Title: The Secret(s)
Autor: writergleek
Chapter: 1/1
Pairing: Santana/Rachel
Summary: Pezberry week día 7. Santana se siente insegura ante los secretos que su novia posee con ella. Aunque no sabe cuales son esos secretos. Rachel presiente que es momento de contarle. ¿Todo sucede demasiado tarde?
Word Count: 2,099
Rating: T por ,las dudas.
The Secret(s)
Rachel Berry tenía un secreto. O eso pensaba Santana. Aunque no podía saber bien que era.
Primero, eran esas extrañas desapariciones durante las horas de clase. Después, cuando empezaron a ser amigas, se dio cuenta de que Rachel no solía ser tan puntual como quería que el resto del mundo fuera. Y por último, cuando comenzaron a ser pareja y a pasar las noches juntas, pre y post primera vez de Rachel, desaparecía de la cama para volver con el sol asomando por este.
Santana quiso sacar un par de veces el tema a la luz, pero se arrepintió a los segundos. Si la respuesta era la que esperaba, ¿cómo iba a sobrevivir? Se había enamorado de la diva y no tenía forma de volver atrás sin obtener un corazón roto.
Más allá del secreto de Rachel, últimamente había problemas en el glee club, ya que varias personas habían hecho pública su atracción hacia ella. Lo cual, alimentaba los celos de Santana y su imaginación, en los momentos en que su novia desaparecía.
A pesar de los "te amo" y orgasmos compartidos, Santana no se sentía segura. No sabía si era por las miradas que las otras personas le enviaban, como sabiendo algo que ella no sabía, o si era solo cuestión de tiempo, pero ni siquiera tenía una mínima idea de donde venía esa terrible sensación de inseguridad. Más allá de las desapariciones, por supuesto.
A veces, pensaba que a Rachel le estaba pasando algo, porque la encontraba observándola con una mirada que mezclaba tristeza con amor.
Y Santana sabía que la diva la amaba, más de lo que ella podía merecer, pero Rachel la amaba. Y no sabía que hacer con esos celos y esa inseguridad que sentía constantemente cuando estaban separadas.
Seguirla no era una opción. Porque las 10 primeras, y únicas, veces que lo había intentado la diva había desaparecido cuando doblaba una esquina, que daba a un callejón cerrado, o detrás de un árbol, o en un baño público, o en...tantos lugares que eran incomprensibles.
Por eso, ahora se encontraba en una fiesta de Puckerman, tres meses después de que la inseguridad golpeara su pecho con toda la fuerza del planeta, casi borracha, esperando por su novia que, dos horas después de la acordada, no había llegado.
"Te noto preocupada" dijo Quinn parándose a su lado. Santana estaba apoyada contra una pared, cerveza en mano, de número ya olvidado, mirando la gente bailar.
"Rachel está llegando tarde" dijo la latina
"La verdad tus facciones son más lindas cuando estás relajada" dijo la rubia y la latina giró su rostro para mirarla.
"¿Estás borracha?"
"Algo"
"Si, yo también" dijo Santana volviendo a mirar a la gente.
"¿Dónde está tu pequeña novia?" preguntó Quinn acercándose más a Santana y quedando esta vez de frente.
"No lo sé" dijo la latina quien sin quererlo, lamió sus labios y miró los de la rubia
"Mejor" dijo Quinn besando a Santana de improviso.
Santana respondió el beso pensando que quizás así se resolvería su problema con la diva, pero cuando sintió la lengua de Quinn pedir permiso, decidió que ya era demasiado y empujó a la rubia que se había apoyado sobre ella.
"Quinn yo..." comenzó a decir, hasta que sintió que los pelos de su nuca se erizaron, y al mirar a la derecha, pudo ver a Rachel Berry, su novia hacía un año y medio, mirándola con dolor. "Rachel" dijo Santana dando un paso hacia la diva, quien decidió salir de la casa y desaparecer. Como solía hacerlo.
Rachel Berry tenía un secreto. Bueno, tres, si se contaba las dos cosas especiales que podía hacer, sin siquiera esforzarse.
En realidad, se decía que podían llegar a ser cuatro secretos, si contaba con que estaba a las órdenes de la Cia.
Cuando comenzó a desaparecer en horarios de clase, comenzó a quejarse con su jefe porque llamaba demasiado la atención, y su jefe lo sabía. Por lo tanto, comenzaron a limitar las desapariciones. ¿Qué desapariciones? Bueno, por ahora solo bastaba saber que Rachel Berry tenía la posibilidad de trasladarse de un lugar a otro, solo teniendo las coordenadas. Lo cual para la CIA era muy conveniente. Y también podía volar. Lo cual también era conveniente para esa agencia gubernamental.
Sus padres eran agentes secretos, que estuvieron involucrados en el final oficial de la Guerra Fría. Cuando, fueron libres de los viajes al exterior y de identidades desconocidas, se establecieron en Estados Unidos y decidieron formar una familia. Rachel Berry era una bebé de probeta, en el cual se realizaron experimentos que le proveyeron esos poderes especiales. Para la edad de 12 años, cuando sus poderes se comenzaron a manifestar con más fuerza, la CIA pudo notar que Rachel era la persona indicada para ciertas misiones.
Por lo tanto, a pesar de que la Guerra Fría para el mundo había terminado en 1989, en el s. XXI, Rachel era una de las tantas espías que se podían encontrar en el campo de batalla. Aunque nadie sabía de su existencia. Mucho menos los enemigos.
Lo que sucedía, es que Rachel Berry tenía tres poderes que utilizaba generalmente. Se podía trasladar a cualquier lugar del mundo con solo saber las coordenadas, podía volverse invisible y podía volar.
Cada cosa le servía para infiltrarse en cuarteles secretos, poder pasar por lugares que tenían sensores de peso en el suelo y robar material ultrasecreto que ayudaba a su Nación a mantener su hegemonía mundial en cuanto a guerra, bloquear y evitar las cámaras de seguridad era una gran ventaja también.
Por lo tanto, cada vez que el brazalete que tenía en su muñeca izquierda comenzaba a calentarse, Rachel sabía que tenía que salir de donde estuviera y dirigirse a la oficina de su jefe, que resultaba ser su padre, Hiram y llevar a cabo la misión que tuviera que llevar a cabo.
Sabía, desde el momento en que comenzó su amistad con Santana, que tarde o temprano iba a tener que contarle la verdad. La sensación se acrecentó cuando comenzaron a tener una relación que las involucraba románticamente. Y sobre todo, cuando perdió su virginidad con la latina, porque realmente la amaba.
Pero, sabía que últimamente la duda estaba entrando en la cabeza de su novia, y que a veces, la miraba como sospechando algo. Santana era demasiado inteligente para su propio bien, y generalmente dejaba que sus celos le ganaran de mano.
Por eso, ese día de la fiesta de Noah, Rachel había ido a hablar con sus padres para discutir los pasos a seguir. Sentía que la estaba perdiendo y no quería hacerlo por causa de las órdenes de la CIA.
Cuando llegaron a un acuerdo, Rachel volvió a su casa, se cambió para la fiesta y se dirigió a la casa de Noah Puckerman.
Obviamente, no esperaba ver a Santana besando a Quinn. Pero eso no evitó que sintiera que su corazón se partiera en mil pedazos, como un espejo. Decidió marcharse, aún cuando vio la boca de Santana llamarla. La sintió seguirla, pero apenas puso un pie afuera de la puerta, decidió hacerse invisible.
Ya casi una semana había pasado de la fiesta, y Santana no dejaba de aparecer a distintas horas en la casa de los Berry buscando a Rachel. Quería explicarle y quizás así, juntaría coraje para enfrentarla con respecto a sus secretos. No había nadie, como en los cinco días anteriores. Y no podía sacarse a Quinn de encima, quien públicamente confesó que ahora no le interesaba más Rachel Berry, sino que ahora quería estar con Santana. Y vaya si la rubia era insistente, sobre todo remarcando una y otra vez las constantes ausencias de la diva.
Bueno, por lo menos eso hizo hasta esa misma mañana, en la que Santana estalló de dolor al frente de todos los que estaban escuchando las supuestas escapadas sexuales entre Quinn y ella y le gritó que nunca se acostaría con: "una perra frígida que no sabe que demonios quiere en esta vida y no soporta ver a su mejor amiga feliz"
Quinn se quedó como una estatua mirando la figura de Santana abandonar la escuela rumbo a lo de los Berry, para otro intento vacío de saber de su novia.
Así que con la cabeza gacha, volvió a su auto, rumbo a su casa.
Y, casi estrella su vehículo los últimos metros, cuando notó quien era la figura sentada en sus escaleras.
"¡Rachel!" dijo Santana corriendo hacia la diva, después de estacionar el auto.
La diva levantó la mirada y Santana pudo notar que todavía seguía dolida. "No quise besarla, ella me besó. Cuando me di cuenta de lo que estaba haciendo, la empujé. Rachel, sabes que nunca te engañaría, te amo demasiado. Pero tienes esto de guardar un secreto importante y desapareces sin decirme a donde vas o a la noche cuando estamos juntas. Y siento...que no confías en mi"
"Lo siento" fue la respuesta de la diva, después de todo lo que Santana le había dicho. La latina la miró sorprendida, ella era la que tenía que pedir disculpas y no Rachel.
"Yo tengo que pedirte disculpas"
"Lo sé, pero no has sido la culpable. Bueno, en cierta forma si, pero yo mantuve esa parte de mi, lejos tuyo. Y sentía que te estaba alejando"
"No quiero estar con Quinn, Rachel. Solo quiero estar contigo."
"¿Quieres sentarte?" preguntó Rachel colgando sus manos a sus costados, aunque Santana pensó que era al lado de ella. "¿Podrías sentarte encima mío?" preguntó cuando vio que se sentaba en el escalón a su lado.
"¿Estás segura?" preguntó Santana mirando las piernas de la diva.
"Por favor"
Santana asintió y, pasando una pierna por encima de las de Rachel y se acomodó mirando a la diva a los ojos, quien no le devolvía la mirada.
"¿Podrías agarrarte de mi?" preguntó después Rachel, conectando ahora si sus miradas. Santana asintió y pasó sus manos por los hombros de la diva, acercándose mucho más a ella.
"Extraño sentirte así" dijo cuando sus labios estaban a milímetros de distancia.
"Yo también" dijo Rachel besando a Santana quien inmediatamente cerró los ojos, lo cual hizo que Rachel aprovechara la situación.
Cuando se separaron, Santana fue quien gritó de miedo.
"¿Qué rayos está pasando?" dijo al mirar detrás de Rachel, en donde podía ver claramente como su casa pasaba al frente de ella, como si de un ascensor en subida se tratara.
"Este es uno de los secretos que te estaba ocultando" dijo la diva y la latina miró hacia sus costados y hacia abajo y pudo notar que cada vez tenían el piso más lejos. "Si te pones más nerviosa, no voy a poder sostenerte y te vas a caer" agregó
Santana, abrazó con más fuerza a la diva y vio que su madre salía al balcón, un solo metro al lado de ellas. Esperó que mirara en su dirección, pero cuando lo hizo, no reaccionó ante lo que ahora estaba sucediendo cada vez más arriba.
"No nos pueden ver" susurró Rachel.
"¿Por qué susurras?" le preguntó en el mismo tono de voz
"Porque si nos pueden escuchar"
"¿Cómo que no nos pueden ver?"
"Puedo hacerme invisible y el hecho de que me estés tocando, hace que también te vuelvas invisible."
"Ohh..." dijo Santana.
"¿Podemos volver ahora a la tierra y te explicó todo?"
"¿No podemos hacer el amor ahora en el aire y después volvemos?"
"No"
"De acuerdo."
Santana era la mujer más feliz del mundo unos días después. Quinn no le quitaba los ojos de encima, pero no le preocupaba en lo más mínimo. Menos después de que cada vez que la rubia tocaba el tema de las ausencias de Rachel, Santana sonriera sabiendo que la iba a poner más nerviosa.
"Es fin de semana largo" dijo la diva apareciendo a su lado.
"¿Y?" preguntó Santana agarrando inmediatamente su mano.
"No sé, podríamos ir por ahí"
"¿Por ahí?"
"Falta que te muestre mi último secreto"
"Cierto"
"¿Quieres ir a algún lado?"
"¿En serio?"
"En serio"
"Quiero ir a...a...a...La Polinesia"
"Te paso a buscar a las 8"
"No creo que haga más de estos viajes" dijo Rachel mientras besaba el muslo interior de Santana.
"¿Por qué?" preguntó la latina agarrando el cabello de su novia y tirando un poco más hacia arriba.
"Porque hemos pasado todo el fin de semana haciendo esto" dijo Rachel antes de lamer la vagina de Santana y comenzar a escuchar gritar su nombre, una y otra vez. "Y no disfrutamos de la playa" agregó cuando terminó con su cometido.
Buenass!
Para terminar la Pezberry Week #3 les dejé el que yo llamo "el raro de la familia" porque todavía no sé muy bien de donde saqué la idea.
Ahora, van a tener unos cuantos días para descansar de mi, porque a pesar de que tengo de Detective Privado varios capítulos terminados, me faltan los últimos detalles para el final de Error, y una gran parte de un JulyBerry...creo que me vieron todos los días esta semana. jajajaja. Así que ahora a descansar la visión y la mente, las dejo. El camino al Jedi es complicado pero huele a rosas (?)
Dejando de lado mi extraño domingo a la mañana...
nini: muchas gracias por la review! y por leerlo! Saludos!
Amalia: y lo iba a dejar seguir. Mis dedos me rogaban que escribiera la continuación de esa parte. Pero iba a arruinar la historia, según otra parte de mi, que ganó la discusión. Yo no sé si me hubiera detenido en ese momento. Gracias por la review! Saludos!
HarukaIs: gracias por la review!
AndruSol: cuando me imaginé a Rachel haciéndole lo que le hizo a Finn, no pude dejar de reírme. Lo admito, para mi fue muy gracioso. Gracias por leer mis historias y por la review! Besos!
pumpkin513: Gracias por la review! Si, adoro pezberry (no sé si se nota) pero, bueno, ya como dije más arriba, estoy trabajando en el julyberry. Saludos!
Gracias además, por las reviews, favorites y alerts.
Espero que hayan pasado una buena Pezberry Week.
Y, nos vemos en alguno de los otros fics. Jajajaja
Saludirijillos!
Lore
