel Mago que participó en la Guerra del lado equivocado… se le ha prohibido salir del Londres Mágico… para estar seguros que ninguno de ellos puede acceder a la Red Flu… - contó el muchacho, Hermione se sorprendió un poco ante aquello pero…
- Malfoy, tú y tú Padre participaron en la Guerra del lado erróneo… y tienen acceso a la Red Flu…
- Exacto Granger… nosotros.- Respondió el rubio Mago mientras sonreía arrogante.
- Ah, supongo que ustedes los Malfoy no van a cambiar nunca.- dijo ella mientras volvía a su libro.
- Nunca digas nunca, Granger…- susurró Draco tan vagamente que Hermione no logró escucharlo.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Theodore le dio el último sorbo al Whisky de fuego mientras observaba a través del ventanal la llegada del carruaje tirado por Thestral de la Familia Malfoy, podía ver claramente la banderilla con el escudo de aquella familia ondear de un lado a otro, sabía quiénes venían dentro de aquel medio de transporte, dejó la copa vacía sobre una pequeña mesa alta que estaba a su lado, vio la cabeza rubia platinada de Draco Malfoy y tras de él, su cuerpo se tensó en el momento en que vio a Hermione Granger bajar tras Draco, un añejo sentimiento lo abrigó una vez más.
Theo Nott se pasó la mano por el castaño y salvaje cabello, lo acomodó un poco mientras se dirigía hacia la entrada de la mansión, se acomodó el Jersey azul de manga larga, había pasado mucho tiempo desde la última vez que había visto a Hermione y a Draco, de aquello había sido unos meses antes de que la guerra estallara.
De cómo había surgido su extraña amistad con Hermione, muy pocos lo sabía, entre ellos estaba Draco, Blaise Zabini y Harry Potter, todo comenzó dentro de una Biblioteca solitaria, una bruja malhumorada, un Slytherin solitario y un único libro como objetivo.
Sonreía Theodore Nott mientras caminaba por el apenas iluminado pasillo, podía ver las oscuras siluetas de Hermione y Draco a través de los cristales de la puerta, ella era mucho más bajita que Draco, pero Theodore era por lo menos cinco centímetros más alto que Malfoy, no lo iba a negar, si bien no le encantaba la idea de ser un hombre joven con una estatura de 1,93, le fascinaba ver el miedo que su tamaño ejercía sobre los demás, Theodore se había convertido en un hombre intimidante.
Se detuvo a un paso de la puerta y extendió su mano…
- Carajo… No sabía que la mansión Nott tenía una pésima servidumbre… - se quejó Draco, Theo entrecerró los ojos.
- Deja de quejarte, por lo menos es mejor anfitrión que tú Malfoy…
- Oh, sí Granger, eso te encantaría no, apuesto a que estás pensando en la posibilidad que los Nott se hayan desecho de los Elfos domésticos… ¡Pues te tengo una mala noticia, Theodore Nott nos dobla la cantidad de….!
Theo abrió la puerta de un golpe antes de que Draco terminara aquella frase, sabía a ciencia cierta que a Hermione no le agradaría la idea de saber que él mismo había conservado a los elfos domésticos, Draco enderezó la espalda y en cuadró los hombros, pasó sus profundos ojos azules por aquel par.
- Malfoy… tú y tu manía de hablar de los demás cuando no están presentes….- atacó Theodore mientras extendía su mano hacia el rubio, este lo imitó, ambos muchachos estrecharon manos, Hermione les miraba con curiosidad, la joven bruja no notó los nudillos de ambas manos fuertemente marcados.
- Nott, tú y tu afán de perdonarle todo a la servidumbre… mira que venir tú…
- Que considerado de tu parte venir a recibirnos, Theo…a esto le llamo ser un caballero de verdad- interrumpió Hermione antes de presenciar como esos dos se sacaban los ojos, si bien Hermione no era de esas chicas chismosas, sí que se había enterado del distanciamiento de ambas serpientes, ella los recordaba por ser muy unidos.
- Ah, Pero miren quien se digna a visitarme después de tanto tiempo, Hermione…- Saludó el mientras apartaba a Draco con un sutil movimiento de mano, la castaña sonrío encantada y se acercó al alto mago, Draco entrecerró los ojos cuando ambos se abrazaron en son de saludo, los azules ojos de Theodore se fijaron en los platinos de Draco.
- Hola Theo, es bueno volver a verte… - dijo ella mientras sonreía.
- Definitivamente, pero bueno… sean bienvenidos a mi humilde hogar.- Dijo el castaño muchacho mientras tomaba a Hermione por el antebrazo y la guiaba hacia el interior de la mansión.
- Yo llamaría a esto de otra manera menos humilde… No tienes sentido de la proporción Theodore…- añadió Draco mientras le seguía, el rubio sonrío arrogante cuando notó una fugaz mirada profunda de parte de aquel al que alguna vez había llamado amigo.
Hermione y Draco fueron guiados por Theo hasta la sala de estar, Draco rápidamente se percató de la ausencia de Elfos, sonrío ante la astucia del joven, se preguntó qué pensaría Royce Nott si se llegara a enterar sobre esto.
Con un gesto de su mano, Theo invitó a Hermione y Draco tomar asiento, el rubio no pasó desapercibido que su viejo amigo había tomado ventaja sobre Granger, ambos ya en su lugar sobre el sofá para dos, así que a él no le quedó de otra más que sentarse lo más cerca posible.
- ¿Algo de beber? Hermione… Draco…
- Solo un poco de agua, por favor, Theo…- pidió la castaña mientras buscaba algo en la pequeña bolsa que llevaba consigo.
- ¿Draco?
- Un Whisky de fuego… - pidió el rubio mientras recargaba su mano al brazo del sofá.
- ¿No es muy temprano para que bebas, Malfoy? – replicó Hermione mientras le miraba con una ceja alzada.
- ¿No es muy temprano para que actués mandona, Granger? – respondió él con el mismo gesto en su rostro, Theo soltó una ligera carcajada.
- Vaya, vaya… ¿Quién iba a pensar que ustedes dos precisamente se iban a llevar tan bien? Me sorprende eh de decir… sobre todo viniendo de ti Draco… - intervino Theodore justamente cuando tronó sus dedos pulgar e indicé, Hermione no dijo nada, había notado esa tensión que había entre esos dos, se preguntó entonces que fue lo que había sucedido entre los dos.
- Bueno, Malfoy ¿Por qué no dejas actuar tan…tú por un segundo? Perdona Theo pero me temo que no cuento con mucho tiempo, eh dejado a mi madre en casa y no quiero dejarla así por tanto tiempo, espero comprendas…
- Lo entiendo, pero a cambio tendrás que recompensarme Hermione… ¿desde cuándo no nos veíamos? ¿Desde la guerra o antes?
Malfoy frunció el ceño ante aquel descarado tono confianzudo, lo peor de todo es que la castaña estaba sonriéndole y afirmándole con un movimiento de cabeza, Draco tomó la copa a medio llenar la cual flotaba en el aire.
- Entonces Hermione ¿A qué se debe su agradable visita? Malfoy solo dijo que necesitaban hablar conmigo respecto a unos asuntos familiares, pero no logro comprender algo… ¿Qué asuntos Familiares tendría que involucrarnos a nosotros tres exactamente? – Como Hermione lo supuso, Malfoy no había hablado profundamente con Theodore, lo que confirmaba que algo muy malo tuvo que haber pasado entre esos dos ex Slytherins.
- Pensé que Malfoy te habría contado al menos un poco de lo que hemos descubierto… y de lo que queremos…- añadió Hermione lanzándole una molesta mirada, Draco levantó la copa hacia ella en son de saludo.- "Maldito idiota arrogante" .
- A Draco le gusta el misterio, por así llamarlo Hermione, no sé por qué te sorprende…
- Exactamente eso…- intervino el rubio, Hermione rodó los ojos.
- Muy bien Theo, ten por seguro de que de no ser por esto, no habría venido aquí acompañada del hurón… pero me temo que las cosas se han salido de control entre los dos…
Draco sonrío abiertamente cuando notó la tensión en el rostro de Theodore cuando Hermione había dicho aquellas tres pero fatales palabras. "Entre los dos" o sea, entre Draco y yo, una rápida mirada entre las dos serpientes no se dejó esperar.
- ¿Qué cosa tan grave fue lo que sucedió que preferiste acudir a Malfoy en vez de mí, Hermione? – Draco se mordió la lengua ante el evidente tono de enfado de parte de Nott, cosa que le había sorprendido pero al ver el rostro de Hermione se percató de que ella ya se lo esperaba.
- Hace algún tiempo, Theo, mi madre compró una vieja casa, la cual casualmente colinda con el terreno Malfoy…
Oh, si… Theodore no era de esos hombres que se sorprendían demasiado por nada, pero ver sus azules ojos abiertos de par en par definitivamente no tenía precio, Theo levantó la mirada hacia Draco.
- Granger dice la verdad… - dijo él mientras continuaba bebiendo el Whisky.
- ¿Qué pasó después? – preguntó Nott realmente interesado.
- Bueno… descubrí que mi madre y yo no éramos las únicas habitantes de esa casa, poco después me enteré que esa vieja casa ya había sido parte de mi familia, los Granger, pero que de algún modo terminó en manos de alguien más, mamá la recuperó, pero no solo adquirimos un inmueble Theo… también un fantasma… – contó ella mientras jugaba con sus manos, Theo se había dado cuenta de esto más no dijo nada.
- ¿Malfoy, algo que quieres añadir a la historia? – Theo realmente estaba molesto, y solo Draco sabía él por qué de ello, a Hermione simplemente le daba igual cuales fueran las razones, si había algo que había aprendido de Theo Nott, es que no debía hacer preguntas sobre sus emociones.
- Si bien lo que Granger ha dicho es cierto… eh de añadir que en Malfoy Manor se vive una experiencia similar desde hace novecientos años…
Aquello para Theodore no tenía sentido, la historia de Hermione y Draco no coincidían en absolutamente nada, al menos que hubiera algo más.
- ¿En qué parte sus caminos se cruzan? – preguntó de repente, Hermione se sobresaltó un poco, Draco sonrío cínico.
- Bueno Theodore…sucede que… el fantasma que vive en mi casa, sí que es mi antepasada, lo mismo sucede con Malfoy… ¿Dónde se cruzan nuestros caminos? Que esos dos estaban enamorados.- contó la castaña para la perplejidad de Theo, quien se puso de pie de un salto.
- ¡¿Qué?! – preguntó Theo mientras miraba a Draco y luego a Hermione.
- Mi buen Theo, comprendo que la noticia te sorprenda… pero me temo que es verdad… Granger, muéstrale la carta… - Hermione entrecerró la mirada mientras veía a Draco, estaba molesta, ese tonito mandón no le había agradado en nada.
- ¿Carta? ¿Qué carta?
- Hay mucha evidencia de que Jane Mary Granger y Dominic Malfoy fueron amantes, Theo…pero eso no es todo, ella fue asesinada al norte de ambos terrenos, ahí antes había un lago… y cómo este pertenecía al estado, ninguna de las dos familias podía adueñarse de él, el quince de Septiembre de hace novecientos años, fue encontrado el cuerpo de una joven en ese mismo lago hoy extinto… su fantasma asegura que fue Dominic Malfoy quien le asesinó…
- Y no me sorprendería que fuera así, pero sigo sin entender que es lo que quieres de mí, Hermione, de ti lo entiendo… ¿Pero de este…? – Theodore señaló a Draco con el pulgar, quien había ignorado el gesto despectivo de Nott.
- Theodore… Dominic Malfoy asegura que él no asesinó a Jean Mary… él la amaba, además, Malfoy y yo estamos aquí por qué queremos hacerle unas cuantas preguntas a unos familiares tuyos que ya deben estar retratados…
- Castor y Pólux. – Nombró Theo para la sorpresa de Hermione y Draco, quienes intercambiaron una mirada rápidamente.
- ¿Cómo lo sabes? – preguntó la castaña.
- Hace novecientos años la Familia Malfoy arribó en Londres Mágico, mi familia ya tenía por lo menos cincuenta años que habían llegado de Alemania, pero para esa época Castor Theodore Nott y Pólux Zachary Nott eran los herederos de la casa principal de los Nott… Hermione ¿En realidad que es lo que están buscando? – Hermione se puso de pie y se acercó a Theodore, lo tomó de las manos y le miró fijamente.
- Necesitamos hablar con ellos por qué estamos buscando al responsable de la muerte de Jean Mary, por qué no solo separó a dos personas que se amaban, sino que lanzó un Maleficio en su contra… un Maleficio Theo… que por alguna razón nos perjudica a todo aquel Granger que lleve el nombre de Jean… - Draco se puso de pie lentamente cuando escuchó aquellas palabras, si bien ya había llegado a la conclusión junto con Hermione de que toda Granger estaba maldita, eso de que cierto nombre lo fuera lo dejaba un tanto sorprendido, sobre todo porque Hermione Granger también poseía ese nombre.
- Hermione…
- Jane, Theo… tú antes me llamabas Jane ¿Recuerdas? Todo Jane muere a la edad de dieciocho años, al igual que Jane Mary… mueren un diecinueve de Septiembre… bajo circunstancias extrañas… - continuó explicando la muchacha, Theodore sintió las manos temblorosas de la joven bruja.
- El día de tu cumpleaños… - dijo quedamente.
- Si… y sabes muy bien lo que estuvo a punto de pasarme el día que cumplí los dieciocho…
- Pero estas viva, Granger… - intervino Draco, Hermione se giró hacia él.
- Mi madre tiene treinta y ocho años Malfoy… y durante veinte años… ese Maleficio ha estado atentando con su vida sin descanso… Malfoy… no te lo eh contado por qué no lo eh visto necesario pero cuando cumplí los diecinueve mi padre y yo tuvimos un accidente de coche muy grave… fui la única sobreviviente. – dijo la joven para la sorpresa de ambos muchachos.- Si no logro romper esta maldición Theo, Draco… yo y mi madre y toda aquella Granger que lleve el nombre de Jean… morirán a los dieciocho años o vivirán una vida llena de accidentes…
- Ya veo… - comentó Theodore mientras se sentaba de nuevo, levantó la mirada para mirarle, Hermione no había cambiado absolutamente nada durante todo ese tiempo, pero había algo dentro de sus ojos que la volvía más sombría y tenebrosa, suspiró cansino.
- Te llevaré con sus retratos, pero no te aseguro que recuerden algo al respecto del tema. – dijo el castaño mientras volvía a levantarse.
- Gracias Theodore…- dijo ella mientras se lanzaba hacia el muchacho y envolvía la estrecha cintura masculina con sus brazos- Te lo debo…- susurró una vez muy cerca de él, Theodore respondió el esto y envolvió a la bruja entre sus brazos, pero por supuesto, no antes de levantar la mirada hacia Draco, quien les observaba detenidamente, Theodore le sonrío de medio lado.
- "A ver quien obtiene más de ella… idiota" – le dijo con un simple movimiento de labios, Draco sonrío arrogante.
- "Vete a la mierda, grandísimo hijo de puta… ¿Quién crees que vive al lado de ella?" – Respondió Draco antes de darle el último trago a su bebida.
OoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoOoO
Castor arrojó la copa a la pared, instantáneamente esta estalló en cientos de pedazos, su oscuro cabello cubría gran parte de su rostro, el cual estaba cubierto por lagrimas secas, su hermano gemelo, Pólux, le miraba desde la entrada de su habitación. Habían pasado dos días buscando a Jean Mary por todas partes sin ninguna buena noticia, y habían hecho todo cuanto pudieron por saber de su paradero, y mientras escuchaba a Castor gritar y maldecir, Pólux recordaba la última vez que la había visto, tan hermosa, tan alegre, tan llena de vida, pero precisamente esa tarde, había llegado Lisandro Granger con la cara descompuesta, evidentemente borracho y con una noticia que les cambiaría las vida para siempre.
- Ya no hace falta que la busquen…- dijo de repente, Castor soltó una fuerte carcajada.
- ¡Anda, tenemos que festejar que han encontrado a la pequeña Granger! – gritó un feliz Castor, pero había sido Pólux quien había comprendido todo en el momento en que vio los ojos tristes de Lisandro.
- Aquí lo único que hay que festejar Nott… es un puto funeral, encontramos a mi hermana, grandísimo imbécil… Pero no con vida.- fue la respuesta de Lisandro ante la perplejidad de los dos hermanos.
Jean Mary estaba muerta, para cuando él y Castor llegaron a la casa Granger, se encontraron con el peor escenario que jamás presenciarían nunca, en medio de la pequeña sala se encontraba Lenna Granger abrazando el cuerpo de su hija, gritando y llorando a todo pulmón la pérdida de su hija, y mientras Castor veía como el cuerpo de su amaba Jean era acunad por su madre, su corazón se partía en miles de pedazos. CONTINUARA…
