Y bueno, este seria el capitulo final de esta historia *pensando*

_Attakai: no se en que piensas pero borra esa idea *bosteza*

Amargado ... bueno, les dejo el cap


Despertó completamente desnudo en el suelo, el dolor en su cadera era nada comparado con su felicidad, a su lado la razón de esa felicidad seguía dormido, se recostó sobre su pecho y sintió su suave respiración, cerró los ojos sonriendo hasta que sintió las manos del más bajo acariciando su cabello, volvió un poco la vista solo para mirar su rostro, se acercó despacio para probar de nuevo aquellos labios que ya eran suyos, cerró los ojos cuando los labios de ambos chocaron, poso sus manos alrededor del cuello del de anteojos en tanto este lo sujetaba de la cintura, se apartaron una vez el aire de les termino y se miraron sonrojados

- te amo Attakai – sus ojitos lo miraban con más brillo que nunca esperando recibir una respuesta a esa afirmación, sonrió cuando el más bajo lo abrazo protectoramente y dejo escapar un suspiro

- yo te amo a ti Masaki – inmensas ganas de llorar llegaron al chico al recibir la respuesta que tanto tiempo había esperado, se abrazó a él con fuerza y volvió el rostro cuando el oji-negro lo tomo de la barbilla para besarlo una vez más, beso que no le negó

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La policía llego a la escena después que recibieran numerosas llamadas, teniendo algunos problemas para entrar a la escuela terminaron lográndolo, con armas en mano se adentraron al edificio una vez pudieron romper las puertas que se encontraban cerradas, el lugar donde los casilleros estaban albergaba algunos cuerpos inertes, todos con el estómago abierto, dejando escapar las entrañas de los menores, en el pecho un sinfín de puñaladas.

Siguieron avanzando solo para toparse con más rastro de la masacre, en casa salón donde hubo algún estudiante terminaron todos muertos, además de los profesores que se encontraban en la escuela, todos apuñalados, con el estómago abierto y una expresión de terror que eran incapaces de describir, siguieron en su inútil búsqueda de algún sobreviviente en la escuela, sin embargo, no había nada hasta ahora más que un montón de cuerpos.

Llegaron hasta la enfermería, lugar donde encontraron el arma homicida abriendo la puerta, un cuchillo de cocina, con sumo cuidado lo metieron en una bolsa para llevarlo a donde pudieran encontrar indicios del asesino.

Afuera de la escuela un tumulto de padres destrozados, siendo contenidos por el cuerpo policiaco que les impedía pasar a ver lo ocurrido, esperando entre lágrimas que sus hijos estuvieran a salvo, vieron al comandante salir del edificio principal solo para negar con la cabeza, haciendo que sus esperanzas cayeran por los suelos.

- ¿Quién pudo hacer esto? – se preguntaba el mayor, por su mente no pasaba ninguna idea de quién podía estar tan mal como para matar a trecientos estudiantes

- Señor – uno de los oficiales le llamo, al parecer aun había alguien con vida, sin perder tiempo el comandante lo siguió hasta una pequeña bodega en el gimnasio, el muchachito frente a ellos era de primer grado

- ¿Tu nombre? – pregunto mirando fijamente al pequeño peli-azul frente a él

- T-To-Toramaru U-Utzunomiya – respondió aun temblando por lo que había tenido que ver ese día

- Dinos que paso – el comandante mando a traer una grabadora para que pudieran documentar los hechos

- Pues…

- Flash Back –

- POV Toramaru –

Me encontraba en la clase de educación física practicando algunos pases con mis compañeros, todo parecía normal hasta que comenzamos a escuchar gritos de los salones, dejamos de lanzar el balón por órdenes del profesor que nos dijo que nos fuéramos al fondo del gimnasio

El profesor se acercó a la puerta y la abrió, solo para recibir un golpe en el cuello, se dio la vuelta y nos miró sosteniendo la mano en su cuello, de esta escurría a gran velocidad la sangre y después solo se desplomo en el suelo para dejarnos ver que atrás de él había un compañero cubierto de sangre quien cerraba la puerta del gimnasio.

Mis compañeros entraron en pánico cuando se agacho hasta al profesor y le abría lentamente el estómago, yo mire la puerta detrás y entre en silencio aquí mientras metía las manos en el cuerpo del profesor y sacaba sus entrañas.

Me fui al fondo y me escondí detrás de los colchones, solo podía escuchar los gritos de mis amigos y como uno a uno dejaban de escucharse

- Fin POV Toramaru -

- Fin Flash Back –

- ¿no entro aquí? – pregunto el comandante mirando las lágrimas cayendo por las mejillas del más joven

- S-si entro – respondió con dificultad de hablar el peli-azul – escuchaba como abrió la puerta y tuve que cubrir mi boca para que no me escuchara – miro al mayor - camino hasta ahí – señalo un punto en el suelo – pero se dio la vuelta y salió

- ¿me puedes dar la descripción de quien lo hizo? – miro asentir al muchacho y mando a traer un dibujante policiaco, miro en silencio mientras el menor daba la descripción del asesino

Los minutos pasaban silenciosos hasta que el menor termino de dar las señas del asesino, el dibujante se acercó al comandante para mostrarle el dibujo

- ¿Estás seguro que fue él? – volvió sorprendido la vista al menor que asentía aun temeroso

- ¿Pasa algo señor? – pregunto uno de los oficiales en el lugar

- Es que…

- Flash Back –

El recién llegado comandante miro como sus hombres dejaban salir a un menor con un gran maletín rodante, analizo detenidamente al muchacho mientras salía de la escuela y se alejaba arrastrando aquel objeto, su cabello negro cortado de manera inusual y una sudadera de color muy llamativo, sin perder tiempo se acercó a los oficiales de la entrada

- Deje en claro que no quería que ningún estudiante saliera – la voz autoritaria y fría del hombre los hizo entrar en formación de inmediato – díganme porque ese estudiante salió – miro al oficial que le había permitido la salida al menor

- El muchacho nos indicó que había problemas con su hermana – respondió el oficial, el comandante dejo el asunto ahí para seguir con la investigación

- Fin Flash Back –

- Tráiganme los datos de todos los estudiantes – les hablo de manera firme a los oficiales – quiero el nombre de ese muchacho – salió del gimnasio para recorrer el mismo los pasillos de la escuela, llegando al patio de atrás donde estaría la prueba final, un agujero en la reja por donde cabía perfectamente un chico y en este, tirada en un arbusto una ensangrentada sudadera color naranja, la misma que había visto ese día

- Tenemos los datos señor – se acercó uno de sus oficiales, y sin perder tiempo salieron con rumbo a la casa del muchacho.

Tras llegar a la casa del peli-negro rodearon el lugar, con intención de que no pudiera escapar, con mucha cautela se fueron acercando hasta que estuvieron en la puerta y la abrieron por la fuerza, uno a uno se iban adentrando en la vivienda, buscando en el sótano, la cocina, las recamaras, cada habitación había sido revisada, subieron al ático el cual era último lugar que debían revisar.

En el rincón de aquel lugar el altar del peli-negro seguía intacto, en la pared contraria las fotos de los muchachos que habían desaparecido, todas ensangrentadas, en el suelo el viejo anuario de donde había sacado las fotos, y en la pared cerca de su altar un sobre pegado y manchado con un poco de sangre.

Con cuidado el sobre fue abierto, dentro una carta y una fotografía

"Para cuando lean esto yo me abre marchado, creo que no les quedara la más mínima duda de quién fue el asesino, da lo mismo que lo sepan, pues no me encontraran, use al chico escondido solo como distracción para poder salir, les dejare las fotos como evidencia y en el anuario les diré como mate uno a uno a los chicos del club de soccer y como me deshice de los cuerpos, ya no me importa si lo sepan, siendo que me voy, pero, no me iré solo, estaré bien acompañado y mientras él se mantenga a mi lado no hare lo mismo que hice aquí, es una promesa. Masaki"

La policía mando un boletín a todos los aeropuertos y centrales de autobuses del país, sin embargo, nadie pudo dar información del paradero del muchacho, simplemente se había esfumado.

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Tres meses era el tiempo que el muchacho de anteojos había permanecido encerrado, tres meses fue el tiempo en que Masaki pudo hacer que se acostumbrara a él, ahora ya sin ninguna atadura el de orbes oscuros salía de aquel oscuro lugar donde había permanecido tanto tiempo, abrió una ventana para darse cuenta que no estaba en la casa del chico, que ni siquiera estaban en Japón

- ¿Dónde estamos? – pregunto curioso mirando los orbes ámbar de su amado

- Este será nuestro hogar – se paró a su lado sonriendo, viendo el paisaje de aquel lugar, el pequeño rio que se escuchaba, las aves trinando, el viento en los árboles, un lugar que estaba oculto en la naturaleza – ¿no te agrada? – lo miro de reojo

- Es perfecto amor – sintió los brazos de su amado rodearle y sonrió, se había convertido en un asesino, si, lo estaba buscando la policía de su país, sí, pero al final consiguió lo que quería, estar con su querido Attakai, solos los dos - ¿quieres hacer algo amor? – la pregunta se respondió con un beso y ambos entrando de vuelta en su hogar

Por su mente las imágenes de cada crimen hacían retrospectiva hasta el momento que estaba viviendo

- Al final si valió la pena – pensaba sin apartar sus labios de los del oji-negro, olvidando en ese beso el pasado y pensando en el futuro que compartirían juntos…


Listo :3 final feliz para todos

_Attakai: al menos para Masaki y para mi... los demás me dan lo mismo

ya lo se, bueno, con este me despido, agradeciéndole a quien lo haya leído n.n

_Attakai: hasta la siguiente.