Disclaimer: Los personajes le pertenecen a Rumiko Takahashi, la historia es mía y está registrada bajo las normas de Save Creatie y Digital Media Rights.

Ahora sí me pasé de reverenda... Malvada, mira que dejar fanfiction tanto tiempo (3 años con algunos fics), wooo y más sorprendente que existan algunas personitas pendientes de mi regreso (los mega amo :3 en serio).

Estuve leyendo reviews y demás y creánme que no recuerdo por qué problemas estaba pasando hace un año y medio que dejé un tiempo sin actualizar antes del 6to cap. Pero lo que se atravesó después de eso fue la carrera, y en el último año el trabajo X'D pero hey! desde ayer soy titulada oficial XD así que aquí me tiene de nuevo :3 una nueva yo :D

Les hago la cordial invitación a nuestro grupo S&R only (Elixir Plateado), hay mucha gente nueva, veteranos, dibujantes, escritores, memes y bueno, SesshRin por todos lados ~ los esperamos.

Mientras, les dejo este capítulo que llevan 3 años esperando, debo decir que me costó trabajo desempolvarme, y no tanto por el plot (la estructura la tengo clara desde el principio), más bien por el tono narrativo, esta novela en particular tiene una redacción diferente a las otras y todavía me falta recuperarla XDDDD

Sin más, los dejo leer el capítulo.

.

~O~O~O~


~O~O~O~

.

07

.

No pudo dormir en toda la maldita noche. El Demonio Blanco había aceptado el trato. Ella iría, pasaría tiempo con él sin sexo de por medio y él investigaría si su padre estaba registrado en ese lugar. Si tenía membresía o si aparecía en los registros de invitados. Si su padre acudía solo a ese lugar, seguramente estaba registrado, de lo contrario le resultaría más difícil saberlo. Ella solamente se había registrado una vez, la vez que fue sola. Bankotsu se había encargado de hacer todos los demás registros, y por el apellido el Demonio Blanco iba a darse cuenta tarde o temprano que estaba buscando a su padre.

Si es que no lo sabía ya.

Se levantó de la cama sin fuerzas y se alistó para irse a la universidad. Su horario salteado le dio el tiempo que necesitaba para ponerse al corriente con algunos deberes y hacer las actividades de la clase a la que faltó por irse a comer con Koga. Tuvo que buscar un lugar nuevo para hacer deberes y estudiar pues Bankotsu custodiaba y rondaba la biblioteca con frecuencia. Rin se adentró al edificio de negocios, había un salón recreativo para estudiantes que estaban emprendiendo negocios donde desarrollaban ideas y hacían proyectos, no era necesario estar inscrito a alguna carrera en específico para estar en ese lugar y a Rin le pareció perfecto para poder alejarse de Bankotsu.

Tuvo que bloquear a su exnovio por evidentes razones. Pues Bankotsu seguía sin entender que se había terminado, para siempre. Aunque la presencia de Koga había ayudado, después de su último encuentro en el Heaven sus mensajes no dejaban de atosigarla. Lo había visto en la entrada de la biblioteca y huyó corriendo al edificio de negocios. Por suerte el moreno no alcanzó a verla.

Recibió un mensaje de su tía.

"¿Tienes muchos pendientes? Pensaba invitarte a comer a un restaurante de comida italiana"

Si se trataba de su tía, tenía todo el tiempo del mundo. Le indicó la hora en la que terminaban sus clases y quedaron de verse en la plaza. Había pensado en contarle a su tía como se sentía con lo que estaba pasando últimamente en su vida, seguramente le daría un buen consejo. Solo que no le hablaría del club.

Las clases se le pasaron rápido, estuvo lidiando con ocultarse constantemente entre cada cambio para evitar a Bankotsu y salió corriendo diez minutos antes de que acabaran las clases para evitar encontrarlo rumbo al estacionamiento. Manejó unos quince minutos y se adentró a la plaza. Su tía ya se encontraba en el restaurante, eran las dos de la tarde. Su tía tomaba un té helado mientras hacía algunas cosas en su portátil y contestaba algunos mensajes en su móvil.

—Lamento la tardanza —Rin se acercó a ella de frente. Su tía se veía acalorada, quizá porque dentro no había aire acondicionado.

—No tiene mucho que llegué —aceptó Kagura y guardó su portátil.

Un mesero se acercó con las cartas, revisaron el menú y pidieron sus platillos y bebidas. Apenas llegó su orden, Rin empezó a conversar con su tía sobre cosas rutinarias. La universidad, su ruptura con Bankotsu, la llegada de los Bannerman, el trabajo de Kagura. Temas muy normales en una conversación un lunes por la tarde. Hablar con su tía era relajante, podía expresarse como realmente quería sin esperar un regaño o algo similar. Con su madre no disfrutaba para nada las charlas. Su madre era una mujer de apariencias, conservadora y poco tolerante.

—Tomaste la decisión correcta —su tía se refería a Bankotsu—. Si esa es su actitud respecto al rompimiento, si hubieras seguido con él se hubiera puesto mucho más intenso. Ten por seguro que te seguirá acosando y debes tomar medidas. Si se atosiga en la universidad, habla con tu directora de carrera, tienes que ponerle un alto.

—¿No es muy exagerado llegar a tanto?

—Llevas semanas intentando que te deje tranquila. Yo ya hubiera levantado un acta por acoso.

—En eso tienes razón, no quita el dedo del renglón —Rin suspiró antes de llevarse el agua mineral a la boca—. Por cierto, conocí a un chico muy misterioso. Digamos que una vez Bankotsu y yo —se calló de repente, apenada—, bueno en uno de sus intentos por mejorar la relación terminé cediendo a formar parte de un… trío.

—Eso no lo veía venir —aceptó su tía aturdida—. ¿Te cuidaste?

—Siempre me cuido —contestó abochornad—. Ocurre que esa persona y yo hemos tenido otros encuentros… Es un completo desconocido para mí y sé que no está bien pero no he podido resistirme a estar con él. —Rin no se atrevió a decirle que ni siquiera sabía su nombre.

—Bueno Rin, no te puedo decir si es correcto o no, al final del día es tu cuerpo y son tus decisiones, nadie puede decidir sobre eso, ni menos opinar —contestó comprensiva.

Rin se sintió aliviada, sabía que su tía no iba a juzgarla ni a regañarla por su reciente comportamiento, a diferencia de su madre o sus amigos. Su tía era como una terapia, la escuchaba la animaba, y no la hacía sentir mal, a pesar de que ella sabía que no estaba haciendo precisamente lo correcto, o lo que todos consideraban correcto.

—Quiero poner cierta distancia, pero tía, es alguien que está sumamente lastimado —la voz de Rin expresaba mucha preocupación—. Por lo poco que he visto es alguien que está incompleto, herido… —Rin no sólo hablaba de las heridas físicas, se imaginaba que cosas terribles pasaban en ese lugar y no era lástima lo que sentía, era impotencia y frustración.

—En ese caso te aconsejo que tengas cuidado —advirtió Kagura—. Si realmente está tan herido como crees, lo más lógico es que esté siempre a la defensiva. Podrías resultar herida tú por intentar ayudarlo.

Estuvo a punto de llevarse las manos al cuello, la noche anterior la había ahorcado por puro reflejo, el chico que respondía al nombre de Haku mencionó que estaba drogado, sumando eso a su constante altanería, Rin se atrevería a darle la razón a Kagura, el Demonio Blanco podía lastimarla tanto emocional como físicamente. Por eso era importante que pusiera límites, sabía que él no le iba a contar nada sobre su trabajo en ese lugar, pero ella podía indagar en cada visita.

—Tendré cuidado —Rin no sólo hablaba del Demonio Blanco, el lugar al que acudía demandaba que tuviese cuidado, la mayoría de las veces iba de noche y como había mandado a Bankotsu al demonio, empezaría a ir sola—. Por cierto, tía, siempre he tenido una duda —realmente no había tocado el tema porque no le vía importancia. Rin pensaba que Kagura detestaba a su padre, pero no se aventuró nunca a preguntar hasta ese momento que ella misma empezaba a dudar de él—, sé que papá nunca te ha caído bien, lo que no entiendo es por qué…

Kagura perdió su habitual sonrisa sensual y quedó completamente inexpresiva. Bajó la mirada hacia los restos de su platillo. ¿Cómo decirle a su querida sobrina que Alphonse la había acosado teniendo ella apenas diez años? No sentía que fuera algo que valiera la pena sacar después de tantos años. Alphonse nunca había intentado nada con ella después de casarse con Lisa, por lo que el tema era irrelevante.

—Tu padre nunca me ha agradado —aceptó con seriedad levantando la mirada—, algo en él siempre me mantuvo en alerta.

Rin asintió, ella se sentía igual en ese momento. Pensó que, si ella no hubiera visto a su padre en el Heaven, si alguien le hubiera dicho que estaba ahí, igual dudaría. No se atrevía a decir que metía las manos al fuego por sus padres, su madre y ella se llevaban bastante mal, y su relación con su padre siempre fue distante. Recordaba que Ayame y Sango eran las consentidas de sus padres, que los adoraban. Ella no tuvo nunca esa conexión tan especial con su progenitor.

Media hora después Rin se despidió y Kagura se quedó un rato más en el lugar contestando algunos correos del trabajo, después fue a su departamento a meditar sobre su situación. Se había visto con Koga el fin de semana, había sido muy divertido, incluso se habían estado mandando mensajes de texto sugerentes. Lo cual le extrañaba y hasta cierto punto la hacía sentir que estaba cometiendo un error por engatusarse con el amigo de Rin. Una noche estaba bien para ella. Las parejas estables eran más su estilo, las aventuras siempre eran algo que hacía cuando necesitaba una distracción, y nunca se había visto con deseos de repetir una experiencia pasajera.

A sus parejas los conocía en reuniones con colegas, en ambientes laborales, en congresos. Nunca había tenido una relación con los tipos que conocía en los bares, aunque Kagura siempre buscaba experimentar nunca se había presentado una situación tan favorable. Ella huía después de una buena aventura, y nunca se volvía a topar con los involucrados.

Ninguno había resultado ser amigo de su sobrina.

Dejando su vida privada de lado, un cajón que tenía bajo llave para revisar la información que tenía de Alphonse Tanner. La interrogante de su sobrina le pareció extraña, Rin nunca le había cuestionado su rechazo hacia su padre a pesar de que era más que obvia con eso. Después de que Lisa se casara con él, Kagura no pudo hacer nada, no obstante, en cuanto tuvo los recursos y los medios, comenzó a investigarlo. Cuando Rin nació y Alphonse dejó de acosarla, Kagura abandonó su infructuosa investigación, pues no había logrado encontrar nada extraño con él, y siempre se mantuvo cerca para proteger a Rin cuando era una niña.

No estaría mal volver a indagar un poco sobre ese hombre.

Kagura tecleó algunas palabras en su computadora para dar con el número del hotel donde supuestamente se estaba hospedando el esposo de Lisa, lo anotó en una servilleta y salió de su departamento. Caminó algunas manzanas, hacia el centro y encontró una cabina telefónica, entró y llamó al hotel. Pidió que lo comunicaran con él en cuanto la señorita contestó al otro lado de la línea, le pidió que aguardara un momento, no había nadie registrado con ese nombre, no ese día ni el anterior.

En conclusión, Rin estaba desconfiando de su padre y al parecer tenía motivos porque el señor no estaba donde se supone debía estar. Kagura pensó que quizá era hora de echar un ojo en la vida de su cuñado para saber si era seguro que Lisa y Rin vivieran bajo su mismo techo, pese a que Lisa lo había escogido, decidió no creerle cuando Kagura le dijo todo lo que ese hombre hacía, para Lisa no había nadie más "bueno" que Alphonse Tanner, y eso era algo con lo que Kagura tuvo que aprender a lidiar, y fingir que todo estaba bien.

Cuando regresó del internado, Lisa ya se había casado, la rechazó mucho al inicio, y a Kagura le dolió. A fin de cuentas, era su hermana. Tuvo que aguantar muchos malos tratos sólo para asegurarse de que Rin no corría peligro criándose con un acosador y posiblemente pedófilo como Alphonse Tanner.

.

~O~O~O~

.

Sesshomaru se encontraba en uno de los sillones del Heaven, todo era sumamente aburrido, ver la perdición todos los días lo había vuelto algo completamente irrelevante. No había nada por lo que el Demonio Blanco se levantara todos los días, más que las constantes amenazas contra su familia. Y ahí estaba ella, acompañada del moreno, aterrada de haber ido a ese lugar, traía un antifaz puesto pero sus ojos inocentes revelaban el shock que le causaba estar ahí. Sesshomaru la llamó con un movimiento de manos y ella se separó de su acompañante para caminar hacia él mientras se deshacía de sus prendas en el camino.

Sesshomaru la sentó sobre su cuerpo y comenzó a moverse dentro de ella, viéndola gemir, sintiéndola apretarse contra él en cada embestida. Adoraba sus muslos, suaves, lo llevaban a una cabalgata caliente y excitante. Un gruñido, un apretón, sus senos firmes rebotando con sus movimientos, su cabello espeso esparcido sobre sus hombros, la delicadeza de su agarre. Esa pequeña era adictiva y a la única que disfrutaba en ese lugar.

Todo iba perfecto hasta que el ardor en su cuerpo se hizo insoportable. Cerró los ojos para alejar aquella sensación tan desagradable, pero cada segundo que pasaba el dolor se volvía más intenso y el calor del cuerpo sobre el suyo más lejano. Todo se volvió un suplició y Sesshomaru abrió los ojos.

Estaba sobre su cama, solo y con un montón de heridas que ardían como los mil demonios. Era la tercera vez que se despertaba durante la madrugada y parte de la mañana a causa de los dolores. Sesshomaru se dispuso a levantarse para irse en cuanto vio la hora, había sido informado que no estaría en el club las noches siguientes, lo llevarían a donde lo llevaban siempre que se le iba la mano a los clientes. Un departamento cutre con un camastro que no había sido cambiado en más de diez años, una vajilla rota, y como compañeros de cuarto un par de cucarachas y una rata. No tenía muchas pertenencias que llevarse, les llevaban ropa limpia todos los días y en aquel departamento tenía ropa más cómoda, aunque con suficientes manchas de sangre de heridas anteriores.

—¿Cómo sigues? —Sara entró sin tocar, algo común entre ella, Hakudoshi y él mismo—. Anoche estabas terrible.

—Estoy bien —mintió, lo poco que le quedaba de orgullo hacía lo posible por sobrevivir en aquel magullado cuerpo.

—Así que vacaciones, ¿eh? —preguntó la castaña entregándole una bolsa con lo necesario para tratar sus heridas, envidiando su situación por un momento.

—Algo así —el platinado sacó el celular que tenían, se los habían asignado para hablar con clientes, y era monitoreado constantemente, cualquier error y estarían muertos—. No vuelvas a hacer ninguna estupidez como llamarle a esa chiquilla, ya en suficiente peligro se encuentra por mi culpa —le extendió el aparato y ella lo tomó.

—No seas tan cruel —le recriminó ella—. Ayer se veía realmente preocupada por ti.

—¿Olvidaste lo que le pasó a Eri? —preguntó irritado—. No pudiste contenerte y le contaste todo, horas después apareció muerta. Quedamos que no involucraríamos a nadie más en esto.

—No lo he olvidado —contestó cortante con ojos llorosos, Eri había sido su amante por más de ocho meses y realmente habían sido los mejores ocho meses de ese infierno. Saber que la habían matado por su culpa era un peso que nunca se podría quitar de encima.

—Más te vale Sara —Sesshomaru tomó la bolsa y le metió algunas medicinas que estaban en su mesa de noche—. ¿Se supone que la nueva llega hoy?

—Ya ha llegado, está en mi cuarto, aún atada, y tiene muchas más marcas que tú. Creo que no durará mucho si sigue revelándose, tengo entendido que la trajeron de américa, aunque tiene acento británico, supongo que es más fácil secuestrarlas de aquel lado y traerlas de vuelta convertidas que tomarlas directamente de aquí.

—Entrénala para que no nos cause problemas.

—Ya la han entrenado, aunque por lo que pude ver en sus heridas no es buena obedeciendo. Escuché que tiene al menos tres meses en Liverpool, no me preguntes específicamente dónde.

—No dudo que el dueño de este lugar tenga contactos en todos lados.

Sesshomaru salió y se pasó por la recámara de Sara, efectivamente la nueva estaba allí, mantenía sus ojos abiertos, a la defensiva, dispuesta a atacar. No era de sorprender que todavía estuviese encadenada y con la boca cubierta, por lo que había escuchado no iba a tener las libertades que ellos tenían. La nueva era para una sección exclusiva, ni si quiera los miembros con membresía tendrían acceso a ella. Únicamente algunos políticos, empresarios de alto rango o diplomáticos que pagaran lo suficiente para abusar de ella sin parar. Sesshomaru frunció el ceño molesto, impotente. ¿Cuántos años podía tener esa chica? Aun así, se veía fuerte, posiblemente sus ganas de vivir superaban las de él mismo.

Bajó las escaleras traseras, uno de los encargados de la seguridad del lugar lo esperaba, lo esposó por delante y cubrió sus manos con un saco para que nadie sospechara y lo revisó minuciosamente, el móvil debía quedarse no podía sacarlo de ese lugar. Abrió la puerta trasera, Sesshomaru tuvo que achicar los ojos para soportar el sol en la cara, después de unos cuatro meses sin haber salido del lugar, aquello era ridículamente placentero. El aire fresco en la cara mejoraba la sensación, que duró apenas un par de segundos antes de que lo metiera con rudeza en el carro, y lo condujera al departamento donde la seguridad superaba la suciedad del lugar.

El recorrido fue agradable, al menos la vista, pues no se podía bajar la ventanilla. También había una rendija que separaba la parte delantera con la trasera, tipo patrulla. Tardaron alrededor de media hora en llegar, pues el pueblo donde estaban esos departamentos estaba muy apartado de la ciudad. Sesshomaru sabía que Sara había estado ahí dos veces, Hakudoshi aún no y él era el cliente más frecuente pues Madame disfrutaba mucho descargar su furia contra su cuerpo. Había sido sometido y humillado tantas veces por esa mujer que había ocasiones en las que su vida le parecía un desperdicio, pero incluso la muerte era algo lejano con los cuidados que les daban.

Lo bajaron del vehículo, en la entrada había dos sujetos vestidos de civiles con armas en la cintura, en el lobby lo esperaba un doctor que lo hizo pasar a uno de los cuartos de abajo, lo cual era raro porque siempre lo llevaban al segundo cuarto del tercer piso. El cuarto era mucho más decente que el anterior, había ropa nueva y una vajilla nueva también. Todo lo demás era austero.

Seguramente con la nueva adquisición del club podían darse nuevos lujos y brindarle a su mercancía un entorno más aséptico para evitar infecciones o enfermedades. Para que decidieran gastar un poco de dinero en ellos, era porque a lo mejor habían adquirido millones recientemente. Lo único que se le venía a la mente era la castaña desafiante que acababa de llegar al Heaven.

El médico lo examinó en silencio, y después lo dejó sólo. Cerraron con llave unos segundo después. Se desvistió para poder tomar un baño. No le sorprendió que el agua no saliera caliente, estaba fría y estaba acostumbrado a ello. Había productos baratos de cuidado personal, nuevos por lo que podía ver. Intentó ignorar el ardor de sus heridas con el jabón y se tomó su tiempo para limpiarse de manera adecuada, ya una vez había tenido una herida infectada y no era algo que estaba dispuesto a repetir.

Era un tanto agradable estar en un lugar limpio, y diferente, muy diferente al otro cuarto. Las paredes eran blancas, algo a lo que no estaba acostumbrado en absoluto, y tenía un pequeño comedor y la cama. Notó el recipiente de comida en la mesa, se sentó y comenzó a comer. Era arroz blanco con carne y algunas verduras. Había veces donde apenas le daban la mitad de eso, tenían muy cuidado el tema estético y aceptaba que tenía más suerte que Sara, había ocasiones donde los nutrientes los obtenía de jugos porque no le daban alimentos sólidos por días. Todo porque a algunos clientes les gustaba cuando se desmayaba.

No había mucho que hacer allí más que descansar así que tomó la una cobija y se recostó en el colchón, recordando lo que le había dicho a Sara. No podía involucrar a esa chiquilla en aquel mundo tan asqueroso. Y aun así había pactado verla de vez en cuando para no tener sexo con ella. Muy pocas veces disfrutaba el sexo con los asistentes al club que él escogía los días que no tenía que atender a sus usuales clientes, aunque al principio estuvo fascinado con ese mundo, cuando se vio forzado todo cambió. Había mujeres que sí lo excitaban y él se volvía también complaciente, pero en general detestaba su situación. Rin había sido un placer en muchos sentidos y temía que comenzara a hacer preguntas y que Sara le diera respuestas.

Suficiente había tenido la noche anterior, verlo en esas condiciones debió aterrarla. Y el no podía olvidar la calidez de su tacto cuando acarició su mejilla. Algo tan puro hacía un ser tan podrido como él debía ser pecado.

.

~O~O~O~

.

Rin no había recibido ningún mensaje del Demonio Blanco desde que aceptó su propuesta. Posiblemente seguía muy lastimado. Se dispuso a ir a verlo, pero apenas se levantó de su escritorio donde hacía sus tareas, el timbre sonó. Se detuvo en seco para escuchar de quién se trataba, para su suerte no era Bankotsu, un alivio, cabe recalcar, se trataba de Inuyasha. Su madre la llamó y Rin bajó las escaleras para toparse con el albino recargado en la pared.

—Se van con cuidado —dijo su madre antes de volver a sus actividades, Rin lo cuestionó con la mirada y él se apresuró a sacarla antes de que lo dejara en evidencia.

—Explícate —pidió la castaña una vez afuera.

—Anoche —comenzó el chico con voz tranquila antes de interrumpirse a sí mismo—. Anoche te salvé, me debes una —finalizó con tono molesto.

—Gracias por eso… —no había pensado en una excusa para explicarle a su madre porque había salido sola tan tarde, Inuyasha la había salvado de eso.

—Los padres pueden ser una verdadera molestia —se justificó—. Sólo dime que no estabas con tu exnovio.

—No, lo he estado evitando de hecho.

—No debería ser tan complicado, si tu ex no fuera un loco obsesivo podrías seguir tu vida con normalidad.

Inuyasha y su tía pensaban de la misma manera, no debería andar escondiéndose de Bankotsu, el moreno debía de aceptar de una vez por todas que ella era nuevamente libre. Pensarlo y saborear la tranquilidad en la seguridad de su imaginación no contaba, deseaba realmente que Bankotsu la dejara en paz de una vez por todas. Quizá el consejo de hablar con autoridades escolares ayudara.

—Tienes razón, debería ser más fácil.

—¿Anoche andabas de fiesta? —preguntó Inuyasha viendo al frente, con los brazos cruzados detrás de su cabeza. Algo en su tono de voz le pareció extraño.

—No, fui a ver a alguien que necesitaba mi ayuda.

—¿Un amigo?

—No lo calificaría de ese modo.

—¿Un amante? —Rin paró en seco su andar, Inuyasha sonrió amargamente—. Sólo bromeaba, seguramente era alguien importante si fuiste a verlo sola tan tarde.

—De alguna manera lo es, sí —contestó ella sorprendiéndose a sí misma de admitirlo. Cuando Aelo la llamó con urgencia pensó que algo raro estaba pasando, encontrar al Demonio Blanco en esas condiciones, rompió algo dentro de ella, ese hombre necesitaba realmente salir de ese lugar, pero Rin no podía ser imprudente.

Si sus sospechas eran ciertas y ellos no estaban ahí voluntariamente, seguramente era peligroso intentar sacarlos, si no sabía a lo que se estaba enfrentando. Quizá su tía pudiese ayudarla, si tan solo pudiera ser más sincera con ella, le pediría apoyo, pero aún no podía manejar por sí sola lo que estaba pasando consigo misma. Había pensado mucho en escribirle, sin embargo, no sabía quiénes más tenían acceso al móvil que utilizaba para comunicarse, si fuera algo que pudieran usar libremente, ya habrían pedido ayuda.

—¿Tiene que ver con tu ruptura?

—No, mi ruptura es algo que ya tenía planeado, pero… Bankotsu se empeñó en alargar las cosas, pensando que podríamos salvar la relación. Yo, quizá siempre supe que era una pérdida de tiempo.

Aunque no todo era malo, de no ser por Bankotsu, nunca hubiese conocido al Demonio Blanco, ni hubiera visto a su padre en el club de swingers.

—Me hablaron de un lugar popular por aquí, tengo ganas de ir… Le dicen el Heaven —Inuyasha espero la reacción de Rin y la castaña no lo defraudó, el pánico se apoderó de ella—. ¿Lo conoces?

—No —mintió.

.

~O~O~O~


~O~O~O~

.

Contestando a sus bellos reviews:

Slytherin Girl: Verdad? Es mi segunda OTP de este fandom (el KogaxKagura). Este fic te va a hacer sufrir un poco, por todo lo que ha sufrido Sessh precisamente, digamos que la pasó bastante mal. Este fic no va a ser tan largo, así que sí, su tortura no será larga. Hakudoshi me trae entretenida en este fic, siempre se me ha hecho travieso XDDD

Indominus Dea: Espero que esta actualización también te ponga contentan XDDDD y pronto se irán develando los misterios, siempre mencioné que sería un fic muy cortito XDDDD Y bueno, Kagura mantiene la distancia con su familia, salvo por Rin que es lo que más le importa, y sí, el más suertudo en todo esto ha sido sin lugar a dudas, Koga XD. Rin ya quiere desesperadamente que Bank la deje tranquila XDDDDD Y el padre de Rin... si es él, no se la va a poner tan fácil a su familia XD ocultar una doble vida es muy fácil (para quienes tienen los medios pues). Oh cierto, no he dicho el nombre de Madame, pero algunas personas ya se hicieron a la idea de quién es por sus características físicas XDDDD El trato consiste en que Rin pase tiempo con él pero no precisamente teniendo sexo XDDD Muchas gracias por todo tu apoyo.

Guest 1 (si es que después de 3 años me sigues leyendo XDDD): Perdón ): Sessh ha sufrido mucho pero no lo hará (no siempre).

Tanieanarcisa: Ahora sí han pasado 84 años X'DDD a los demás te refieres a Kagome o Kikyo? ellas no (o al menos nunca las tuve contempladas), pero todo puede pasar. Los otros sí, más pronto de lo que piensas. Gracias por tu apoyo, lo que se me atravesó este año, fue mi carrera X'DDD

Star_fiiree-Lupita Reyes: Koga y Kagura 7u7, nunca he podido ver algo entre Koga y Rin, pero siento que pueden llevarse muy bien XDDD Lisa es horrible, es muy mala madre D: No es resentimiento, es que es tonta, cómo no le va a creer a su hermana menor cuando le dice que un hombre mayor intentó propasarse? Hasta yo me enojo con mis propios personajes XDDD Espero que este cap. aclare tus dudas sobre el tema de si están ahí por propia voluntad o no.

Annprix1: Awww sí, esa escena del anime es hermosa, gracias nena :D

Kagura: Gracias por esa bella imagen haha. También pienso lo mismo, cuando pueden esconder su identidad es cuando dejan salir su verdadero yo u.u. Espero ver imágenes tuyas pronto!

Dani Pasos Lara: Gracias por comentar nena, espero que te guste el cap (:

Millyh Taisho: No tengo perdón, pero perdón! La mamá de Rin es más que eso D: es horribleeee! Todos mis proyectos a futuro involucran a Koga y Kagura heheheeheheheh. Bueno, estamos en mayo así que es antes de que acabe el año (no especificaste nunca cual :V) Perdón por tardarme D:

xts'unu'um: Soy cruel D,: Voy a retomar todas mis historias pero una a la vez. Para dedicarles tiempo de calidad y darles los cierres que merecen (: y empezar nuevos proyectos. O al menos esa es la idea porque pues luego tengo tiempo y puedo avanzar otras 7u7. Pues la idea del capítulo pasado era despistarlos un poco hahaha y sí, o sea habrá uno que otro roce entre ellos (o uno que otro sueño) pero su conexión se volverá mucho más personal que física. Esas dudas se irán aclarando poco a mucho XD porque este fic va a ser cortito. Nadie puede tolerar una Lisa DD: esa mujer está loca. Koga y Kagura de SIRBY son mi adoración asdfghjkjhgfdfghj en serio, mis bebés consentidos hahahahaha. Vas por buen camino con tus teorías.

Neylare: Espero sigas viva después de un año y medio XD perdón la demora.

Cande Romero: Jujuju se la jugué a Koga XDDD Gracias por tus buenos deseos. :3

Kagoyame: omg te extrañé awwwwww espero que sigas paseando por aquí porque sino me da algo D: No llores por Sessho. Awww te amooo y amo tus reviews hahaha no sé cómo estuve tanto sin esto (en general pues, leyendo a mis bellos lectores). Oops me fui, pero lo único que se atravesó en mi vida fue mi carrera haha.

Fabricio: Auch, si así fue tu último review, no sé que esperar hoy. Aww o sea no te apura si termino o no este y otros fics? XD hahaha vale vale. Quizá se le acabaron, quizá no XDDD oops...

Maiamax: Gracias :D perdón por la tardanza XDDDD

Yoselin: Gracias por tu comentario bella :3

Fransus: Perdón por tardar tanto pero aquí está XDDD

Pakis15: Gracias XD creo hahaha Oh, respecto a eso, un año y medio tarde, maybe pero aquí estoy hahaha

VanneeAndrea: Aquí :D

HasuLess: Sí, Rin ya tiene tío XD El padre de Rin es todo un personaje que no es superado más que por la madre, digo Lisa está loca. Sessh por miedo no va a buscar la salida, y no miedo a lo que le pase a él...

Kazamasousuke: Aiñññ espero que no sea tanto tiempo XDDD perdón la tardanza.

S. Juli: Espero que sigas por aquí XD

BloodyP xD: Muchas gracias :3 Que bueno que lo consideras ligero, hay veces donde me trabo (como el encuentro de Koga y Kagura, eso fue perturbador hasta para mí hahaha). 1.- Sí hay razones, se irán explicando. 2.- No está precisamente contratado pero sí, alguien lo metió ahí. 3.- Creo que este cap, resuelve esa duda. Inuyasha empieza a meter presión con Rin XD

Sussanowo: Listo, :D ahora sí pienso seguir escribiendo continuamente XD

Cochita D.: Holaa! Gracias, me tardé pero aquí estoy :D


Besos y abrazos, y gracias a las personas que han estado esperando, a las nuevas, bienvenidas :D

Recuerden que sus comentarios motivan a las autoras a seguir publicando :3