Capítulo 7
Adiós.
—Soy la prometida de Senma.
Livanik tardo en comprender esas palabras pues realmente la habían sorprendido.
La joven que tenía frente a ella era rubia de cabello largo ondulado, los ojos de color ámbar con la piel blanca, llevaba puesto un vestido blanco que le llegaba más debajo de las rodillas y al parecer no era muy alta.
—¿Prometida? —pregunto la chica sin darse cuenta.
—Se que aun tengo dieciséis años pero pronto podre dar a conocer formalmente mi compromiso—soltó la joven emocionada y con mirada soñadora.
—Lamento no presentarme, mucho gusto… mi nombre es Livanik —logró decir la joven para desviar un poco el tema.
Sheila sonrió y agitó sus manos suavemente. Sus ojos se cruzaron y notaron que tenían un brillo de inocencia.
—Qué lindo nombre, se ve que no eres de por aquí, el color de tus ojos y de cabello son muy bonitos —dijo curiosa.
—Ah… gracias… sí, la verdad no soy de este lugar…
—Eres la nueva guardia real de Senma, ¿verdad?
—Sí así es, solo por tres meses claro, después de eso me iré.
—Qué pena… pero espero que este corto tiempo logremos llevarnos bien —Livanik miró a la joven y por más que buscara en sus ojos al perecer lo que decía no lo hacía con un modo de molestarla.
—Yo de igual forma espero eso señorita Sheila —sonrió Livanik.
—Bueno me tengo que ir, pues estaba buscando a alguien… perdón de verdad por asustarla no fue mi intención —dijo con tristeza.
—De verdad no se preocupe, nos vemos señorita.
Sheila soltó a la chica y se fue por donde había entrado, la joven mercenaria solo la vio desaparecer tras la puerta.
Livanik se sintió mal, no tanto por el té, sino por lo que acababa de escuchar de Sheila, Senma estaba comprometido y era con alguien mucho menor que hasta ella.
"Y a mí que me importa la relación entre las personas ajenas… además, ya tengo a alguien más en quien pensar…"
Livanik salió del balcón y camino por los pasillos en los que se encontraba, tenia curiosidad de encontrar la biblioteca real.
—Livanik…
La pelirroja volteo y vio a Lance que salía de su cuarto, la chica por acción propia corrió hacia él y lo abrazó.
—No pensé que te vería hasta mañana —dijo Livanik separándose del mercenario.
—Bueno quería ir a darme un buen baño —se excuso el joven.
—Bueno gracias a eso al menos puedo despedirme decentemente, supongo…
—Decentemente no es suficiente.
El joven la abrazó con más fuerza pero sin lastimarla.
—Te extrañare mucho —dijo triste la joven.
—Yo a ti más, no seas imprudente niña…
—No tengo que ser imprudente para hacer lo que quiero, eso y que no me provoquen, de todos modos, cuídate mucho Lance.
-Si eso hare, no te preocupes.
—Tu misión ¿de qué será? —preguntó curiosa la joven.
—Lo lamento pero no te lo puedo decir, pero nos ayudara para lo que buscamos—dijo nerviosamente el chico.
—¿Pero por qué no puedes decirme? Si nos puede ayudar entonces… tal vez yo… —susurro la joven frustrada.
—Porque tú tienes tus obligaciones de ahora en adelante, solo deberás preocuparte por eso, además tu busca por tu parte se que quedarte en el castillo nos ayudara también a eso—cortó el joven serio.
Lance le puso una mano en la cabeza y empezó a despeinarla juguetonamente, esto provoco que la pelirroja sintiera enojo y le empezó a morder la mano.
—¡Ay! ¡No me muerdas! ¡Suéltame! —dijo desesperado.
Livanik lo soltó y empezaron a reír, ambos suspiraron y se volvieron a abrazar.
—Entonces si no me puedes decir, solo cuídate —Livanik apenas pudo decir eso antes de que su voz se quebrara.
—Intenta no olvidarme mujer, regresare pronto —Dijo Lance con una gran sonrisa.
Livanik le dio un beso en la mejilla para despedirse y se echo a correr antes de que realmente las lágrimas empezaran a salir sin control.
Sin fijarse por donde caminaba choco con alguien que la saco de su transe.
—Cuidado señorita —dijo la voz de una mujer y al parecer sonaba calmada.
—Yo… lo siento —intentó pronunciar la joven.
Livanik miró a la persona, lo que encontró fue a la misma reina parada frente a ella. Tenía el cabello castaño fuerte los ojos azules con tez blanca, llevaba puesto un vestido de color rojo. Livanik con algunos tropiezos logro hacer una reverencia a la reina, pero la joven no se enderezo por pena que la viera llorar.
—Disculpe… majestad… —dijo entre ahogos.
La reina la vio preocupada y le puso la mano en un hombro.
—¿Señorita que le pasa?
—Yo…
Livanik alzo la cara, no podía contener mas las lagrimas y la situación en la que se encontraba no mejoraba mucho su temperamento, no solo porque la reina la viera llorar sino porque su amigo aceptaba el irse solo sin siquiera comentarle la situación.
"¿Por qué me pasa esto a mi?" pensó frustrada.
—Tranquila —La melodiosa voz de la reina realmente tranquilizaba.
—Lo siento mucho, perdóneme… no fue mi intención majestad —Livanik se seco las lagrimas e hizo un esfuerzo por realmente calmarse.
—Livanik, ¿cierto?
—Si majestad.
—Supongo que estas así por tu amigo —comento la reina comprensiva.
—Me disculpo por que tenga que verme en tan lamentable estado…
La reina quien la tenia aun sostenida del hombro la puso frente a ella y luego sonrió.
—Salgamos a caminar un rato, la tarde y el aire te hará bien.
—Gracias.
La reina y la mercenaria salieron del palacio y se dirigieron hacia el jardín, llegaron a un lugar donde había muchas flores de diferentes tipos. Livanik empezó a pasearse por el laberinto formado por los rosales. Se quedo maravillada, olía con cuidado cada rosa o flor que le llamara la atención, todas eran hermosas, los colores y formas peculiares que tomaban era gracias al crepúsculo. Estaba fascinada como una niña, además que se le había olvidado de que estaba llorando y ahora se sentía más tranquila.
—Ya te sientes mejor ¿verdad? —preguntó la reina sonriendo.
—Sí, muchas gracias majestad perdón por todas las molestias que le he causado —dijo la chica avergonzada e hizo una reverencia.
—No es ninguna molestia, al contrario me ha gustado bastante poderte ayudar. Disculpa a mi esposo, no sabía que iba a hacer esto pero no te preocupes por tu amigo él estará bien —dijo la reina con un poco de tristeza pero al final le sonrió.
—Muchas gracias por sus palabras majestad.
—Tengo que retirarme, cuida mucho de mi hijo él puede ser muy testarudo, pero contigo se que cambiara y mucho.
Livanik se sorprendió por esas palabras pero sonrió y una última vez hizo una reverencia. Vio como la reina se alejaba del lugar quedándose sola en el jardín. De alguna manera eso la relajo más de lo que pensaba, siguió caminando un poco mas viendo que estaba llegando a los limites del castillo, el pasto seguía y no había más que un árbol en medio de este.
La pelirroja se acerco al árbol y lo palmeo sonriendo, siguió dándole vuelta hasta que vio unos pies estirados en el piso, soltó un grito del susto y acto seguido vio como el árbol se sacudió por completo.
—¡Auch! —se quejo una voz muy fuerte.
—Disculpe, esta bi…
Se quedo sin habla, cruzo los ojos con un muchacho, uno ojos rojos con un brillo especial la hicieron recordar a una sola persona.
"Él es…"
Comentarios autora
Buenas a todos! Bueno antes que nada espero que les gustara el cap! Bueno puede que ahora tarde más en subir los cap porque voy a entrar a la escuela y pues adios vacaciones D': pero bueno nos vemos pronto!
