GOMENEEEEEEEEE
Leí un poco del capítulo anterior y la verdad no me gusta la forma en la que narré las situaciones, pude utilizar palabras más "delicadas" (por así decirlo) en algunas partes y tengo faltas ortográficas, pero es que e tenido días algo apretados, con estudios, carpetas, gimnasia, tareas, etc. Pido disculpas por eso :c
También e notado que hay nuevos lectores ¡! :333
Muchas gracias a todos por sus reviews!, aun que no pueda responder, siempre los leo, ya sea en la calle con mi celular o incluso en las horas libres dentro de mi colegio.
ARIGATOOOO! :33
Capítulo 7: Mi primera cita
Rin salía de su habitación, pero se detuvo a mitad de pasillo, con la mirada baja. Esto se debió al sonido de la puerta del cuarto de su gemelo. Se quedo allí, seriamente, esperando recibir un saludo, un abrazo, algo que le diese a entender que para su gemelo aquello que sucedió el día anterior fue más que un juego, que lo que ella sintió en ese momento fue mutuo. Él se detuvo, la observó unos segundos seriamente, pero no era una mirada fría si no como si estuviese angustiado. Sus pupilas se movieron velozmente hacia una esquina de la casa y comenzó a caminar lentamente mientras bajaba su cabeza. Paso por detrás de la chica, cuyos ojos se inundaron en lagrimas. Nada, ni un simple "hola".
-Después de todo…Creo que eso solo nos distanció más…-. Pensaba ella, llevando una mano a su boca y mordiendo sus uñas. Él, dejo un pequeño espacio en lugar de cerrar la puerta del baño totalmente. Por ese pequeño espacio observó a la chica unos segundos con un pequeño brillo en sus ojos y cerró la puerta lenta y silenciosamente. Ella no lo había notado, así que simplemente volvió a su habitación.
-¡Chicos dense prisa!-. Gritaba la madre desde el comedor, moviéndose de aquí para halla. Rin se vestía mientras las lágrimas corrían por sus mejillas. Terminó de colocarse el uniforme y corrió hacia la puerta secando sus lágrimas. La puerta se abrió al mismo tiempo que lo hacía la del baño, dejando a ambos gemelos enfrentados, mirándose uno al otro.
-Tienes los ojos rojos..-. Ante el comentario de Len, Rin sonrió.
-¿Usaras el baño?-. Preguntó, intentando cambiar la conversación. Cosa que Len notó rápidamente, pero solo negó con su cabeza levemente. No quería obligar a la chica a decir algo que no quería o simplemente, quizá no podía contenerla debido a que su estado de ánimo tampoco era el mejor, pero por un segundo pareció dispuesto a intentarlo.
MÁS TARDE EN EL COLEGIO…
Rin se encontraba sentada en una mesa en la caferetia, acompañada por sus fieles amigas IA y Miku, como siempre lo hacía. Pero su rostro parecía reflejar molestia y su mirada de odio se dirigía hacia la mesa que estaba en frente. Mientras IA y Miku reían de sus chistes, Rin presionaba fuertemente el vaso de café que estaba en su mano. Allí, en aquella mesa se encontraban sentados Lily y Len. La chica reía felizmente mientras que Len se limitaba a responder "si, no, hmp, ujump" mientras tomaba una lata de bebida energética. Lily colocó una mano en el hombro de Len y en ese momento, el vaso que tenía Rin se rompió, mojando todo su uniforme. Todos los que estaban en la cafetería dirigieron su mirada hacia la mesa del trío de amigas, mientras que IA cubría su rostro y Miku mantenía su cabeza baja, cubriendo su rostro con su cabello. La chica rubia estaba sonrojada, avergonzada, dirigió su mirada Lily, notando como la chica reía de forma delicada y disimulada. Len solo observó a Rin, sonrió de medio lado y sin borrar su sonrisa volvió a dirigir su mirada hacia la lata que tenía en su mano, notando que la actitud de Rin se debía a que estaba celosa.
-Lo sabía desde un principio…-. Pensaba Rin, dirigiendo su mirada de odio hacia Len ahora.
Miku, sin elevar su cabeza, le entregó un pañuelo a Rin para que se limpie un poco, mientras que los demás desviaban la mirada sonrientes. Len observó de reojo que Rin lo estaba mirando, así que dirigió su mirada a Lily y aprovechando que la chica estaba distraída la observo desde arriba hacia abajo, como si la estuviera examinando. Rin mostró gran asombro en su rostro. Al Lily observar a Len, él desvió su mirada y continuó bebiendo.
-Oye Len, e gastado mucho dinero en algo que quizá te interese…-. Lily tomó una bolsa con 5 latas de la bebida que estaba bebiendo Len. –Así puedes ahorrar más dinero-. Tomó una lata y luego le entregó a Len la bolsa, quien solamente la observó y continuó bebiendo en signo de rechazo. Rin, desde la otra mesa, colocó una mano sobre su boca para no reír. Lily observó rápidamente a Rin con un rostro que reflejaba claramente molestia. Lily quito una lata de la bolsa y se la dejo a Len en frente. Quitó la bolsa de la mesa e intentó abrir la lata que tenía en su mano. Al no poder abrirla, la tomo muy fuerte lo que provocó que cuando la abrió el líquido saliera rápidamente y mojara todo su uniforme. Len dio un pequeño sobre salto. Todos en la cafetería dirigieron su mirada hacia la mesa de Len. Rin, no pudo evitar pararse y comenzar a reír a carcajadas, señalando a la chica y riendo exageradamente. Al observar que las miradas ahora se dirigían hacia ella, se sentó lentamente en su silla. Lily bufó avergonzada. El timbre sonó.
-Toma-. Len le entregó un pañuelo y tomó en su mano la bebida que ella le había dejado sobre la mesa. Comenzó a caminar y al pasar por la mesa de Rin se detuvo unos
-¿¡QUE!?-. Pensó Lily, observando a Rin con asombro. La rubia victoriosa le mostró su lengua en signo de burla a su enemiga y se puso de pie al igual que sus amigas.
-Bueno, hora de entrar a clases-. Dijo Miku mientras las tres chicas comenzaban a caminar. De pronto, Rin se detuvo.
-Esperen…¿podrían acompañarme al baño?-. Pidió Rin, al notar que aun seguía algo mojada por el café. Las horas transcurrieron de forma rápida, ya era hora de salir del colegio. Al salir, Rin vio caminar hacia el lado contrario al de donde esta la casa de ambos, y no iba solo, estaba acompañado por Lily. Al parecer iban al parque, lo cual Rin notó.
-Después de lo que paso ayer allí…-. Pensaba Rin, intentando no llorar, mordiendo su labio inferior en signo de fuerza, para soportarlo. De pronto, sintió que alguien la tomo del brazo.
-Oye Rin, ¿quieres ir al parque?-. Ella sonrió al ver al peliblanco, o al menos eso intentó.
-N-No realmente-.
-¡Vamos!, será divertido-. Él comenzó a llevarse a la chica del brazo. La soltó y colocó su mano detrás de sus hombros. Por un segundo, a la mente de Rin volvió la imagen de cuando Len colocó su brazo de la misma forma, saliendo del parque de camino a casa, bajo la lluvia….Ese día fue tan perfecto. ¿¡Que estaba haciendo!?, eso esta mal, ahora estaba con Piko, no debía pensar en Len. Acaso….¿Eso era una cita?, ¿su primera cita?, no, para ser una cita ambos debían estar de acuerdo y en realidad, Piko la llevó casi a arrastras. Esos tipos de pensamientos invadían la cabeza de Rin, quien solamente suspiró levemente. Al llegar al parque, Rin se sentó en el columpio y Piko se posicionó detrás de ella. Comenzó a empujarla, la chica sonreía a medida que Piko la hacía llegar un poco más alto. Comenzó a reír, lo que provocó que Piko sonría, feliz por haber echo reír a aquella persona que tanto ama. Len pasó cerca de aquel lugar junto a Lily y se quedo observando a ambos chicos, algo sorprendido. La rubia a su lado sonrió con malicia y lo tomó del brazo. Len le dirigió a la chica a su lado una mirada fría, seca, seria. Piko detuvo el columpio y dijo en tono de broma…
-Me toca a mí-. Rin soltó una pequeña risa bajando del columpio. Len se acercó junto a Lily quien no parecía muy feliz.
-Que bueno, parece que se están divirtiendo-. Piko suspiró con una sonrisa mientras que Rin baja su mirada de forma sumisa. No quería volver a toparse con esa mirada de odio que siempre le lanza Len cuando esta….
-¿Celoso?-. Preguntó Piko. –Vamos Len, no hay que ser muy inteligente para darse cuenta de que te enamoraste de tu propia hermana, ¿no te da pena?-.
-Yo no me enamoré de ella…-. Len observó a Rin mientras decía estas palabras. No quería decir que ella si se sentía atraída por él, no quería que Piko se burlara de ella o algo similar. Rin elevó su cabeza y observó a su gemelo, mientras sus ojos se humedecían un poco. Al notar esto, Len no se compadeció, siguió observándola fríamente. Lily tenía una mirada algo triste. Jaló a Len del brazo y él se soltó violentamente. Se dio media vuelta y siguió caminando junto a Lily.
-…¡One more time!...-. Gritó Rin, haciendo que Len se detenga bruscamente por unos segundos. Luego, siguió caminando, haciendo que los ojos de Rin se inunden aun más. La chica comenzaba a ver de forma borrosa. Piko notó esto, mirando a Rin con una pequeña sonrisa y abrazándola. Rin correspondió el abrazo y sin poder evitarlo comenzó a llorar.
-No sé si se pueda morir tan solo de puro dolor-. Decía Rin, con voz algo cortada y llorando. Piko no borraba su sonrisa.
-Entiendo que te guste, pero necesita algo de incentivo para darse cuenta de las cosas-. Rin se apartó algo asombrada. Piko le mostró una sonrisa amable, secando algunas lagrimas. –Len aun no es conciente de todo el daño que te hace. Tranquila…-. Volvió a abrazarla. –Lo entenderás luego-. Rin, al escuchar estas palabras, aceptó con su cabeza. Mientras esto sucedía, Len llegó a la puerta de la casa de la que parecía ser una amiga ahora.
-Gracias por acompañarme-. Decía la chica algo angustiada. Len le sonrió levemente.
-Por cierto…Deberías ir a buscar a Rin. Se nota en su rostro que no esta bien, y creo que tu tampoco-. Len mostró algo de asombro ante las palabras de Lily, abriendo sus ojos ampliamente. Lily solo le sonrió. –Si, se lo que estas pensando. Que soy una chica muy bipolar…Después de confesarte mi amor, decirte esto es como un suicidio. Pero creo que ella te necesita, y en este momento tú la necesitas, y es evidente-.
-Yo no…-. Len se contuvo, por alguna extraña razón no terminó la frase. Lily soltó una pequeña risa.
-Esta bien, no digas nada. Nos vemos mañana-. Él aceptó con su cabeza y salió de allí, haciendo que la chica ojiazul suspire.
-Parece haz ganado nuevamente esta ves, Rin…-. Luego de decir esto seriamente, mostró poco a poco una pequeña sonrisa y bajo su mirada. Len caminó y caminó, con pasos cada ves más ligeros y decisivos.
-Que molestia-. Susurró, como si todo lo tuviese harto, sin detenerse, no iba a echarse hacia atrás ahora.
Rin se encontraba columpiándose sola. Pudo notar a alguien sentarse en el columpio de a lado, giro su cabeza para ver de quien se trataba. Era Len, quien solo miraba hacia el frente. De pronto, le dirigió su mirada y ahora ella era la que miraba hacia el frente.
-¿Una cita con Piko?, ¿enserio?-.
-En realidad yo no…Mira realmente no creo que deba darte explicaciones-.
-¿No?, venir justamente a este lugar, con él…-.
-Tu trajiste a Lily-.
-Yo solo la acompañé hasta su casa-.
-¿Eh?-. Preguntó ella con una leve sonrisa. Él negó con su cabeza en signo de reprobación mientras Rin intentaba ocultar su felicidad.
-¿Hiciste esto por celos?-. Rin negó con su cabeza.
-Noo…-. Su tono de voz la delataba, decía lo contrario. Él suspiró, se paro y le estiró su mano.
-¿A dónde quieres ir?-.
-¿eh?...-. Aceptó su invitación para ponerse de pie, tomando su mano y parándose.
-Lo que escuchaste-.
-Emm…¿Qué tal a la tienda que hay aquí cerca?, hay maquinas con minijuegos, luego podemos volver aquí y usar el sube y baja-. Él bufó.
-Vamos-. Comenzó a caminar. Rin lo tomó del brazo y él siquiera intentó apartarla o le dirigió una mirada dolorosa. Simplemente, siguió caminando, con su mirada en el camino, parecía no incomodarle. Llegaron a la tienda. Rin jalaba del brazo a Len hacia una maquina y él se dejaba llevar, siquiera intentó quitarla violentamente como realmente se hubiera esperado de él. Era una maquina de peluches, de esas que tienes que tomarlo con una garra. Len colocó una moneda y Rin quiso atrapar un peluche, pero no pudo. Hizo un pequeño puchero, Len la tomó por los hombros y la movió hacia un lado. Colocó una moneda y quitó un peluche, justo el que Rin quería.
-¡WOW!-. Ambos se quedaron mirando el peluche que había salido de la maquina. Un pequeño osito rosa que tomaba un corazón rojo con sus patitas delanteras.
-¿Qué tanto esperas?, tómalo-. La forma en la que Len le decía "te lo regalo" no era la mejor, pero hubiese sido peor que se lo hubiese quedado, ¿o no?. Rin tomó el peluche sonriendo. Él siguió caminando, de forma lenta para que la chica pudiese caminar a su lado. Rin corrió un poco para poder caminar juntos. Paseando por la tienda, Len se desvió hacia un pequeño local, lo que hizo que Rin lo siguiera. Allí parecían vender mochilas. Rin notó que Len se acercó a una mochila negra.
-¿Te gusta?-. Preguntó fríamente, ella soltó una pequeña risa.
-¡Len!...jajajajajaja, no puedes comprarle eso a una chica en una cita-. Len solo la observaba de forma fría, por lo cual ella dejo de reírse y aclaró su garganta. Rin se acercó a una mochila rosa, muy bonita, llena de brillos. Len le quitó la mochila de las manos violentamente a Rin y se dirigió a caja. Donde la chica le cobro dinero y le dio la mochila en una bolsa. Len tomó en sus manos la bolsa que la chica le daba. Se dirigieron a un pequeño restaurante que había dentro del supermercado para comer algo y luego volvieron al parque. Rin señaló el sube y baja.
-Estás loca, no voy a subirme-. Ante las palabras de Len, Rin mostró una expresión algo triste. –Tengo una idea mejor-. Tomó a la chica del brazo, sorprendiéndola un poco y llevándola a un pequeño río no muy lejos. Se sentaron bajo un árbol para disfrutar un poco.
-El agua se ve tan cristalina y linda…-. Decía Rin, sentada a lado de su gemelo.
-Antes solía venir aquí, me relajaba mirar este pequeño río mientras escuchaba música don auriculares-. Confesó Len, sin apartar la vista del río, mientras Rin lo observaba con una leve sonrisa.
-Ya veo-. Fue lo único que dijo la chica, ella se puso de pie y se acercó un poco más al río, sintiendo la brisa en su rostro mientras movía sus cabellos. Len la observó como embobado unos segundos, la chica estaba de espaldas a él, así que el chico sonrió levemente sabiendo que su gemela no lo notaría. Ella abrió sus ojos lentamente y sonrió de forma leve. Volteó y corrió a sentarse a lado de su gemelo nuevamente.
-Nee, ¿mamá y papá estarán preocupados?-. Len suspiró.
-¿Quieres volver a casa?-.
-¡NO!...digo…No es eso es que…No lo sé…-. Él la observó seriamente y ella lo imitó. Cuando Len dirigió su mirada hacia los labios de la chica, el silencio se torno algo incómodo así que Len desvió la mirada hacia el río para no incomodar a Rin. Ella sonrió levemente y se puso de pie.
-Len…-. Al escuchar su nombre, él se puso de pie.
—Len volvamos a los columpios de hoy-.
—¿Por qué?-.
—¡Vamos!-. La chica daba pequeños saltitos como una niña de 7 años pidiendo caramelos, intentando convencer a Len con su aegyo. Él bufó molesto y ella sonrió victoriosa. Al llegar al parque, Rin señaló el columpio.
-Quiero mostrarte algo, tú me dijiste que querías sentir más hace algún tiempo, que querías experimentar lo que era la ansiedad y otros sentimientos. Hiciste de este un día muy feliz para mi, así que sube, también quiero que este día sea especial para ti-. Len se sentó en el columpio con un rostro inexpresivo, pero curioso por saber que diría o haría la chica. Ella comenzó a empujarlo.
-Cierra tus ojos-. Pidió la chica, el obedeció. -¿Lo sientes?, ¿Cómo un cosquilleo en el estomago? -. Len tomó aire lentamente. Rin comenzó a empujarlo un poco más alto.
-Ábrelos cuando estés arriba-. Len obedeció, lo que se veía era hermoso. -¿No sientes que vas a tocar el cielo?-. Len sonrió, mostrando un poco sus dientes, cerrando y abriendo los ojos cuando llegaba a lo más alto. Detrás de unos arbustos, la madre estaba espiando a sus hijos.
-No lo veo sonreír así desde que era un niño…-. Pensaba la madre, sorprendida, pero con una pequeña sonrisa. Decidió marcharse, decidió que era hora de dejarlos a solas, aun si ellos no sabían que ella estaba allí.
-Ahora suéltate de una mano-. Ordenó Rin sin dejar de columpiarlo. Len obedeció y volvió a tomar el columpio con ambas manos para no caer.
-¿Sientes el miedo?, es el miedo que siento yo de despertarme y encontrarme contigo cada que el día anterior lo pasamos bien juntos-. Ante la confesión de Rin, Len detuvo el columpio con sus pies y la chica dejo de empujarlo. Volteó a ver a la chica con seriedad. Rin abrazó a Len.
-¡Te prometo hacer lo imposible por hacerte sonreír de esta manera, te haré desear estar conmigo tanto como yo contigo, o más si es posible!-. Se formó un pequeño silencio. Len se mantuvo serio unos segundos, luego sonrió, le causó un poco de gracia lo que dijo Rin, pero solo se limitó a sonreír levemente. Ya era hora de volver a casa así que los chicos se encaminaban a su hogar. Len se detuvo, quitándose la campera del colegio y entregándosela en lugar de colocársela por los hombros. Rin suspiró rendida y aceptó la campera. Len se quedo mirando a Rin, ella debido a su incomodidad evitaba un cruce de miradas, observando hacia en frente o hacia el suelo, sonrojada. Len, notando esto, desvió su mirada. Llegaron a la casa y se adentraron lentamente.
-¡Hola chicos!, su padre y yo debemos irnos-. Decía la madre apresurada. –Tienen comida en el refrigerador-. Len colocó la bolsa con la mochila y el oso en el sofá. La madre se llevaba al padre de ambos chicos jalándolo del brazo.
-¡HooOOOoola chicos!-. Saludó como pudo mientras era llevado hacia la puerta. Los padres se fueron, así, sin más. Len bufó molesto mientras cerraba la puerta ya que sus padres parecían tan apresurados (o al menos su madre) que habían olvidado cerrarla. Rin tomó la bolsa y comenzó a subir las escaleras para guardar los regalos en su cuarto. Al llegar a su habitación colocó la bolsa en su cama y se quitó la campera de su hermano mientras el se adentraba en la habitación de la chica.
-Len…Tenía que entregarte esto…-. Le dio la campera la cual él tomó en sus manos. Él se sentó a los pies de la cama de Rin.
-¿Y bien?-. Preguntó frío. Ella se sentó a su lado.
-¿Bien que?-. Ella devolvió la pregunta. Hubo un pequeño silencio e intercambio de miradas, pero esta ves no sentía esa incomodidad. Len se acerco lentamente al rostro de Rin y beso sus labios de forma tierna y dulce. La chica correspondía de la mejor forma posible debido a que era su primer beso. Len se apartó un poco para respirar en lo que mordía su labio inferior, saboreando ese beso como si hubiese mordido una naranja, haciendo que la mirada de Rin se dirija hacia las expresiones del chico, haciendo que un pequeño cosquilleo recorra todo su cuerpo. Él volvió a acercarse, besándola de forma aun más lenta, permitiéndole a la chica guiarse para poder besarlo mejor. Colocó una de sus manos en el rostro de Rin, acariciando la mejilla de la pelirubia con su pulgar. Un beso tan dulce, tan tierno, tan sentido, un beso tan….Perfecto. Ninguno parecía querer apartarse de los labios del otro. Len sonrió en medio del beso y se apartó un poco, aun que al abrir los ojos no pudo evitar dirigir su mirada hacia los labios de Rin una ves más.
LEN RECUERDOS….
-Ábrelos cuando estés arriba-. Len obedeció, lo que se veía era hermoso. -¿No sientes que vas a tocar el cielo?-. Len sonrió, mostrando un poco sus dientes…
FIN DE LOS RECUERDOS…
-Si, lo siento…-. Susurró Len, confundiendo a la chica sonrojada.
-¿Qué?-. Len se apartó del todo. –No, nada…-. Le sonrió.
-No puede ser, estamos solos en mi cuarto…-. Pensaba Rin, sonrojando aun más, colocando una mano en su propia mejilla.
-No pasará de la manera en que mi madre quiere-. Insistió Len, como su hubiese leído los pensamientos y mirada de Rin. La chica suspiró, sucedió un nuevo cruce de miradas en un silencio que parecía eterno, pero bastante cómodo.
-¿No te gusto?-. Preguntó Len sonriendo de una forma algo sexy. Rin aceptó con su cabeza sonrojada. Y la verdad es que…¿a que chica no le hubiese encantado un beso así?, al parecer Len era muy buen besador. Rin mordió su labio inferior. Intentó elevar su mirada pero sus ojos parecían tener vida propia, dirigiéndose no solo a los labios de Len, si no bajando por su cuello. Tenía dos botones de la camisa desabrochados por lo que se podía ver un poco su pecho. Rin cubrió su rostro con ambas manos, avergonzada. Len solo la observaba con una leve sonrisa, disfrutando del espectaculo.
-¡Vete de mi cuarto!-. Ordenó Rin, haciendo que Len sonría aun un poco más. Rin quitó las manos de su rostro y Len elevó un poco su camisa, mostrando su vientre. Len tenía un físico muy bien trabajado por lo que Rin no pudo evitar mirar. Comenzó a subir su camisa lentamente, torturando a la chica.
-¡LEEEN!-. Le gritó, cubriendo su rostro con ambas manos nuevamente mientras su cuerpo temblaba un poco. Len se detuvo bajando su camisa. Se acercó a la chica y le susurró al oído con una sonrisa pícara…
-¿Tan nerviosa te hago sentir?-. Un cosquilleo extraño volvió a recorrer todo el cuerpo de Rin, quien no pudo volver a dirigirle su mirada a Len y notar como el chico humedecía sus labios. Ella mostró gran asombro en su rostro, se puso de pie, tomó al chico del brazo obligándolo a pararse y lo saco a empujones de la habitación, cerrando la puerta. Él sonreía de forma burlona una vez afuera. Su sonrisa se borro cuando pudo colocar una mano sobre sus labios. Rin se encontraba apoyada en la puerta, con ambas manos sobre su pecho como si su corazón fuera a mil por hora y respirando agitadamente. Su rostro estaba rojo a más no poder.
CONTINUARA...
