VOLVER
Habían pasado ya demasiados años desde la última vez que ella regresaba a lo que alguna vez había llamado hogar.
"Tal vez no los suficientes", pensó mientras el armatoste muggle en el que viajaba y al que llamaban avión, les avisaba que arribarían al aeropuerto en 20 minutos y era necesario que se abrocharan los cinturones.
Había salido huyendo, había intentado continuar con su vida y ser feliz pero no lo había logrado. Su corazón aún estaba herido y consideraba una falta de respeto el volver sí este aún estaba de luto.
Pero lo había hecho, había vuelto y ahora quería volver a escapar pero mientras más descendía el avión menos podía borrar de su cabeza esos ojos verdes que la habían atormentado durante todos esos años.
Ginny Weasley se secó la rebelde lágrima que corría por su rostro; hacia tantos años que no lloraba que ahora le parecía una falta de respeto a sí misma.
Crecer con tantos hermanos la había endurecido un poco y siempre aceptaba las cosas sin sentir más dolor que el que sentiría una piedra, pero el perder el amor de su vida… merecía esa lágrima.
Era famosa, tenía oro a morir, podía tener a cualquier hombre que quisiera, ¡Demonios! ¡Era Ginny Weasley! ¡La mejor jugadora de Quidditch que hubiera visto el mundo! Pero no era feliz, por lo menos no completamente.
Se había pasado los últimos años viajando por el mundo, llevando felicidad a otros con su juego pero ella era completamente infeliz.
Aun recordaba a la perfección cuando su mundo se vino a bajo:
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--- ¿Qué ocurre?--- le preguntó Ginny al verlo tan desesperado--- Has estado muy raro desde hace unos días.
---Nada, no me sucede nada--- Harry ya no podía más con la situación; quería terminarla y quería terminarla ya
--- ¿Es por Ron?--- intentó adivinar. Hacia dos años que su hermano había desaparecido dejando destrozada a Hermione y a toda su familia. Harry era el único que se mantenía de pie y sostenía a Hermione. Ella, bueno, ella lo había aceptado y prefería no pensar en eso.
---Si, no, bueno… en realidad no…--- ya lo había decidido, ya no le importaba nada--- Ginny, tenemos que hablar.
La seriedad de su rostro hizo que un escalofrió recorriera todo su cuerpo. Nadie nunca había terminado con ella pero ella había utilizado esa misma frase para terminar con sus antiguos novios.
---No lo digas, ya lo se--- dijo Ginny sin poder contenerse
---Lo lamento--- se disculpo Harry
--- ¿En verdad lo lamentas o es sólo algo que dices?--- le preguntó Ginny sin molestarse
---Ginny…
Pero no le permitió continuar, pues puso su dedo en sus labios
---Hace tiempo que deje de creer en tus mentiras pero preferí tomarlas como ciertas a falta de la valentía de romper mi perfecta ilusión, la que tú me habías creado--- Ginny le sonrió tristemente
---Ginny…
---No me debes ninguna explicación, no hace falta que intentes expresar con palabras lo que ya me han dicho tus ojos y tus acciones--- no le permitió hablar--- Adiós Harry--- le dijo dándole un último beso en los labios
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Se había marchado, había seguido los pasos de su hermano Ron pero por motivos muy distintos; había salido huyendo y no había vuelto hasta ese momento.
¿Qué había hecho entonces en todo ese tiempo?
Había vivido en Francia, Alemania, España, Bulgaria y actualmente Italia. Era como una hoja al viento, iba a donde la llevara su destino sin hacer preguntas o detenerse a decidir si lo que estaba haciendo le gustaba. Le llovía oro por montones, era famosa, pero ahora que las cosas volvían a tener algo de luz en sus vidas este suceso lo arruinaba todo.
La voz lejana de la azafata le indico que ya podía bajar del avión pero se estaba planteando muy seriamente quedarse ahí sentada y volver por donde había llegado.
Se bajo del avión con el corazón palpitándole a mil por hora. Cuando su pie se poso en tierra sintió ganas de salir corriendo como ya lo había hecho anteriormente pero en lugar de eso se armo del valor que siempre la había caracterizado y continuo hacia delante.
Los abrazos de sus padres solo la entumedecieron aún más, le embotaron los sentidos y la hicieron sentirse completamente fuera de lugar. Es verdad que los había visto montones de veces mientras estuvo fuera de su hogar pero ahora…
Le decían un montón de cosas, cosas de las cuales ella ya se había enterado por el periódico, todo el mundo hablaba de ello, pero les dejo que continuaran hablando, era más fácil que hablar ella. Lo único que le interesaba era ver a su hermano y después regresaría a donde la luz comenzaba a formarse.
Un abrazo, risas, carcajadas, reclamos, maldiciones, recriminaciones, un juramento de odio, perdón y risas de nuevo.
No le podía odiar, era su hermano.
---Fui a verte a todos los partidos que pude mientras estuviste en Alemania--- le dijo Ron hinchado de orgullo a su pequeña hermana--- Eres la mejor
---Gracias--- le dijo sinceramente. Se sentía feliz al tener de nuevo a su hermano de regreso--- ¿Dónde esta Hermione?--- preguntó al darse cuenta que desde que había llegado no la había visto por ningún lado
---Bueno…--- Ron desvió la mirada de su hermana y le explico todo lo que había sucedido desde la llegada de Raquel
---Ella va a volver--- le dijo segura de lo que decía--- Ella te ama sólo a ti y estoy segura que cuando las cosas se aclaren todo les ira de maravilla
---Lo lamento Ginny, lamento haber arruinado tu vida
---No fue tu culpa--- Ginny lo abrazó--- Cada uno elije su camino y él mió no iba paralelo al de Harry, ahora lo entiendo
--- ¿Eres feliz?
---Estoy comenzando a serlo--- le dijo sonriendo--- Y creo que muy pronto alcanzare la felicidad completa. Estoy aquí para cerrar círculos de mi vida y empezar nuevos
---Me alegro por ti, mereces toda la felicidad del mundo--- Ron abrazo a su hermanita
---Tengo algo que hacer--- le dijo poniéndose de pie--- Ahora vuelvo.
Ginny salió del hotel en el que se hospedaba su hermano y camino despacio hasta que encontró un callejón en el que poder desaparecerse.
Tenía que verlo una vez más cara a cara, quería saber si ya lo había olvidado por completo o si la distancia la había engañado y le había puesto una cobertura negra a su recuerdo para que pasara desapercibido y para luego volver a dañarla.
---Hola--- saludo Ginny. Ni siquiera se había molestado en cerrar la puerta de la mansión, estaba tirado en el sofá y parecía que no había comido ni dormido en días.
---Ginny…
No sabía si estaba soñando o si por fin había perdido la cabeza y ahora confundía la realidad con la fantasía. Estaba tal y como la recordaba: hermosa, delgada, de impresionante cabello rojo fuego y arrebatadores ojos color marrón brillante. Su pequeño ángel estaba ahí.
---Toma--- le dijo dándole un vaso con agua.
--- ¿Eres tú, en verdad?--- preguntó sin poder creerlo
---Si--- le contesto sentándose frente a él. Nunca lo había visto tan deshecho, tan maltratado, desilusionado--- ¿Sabes? No estas dando un buen ejemplo al dejar las puertas de tu casa abiertas de par en par--- le sonrió un poco
--- ¿Qué más me podrían hacer, que no me han hecho ya?--- le dijo encogiéndose de hombros--- ¿Qué haces aquí?
---Quería verte antes de volver a marcharme y cerciorarme de… bueno, quería verte--- le contestó sonriente
--- ¿Ya no me amas?
---Nunca podré dejar de amarte--- le contestó--- Pero ahora ya no puedo estar junto a ti
---Lo lamento…
---Me prometí a mi misma que cuando ya no pudieras amarme, ya no quisieras amarme o cuando dejaras de amarme te daría un último beso, me daría la vuelta y caminaría hacia delante y me llevaría conmigo sólo los momentos en los que me hiciste feliz--- le dijo poniéndose de pie--- Es lo que hice y creo que fue lo mejor
Harry se vio transportado 10 años atrás, cuando era él el que le decía adiós a Ginny porque tenía que irse a buscar los Horcruxes de Voldemort. ¡Como deseaba ahora regresar a esos momentos! Ginny no lloró entonces, tampoco lloró hace seis años y ahora tampoco lo hacia. Era fuerte, comprendía la situación y no exigía más de lo que le daban, más de lo que él le podía dar.
---Ginny…--- la tomo del brazo impidiendo que se alejara de él
----Tú corazón eligió a Hermione y yo lo acepte, ahora tú acepta que mi corazón ya eligió a alguien más--- le pidió sin molestarse
--- ¡Cometí una idiotez!--- le dijo desesperado--- ¡Yo te amo a ti!--- le dijo sin poder contenerse, pero Ginny simplemente se marchó--- ¡TE AMO!--- Pero ella ya no lo escucho, ella se había marchado y ahora lo había hecho para siempre.
Harry se sumió en una depresión aún más profunda. Había cometido una estupidez y ahora lo iba a pagar muy caro. Pero no se iba a quedar con los brazos cruzados, sí él no era feliz, nadie lo sería.
Ginny respiró profundo. Nunca lo dejaría de amar pero no lo podía amar si él aún continuaba amando a Hermione, aún cuando esta no lo amara. Se marcharía de nuevo, pero esta vez no saldría huyendo, sino que iría en busca de la felicidad.
