He intentado subirlo lo antes posible, ¿eh?

Bueno en primer lugar muchísimas gracias por los reviews que me dejáis, sois todos unos asdfghjkl*-*

Una cosa que me sorprendió es que nadie dijo nada sobre que el bebé era una niña PERO ENTIENDO QUE EL LUNAR ERA MÁS IMPORTANTE (YO HUBIERA HECHO LO MISMO XDDD)

En segundo lugar, he de decir que en este capítulo ya se dan las dos opciones y la decisión que toma Kate, Y POR FAVOR PIDO QUE NO ME MATÉIS CON EL FINAL.

Y por último lugar, he de decir que este fic se me hace difícil de escribir a veces por el tema que conlleva sobre la enfermedad, por eso, me gustaría dar mi apoyo a todas aquellas personas que están pasando por esta terrible y muy jodida enfermedad y a sus familias.

Sin más dilación, les dejo el capítulo. Que disfrutéis

El trayecto a casa no fue cómodo, fue todo lo contrario. Mientras Castle se centraba en la carretera yo miraba por la ventana sin parar de pensar en lo que nos había dicho el médico.

De pronto el coche paró debido al semáforo que se puso en rojo, como siempre tan oportuno. Castle miraba mi cara y el semáforo alternativamente, mientras yo seguía con mi mirada en el exterior.

-Kate…-empezó a decir Castle-.

-Castle, ahora no. ¿Vale?-le respondí sin mirarle-.

Personalmente, no quería hablar ahora. Tan solo quería llegar al loft, estar sola, llorar hasta que no me quedase agua en el cuerpo y dormir. No tenía ganas de nada. El doctor me había dado una gran alegría al decirme que el bebé era una niña, pero luego me lo había arrebatado todo; la ilusión del embarazo, las ganas que tenía de vivir. Me había arrebatado hasta mi felicidad. Y ahora tan solo quería estar sola.

-De acuerdo-me dijo volviendo a poner en marcha el coche para llegar cuanto antes al loft-.

Cuando llegamos nada mejoró. No había nadie, y todo estaba sombrío. Ahora todo parecía más oscuro y frío que antes. No volví a cruzar palabra con Castle fui directamente a la habitación, encerrándome allí y sentándome en la cama mientras Castle se iba a la cocina y abría la nevera para coger una botella de agua pequeña y bebérsela.

Mientras tanto yo, no paraba de pensar en todo lo que nos había pasado ese día, todas las emociones por las que habíamos pasado. Estábamos tan felices por poder tener un bebé que después todo eso se esfumó tras la revisión de ese maldito lunar.

-¿Qué pasa doctor?-pregunto ansiosa-.

-Kate…-vuelve a suspirar-, esta vez no tengo buenas noticias.

Desde esa frase tuve que saber que algo no iba bien, tan solo tenía que verle la cara para decirme que algo iba a pasar, algo estaba fallando, no todo podía ser de color de rosa.

Creo que lo que más me dolió de toda esa situación fue ver cómo Castle sufría también por lo que el doctor nos decía. Dolía ver su cara de angustia, de preocupación. Verle decidido a cargar con un peso demasiado grande a su espalda. Y ahora todo dependía de una simple decisión.


-Doctor, ¿qué ocurre?-pregunta esta vez Castle nervioso-.

-Por lo que puedo ver… -paró para aclararse la garganta-, no me cabe duda de que…-volvió a parar haciendo que nos pusiéramos más nerviosos-, bueno, de que…

-¡Dígalo ya por favor!-gritó exasperado Castle-.

-Un melanoma-confesó directo-.

Silencio. Eso es lo que hubo después de su confesión. Mi cara desencajada, Castle pálido mirando al suelo y el doctor pensando qué poder decir.

-¿Qué es exactamente eso doctor?-preguntó con miedo sabiendo la respuesta-.

-Verán, el melanoma es un tipo de… cáncer.

Esa palabra. El doctor no sabe el daño que me ha causado por dentro al escucharla. Cáncer. He visto tantos casos deseando que no le pasase a nadie y ahora era mi turno. ¿Cómo se supone que debo reaccionar?, ¿qué debo decir?

-El melanoma es un tipo de cáncer que se origina en los melanocitos, que son unos tipos de células presentes en la epidermis-hace una pausa para que vayamos asimilando la información-, es un tipo de cáncer muy peligroso, y se puede ir extendiendo.

-¿Qué podemos hacer?-pregunta Castle con los ojos húmedos-.

-De eso os quería hablar-dice cruzando sus manos-, esta situación complica mucho el embarazo como podréis comprender.

No quiero escuchar nada de lo que va a decir. Ni siquiera sé qué hago todavía en esa consulta. Me siento atrapada entre esas cuatro paredes, como un león enjaulado que solo quiere salir de la jaula.

-Kate, siento decirte esto pero… al tener cáncer se complica el embarazo, y… las opciones que hay…-me comenta mirando a un folio en blanco para buscar las palabras-, la decisión es difícil de tomar, pero siento decirte que debes tomar una cuanto antes.

-¿Cuáles son?-pregunta Castle-.

-Una opción es someterte a quimioterapia pero eso podría provocar problemas al bebé por lo que en ese caso sería abortar, y la segunda opción… es que sigas adelante con el embarazo sin someterte a la quimio. Es tú decisión Kate, pero ten en cuenta que en la segunda estás poniendo en riesgo tú vida, por no decir que también la de tu bebé-me termina de decir ahora mirándome fijamente-.

¿Qué puedo decir?, ¿que quiero quitarle la vida a mi hijo para salvarme?.

Es en ese momento en el que pienso que nunca me dijeron que llegaría un momento en mi vida en la que tendría que escoger entre dos opciones, y menos que serían estas dos. Tampoco me dijeron que ese momento sería el más difícil de mi vida. Y también se olvidaron de comentarme qué opción sería la correcta dadas las circunstancias.

Y justo en ese momento, con el doctor mirándome fijamente mientras Castle me apretaba la mano, tenía que dar una respuesta.

-Me ha dicho que tengo que tomar una decisión cuanto antes, ¿no?-le pregunto al doctor-.

-Así es-me responde-.

-Muy bien, pues lo tengo que pensar, ahora mismo no puedo decidir nada-digo lo más calmada posible y aguantando las ganas de coger los utensilios del doctor y acabar con todo-.

-Respeto su decisión, pero por favor le pido que tome una decisión rápido. Cada minuto que pasa es vital-me contesta preocupado-.

-De acuerdo, gracias doctor-me levanto rápidamente para salir de allí mientras Castle se queda sentado en la silla mirando cómo salgo de la sala-.


Mientras sigo sentada en la cama pensando en todo lo que nos había pasado en el médico escucho unos pasos en la habitación. Era Castle. Se queda en el marco de la puerta cruzado de brazos, serio, mirándome fijamente.

-¿Podemos hablar ya?-me pregunta-.

-Castle, de verdad que no quiero hablar de este tema-le respondo mientras me levanto y me intento dirigir al baño cuando me agarra del brazo y me lo impide-.

-Kate, esto es serio. ¿No te das cuenta?, te han detectado cáncer-me dice apretándome levemente el brazo-.

Yo le miro molesta e intento zafarme de su agarre.

-¿Te crees que no sé que me han detectado cáncer?, me estoy comiendo la cabeza intentando dar con una solución en la que no tenga que poner ninguna vida en peligro-digo con los ojos húmedos-, ¿de verdad crees que no estoy muerta de miedo?-le digo ahora mientras una lágrima recorre mi mejilla-.

Castle ve la lágrima y acerca su dedo pulgar y me la quita, realizando el recorrido que ha hecho la lágrima para acabar con su mano sobre mi mejilla acariciándola.

-Sé que estás muerta de miedo, pero yo también-me dice con sus ojos cristalinos-, pero vamos a salir de esta. Lo sé. Sólo tenemos que elegir una opción.

-Castle no es tan fácil…-le digo alejándome y sentándome en la cama-.

-Lo sé, pero si no lo hacemos así, ¿cómo lo haremos entonces?-me responde sentándose a mi lado-.

Yo le miro mientras suspiro y cubro mi cara con las manos. Siento que más lágrimas caen pero eso ahora mismo no me importa.

Tras unos minutos en esa posición y ambos estando en silencio, levanto mi cara con la suficiente confianza como para poder tomar una decisión, la cual llevaba barajando desde que llegaron al loft.

-Castle, quiero seguir adelante con todo esto-le digo mirándole fijamente a los ojos-.

-¿Qué?, ¿te refieres a no someterte a quimio?

-Sí-le respondo tajante-.

-¿Te has vuelto loca?, Kate, ¡podrías morir!-me dice levantándose de la cama!

-¿Qué pretendes?, ¿que aborte?, porque no lo voy a hacer.

-Kate piénsatelo por favor, es una decisión difícil y…

-La decisión está tomada, seguiré sin quimio-le digo levantándome para mirarle-.

Castle me mira con rabia y sale fuera. De pronto empiezo a escuchar golpes y gritos y salgo para encontrarme con Castle pegándole a todo lo que encontraba a su paso. Me fijé en su mano y estaba empezando a sangrar debido a los golpes. Me acerqué a él.

-¡Castle, para!-le digo tocándole la espalda intentanto pararle-.

No pude conseguir que parase ya que seguía descargando su rabia contra los muebles.

-¡Castle, por favor!-le grité suplicando-.

Al escuchar el "por favor" que dije paró. Se quedó de espaldas a mí, mientras gotas de sangre caían sobre la alfombra proveniente de su mano.

-Rick, estás sangrando-le digo acercándome a él para cogerle la mano y ver la gravedad de sus heridas-.

-No me importa-me dice apartándose-.

Suspiro mientras lo veo alejarse.

-Castle, por favor, vamos a hablar.

-¿A hablar?, yo creo que ya lo dejaste todo dicho, ya tomaste la decisión sin saber qué opinaba yo-me contesta mientras aprieta sus puños haciendo que la mano le sangre más-.

-Dímelo-le digo tajante-.

-¿Qué quieres que te diga Kate? No quiero que cometas esa locura de seguir sin quimio. ¿Sabes que podrías morir?, ¿sí verdad? Si te sometes a quimio a lo mejor el bebé sufre complicaciones y puede llegar a tener algún problema que haga que no sea como los otros niños, pero ¿sabes qué?, me da igual, porque yo lo querré igual, podría vivir con ello. ¿Sabes con lo que no podría vivir? Con la sensación de que cada día que pasa te deterioras más por culpa de una enfermedad, y saber que yo no pude hacer nada al respecto-me contesta mientras las lágrimas brotan de sus ojos-.

No sé qué decir. Tras esa declaración me ha dejado sin palabras. Sabía que le había afectado la situación pero no creí que fuese a llegar a tal punto.

-Castle… no quiero que el bebé tenga complicaciones, por eso estoy haciendo esto-le digo mientras miro al suelo intentando no derrumbarme allí mismo-.

-¿Poniendo tu vida también en peligro?-me pregunta con rabia-.

-La decisión está tomada. Si no la respetas no hace falta que estés conmigo en todo este proceso, creo que me las podré arreglar-le digo ahora mirándole dejando caer una lágrima-.

-Muy bien, ya veo que mi opinión aquí no cuenta-me contesta abriendo la puerta y cerrándola dando un portazo-.

Me siento en el sofá mientras me quedo mirando la puerta. Y en ese preciso momento siento que no puedo más y me derrumbo allí mismo.

Hasta aquí llegó, ¿qué os pareció?

Reviews por favor! Tanto si son buenos o si son malos siempre son bienvenidos

Y vuelvo a decir que muchísimas gracias por los reviews que dejáis *se sonroja y se va corriendo*