¡Holaaaaaaaa a todos! POR FIN, despues de mucho tiempo, perdon por la demora - termine por fin el capitulo final, Muy bien espero no se aburran :3 disfrutenlo.
Fairy tail pertenece en su totalidad a Hiro Mashima.
Capitulo 7: Conclusiones
Su cerebro no terminaba de asimilar lo que pasaba, todo paso muy rápido, esa maga que le quitaba el sueño estaba besándolo, jamás imagino que ella fuera quien diera el primer paso, algo que deseaba pero que no se atrevía ni a pensar en ello por vergüenza, el solo se entrego a aquel beso, un beso ahogado que quería salir hace mucho y por fin tenía su aparición.
Cuando sus cuerpos pedían oxigeno se separaron, y se miraron a los ojos, el no sabía que decir, las palabras no salían de su boca, la maga solo se recostó en su pecho y dijo casi susurrando:
-Nunca te alejes de mi Gajeel- mientras se aferraba a él.
-Si te alejas no se qué haré- dijo mientras lo apretaba más fuerte.
El la abrazo y le dijo al oído:
-Nunca me alejare enana- su tono era suave y dulce, algo raro en el, algo que solo esa pequeña maga podría conseguir de aquel tosco y rudo mago.
Estuvieron un rato abrazados, hasta que la maga se levanto, le dedico una sonrisa al mago y dijo:
-Descansa Gajeel, iré por algo de agua y tu medicina-
El mago la miro y dijo:
-La única medicina que necesito eres tu enana, Gihi- y rió de lado.
La maga se sonrojo bastante, inflo sus cachetes y dijo:
-¡Idiota!-
El mago soltó otra risa, ella salió del cuarto lo miro y sonrió.
El solo se dejo llevar un rato más por el cansancio y cayo dormido.
Al otro día ya estaba curado, o más bien solo estaba siendo testarudo y se quería ir del hospital, extrañaba a su "maldito" gato que tantos problemas le causa, aunque esta vez le debía una por haberlo metido en aquella misión con su enana, extrañaba las peleas del gremio, incluso extrañaba al idiota pervertido y al ruidoso de Salamander, ¿A Salamander? Eso del amor lo estaba ablandándolo demasiado, pero la única que vería ese lado "débil" de el seria su maga de escritura solida.
-Buenos días Gajeel, parece que ya estas mejor- dijo Levy con una gran sonrisa.
Ella dormía en un hotel al lado del hospital, y desde la mañana iba a cuidar al Dragon Slayer.
-Buenos días enana- dijo el mago mientras se levantaba de la cama, estaba un poco adolorido, lo atribuyo a estar tanto tiempo acostado, en vez de a sus lesiones.
-¿Estás bien Gajeel? no es bueno que te levantes aun, debes descansar- dijo la maga mientras lo ayudaba a tenerse en pie, como cuando salía de un tren.
-Descuida, ya estoy bien, solo necesito caminar un rato, este maldito hospital me aburre- dijo el mago de hierro.
-Está bien Gajeel, hare los papeles para que te saquen de aquí, estoy hospedada al lado, así que descansaras ahí, nos iremos mañana, ¿Está bien?- dijo la maga de escritura solida mientras lo miraba.
Este chasqueo la lengua y asintió.
Cuando salieron del hospital Gajeel tenía suficiente energía para estar de pie por sí solo, Levy vio un pequeño restaurante en una esquina:
-Oye Gajeel, ¿Quieres almorzar ahí?-
-Yo no tengo hambre enana- dijo mirándola fijamente.
Ella inflo sus cachetes y se cruzo de brazos.
Al cabo de un rato Gajeel giro sus ojos se cruzo de brazos y acepto ir a almorzar, Ella lo tomo del brazo y lo llevo hasta aquel restaurante.
Si no tenía ningún punto débil, ahora tenía uno, ¿Pero como negarse a esa pequeña maga? Definitivamente ella lo volvía loco.
Ya en el restaurante la maga pidió un gran postre de chocolate.
-¿No pedirás nada Gajeel?- dijo la maga señalando el menú.
-No tengo mucha hambre enana, come tu- dijo mientras miraba el lugar.
Ella se entristeció un poco y el mesero se fue.
¿Acaso no le gustaba estar con ella? Pero después de aquel beso las dudas de la maga eran pocas y se disolvían fácilmente en su mente.
Sonrió de nuevo al ver al mago que tenia al frente.
Ella se termino su postre y dejo la cuchara al lado del plato, y siguió mirando al mago.
El se percato que lo estaba viendo y le pregunto:
-¿Pasa algo enana?-
Pero antes de que ella contestara el dijo:
-Esa cuchara se ve deliciosa- y sin preguntar a nadie se la comió.
-¡Gajeel!- Grito la maga y todos voltearon a su mesa, ella se encogió en sus hombros de la vergüenza, ahora sabía lo que sentía Lucy cuando Natsu se comía el fuego de las velas.
-¿No dijiste que no tenias hambre?- dijo la maga más calmada.
-Gihi, tal vez si, además esa cuchara se veía muy apetitosa- dijo con una sonrisa.
-¿Qué tenia de especial?- pregunto la maga aun hablando bajo para no llamar la atención de nuevo.
-Que tú comiste con ella, Gihi- dijo el mago con una sonrisa burlona.
Ella se puso bastante roja, el mago solo se rio, le gustaba molestarla.
Inflo sus cachetes y se cruzo de brazos, el mago la veía, hasta que se disculpo.
Al parecer ella encontró el punto débil del poderoso Dragon Slayer de hierro.
Salieron del restaurante y dieron una vuelta por un parque cercano, no hablaron mucho, solo estuvieron viendo el atardecer tomados de la mano y uno que otro beso fugaz, no necesitaban palabras para expresarse, ambos tenían una sonrisa un poco tonta en el rostro. Al regresar al hotel se fijaron que había luces en el camino, al parecer una pequeña caravana ambulante puso unas tiendas.
-Genial, un festival- dijo Gajeel bramando.
-¿Te molestan?- pregunto la maga que iba casi colgada de su brazo.
-Mucho ruido y gente, es molesto- dijo mientras bostezaba.
-A mi me parece divertido, quedémonos un rato- dijo la maga sonriendo.
El iba a discutir, pero sabía que al final terminaría cediendo, así que acepto, debía trabajar en ese control que tenia la maga sobre él.
-Guau, que hermoso peluche, mira Gajeel es un dragón de peluche- dijo la maga mientras señalaba un pequeño puesto.
-¿Lo quieres enana?, bien lo ganare para ti- dijo el mago con una sonrisa confiada.
-Buenas tarde señor, ¿Quiere ganar un espectacular premio para su novia?- dijo el dueño de aquel puesto.
La maga se ruborizo un poco, el Dragon Slayer solo chasqueo su lengua y le dio un billete al hombre.
-Muy bien enana, ese dragón es nuestro, Gihi- dijo mientras lanzaba una pelota contra unas botellas.
Después de varios intentos aun no podía derribarlas, no tenía mucha precisión por sus lesiones, o tal vez no estaba concentrado por la intensa mirada de esos ojos chocolate.
-Maldita sea, si no estuviera herido ya no estaríamos acá- bramo el Dragon Slayer enojado.
-Descuida Gajeel, vámonos- dijo la maga mientras se alejaba del puesto cabizbaja, pero el mago la tomo de la muñeca.
-¿Quieres el dragón no? Descuida enana, te dije que lo conseguiré, confía en mí- dijo el mago con una sonrisa confiada.
-Está bien Gajeel- dijo la maga con una gran sonrisa.
El se estiro un momento, y entonces lanzo la pelota y tumbo las botellas, y casi la tienda.
-T-tome su premio señor- dijo el tendero asustado.
-Gihi te dije que lo conseguiría enana- dijo con una sonrisa el mago mientras le entregaba el peluche.
-Sí, muchas gracias Gajeel- dijo la maga mientras abrazaba fuertemente el peluche.
Después de eso comieron un helado, aunque a Gajeel no le gustaba mucho, a Levy si, y eso era suficiente para él.
Ya era tarde y volvieron al hotel.
Al entrar vio una sola cama y un sofá, ya no le sorprendía después de tantas sorpresa de la albina, ya no le importaba.
-Lo siento Gajeel, no tenía planeado que vinieras aquí, así que alquile una habitación para uno.
-Descuida enana, puedo dormir en el sofá- dijo el mago y se quito la camisa, aunque estaba casi curado, estaba cansado.
-Si q-quieres podemos compartir la cama Gajeel- dijo la maga con un tono de voz tembloroso.
Este enrojeció al instante, aunque ya habían compartido la cama cuando los intentaron atacar, esta vez era distinto.
-Como quieras- dijo el mago y se recostó en la cama.
-Muy bien me cambiare- dijo la maga aun sonrojada y entro al baño.
El mago estaba más nervioso de lo que demostraba, pero esos nervios pronto desaparecieron.
La maga salió del baño ya cambiada, y vio a Gajeel profundamente dormido.
Estaba bastante cansado, aun no se había recuperado del todo y se durmió tan pronto se acostó.
Ella se acostó con cuidado para no despertarlo, simplemente se recostó en su pecho y se dejo llevar al mundo del sueño también.
Al otro día Gajeel abría los ojos, no había nadie en la habitación, no supo a qué hora se durmió, estaba muy cansado, pero ya se sentía mejor, de repente vio una nota en la mesa:
-Hola Gajeel baje a buscar el desayuno subiré en un rato, te quiero.
Levy-
Se sonrojo un poco, pero ya se estaba acostumbrado a esa cercanía con la maga se levanto y se ducho.
Levy volvía al cuarto con una bolsa llena de hierro, para Gajeel, este salía de la ducha, esta se sonrojo al ver al mago sin la camisa, aunque no sabía porque, ya lo había visto muchas veces así.
-Buenos días Gajeel- dijo mirando al suelo.
-Buenos días enana- dijo él mientras veía la bolsa.
-¿Qué tienes ahí?- le pregunto.
-Oh, esto es tu desayuno, son unas piezas de hierro- dijo con una sonrisa acercando la bolsa con el metal.
-Gracias enana, estoy hambriento- dijo con una sonrisa.
El se termino de vestir, y se dispuso a comer.
-Que bien sabe, gracias enana- dijo sonriendo.
-Me alegra que te guste- dijo la maga muy alegre.
-Pero, el hierro más delicioso que he probado es que me hiciste en tenroujima, gihi- y sonrió de una manera que se podría llamar picara aunque se veía un poco perversa en la cara de Gajeel.
-¿En serio? Si quieres puedo hacerte un poco- dijo un poco avergonzada la maga.
-gihi, en este momento quiero otra cosa- dijo el mago y se acerco a ella dejando el trozo de metal en la mesa.
Ella cerró sus ojos y sentía como sus labios hacían contacto don los del mago, cuando se separaron para respirar, la maga dijo:
-tu boca sabe a hierro- y se recostó en el mago.
-Lo siento enana, acabo de comer ¿Te molesta?- le pregunto mientras la rodeaba con su brazo.
-Para nada- dijo la maga y lo beso de nuevo.
Después de un rato ya estaban listos para irse.
Levy cargaba la mayoría del equipaje, no quería que Gajeel se sobre esforzara, pero el tomo una maleta y la puso en su hombro, ella iba a protestar, pero sabía que en eso no lo convencería, así que solo tomo la otra maleta y siguieron avanzando hacia la estación de tren
-Por fin volveremos a magnolia, extraño mucho a Lucy y al resto del gremio- Dijo animada la maga mientras estiraba los brazos.
-Sí, no puedo esperar a ver todos esos gritones y idiotas- dijo Gajeel sarcásticamente.
-Vamos Gajeel, ¿debes extrañar a Lily no? - dijo la maga mirándolo.
-A ese maldito lo matare, estoy seguro que sabía lo de las habitaciones- dijo casi gritando.
Ella solo suspiro.
-¿acaso te molesta haber venido?- le pregunto inflando sus cachetes.
-Claro que no enana, esta misión fue muy divertida, Gihi- dijo con una sonrisa el Dragon Slayer.
La maga le dedico una sonrisa de oreja a oreja.
-Yo también me divertí mucho- dijo y se recostó en el mago.
-Gihi, vamos enana, es hora de volver- dijo el mago sonriendo de lado.
-Si- le respondió la maga.
Y siguieron su camino hasta la estación.
-Bien, el ultimo maldito viaje en tren y llegaremos al gremio- dijo el mago con un tono de resignación.
La maga solo soltó una risa y antes de que el mago pudiera hacerle algún reclamo entro al tren.
Cuando el tren empezó a moverse de inmediato el mago se sintió mal.
La maga de escritura solida tomo la cabeza del mago y la puso en su regazo.
Mientras ella acariciaba su cabello, el se sentía más tranquilo, parecía casi un bebe, pero en el tren no había nadie en el con el valor para decirle algo así.
Después de un largo viaje y una larga siesta, ambos magos despertaron por fin en Magnolia.
-Malditos trenes- murmuraba Gajeel tratando de mantenerse en pie.
Al menos lo viajes eran menos molestos con la compañía, pensó mientras veía a la pequeña maga.
Mientras avanzaban hacia el gremio ella tomo la mago del mago y hablaron de las cosas que habían pasado en la misión.
Mientras tanto en el gremio.
-Muy bien, ya no aguanto más, iremos a buscarlos- grito el maestro.
-Por favor tranquilo maestro, estoy segura que ellos están bien- decía una maga albina tratando calmar a todos.
-La verdad es que yo también estoy preocupado, ya ha pasado mucho tiempo desde que salieron, es mejor buscarlos- dijo un exceed negro cruzado de brazos.
-Sí, Levy podría estar en peligro- dijeron al unisonó Jet y Droy.
-Yo también estoy preocupada por Levy-chan, se que Gajeel es fuerte, pero- un mago de pelo rosa interrumpió a la rubia que estaba hablando.
-Descuida Lucy, ya te lo dije, ese idiota come hierro es fuerte- dijo el mago mientras la abrazaba por la espalda.
-Vamos, ya tenemos suficientes problemas, para que ustedes dos se pongan en estas meloserias- grito un mago semidesnudo.
-Callate maldito Gray, te matare- Grito el dragon Slayer de fuego.
Cuando iba a empezar la pelea, dos personas entraron por la puerta del gremio.
Eran Levy y Gajeel, que estaban tomados de la mano, estuvieron hablando que no se percataron que habían llegado al gremio.
-Te digo que ese tono no era tan fuerte enana, después de todo lo vencí- decía el mago de hierro.
-Pero casi te matan Gajeel, no seas tan irresponsable, además, me prometiste que no harías que me preocupe de nuevo.
Cuando el mago estaba por responder, se dio cuenta que habían entrado al gremio.
-Maldici- ni siquiera pudo terminar de hablar cuando todos estaban encima de ellos haciéndoles preguntas.
-¿Por qué están tomados de la mano?- gritaron Jet y Droy mientras se abrazaban y lloraban.
-¿Por qué se tardaron tanto?- pregunto Gray sin darle importancia a lo que preguntaban los demás.
-Se gussstan- canturreaba Happy volando.
-El amor es de hombres- Gritaba Elfman.
-¿Por eso amas a Evergreen?- pregunto con tono burlón Bickslow.
-Callate- gritaron al tiempo Elfman y la maga de pelo castaño.
El mago de la careta estallo en carcajadas mientras los dos magos parecían un tomate.
Aunque no les prestaron mucha atención ya que todos seguían preguntado a la pareja que acababa de llegar.
-¿En serio están juntos? Preguntaba una cana bastante ebria aunque aun era de día.
-Juvia está muy feliz por ustedes dos- decía Juvia mirando con pasión a Gray, este solo se sonrojo y miro a otro lado.
-¿Gajeel besa bien? Pregunto Mirajane sonriendo picaronamente.
Erza iba a preguntar algo, pero al escuchar esa pregunta se puso como un tomate y solo balbuceaba.
Levy sentía que su cara explotaría de la vergüenza.
Gajeel cada vez se enojaba más.
-Espero que no le hagas nada pervertido a Levy, o si no te matare- dijo Natsu con una sonrisa confiada.
-Cállate maldito Salamander, te destrozare- Grito Gajeel con una sonrisa, al parecer extrañaba las peleas del gremio.
-Oye Gajeel, cálmate, no estás en condiciones de pelear- Le dijo la maga de escritura solida que había logrado escapar del grupo de chicas que la tenían rodeada.
-Estoy bien enana, no me digas que hacer- dijo Gajeel haciendo sonar sus nudillos.
-Gajeel- dijo la maga cruzándose de brazos.
-Tsk, nunca me dejas divertirme enana- dijo Gajeel haciendo una mueca y cruzando sus brazos también.
-Jajajajajajajaja, Levy te da ordenes jaja- reía casi llorando el mago de fuego.
Cuando el mago de hierro lo iba golpear, alguien se le adelanto y le dio un gran coscorrón.
-Oye Natsu, no los molestes- dijo Lucy tomándolo de una oreja y llevándoselo de ahí.
-Tú me tienes contar todo- le dijo la maga rubia a Levy guiñándole un ojo.
Ella se sonrojo y asintió.
-Tú también me tienes que contar todo Lu-chan- dijo la maga.
El dragon Slayer de hierro soltó una risa al ver al mago de fuego en esa situación.
Poco a poco todo se fue normalizando.
-Veo que te divertiste mucho Gajeel- dijo su exceed con un tono burlón mientras volando hacia él.
-Maldito Lily te matare ¿sabías todo verdad?- Gruño el mago de hierro.
-Por supuesto, pero no arruinaría la sorpresa, me alegra que hayas aceptado tus sentimientos Gajeel, tenía miedo de que algo le hubiera pasado a la pobre Levy, tardaron mucho- dijo el gato sentándose en la barra del gremio.
El mago también tomo asiento.
-Tsk, no dejaría que le pasara algo a la enana tonto gato, solo que el tipo era más fuerte de lo que yo creía, pero nada que no pudiera manejar, Gihi- rio el mago de lado.
-Y bien Gajeel, ¿no me agradecerás?- dijo el exceed con una sonrisa burlona.
El chasqueo la lengua.
-Agradece que no te mate estúpido gato- dijo mirando hacia otro lado.
En ese momento se acercaba Mirajane, Gajeel pensó en reclamarle, pero una imagen en su mente del satan soul lo hizo reconsiderarlo.
-Aquí tienes una cerveza Gajeel, debes estar agotado- dijo Mirajane sonriendo pícaramente.
El Dragon Slayer solo tomo la cerveza y le dio un gran sorbo.
La albina y el gato soltaron unas risas, el solo los ignoro.
Al otro lado del salón dos magos estaban hablando.
-No podemos dejar que nos robe a Levy- dijo Jet.
-Si es verdad ella no puede estar con él- añadió Droy.
Ambos avanzaron con paso firme hacia el mago de hierro, estaban decididos, tan decididos que sus piernas no paraban te temblar.
Cuando el mago se dio cuenta que se acercaban, les lanzo una mirada fulminante, estos pararon en seco.
-Oigan idiotas- Dijo el mago mirándolos fríamente.
-¿S-si?- dijeron los integrantes del shadow gear.
-Escúchenme, si algo le llega a pasar a la enana mientras esta con ustedes yo mismo los matare- Dijo el mago con aura asesina rodeándolo.
-Si señor- dijeron al unisonó y salieron corriendo.
-¿Señor?- dijo Lily casi riendo.
El mago soltó una gran carcajada.
Levy que vio esto iba a regañarlo, pero fue rápidamente rodeada por las chicas.
-A-así que Levy ¿En serio? Estas con Gajeel?- pregunto Erza que tenía la cara tan roja como su cabello.
Levy no estaba prestando mucha atención a las preguntas, eran tantas que no sabía cual contestar y cual no.
-Juvia se alegra mucho por Gajeel-kun, y por supuesto por ti Levy- decía Juvia emocionada.
La pequeña maga solo se sonrojaba más.
En un momento se distrajo viendo al mago de hierro hablar alegremente con el exceed, al parecer no estaba tan enojado como decía pensó la maga y sonrió.
-Oye Levy ¿Los besos de Gajeel saben a hierro?- pregunto cana con las mejillas rojas de tanto beber.
-No saben a hierro, de hecho son muy dulces- dijo la maga inconscientemente, cuando se dio cuenta de lo que dijo, casi se desmaya.
Todas las chicas empezaron a rodearla y a hacerle tantas preguntas que ni las entendía.
Gajeel estaba rojo, Lily no sabía porque, después de todo aunque tuviera buen oído no es tan fino como el de un Dragon Slayer.
-En serio besas bien Gajeel?- le dijo Cana que llevaba una botella en la mano.
El mago solo se ponía más rojo.
-Oh, así que escucho algo que dijeron las chicas- dijo el exceed y sonrió burlonamente.
-¡Maldita sea! Te matare maldita borracha, y a ti también gato- dijo señalando a ambos.
La maga y el Exceed estallaron en risa.
-Juvia está muy feliz por ti Gajeel-kun- dijo la maga de agua sonriendo.
-Ah maldita sea ¿tú también Juvia?- grito el mago y lanzo un golpe que impacto en la cara de alguien, para su fortuna, fue en la de Salamander que se había escapado de la rubia.
-Oh muy bien ¿Quieres pelear eh?- dijo el mago de fuego tronando sus nudillos.
-Por fin algo de diversión- dijo el Dragon Slayer de hierro ignorando las burlas y preguntas de los demás y se lanzo a atacar al Dragon slayer de fuego.
Con el escándalo Levy logro escabullirse, y sentarse en el primer lugar que encontró
-¿Estás bien Levy?- dijo Mirajane que la había seguido.
-Sí, solo que estoy cansada con tantas preguntas- dijo Levy soltando un leve suspiro.
La albina sonrió.
-Solo tengo una última pregunta Levy. ¿Te sientes feliz?- dijo la maga mirándola a los ojos.
La pequeña maga se sonrojo, miro al suelo y sonrió.
-Si Mira-chan, me siento muy feliz- dijo dedicándole la sonrisa a la albina.
-Me alegra mucho- dijo la maga sonriente mientras se alejaba.
-Oye mira…- dijo la maga de pelo azul.
-¿Si?- respondió la maga.
-Gracias por todo- le dijo mirando al suelo sonrojada.
-No tienes porque darlas, solo les di un empujón- dijo la maga y soltó una risita mientras se alejaba a atender a los pocos que no estuvieran peleando.
-Por fin te encontré- dijo una maga rubia que se acercaba hacia Levy.
-Oh, hola Lu-chan- dijo con una gran sonrisa.
Llevaban hablando ya casi una hora.
-Vaya, así que fuiste tú quien dio el primer paso, no lo esperaba de ti Levy-chan- dijo la maga rubia golpeándola con el codo.
La pequeña maga la empujo suavemente.
-Solo me deje llevar por el momento- dijo la maga sonrojada.
-Aunque si hubieras esperado a que Gajeel diera el primer paso morirías sola- dijo la rubia riendo.
La otra maga solo se cruzo brazos e inflo sus cachetes y soltó una risita.
-Y yo siempre creo que serias tú la que tomaría la iniciativa Lu-chan- dijo la pequeña maga tapando su boca y con un tono burlón.
Ahora era la rubia quien la empujaba sonrojada.
-Pero al final lo conseguimos Levy-chan- dijo la rubia guiñándole un ojo.
La maga de pelo azul solo soltó una risita y asintió, las siguientes horas las pasaron hablaron sobre la misión.
Mientras tanto la pelea ya se estaba acabando.
-Oye Gajeel, ven un momento- Dijo el maestro.
-Muy bien Salamander, te salvaste esta vez, pero no tendrás tanta suerte la próxima- dijo el mago con una sonrisa de confianza.
-Eso lo veremos tonto- dijo el mago de fuego mientras atacaba a alguien más
-que sucede maestro, ¿acaso tengo que hacer alguna investigación en el gremio de Ivan?- pregunto el mago de hierro.
-No seas tonto, acabas de llegar y no estás del todo bien- dijo el maestro rascando su cabeza.
-¿Entonces qué sucede?- pregunto el mago.
-Solo quería agradecerte por cuida a Levy, estaba preocupado porque sabía que el enemigo era muy fuerte, pero lograste derrotarlo y mantener a salvo a Levy. Gracias - dijo el maestro con una sonrisa.
El mago se sorprendió, se cruzo de brazos y chasqueo la lengua.
-No tiene porque agradecerme, y por supuesto que lo vencí, no podría perder con la marca que tengo en mi brazo, además la enana hubiera salido lastimada, no tenia permitido perder, al final todo salió bien, Gihi- dijo el Dragon Slayer sonriendo.
-Estoy orgulloso de ti Gajeel, ve y descansa un rato- dijo el maestro mientras se alejaba.
-Gracias, maestro- dijo el mago, pocas personas harían sonrojar al Redfox, Makarov era una de esas, le tenía mucho respeto y aprecio por lo que hizo por él, y otra por supuesto Levy.
Ya estaba oscureciendo, y todos se empezaban a ir a sus casas.
-Me pregunto dónde estará la enana- se pregunto en voz baja el mago de hierro mientras tomaba un trago de cerveza.
-Oh ¿Ya extrañas a Levy, Gajeel?- dijo el exceed que venía volando hacia él.
-Quieres callarte de una vez maldito Lily ¿Has visto a la enana?- le pregunto sin mirarlo a los ojos, si lo hacía tal vez el gato se reiría.
-La vi hablando con Lucy, pero no sé si siga en el gremio- le respondió el exceed.
-Tsk, maldita sea- dijo el mago mientras se cruzaba de brazos.
Mientras tanto en la biblioteca
-Creo que debemos subir, ya es tarde y Gajeel me debe estar buscando. Dijo un poco avergonzada la maga de escritura solida.
-Oh, vaya que bien entrenado lo tienes- dijo la maga riendo.
-Oye Lu-chan no te burles- y la golpeo con la maleta que traía, durante todo el día fue la única que llevo con ella.
-Levy-chan ¿Qué traes ahí? No has soltado esa maleta en todo el día- pregunto la rubia intrigada.
-Veras…- dijo la maga balbuceando un poco.
Abrió la maleta y saco un peluche de dragón.
-¡Qué lindo! Espera… ¿Ese peluche te lo regalo Gajeel? jamás esperaría algo así de el- dijo la maga viendo aquel peluche.
-Algo así, lo gano en una especie de feria en el pueblo, no creas que él es tan frio como parece, puede llegar a ser muy dulce, pero no digas que te dije eso, o sino nadie aguantara sus gritos- dijo la maga de cabello azul y soltó una risa.
Ambas rieron un rato y subieron.
-Por fin, ¿dónde estabas metida enana?- dijo Gajeel acabando un vaso de cerveza.
-Lo siento Gajeel, estaba hablando con Lu-chan, espera un poco por favor- dijo la maga.
El Dragon Slayer de hierro solo chasqueo su lengua y se cruzo de brazos.
-Muy bien Lu-chan, ya nos vamos descansa- dijo la maga batiendo su mano en señal de despedida.
Antes de que la rubia pudiera decirla algo, fue levantada del suelo.
-Oye Natsu, bájame por favor- gritaba la maga mientras golpeaba al mago de fuego en la espalda.
-Adiós Levy, descansa, adiós idiota, recuerda lo que te dije en la tarde- grito Natsu riendo mientras miraba a Gajeel.
-Cállate maldito salamander- le grito de vuelta el Redfox.
-Adiós Levy-chan hablaremos mañana, que estés bien Gajeel- gritaba la maga desde la espalda del mago de fuego.
-Adios coneja- dijo suavemente el mago de hierro.
-Muy bien enana vámonos, o quieres que te cargue también. Gihi- dijo el mago con una sonrisa.
-Puedo caminar Gajeel, vámonos- dijo la maga sacándole la lengua.
-No me olviden aquí, si quieres puede cargarme Gajeel- dijo el Exceed burlonamente.
-Cierra la boca de una vez Lily- dijo el mago.
El gato solo rio.
Iban caminando por las calles de Magnolia, la luna iluminaba el camino con gran claridad.
-Muy bien me adelantare, nos vemos en la casa Gajeel, adiós Levy, que estés muy bien- dijo el exceed y se fue volando velozmente.
-Maldito gato- dijo Gajeel mientras miraba como se alejaba.
-Tenemos un poco de tiempo antes de volver, ¿quieres ir al parque un rato Gajeel?- pregunto la maga mientras se aferraba a su brazo.
-Supongo que no tengo opción ¿verdad? dijo el mago mirándola.
La maga solo soltó una risita.
Llegaron al árbol donde él la protegió del rayo de Laxus.
Se recostaron un rato en ese gran árbol.
-Gajeel…- dijo la maga de pelo azul.
-Escúchame enana, lo siento- dijo Gajeel viéndola a los ojos.
-Eh de que hablas, ¿por qué te disculpas?- le pregunto la maga con confusión en su rostro.
-Te prometí que te haría grande, pero no lo he hecho, al contrario eres tu quien me ha hecho grande, te quiero enana- dijo el mago mirando aquella luna llena.
-Gajeel- dijo la maga sin saber que decir.
-Sera mejor que no te acostumbres a que diga cosas así- dijo el mago con una sonrisa.
Ella le dedico una gran sonrisa, entonces acortaron la distancia entre ellos en un dulce y tierno beso del cual eran testigos aquella luna llena y un pequeño gato negro que veía con cara de orgullo a Gajeel y a la pequeña maga.
Fin.
Muuuy bien :) por fin después de mucho tiempo en el cual hice otras cosas termine el fic :) espero que hayan disfrutado leyéndolo tanto como yo lo hice escribiéndolo, muchas gracias a todos los que han dejado sus reviews en los capítulos anteriores y han seguido la historia, muchas gracias, dejen sus comentarios opniones y demas XDD en un review, muchas gracias por leer mi primer fic :3.
