Disclaimer: Soul Eater NO me pertenece. Ni las canciones a las que hago referencia, así como tampoco a las frases de inicio de capítulo. Solo la historia, fruto de mi loca y retorcida mente xD.
Canción: Voices of Bach - Albrecht Mayer. Es una interpretación de una melodía de Bach al oboe, pero es sumamente hermosa. Espero la disfruten :)
¡Que suene la música!
Nocturne
"El amor es una filosofía de vida, no una etapa de enamoramiento"
-Walt Disney
Jacqueline.
El solo nombre le repugnaba de una manera increíble.
Miró asqueado a la muchacha de largo cabello negro y expresión adusta frente a él, ella sabía lo que había hecho, se le notaba en la cara, y por mucho que le diera rabia admitirlo, ella no se arrepentía.
– Veo que… regresaste a tocar el piano – Observó con descaro mirando detrás de su hombro, posiblemente intuyendo que había asistido a las audiciones.
– Ya ves que sí, pues a diferencia tuya, yo si me valgo de mi talento. Talento que por lo que veo te faltó para permanecer en el Shibusen – Le espetó con rabia, para luego seguir su camino, sin notar la fulminante mirada de la pelinegra en su espalda.
– Esto no se quedará así Evans…
El chico siguió caminando con enojo golpeando a quien se metiera en su camino, hasta que llegó a una banca dentro del campus, donde se dejó caer con pesadez cerrando los ojos, regresando aproximadamente tres años en el tiempo…
"Espera… ¿Qué? – Sus oídos no podían creer lo que escuchaba, ¿acaso su novia le estaba cortando, así porque si? Esa no era la Jacqueline que él conocía…
Si, ya deberías saberlo. Solo estuve contigo para poder entrar al Shibusen; pues al ser la novia de un Evans podría ser reconocida como una gran bailarina, dado que todos saben que el gran Soul Evans no sale con cualquiera – Respondió con malicia, rompiéndole el corazón al chico de blancos cabellos, que poco lo demostró, dado que su cara reflejaba el más puro de los enojos.
Tu… esto no se quedará así Jacqueline – Espetó, para después dar media vuelta y dirigirse con paso rápido a la oficina del encargado de esa sede del Shibusen en New York, dispuesto a cortar de una buena vez sus lazos con esa institución."
Ladeó la cabeza malhumorado tras recordar aquello, él la había amado sí, pero aquello había sido simplemente imperdonable. Es decir, ¡lo había usado! Y de la manera más vil posible. Y eso era algo, que jamás le podría perdonar a alguien.
Aparte de que ahora amaba a alguien más, alguien que estaba seguro jamás lo usaría de esa forma, pues no sabía cómo, pero al conocer a Maka sintió como si pudiera ver su alma a través de si mismo. El problema era que no había podido dar con la chica en dos años.
– ¿Eres Soul Evans? – Pregunto una voz a su lado sacándolo de su ensoñación, para ver a un chico más o menos de su misma edad, moreno y con pinta despreocupada, que lo miraba entre curioso y fastidiado.
– Depende de quién me busque – Respondió altivo, mirando al moreno con expresión escrutadora.
– Mi nombre es Killik, y seré tu asesor durante tu periodo de prueba en Juilliard – Se presentó sacando una hoja de su espalda, asombrando en sobremanera al albino con sus palabras, ¿Periodo de prueba? ¿Tan pronto había sido aceptado? – Tus padres llamaron esta mañana, de hecho no era necesario que hicieras la prueba, pues ya te encontrabas adentro – Se adelantó a la pregunta sin formular del chico, provocando que el mismo frunciera el ceño con algo de disgusto. Nuevamente sus padres influyendo en su vida.
– Un gusto – Fue su seca respuesta, que aparentemente no le agrado a su compañero, pues el chico arrugo el ceño con disgusto.
– Mas te vale que mejores esos modales Evans, aquí en Juilliard no toleramos ese tipo de comportamientos.
– Como digas.
…
La nieve comenzaba a caer sobre Rusia dándole un aspecto de postal navideña. Aunque ya llevara dos años viviendo en el país más grande del mundo, Maka aun no se acostumbraba a los crudo que podían llegar a ser los inviernos, por lo que la perspectiva de su inminente viaje a New York más que desanimarla como en un principio, comenzaba a parecerle una excelente idea.
– ¿Y ya tiene todo listo para el viaje, Sempai? – Quiso saber Hero. Ambos se encontraban en el pequeño departamento de la chica, en una de sus clásicas noches de películas hasta no aguantar más.
– Solo me falta recoger la ropa de la lavandería y lo tendré todo listo, y deja de decirme Sempai, me haces sentir vieja – Refunfuño la rubia metiéndose un puñado de palomitas de maíz a la boca, masticándolas fuertemente luego de eso.
– ¡Pero si sería una falta de respeto! ¡Usted me salvo la vida! – Y aquí vamos de nuevo, la chica entrecerró los ojos intentando controlarse y no estamparle un pesado libro en la cabeza al pobre chico, pero la película estaba resultando tan entretenida que no valía la pena perderse unos minutos en eso.
– Ya déjalo así Hero, de igual manera después de pasado mañana no te veré hasta quien sabe cuándo – Soltó aburrida, recordando que Azuza no le había mencionado nada sobre que fuera a tener algún acompañante en su viaje.
– ¡Acaso Azusa-sama no le dijo! – Exclamó escandalizado, haciendo que su compañera regara las palomitas de puro susto y lo mirara entre enojada y curiosa. – ¡Yo también fui solicitado en New York! ¡Viajaremos juntos! – Anunció feliz, casi dando saltitos por la sala.
Maka bufó sin molestarse en ocultarlo. Justo cuando pensaba que tendría unas vacaciones del pesado de Hero, venia y le pasaba esto.
Definitivamente el universo confabulaba en su contra.
…
– ¡Al fin en New York! – Chilló Liz de emoción, al desembarcar en el aeropuerto en compañía del resto de la banda, quienes venían más dormidos que despiertos.
– Nee Liz, ¿Por qué no te callas? No aguanto la cabeza… – Se quejó Black Star, tomando su mochila del suelo y cargándosela al hombro. Junto a él, Patty venía con expresión somnolienta y Kid con cara de no haber dormido en días.
– ¡Pero qué aguafiestas son ustedes! ¡Miren que llegamos a la capital de la moda y ustedes se comportan de esa manera! ¡No tienen respeto alguno! – Dramatizó la rubia poniéndose una mano sobre la frente, en un intento de darle más dramatismo a sus palabras.
– A veces pienso que en vez de bajista debiste ser actriz… – Murmuró Kid con fastidio, dirigiendo su vista distraída hacia un grupo de personas que acaban de llegar de otro vuelo, donde pudo reconocer una singular cabellera violácea.
¿Acaso seria?
– ¡Oye Chrona! – Gritó repentinamente, llamando la atención tanto de sus amigos como del grupo de músicos, quienes miraron asombrados hacia donde el chico se encontraba, en especial cierta chica que no supo lidiar con la situación.
– ¡Pero si es Tsubaki! – Bramó Black Star volviendo a su habitual emoción, haciendo que la chica pelinegra alzara una mano tímidamente, en un gesto de saludo.
– Vaya, esto se pone cada vez más interesante – Pensó divertido Kid para sus adentros, esbozando una misteriosa sonrisa antes de ir a saludar a sus amigas del Shibusen.
….
– Aja… si… ¿en serio lo aceptaron?... Cuanto me alegro… Si claro, si es por el sí… llámame en cuanto sepas algo… Adiós – Y dicho esto colgó, dejando ver una sonrisa casi torcida. Aquello era fabuloso, después de tanto tiempo, al fin podría verlo de nuevo, y quizás, arreglar las cosas con una de las personas más importantes en su vida.
Solo esperaba que Kid jugara bien sus cartas.
…..
Maka subió su ultima maleta en el taxi dispuesto por Azuza para su traslado al aeropuerto de Moscú. A su lado, Hero le daba unas indicaciones al chofer que lucía algo azorado por las constantes palabras del rubio, rodó los ojos algo fastidiada, clavándolos sobre la pelinegra, que la miraba tranquila a través de sus gafas.
– Gracias por todo Azusa-san – Agradeció acercándose a la mujer, que le sonrió levemente e inclino levemente la cabeza, en señal de respeto.
– A ti Maka, por venir acá y salvar a Hero de un futuro desafortunado, de verdad eres alguien admirable – Maka sonrió levemente mientras un tinte rojizo recorría sus mejillas. Realmente no había hecho gran cosa, pero al menos agradecía que Azuza lo viera de buena forma. – Ahora una última cosa que quiero pedirte Maka…
– Lo que usted pida…
– Se feliz, y no dejes que los fantasmas de tu pasado, o futuro interfieran en tu presente. Vive el ahora como si no hubiera mañana, y siempre deja que la música guie tus pasos, ¿de acuerdo? – Y sonrió ampliamente como nunca lo había hecho, haciendo que la rubia Albarn derramara un par de lágrimas y le diera un tenue abrazo, en un signo de despedida.
– Espero que no me decepciones.
– No lo haré Azusa-san, y tenga por seguro que seguiré su consejo – Y tras un rápido movimiento de su mano, se subió al taxi donde Hero la esperaba, rumbo al aeropuerto donde un avión esperaba para llevarla a su destino.
– ¿Lista Maka? – Preguntó Hero viéndola a través del retrovisor. Una sonrisa se dibujó en su rostro.
– Hagamos música.
…..
Soul cerró la puerta de su departamento de un portazo, aunque la idea de haber entrado a la Academia le agradaba, no podía evitar pensar en lo odioso que sería convivir en la misma área que Jacqueline. Cerró los ojos mientras se masajeaba las sienes, aquello debía ser una prueba del destino, o una señal del mismo. Realmente poco le importaba.
Se aventó sobre el sillón de la sala con fuerza, dando gracias a que el idiota de Ragnarok no se encontrara en casa, dado que seguramente lo acribillaría con sepa Dios cuantas preguntas sobre las audiciones, entre cosas sin relevancia (como la cantidad de féminas agraciadas, por ejemplo). Cerró los ojos nuevamente y de golpe le llegó una singular melodía.
La melodía de la armónica del día que conoció a Maka.
Abrió los ojos con sorpresa y salió al pequeño balcón, en busca de tan singular sonido; mas no lo encontró. Y luego de suspirar derrotado volvió a su anterior lugar en el sillón, tomando el control remoto e iniciando su habitual zapping nocturno, en busca de algo decente que ver en la televisión.
Y como por arte de magia, su foco se prendió.
Era perfecto.
Salió corriendo a su habitación en busca de una hoja y lápiz, para luego poner un título rápido y empezar a componer. Era fantástico. La melodía que le recordaba a su Maka.
Sonrió torcidamente ante este pensamiento, colocando la primera nota en el blanco papel.
…..
Maka bajo del avión con una sonrisa extraña en el rostro, sentía como si el aire fuera diferente, como si ella fuera diferente. Era una sensación extraña. Y no la atribuía para nada al jet lag. Caminó con parsimonia con Hero a su lado llevando las maletas; un representante de Juilliard los esperaba en la entrada del aeropuerto, sonriente ante la llegada de los nuevos músicos extranjeros del afamado festival.
– Bienvenidos a New York, mi nombre es Justin y seré su anfitrión durante su estancia aquí – Se presentó un muchacho como de la edad de Azusa, con extrañas ropas de clérigo y unos audífonos puestos.
– Gracias a ustedes por su amable invitación. Yo soy Maka Albarn y el es Hero. Un placer – Alargó una mano que fue rápidamente estrechada por el chico, quien no dejaba de sonreír ante sus invitados.
– Albarn… ¡es un gusto tener con nosotros a la prodigiosa hija de Kami y Spirit! – Alabó el chico, sin saber que más que un halago, aquello era una maldición para la rubia.
– Si, si. Como sea – Respondió de mala gana, entrando atropelladamente al interior del carro, ante la mirada desconcertada de Justin, quien no podía encontrar una explicación aparente al cambio repentino en la actitud de la chica.
– Discúlpela, debe ser el cambio de horario lo que la tiene así – Se apresuró a hablar Hero para remediar la situación, entrando también en el carro y cerrando la puerta. Justin en toda respuesta se encogió de hombros, asumiendo que la educación rusa era distinta a la americana.
…..
Soul caminaba con gesto despreocupado por los pasillos de la academia, hacia día y medio que había ingresado como alumno oficial y ya recordaba porque es que nunca le habían agradado las academias de música.
Había demasiada gente hipócrita. En exceso. No entendía como aquellas personas podían ser llamadas artistas, cuando en sus rostros se notaba que solo velaban por su bien económico. Eso no era arte.
Arte para él, era poder expresar tu música en cualquier momento. En llevarla a todos lados, y que esta tocase y cambiase la vida de quien la escuchara. Y si él en trayecto no había remuneración económica, poco le importaba, pues para él no había satisfacción más grande que haber tocado el corazón de las personas.
Cursi y poco cool. Por eso era algo que no solía expresar en voz alta.
Siguió caminando hasta llegar a los jardines de la institución, donde complacido observo a una niña de no más de ocho años tocando el oboe en compañía de quien parecía su cuidador. Sonrió casi imperceptiblemente, aquella niña no tenía ni pizca de la malicia de los demás estudiantes del lugar, por lo que decidió a acercarse, para poder admirar mas la obra interpretada por la pequeña.
La niña paro abruptamente su presentación al verlo acercarse, e inflando con enojo sus cachetes saltó desde la silla donde se encontraba para pegarle con su oboe en las piernas, sacándole una sonrisa burlona al albino.
– Vamos niña, que dañaras tu oboe – Le reprendió con inusual dulzura.
La niña en toda respuesta alzó su mirada y lo miró fijamente con sus grandes ojos. Chillando después un nombre que casi lo deja sordo.
– ¡Mifune! – Rápidamente el chico que la observaba se acerco hacia ellos con expresión ruda, mirando duramente a Soul al llegar al lado de la niña.
– ¿Qué le hiciste a Ángela? – Preguntó mordaz, mirando de arriba abajo al chico, que alzó ambas manos inmediatamente antes de que el chico armara un alboroto en pleno jardín.
– Calmaos, calmaos. Yo solo quería escuchar ah… ¿Ángela dijiste? Me gusta como toca su oboe – Se excusó mirando nuevamente a la niña, que ante la presencia de su compañero corrió a esconderse tras sus piernas, sacándole la lengua desde ellas.
– Lamento la actitud de Ángela, suele ser así con las personas que no conoce, pero no es una mala niña. Mi nombre es Mifune, ¿eres nuevo aquí cierto? – Se presentó el chico suavizando el semblante, extendiéndole una mano que el chico apretó cordialmente.
– Si, mi nombre es Soul Evans, un placer – El chico pareció sorprenderse de su apellido, porque hizo un gesto de sorpresa con los ojos, aunque no hizo ningún comentario al respecto, y Soul agradeció eso.
– ¿Y qué te trae a Juilliard? No pareces el tipo de persona que le guste vivir atado a una academia – Observó el hombre luego de que volvieran a la banca donde inicialmente se encontraban, con la pequeña Ángela jugando frente a ellos.
– Eres bastante observador. Tienes razón, no me gustan las escuelas de música, estoy aquí porque espero poder encontrar a alguien – Respondió con simpleza, pasando ambos brazos por su cabeza en una pose relajada.
– Creo que entiendo tu punto, yo llevo tiempo aquí tocando el violín. Y he visto pasar gente con actitudes muy diferentes a las esperadas de un músico, por eso cuando Ángela ingreso como niña prodigio no pude evitar protegerla, pues no quiero que su amor por la música termine corrompido por el ambiente que aquí se respira – Explicó mirando con algo de cariño a la niña, que ahora corría feliz detrás de una mariposa que revoloteaba por el área.
– Es bueno saber que aún quedan personas como tú en el mundo – Apuntó el albino con los ojos cerrados, evocando la imagen de Maka en su mente. Una sonrisa de tonto enamorado se poso en su rostro, y al parecer Mifune la notó, pues soltó una pequeña risita que lo sacó de sus pensamientos. – ¿Qué sucede?
– Estas aquí por una chica, ¿verdad? – Ante la mirada atónita y confusa del chico continuo. – Se te nota en la cara, y para hacer el sacrificio de entrar a algo que no apoyas, debe ser bastante fuerte lo que sientes por ella, si me permites opinar.
Soul sonrió torcidamente antes de decir: – Pues estás en lo cierto, estoy aquí por una chica que conocí hace más o menos dos años, pero que por cosas de la vida no he podido volver a ver.
– ¿Es músico también?
– Nunca la he oído tocar, pero tengo entendido que es una prodigio.
– ¿Sabes si pertenece a alguna escuela de música? – Cuestiono con más interés, extrañando un poco a Soul.
– Pues solía pertenecer al Shibusen, pero se salió y ahora no sé si siguió con la música o que – Alzó una ceja extrañado, buscando el porqué del repentino interés del hombre por su Maka, frunció un poco el ceño con desconfianza.
– Oye, no me malinterpretes – Agregó al notar la expresión del chico. – Te lo pregunto, porque Juilliard hará un festival de música pronto, y este festival en cuestión es reconocido por traer a distintos músicos de otras escuelas alrededor del globo. Por eso te lo preguntaba, pues si tu "amiga" es tan talentosa como dices, es posible que venga a participar del mismo – Puntualizó haciendo que la pequeña llama de esperanza dentro del corazón de Soul brillara intensamente, ante la posibilidad de volver a ver a Maka.
– ¿Lo dices en serio?
– Llevó aquí más de cuatro años, ya me sé esta academia junto a sus festivales como la palma de mi mano… Ahora bien, te recomiendo que si quieres participar te apures, porque pronto cerrarán las audiciones para la delegación de la aquí – Le recomendó, levantándose de la banca y llamando a Ángela, quien corrió feliz hacia él. – Ahora debo irme, pero espero verte pronto Soul Evans – Se despidió, subiendo a la niña a su hombro, donde se abrazo fuertemente de su cabeza. – Despídete de Soul, Ángela.
– ¡Hasta pronto Soul! – Chilló la niña, moviendo sus pequeñas manitas de arriba abajo.
Soul movió la mano vagamente, agradeciendo internamente que aun quedaran buenos músicos en el mundo. Miró su reloj se muñeca y corrió en dirección contraria, rumbo a inscribirse en el festival de música de Juilliard.
…..
– Me temo que no podrá ingresar al festival señor Evans. – Negó el encargado de la organización del festival, un tipo raro con una cabeza de oso por cabeza y un traje de etiqueta negro.
– ¿Pero porque no? Ustedes lo saben, soy bastante bueno en el piano, ¡Soy un Evans! – Nunca le había gustado alardear de su apellido, pero como bien dicen, situaciones desesperadas exigen medidas desesperadas, y esta era esa situación, dado que su reencuentro con Maka dependía de su entrada al famoso festival.
– Me temo que esta vez no podrá ser así, el requisito primordial para ingresar es tener al menos una trayectoria de un año en la Academia, y tu recién entraste hace día y algo – Razonó el hombre con su extraña voz, amortiguada por la gran cabeza de felpa.
– ¿No hay nada que pueda hacer? – Preguntó ya como última opción, sintiendo que esa llama de esperanza que había nacido en él hacia un rato, comenzaba a apagarse lentamente.
El hombre movió levemente su gran cabeza, y Soul asumió que lo estaba mirando fijamente, pues los aparentes "ojos" de la máscara no se despegaban de su rostro. Se removió incomodo, jamás pensó que encontraría a alguien más excéntrico que Shinigami-sama, y ahora ciertamente sabia que se había equivocado.
– Veré que puedo hacer por ti, pero no te prometo nada, ¿vale? – Accedió finalmente, haciendo que el chico esbozara una sonrisa de tiburón, claramente alegre por la decisión del hombre.
– Gracias, estaré esperando. – Y dicho esto se fue, dejando al hombre solo, o al menos por un momento.
– Ya sabes lo que tienes que hacer Tezca – Murmuró una voz a su espalda, que hizo que girara levemente su gran cabeza hacia la misma.
– Si, si. Aunque luego de esto me deberás un gran favor Wes. – El aludido salió, revelando su gran parecido con el chico que se acababa de ir, y una gran sonrisa casi idéntica a la anterior esbozada por su hermano, con la clara carencia de los dientes puntiagudos característicos de Soul Evans.
¡No me podía ir de Hiatus sin dejar subido este capítulo! Cedí ante la tentación xD es que es parte primordial del resto de la historia :3 Me encanta la escena de Mifune con Ángela, pues ella es uno de mis personajes favoritos de Soul Eater. Tan inocente, tan linda! :D no la podía dejar por fuera.
Kid está moviendo los hilos desde detrás xD ¿a que no tiene muchas influencias? O es que simplemente no tiene nada que hacer y quiere entretenerse un rato :P
Ya saben una parte del pasado de Soul con Jacqueline y su razón para odiar al Shibusen, aunque solo por encimita, en los siguientes capítulos se sabrá mas, pues esa víbora no dejará las cosas así por que sí. Y todavía falta que aparezca Maka en su plano, lo que alborotara las cosas aun mas en su alocada mente. (Sin mencionar que aún Kim no vuelve a aparecer).
De verás espero que disfruten este capítulo :) el próximo lo traeré pasado mi tiempo de descanso, posiblemente en una o dos semanas.
Quiero darle las gracias a: Pelusa-Writer (Vaya, me alaga tu comentario :) y gracias por leer mi historia, ¡espero no decepcionarte! Wow, tocas el violín, eso es algo sumamente genial! En un campo artístico, yo decidí optar por las danzas antes que por los instrumentos, aunque no te niego que siempre he querido tocar el piano... ¡saludos!), Dipi-chan (xD Jacqueline es mala, pero puede que se reinvindique... quien sabe :B xD ¡gracias por comentar! saludos~), Pouleth-san (Captaste lo de Yoko? xD fue un chiste mio personal que esperaba que captaran, dado que yo también adoro a los Beatles como BlackStar, pero no por eso le tengo rencor a la mujer ehehe, creo que ahora te sentirás mas curiosa xD deje muchos cabos sueltos :P saludos~!), SasuHina-Evanz (La música es parte importante de este fic :D ¡me alegra que te guste tanto! Me siento halagada :$, ¡disfruta el cap!), Kasumi-chan (Te cayó mal? xD hice un buen trabajo entonces :P todavía falta bastantito para que se reencuentren -3- pero será EL reencuentro :P, saluditos Kasuu-chan~), Cherry Baudelaire (Ahaaha tu comentario em causo gracia xD se reencontraran si, pero Maka y Soul todavía demorarán mas en verse :P ¡gracias por comentar! :3 saluditos~), Yuki-chan (Buena idea, pero no hare capítulos dedicados a los pasados de cada uno, lo que haré será poner flashbacks alternados conforme la situación se de, y de esta forma explicar los sucesos :P espero me entiendas. Si, Kid es mi cómplice! Kid: ¡Así es! Ella es completamente simétrica y merece mi ayuda -3-. Gracias Kid :3, gracias por comentar! saludos~!)
*pone una trampa anti fantasmas* ¡AJA! los atrapé lectores fantasmas! *rie macabramente* :B Pero ya, gracias por leer mi historia, y recuerden que yo SE que están ahí *nuevamente, trae al niño del sexto sentido* :P
¡Nos leemos en otra actualización!
Los reviews hacen feliz la historia :B y que Liz no se gaste todo el dinero de la banda comprando en New York.
*Desaparece*
Abrazos!
Kabegami~
