Hola a todos! ¿Cómo están? Espero que muy bien! Hace unos días el fic cumplió un mes! :D Y discúlpenme un montón por la demora… pero finalmente ya está aquí el sexto capítulo!
CAPÍTULO 6
Rei:
Voy en dirección al cuarto de Sammy. Cuando llego frente a la puerta, empiezo a tocar.
— Sammy…
Qué extraño… no responde… ¿Y si le pasó algo?
— Sammy, abre la puerta… — Toco con más insistencia.
Estoy a punto de gritarle para que de verdad sea consciente de que deba abrirle la puerta a su hermana mayor. Empiezo a abrir la boca, pero la puerta se abre. Menos mal, no quería causar un alboroto.
— Pasa… — Cuando entro, él cierra la puerta tras de mí. — Perdona, estaba jugando con los audífonos puestos en alto volumen.
Me siento en su cama y empiezo a sacarme las pielecitas alrededor de las uñas, detesto este tic nervioso. Pero eso no importa ahora. Aún sigo pensando en cómo le diré sobre…
— ¿Qué ocurre? ¿Por qué estás triste y nerviosa? — Me interrumpe. Tengo que dejar ese tic sí o sí… Cualquiera adivinaría lo que trato de ocultar, pero en este caso no — Si es por lo de ayer, cuando me comí toda la tarta de manzana que preparaste sin dejarte nada, lo siento. Sabes que cocinas muy delicioso y no me resistí.
Recuerdo que después de que le dijera a Darien que su ropa era horrible, le preparé a Sammy una gran tarta. No sabía qué hacer después de que Mademoiselle me contara sobre… el asunto…
Dejo de lado el tema de la tarta y prosigo — No vine a hablarte sobre eso… Esto es algo más serio.
— Entonces, ¿qué ocurre? Hermanita, cuéntame de una vez que tengo que seguir con mi juego. — Dice y se sienta al costado mío en la cama — Debe de ser algo muy feo para que tengas una cara de muerte. — Sammy, si tan solo supieras qué tan feo es…
Su falta de madurez hará que me explote la cabeza, pero no puedo hacer nada, solo tiene 8 años… Él apenas está empezando a vivir, y no sabe lo que es la vida y la realidad que lo espera. Pero me gustaría que razonara la situación correctamente…
Mejor dejo de darle vueltas. Me cuesta sacar el tema directamente, así que mejor empiezo con una pregunta — Bueno… Sammy ¿A ti te gustaría tener a alguien que fuera como tu madre?
— Pues claro. Mademoiselle. Ella es nuestra nana favorita y la mejor persona que conozco en el mundo.
— A mí también me gustaría que fuese Mademoiselle. — Sí que me gustaría… — Créeme, pero… ¿Aparte de ella, aceptarías a otra persona?
— Me gusta que me mimen y me consientan, pues creo que sí.
Ya no soporto su falta de seriedad.
— ¿Y si te digo que papá se va a casar con otra mujer?
Finalmente, se lo dije. Siento un gran peso menos en mi espalda. Era como tener activada en mí una bomba de tiempo. Ahora tengo que esperar su respuesta. Pero… se arma un horrible silencio.
Y por fin, responde. — ¿Es broma? — Me pregunta con una cara… normal. — ¿Con quién se va a casar? ¿La conocemos?
— No estoy bromeando. Y, sí la conocemos, hasta hemos cenado con ella en varias ocasiones… cuando Darien estaba de viaje por temas de la facultad. Pero no nos conocemos directamente, siempre nos sentábamos en cada extremo— Al menos no reaccionó tan mal como pensaba que reaccionaría. Pero aún no le dije quién es esa mujer. — Nuestra madrastra será… Serena Tsukino.
Otro peso menos de mi espalda.
— ¿Estás bromeando? — Es la segunda vez que me lo pregunta, y ya le dije que no. Tal vez reaccione como yo… Y no quiero verlo así… — ¡Sí! ¡Sí! ¡Sí! ¡Pellízcame si esto es un sueño!
¡¿Qué?!
— ¿Estás de acuerdo con este compromiso? ¿No te molesta en nada? — Le pregunto casi gritando.
No me lo puedo creer…
— ¿Por qué debería estar molesto? ¡Ella es una persona increíble! Es dulce, cariñosa, amable y muy bonita. Sabes… ¡Es más hermosa que Angelina Jolie!
Serena es esto, Serena es lo otro. Todo el mundo habla de ella como si fuera la mujer más perfecta del mundo. Me cansé de que le presten mucha atención a ella.
— ¡No exageres! —
— Solo digo la verdad. Es así de bonita
Me paro de la cama y me planto enfrente de él.
Tendré que repetirle lo grave de la situación — Sammy, creo que no entiendes. Ésta es la realidad. Papá se va a casar. Serena será nuestra madrastra ahora. — Se me está quebrando la voz… No quiero seguir hablando…
— ¿Prefieres a una mujer fea como una bruja, que a la hermosísima Serena?
Me cansé.
— ¡¿Cuándo te vas a dar cuenta de la realidad?! ¡¿Cuándo verás lo que de verdad sucede a nuestro alrededor?! Papá se casará… ¡con una mujer que solo hemos visto un par de veces! y tú lo ves como un juego, como si fuese lo más hermoso que te hubiera sucedido en la vida. Abre los ojos. Y espero que no lo tomes tan mal como yo, pero te des cuenta de lo que de verdad sucede en el mundo.
Salgo de la habitación, dando un portazo a la puerta. Me siento en uno de los escalones de la gran escalera. Y… empiezo a llorar.
— ¡¿Qué hay que saber?! ¡¿De qué tengo que darme cuenta?! ¡Dime! — Oigo sus gritos detrás de la puerta.
Veo a Nicolás subiendo los escalones de prisa. Seguro que se alertó por los gritos. Él me ve pero solo escondo aún más mi rostro entre las piernas.
Siento el ruido de la puerta abriéndose.
— Sammy, voy a jugar contigo a los videojuegos ¿Te parece? Y me cuentas qué es lo que sucede. — Dice Nicolás
— Ella solo está celosa de Serena Tsukino porque se casará con mi padre.
— ¡Shhh! No digas eso.
Hablan de mí como si yo no estuviera escuchando…
Esa mujer… logró engañar a mi papá. Y ahora… también a Sammy.
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.
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Me pasé toda la mañana llorando en mi habitación. Me sentí tan mal hasta el punto de no bajar a desayunar.
El compromiso, la noticia, la actitud de mi padre, la reacción de Sammy…
Todo me da vueltas en la cabeza. Aún recuerdo lo sucedido hace unas horas… esperaba que Sammy de verdad lo tomara como correspondía… normal… Pero, una vez más… me equivoqué. No podría esperarlo de mi hermano de tan solo 8 años…
Seguro que también la noticia habrá corrido por toda la mansión… hasta los empleados. No escuché que Nicolás le haya hecho un cuestionario a Sammy respecto al tema como suele hacerlo cuando le ocultamos algo… Ya debe de saberlo… Hasta todo el país terminará enterándose sobre esto. En los periódicos y revistas se hablará sobre el compromiso. Ya no será la 'Familia Shields'. Ahora será 'El señor y la señora Shields'. Sé que estoy tomando una actitud infantil, pero estoy casi segura de que esa mujer solo nos hará daño. No la conoceré del todo, pero aun así solo basta con verla para saber que es una mujer aprovechada y altanera… que solo busca la atención de los demás y finge ser la mujer perfecta ante los demás.
Soy consciente de que terminé aceptando el compromiso… solo lo acepté por la felicidad de mi padre… Pero… si veo algo extraño… no dudaré en evitar la boda a toda costa, para no ver a mi padre sufriendo…
Salgo de mis pensamientos cuando escucho tocarse la puerta.
Es la voz de Nicolás la que habla — Rei, todos están almorzando abajo… Te están esperando…
— Nicolás, sabes muy bien que no voy a bajar… Déjame en paz.
— Como quieras... Apropósito, acaba de llegar tu tía Neherenia. Sabes que ella adora verte, y te está esperando en el comedor… Sería una pena que dejaras a tu tía sola… Si cambias de opinión, ya sabes a donde ir. Ya me voy.
La tía Neherenia…
Debería bajar a comer, tengo mucha hambre… También debería charlar con ella, necesito sus consejos. Ella siempre me apoya cuando estoy en problemas, al igual que Mademoiselle es una de mis personas favoritas.
Abro la puerta lentamente… asegurándome de que Nicolás de verdad se haya marchado.
Cuando veo que no hay nadie alrededor, voy al baño a lavarme la cara y peinarme un poco… Aún se notan las huellas de mis lágrimas y mi cabello está alborotado en señal de que no estoy nada bien.
Termino de alistarme y voy abajo en dirección al comedor.
Veo solo a mi tía y a Sammy sentados.
— ¡Hola, mi niña hermosa! — Me saluda mi tía desde su asiento.
— Hola, tía — Le respondo el saludo con un beso en la mejilla.
Me alegro mucho de verla, nos visita muy pocas veces y a veces la extraño mucho.
— Te he echado de menos, querida. Ven, siéntate para comer. Quiero saber cómo te ha ido en este tiempo que no he venido a visitarte.
— Tía, ¿Dónde están los demás? Darien, Mademoiselle y mi padre.
— Querida, Darien debe de haber salido con sus amigos — No me sorprende… — la señorita Setsuna fue a hacer algunas compras, y tu padre me acaba de llamar hace un rato, solamente avisando que volverá muy tarde. Pero eso no importa, ¡nos quedaremos los cuatro divirtiéndonos en casa! Me quedaré hasta mañana.
Mi padre volverá tarde… eso debe de tener una explicación.
— ¡Súper! ¡La tía Neherenia se quedará todo el día!
Al transcurso de todo el almuerzo, la tía Neherenia solo habla de anécdotas de su infancia con mi papá.
—… ¡Y luego su padre se resbaló por el suelo! ¡Y terminó cayendo derechito a la piscina! Se ganó el premio a la mejor persona inexperta en nadar — Sammy y Nicolás empiezan a matarse de la risa. — Por suerte su querida hermana Neherenia fue a salvarlo. Hice el mejor clavado del mundo, claro porque soy una experta. Ahora ya saben por qué soy la segunda gerente general de su empresa. Me debe la vida. ¡No lo olviden!
— ¡Ahora sé por qué no tenemos piscina! — Exclama Sammy y los demás se parten de la risa.
No presto atención a lo que hablan, solo estoy perdida, en medio de un desierto de pensamientos… donde no me importa nada.
Si tan solo la vida fuese fácil, sin preocupaciones ni problemas…
— Rei, no has tocado tu comida ¿Te sucede algo, querida? — Pregunta mi tía — ¡Ya sé, seguro que quieres probar el pastel de chocolate que les ha preparado su tía! Lo estaba guardando para el final, pero no importa.
— Sí, claro… Un poco de pastel no me hará daño. — Murmuro.
— Mamá Neherenia, la comida estuvo deliciosa, muchas gracias. — Agradece Nicolás
— Tú le dices a todo el mundo mamá — Menciona Sammy, y mi tía lo mira fijamente abriendo mucho los ojos, en señal de que no debió decir eso. — Disculpen.
— No pasa nada, mi niño. Sabes que Nicolás es como un hijo para mí, al igual que ustedes. — Responde mi tía Neherenia.
Que yo sepa, ella no puede tener hijos… por eso a nosotros nos trata como si fuéramos sus hijos. Y nadie sabe respecto a la familia de Nicolás, especialmente sus padres; por eso a mucha gente de confianza, como Luna y mi tía, les dicen de cariño mamá, y a Artemis lo llama como papá.
El hecho de que nos vea como a sus hijos me hace feliz. Es como si fuéramos sus personas favoritas, entre todas las que conoce.
— Sí, y la señora Neherenia es como mi madre. — Dice Nicolás.
Terminamos de comer y nos dirigimos al salón a ver unas películas.
— ¡Veamos El rey León! ¡Por favor! — Exclama Sammy
— Primero, ve a lavarte la boca. Estás cubierto de chocolate — Le digo
Cuando se marcha, mi tía empieza a hablar — Rei, he visto que te sucede algo, incluso estás distanciada con Sammy, ¿pasó algo? — Me pregunta
Le diré la verdad. Total… ya todos saben la noticia, y a ella le tengo confianza, al igual que Nicolás.
— Nada tía… es por la boda, sabes que la noticia es algo nuevo para mí y aún no logro entender nada…
— ¿Qué boda? — Pregunta mi tía. Seguro que lo pregunta de broma.
Nicolás me mira con una mueca rara que no logro entender…
— Ya sabes, el compromiso de mi padre…
— ¿Armando… se va a casar? — ¿Acaso no lo sabe?
— Sí… ¿No lo sabías? Creo que no debí decirlo
— ¿Estás hablando enserio, Rei? Es que… es algo difícil de creer… ¿Y quién es la afortunada? — A pesar de la situación, sigue con su chispa de humor.
— Es la hija de la señora Ikuko Tsukino… Se llama Serena. ¿La conoces?
— He oído sobre la señora Ikuko, pero nunca supe que tuviera una hija. Sabes que por donde vivo no llegan las noticias… — Dice mi tía
Es cierto, mi tía vive en una zona alejada de la ciudad, lejos de lo tecnológico y en medio del campo. A ella le gusta vivir así.
— No solo tiene una hija, tiene dos. La otra se llama Mina Tsukino, y su boda será mañana…
— ¿La gente se volvió loca por casarse o qué? — Dice mi tía en son de broma — Me gustaría ir pero… sin invitación… misión imposible —
Tal vez todos se quieran casar… o quizás solo las Tsukino…
— Ahora que lo mencionas, tía… me olvidé de entregarle la invitación a mi padre…
— ¿Y si me la das a mí? — Bromea y yo empiezo a reír… — Es broma. De todos modos no puedo ir, mañana en la mañana vuelvo a casa. Si la boda es mañana, creo que deberías llamarlo de una vez para avisarle. Ya está atardeciendo y él volverá más tarde. No creo que sea buena idea que se entere en el mismo día de la boda.
— Iré a ver por qué demora tanto Sammy, seguro empezó a jugar con la laptop a escondidas… — Dice Nicolás y se marcha, desapareciendo por el pasillo
— Creo que tienes razón, tía. De paso quiero saber cómo está y por qué volverá tarde… — Menciono
Mi tía saca de su bolso su celular — Ten querida, ya coloqué la llamada — Me da el celular y lo coloco en la oreja.
El celular sigue vibrando, hasta que se escucha su voz — Hola hermana ¿qué sucede?
— Papá, no soy tu hermana. Soy Rei — Le digo riéndome — ¿Por qué volverás tarde? — Le pregunto ya con un tono serio
— Tengo mucho trabajo… Ya sabes… —
— Papá, apropósito, no llegué a entregarte la invitación a la boda de Mina Tsukino, ayer la encontré en uno de mis cajones. No tengo ni idea de qué hacía allí…
— No te preocupes, cariño. De todos modos ya me enteré sobre la boda…
— Bien, papá… Solo te llamaba para avisarte sobre eso… ¡Ya estaba dispuesta a mandar tu traje a la lavandería! — Empezamos a reír
— Está bien. Te veo más tarde si es que sigues despierta. Te quiero hija. Adiós
— Nos vemos, papá — Y corta la llamada — Gracias tía por prestarme el celular — Le digo
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Al día siguiente, mi tía Neherenia se marchó a su casa, prometiendo volver a visitarnos dentro de poco.
En la casa solo se habla de la boda de Mina Tsukino, y mi padre ya empieza a alistarse para asistir a la iglesia. Lleva una camisa blanca con un traje negro y su corbata en forma de moño.
— ¿Me veo bien, hija? — Me pregunta en tono de galán
— Claro que sí. Te vez encantador, papá
— Gracias. Por cierto, necesito la invitación para poder entrar. — Por poco me olvidaba
— Aquí tienes. Prométeme que me traerás un pedazo de pastel.
— Te lo prometo — Entonces se oye la bocina de la camioneta, indicando que está lista — Bueno, hija. Ya me tengo que ir. Cuídense, volveré en la madrugada. Háganle caso en todo a la señorita Setsuna.
— Sí. Nos vemos — Lo despido con un beso en la mejilla, y se va por la entrada principal
Me hubiese gustado asistir a la boda… Debe de ser muy lujosa ya que la fiesta será en un local frente al mar, con personas elegantes y famosas del país y familias importantes. A la vez, no me hubiese gustado ir, porque tendría que ver frente a frente a la famosísima Serena y me vería obligada a conversar con ella. Seguro que presumiría de todo lo que fuese posible.
Horas después, todos vamos a cenar al exterior.
Presiento que esta cena será diferente, porque –aparte de que no esté Darien- será una cena informal donde nadie tiene que comer con cuchillo ni pañuelo.
Yo me siento al extremo, frente a Nicolás; al costado mío se sienta Sammy frente a Mademoiselle; al lado izquierdo de Sammy se sienta Lita frente a Molly; y al otro extremo se sienta Luna frente a Artemis.
— Sírvanse. Lita y yo preparamos una cena exquisita, para chuparse los dedos — Dice Luna y todos agradecemos por la comida
La comida -o mejor dicho buffet- es una extraña pero deliciosa combinación de comida japonesa, francesa, peruana y mexicana.
— Aprovechemos que mi Luna hoy está de buen humor. Esta comida no se sirve todos los días — Dice Artemis y nos reímos
— Qué cosas dices. Siempre estoy de buen humor
— Claro, porque tuviste la suerte de casarte con este hombre — Dice Artemis y nos reímos aún más fuerte
Entre bocados y carcajadas pasamos la cena.
Veo bostezar a Sammy con la boca abierta. Mademoiselle se da cuenta y él se tapa la boca de inmediato con su mano porque olvidó sus modales. Creo que lo mejor es que se vaya a dormir.
— Sammy, ve a la cama. Estás con sueño
— Yo no tengo sueño. Es más, tengo mucha energía — Responde mostrando sus minúsculos músculos
— Se nota demasiado… — Bromeo
— Hermana, dijiste que papá volvería demasiado tarde. ¿No es cierto? — Me pregunta con ese tipo de sonrisas cómplices… Creo saber lo que está tramando
— Sí ¿Por qué lo preguntas?
— ¡Hay que ir a la boda! — Este niño está loco. La deliciosa comida lo afectó demasiado — La fiesta será frente al mar… ¡Podemos ir en yate a mirar desde lejos! Nadie se dará cuenta…
— Ya tienes todo planeado por lo que veo
— ¡Nicolás nos puede llevar! Por favor, hermanita. ¡Di que sí!
— Se van a enfermar con el frío del mar. Pescarán un resfriado y el patrón se dará cuenta… — Dice Artemis en tono serio.
— Yo puedo preparar el yate ahora mismo. No tengo ningún problema — Dice Nicolás. Al parecer ya lo tenían planeado.
— Hermanita linda… di que sí. Solo será un rato y volveremos. Te lo prometo. Di que sí. Di que sí. — Me mira haciendo una mueca de perrito y todos empiezan a reír
— ¿Usted qué opina, Mademoiselle? — Le pregunto. Ella está encargada de nosotros. No sirve de nada que Sammy me pregunte. — Ella es la que decide, hazle la carita de perrito a ella.
— Mademoiselle, no me haga usar mi arma letal de carita de perrito. Diga que sí de una vez. ¡Por favor! — Ruega Sammy saltando alrededor de la mesa
— Pero... podrían vernos. No sería correcto.
— Estaremos de lejos; además, nos mezclaremos entre los yates. No se darán cuenta. Y por cierto..., sé bien que usted también se muere por ir a ver... Esta oportunidad no se presenta todos los días... ¿No cree? — La tiento usando la misma frase de Artemis.
Se arma un gran silencio. Todos en la mesa la miran esperando su respuesta. Se ve que todos matan por ir.
— D'accord — Afirma y todos empiezan a salir de sus asientos festejando para dirigirse adentro a recoger sus abrigos.
— ¡Gracias, Mademoiselle! — Exclama Sammy gritando por todos lados
Escucho la voz de Luna entre los gritos — Artemis y yo nos quedaremos. Ustedes vayan. No quiero pescar un resfriado y luego digan que la sopa de mañana sabe mal. También tengo que ir a cuidar de Diana mientras está durmiendo.
Artemis empieza a gritar para que lo escuchemos entre la bulla — Luna tiene razón. Los huesos de este viejo no van a resistir al helado frío. Molly, abrígate si quieres ir.
— ¡Gracias, papá! — Grita Molly
— Iré a preparar el yate enseguida — Anuncia Nicolás
— Muchas gracias por la cena, estuvo deliciosa — Agradece Mademoiselle — Si van a querer observar la fiesta detalladamente, será mejor que lleven sus binoculares.
Media hora después, todos estamos reunidos en el yate.
— ¡Soy el rey del mundo! — Exclama Sammy en la cubierta del yate
— ¡Sammy! ¡Abrígate! — Lo regaño por quitarse el abrigo
Me coloco los binoculares y empiezo a ver la fiesta…
Hay mucha gente bailando. No conozco absolutamente a nadie… Trato de buscar a mi papá o a Serena, pero encuentro a los novios sobre una especie de escenario pequeño, frente de ellos está el gran pastel de bodas que mide como 7 pisos.
Veo que están bailando. Intento observar mejor a la novia, hasta que la veo en perfecto ángulo. Lleva un gran vestido blanco con rosas doradas esparcidas por el vestido, un gran collar, unos aretes colgantes con forma de estrella y su cabello recogido en un moño de trenzas con unos mechones sueltos.
Era verdad, la novia sí que es bonita. Se parece mucho a Serena. Sin duda son hermanas. Mina debe de ser la menor, tiene pinta de serlo.
— ¡Vi a la novia! — Exclamo alegremente — Estos binoculares sí que son muy buenos… — Entonces vuelvo a centrar mi visión y veo a Darien… ¿Darien? ¿Acaso lo invitaron? Debe de estar disfrutando mucho la fiesta. Hasta se le ve feliz con una chica. — ¡Veo a Darien bailando!
— ¡Quiero ver! — Grita Sammy — Es mi turno, hermanita.
— No, es el turno de Molly — Digo y le doy los binoculares
— Creo que Mademoiselle debe ver primero. Ella aún no ha visto. — Dice con una sonrisa — Tome — Dice mientras le pasa los binoculares a Mademoiselle
Después de un par de minutos, ella sigue observando alegremente a través del binocular, hasta que su sonrisa desaparece… y se torna seria. Debió haber visto algo malo… pero ¿qué cosa sería?
— ¿Le sucede algo? — Le pregunto
— No es nada, lo que pasa es que ya es muy tarde. Además... tenemos que irnos. La gente nos puede reconocer, y no quiero que Armando se entere de que fuimos a escondidas. No quiero tener problemas. ¡Dense prisa! — Anuncia y todos empiezan a quejarse
Quiero saber de verdad qué le pasa… algo sucedió, pero no quiere decirlo…
— ¡Un rato más, por favor! — Pide Molly — Acabamos de llegar
— Mademoiselle tiene razón, el frío está más fuerte. — Entro a la cabina para decirle a Nicolás que nos vamos — Nicolás, ya hay que irnos. El frío está más intenso.
— ¡Todos, alístense! — Ordena Mademoiselle
Estoy segura de que algo le ocurrió. Debió de ser grave para que repentinamente ordenara que volvamos a casa…
Ella antes no estaba así; es más, estaba interesada por observar la fiesta. Pero desde que estuvo con el binocular, su actitud cambió…
¿Qué le habrá pasado a Mademoiselle? Nada bueno debe de ser… Y por fin! Mina se casó :O ya sabremos detalladamente la boda más adelante.
En este capítulo seguimos con el POV de Rei, me quedó muy largo. De hecho, demoré 4 horas en escribir este capítulo.
Sinceramente, mil disculpas por la demora, el tiempo ha estado en contra mía… Pero la espera terminó! :o
Hay varios usuarios que me están mandando inbox reclamando nuevos caps. Los invito a seguir la historia para que sepan cuándo saldrán nuevas actualizaciones, para evitar tener que mandar mensajes a cada rato xd
También los invito a seguir comentando, saben que me entusiasma saber sus opiniones. Y si les gusta el fic :D apoyarlo con un favorito n.n
Y me he enterado que hace una semana el fic cumplió 1 mes :o aniversario! Okno xD
¿Qué le habrá pasado a Setsuna? ¿Qué la hizo cambiar de actitud tan repentinamente? ¿Rei se encontrará con Serena frente a frente? ¿Qué hace Darien bailando con una chica? D:
Nos vemos! Hasta la próxima!
