Aquí loba de nuevoo!
Lamento no apurarme con esta historia. He tenido muchos altibajos ultimamente. Pero aqui esta el 7mo capitulo como lo prometí.
Buenooo Estan listos/as para conocer el lado celoso y salvaje de Hans? (Yo no xD) No se pero me pareció jejeeje ok no digo nada mejor solo leanlo (ni siquiera se como describirlo)
Ya tengo 44 comentarios y solo 6 capitulos. :') Son lo máximo de veras chicos. No saben lo feliz que estoy en estos momentos. Y me alegra que fueran pacientes, he estado algo ocupada con mis otros fics y todo eso pero aqui estaaa.
Se que este capitulo es algo cortito pero ya saben, estudio, tareas, no me dejan estar en la compu y ademas tiene un virus. Fue una suerte que no se me borraron mis documentos xD Si no lanzaba la compu contra la ventana y comenzaría a golpearla con un bate de beisbol (si tuviera uno lo hiciera, asi que me conformo con una ramita xD)
Haaa les recomiendo leer este capitulo con la canción Animal I have become de Three Days Grace le da un toquecito especial hermoso. (Ademas por ahí un pajarito me dijo que tengo algunas followers amantes del rock xD)
Ok sin más que decir aquí esta el capitulo:
Capitulo #7: Mi instinto animal
Varios días pasaron luego de ese extraño suceso. Anna desapareció y Elsa comenzó a preocuparse por su hermanita. Recordaba esa mirada llena de codicia y maldad que poseía cuando ella tomo de su sangre. Para su suerte, Anna se había controlado bien y no mordió su cuello pero aun así causó un impacto emocional a la pobre Elsa.
Kristoff se había recuperado de todas sus heridas. Solo tenía unos huesos rotos y raspones, pero nada que no era incurable. Elsa lo iba a visitar diariamente para saber sobre su estado y para darle algo de compañía. Estar en esa cabaña solo en las afueras de Arendelle no era muy placentero a veces. Ambos conversaban sus experiencias, recuerdos y deseos. El rubio le contó acerca de la vida de jerarquía que llevaban los hombres lobo. Acerca de su manada, él era el lobo vigía que se encargaba de que todo estuviera bien por Arendelle. Si algo ocurría, él debía aullar para alertar a sus compañeros y que estos vengan a defender el reino. Solo recurrían a revelar su secreto cuando en serio se necesitaba, es algo muy difícil de encubrir pero ellos se las arreglaban. También contó acerca de su relación con los hechizos, los hombres lobo tenían chamanes que hacían todo tipo de pócimas y encantamientos para garantizar el bienestar de su manada.
-"Me crié junto a un chamán así que aprendí un poco acerca de las plantas medicinales, algunos hechizos, etc."-.
-"¿Tu alpha era un chamán?"-.
-"Todo alpha debe conocer un poco acerca de este campo, sin embargo los verdaderos chamanes son sabios lobos que son venerados y respetados por todos los integrantes de la manada. Son los encargados de curar a los heridos y enfermos, predecir el futuro, sea bueno o malo, ahuyentar a los malos espíritus y dar consejos a las generaciones jóvenes de lobos"-.
-"Ahh ya comprendí. Tú eres su observador y avisaras si algún peligro se presenta en Arendelle, así tu manada vendrá y nos defenderá. ¿Estoy en lo correcto?"-.
-"Vaya Elsa, déjame decirte que aprendes rápido"- se burló el joven.
-"Lo considero un don"- sonrió Elsa altanera. –"Oye Kristoff, ¿Acaso los chamanes de tu aldea conocen algo sobre el secreto que envuelve a los vampiros?"-.
-"Osea sí, pero no comprendo a lo que te refieres"-.
-"Me refiero a que ¿los vampiros no pueden volver a ser normales? Me explico. De que ellos vuelvan a ser humanos"-.
-"Realmente no lo desconozco. Es un misterio que no muchos lobos conocen. De seguro los más antiguos vampiros que han logrado vivir más de 2000 años conozcan este secreto. Pero ¿quién dice que eso no pueda ser cierto?"-.
La mirada de Elsa pasó de tener una luz de esperanza a una oscura y sombría. Sin embargo una pequeña lágrima se reflejó en sus vidriosos ojos zafiro. Kristoff se sintió algo apenado por su amiga, colocó su mano sobre su hombro y le dió una sonrisa sincera. Elsa alzó la vista y se encontró con su amigo ahora con los ojos dorados y sus orejas peludas a la vista. –"Kristoff, ¡te estás transformando en lobo!"-.
-"Lo sé, a veces no puedo evitarlo, es mi instinto animal"…
Mientras tanto, Hans daba vueltas buscando a su querida compañera cazadora por todo Arendelle, sin éxito. Comenzaba a desesperarse y preguntaba a cualquier campesino, cazador o a cualquiera que se le cruzara por su camino por la ubicación de Elsa. Nadie le daba la información que necesitaba hasta que una mujer que trabajaba en un taller de textiles le dijo que la vió dirigiéndose a la cabaña del alpinista en las afueras del reino.
Enseguida Hans sintió su sangre arder al escuchar la palabra "alpinista". Recordó el rostro de ese joven rubio despreciable que Elsa defendió al encontrarla herida junto a él inconsciente. Recordó las veces que ella iba a visitarlo a la cabaña de enfermos después de cada una de sus jornadas de caza y en sus tiempos libres, y ahora se entera que ella está yendo a su casa a "ayudarlo".
Sentía ganas de agarrar a Kristoff por el pescuezo como un cachorro y lanzarlo lejos de su amada Elsa. No quería que ella se sintiera tan preocupada por él. No permitiría que él le quitara la persona que más amaba en todo el mundo. Así que se encaminó decidido a la cabaña donde estaba desgraciado y aunque él no lo crea, Elsa…
Los dos amigos se hallaban tomando un poco de té de hierbas que Elsa preparó mientras contaban anécdotas graciosas que les había ocurrido en el pasado hasta que un estruendoso golpe repetitivo en la puerta alertó a ambos. Kristoff alzó las orejas de lobo y olió el ambiente, agarró un gorro y se cubrió las orejas con él y se miró al espejo para confirmar que sus ojos ya no estuvieran dorados y volvieran a su tono café habitual. Luego se encaminó a la puerta para darle una mirada inexpresiva al joven que se encontraba parado en el umbral. Para su sorpresa no era nada más ni nada menos que el líder de los cazadores de Arendelle…
-"Hola, ¿Elsa se encuentra por aquí?"- dijo fríamente el pelirrojo ante el enorme y fornido rubio.
-"Si ella está en la cocina tomando un té, ¿Por qué lo pregunta?"-.
Los ojos de Hans se asombraron ante la manera sin ganas de contestar del hombre rubio. Acto seguido lo apartó molesto del camino y caminó hasta la humilde cocina donde, en efecto, estaba Elsa sentada en una silla depositando una delicada taza sobre una mesita de pino. Sus ojos mostraban sorpresa al encontrarse con los orbes verdes de su compañero. –"¡Hans! ¿Qué estás haciendo aquí?"-.
-"La misma pregunta va para ti, Elsa. No sabes lo preocupado que estuve por ti. No puedes escaparte así y encontrarte en una covacha en las afueras del reino junto con este delincuente a solas. ¡¿Quién sabe si él es un tipo de violador, psicópata o inclusive hasta un vampiro?! ¡No sabes al peligro que te sometes Elsa!"- gritó Hans dejando pasmada a la joven.
-"¡Hans! ¡¿Qué es lo que te sucede?! ¡Kristoff es solo mi amigo! ¡Él nunca me haría daño! ¡Confió en él!"- gritó con más intensidad que el pelirrojo anteriormente. Su ira comenzó a reflejarse en ligeras lágrimas de prepotencia que corrían por sus mejillas, nunca había visto a su adorado mentor, calando y sereno, ponerse a comportar de esta manera inmadura e irritante.
-"Si claro, eso mismo dijiste con tu hermanita, la vampiresa. Mira lo que te hizo en la mano y el lío que te causó a ti y a tu "amiguito"- reclamó haciendo énfasis en la última palabra haciendo comillas con sus dedos.
Elsa rompió a llorar ante las crudas palabras del pelirrojo descontrolado. La ira de Kristoff llegó a su límite e interrumpió la mirada de ambos con su gran cuerpo. –"¡¿Cómo se atreve a hablarle de esa manera?! Muestre respeto a una dama, señor"- interrumpió.
-"¡¿Tu que sabes de respeto, grandísimo imbécil?!"- respondió Hans. –"Si quieres yo te enseño lo que es, ya que creo que esa palabra no existe en tu vocabulario"- dicho esto formo un puño y se lo asestó a Kristoff con todas sus fuerzas. –"Anda pelea como hombre, si es que lo eres. Eso te enseñara a no tomar las pertenencias de otros"-.
Elsa miraba horrorizada la acción que Hans había hecho. Kristoff se limpió la sangre que chorreaba de su nariz con el revés de su mano y se tomaba el puente y hacía su cabeza hacia atrás para que parara la hemorragia. Entonces el pelirrojo aprovechó y le clavó la rodilla en el estómago. Kristoff gimió de dolor y su paciencia se desbordó.
Le regresó el golpe con el doble de intensidad, estampándolo contra la pared de troncos. Su fuerza era el doble de la de Hans. Este estaba adolorido y horrorizado ante su sobrenatural fuerza y se levantó para regresarle el golpe en las costillas. Kristoff no sintió ningún dolor ante ese ligero golpe para él. Solo se mantuvo firme en el mismo lugar ante la mirada asustada del pelirrojo. Sus ojos brillaron y se tornaron dorados puros, acto seguido Hans desenvainó su espada y le propinó un golpe en su pecho rasgándole su camisa y dejando una herida, por suerte superficial, en su pecho desnudo. -"Lo sabía eres un monstruo"-. Kristoff gruñó y sus dientes se afilaron y agrandaron cambiando a una dentadura carnívora, una cola peluda le creció y su cuerpo se llenó de pelaje color dorado. Se quitó el gorrito y dejo al aire sus largas orejas de lobo. Hans retrocedió asustado.
El lobo observó con furia al pelirrojo para luego pararse en cuatro patas y saltar sobre él, derribando el muro de madera contra la espalda de Hans. Él cayó tendido sobre la nieve con sangre a su alrededor, Kristoff volvió a erguirse sobre sus patas traseras y camino hacia el joven paralizado. Todo su cuerpo presentaba heridas producto de la madera clavaba en sus extremidades. El hombre lobo alzó una de sus garras filosas y tomó por la chamarra al cazador mientras lo veía con sus ojos inyectados en furia. Abrió su boca de largos colmillos y le gruñó en el rostro.
Elsa inmediatamente agarró su daga y la enterró en el brazo de su amigo haciendo que él lobo soltara a Hans y aullara de dolor. Elsa desenterró el arma de su carne mientras miraba fijamente al licántropo. –"Puede que a veces Hans se comporte como un idiota, pero es mi maestro y debo protegerlo. No dejare que lo mates, y no me importa que seas mi mejor amigo, te consideraré mi enemigo si tratas de dañar lo que amo"- exclamó la rubia bañada en sangre de Kristoff mientras alzaba su pequeña arma mirando fijamente a su adversario.
Kristoff observó las decididas orbes de Elsa, sus ojos parpadearon varias veces y volvió a ver a Hans. Gruñó molesto e inmediatamente corrió hacia el follaje para desaparecer en él.
Elsa guardó la daga en su cinturón y se acercó a Hans herido. –"Elsa, gracias por salvarme de esa bestia, estaré agradecido con…"- un sonido rápido hizo eco en el silencio de la rubio. Ella le había propinado una cachetada dejándole roja la mejilla. Su mirada estaba baja pero sus hombros se movían ligeramente.
Hans se tocó la calentura del golpe y miró asombrado a Elsa. Pequeñas gotas de agua caían al suelo desde su rostro. La mirada subió de nuevo y la joven estaba empapada en sus lágrimas, sus ojos hinchados y una mueca de dolor. –"¡¿Cómo pudiste hacerme esto, Hans?! ¡Estoy empezando a cambiar mi ideología de que ellos sean los verdaderos animales! ¡Eres un idiota!"- gritó de manera desgarradora haciendo que el pobre pelirrojo soltara una lágrima.
Hans trató de pasar su mano sobre el pálido rostro de la joven pero esta golpeó su mano alejándola de ella. En seguida se puso de pie y tocó su cuerno de cazadora para alertar a sus camaradas. Al terminar de tocar, decenas de voces se oyeron a lo lejos. Elsa se limpió las lágrimas usando un poco de agua de la cantimplora de Kristoff y tornó su mirada triste por una digna de una verdadera líder, así como Hans le había enseñado a ser. Esa falsa personalidad que debía tener frente a sus camaradas.
Muchos cazadores atropellaban a la rubia platina con sus preguntas sobre lo sucedido. Ella les contestaba con indiferencia que los había atacado un vampiro fuera de control, para así ocultar la verdadera bestia que atacó a Hans. Todos se mostraban asombrados ante este "presunto" vampiro y Elsa se alejó entre la multitud. Hans observaba cada vez menos ya que su conciencia se perdía hasta el punto que solo alcanzo a ver el rubio cabello de la joven ondeando al viento nevado, mientras desaparecía entre la multitud…
La luna se alzaba altanera en el cielo y apenas eran las ocho de la noche. Todos los animales del bosque habían salido de sus escondites ya que habían escuchado el llamado de los guardianes del bosque. Harían una asamblea y habían convocado a todos a asistir.
Kristoff se hallaba sumido en sus pensamientos de ira mientras frotaba la savia de un árbol con propiedades curativas sobre sus heridas abiertas. La que más le causaba dolor era la profunda de su brazo, la cual fue hecha por la daga de Elsa. La sangre salía a borbotones y el dolor no se disipaba. Maldijo por lo bajo. De repente escuchó un aullido proveniente de las montañas. Sus orejas erectas captaron cada sonido. Seguido de este se le unieron más y más aullidos. Anunciaban el comienzo de una asamblea de licántropos urgente en la base de la montaña del norte.
Kristoff dejó de lado la curación de sus heridas y se transformó en lobo completo. Corrió y corrió hasta un acantilado rocoso donde se paró en el filo y aulló directamente a la luna amarillenta, anunciando su entrada al territorio de su manada.
Varios aullidos lo acompañaron y de repente se vió rodeado de diversos lobos de distintos tamaños y colores. Había lobos café oscuro, grises, negros, rojizos, grandes, medianos y pequeños. A ningún lobo le importaba como lucia el otro, eran parte de la manada y eso era lo único que importaba. Kristoff era el único lobo dorado de la manada lo que lo hacía que lo respetasen aún más.
Llegaron a la base rocosa de la montaña donde se hallaba un acantilado rocoso con varios niveles. Los picos más altos eran para los lobos de mayor rango, los más bajos para los de mediano rango y así sucesivamente. Kristoff se puso en el medio de todos los lobos comunes, aunque era considerado un beta, una mano derecha del alpha, debido a su gran desempeño en batallas, no le gustaba mostrar autoridad y prefería quedarse junto con los lobos de menor rango.
La pareja alpha se mostró frente a todos los lobos que bajaron las orejas en señal de respeto. Kristoff también lo hizo mientras miraba fijamente a Niju, el lobo blanco alpha, el más fuerte y astuto de todos los lobos hasta ahora, acompañado de Dakota, su pareja, la loba más ágil e inteligente del clan.
-"Hermanos, escuchad. Nos han dado informes que decenas de vampiros descontrolados están pisando estas tierras, probablemente, algún desquiciado vampiro quiera repetir la pelea que se desencadenó hace más de cien años atrás. Esa guerra que acabó con nosotros hasta casi quedar extinguidos, sin embargo ese o esa quiere ahora acabar con un pez mucho más gordo. Quiere acabar con la población de Arendelle por razones desconocidas. Quiere aniquilar a cada pobre ciudadano que haya pisado ese reino y no dudo que luego de acabar con ese reino irá detrás de mucho más caos. Nuestro deber ha sido proteger a los humanos desde hace tiempos inmemorables y no podemos romper nuestra promesa"- decretó el alpha por medio de gruñidos a sus compañeros lobos.
-"No permitiremos que ningún vampiro se acerque a Arendelle. Nosotros somos sus guardianes. Nuestros ancestros han protegido a ese reino desde hace siglos y lo seguiremos haciendo hasta el fin de nuestros días. La familia real tenía fe en nosotros, nos acogió y nos dió un bosque en donde podremos vivir a cambio de protegerlos de esa amenaza sedienta de sangre que los amenaza cada día. Por eso nosotros fuimos los elegidos para proteger a los más débiles. Debemos unirnos como un solo lobo y atacar lo más pronto posible"- continuó Dakota decidida mostrando sus colmillos.
-"Si algún vampiro osa poner un pie en Arendelle, será asesinado por nosotros. Ya no permitiremos que se acerquen más. Enviaremos mas lobos a patrullar Arendelle y al mismo tiempo deben ocultar su verdadera naturaleza de sus habitantes"- anunció de nuevo Niju. –"Saben que los humanos no deben saber acerca de nosotros podríamos convertirnos en método de terror para ellos, confundiéndonos con el verdadero enemigo, la raza vampírica"-.
Kristoff permanecía callado mientras el gran lobo blanco hablaba. Bajó las orejas intranquilo. Sabía que había roto una regla pero lo había hecho no porque él quiso hacerlo sino porque necesitaba hacerlo. No podía dejar morir a Elsa así por que sí.
Niju y Dakota eligieron a nueve de los más fuertes y capacitados lobos para luchar contra vampiros para que acompañasen a Kristoff a vigilar Arendelle. Al rubio no le gustaba trabajar en grupo. Él se había convertido en vigía justo por eso, por el hecho de estar solo y no quería trabajar con nueve idiotas más. Pero no tenía más opción, debía aceptar las órdenes de su alpha sin rechistar, para así no meterse en más problemas.
Los líderes de la manada dieron por terminada la asamblea y emitieron un largo aullido seguido por los demás cortos y pausados. Kristoff aulló, obviamente, sin ganas.
Después todos se retiraron a sus respectivos lugares destinados, algunos a las montañas, otros a las partes profundas del bosque mientras que los diez lobos designados se dirigieron de vuelta a Arendelle. A Kristoff no le agradaban sus compañeros, todos eran de alto rango y eran demasiado pedantes y estúpidos, que mala compañía tenía.
Un lobo negro salió de los acantilados y corrió ocultándose entre las sobras evitando cualquier contacto con los demás caninos, y corrió hasta la parte más alta de la montaña, siempre vigilando hacia atrás para verificar que nadie la seguía.
Llegó a una parte oscura y oculta de la montaña. Una caverna llena de estalactitas afiladas y un pequeño riachuelo que corría por el suelo. Inmediatamente una mano ganchuda agarró por la piel de la nuca al lobo quien se retorcía de dolor. La sombra la levantó del piso y la tiró a los pies de una mujer peli-negra con ojos rojos y colmillos sobresalientes de la boca.
-"¿Qué información me has conseguido, Leah?"- gruñó Cassandra agitando su pelo de manera arrogante.
La loba poco a poco fue tomando su forma semi-humana. Tosió el polvo que había aspirado al impactar contra el terroso suelo. –"Los lobos, están protegiendo Arendelle, mi señora"-.
-"¿Protegiéndola, así que los lobos están sospechando?"- rió la mujer. –"Parece que esos lobos han sido mucho más inteligentes de lo que dicen"-.
-"Mi señora, por favor he cumplido con mi deber, déjeme libre y le prometo que no la volveré a molestar más"- imploró la loba poniéndose de rodillas a los pies de Cassandra.
La mujer salió de sus cabales y agarró por el corto cabello negro de la joven aferrando sus uñas a su cuero cabelludo. -"Aun no te liberas del trato conmigo, lobita. Necesito que me digas lo que exactamente escuchaste en esa asamblea. No querrás hacerme enojar"-.
-"Los lobos están aumentando su número para así evitar que los vampiros entren a Arendelle, estarán por todas partes. No creo que ningún vampiro pase desapercibido por sus vigías"- reclamó la joven con una sonrisa en su rostro.
Cassandra le mostró molesta sus colmillos. –"¡Cállate perra estúpida! Nosotros no nos dejaremos vencer tan fácilmente. Siempre tengo un as bajo la manga. Si podemos despistar a los mejores cazadores de Arendelle, podremos despistar a un grupo de cachorros asustados"- bramó la mujer zarandeándole los cabellos fuertemente. La lanzó fuertemente contra el piso. Su cuerpo produjo un ruido seco que resonó en eco por la caverna.
La loba miraba con horror a la vampiresa. De repente la malvada mujer sonrió de manera retorcida, su mirada irradiaba locura. –"Ya sé, tal vez tengas razón. No podremos hacerlo solos"- declaró al fin su "derrota" frente a la mirada sorprendida de sus secuaces.
-"Cassandra, ¡¿pero que está diciendo?! ¿Acaso ha perdido la razón?"- preguntó su sirviente rubio de cabellos largos.
-"Puede que sí, querido"- sonrió mientras frotaba sus manos maquiavélicamente. –"Necesitaremos la ayuda de un amigo mío, pero para eso necesito volver a Arendelle"-.
-"¡¿Que no escuchaste lo que le acabo de decir?! ¡Arendelle está rodeada, no tienes oportunidad de ingresar!"- gritó Leah desesperada.
Cassandra tomó un cuchillo de sus sirvientes y lo colocó directamente en la garganta de la joven que tragó en seco al sentir el filo de la hoja en su tráquea. –"Se lo que dijiste, pero aun así lo haremos. No me interrumpas cuando hablo. Por eso tendrás que pagar, imbécil"- dicho esto hizo un ademán con su mano.
Los sirvientes agarraron a la joven y le colocaron grilletes en las manos y cuello. –"¡Cassandra! ¿Qué haces? ¡Este no era nuestro trato!"- gritó molesta la loba.
-"Déjame decirte que nuestro trato ya expiro, mi lobita"- rió la mujer imponente.
Leah luchaba por zafarse de esas cadenas pero los sirvientes la golpearon dejándola herida y débil, facilitándoles trasladarla a las celdas en el interior de la montaña.
Luego de ser encadenada de manos y pies, alzó la vista para encontrarse con la penumbra. Sin embargo logró escuchar un ligero movimiento de cadenas cerca de ella y fue cuando lo presintió.
Una vampiresa de cabello rojizo como el fuego se hallaba en las mismas condiciones que Leah, su cuerpo presentaba laceraciones profundas que lentamente se iban recuperando gracias a su naturaleza, su vestimenta color celeste se había vuelto carmesí debido a las grandes manchas de sangre seca que poseía. Sus ojos perdidos miraban fijamente el piso mugriento lleno de su sangre. Lentamente giró la mirada y divisó a la joven loba. –"¿Quién eres y que haces aquí?"- preguntó débilmente.
-"Y-yo soy Leah, una licántropa y estoy aquí debido a que me traicionaron. ¿Q-Que hay de ti?"- respondió asustada ante la mirada de la joven, sombría y débil, sin embargo tenía dibujada una sonrisa de compasión en sus labios.
-"Mucho gusto Leah, yo soy Anna. Estoy aquí debido a una mala jugada del destino. Por tratar de proteger a lo que más amo de mi misma acabé aquí encadenada en mi propio juego de la ruleta rusa"- Anna hablaba entrecortadamente, como si una espantosa garra le hubiera rasgado las cuerdas vocales y le impidiese hablar.
Leah se compadeció de la joven vampira. No lucía tan malvada como todos los demás vampiros pero había algo en ella que le causaba algo de inconformidad. –"¿Desde cuándo vives de esta manera?"- preguntó inocente.
-"Desde que ese vampiro me separó de mi familia y me condenó a vivir como un monstruo para toda la eternidad"- exclamó Anna entre lágrimas. –"¡Odio mi vida!"- gritó mientras bajaba la cabeza y la ocultaba entre sus manos encadenadas.
El sonido de cadenas arrastrándose alertó a la joven Anna. Alzó la vista y se encontró con los oscuros ojos de la loba. Acto seguido sintió su mejilla siendo rozada por un cálido toque de la loba. –"Comprendo tu dolor, no llores. Sé que somos de mundos totalmente diferentes pero quisiera ayudarte, ¿Puedo ser tu amiga, Anna?"-.
Anna se estremeció ante las palabras sencillas de la licántropa. –"Claro, Leah"…
Las jóvenes se abrazaron pero Anna se descontroló. Sintió como su sed de sangre era controlada por alguien más. Sus ojos estaban rojo sangre de nuevo y sin pensarlo clavó sus largos colmillos en el cuello de la joven. Acto seguido le rasgó la yugular de un zarpazo y la sangre salía a borbotones. La licántropa aulló de dolor mientras se estremecía en los brazos de la sedienta vampiresa. Fue entonces que logró escuchar la risa maniática de la maldita mujer causante de todo lo malo que ocurría. "Púdrete en el infierno, Cassandra"- replicó Leah con el último hilo de voz que poseía antes de caer muerta en los brazos de la desquiciada vampiresa que era controlada por los poderes mentales de su ama.
Anna lloraba mientras consumía la carne y sangre de la pobre licántropa frente a los ojos de sus captores que miraban orgullosos la espantosa escena. Cassandra dijo por lo bajo una pequeña oración casi inaudible para los oídos de un mortal….
-"Anna, será mejor que te alimentes bien. Mañana le harás una visita a tu amada tierra: Arendelle"-…
YYYYYYYY Que tal? Exagerado, cursi, gore (of course darling) bueno opinen. ¿Como se sentira Elsa luego de que Hans tratara así a Kristoff y a ella misma? ¿Cual será el oscuro plan de Cassandra?
Bueno Reviewwws!
lachulevidegaray: Jaja lamento la espera pero aqui estaa mas manipulación xD
aledartz: Gracias loquitaa, espero que proyectes estas imagenes gore en tu cabeza (xD okno)
SerenaSaori: Vaya vaya aqui esta mi linda aprendiz del gore xD Correcion: Banco de sangre gratuito andante xD Te gusta el cambio sádico de Anna? Vaya que te gusta el goree. (como a mi *w*) Graciaasss
rosalinda1601: Puede que el siguiente capitulo sea tu pedido. Gracias por tu apoyo :)
F: Palabras que responden a tu review: GRAAAAAACIAAAAAAS xD Lamento la demora
andreaolivares.a: Gracias por tu review y me alegre que te guste mi fic :)
HoeLittleDuck: Ha llegado la hora de lo celos *Canción de fanny lu de fondo y cantando como idiota* Saque las suposiciones no se preocupes xD. Ni loca vuelvo mi fic como Crepusculo es un insulto a las verdaderas novelas de vampiros y hombres lobo. *agarrrando una pistola*
A Frozen Fan: Panitaaa a los tiempoos. En primer lugar gracias por el review. En segundo aqui esta tu dosis de celos enfermos de Hans. Tambien tiene algo tragico asi que no se si te guste. xD
fan-de-caidos-del-mapa: Jajaa yo te dije vampiraaa. Puede ser puede ser continua leyendo y aclararas tus dudas mi vampirita xD
Gracias a todos y hasta la proxima ;)
Loba :D
