Sexto Capitulo: Piñas y Pesadillas

Ya habían pasado algunos días desde que Dino-nii visitó a las gemelas, el pobre rubio tuvo que volver a punta de pistola - León- a Italia debido al papeleo que se había amontonado en su ausencia.

Era de noche y todos estaban durmiendo tranquilamente, con excepción de una castaña que se revolvía incomoda en su cama. La chica jadeaba y sudaba nerviosa, hasta que finalmente despertó de golpe. Su respiración era irregular y sujetaba su corazón con la mano izquierda mientras unas lágrimas caían de sus ojos.

- eso es todo se acabo - Dijo la chica normalizando su respiración con un tono enojado.

A la mañana siguiente Ánge andaba con una cara de pocos amigos, saco de su estante favorito - En el que guardada sus dulces y adoradas galletas- algunos dulces y los guardo en su bolso. Todavía era temprano por lo que no tendría que preocuparse de encontrarse con sus amigos al salir. Bajo como cada mañana a su jardín y lo cuido como de costumbre, solo que estaba vez corto un ramo de Dalias rosadas. Una vez todo listo se dirigió a la salida y tomo un camino diferente al usual, hoy no iría a la escuela.

Reborn solo vio como un miembro del comité disciplinario sacaba un celular para poder llamar a su líder seguramente e informarle que la castaña se estaba desviando de su camino usual. Los amigos de Ánge tampoco se demorarían mucho llegar, sería divertido ver el circo que se iba a armar.

Gokudera no podía evitar tener un mal presentimiento, algo le decía que su querida décima estaba en problemas, los últimos días había estado somnolienta y un tanto ida, la chica le había dicho que no era nada, pero algo le decía que era mentira. Por eso esa mañana había ido a la casa de la chica más temprano de lo usual.

Al llegar fue una sorpresa encontrarse con el Friki del béisbol en la puerta de la casa, por lo general él llegaba después de el, quiso reclamarle pero la mirada preocupada que tenía le hizo callar. Ambos miraron el jardín de la castaña donde solía estar todas las mañanas, pero hoy ella no se encontraba ahí lo que logró preocuparlos un poco más. Gokudera no demoró en tocar la puerta de la casa para ser recibido por la mayor de la casa Sawada.

- Ara Gokudera-kun, Yamamoto-kun ¿qué hacen aquí? - preguntó extrañada la castaña

- vinimos a buscar a Ánge-sama - explicó él terrorista

- Pero Ánge-chan no está pensé que se había temprano con ustedes - dijo con una mirada preocupada

- si ahora que lo recuerdo dijo algo sobre tener que ayudar en un club o algo - comentó Takeshi con una sonrisa despreocupada

- oh en ese caso creo que está bien - se relajó la mayor - ¿quieren pasar a tomar desayuno?

- no, no se preocupe Mama tenemos que alcanzar a la décima - explicó Gokudera con una sonrisa forzada

- bueno, que tengan un buen día - se despidió la mayor viendo como los chicos se alejaban

- ¿porque le mentiste a Mama?- preguntó Gokudera una vez lejos e la ama de casa

- a Ánge-chan no le gustaría que la preocupáramos - contestó y El peliplateado le dio razón - además si ella no le dijo a donde iba tendría sus razones

- odio admitirlo- gruñó entre dientes - pero tienes razón ¿y ahora qué hacemos? - ambos chicos se quedaron pensando en que podían hacer hasta que fueron interrumpidos

- Ciaoss - saludo el Hitmam con una sonrisa que prometía mucha diversión... Para el.

Finalmente después de andar un rato Ánge había logrado llegar a la escuela de Kokuyo. Por lo que había escuchado de Kyo-chan era un lugar de lo peor lleno con delincuentes y herbívoros inútiles. La chica levanto la mirada logrando observar cómo alguien la miraba desde una de las ventanas de la escuela una sonrisa se formó en su rostro mientras sentía como alguien se acercaba a ella

- hey - le llamó la atención un posible delincuente juvenil - ¿qué hace una delicada flor como tú aquí?- preguntó con tono burlón mientras la chica podía ver cómo otros tres chicos se acercaban rodeándola

Ánge solo chasqueo sus dedos y los tres hombres cayeron de rodillas como si la gravedad hubiera aumentado volviéndose mucho más pesada y también convirtiendo el respirar en una ardua tarea

- Llévame con tu líder - ordenó con una sonrisa dulce pero escalofriante, Ánge internamente pensó que siempre había querido decir eso.

- No es necesario usarlos a ellos - dijo tímidamente una chica con parche y peinado frutal - Yo puedo llevarte - ofreció la más baja

- Te lo agradecería mucho Nagi-chan - su voz era dulce sin ningún tipo de burla o amenaza lo que logró tranquilizar mucho a la más baja- Toma - le ofreció el ramo de Dalias - son para ti - sonrío con sinceridad y la chica del parche acepto las flores un poco sonrojada

- Gracias...- murmuro sonrojada mientras la otra la tomaba del brazo abrazándola cálidamente

-¿vamos?- preguntó con una sonrisa tranquilizadora

- Si - sonrío la menor mostrándole el camino - Mukuro-sama está esperándote

Ambas chicas se fueron caminando y conversando tranquilamente bajo la mirada incrédula de la mayoría de los estudiantes que jamás habían visto a la hermana menor del dictador de Kokuyo conversar tan felizmente. No demoraron mucho en llegar a la sala donde se encontraba su objetivo.

-Mukuro-sama - llamo a la puerta Nagi y pudieron escuchar un pase del otro lado - buena suerte - dijo antes de irse por los pasillos dejando sola a la castaña, quien no demoró mucho en entrar

- Oya Oya ¿ a qué debo la visita de tan linda chica?- preguntó burlón un chico de mirada heterocromatica y Cabello con forma de Piña acercándose a la menor quien sin dudarlo lo sujetó de la chaqueta acercándolo más a ella. Antes de que el mayor pudiera reaccionar la chica le dio una cachetada que logró girarle un poco la cara y dejarlo confundido

- eso fue por no dejarme dormir - dijo la chica con molestia, para luego volver a acercarlo a sí misma, solo que esta vez unió sus labios en un corto beso. Dejando todavía más sorprendido al chico

-¿y eso?- preguntó el mayor saliendo de su asombro colocando sus manos en la cintura de la chica rodeándola y dándole una mirada coqueta

- para comprobar algo - respondió con mirada pensativa - ahora - la chica lo tomo de la manga llevándolo a un sillón que había cerca y acostándolo junto a ella- tomaras la responsabilidad y más te vale que no hayan pesadillas - dijo abrazando al chico mientras se acomodaba para dormir

- no me atrevería - contestó bostezando también quedándose dormido, después de todo el tampoco había podido dormir y la calidez que la chica emanaba lograba alejar toda la oscuridad.

Hibari se encontraba de mal humor, no sólo le habían informado que la omnívora se había saltado las clases, sino que también se había adentrado en la molesta escuela de Kokuyo donde se encontraba la irritante piña herbívora. Por supuesto no demoró mucho en salir de su oficina con rumbo a la escuela de delincuentes, primero dejaría que el infierno se congelara antes de permitir que esa piña pusiera las manos sobre su Ánge. Además era una perfecta excusa para poder matar a la piña- cosa que quiso hacer desde que se conocieron-.

...

En alguna parte de Italia un par rubios estaban conversando tranquilamente en la oficina del mayor.

- por cierto ese es in hermosos Jazmín blanco - dijo el menor de ojos azules alabando la flor que se encontraba en un florero muy hermoso en medio del escritorio

- en el idioma de las flores significa Amabilidad, apego y amistad - comentó feliz mirando la flor- me la dio mi hermanita

-¿hermanita?- preguntó curioso ya que hasta donde sabía el Bronco era hijo único

- ¡si!- dijo emocionada - la conocí cuando fui a Japón, es la estudiante de Reborn- antes de seguir hablando de tapo la boca al recordar con quien estaba hablando

-¿Reborn? ¿Estás hablando de mis posibles prometidas?- preguntó emocionado - ¿las conociste? ¿Cómo son?

-e hmm Reborn me dijo que no te dijera nada - murmuro apenado

- ya veo...- dijo desilusionado entendiendo que nadie va en contra de Reborn a menos de que quiera morir en la forma más dolorosa posible

- pero no dijo nada de mostrarte una foto - recordó y sacó su celular de su bolsillo desbloqueándolo y mostrando cómo fondo de pantalla a una chica con largo cabello castaño cuidado con cariño de un jardín mientras esbozaba una linda sonrisa - mi hermanita es tan linda, aunque debo admitir que me costó bastante sacarle una foto - su tono de voz era soñador mientras se iba a un mundo de sueños donde solo estaban él y su hermanita diciéndole Onichan.

- es muy linda...- susurro Giotto mirando la foto y tomando el celular del rubio - ¡gracias por la foto!- dijo saliendo de la oficina con el celular del rubio en mano logrando despertar al otro de su ensoñamiento

- ¡espera esa foto es mía!- gritó mientras corría detrás del rubio, preocupado por recuperar su tesoro.

...

Mientras tanto en Kokuyo Japón un par de adolescentes se encontraban en medio de una guerra contra los delincuentes de la escuela Kokuyo. Gokudera tiraba dinamitas a diestra y siniestra, Yamamoto sacaba de combate a varios con su bate de béisbol y Hibari mordía hasta la muerte a unos pobres incautos que tuvieron la brillante idea -nótese el sarcasmo- de enfrentar al prefecto demoniaco.

Habían dos muchachos que se dirigían corriendo a la oficina del heterocromatico para informarle de la situación que se llevaba a cabo.

-Mukuro-san- dijo un chico con lentes entrando sin pedir permiso encontrándose al nombrado jugando cartas con una chica castaña que no había visto antes - unos chicos de Nanimori incluyendo al prefecto están atacando la escuela

- Oya, parece que se demoraron menos de lo esperado - comentó el chico con peinado frutal tomando una carta - ¿qué dices deberíamos detenerlos? - le preguntó a la chica

- deberíamos...- dijo mientras colocaba una sonrisa divertida que según Mukuro le invitaba a crear el caos y ver el mundo arder - o podríamos seguir jugando y comer algunos dulces - abrió su bolso mostrando un montón de chocolates y galletas de distintas marcas y sabores

- oh Ángel-chan creo que este será el comienzo de una hermosa amistad - hizo una sonrisa parecida a la de la castaña y los otros dos chicos simplemente se quedaron esperando órdenes

- deberían ir a jugar con ellos, la actividad física les sentará bien, pero no sean muy rudos - ambos chicos se encogieron de hombros y después de un asentimiento de cabeza por parte de su jefe fueron a "jugar" con los estudiantes de Nanimori

-¿no te preocupa el prefecto-san?

-Na, él estará bien - dijo mientras ganaba la partida por tercera vez bajo la incrédula mirada del mayor - además un cambio de aire siempre es bueno, te toca revolver

- como ordene Ángel-chan - tomo las cartas en sus manos y comenzó a revolverlas bajo la atenta mirada de la chica que comía un paquete de galletas con chocolate

Gokudera Y Yamamoto estaban a punto de llegar a la oficina de Mukuro, donde les habían dicho que estaba la castaña – como supuesta rehén según Reborn-. Cuando fueron detenidos por un chico con aire animal y un chico con lentes.

-¿Dónde esta la decima? – Pregunto por –no-se-cuanta-vez- en el dia Gokudera

-No sabemos a quien buscan – respondio Chikusa sacando sus Yoyos – pero Mukuro-san y su novia nos enviaron a "jugar" con ustedes

-¿Novia? – preguntaron los tres

-Si, Mukuro-san parecía feliz con ella- se encogio de hombros – es fácil de asumir

-¡No dejaremos que esa piña corrompa a Ange-sama! – saco un monton de dinamita de dios sabra donde y empezó a lanzarla nuevamente a diestra y siniestra mientras Chikusa la esquivaba e intentaba darle con sus Yoyos

-Vaya parece divertido – comento Yamamoto en pose de batalla – Deberia unirme

-Tu pelearas conmigo – advirtió colocándose en su camino y colocándose una dentadura que logro sacarle una gran musculatura – Te matare

-Oh que interesante truco – reconoció el moreno- Por cierto Gokudera ¿A dónde fue Hibari-san?

-A mi que me importa –contesto evadiendo los ataques- dijo algo sobre morder a una herbívora con peinado frutal hasta la muerte y se fue

-Parece que todos encontramos a alguien con quien jugar- Dijo Yamamoto mientras esquivaba una mordida por parte del chico animal

El dia había pasado con explosiones, mordidas, golpes y otras cosas y finalmente ya era hora de regresar a casa. Ange guardo sus cosas muy tranquilamente siendo abrazada por la espalda por Mukuro.

-Es difícil ordenar mis cosas si estas sobre mi – se quejo la chica intentando sacárselo de encima

- En ese caso no te vayas – Dijo el chico abrazándola mas fuerte – estoy segura que podremos hacer cosas mas divertidas – susurro en su oído – como las que haces con el prefecto-san

-No es justo meterse en mi cabeza – la pequeña hizo un mohín bastante adorable

-Tu hiciste lo mismo cuando me besaste – le recrimino

-Necesitaba que bajaras la guardia – se defendió – y además ahora podremos dormir mejor

-Dormiría mejor contigo- Dijo en tono coqueto

-Quizás otro día – cedió logrando soltarse de su agarre – ahora deberíamos ir a casa a cenar

-¿Es una invitación? – alzo una ceja

-Mama estará feliz – antes de que el otro pudiera discutir dijo algo que le gusto bastante – y podria considerar lo de hacer cosas divertidas contigo

-Oya Oya, en ese caso a cenar se ha dicho –Dijo siguiendo a la chica por la puerta

Al salir se encontraron con casi todo el pasillo destruido, pero después de todo el alboroto que se había armado era de esperarse, Ambos pasaron con tranquilidad junto a los cuerpos inconscientes de los estudiantes de Kokuyo-Pobres inocentes que solo habían sido daño colateral de monstruos sin piedad-. Finalmente al llegar a la entrada de la escuela podía verse a unos chicos cansados peleando a duras penas.

-Hola chicos – Saludo Ange como si nada llamando la atención de los presentes – veo que se estuvieron divirtiendo bastante

-¡Ange-chan/sama! – gritaron los chicos de Nanimori al verla corriendo hacia ella, pero antes de abrazar a la chica Hibari salio de la nada tomando a la chica en brazos cual saco de papas, para sorpresa de todos

-Por haberme hecho perder el tiempo te morderé hasta la muerte – Advirtio con su usual tono de voz pero ligeramente mas cansado

-Kyo-chan, bájame hay que ir a cenar o mama se preocupara – dijo la menor intentando bajarse

-Ya la escuchaste Prefecto-san bájala – advirtió Rokudo molesto

-Cállate piña herbívora o te morderé hasta la muerte – sus miradas empezaron a chocar sacando chispas y logrando que todos retrocedieran un paso

-Me gustaría ver como lo intentas – le reto Mukuro sacando su tridente y empezando a sacar niebla. Hibari bajo a Ange colocándola en el piso para volver a sacar sus tonfas y empezar a pelear con el herbívoro

-Deténganse –Ordeno la chica, congelando a ambos chicos –literalmente- - Ken, chickusa vayan a buscar a Nagi iremos a cenar – los jóvenes no se lo pensaron dos veces y acataron la orden de la castaña – Shi-chan, Hayato ¿Qué hacen aquí?

-Reborn-san nos envió dije que la piña la había secuestrado –contesto rápidamente Hayato ya que no quería hacer enojar a la chica

-Ya veo...- Murmuro pensando que era de esperarse que su Sadico tutor armara tal circo – bueno ahora hay que encargarse de esos dos – Chasqueo los dedos logrando que los dos salieran de su trance, con cuidado se coloco frente a ellos con una dulce sonrisa y los ojos de cachorro - ¿Podemos ir a cenar? – Dijo en voz baja y tono lastimero - ¿por favor Kyo-onisama Kuro-onisama? – ambos chicos tragaron duro y suspiraron con resignación

-Supongo que podemos dejarlo para después...- Murmuro la piña

-Un carnívoro es puntual – reconoció colocándose de pie

-¡Gracias! – dijo la chica con una brillante sonrisa marca Colgate

Reborn miraba todo desde lejos pensando que había entrenado bien a la chica, controlar a dos enemigos naturales como Hibari y Mukuro no era tarea fácil- Lo sabia de primera mano al ver como DameGiotto había intentado controlar a los hermanos mayores de los chicos- y que con una simple sonrisa y voz dulce lo mantuviera a raya era todo un logro. Debería avisarle a Mama sobre los invitados extra.

Nota de la Autora: Las dalias rosadas significan: Intentare hacerte siempre feliz, Ange se las dios a Nagi para decirle que desde ahora todo iba a estar bien y el que Mukuro le diga Ángel no es por el auto corrector, le dice así por que para el es su Ángel que lo saco de la oscuridad –las pesadillas que sufría-.