A las 8 de la mañana le sonó el despertador. Sendoh lo paró al instante ya que no había dormido mucho y a esa hora ya estaba despierto. Se había pasado los anteriores 2 días pensando y había decidido confiar en Rukawa. Le amaba demasiado para no creer en sus palabras y aún en el caso de que le mintiera estaba dispuesto a sufrir. A demás pensando había recordado algo relacionado con Tôya. La primera vez que le vio le había sonado su rostro y ahora por fin recordó de donde. Si no se equivocaba creía que ya sabía donde le encontraría y necesitaba hablar con él.
Se duchó rápido y se vistió. Luego se preparó un café cargado y se le tomo para despertarse un poco. Cuando salió de casa se dirigió directamente a la pista de baloncesto donde había quedado con Rukawa para enseñarle su rostro por primera vez. Como se imaginaba, allí, sentando en un rincón, se encontraba aquel chico rubio de larga melena.
- Sabía que te encontraría aquí. –dijo Sendoh sobresaltándole.– Quería hablar contigo.
- Si es sobre lo del otro día yo…
- No. –le interrumpió Sendoh.- No quiero saber nada relacionado con lo que vi. He decidido confiar en Kaede sin que nadie me diga nada.
- Entonces, ¿de que quieres hablarme?
- ¿Recuerdas que te dije que me sonaba tu rostro?
- Sí. Y te dije que era imposible que me conocieras.
- Solo te vi un instante y fue hace mucho pero me he acordado. Te vi aquí hace 5 años.
- ¿Hace 5 años? Eso fue cuando…
- Exacto. Cuando Yuki murió. Aún no lo recuerdas.
- No. –Mintió Tôya. Estaba empezando a recordarlo todo pero no quería que un desconocido descubriera su secreto.
- Después de que Yuki muriera, Kaede vino a esta cancha una vez. Le encontré llorando sentado, justo donde ahora te encuentras tú. Le abracé para consolarlo y recuerdo que escondidos entre los matorrales de detrás de aquella verja vi tu rostro. – dijo Sendoh señalando la verja más alejada a ellos.- Estabas llorando. Cuando notaste que te observaba huiste del lugar.
- Eso es mentira.
- No lo es y lo sabes pero tienes miedo de que descubra la verdad, ¿no es cierto?
- ¿Qué verdad?
- Tú nunca has odiado a Kaede. Tu le amas. ¿No es cierto?
- Qué estupidez. –dijo Tôya apartando la mirada.
-Entonces, ¿por qué estabas llorando ese día? Y, ¿cómo es que te encuentras en estas pistas hoy, 21 de julio, justo el día en que viste a Kaede por primera vez aquí? No estaba seguro de si mi teoría era cierta pero la he corroborado al encontrarte aquí.
Tôya se sintió acorralado. Ya era imposible mentir. Le había descubierto. Había descubierto su secreto como temía. Las lágrimas empezaron a aflorar de sus ojos.
- Al principio le odiaba. No podía entender cómo alguien podía amar a otra persona de su mismo sexo. La idea me repugnaba. Pero sin darme cuenta me empecé a enamorar de él. Aunque me di cuenta demasiado tarde.
- ¿Cuando empezó a salir con Yuki?
- No. Cuando empezó a salir con Yuki aun no me había dado cuenta pero supongo que los intente separar por celos.
- ¿Y cuando te enteraste?
- Después de decirle aquellas palabras tan hirientes acusándole de la muerte de Yuki. Cuando le vi llorando en esta cancha de baloncesto me di cuenta de que le amaba y de que le había perdido.
Tôya siguió llorando. Sendoh se quedó callado a su lado hasta que este se calmó y continuó hablando.
- Se que me has dicho que no te dijera nada relacionado con lo que viste el otro día pero necesito que sepas porqué lo hice.
- De acuerdo dímelo. Igualmente ahora estoy seguro de que Kaede no me engaño.
- Hay algo que Rukawa no sabe. Quería que me perdonara y decidí esperar a que olvidara a Yuki. Pensé que si le decía lo que no sabe conseguiría que poco a poco me perdonara.
- ¿Cuándo se lo ibas a decir?
- Quería esperar hasta la universidad para darle tiempo de olvidar a su amor perdido. Si entraba en una universidad yo también entraría y cuando nos reencontráramos se lo diría. No esperaba que se enamorara de alguien tan pronto. No quería perderlo pero lo hice para ver si la persona por la que le perdía le haría feliz. Si confiaría en él. Ahora veo que a tú lado será feliz.
- ¿Qué es lo que le querías contar?
- Ahora no puedo decírselo yo porqué no quiere ni verme, cosa que comprobé el otro día. ¿Se lo podrías decir por mí? Se que si lo sabe dejara de atormentarse por la muerte de Yuki.
- Sí. ¿De que se trata?
- El día que Yuki tubo el accidente le oí hablando con un amigo antes de irse del colegio. Le estaba contando lo que había pasado con Rukawa y le dijo que quería perdonarle y confiar en él pero que necesitaba días para pensar.
- ¿No quería cambiar de escuela?
- No. Le engaño.
- ¿Entonces donde iba a ir ese fin de semana?
- Iba a su pueblo natal. Ya lo tenía planeado y hubiera ido aunque no se hubiera enfadado con Rukawa pero le dijo una mentira para que sufriera igual que lo estaba haciendo él. Según dijo tenía pensado dejar que Rukawa le explicara porque me estaba besando cuando regresara.
- ¿Así que Yuki no odiaba a Rukawa y hubiera muerto aunque no los hubieras hecho pelear?
- Sí. Se que fui muy cruel con él al decirle que él había tenido la culpa del accidente después de saber lo que sabia. Y también al ocultárselo después. No me hubiera escuchado pero debería haberlo intentado. Creí que si se lo ocultaba y se lo decía todo cuando nos volviéramos a reencontrar aún tendría una oportunidad que me perdonara por todos los errores que cometí en el pasado. Pero fui muy egoísta y solo he conseguido que Rukawa sufriera durante estos 5 años. Cuéntaselo por favor, y termina ya con su sufrimiento.
- Lo haré. ¿Pero no quieres que te perdone?
- Verme le hace daño porqué recuerda su pasado y su amor perdido. Por lo menos ahora se que a tu lado será feliz. Vete a consolarle. Se que odia este día porque es el día en que me conoció y en el que empezó todo así que debe sentirse muy solo y lo debe estar recordando todo otra vez. Estoy seguro de que en el fondo él te espera. Se que es demasiado tarde para mi y ya no espero que me perdone pero por lo menos espero que no sufra más por la muerte de Yuki.
Sendoh se despidió de Tôya y se fue. Ahora solo tenía que conseguir que Kaede le perdonara por no haberle creído desde el principio. La casa de Kaede estaba cerca. La conocía de una vez que había estado en ella. No recordaba muy bien donde estaba exactamente pero la acabo ubicando. Cuando llegó se quedó en frente de la puerta sin atreverse a picar. Había tardado 2 días en decidirse a ir. Tenía miedo de que no le perdonara. Entonces recordó las últimas palabras de Tôya: Estoy seguro de que en el fondo él te espera. Eso le dio la fuerza suficiente para llamar a la puerta.
Rukawa se levantó sin quererlo del sofá. Seguro que era su hermano que no llevaba las llaves y se había dejado algo. Iba a abrir la puerta cuando se percató de que las llaves de su hermano no estaban. Decidió mirar antes de abrir por si era Tôya pero se encontró a quien menos esperaba.
- Akira, ¿qué haces aquí?
- Necesitaba hablar contigo. Tengo algo que decirte pero prefiero decírtelo cara a cara. Déjame pasar por favor.
Rukawa abrió la puerta y los dos se dirigieron al salón. Allí cogió un refresco y le entrego otro a Sendoh. Hubo un silencio incomodo entre los dos que acabó rompiendo Rukawa al no poder más.
- ¿Qué querías? Has venido a cortar conmigo y no sabes como decírmelo ¿verdad?
- No. Claro que no.
- ¿Por qué has tardado tanto en venir?
- Necesitaba pensar. Por más que he buscado una explicación no he podido encontrar una manera de que tú y Mitsui dijerais los dos la verdad. Estuve pensando mucho y llegue a la conclusión de que aunque yo no la encontrara seguro que existía. Te amo Kaede. Como nunca he amado a nadie. Y confió en ti plenamente aunque no encuentre explicación. No hace falta que me lo expliques. Si tú dices que no te besaste con Mitsui te creo.
Rukawa se levantó sorprendiéndole y se dirigió a una estantería sacando un álbum de fotos. Cuando lo tuvo se dirigió otra vez al sofá, junto a Sendoh.
- Te creo y se que dices la verdad. Ahora te puedo enseñar esto.
Rukawa le entregó el álbum a Sendoh y este le abrió. En la primera página vio a un niño pequeño con el pelo moreno y corto. Estaba sonriendo a la cámara. Seguramente se trataba de Rukawa de pequeño. A su lado se encontraba un chico un poco más alto pero muy parecido al otro.
- ¿Quién es? –preguntó Sendoh señalando al chico más alto.
- Creo que eres la primera persona que nos diferencia a la primera. Él es Hiroshi, Hiroshi Rukawa, mi hermano.
- Claro era eso. Os he diferenciado porqué aunque os parecéis se ve quien es quien.
- Pero el otro día no nos diferenciaste. –dijo Rukawa y sus ojos se llenaron de lágrimas.
- ¿Qué te sucede? –pregunto Sendoh
- Lo siento, no debería estar llorando. Pero soy tan feliz. Pensaba que no vendrías y tenía tanto miedo de perderte.
- He tardado demasiado en darme cuenta que tú nunca me hubieras engañado y que me amas de verdad.
Sendoh le dio un abrazo protector a Rukawa. Tôya tenía razón. Él le había estado esperando. Ahora se arrepentía de haberle hecho sufrir así. Rukawa le correspondió a aquel abrazo apoyando su cabeza en el pecho de Sendoh. Se sentía tan seguro allí. Enseguida se calmo y beso a Sendoh. Había anhelado tanto esos labios. Por fin estarían juntos.
- Tengo algo que decirte, Kaede. –dijo Sendoh deshaciendo el abrazo- Pero necesito que tu también confíes en mí.
- Claro que confió en ti. No te preocupes.
- De acuerdo. Se que lo que voy a decirte no te va a agradar pero no quería hacerte daño ni nada. Necesitaba aclarar una cosa.
- ¿A que te refieres? –dijo Rukawa extrañado.
- He ido a hablar con Tôya.
- ¿Qué has hecho qué? ¿Por qué?
- Ahora te lo explicare pero para empezar necesito que me creas cuando te digo que no tiene nada que ver con lo del otro día.
- Te creo. Se que tus palabras de antes han sido sinceras y que confiaste en mi sin saber nada.
- Ojala yo hubiera confiado en ti a la primera. Así no te hubiera hecho sufrir.
- Eso no importa ahora. Todo ha acabado bien. ¿Por qué fuite a ver a Tôya?
- ¿Recuerdas que te dije que cuando fuiste a llorar a la cancha de baloncesto de aquí cerca te había consolado?
- Sí.
Sendoh le contó toda la historia a Rukawa y se este no se lo podía creer.
- ¿Pretendes que crea que Tôya me ama después de todo el daño que me a hecho?
- Cuando se dio cuenta de sus sentimientos ya era demasiado tarde. Ya te había hecho demasiado daño. Quería esperar hasta la universidad e ir a la misma que tu. Quería que le perdonaras al decirte algo que se arrepiente de haberse guardado durante tanto tiempo.
- ¿Qué?
- Que Yuki nunca tuvo intención de cambiar de escuela. Él necesitaba tiempo para pensar y quería hablar contigo al regreso. Le habías hecho daño y en un impulso te mintió para que también sufrieras. Pero en realidad no te odiaba.
- ¿Y si no quería cambiar de escuela, donde fue?
- A su pueblo natal. Iba ir aunque no te hubieras discutido con él. Ni tú ni Tôya tenéis la culpa de que Yuki muriera.
- ¿Y como sabía eso Tôya?
- Se lo oyó decir a Yuki cuando hablaba con un amigo suyo.
- ¿Cómo voy a creerme todo esto?
- ¿Crees que Tôya se lo ha inventado? ¿Que necesidad tenia de hacerlo? No saca nada de provecho en conseguirlo.
- Quizás espera que le perdoné para que cuando vaya allí se ría de mí.
- No creo que mintiera. Él me dijo que no esperaba que le perdonaras pero que al menos te dejarías de atormentar por la muerte de Yuki. A demás él lloró y esas lágrimas no eran falsas.
- Tengo que hablar con él. No puedo confiar en él pero se que tu no quieres que sufra y por eso no me dejarías ir si creyeras que aun me guarda rencor y sigue queriendo hacerme daño. ¿Donde está?
- La última vez que le vi estaba en la cacha de baloncesto donde os conocisteis por primera vez.
- De acuerdo.
Rukawa y Sendoh se dirigieron a la salida y en la entrada encontraron a Hiro.
- Hola Hiro. ¿Qué haces aquí? –preguntó Rukawa extrañado- ¿Y Mitsui?
- Esta fuera. Estaba preocupado por ti y decidí volver.
- ¿Has oído lo que hablábamos?
- Lo suficiente para saber que quieres ir a ver a Tôya. ¿No has sufrido suficiente ya?
- Necesito saber si lo que ha dicho de Yuki es cierto. Si cómo dice Akira, me ama, no me querrá hacer ningún mal.
- ¿Y lo que te hizo estos días? Porqué no me puedes decir que no tiene nada que ver con él.
- Solo quería comprobar si Akira era una persona que me quería de verdad y me haría feliz.
- ¿De verdad te lo crees?
- Como ya le he dicho a Akira no puedo confiar en Tôya pero si en él.
- Vale. Veo que no te convenceré de que desistas pero déjame acompañarte.
- Solo con una condición.
- ¿Qué condición?
- Qué Mitsui nos acompañe. Ya le explicaras por el camino todo lo relacionado con Tôya y mi pasado. No puedo permitir que vuelva a pasar lo de Hideki. Si él lo sabe todo podrás ayudarme sin que piense que le dejas de lado.
- De acuerdo.
Tôya se adelantó para decirle a Mitsui que tenían que ir a un sitio y que les acompañara. Mientras Sendoh, que se había quedado callado mientras los 2 hermanos discutían se dirigió junto a Kaede hacía fuera. Antes de llegar juntó a Hiro preguntó:
- ¿Quién es Hideki?
- Es un exnovio de mi hermano. Hideki le dejo porque cuando Yuki murió mi hermano se encerró junto conmigo para conseguir consolarme. No salía nunca con su novio y este acabo cansándose. Hiro fue el único que acepto mi homosexualidad y si no fuera por él no se si me hubiera llegado a rehacer después de la muerte de Yuki. Pero él realmente amaba a Hideki y lo perdió por mi culpa. Antes que con Mitsui no ha vuelto a estar con nadie más. Me alegro que ahora este bien pero no quiero que pierda a Mitsui.
- No te preocupes. Eso no pasara. A diferencia de Hideki, Mitsui es tu amigo y también se preocupa por ti.
Los dos llagaron a la altura de Hiro y se fueron con él y Mitsui hacia la cancha. Sendoh y Kaede se quedaron callados mientras Hiro le contaba todo a Mitsui. Este no se esperaba que Kaede hubiera sufrido tanto en el pasado. Cuando Hiro acabo el relató Mitsui miró fijamente a Kaede.
- No me mires así. Odio que se compadezcan de mí. Por suerte ahora tengo personas que me apoyan y alguien a quien amo tanto como a Yuki.
- Lo siento no quería que te sintieras incomodo. Es solo que ocultándolo debes haber sufrido mucho. Deberías haber compartido tu sufrimiento con alguien.
- Bueno, tu novio ya me ayudo mucho y pago las consecuencias.
-¿Qué consecuencias?
- Perdió a su novio por estar a mi lado. Por otro lado si no hubiera cortado con su novio, no se hubiera fijado en ti. O quizás si. Quien sabe.
- No te preocupes Hisashi. Nunca he amado a nadie como a ti. A Hideki no lo quería tanto y me alegro de haber cortado con él si eso me permitió conocerte. –dijo Hiro y luego añadió en su oído- Aunque un cuerpo tan angelical perlado de sudor cómo el tuyo no me hubiera pasado desapercibido ni con novio.
- Espero que dejes de fijarte en otros hombres ahora que ya me tienes.
- No hay nadie mejor que tu. No me fijare en nadie más a no ser que no tenga mas remedió porque me dejen inconscientes con un golpe de balón. –bromeó Hiro entre risas.
Los cuatro siguieron su marcha y al llegar a la pista se percataron de que no había nadie. Rukawa se puso a pensar donde podría haber ido y enseguida lo dedució.
- Ya se donde esta. –dijo- Aún le queda disculparse a alguien.
- Claro –dijo Hiro- Ha ido a ver a Yuki. Eso esta un poco lejos. Será mejor que vayamos con mi coche.
Todos se dirigieron de regreso a casa de los Rukawa y cogieron el coche de Hiro. Al llegar al cementerio Kaede se dirigió hasta la tumba de Yuki y como esperaba allí estaba Tôya. Los otros se quedaron atrás para contemplar la escena. Hiro estaba preparado para actuar en caso de que Tôya dijera algo que molestara a Kaede.
- Tôya –dijo Kaede.
- ¿Kaede? ¿Qué haces aquí? ¿Has venido a ver a Yuki?
- No. He venido a verte a ti.
-¿Cómo sabias que estaría aquí?
- Akira me lo ha contado todo y sabía que vendarías a pedirle perdón a Yuki.
- Veo que Akira ha venido. Me alegro de que os hayáis reconciliado.
- ¿Lo que le contaste era todo cierto?
- Sí. Siento no habértelo dijo antes pero Yuki no te odiaba y nunca hubieras podido impedir el accidente.
- ¿También es verdad que me amas?
Tôya apartó el rostro de Rukawa. ¿Por qué Sendoh le había tenido que contar eso también? De nada servia negarlo ya. Al fin y al cabo le había abrazado el otro día.
- Sí.
- Siento decirte esto pero en el pasado me hiciste demasiado daño para que pueda perdonarte. Tampoco podré corresponder nunca a tus sentimientos. Paro podemos empezar de cero como amigos.
Tôya volteó el rostro. ¿Le estaba dando una segunda oportunidad?
- Gracias Rukawa.
- Pero si me vuelves a hacer daño no te volveré a perdonar. Y ten en cuenta que mi hermano no creo que acabe de confiar nunca en ti.
- No te haré más daño. Te lo juró.
- Espero que puedas encontrar a alguien y ser feliz con él.
- Gracias. Ahora será mejor que te deje. Creo que Yuki desea conocer a alguien.
Con esas palabras Tôya se despidió de todos. Kaede estuvo seguro que en un futuro seria capaz de encontrar a alguien.
Después de que Tôya se fuera Kaede le pidió a Sendoh que se acercara. Cuando los dos estaban junto a la tumba de Yuki, Kaede dijo:
- Yuki, este es Akira, el chico del que te hablé. Se que me hará feliz. Ahora me siento como si te traicionara al presentártelo pero se que tu hubieras deseado que rehiciera mi vida. –Luego se giró hacia Sendoh y añadió señalando el retrato de la lapida- Este es Yuki.
Sendoh observó la imagen. Era de un chico joven. Estaba sonriendo. Llevaba media melena color pelirroja con dos mechones rubios.
- No te preocupes Yuki. Te le cuidare bien. –dijo besando a Kaede- No estés celoso. Piensa que ahora él es feliz al fin.
Sendoh y Rukawa se quedaron ante la tumba de Yuki un rato más. Luego juntó a Hiro y Mitsui regresaron a casa.
Rukawa se sitió bien después de tantos años. Tôya nunca le volvería a hacer daño. Se sentía muy feliz juntó a Akira y por primera vez en mucho tiempo sitio que junto a esas 3 personas con las que compartía el auto estaba en familia.
Nadie sabía que les iba a deparar el futuro pero Kaede esperaba que no cambiara mucho y pudiera seguir así para siempre.
Decidí cambiar un poco el personaje de Tôya al final. No queria que fuera tan malo como parecia. Espero que os haya gustado este final. Ya me direis algo.
Shindokun
