Advertencia: Este capítulo tiene sexo explícito, esta vez deberían leerlo completamente ya que es fundamental para la historia.

Sin molestar más, disfruten la lectura ;)


''Podría ver tus labios danzar, tus ojos dudar y tu corazón amar''

Después de eso, Erwin me fue a dejar a mi apartamento. Estaba más exhausto que de costumbre.

No tenía muchas ganas de hacer algo, me dirigí a mi habitación, busqué ropa limpia y me di una ducha corta. Estaba recostado sobre mi cama, quedando casi dormido. Un relajo increíble hasta que tocaron a la puerta.

Hijos de puta.

Me dirigí hacia la puerta, apenas la abrí encontré al puto mocoso.

-¿Qué mierda quieres?

-Que linda forma de recibirme- aún así, me continúo sonriendo.

-¿Qué haces aquí?

-¿Mikasa no te avisó?

Lo había olvidado, Mikasa había llamado en el camino diciendo que invitaría a sus amigos.

Intenté cerrar la puerta en su cara pero logró entrar cerrando la puerta detrás de él.

-¿Te pone nervioso que este aquí?- habló cerca de mi cara. Le abría golpeado pero mi cuerpo no reaccionaba. Puto mocoso.

-N-no me interesa tu presencia- Estaba titubeando en mis palabras. ¿Qué mierda?

-Y entonces, ¿Por qué estas nervioso?- El puto me tomó de la cadera, sentía su respiración sobre mi cuello. ¿Cómo de repente su personalidad era tan lasciva y atrevida? Puto mocoso.

-No estoy nervioso. Sal de encima puto m-mocoso.

Sentí mi celular sonar en mi bolsillo, lo separé y contesté sin siquiera ver quién era.

-Levi- escuché la voz de Mikasa. Bendita Mikasa.- Creo que llegaré en media hora más. Tengo que ir a comprar.

Me retracto, hija de puta-literal-.

Sentí la mano del mocoso bajo mi camisa, me estremecí ante su contacto. No me molestaba, se me hacía agradable. Mierda, creo que me drogaron.

Bien, si quiere jugar sucio, jugaremos sucio.

Le tomé las manos bruscamente y lo empujé dejándolo arrinconado, a pesar del golpe en la pared pareció gustarle mi idea.

Sentí como tomó mi cabeza y me obligó a mirarle, sus ojos eran diferentes. Aún tenían un brillo singular pero ahora decorado con un toque de lujuria.

Comenzamos a besarnos, el mocoso intentaba dominar al igual que yo. Sentí como lamió mi labio inferior. No lo pensé, le abrí camino para que el beso fuera más intime.

Recorrí su torso con mi mano, estaba trabajado, podía sentir su six pack. Sus manos recorrían mi cuerpo sin pudor, desde mi cuello hasta mi espalda baja.

Tuve los ojos cerrados todo el tiempo, logré captar el momento cuando Eren me tomó, enredé mis piernas en su cadera mientras continuaba besándolo.

Caí en el sofá, a penas abrí los ojos lo vi.

Estaba despeinado, su respiración agitada, sonrojado y a pesar de tener los ojos dilatados y hundidos en la lujuria podía ver su brillo especial, el que desde el primer momento me llamaron la atención.

Sentí que mi corazón latía desesperado, mis manos temblaban ligeramente e incluso pude sentir mi cara arder. ¿Qué mierda me pasaba?

Nos dimos un beso, no fue tan desesperado como los anteriores. Fue el roce de nuestros labios, luego fue avanzando sin dejar de lado la delicadeza. No me molestaba, por alguna razón incluso me gustaba.

A lo lejos escuché risas, sabía que eran del cara de caballo. Él solía reírse de manera estruendosa. Irritante.

-Espera, ya van a llegar.

Bufó ante mi comentario, creía que era una broma pero al escuchar a Jean hablar al otro lado de la puerta reaccionó. Se separó de mí, arregló lo más que pudo su ropa.

Mikasa y Jean entraron, al parecer Jean no notó nada, solo nos saludo; en cambio Mikasa sí, los peinados desordenados no pasaron desapercibidos por ella.

-Los dejaré, necesito ir a descansar.

No me dijeron nada, continuaron ellos bebiendo y hablando.

Prácticamente no había descansado nada, recordaba el beso con el mocoso y mierda que no podía dejar de pensar en eso.

Escuchaba sus risas, la música y sus amenas conversaciones. Por alguna razón necesitaba un abrazo.

En un momento las risas cesaron, escuché la puerta cerrarse. Fui a ver al salón y Eren estaba sentado tomando de su cerveza.

-¿Qué haces aquí solo?

-Creí que estabas… hip… Durmiendo.

-Tsk- puto mocoso borracho- Es imposible dormir con el bullicio que hacen. ¿Dónde está Mikasa y el caballo?

-Fueron a comprar… hip.

-Dios, estas demasiado borracho, mocoso de mierda.

Le tomé de la mano, no lo iba a dejar ahí. Años se borracheras me enseñaron que nunca se debe dejar a un borracho solo. Mucho menos a Hanji, nunca.

Lo recosté sobre mi cama, intenté sacarle al menos los zapatos pero el hijo de puta parecía un saco de papas.

Sabía que Mikasa no volvería pronto, iría a la casa de Jean y volvería horas después.

Dormí con el mocoso, no se me hizo incomodo. Me agradó el calor de su cuerpo, antes de quedarme dormido sentí como me abrazaba, me estremecí ante su contacto.

-Levi- habló profundo y somnoliento.

-¿Hm?

-¿Recuerdas lo que estábamos por hacer cuando llegué?

Oh, mierda.

-Sí.

-Podríamos continuarlo…

No alcancé a decir algo, lo tenía sobre mí besando mi cuello. Aún olía a alcohol pero podía notar que este ya casi no estaba en su cuerpo.

Lamió mi cuello y di un gran gemido. Dios, lamía bien.

Acarició mi torso, su mano estaba caliente y el rastro que dejaba esta ardía.

En un momento de descuido le di la vuelta quedando yo sobre él. Si algo he aprendido con Erwin es como provocarlo y lo puse en marcha con Eren.

Froté mi culo contra su entre pierna-que estaba totalmente despierta-. Noté el jadeo lento salir de su boca, le estaba gustando.

Casi ni noté cuando comenzó a desnudarme, estaba totalmente concentrado en ver su reacción ante cualquiera de mis movimientos.

Estaba completamente desnudo frente a él. Expuesto.

Retrocedí mi cuerpo hasta dejar mi rostro justo frente a su ropa interior.

Tomé el borde con mis dientes y con mi mano izquierda para bajarlo lentamente mientras tocaba su torso.

Y lo vi, Dios, era un puto titán.

No lo pensé y comencé la mejor felación de mi vida.

Puta madre, Jaeger. No cabía todo en mi boca.

Recorría con mi lengua desde la base hasta el glande donde lamía sin pavor alguno.

Supe que le gustaba, su respiración era más agitada y movía sus caderas buscando más contacto. Además de su enorme mano presionando sobre mi cabeza.

En un movimiento rápido quedé bajo él, abrió mis piernas dejando mi entrada a su vista.

Introdujo un dedo, dilatando. Cuando sentí que comenzaba a gustarme el tacto agregó otro más. Sus continuos movimientos me incitaban a querer más. Casi ni noté la introducción de un tercero, sabía cómo hacerme sentir bien con tan solo tres dedos.

-¿Lo quieres?- dijo apuntando a su –enorme-erección. Oh, sí. Vaya que la quería.

-No vengas con juegos. Fóllame como un puto animal.

Apenas deje de hablar fue penetrando mi entrada.

Oh mierda, dolía.

Esperó a que me sintiera cómodo. Tocaba mi miembro intentando hacerme sentir más excitado, besaba mi cuello y lo mordía.

Mis caderas se movieron por si solas, quería más. Necesitaba más.

Comenzó el vaivén, era suave y delicioso. Al cabo de un minuto más había intensificado su movimiento, entraba y salía frenéticamente haciéndome sentir ridículamente bien.

En una fuerte estocada tocó mi punto. Dios que sabe hacerlo.

-¡Ah! ¡Ahí, ahí!

-¿Te gusta ahí?- habló contra mi oreja con una voz grave tocando nuevamente mi próstata. Abusando el contacto con ella.

Dios, estaba en el cielo.

Se detuvo, no sabía porqué y en un momento calló sobre la cama tomándome del brazo para que subiera sobre él.

-Estoy un poco mareado*. Vamos, monta mi pene.

Caí sobre su pene, tocando perfectamente mi próstata. Comencé a cabalgar sobre su miembro siempre pendiente de su reacción.

-¡Ahg! ¡Adoro a tu puto titán!

Sin pudor alguno comencé a gemir-gritar-lo bien que se sentía. Era algo que admirar, su miembro es ridículamente enorme.

Su ingle contra mis nalgas hacían un sonido obsceno, nuestros gemidos y jadeos llenaban la habitación. Tomó mi miembro en su mano para tocarlo al compás de mis subidas y bajadas. Su mano me guiaba a no flaquear sosteniendo mi cadera.

Sentía cosquilleos en mi abdomen, estaba por llegar y a juzgar por los movimientos de Eren, él igual.

-¡Eren!- En un perfecta estocada nuevamente toqué mi punto, caí en uno de los mejores orgasmos liberando mi semilla en su mano y parte su abdomen.

Seguido de mi orgasmo sentí como se vaciaba en mí, el líquido espeso y caliente me inundó. Caí sobre él dando el último beso.

No noté cuando el sueño comenzó a afectarme, sentía el cuerpo de Eren a mi espalda abrazándome.

Aunque nunca se lo diría, esa madrugada dormí seguro y tranquilo.


Las suaves y delicadas manos de su madre acariciaban su melena azabache. Estaba exhausta, a pesar de casi no poder moverse su cuerpo pesaba y sus ojos pedían descansar.

-Prométeme que no te rendirás.

El comentario de su madre le intrigó. Levantó su vista para observar aquellos ojos grises perlados. Podía notar que se estaba quebrando, a pesar del duro carácter de su madre sabia como se sentía. Sus ojos le delataban.

Su madre comprendió la mirada del contrario, tomó aire y continuó hablando.

-Si es que me voy, no quiero que te afecte. Todos en algún momento se van.

-Yo no quiero que te vayas- la voz de Levi se quebró. Calló antes de que un sollozo saliera.

Aguantando el llanto Larissa habló.

-Yo tampoco quiero dejarlos, mucho menos de esta forma- tragando un sollozo y con la voz quebrada siguió- Recuerda siempre que las personas nunca mueren. Solo mueren cuando dejas de recordarlas y quererlas.

Ninguno dijo algo más, se quedaron recostados en el césped a la luz de la noche. Levi aquella vez se permitió ser débil. Un cálido abrazo por parte de su madre le dio algo de felicidad. Sobre el pecho de Larissa lloró. Lloró como nunca antes.

Con las pocas fuerzas que le quedaban se aferró a ella, no la dejaría. No estaba listo. Abrazó su cuerpo dejándose caer en el abismo que él mismo había descubierto. Un abismo de lamentos y lágrimas, cayendo lentamente observando como la persona que alguna vez más amo en su vida se iba de sus manos.

Esa noche durmió en brazos de quien le dio la vida y durmió por primera vez en esos días completamente seguro y tranquilo.


Mierda, me siento horrible ;-;

Sí, lo sé. Lo siento por no subir antes, tenía escrito el capítulo pero era ridículamente corto y para mi, mediocre xD

Lo escribí nuevamente intentando hacer una escena del pasado de Levi. Intenté que tuviera relación con el último comentario de Levi.

Sí, ya llegó el Ereri \('-')/ Prontamente abrá más y del bueno 7u7

Desde ahora, cada capítulo tendrá un recuerdo, ya sea al comienzo, entre este mismo o al final. Obviamente todos serán relacionados al pasado de Levi, a medida que avance el fanfic sabrán como Larissa comenzó a trabajar en el mundo nocturno, además de más experiencias pasadas.


*Estoy un poco mareado: Normalmente los hombres que tienen su amigo grande ocupan bastante sangre de su cuerpo para mantenerlo erecto, por ende, la sangre se centra en el pene haciendo que se sientan un poco más mareados que de costumbre. En conclusión, Eren tiene un pene enorme.


La verdad, debía hacer comentarios sobre la tercera pierna de Eren xDDD

Prometo que el próximo capítulo será pronto. No estoy segura del día exacto pero al menos puedo estimar que será la próxima semana ^-^