El Tigre, las aventuras de Manny Rivera no me pertenece, es propiedad de Sandra Equihua y Jorge Gutierrez

Bieen los dejaré en paz para que lean jejeje

Y apropósito, este capítulo tiene que ver con el episodio "El bueno, el malo y El Tigre"

Nos vemos/Leemos!

El Enemigo de las sombras

Capítulo 7.-Desesperación

-¡Django de los muertos!- exclamaba Frida- ¿porqué no lo pensé antes? era tan obvio-

-El Tigre- dice Django furioso-¿Cómo lo supiste?-

-No fue difícil- responde Manny- de echo me siento un idiota por no haberlo imaginado antes, sólo tú planearías asesinar a alguien-

-¡Vaya Tigre! se nota que aún conservas recuerdos de nuestra última batalla ¡Cuando me lanzaste a la lava y me hisiste quemar mi guitarra mística! Desde ese día juré hacerte la vida imposible, y aunque me llevó más del año asegurarme que te hayas olvidado de mí para no levantar sospechas, valió la pena verte derramar lágrimas como una niñita asustada, jajaja-

-¡Grr! ¡Te vas a arrepentir!-

Manny y Django comenzaron una feroz batalla mientras Frida horrorizada miraba aquella violenta escena. Manny lanzaba ataques con sus garras mientras que Django respondía sus ataques con rayos de energía provenientes de su guitarra. El moreno lo atacaba con todas las fuerzas que tenía, pero por alguna extraña razón, el malvado esqueleto se había vuelto más fuerte, pues Manny se daba cuenta del trabajo que le costaba siquiera rozarlo, pero antes de razonar lo que ocurría Django lanza un rayo negro que lo estrella contra la pared.

-¡Maldito!- grunió Manny - ¿¡Cómo demonios te volviste tan fuerte!?-

-Con la nueva cuerda de mi guitarra. Verás el Tigre, existe otra razón por la cual decidí esperar un año para vengarme de tí. La madrugada que quemé mi guitarra mística gracias a tí, regresé a la tierra de los muertos con deseos de venganza, pero al llegar no estaba solo.

Flashback

En la tierra de los muertos Django aterriza del cielo en un desierto desolado, frío y oscuro. Confundido grita el nombre de su abuela para averiguar si ella lo envió a ese extraño lugar pero todo a su alrededor era tinieblas y oscuridad.

-¿Abuela?-preguntó Django-¿Estás aqui? Seguro estás enojada porque quemé tu guitarra ¿verdad? ¡Ya enserio! ¡Deja de jugar y sácame de aqui!-

-Tu abuela no te envió a este lugar- dice una voz miesteriosa proveniente de una cueva oscura- Yo te traje aquí Django-

-¿Quién eres tú? ¿Cómo sabes mi nombre? ¿Porqué no sales de la cueva?-

-Porque yo soy la oscuridad, debo pemanecer en este lugar-

-¿La oscuridad? Eso no tiene sentido-

-Si lo tiene, verás Django de los muertos, durante años los Rivera han derrotado a varios villanos, los cuales al morir llegan a la tierra de los muertos llenos de odio y deseos de venganza. Pero gracias a eso los espíritus de esos criminales no podían descansar en paz. Por eso al llegar aquí, la oscuridad de sus corazones sale de sus almas y es encerrada en esta cueva desolada, para que sus deseos de volver y destruir el mundo no interfiera con su descanso eterno. Pero nadie se dio cuenta de que toda esa maldad y odio se acumulaba día con día, volviéndose más poderosa, con deseos de volver al mundo mortal para destruir todo a su paso-

-Eso suena muy bien- decía Django frotándose las manos- Pero ¿porqué no lo has echo?-

-Por dos razones. La primera porque necesito ser invitado al mundo de los vivos y la segunda, porque no puedo salir solo gracias a la luz. Necesito un cuerpo lo suficientemente poderoso para volver sin ser destruido. Y te he elegido a tí, Django de los muertos-

-¿A mí? ¿Por qué?-

-Porque eres un verdadero artísta en el mal, pero por desgracias aún no eres suficientemente poderoso para mí. Pero sé de una manera en la que te volverás fuerte y poderoso para volver a la Ciudad Milagro- De repente, una nube negra sale de aquella cueva y se posa frente a Django para desvanecerse y dejar en su lugar una cuerda de guitarra, la cual tenía un brillo color rojo sangre que atrajo mucho al maligno esqueleto.

-Wow-expresó Django mientras sostenía la cuerda en sus garras- Es la mejor cuerda de guitarra que he visto en muchos años, puedo sentir su poder son sólo tocarla ¿Dónde la conseguiste?-

-Yo la hice con el poder de la oscuridad. Esta cuerda te dará nuevos poderes y una fuerza sobrehumana que te hará indestructible. Eso te servirá para desaparecer el apellido Rivera por siempre. Pero debo advertirte que necesitas mucho entrenamiento y odio para controlar sus poderes a tu gusto. Convínala con tus deseos de venganza y cuando estés listo regresa a la ciudad Milagro, destruye a El Tigre y luego invoca mi poder para conquistar el mundo-

-Me gusta tu plan, pronto me vengaré de El Tigre quitándole todo lo que tiene, desde su heróico padre hasta su estúpida novia. Se arepentirá del momento en que rechazó mi propuesta de destruir el mundo y haberme humillado frente a todos los villanos de la ciudad Milagro. El Tigre... ¡Me las pagarás! jajajaajja-

Fin del flashback

-Y así fue como conseguí esta belleza- relata Django mientras sostiene con una garra la cuerda- Y aunque tuve que esperar un año para adaptarme a su poder, todo valió la pena. Aún recuerdo la expresión de Puma Loco cuando el rayo de mi guitarra se dirigía a él causando la explosión de su cuarto jajaajaja-

-¡Ya basta!- gruñió Manny mientras lanzaba sus garras contra Django, pero éste las esquiva-

-O bien-continuó Django- el grito de White Pantera cuando el edificio le caía encima jajaja-

-¡Grr! ¡Te lo advierto!-

-Pero habría sido mejor, ver la cara de Frida si yo..-pero antes de acabar la oración Manny se lanza sobre Django lleno de furia y coraje-

-¡Cállate!- Y dicho esto Manny un puñetazo a Django, quien se estrelló contra la pared y se levanta mirándo a Manny con maldad.

-¡Tigre!-dice Django- ¡Vas a pagar!-

-No Django ¡Tú pagarás por lo que intentaste hacer con Frida! ¡No dejaré que la lastimes!-

-Para eso debes detenerme, y con la nueva cuerda de mi guitarra, será imposible. Creo que debería mostrarles una porción de su poder- Y jalando la cuerda de su guitarra lanza un enorme rayo de energía negro que saca volando del lugar a Manny y Frida. Django alcanzó a ver que aterrizaron en la calle de enfrentel, la cual tenía pequeñas llamaradas causadas por el ataque que apenas llegaban a alumbrar aquella escena llena de destrucción y miedo, De repente, de una nube de polvo se ve la silueta de Django quien con sus ojos sangre busca de reojo a Manny y Frida, que desaparecieron entre los escombros.

-¡El Tigre!- gritaba Django- Te conozco lo suficiente como para saber que esa explosión no acabó contigo, sé que tú y Suárez estan por aquí ¡Salgan de su escondite!- Pero nadie respondió, aquel lugar en ruinas se vio invadido por un aterrador silencio, ni siquiera se podían escuchar las respiraciones de nadie- De acuerdo El Tigre, si quieres permanecer escondido como un cobarde ¡Adelante! Pero el hecho de que sepas mi identidad no significa de que no intente deshacerme de tu querida Suárez, sé cuanto la amas y sé el sufrimiento que tendrás en cuanto veas su cadáver en mis manos, por eso no descansaré hasta deshacerme de ella y luego sigues tú, jajajajajajaja- Y mientras Django seguía con su maligna risotada es rodeado por una nube de humo rojo que al desvanecerse lo desaparece por completo. Al estar seguro de que Django se había marchado Manny empuja unos escombros que estaban sobre él y Frida. Al parecer no les habían echo tanto daño, pero los aprovecharon para que Django se fuera y los dejara en paz por un momento.

-¡Uff!- suspiró Manny mientras se limpiaba la tierra de los hombros- Pensé que nunca se iría ¿Estás bien Frida?-

-S-si Manny- responde Frida con la mirada caída, algo que nota Manny al instante que escucha su voz deprimida.

-¿Que tienes? ¿Te lastimó Django?-

-No, no me hizo nada-

-¿Entonces?-

-Esque-En eso Frida se lanza inesperadamente a los brazos de Manny y se aferra a él con mucha fuerza, dejando caer de sus ojos un par de lágrimas que recorren sus mejillas- Creí que nunca te volvería a ver, estaba asustada, tenía mucho miedo-

-Frida-Dice Manny correspondiendo el abrazo con un gran sentimiento de culpa- Perdóname por favor, si me hubiera apurado, talvez no habrías pasado por eso, si ese idiota te hubiera echo algo, yo nunca me lo perdonaría, me siento un idiota, nunca debí separarme de tí-

-Manny, no te sientas mal, de echo llegaste a tiempo antes de que me lastimara, además, lo que más miedo me daba era el echo de no volver a verte, si Django me mataba es como si me separara para siempre de tí y bueno, yo quiero estar contigo-

-Frida yo- Manny se separó del abrazo mientras sus nervios lo hacían sudar pero armándose del valor que su corazón le brindó continuó con la oración- también quiero estar siempre contigo, Quiero tenerte cerca para asegurarme de que nadie te lastime, no tienes idea del dolor que sentiría si te pasara algo-

-Lo sé, no tendrías a nadie con quien hacer bromas-

-¡No Frida! ¡Te mentí! ¡Esa no es la razón por la que no permitiría que te lastimaran!-

-¿No? Dime Manny, ¿porque no permitirías que me lastimen?-

-Porque yo...te amo Frida-

-¿Q-Que dijiste?-

-Que yo te amo Frida. Estoy enamorado de tí desde hace mucho tiempo, desde el día que vi tu pelo azul por primera vez yo creí que lo que sentía por dentro no era más que amistad, pero todos esos años, todos los momentos en los que siempre te protegía de cualquier villano era porque me di cuenta de que sin tí mi vida es un infierno. Yo te amo Frida, y por ese amor yo daría mi vida por tí- Frida se había quedado muda, sus ojos tenían un brillo que Manny jamás había visto, una extraña luz que reflajaba una ilusión cumplida, una felicidad que ella no había mostrado ni siquiera por un churro.

-Manny-suspiró Frida mientras tomaba la mano del moreno y lo miraba directamente a los ojos- Hacer bromas contigo, era la forma en la que yo te distraía para que no descubrieras lo mucho que te amo. Y aunque estar contigo significara tres o cuatro moretones a la semana, no me importaba porque yo te amo, y quiero estar contigo siempre-

-Frida...te amo-

Y dicho esto ambos sellan ese amor con el sentimiento más puro y sincero beso que pudieron imaginar. Por primera vez en días Manny sentía una enorme felicidad y la necesidad de olvidarse por completo de su preocupación y tristeza mientras uniera sus labios con ls de la peliazul, El mundo que los rodeaba por un momento se detuvo dejándolos besarse y sentirse el uno al otro tan cerca de él. El beso duró unos minutos pero al separarse el sentimiento no había pasado, ambos sentían el mismo deseo de estar siempre juntos, pero de repente Manny sintió que alguien los vigilaba. El moreno tuvo una inquietud y miedo que lo puso alerta y preocupado por Frida. Sabía muy bien de que el echo haber descubierto que Django era el enemigo de las sombras no haría que él se detuviera respecto a lo que era lastimar a Frida

- Frida- dijo Manny mientras miraba el lugar de reojo- hay que irnos-

-¿Que ocurre?- pregunta Frida notando a Manny preocupado

-Nada, sólo volvamos a tu casa-

Frida se aferra a Manny mientras éste la sostiene con una mano y se van balanceándose en los edificios. Pero ninguno notó la esquelética figura de Django que reía a carcajadas.

-Así que Rivera se animó a decirle a la peliazul Suárez cuánto a quiere, qué romántico ¡lástima que el amor no les durará por siempre! Haré que El Tigre derrame lágrimas de sangre cuando me encargue de su noviecita jajajajaja- Y soltando una risotada la sombra de Django aparece ante la luna sin dejar rastro.

Volviendo con Manny y Frida, ambos habían llegado sanos y salvos a la residencia Suárez, mas El Tigre seguía viendo sospechosamente todo el lugar, revisando hasta por debajo de la cama de la habitación, se asegura de que el peligro había pasado y deja a la peliazul en su cuarto. Limpiándole el polvo de sus hombros y brindándole una sonrisa llena de confianza tranquiliza a Frida.

-Listo Frida- dijo Manny a la peliazul- ya revisé el lugar de pies a cabeza, te aseguro que estas a salvo, menos mal tu casa no recibió muchos daños, sólo se rompió tu ventana jejeje- Pero Manny nota a Frida un tanto preocupada. Sus ojos se encntraban decaídos y sus pupilas reflejaban una inseguridad que nunca había visto en ella- Frida ¿estás bien?- Pero al levantar su rostro levemente con su barbilla se da cuenta de que estaba asustada. Aunque Manny llegó a tiempo para salvarla de las garras de Django, la peliazul había pasado por un mal rato, pero por fortuna el moreno conocía el mejor remedio para eso. Se acerco desprevenidamente a ella para sellar un beso en sus labios y acariciando sus mejillas le susurra al oido- Frida, no tengas miedo, entiendo que pasaste un mal momento con Django, pero recuerda que siempre voy a protegerte. Es más, me quedaré a vigilar tu casa, no te preocupes, estaré en la ventana mientras tu duermas ¿de acuerdo?-

-Manny yo...-sintiéndo que se acababan las palabras de su boca se lanza a sus brazos susurrando- gracias-

Frida se acostó en su cama mientras Manny se quedó en la ventana de la habitación viendo la noche de la ciudad Milagro. Ver aquella ciudad tan pacífica, tan tranquila, cualquiera que la viera en aquellos momentos pensaría que no existen los villanos o los criminales en el lugar, por desgracias Manny no veía lo positivo de aquella tranquilidad. Se daba cuenta de que ningun villano se había atrevido a salir de sus escondites por temor al enemigo de las sombras, seguramente ya se había corrido la voz de que era Django quien era el artista del mal disfrazado de un anónimo que causaba terror y horror a cualquiera que oyera hablar de él. Manny reconocía que el malvado nieto de Sartana se había vuelto más fuerte que nunca, y que su mente invadida por la ira y la venganza lo llevaría a perseguirlo eternamente hasta lastimar a sus seres queridos como Frida, o a apoderarse de la Ciudad Milagro. No había vuelta atrás, estaba consiente de que la próxima vez que lo encontrara cara a cara tendría una batalla épica entre el bien y el mal, y no se terminaría hasta que uno de los dos haya muerto, y Manny imaginaba las atrocidades que causaría Django si llegaba a perder la batalla: La ciudad Milagro en llamas, todos los habitantes siendo esclavos o torturados, varios esqueletos bandidos bailando sobre las tumbas de su familia, y el desangrado cadáver de Frida debajo de los pies del maléfico esqueleto. Manny debía detener a Django antes de que atacara otra vez. Habían pasado unas dos horas y Manny trataba de mantenerse despierto, el cansancio era demasiado, había tenido que recorrer la ciudad entera para llegar a casa de Frida, sin contar todo el tiempo que estuvo en la guarida de la mafia mostacho, pero él hizo un juramento de proteger a la peliazul y aunque estaba consiente de que debía cumplirlo, no pudo evitar entre cerrar sus ojos un momento. Manny estaba a punto de caer en profundo sueño cuando la voz de Frida lo despierta.

-¿Manny? Manny despierta-

-¡Ah!- despierta asustado Manny- ¿Que pasó? ¿Estás bien? ¿Nos atacan?-

-Tranquilo, perdón por despertarte pero estabas a punto de caerte por la ventana-

-¿Enserio?-

-Si, que bueno que no puedo dormir, sino de seguro te habrías lastimado-

-Gracias Frida ¿Por qué no puedes dormir?-

-No lo sé, quizás no quiero que sea mañana-

-¿Por qué?-

-Porque no quiero irme de la ciudad Milagro, no quiero ir a Michoacán-

-Pero a tí te fasina visitar a tu Tía Rosita, siempre que vas a su casa te da churros-

-Lo sé, pero no quiero dejarte sólo Manny, y más desde que confesamos lo que sentimos por el otro. Quiero quedarme contigo Manny, creeme que si me fuera ni siquiera todos los churros del mundo me harían feliz. Te amo Manny-

-Yo también te amo Frida, y quiero estar contigo siempre pero por esta ocasión le doy la razón a tu papá. En este momento, estar cerca de mí es un peligro. Creeme que es mejor que salgas de la ciudad Milagro, estoy seguro de que Django no te seguirá hasta Michoacán-

-Pero a mí no me importa lo que me pase, con tal de no abandonarte soportaría lo que fuera-

-Pero Frida ¿Viste lo que Django iba a hacerte? Te juro que si algo te pasara me volvería loco, nunca me lo perdonaría. Yo soy capaz de dar lo que fuera por tí-

-Pero Manny yo...-

-Escucha Frida- Manny toma las manos de Frida apretándolas con mucha fuerza y mirándola a los ojos- Prometeme que mañana no harás ningún truco o estafa para evitar ese viaje a Michoacán-

-No puedo prometértelo Manny, si lo hiciera es como dejar que me separaran de tí para siempre-

-Pero no es para siempre Frida, recuerda que tu papá dijo que en cuanto atrapen a Django, tu volverás a la ciudad Milagro-

-¿Y si mintió Manny? ¿Qué pasaría si mi papá no me dejara volver a la ciudad Milagro nunca?-

-Pues si eso pasa, te buscaré por todo el mundo hasta encontrarte. Recuerda que yo también quiero estar a tu lado Frida, no dejaré que nada ni nadie nos separe. Yo te prometo detener a Django y asegurarme de que nunca te lastime para que vuelvas a la ciudad Milagro y estemos juntos, pero para eso necesito asegurarme de que estarás a salvo, sólo prométeme que mañana irás a Michoacán-

-Pero Manny...-

-Por favor Frida- Manny siguió viendo los ojos azules de Frida tratándo de convencerla, la peliazul por un momento se quedó en silencio pensando la situación hasta que responde moviendo ligeramente los labios.

-Esta bien Manny, prometo que mañana me iré a Michoacán, pero júrame que si no vuelvo me buscarás-

-Te juro que lo haré Frida-Dice esto mientras se aferra a Frida con sus brazos- Juro que lo haré-

Manny y Frida permanecen abrazados el uno al otro hasta que terminan acurrucados el uno en el otro completamente dormidos. Esta vez, Manny no tuvo pesadillas, durmió tranquilamente en los brazos de su amada Frida, quien correspondía su amor con la misma intensidad y pureza que él y mientras se sentían tan cerca del otro, deseaba que la noche nunca terminara para no tener que separarse sin saber cuando volver a estar juntos.

El sol salió del horizonte lentamente, y sus rayos alumbraron los ojos de Manny despertándolo de su sueño profundo. Somnoliento se da cuenta de que se quedó dormido en los brazos de Frida, y sonrojado se apoya sobre su cabeza divertido y cómodo de estar junto a su amada peliazul. Pronto el sol termina de salir iluminando por completo a la ciudad Milagro y Frida comienza a abrir los ojos para descubrirse acurrucada en el pecho de Manny, lo cual la pone muy nerviosa y se levanta de golpe mientras se separa de él.

-Jajajaja- Reía divertido Manny- Buenos días dormilona-

-M-Manny- dijo Frida completamente sonrojada- Bu-buenos días-

-¿Dormiste bien?-

-Si ¿Y tú?-

-También, nunca pensé que tu cabeza fuera tan cómoda jajaja-

-Perdón si te incomodé Manny, sin darme cuenta me quedé dormida-

-Esta bien Frida, además, no me incomodó, de echo me agradó, jejeje-

-A mí también jajaja- Por un minuto Manny y Frida rieron divertidos, pero pronto voltearon sus miradas al sol dándose cuenta de que había amanecido y consientes de que en pocos minutos, Emiliano Suárez vendría por su hija para llevársela lejos sin saber cuando volverían a verse.

-Ya amaneció Frida- dijo Manny deprimido y desanimado.

-Lo sé Manny-responde Frida- Muy pronto llegará mi papá para llevarme a Michoacán, y quien sabe cuando vuelva a la ciudad Milagro-

-No lo veas de ese modo, piensa que lo positivo de esto es que no le darás la oportunidad a Django de lastimarte-

-Tienes razón, aparte te prometí que me iría a Michoacán, estoy consiente de que debo salir de la ciudad Milagro-

Manny se queda un momento con Frida hasta que ve por la ventana una camioneta de la policía en frente de la residencia Suárez. Desde la habitación ambos logran ver con claridad que sobre el vehículo se encuentran Anita y Nikita, las hermanas de Frida, con sus uniformes de cadete de policía; también se distinguen dos policías en la parte trasera y otro al volante y bajando por la puerta se encuentra el jefe de policía Suárez dirigiéndose a la casa para recoger a su hija e irse lo más pronto posible.

-Manny- dice Frida desanimada- Ya llegó mi papá, será mejor que te vayas porque si descubre que pasaste la noche aquí te hará pinole-

-Si tienes razón. dijo Manny casi rompiendo a llorar- Es hora de despedirnos, te extrañaré Frida-

-Yo a tí tambien Manny- Y sin más palabras que decir Frida se lanza a los brazos de Manny rompiendo a llorar y dejando caer sus lágrimas sobre el pecho del moreno, él le acariciaba el pelo mientras que ella se aferraba a su cuerpo- Manny, no olvides tu promesa-

-No lo haré Frida-

-Pero más que nada, no olvides que te amo, y que hago esto por tí Manny-

-Yo también te amo Frida, y recuerda que siempre lo haré- Dicho esto Manny se separa un poco de Frida para tomarla ligeramente de la barbilla y entregarle un beso que sella la promesa de volverse a ver. Frida corresponde al beso mientras sus lágrimas corren por sus mejillas deseándo que ese momento nunca acabara, pero es interrumpido por el timbre de la puerta y el grito de su papá llamándola para que bajara.

-¡Mija! ¡Despiértate! ¡Ya es hora de irnos!-

-Ya voy papá- grita Frida mientras suelta a Manny, dejándolo escapar por la ventana y escabullirse entre los árboles para pasar al tejado del vecino y desde ahí ver como aquella camioneta de policía se alejaba con Frida hasta perderse entre la multitud de autos y personas. Al perder de vista la camioneta Manny limpia las lágrimas de sus mejillas y transformándose en El Tigre se dirige a la prisión de Sartana, estaba seguro de que ella le diría donde se escondía su malévolo nieto. Rápidamente se dirige a su guarida saltando los tejados y balanceándose en los edificios. Al llegar decide actuar rápido y directo y tumba la puerta de un golpe.

-¡Sartana! Ahora mismo me dirás donde...-Pero al entrar se da cuenta de que la huesuda no se encuentra sentada en su trono como acostumbraba, ni siquiera los esqueletos bandidos que limpiaban las celdas se encontraban en su lugar. Retirando sus garras comienza a buscarla por todos lados- ¿Sartana? ¿Sartana donde estas? ¿Si estás escondida te sugiero que salgas, no tengo tu tiempo- Pero lo único que escuchaba Manny, era el eco de su voz resonando en toda la prision. Manny comenzaba a desesperarse y a sentir una gran impotencia, si Sartana o sus bandidos esqueletos no estaban ni para cuidar su guarida, es porque algo terrible debió haber ocurrido. Cuando el moreno estaba a punto de retirarse logra escuchar el sonido de unas voces acercándose al lugar. Nervioso comienza a pensar en que hacer, quedarse parado o esconderse, pero tres segundos después reacciona y se esconde debajo de una montaña de monedas. Quitándo unos centavos de sus ojos logra distinguir a tres bandidos esqueletos que discutían entre ellos.

-No lo puedo creer- dice uno de ellos- Pasamos toda la mañana buscándola y no la encontramos otra vez-

-¿Donde creen que se encuentre?-pregunta el segundo

-¡Pues no sabemos idiota!-respode el tercero- Si supiéramos donde esta Sartana, no estaríamos buscándola como idiotas por toda la ciudad-

-El capitán se enojará cuando le digamos que todavía no la encontramos- dice el primero temeroso

-Podríamos decirle que estuvimos ocupados con la mudanza de la guarida-

-¿Mudanza?-murmura Manny sin darse cuenta que pensó en voz alta.

-¿Escucharon algo?-preguntó el primero

-Yo no oí nada- dijo el segundo- De seguro es un gato-

-¡Oigan!- gritó una voz atras de los tres esqueletos, era otro esqueleto bandido, sólo que éste lucía un traje de general- ¿Qué demonios hacen aquí? ¿No deberían estar buscándo a Sartana tal y como nos ordenó el amo?-

-Esque- responde el tercero titubeando- No nos dio tiempo ¿verdad?-

-Si es cierto- confirmó el primero- Estuvimos muy ocupados cargando las cosas del lugar a la guarida del señor Django-

-¿¡Django!?- gritó Manny por accidente.

-¿Que fue eso?- preguntó el capitán- ¿Escucharon algo?-

-No señor, al principio también escuchamos algo pero creemos que es un gato-

-Ya veo ¿Que estan esperando? ¡No se queden ahí parados y búsquen a Sartana!-

-Pero debemos llevar todo este oro a la nueva guarida del señor Django antes de que llegue-

-Él no vendrá en un rato, me dijo que saldría a recoger a la nueva huésped del escondite-

-¿La nueva huésped?-pregunta uno de ellos- ¿Quién es ella?-

-No me dijo con claridad, pero acabo de venir de la nueva guarida y vi que Django tiene una celda especial para la prisionera. Dijo que iba a divertirse con su nueva visita. Pero porqué se quedan parados trío de inútiles ¡Salgan y encuentren a Sartana de los muertos antes de que arruine los planes del amo!-

-Sí señor-respondieron los tres esqueletos al unisono mientras se retiraban del lugar dejando que Manny saliera del montón de monedas donde se había escondido. De repente el moreno tiene un mal presentimiento respecto a lo que escuchó sobre "La nueva huésped". Claramente estaban hablando de una prisionera, y por desgracia Manny sabía quien era.

-Hay no...¡Frida! ¡Debo salvarla!- Y sin pensarlo dos veces Manny se balancea velozmente destino a la carretera de la ciudad Milagro. El moreno sentía una gran desesperación y culpabilidad, no había pensado en el echo de que Django supiera que Frida iba a salir de la ciudad y al no hacerlo le estaría dando en charola de plata, la oportunidad perfecta para matarla, o peor, por lo que había escuchado, secuestrarla y torturarla hasta que le rogara la muerte. Deseperado e impotente Manny llega a la carretera y corre lo más rápido posible tratando de alcanzar la camioneta donde se encontraba Frida, él no estaría tranquilo hasta ver el vehículo con luces color rojo y azul. Pocos segundos después Manny ve a lo lejos una patrulla de policía que al parecer estaba estacionada. El moreno agradecía que se hubieran parado, así sería más fácil alcanzarlos y advertirles sobre Django. Manny se acercaba más y más a la camioneta viendo que la figura del vehículo aumentaba. Mientras corría se preguntaba porqué se habían detenido, quizas lo vieron correr y decidieron esperarlo, pero por desgracia, al llegar a pocos metros de la camioneta, logra ver que ésta se encuentra totalmente destruida, echa pedazos y envuelto en pequeñas llamaradas. Manny ve horrorizado la escena de muerte y destrucción que contemplaba frente a sus ojos. Era un echo, Django de nuevo le había ganado a El Tigre y había cobrado una víctima más. Con gran velocidad, Manny corre para buscar sobrevivientes, rogando que entre ellos se encuentre su amada Frida. Al entrar a esa escena, ve a Anita y Nikita Suárez tiradas en el suelo, desangradas y ahogadas en dolor.

-¡Anita! ¡Nikita!- Gritó Manny desesperado- ¡Respondan! ¿¡Que pasó!?-

-Ma-Manny Rivera- dijo Anita

-Algo terrible...-dice Nikita

-Ha ocurrido-

-Intentamos detenerlo-

-pero es-

-muy veloz- dijeron ambas gemelas antes de caer desmayadas mientras seguían desangrándose.

-Resistan por favor- rogaba Manny- buscaré a su papá ¡Señor Suárez! ¡Responda! ¡Donde esta!-

-¿Rivera? ¿Eres tú?- respondió una voz que provenía de abajo de la camioneta. Era Emiliano Suárez que agonizaba de dolor mientras traía todo el peso del vehículo encima de sus piernas.

-¡Señor Suárez! ¿¡Esta bien!? ¡Déjeme ayudarlo!-Manny utiliza todas sus fuerzas para mover la camioneta logrando levantarla y liberar al Jefe Suárez- ¡Listo!-

-Rivera, me estas ayudando a pesar de que siempre te he tratado muy mal ¿por qué?-

-Porque yo amo a su hija y sé que ella sufriría mucho si a usted le pasara algo-

-Frida tenía razón, eres un buen muchacho Rivera, si tan sólo te hubiera escuchado no habría pasado esto-

-¿Qué pasó? ¿Donde esta Frida? ¡Dígame ahora!-

-Todo fue tan rápido, que no puedo creer que no pude hacer nada para evitarlo-

Flashback

En la carretera de la ciudad Milagro se distingue una patrulla de policía que va camino a Michoacán. Dentro de ella se encuentra Frida Suárez tratando de convencer a su padre de que ayudara a Manny a atrapar a Django.

-¡Enserio Papá!- gritaba Frida- Django es el enemigo de las sombras, lo descubrimos Manny y yo-

-¡Frida!- gritó Emiliano- ¡Te dije que te alejaras de ese chamaco! ¡Gracias a él ese villano te atacó y hasta rompió la ventana! ¡Cómo me pides que trabaje con Rivera para atrapar a ese esqueleto!-

-¡Papá! ¡Deja tu maldito orgullo! ¡Manny es muy fuerte y sé que detendrá a ese maniaco! Pero le sería más fácil si tú le ayudaras, así podría volver a la ciudad Milagro muy pronto-

-Eso si que no jovencita, la ciudad Milagro es muy peligrosa, en cuanto atrape a ese criminal me transferiré a Michoacán y nos mudaremos ahí-

-Pero papá, ¡Quiero volver a la ciudad Milagro!-

-¿Por ese chamaco Rivera? ¿Por qué quieres estar con ese niño problema?-

-¡Porque yo amo a Manny!-Antes de que Emiliano Suárez tuviera la oportunidad de explotar de ira, una figura siniestra aterriza en el cofre del auto y encaja sus garras en el motor, haciendo que la camioneta se estrellara, dejando a los policías que los acompañaban, completamente inconsientes y heridos. Por suerte Emiliano logró saltar del auto con Frida en sus brazos y gracias a su entrenamiento de cadetes las gemelas pudieron salverse también.

-¡Quién demonios eres tú!-Dijo Emiliano completamente furioso- ¡Sal de donde quiera que estés!-

-Vaya, así que éste es el gran jefe de policía Suárez-dijo aquella figura siniestra mientras iba saliendo del humo y revelaba su identidad ante los Suárez.

-¡Django!- Gritó Frida aterrada al ver su esquelética figura.

-Entonces era cierto-dijo Emiliano- Tú eres el maldito que quiere matar a mi pequeña Frida. Tal vez no me conozcas pero te informo que soy famoso por hacer pinole a los villanos-

-Y yo jefe, soy famoso por mi sed de sangre- Y dicho esto Django jala una de las cuerdas de su guitarra lanzando un rayo negro que hizo explotar el lugar dejando completamente mal herido a Emiliano.

-Nadie lastima a nuestro papá- dijeron las gemelas al unisono lanzando una patada a Django que fácilmente logró esquivar y con sus puños deja agonizando a las hermanas de Frida.

-Fue demasiado fácil- decía Django mientras frotaba sus manos- Sabes Frida, la próxima vez que tu familia quiera enfrentarme diles que entrenen más-

-No te saldras con la tuya Django, Manny te detendrá y acabará contigo-

-No si antes yo acabo contigo-

-Nadie toca a mi Frida ¡Nadie!-y aún con sus heridas sangrantes Emiliano pelea contra Django lanzándole puñetazos, mas la fuerza sobrenatural del esqueleto logra vencer al jefe de policía quien cae agonizante de dolor y sufrimiento. Frida corre rápidamente hacia su padre para ayudarlo, pero sin que se diera cuenta Django comienza a mover la camioneta para aplastarlos, mas Emiliano, al darse cuenta del peligro, empuja a su hija salvándola de una muerte segura mientras él se sacrifica sufriendo ese dolor por ella.

-¡Papá! ¡Noooooooo!- Grita ahogada en lágrimas la pequeña peliazul mientras ve a su padre inconsiente- ¡Resiste por favor!-

-Jajajajajaja Frida, mejor no pierdas tu tiempo, si yo fuera tú, huiría tratando de salvarte, porque te aseguro que lo que te haré a tí es mucho peor-

-¡No me importa lo que sea que me hagas! ¡Quizás tu sí huirías de una batalla, pero yo no soy una cobarde como tú!-

-¿Cómo me llamaste?-

-¡Cobarde! ¡Y no te tengo miedo Django, sé que Manny te detenrá-

-Frida Suárez, planeaba matarte para que mi venganza estuviera completa, pero pensé que sería más divertido si hago que el sufrimiento de Rivera dure más tiempo-

-¿A que demonios te refieres?-

-¡A esto!- De repente Django desaparece en una nube de humo negro mientras suelta una risotada que hace temblar a Frida, desesperada lo busca a los alrededores, pero su carcajada retumba por todos lados. Hasta que éste aparece atrás de ella y la golpea en la cabeza provocándole un desmayo.

-¡Mi Frida!- gritaba Emiliano- ¡Que vas a hacerle monstruo!-

-Me divertiré con ella mientras Rivera llega a rescatarla, dile que se apresure porque si no encuentra mi guarida antes de la media noche, mataré a su adorada Frida Suárez, jajajajajaja- Y dicho esto Django toma en brazos a Frida y desaparece con ella mientras una nube de humo rojo los rodea y se desvanece junto a ellos.

Fin del Flashback

-Y así fue como ese maldito se llevó a mi pequeña Frida- relata sollozando mientras coloca su mano en el hombro de Manny- ¡Rivera! Me duelen mucho mis piernas, creo que estan rotas, así nunca podré encontrar a mi Frida, te suplico que la encuentras y la salves de ese malnacido antes de que la lastime. Ri-Rivera salva a mi hija-Y cerrando lentamente sus ojos Emiliano Suárez cae inconciente y adolorido al pavimento.

-No...¡Fridaaa! ¡No se preocupe señor Suárez! ¡Rescataré a Frida de las garras de Django de los muertos! ¡Lo juro por mi vida!

Continuará...