Cap. 7

Liberando el Pasado

Por Nep


Era muy temprano. Se había quedado dormida apoyada en la cama del chico, mientras sostenía su mano. El sueño que había tenido era tan extraño, como todos los demás… ¿por qué nunca podía ver los rostros?

- ¡Buenos Días!…- La saludó alegremente una joven enfermera rubia.

- Ummmm… Buenos Días…- Dijo tratando de contener un bostezo. Se estiró un poco pero se sentía muy adolorida.

- En tus condiciones es mejor que estés en reposo.- Dijo alegremente mientras abría las cortinas de la habitación.- Sé que estuviste con él en el accidente… y un par de costillas rotas, no son cualquier cosa…- Se quedó pensativa un momento, la alegría se reflejaba incluso en sus ojos verdes, al dirigirle una sonrisa pícara.- Tal vez harías más caso si lo escuchara de cierto joven que no quiere despertar... Según sé, quiere ser médico…

- No comprendo…- Dijo algo incómoda, mientras observaba la energía y simpatía que emanaba la enfermera, mientras acomodaba los almohadones de Karl.

- Debes hablar con él… ser optimista… cuéntale de todo lo que se está perdiendo… ¡Es un hermoso día, señor dormilón!… ¡Y la joven que lo acompaña, espera ver su hermosa sonrisa!- Siguió diciendo mientras tomaba sus signos vitales. Terry no pudo evitarlo, se había sonrojado.- Tal vez no estés muy convencida de que él te pueda escuchar… pero lo hace…- Dijo guiñándole un ojo al salir.- Confía en mi… El escucharte lo ayudará… - La morena se sentía desconcertada.

- ¡ESPERA! – Como pudo se levantó, pero al salir no vio a la enfermera por ningún lado.


Por increíble que pareciera, a todos les resultaba aburrido el colegio sin el joven Ardley, que disfrutaba hacer bromas junto a su primo Andy, que ni ahora se animaba a hacer o decir algo gracioso. Siempre preguntaban por él. Annie extrañaba verlo junto a Andy, discutiendo alguna nueva travesura, anhelaba verlo durante los ensayos de música. Andy no comprendía a que se debía ese cambio de Annie, ahora quería estar junto a él, solo se negaba a ir al hospital a ver a Karl, diciendo que la deprimía mucho el lugar. Incluso Mandy había dejado de hacer sus locos inventos, se limitaba a pasar horas en la biblioteca a solas o con Patrick.


William y Clarise se preocupaban por Terry, que ahora no quería dejar de estar al lado de Karl, aun no estaba en buenas condiciones, pero ella insistía en ayudarlos a cuidar de él.

- ¿No te parece que está siendo muy dura consigo misma?.- Preguntó Clarise cuando llegaban al hospital para ver a su hijo.

- Pienso que deberíamos dejarla… no ha de ser tan fácil para ella…- Respondió William mientras subían al ascensor.- Después de todo, sabe que nadie la culpa por lo sucedido… eso es lo más difícil de asimilar tal vez para ella…


- ¿Qué haces aquí?.- Preguntó en cuanto se toparon al salir él del despacho de su padre, al verla entrando por la puerta de servicio.- Creí que "tenías cosas más importantes que hacer"…

- NO TE IMPORTA…

- Me preguntaba… ¿Por qué eres la única, aparte de mi… que no ha ido al hospital?- Dijo apoyándose en la pared con una sonrisa socarrona.- "¿No decías amarlo?"…

- ¡DÉJAME EN PAZ!...

- Lo siento… es solo que no te entiendo… Espera un momento…- Dijo burlonamente, mientras se recargaba en la pared, como si estuviera meditando lo que diría.-… ya sé lo que pasa… No soportas el hecho de que nuevamente alguien te haya ganado la partida…

- ES MEJOR QUE NO TE ENTROMETAS EN MIS ASUNTOS…- En ese momento se escuchó el claxon de un auto.- ¡Vaya!… hasta que alguien te viene a buscar… me pregunto… ¿Quién podrá ser?... -Dijo al tiempo que se dirigía a la entrada para asomarse por una ventana.- Pero "¿Qué tenemos aquí?... ¿Una chica?...- Dijo al ver que ésta hacía señas desde el auto.

- ¿Te importa?...

- Pero mira nada más quien ha podido aprovechar mejor toda la situación…

- No sé de qué hablas…

- Estás aprovechando que mi querido Karl está "fuera de combate", para salir con sus "amiguitas"…

- Yo no estoy aprovechando nada… sus amigos se han acercado a mi… no comiences a confundir las cosas…

- Claro… eso fue muy astuto de tu parte…

- Piensa lo quieras… pero la verdad… tienes envidia de que he podido hacer algunos amigos y tú no… ¿Es por eso que estás tan amargada?…- Suspiró resignado.- Nos veremos más tarde "querida hermana"…- Salio sin darle oportunidad a contestarle, ella furiosa lo miró saludar a los chicos que lo esperaban. "¡¿CÓMO TE ATREVES?"


Poco después de que se fueran los padres de Karl, Andy y Mandy llegaron, encontraron a Terry, leyendo en voz alta algo que parecía ser un poema. Cuando se dio cuenta de su presencia se calló abruptamente.

- ¿Por qué no continuas?.- Preguntó Andy.

- No… yo…es… solo que… que bueno que vinieron a verlo…- Comenzó a titubear.- Es… es decir… pasen… tengo que hacer una llamada…

- Claro, no te preocupes…- Respondió Mandy intentando contener una sonrisa, al verla nerviosa.- Estaremos aquí un rato…

- Por cierto… toma.- Dijo Andy entregándole algunas hojas.- Estos son los apuntes…

- Ha… si… gracias...- Dijo apenada mientras se dirigía de espaldas a la puerta.- Bueno… en un momento regreso.- Salió, ambos chicos sonrieron ampliamente, Andy se acercó a la mesa donde Terry había dejado el libro que leía.

- Vaya, Vaya…- Dijo al tiempo que se lo mostraba a Mandy.- Romeo y Julieta…

- No se te vaya a ocurrir avergonzarla más…

- Claro que no… sólo que nunca me imaginé que pudiera gustarle algo… tan cursi…

- Es el libreto de la obra…

- "Oh Romeo… ¿Dónde estás que no te veo?"… - Comenzó a bromear Andy exagerando cada gesto y movimiento.

- Eres un…

- Está bien… ya no diré más…- Dijo mientras regresaba el libreto a su lugar. Por más que se esforzaban, no podían sonar tan alegres como les hubiera gustado al hablarle al chico dormido, después de un largo tiempo, regresó Terry.

- Terry, tienes que cuidarte también…- Dijo Andy cuando ella entró.- No intentes sentirte la súper…

- Yo estoy bien.- Dijo de forma cortante, Mandy le hizo una seña a Andy.

- Lo sabemos,… es solo que…

- Lo que Andy quiere decir es que también nos preocupas… como no has querido dejar el hospital…

- Sé que no me culpan… pero yo no puedo evitarlo… me preocupa que no despierte... - Dijo mientras evitaba que la miraran al rostro.- Es… es el primer amigo verdadero con el que cuento… y yo…

- No quieres perderlo.- Finalizó Mandy, sorprendiéndola.

- No te preocupes por él… Es fuerte, ya verás que pronto estará bien.- Dijo Andy mientras le sonreía.

- Nos vamos…- dijo Mady al acercarse y apoyar una mano en su hombro.- Sé que ambos estarán bien.


Annie esa tarde estaba ayudando a Patrick a buscar en la biblioteca algo que pudiera ayudar en la recuperación de Karl, pero no era mucho, desanimados dejaron de buscar. Todo dependía únicamente de él.

- Estoy cansada.- Dijo dando un suspiro mientras descendía la escalera.

- Nada… en lo poco que he encontrado, todos coinciden en que él debe recuperar su deseo de vivir…- dijo Patrick cerrando ruidosamente un gran libro de Psicología.

- Siempre lo vi como… alguien que podría salir adelante de cualquier cosa… que no necesitaba de nadie para lograr las cosas… que era muy fuerte…

- Tal vez ese es nuestro error…

- No te entiendo…

- Su preocupación era ver que todos estuvieran bien… felices… eso lo hacía feliz… supongo que creía que si lo veían que era feliz… ustedes lo serían… siempre pensando en los demás…

- Es absurdo… antes que pensar en si mismo…- Lo interrumpió.- Completamente absurdo…

- No lo es… Solo llegó a su límite de resistencia… Tal vez no soportó la idea de perder a alguien más…- Annie hizo un gesto de impaciencia.- Dime ¿Cuántas cosas había dejado de hacer desde que murió Tony?...- Annie se quedó callada. Ella más que nadie había estado muy al pendiente de él, había procurado estar a su lado todo el tiempo: cuidar por él mismo los rosales, la actuación, la música, el equipo de Moto Cross, conducir un auto. Cosas tan sencillas que ella no les había dado importancia.- Por lo que sé, solo tocaba cuando no había nadie cerca…

- Él simplemente decía que solo sería un breve descanso…

- Exacto… - Dijo el chico mientras caminaba de un lado al otro reflexionando.- Pero… ¿Por cuanto tiempo lo dejó todo?... Y hace cuanto tiempo comenzó a retomar alguna cosa?...

- Desde… - Le dolía admitirlo.- Desde que Teresa Granchester…

- Así que supongo que si está en ese estado es… porque cree que le pasó algo… es un escape… no quiere aceptar la realidad…

- Vaya… ¿De casualidad no eres Psicólogo o algo así?.- Quiso bromear Annie, detestaba sentir ese extraño vacío, por lo que cambió rápidamente el rumbo de la conversación.

- ¿Por qué lo dices?.- Dijo Patrick deteniéndose frente a ella.

- Por que creo que te equivocaste al elegir la Administración.- Dijo sonriéndole.- Y al tío William, no le agradaría saber que estuvo a punto de perder a su mejor asistente…


Desde el accidente de Karl, la abuela no quería salir de Lakewood, ni aun de la mansión, excepto cuando se dirigía a la antigua iglesia de la ciudad. A pesar de que William había pedido a alguien de las mucamas que la acompañaran, debido a su estado de salud, insistía en ir sola, bajo la amenaza de despedir a cualquiera que la quisiera acompañar. No le importaba el largo trayecto, ni que hubiera un auto a su disposición, sólo quería salir, sentir el viento mientras caminaba lentamente, mirar el paisaje, era la única forma de no pensar, de no preocuparse por su nieto. Ahora comprendía la magnitud del dolor que éste había sentido con la muerte de Tony… no se comparaba con lo que ella había sentido alguna vez… de alguna forma había logrados sobreponerse a las pérdidas, pero esta vez no… "No resistiría perder a alguien más… ni él… ni yo… Dicen por ahí que los padres no deben sobrevivir a sus hijos…no es natural…" mientras entraba en la antigua iglesia, comenzaba a pensar en Tony, le gustaba ver que en ese momento estaba casi vacía.

FlashBack

"Debido a las inversiones que la familia había realizado en Alaska, William decidió que serían divertidas unas vacaciones navideñas allá, todos los chicos estaban encantados, les parecía toda una aventura, estaban tan entusiasmados por pasear en trineos tirados por perros… conocer más respecto a la forma de vida esquimal… recorrer lugares con magníficos paisajes, planeaban acampar; parecía que volvían a ser unos chiquillos... me daba gusto ver a todos mis nietos corriendo, trepando, esquiando… y a William completamente relajado… parecía uno de ellos…" Al sentarse en una banca frente al altar, sentía como las lágrimas comenzaban a salir, "Unos cuantos días antes de Año Nuevo, los chicos decidieron pasear; pasó el tiempo y comenzó a nevar, Andy, Mandy, Ed, Nancy y Annie llegaron en cuanto la nevada se convirtió en tormenta, dijeron que creían que Karl y Tony habían llegado antes, debido a que Tony había insistido en que regresaran al darse cuenta de que el clima no se veía muy bien, los habían dejado a ellos junto a un lago, ya que se habían burlado de ella llamándola aguafiestas y Karl se enojó con ellos cuando vio que ella arrancaba para regresar". Se arrodilló con mucho esfuerzo. "Pasaron las horas, ni señales de ellos, se les llamaba por el radio, intentando localizarlos, pero nada… ya se les había avisado a los servicios de rescate, pero no se podía hacer nada hasta que la tormenta pasara… en cuanto esto sucedió, se inició la búsqueda, estábamos al pendiente de las transmisiones…pasaban las horas…hasta que escuchamos decir a los rescatistas, que uno de los transportes estaba totalmente deshecho (no dieron detalles), no tardaron mucho en dar con ellos, a poca distancia estaban refugiados en una cueva, heridos, pero Tony estaba muy mal, había perdido bastante sangre, murió en el camino al hospital; Karl estaba inconsciente debido a la hipotermia… mis niños… en cuanto Karl despertó llamó a Tony, pero al darle la noticia, comenzó a gritar que todo era su culpa… entró en una crisis nerviosa… me dolía ver el estado en que estaba… regresamos a Lakewood para el funeral, pero él no quería poner un pie más en la mansión… jamás quiso hablar de lo sucedido… A pesar de todo lo que digan… no es tan fuerte como nos quiere hacer creer… ¿No sé porqué insiste en mostrarse así?... Aún no ha superado la perdida de Antonia"…

Fin delFlashBack

Levantó la vista hacia el enorme crucifijo, "Dios mío, te pido que le des la fuerza para enfrentar sus demonios, sus temores… para perdonarse y que pueda ser feliz… deseo con todo mi corazón, ver sonreír sinceramente a mi 'Pequeño Tarzán'…"


Le gustaba estar así, sin preocupaciones, sin pensar en nada, disfrutar de la brisa del lago, mantener los ojos cerrados, mientras escuchaba las aves cantar… cuanto amaba esa quietud. Sentirse el único ser humano en ese lugar. "Si tan solo la vida pudiera ser así de fácil… no quisiera irme jamás de aquí…" abrió los ojos, parecía una película antigua como las del S. XX, donde había visto lugares tan paradisíacos, que no creía que fueran reales: el cielo de un azul claro, el sol deslumbrante… aspirar lo más que podía, se sentía tan libre, comenzaba a correr por el prado, le gustaba esa sensación de total libertad, mientras sentía el aire revolotear su cabello mientras más y más aceleraba. Llegó hasta una colina, rodeada de hermosos rosales blancos, comenzaba a subir, en la parte más alta había un solitario árbol que se le hacía conocido. Ahí estaba alguien, cantaba con una voz tan hermosa, por más que quería acercarse, no podía, así que se conformó con sentarse y oír la canción.


- ¿Cómo está Terry?.- Preguntó Raoul, cuando Alice cortó la comunicación en el videoteléfono.

- Está mejor…

- ¿Y Karl?

- Aún no despierta… Es increíble que con toda esta era tecnológica no se pueda hacer nada…

- Lo sé… Todo depende de Karl.

- Me preocupa Terry… Aún no se restablece y supongo que estará incómoda mientras cuida de él…- Dijo mientras se acercaba a una ventana, había terminado de leer ambos montones de cartas.

- ¿Qué piensas?.- Preguntó su padre cuando la observó acomodar las cartas en el secreter.

- ¿Respecto a…

- Respecto a las cartas… este lugar…

- Me intrigan tantas cosas… que quisiera poder hablar con el Sr. William… Quisiera encontrar esas extrañas llaves… ¿Crees que me daría permiso de buscarlas en su mansión?...

- Pensé que ya habías dejado todo esto…- Dijo su padre al recordar el reproche que le hizo Terry.- Es más importante tu hermana…

- Lo sé… pero es algo que no puedo evitar… y créeme: de verdad estoy muy preocupada por ella… pero sé lo caprichosa que a veces es, que no creo que sea necesario que yo detenga todo por su causa.- Raoul la miró de forma extraña.- No me mal interpretes, la verdad es que son ustedes los que necesitan hablar… es difícil lidiar con ella cuando está en ese plan… solo dale un poco de tiempo… y podrán hacerlo cuando esté en paz con sigo misma.


Continuaba sentado, aspirando la fragancia de las rosas, cuando escuchó una voz.

- Hola… ¿Quien eres?...- Al instante abrió los ojos, era una chica rubia con coletas y pecosa, con una mirada dulce en sus ojos verdes, vestida con un hermoso vestido blanco, parecía antiguo.- Nunca te había visto por aquí…

- No sé… ¿En dónde estoy?…

- ¿Estás perdido?.- Dijo ella sonriéndole con confianza.

- No lo sé… tengo la sensación de buscar algo… pero no sé qué es…

- ¿Estás triste?.- Dijo sentándose a su lado.

- Yo… no lo sé…

- Te vi que llorabas al escuchar mi canción

- Yo… ¿Lo hacía?...

- Si… No estés triste... - Se inclinó y lo besó en la mejilla sorprendiéndolo.- Cuando era pequeña, al estar triste en este mismo lugar, vi a un chico vestido de forma muy extraña, que me dijo "Eres mas linda cuando ríes, que cuando lloras"…- Al instante él se rió de la frase.- ¿Te pasa algo?...

- No… Es solo que me pareció haber escuchado algo parecido alguna vez… sólo que no recuerdo cuando… ni quien fue…

- Sabes algo: no te atormentes con tu pasado… éste nunca volverá… Abre los ojos… mira a tu alrededor… mira adelante… siempre adelante… nunca hacia atrás… piensa y siente que estás vivo como los árboles y las flores que en este momento nos rodean… arroja todo el dolor de tu corazón…

- ¿Cómo sabes que sufro?... tú no me conoces…- Dijo sintiéndose algo incómodo por las palabras y sinceridad de la chica.

- Conocí a alguien… hace mucho tiempo, que también me dijo esas palabras… también sufría… lo ayudé… y así, él logró que viera lo que negaba que pasaba en mi corazón…

- Pero… ¿Cómo puedes saber lo que yo siento?

- Porque te conozco… conozco tu dolor… no te niegues la oportunidad de ser feliz… hay alguien que te necesita mucho…

- ¿Cómo puedes decir tales cosas?... eres solo una niña… tú no puedes saber nada sobre mi…


Después de dejar a los demás en sus casas, Louisa condujo hasta la casa Ligan, Edward no sabía como hablar con ella respecto a lo que su hermana había insinuado. "Estás aprovechando que mi querido Karl está 'fuera de combate', para salir con sus 'amiguitas'""no es verdad". Sacudió tan fuerte la cabeza que asustó a la chica.

- ¿Pasa algo Ed?

- No… no es nada.- Miró la entrada de la residencia, dando un suspiro.- ¿Por qué han decidido comenzar a hablarme?.- "Es mejor así: ser directo".

- No te entiendo…

- Antes… ninguno quería dirigirme la palabra… ahora…

- Es solo que tú has cambiado… No sé… siempre te comportabas tan… tan… no lo sé… al parecer no querías que nadie se te acercara para nada… y cuando llegó tu hermana… peor… bueno… al menos ya no pasas tanto tiempo con ella… siempre quise acercarme a ti… pero te comportabas tan…

- ¿Tan prepotente y superficial?... – La interrumpió, ella se sonrojó y sonrió tímidamente.

- Sobre todo desde que ella llegó… los demás chicos… creían que no valía la pena acercarnos y preguntarte por Karl… pero yo insistí…- Edward se quedó sorprendido.

- Me alegra que lo hayas hecho.

- ¿Por qué lo dices?

- Por que me he dado cuenta de que terminaría pareciéndome a ella… y la verdad no es algo muy agradable.- Dijo con una expresión tan cómica que ella comenzó a reír.

- ¿Cómo te sientes con nosotros?

- Muy bien…- Se inclinó y le dio un beso en la mejilla, sorprendiéndola.- Gracias, me divertí mucho con todos ustedes.- Salió rápidamente del auto. Desde el piso superior alguien los observaba cuando se despedían.


Él continuaba viéndola fijamente, había algo familiar en la chica que estaba a su lado, quien no parecía intimidarse ante su mirada.

- ¿Por qué no me cuentas lo que pasa contigo?.- Insistió ella.

- Es… no lo recuerdo…

- ¿Cuéntame sobre Antonia?

- ¿Cómo la conoces?.- Preguntó sorprendido.

- La he visto… por aquí…

- ¿Dónde?.- Dijo al tiempo que se levantaba rápidamente y comenzaba a subir rápidamente hacia la cima de la colina.

- No te preocupes… después la verás…- A regañadientes regresó. Ella le indicó que se sentara a su lado, al hacerlo tomó su mano.- ¿Cómo era ella?.- El se quedó callado por un momento, mientras observaba un punto fijo.

- Era una chica muy dulce, todos la querían mucho, en especial la abuela…- Tomó aire y comenzó a recordar.- La conocí cuando teníamos 12 años, Andy, Mandy, Annie y yo habíamos regresado del internado en Suiza, habíamos convencido a nuestros padres de estudiar aquí, en cuanto nos enteramos de que deseaban que lo hiciéramos en El Real Colegio San Pablo.- Él hizo un gesto tan cómico que ella sonrió.-… Era verano, Andy y yo salimos muy temprano de la mansión de Lakewood para ir a nadar al lago… corrí al muelle y me lancé, pero choqué contra algo, en cuanto pude salir a la superficie… ahí estaba ella… una chica muy rubia, de ojos azul cielo. Primero estaba muy sorprendida, y después comenzó a reír… en cuanto pudo se presentó, era una prima muy lejana, que había venido de Nueva York…- La chiquilla comenzó a notar como sus ojos comenzaban a llenarse de lágrimas. Pero lo animó a continuar hablando mientras estrechaba su mano.- Quería ser una gran concertista… tuvo tanta paciencia para enseñarme a tocar… Ambos amábamos ir al Hogar de Pony, la música… incluso los deportes extremos… todo era perfecto…- Ya no pudo evitarlos más y comenzó a llorar.- Hasta que…

- Hasta el día del accidente…- Él asintió sin mirarla.- Fue un accidente… no hay porqué sentirte culpable…

- ¡PERO FUE MI CULPA!…

- Háblame de lo que pasó…- Dijo ella, haciéndolo que la mirara.- A veces ayuda mucho hacerlo… Sea lo que sea, te sentirás mucho mejor…

- ¿QUE CASO TIENE? ¡TU TAMBIEN ME CULPARIAS!... ¡FUE MI CULPA!…

- ¿Por qué insistes en pensar que lo fue?.- Preguntó ella tranquilamente.

- ¡PORQUÉ NO PUDE HACER NADA!… ¡NO PUDE DETENERLA!…

- ¿A qué te refieres?...


Mandy se acercó, Terry dormía profundamente, pero no soltaba la mano del chico. Por un breve momento, le pareció ver que él movía su mano. Se acercó más pero seguía igual. Al salir de la habitación no pudo evitar llorar, Patrick se acercó para consolarla, ella lo abrazó. "No hay que perder las esperanzas", escuchó que él le decía.


- Recuerdo que antes de ir a Alaska, todos estábamos en Lakewood, donde pasamos todas las Navidades; cuando iba a mi habitación, me pareció escucharla llorar, estaba en el pasillo, vi una sombra huir en cuanto me acerqué.- Mantenía la vista perdida en algún punto lejano.- Le pregunté que le pasaba pero ella simplemente me abrazó, me pidió que no la dejara sola, jamás la había visto en ese estado, así que entramos a su habitación, le dije que pediría que le llevaran algo para que se tranquilizara, pero no quiso… De improviso me abrazó, comenzó a besarme, me decía cuanto me amaba… yo le dije que parara… porque sentía que estaba perdiendo el control… Me pidió que no la dejara, quería estar en mis brazos para siempre… yo le dije que no quería que pasaran así las cosas, que más tarde se arrepintiera, por que creyera que me había aprovechado de la situación… ella dijo que no le importaba, así lo deseba en ese momento… - Cerró lo ojos.- No importó nada… Ambos nos entregamos esa noche… juramos jamás separarnos…

- Pero sucedió…- Esperó a que se calmara un poco.- ¿Qué pasó?

- Cuando llegamos a Alaska estábamos fascinados con los nuevos snowmoviles, por lo que decidimos pasear en ellos, a pesar de que papá nos había pedido que "esperáramos hasta saber que los habían revisado los mecánicos, así como que había que revisar que las condiciones climáticas no cambiaran y nos arruinaran la diversión".- Sonrió suavemente.- Que excusa tan absurda nos pareció… lo que pasaba era que no quería que las probáramos sin él… Así que salimos todos muy temprano, Tony comenzó a quedarse atrás, insistía que no se veía muy bien el clima, pues había comenzado a nevar, no conocíamos todavía la región e íbamos sin algún guía, era toda una aventura; cuando alcanzamos a los demás junto a un lago congelado, Edward, animado por Nancy comenzó a desafiarnos a cruzarlo, Andy decía que el hielo no se veía muy seguro, yo iba a responder a su reto, pero Tony me detuvo, Edward comenzó a insultarnos diciéndonos aguafiestas, ella se enfadó conmigo porque estaba a punto de hacerlo, dijo que si quería romper nuestra promesa, que lo hiciera, pero ella no quería ser testigo de esa locura, la vi tan asustada, no comprendía porqué, corrió hasta donde yo había dejado el snowmovil, se subió y se fue, yo me molesté con Edward, estuvimos a punto de pelear, pero me contuve, así que me alejé de ellos, para alcanzarla… Le pedí que se detuviera, pero no lo hizo, iba cada vez más rápido, aceleré para pedirle que se detuviera, en ese momento vi que no podía detenerlo, estaba a punto de chocar, intenté halarla, pero no pude, caí a la nieve, estaba por incorporarme, cuando escuché un fuerte golpe, como pude me acerqué, ambos vehículos se habían estrellado… el que estaba junto a un árbol caído, estaba totalmente destruido… busqué a Tony… la encontré muy mal herida, la sangre no dejaba de salir… la revisé, me quedé paralizado cuando vi que uno de los esquís se le había enterrado…- Comenzaba a llorar.- ¡FUI UN ESTÚPIDO!... SI HUBIERA SABIDO QUE NO DEBÍA HABERSELO REMOVIDO, TAL VEZ HUBIERA TENIDO POSIBILIDADES… PERO NO LO HICE…

- Nadie te culparía por lo que hiciste… solo hiciste lo que creías correcto…

- PERO POR ESO… ELLA NO ESTÁ AQUÍ… CUALQUIERA HUBIERA IMAGINADO QUE ESO ESTABA CONTENIENDO LA HEMORRAGIA…

- ¿Recuerdas lo que le prometiste?.- Ignoró lo que había dicho culpándose, para que se tranquilizara de nuevo.

- Lo… lo recuerdo…- Comenzó a recordar. Suspiró.- La dejé sola por unos instantes para ver donde podíamos guarecernos ya que había comenzado a nevar más fuerte y pronto se convertiría en una tormenta… En cuanto encontré una cueva, regresé por ella, me asustaba más ver que no se quejaba, ni hacía nada, ningún gesto que delatara su estado… la cargué como pude, ya que también estaba mal herido, pero solo me importaba el estado de ella: estaba completamente inmóvil, intenté hacer una fogata, pero no pude, me maldije miles de veces por ser tan inútil… (¡ME MALDIJE POR NO HABERLE PUESTO ATENCIÓN A PAPÁ CUANDO ACAMPÁBAMOS!… POR LO MENOS SABER LOS PRIMEROS AUXILIOS… PREFERÍ JUGAR Y BURLARME DE TODO ELLO). - golpeó con el puño el césped.- La fuerza de la tormenta me hacía perder la esperanza de que nos encontraran, dormía a intervalos, siempre abrazándola… me había quitado la chaqueta para intentar detener el sangrado… Ella abrió los ojos, no sabía por cuanto tiempo había dormido, me asusté al escucharla toser y sentirla estremecerse.

FlashBack

- Sabes… cuanto te amo… ¿Verdad?...- ella insistía, mientras evitaba temblar, tomando su rostro entre sus dedos.- Perdóname… por no poder cumplir la mía…mi parte de… lo que prometimos…

- T- Tony… por favor, n- no hables…Tienes que estar bien…yo te cuidaré…- Le decía mientras la estrechaba entre sus brazos desesperado al sentirla estremecer.- Yo te…

- Pr-Prométeme… qu-que pase…lo- lo que pase… tú serás feliz…po-por los dos…

- P-por favor… no digas e-eso… todo va a-a salir bien… ya vienen en camino…-Le decía conteniendo las lágrimas, desesperado porque pasaba el tiempo, no sabía que hacer por ella.

- Pr-Prométeme… que… que cuando yo… yo no esté… po-podrás s-ser feliz… co-con alguien más…N-No debes… d-desperdiciar… tu vida… vi-viviendo d-de un recuerdo…p-por f-favor… ¡PROMÉTELO!…

- Pero… ¿Qué dices?...T-Tu t-te pondrás bien… ya… ya lo verás…E-Estaremos juntos…p-para siempre…

- ¡PROMÉTELO!…

- Yo… lo prometo…-Respondió débilmente mientras la estrechaba.- Lo haré…

Fin del FlashBack

- Pasaron las horas, ni señales del rescate… no teníamos radio, ambos se habían destruido.

- ¿Qué más pasó?...

- Intenté mantenerla despierta, pero yo ya no podía más… después no supe de mí… Hubo un momento en el que escuché voces, solo atinaba a decir que tuvieran cuidado con ella al momento de sentir que la movían de mi lado… Desperté después en el hospital… Me dijeron que casi me perdían debido a la hipotermia… supuse que Tony estaba bien, pregunté por ella… Los chicos estaban ahí… Mandy me dijo que no logró sobrevivir… Les grité que no era cierto… que prometimos que nos casaríamos… que seríamos muy felices… cuando Andy me comenzó a tratar de convencer de la realidad… ¡DESEE MORIR!… Tuvieron que administrarme sedantes… ¡Me dolía que YO no asistí al funeral!... ¡QUERÍA HACERLO!… ¡QUERÍA VERLA POR ULTIMA VEZ!... pero no me lo permitieron… después quisieron que fuera a Lakewood… pero juré no hacerlo más… Nadie sabía la razón… y no me importaba darles alguna…

- Pero finalmente lo hiciste… quieras o no, tu corazón está sanando… por algún motivo decidiste enfrentar tu dolor y regresaste a la casa de las rosas; decidiste olvidar lo que pasó entre ustedes en su habitación, por cuidar de otra chica como no habías podido hacerlo antes; decidiste arriesgar nuevamente tu vida por no volver a perder a alguien igual de importante como Tony alguna vez lo fue…

- ¿Terry?…

- Exacto…

- ¿Ella?... ¿Es… está viva?...

- Claro… ella está esperándote…

- Pero a ella no le importa nada… absolutamente nada… su propia vida… siempre está… es que… es… es tan exasperante… Es tan diferente de Tony…

- No puedes juzgarla solo por las cosas que hace… no sabes lo que realmente está escondido tras ese disfraz de niña impertinente… ¿No se te ha ocurrido que hay alguien completamente diferente tras esa máscara?… ¿Que sólo es una defensa?…

- Pero…

- ¿Recuerdas lo que pasó el día del accidente?

- Yo…n-no lo sé… e-es todo tan confuso…- Dijo mientras se tomaba la cabeza entre sus manos.

- Inténtalo…

- Había comenzado a llover… Estábamos casi en las afueras de la ciudad, pero eso no le importaba, ya habían quedado muy atrás las patrullas, yo la alcance, comenzaba a hacerle señas… Aceleró más. "¿Qué le pasa a esta chica… corre como alma que lleva el diablo", pensé,así queaceleré nuevamente para alcanzarla. Me sentía tan nervioso, estaba sudando frío, sentía vértigo. "No… no puedo detenerme ahora… debo alcanzarla y detenerla… por favor… que no suceda lo mismo… no de nuevo"… una vez más aceleré, levanté el visor del casco.

FlashBack

- ¡TERRY!… ¡DETENTE POR FAVOR!…- Le grité al emparejarnos.

- ¡DÉJAME EN PAZ… ALÉJATE DE MI!...

- ¡DEBES DETERNERTE O PODRÍAS TENER UN ACCIDENTE!...

- ¡NO LO HARÉ!...¡ SÉ PERFECTAMENTE LO QUE HAGO!... ¡VETE!...

- ¡LA MOTOCICLETA PUEDE TENER ALGUNA FALLA!…- Delante de nosotros iba un enorme trailer. - ¡DETENTE… POR FAVOR!... ¡TERRYYYY!...

- ¡NO ME IMPORTA!... ¡SI TIENES TANTO MIEDO, ES MEJOR QUE REGRESES A TU CASA!…- Terry aceleró, para pasarlo, en ese momento se dirigía otro auto en sentido contrario. Me asusté ante su audacia, que pasó sin problema entre ambos vehículos. Esperé un poco y fui tras ella. De improviso, salió de un camino rural un camión de reversa. Ella intentó controlar la velocidad, pero era demasiado tarde… la vi luchar con el vehículo, y en mi propio intento por reducir la velocidad, perdí el control… pude alcanzar a ver que yo iba directo a la cabina del vehículo… y … ya… ya no recuerdo mas…

- Ella, derrapó por el piso… perdió el sentido por un momento, unas personas corrieron a auxiliarlos, en cuanto pudo incorporarse, intentó ir hasta donde estabas… le dijeron que chocaste con la parte delantera del vehículo y saliste volando… ella al instante se desmayó de nuevo… ambos estaban muy mal heridos… Lo ves, también se preocupa por ti… aunque lo niegue…

- Pero es que ella… ella es tan… exasperante…

- Ella te necesita… más de lo que está dispuesta a aceptar… y tú también... siempre han sido el uno para el otro...

- Pero…

- No hay pero que valga… - La chica se incorporó, él hizo lo mismo.- Creo que es tiempo de que ustedes se despidan…

- A… ¿A qué te refieres?... - Dijo al ver a la chica darse la vuelta para alejarse de él.- Espera…

- Necesitas hablar con ella…- Le dijo volteándose por última vez mientras le guiñaba un ojo.- Algún día nos volveremos a ver…

- Hola Karl…- Escuchó a sus espaldas mientras veía a la pecosa irse.

- ¿Tony?…- Preguntó sin darse la vuelta.

- ¿Quién más creías que podría ser?.- Se volteó, ella se acercaba corriendo mientras le sonreía, estaba también vestida con un hermoso vestido blanco más moderno, su cabello suelto brillaba intensamente.

- Estas muy hermosa…

Lo sé…- Dijo mientras se acercaba y lo besaba.- Lo hice para despedirnos…

- ¿Qué dices?... Quiero estar siempre a tu lado… No quiero que me dejes nunca…- La estrechó en sus brazos.

- Jamás lo haré… siempre estaré aquí…- Dijo al separarse un poco de él y señalar su corazón.- "Las personas mueren, pero reviven eternamente en el corazón de quien las ama."

- No quiero olvidarme de ti… jamás…

- No lo harás… siempre estaré contigo, pero recuerda lo que te pedí ese día: Prométeme que cuando yo no esté, podrás ser feliz con alguien más, no debes desperdiciar tu vida viviendo de un recuerdo…debes ser feliz por ambos…y hazla completamente feliz a ella también…

- Lo prometo… Te amo…

- Siempre lo supe… siempre te amaré también…


Era un día muy soleado, pronto sería mayo, fue personalmente al jardín a buscar unas rosas para su hijo, le pareció extraño al verlas tan llenas de capullos apunto de abrirse, en especial las Dulce Candys. Estaba segura de haber visto los rosales muy tristes, incluso los jardineros no sabían como mantenerlos bien, ya habían intentado de todo. Se acercó, ahora se veían llenos de vida… "Como cuando vivía Tony". Vio a uno de los jardineros acercarse.

- Bob, ¿Qué les han hecho a los rosales?... ¿Por fin encontraron lo que tenían o algo para restablecerlos?

- No señora… mi abuelo también está sorprendido… En especial por lo rápido que pasó… al parecer ya no tenían remedio… él temía que tuviéramos que podarlos…

- Pensaba cortar algunas rosas para llevárselas a Karl al Hospital… pero creo que mejor las compraré… es mejor que cuando despierte, vea lo hermosas que se han puesto…-Dijo sonriéndole al chico.- Las ama tanto…

- No se preocupe… Karl pronto se pondrá bien…

- Eso espero…


Le parecía que estaba despertando de un sueño tranquilo y reparador, lentamente abrió los ojos y pudo ver la cantidad de cosas que había a su alrededor: globos, flores, tarjetas junto a su cabecera, quiso tomar una, pero sentía algo que se lo impedía, se incorporó un poco más: Terry estaba a su lado, sosteniendo su mano mientras dormía, con la otra sostenía un libro que estaba a punto de caérsele, la miró por un buen rato. Levantó la otra mano para tomar la de Terry, pero inmediatamente la bajó al escuchar pasos, se hizo el dormido.


Terry al escuchar los pasos se incorporó, le sorprendió que no fuera la enfermera de unos días atrás, ya que esta se veía demasiado seria y al parecer molesta con su presencia.

- ¡Buenos días! - La saludó, pero ésta se le quedó mirando sin contestar.

- Por si no se ha dado cuenta, este es un hospital, los enfermos necesitan tranquilidad.- Dijo bruscamente ignorando sus palabras.

- ¡UHY!... ¡Que carácter!... La señorita que estuvo hace algunos días era más sonriente… y amable.- Dijo Rápidamente Terry molesta por su actitud.- Me alentaba a que lo animara… Incluso estaba pensando organizarle un fiesta con su ayuda.- Intentó bromear.

- Si me dice el nombre de la chica la reportaré… Por conducta inapropiada en horas de trabajo…

- No creo que eso sea un crimen… la verdad es que no recuerdo su nombre…

- Vaya… ¿Y así pretende cuidar a su familiar?...

- No es mi familiar es…

- Entonces usted no tiene nada que hacer absolutamente nada aquí… Llamaré a seguridad…- Dijo fría y determinante.

- Estoy aquí de parte de la familia Ardley y mi nombre es…- Dijo Terry intentando controlarse sin moverse de su lugar.

- No me importa si es familiar del presidente… no tiene nada que hacer aquí…-Se acercó la enfermera amenazadoramente.

- ¡ELLA NO SE VA PORQUE LO DIGO YO!...- Ambas chicas se detuvieron al escuchar la voz tan áspera por el esfuerzo, Karl estaba sentándose.- SI INSISTE, PEDIRÉ AL HOSPITAL QUE LA DESPIDAN…

- Debe calmarse…- Respondió fríamente ignorando sus palabras.

- ¿Puede ser tan amable de retirarse?.- La enfermera no daba crédito a lo que había visto y escuchado. Terry se sintió tan emocionada que no se dio cuenta de lo que hacía, lo abrazó.

- ¿Qué hice para merecer esto?...- Bromeó él al sentir sus brazos. Aspiró su aroma.- Pero se siente tan bien…- Terry se sintió apenada por su reacción que lo soltó inmediatamente.

- Yo… yo tengo que llamar a tus padres…- Dijo sintiendo como comenzaba a sonrojarse.

- Espera un momento… -Dijo Karl al verla que le había dado la espalda y se dirigía a la salida.- ¿Tú… estuviste todo este tiempo… cuidando de mí?

- Un poco…- Dijo sin voltearse.- Tus padres estuvieron más tiempo…

- HUMMMP… La enfermera loca me arruinó la sorpresa, pero de todas formas… gracias Terry… -Dijo sonriéndole. Ella se giró un poco.

- No… no hay de que… Yo debo… ir de inmediato a hacer la llamada…- Sin esperar más, salió. La forma en que dijo "gracias Terry…" la sorprendió: demasiado cálida. "Me gusta como se escucha mi nombre en sus labios,"sin poderlo evitar sonrió levemente. No era que necesitara salir a hacer la llamada, lo que pasaba era que por primera vez sentía que no podría controlar un segundo más su emoción… Estaba feliz porque había despertado, porque sus ojos no le mostraban ningún rencor por ser ella la causante de que estuviera ahí. Había algo en su mirada que era completamente diferente cuando la miró.


Habían quedado de verse en el hospital después de sus respectivos trabajos, subieron al ascensor hasta el piso en el que se encontraba su hijo, estaban a punto de llegar a la recepción cuando vieron a Terry hablando con un médico, se apresuraron para saber que había pasado. Terry se les acercó antes de que lo hiciera el médico.

- Karl… ha despertado…- Clarise abrazó a William en cuanto lo escuchó.

Ellos hablaron con el personal médico, esperaron hasta que lo hubieran revisado por completo. En cuanto les dijeron que todo estaba bien, se dirigieron a su habitación. Les dio mucho gusto verlo que estaba sentado.

- Karl… - El chico volteó en cuanto escuchó su nombre.

- Mamá… Papá…- Ambos lo abrazaban.

- Yo… yo siento mucho haberlos preocupado…

- No digas tonterías…- Le susurró William.- Te preocupaste por Terry… es lo que importa… que ambos estén bien…

- Ella estaba muy preocupada por ti…- Dijo Clarise.- A pesar de las recomendaciones, no quiso separarse para nada de ti…

- Lo sé… - Dijo misteriosamente.

Al parecer se olvidaron de que había alguien más con ellos, los médicos y enfermeras se retiraron. Desde la puerta observaba el cuadro que formaban los tres: apoyándose, perdonándose… pero sobre todo amándose… Terry no pudo resistirlo más y salió de ahí rápidamente. No pudo evitarlo más, desde el desde el ventanal del ascensor había visto una parte muy solitaria del jardín del hospital, se dirigió hacia allá, sentía las lágrimas correr por su rostro. "Con llorar no ganas nada… y pierdes todo…" insistía en repetirse una y otra vez. Ahí en medio de los rosales comenzó a llorar como jamás lo hubiera hecho, y no podía comprender porqué lo hacía, jamás había sido una persona emotiva.

- ¿Te encuentras bien?.- Escuchó una voz.

- ¡DÉJEME SÓLA!…- Dijo sin mirar quien le hablaba.- ¡NO ES DE SU INCUMBENCIA!

- Así que ya despertó Karl…- Volvió a insistir la voz tranquilamente. Furiosa se secó las lágrimas con el dorso de su mano. Giró para encarar a su interlocutor. Era la enfermera que la había animado a no perder las esperanzas. Se tranquilizó.

- Si… él está en estos momentos con sus padres…

- Me alegro.- Dijo sonriendo ampliamente.- ¿Y tú cómo te sientes?

- No lo sé… me da gusto… creo… - Dijo al tiempo que se sentaba en una banca.

- De ahora en adelante todo estará bien…- Dijo de forma misteriosa la chica. - Para ambos...

- ¿Cómo puedes asegurar algo que…

- Sólo lo sé…- Dijo sonriendo al retirarse.


En cuanto todos se enteraron de que había despertado, se pusieron tan contentos que inmediatamente comenzaron a planear una fiesta sorpresa, pronto sería el cumpleaños del chico y pensaron que el mejor lugar para celebrarlo era en Lakewood. Pasaron algunos días más hasta que por fin lo habían dado de alta. Nadie le había dicho que lo llevarían hasta la mansión de las rosas, simplemente se quedó profundamente dormido en cuanto subió al auto. A pesar de las protestas de todos, Terry decidió ir en su motocicleta, prometiéndoles que no haría ninguna locura. Había hablado con su hermana para contarle la noticia, por lo que le dijeron que irían para celebrarlo. En cuanto dejó de percibir el movimiento, despertó. El ambiente estaba impregnado de un dulce aroma que conocía muy bien, el chofer le abrió la puerta para ayudarlo a salir, ya que aún llevaba algunos vendajes. Al contemplar la mansión se quedó sorprendido, los jardines estaban completamente llenos de flores, pero las Dulces Candys estaban enormes y hermosas. "Tony… son iguales a… como cuando tu vivías y decidiste cuidarlas por primera vez…" pensó, pero ya no sentía ese vacío. De pronto escuchó una motocicleta acelerando, al momento siguiente, frenaba muy cerca de él, se quitó el casco y la larga cabellera castaña de Terry cayó libre.

- ¿Es que jamás vas a aprender? – Le preguntó un poco nervioso. El chofer se retiró discretamente a una distancia prudente.

- Claro que si.- Señaló el casco y demás protecciones.- Ahora los uso…

- Pero es que…

- Mira, si comenzara a aterrarme por cada cosa que me pasa, no haría nada y sería una aburrida como "Annie"…- Se burló la chica.

- ¿Es que no tuviste suficiente? - Preguntó exasperado.

- ¿Y tú no tienes suficiente con discutir conmigo en cada oportunidad que tienes?

- Es… me preocupa lo… que te pueda suceder…- Dijo finalmente.

- Yo… lo siento… es solo que… no me gusta dejar de hacer las cosas que amo…- Dijo sonrojada, él la miró y ella al instante, se volteó para que no la viera.- Detesto darme por vencida…

- Yo no quise…

- No te preocupes... - Dijo ella sonriéndole.- No debes cansarte mucho.- Lo ayudó a subir los pocos escalones de la entrada.

- ¿Sabes que día es hoy?.- Preguntó antes de entrar.

- No… pero tienes que descansar… son ordenes del Doctor…- Dijo en cuanto el chofer abrió la puerta para dar paso a los jóvenes.

- ¡SORPRESAAAAA!.- Gritaron todos a la vez. Karl estuvo a punto de caer, todos estaban ahí.

- ¿Así tengo que descansar?. - Preguntó antes de que sus padres y primos se acercaran.

- Bueno, tenía que hacerte entrar…- Dijo mientras Andy y Patrick lo ayudaban a sentarse en un sofá. Dorothy y Fran se acercaron con un enorme ramo de Dulces Candys.

- Esperamos que te agrade… - Dijo Dorothy.

- De la noche a la mañana florecieron… - Dijo Fran con emoción.

- Gracias…- Todo el mundo se divirtió mucho, pero después el Dr. Martin recomendó que descansara. En cuanto subió a su habitación, se durmió inmediatamente.


Alice le había pedido hablar con él a solas, antes de regresar a Nueva York, así que le indicó que fueran a su despacho.

- Pasa por favor… Te escucho. – Dijo en cuanto entraron, le ofreció tomar asiento en uno de los sillones.

- No quisiera que pensara que me estoy entrometiendo en su familia…- Comenzó a decir, la verdad era que no sabía como decirle lo que quería plantearle. William la miraba sorprendido.

- ¿A qué te refieres?

- En Nueva York encontré…- Comenzó a contarle respecto a las cartas, los recortes de diarios, los diarios personales de Terrence Grandchester, que tenía en esos momentos Terry en su poder. William la escuchaba con gran interés. De hecho, se sentía también muy intrigado respecto a las extrañas coincidencias.

- Y tú quisieras pedirme…

- Quisiera pedirle que por favor, le permita a Terry buscar esas llaves… yo las he buscado por todos los rincones que pudiera imaginar de la Mansión en Nueva York…y nada… De todas formas he decidido seguir buscando allá, tal vez algo se me escapó… pero…

- No te preocupes… siempre hemos estado intrigados respecto a los diarios de mis tatarabuelos… pero como no habíamos sabido de otros similares, nadie se preocupó por ello.

- Entonces… no le molestaría que…

- Por supuesto que no… Siempre quise saber su historia… - Ella lo miró sorprendida. - Sé que son mis antepasados, pero la verdad es muy poco lo que oficialmente se escribió de ellos por los biógrafos de la familia, cuando encontré sus diarios, me mataba la curiosidad…- Alice estaba sorprendida por las palabras del Sr. William.- He de haber sido un poco más chico que tú… casi se podría decir que son mis héroes… creo que por ellos la familia no solo tiene un gran prestigio económicamente… ellos fueron tan amables con todos los menos afortunados que en toda la ciudad se nos tiene en alta estima.- Alice sonrió.- Es verdad… sólo sé que mi tatarabuela era amada por todas las personas que la conocían y trataban… Mi tatarabuelo era muy sabio en todos los aspectos. Creo que me dejé llevar por otras cosas, y me olvidé de averiguar más de ellos.- Le devolvió la sonrisa.- No te preocupes… les ayudaré… y en caso de no poder hacerlo, tienen toda mi confianza y autorización para buscar esas llaves…

- Muchas Gracias… - Dijo al tiempo que le daba un fuerte abrazo de despedida, después bajaron para ir al aeropuerto.


Se sentía decepcionada al enterarse que Karl pasaría un par de semanas más en Lakewood antes de regresar al colegio, tomaría clases privadas para ponerse al corriente si quería graduarse ese mismo verano junto a sus primos y amigos. Sin avisar a nadie se fue a la mansión de las rosas, en cuanto detuvo su auto deportivo rojo frente a la entrada principal, Dorothy abrió la puerta.

- Buenos días Srita. Nancy, me da…

- Ahórrate tanta palabrería tonta. Ve inmediatamente a decirle a Karl que quiero verlo.

- Lo siento mucho pero…

- ¡Te he dado una orden!.- Dijo furiosa la chica.

- Lo que intentaba decirle...- Respondió sin hacer caso de su tono cortante y grosero.- es que él joven no está en estos momentos aquí…

- ¡¿Pero qué estás diciendo?... El debe estar aquí… No debe estar…

- EL médico le recomendó que se ejercitara.- Dijo categóricamente el ama de llaves.- Por lo que salió a dar un paseo con su tutor y el Dr. Martin. Así que no sé cuanto pueda tardar…

- ¡MALDICIÓN!...- Dijo mientras subía a su auto.

- ¿Sucede algo?... si gusta puedo darle su recado cuando el vuel…- Pero ya no pudo decir más, ella había arrancado dejándola hablando sola.- Vaya…- Sin mirar atrás entró a la mansión.


Ahora que Karl se había recuperado, Andy se sentía mal… No le era desconocido el motivo por el cual Annie andaba con él… "Seguramente fue porque se lo prometió a él… Annie… lo amas demasiado… ¿tanto como para sacrificarte?" Se dio cuenta en la fiesta de cumpleaños, ella aun cuando estaba a su lado, cada vez que estaba cerca de él Teresa Grandchester, Annie lo miraba de una forma extraña.

- ¡ANDY!- Escuchó que alguien le gritaba.

- ¿Qué pasa?.- Estaba sentado a la sombra de un árbol del jardín del colegio, no se había percatado del momento en que Annie llegó.

- ¿En qué piensas?.- Preguntó ella saludándolo con un beso, al verlo tan callado.

- Quisiera que me dijeras la verdad.- Dijo por fin, sin esperar a que ella dijera algo más le soltó.- Tú no me amas.

- Pero… pero ¿Qué estás diciendo?.- Dijo asustada.

- Es que quiero aclarar las cosas entre nosotros. – Dijo él mientras ella se sentaba a su lado.

- ¿No te entiendo?.

- Por favor… no me tomes por un estúpido… estoy seguro de que tú estás conmigo por que Karl te contó algo respecto a mis sentimientos… ¡TÚ NO ME AMAS!.- Soltó por fin, ella lo miraba sorprendida.- Tu silencio lo dice todo…

- Andy… yo…

- No importa… pero es mejor que no estemos juntos… de lo contrario terminaríamos lastimándonos.- Se incorporó y tomó sus cosas.- Tengo que irme… te veré después…


Ya era noche cuando Karl, su tutor y el Dr, Martin llegaron de su paseo. Karl animado por el clima y la alegría de sentirse vivo deseaba cabalgar, pero debido a sus heridas no podía hacerlo, por lo que tuvo que contentarse con una larga caminata hasta el refugio de caza, donde pasaron un buen rato. Dorothy les informó de la visita de Nancy y lo molesta que se puso porque no estuviera ahí.

- Que bueno que no estábamos… No quería que me arruinara mi estancia aquí.

- Temo decirte que con lo bien que has atendido las clases, en una semana más podrás reincorporarte al colegio…- Le dijo el profesor McGregor.

- Aun no puedo creer que haya pasado tanto tiempo desde el accidente y… yo estuviera simplemente durmiendo…

- Siempre hemos sabido que eras un dormilón, pero esta vez te pasaste.- Dijo la abuela desde el pie de las escaleras.- Me da gusto ver que te estas recobrando rápidamente.

- Es el aire del campo…- Dijo el Dr. Martin.- Muchas veces me han llamado para ir a la ciudad a ejercer… pero soy feliz aquí…

Y- nos da gusto de que así sea.- Dijo la abuela mientras bajaba.- Vamos, o se enfriará la cena.

Todo transcurrió alegremente, a pesar de que la abuela lo regañó en varias ocasiones por hacer bromas a costa de Nancy, se sentía feliz de escucharlo reír con tantas ganas como hacía mucho no lo hacía. "Se ve muy diferente", pensaba mientras iba al salón para traer su flauta y tocar un poco a petición de ella. Cuando se retiraron a sus habitaciones, Karl fue directo a la de Antonia, cuidando de que nadie lo hubiera visto. Dorothy, a pesar de que siempre estaba sola la habitación, colocaba un ramo de Dulces Candys, por lo que estaba impregnada del dulce aroma de éstas. Estaba tal cual como cuando vivía Antonia, se dirigió a la cama, tomó uno de los almohadones, no pudo evitar el recuerdo de esa primera noche juntos, amándose, descubriéndose por primera vez; ambos eran inexpertos, pero no les importó, lo más esencial estaba ahí: su mutuo amor, las sensaciones indescriptibles que los invadían, olvidando que había alguien más en esa casa, no les importó si los descubrían. Recordó la furia que lo invadió cuando su padre le asignó esa habitación a Teresa Grandchester… Pero todo eso desapareció en cuanto vio que estaba delicada de salud, cuando decidió cuidarla. Cuando la vio vestida con la ropa de Tony se sintió ofendido, ahora no sabía si por que la chica tomara las cosas o porque se dio cuenta de que era hermosa y lo hacía sentir cosas muy diferentes a las que sintió con ya no se sentía solo, ni triste, una nueva sensación lo invadía, estaba feliz por que se le diera una nueva oportunidad y no la desperdiciaría. Trataría de acercarse más a Terry… había algo que ella escondía, que protegía con mucho celo. Sería paciente, la ayudaría a superar eso que la lastimaba tanto.


Ahora que Alice había hablado con el Sr. William, su "querida" hermana le había encargado que buscara con ayuda de Karl, esas llaves. "¡Esto es estúpido!... ¿Por qué debo hacer esto… ella es la que está obsesionada con esto… no yo…" Pensaba mientras llegaba del colegio y se dirigía a la biblioteca. Su hermana la había llamado al celular contándole sobre la entrevista que tuvo con William. "Es una cobarde… ¿Por qué no me lo dijo en el Aeropuerto?... sencillo, sabía que me negaría"… Según recordaba los diarios de William Albert Ardley y Candice White Ardley estaban en Lakewood, por lo que tendría que ir hasta allá. Sonrió levemente. Se dirigió a la computadora y buscó la información. No había mucho, le parecía curioso que solo hubiera información de ella a partir de que tenía 13 años, cuando sabía perfectamente que se escribía santo y seña de una familia distinguida desde su nacimiento. "Bueno, tendré que verme en la penosa necesidad de ir hasta allá".


Estaba en el Solarium repasando sus lecciones con su tutor, cuando escuchó el ruido de un motor… "no puede ser… estoy imaginando", el ruido cada vez era más intenso, hasta que una modernísima moto llegó hasta ellos, rodeando la enorme casa.

- ¿Es que acaso no me puedes dejar descansar un momento?.- Dijo a manera de saludo al conductor de la moto, quien al quitarse el casco contestó:

- Sabía que me extrañarías, pero no sabía que tanto.- Se acercó la chica sonriendo.

- Profesor McGregor, le presento al "Torbellino" de los Grandchester: la Srita. Teresa Grandchester.

- Encantado de conocerla.- Dijo al estrechar su mano.

- Igualmente…

- Los dejo solos, con permiso. - Dijo el anciano dirigiéndose a una puerta de servicio, para que conversaran a gusto.

- ¿Qué te trae por aquí?

- Ummm… bueno… dado que es fin de semana, pensaba que necesitabas un poco de distracción para variar…

- Tú me extrañabas.- Dijo juguetonamente Karl mirándola de forma penetrante.

- Claro que no. Solo estoy haciéndole un favor a mi hermana –Dijo dándose importancia.- que para variar quiere que me ayudes… no te preocupes, tu padre también quiere que lo hagas.

- ¿Y de qué se trata?.- Dijo con interés, mirando como jugueteaba con sus manos. Ella comenzó a contarle lo mismo que su hermana a William, por lo que pasaron la tarde charlando hasta la hora de la cena. La abuela se sintió contenta de tener otra visitante.

- Quisiera estar con todos ustedes en Chicago… pero…

- No te preocupes abuela, es mejor estar lejos de la ciudad… ya lo dijo el Dr. Martin.


Después de otra larga charla, fueron a dormir. Sin embargo, Karl esperó a escuchar el ruido de la última puerta al cerrarse, salió a hurtadillas para dirigirse al lago, llevaba un buen trecho, lejos del camino principal cuando alguien lo alcanzó.

- ¡¿Qué rayos haces aquí?...

- Siguiéndote… me parece que todavía no está al 100% como para que andes por ahí, en especial por las noches solo.

- ¿Ahora me espías? – Dijo disponiéndose a caminar, mientras ella lo seguía.

- Da la casualidad que iba a cerrar la cortina de mi habitación, cuando te vi salir… así que escapé por el balcón…

- Vaya… si que estás llena de sorpresas… es muy alto…

- En Londres acostumbraba trepar a los árboles, lo cual me sirvió muy bien para escapar de los castigos en el Real Colegio San Pablo.

- Y pensar que nos enviarían ahí al cumplir los 12…- Pensó en voz alta el chico. "¿Habría conocido a Tony entonces?... Tal vez… después de todo era una Ardley también…"

- Definitivamente no te lo recomiendo… - Dijo rápidamente al ver su expresión de repentina tristeza.- …es tan duro… le quitan toda la diversión a todo…

- Creo que somos la primera generación que rompe con "La Tradición de los Ardley"…- Dijo sonriendo.- Todos sin excepción, habían ido ahí…

- Pues no te pierdes de nada…- Se quedaron en silencio contemplando las estrellas.

- ¿Extrañas estar allá?...- Preguntó Karl.- ¿Extrañas… a alguien?...

- ¿Por qué insistes en preguntar eso?.- Dijo Terry recargándose en un árbol con gesto de exasperación.

- Es solo curiosidad…- En eso se escuchó un trueno, Terry corrió hacia Karl, inmediatamente comenzó a llover, él la estaba abrazando. Al principio no estaba consciente de lo que acababa de hacer, tenía los ojos fuertemente cerrados, hasta que sintió sus brazos rodearla.

- Esta es una de las excusas perfectas para abrazar a las chicas…-Dijo él a su oído. Ella se ruborizó. – Pero veo que te me adelantaste…

- Yo… yo lo siento…- Dijo al tiempo que lo soltaba empujándolo, estaba sonrojada.- Me asustan los truenos…

- Tenemos que apresurarnos para no mojarnos más.- Dijo al tiempo que la tomaba de la mano y tiraba de ella, pero el suelo se estaba poniendo tan fangoso, que no les quedaba de otra que ir despacio ya que por el estado del chico, no podían correr. Entraron por una puerta de servicio, la acompañó hasta su habitación.

- Que descanses…- Le dijo ella.

- Si… claro… tú también…- Dijo renuente a alejarse.

- Karl…

- ¿Si?...

- No… nada…

- Hasta mañana…

- Hasta mañana…

Ella entró a su habitación, se recargó en la puerta dando un largo suspiro, Karl aun estaba afuera pensativo, finalmente fue a su habitación. No podían comprender porqué se sentían tan extraños, en especial ahora al estar uno frente al otro, tal parecía que necesitaban estar bromeando para no ponerse nerviosos, evitar esa extraña tensión que comenzaba a haber entre ellos.


- ¡Despierta dormilona!.- Escuchó que alguien la llamaba.

- Ummm… ¿Qu… qué pasa?

- ¿Te gustaría conocer el Hogar de Pony?.- Preguntó Karl al sentarse a un lado de ella, mientras la sacudía suavemente.

- Ummm… ¿Qué hora es?...

- Es temprano… la abuela aún no ha despertado… y hoy quiero olvidarme de las lecciones, así que tendremos que irnos lo más pronto posible.- Se levanto.- Te espero junto al porche…- Y salió.

Se apresuró a vestirse, cuando salió, un auto deportivo la esperaba, subió y al momento de arrancar se dio cuenta de que no había usado para nada el piloto automático, prefirió no decirle nada. Le daba gusto que se decidiera a hacerlo por sí mismo. No estaba muy lejos el lugar, era una hermosa y antigua construcción. Llegaron justo cuando los chicos estaban por desayunar, todos se alegraron de que Karl estuviera bien, algunos hacían comentarios graciosos respecto a la chica que lo acompañaba. El Dr. Martin aprovechó para hacerle una breve revisión, a pesar de las protestas del chico.


Era tarde cuando llegó a Lakewood, esperaba hablar con Karl, contarle lo que había pasado entre ella y Andy, escuchar un buen consejo de él. Estaba en el salón conversando con la abuela, cuando escuchó el motor de un auto, se apresuró a salir, un auto azul profundo venía a toda velocidad por el camino principal, "Pero… ¿que… demonios pasa aquí?... ¡¿quien rayos está conduciendo el auto de Karl de esa forma?... ¡Maldición!... si se llega a enterar…"


Terry había conducido el auto de Karl, ambos descendían de él sonriendo, no había rastro de preocupación en el rostro de él, se veía más relajado… feliz. Al verla en la puerta el fue a saludarla con un beso en la mejilla.

- Hola… ¿Vinieron todos?.- Dijo sonriente dirigiéndose a la entrada para ver quien más estaba ahí.

- N… No. Sólo yo…- Respondía mientras observaba a la morena.- Vine a despejarme un poco… no soporto tantos exámenes…- Respondió al fin tratando de sonar casual.

- Entonces vamos al salón, para que ambas me cuenten como están las cosas en el colegio y en Chicago.- Eso la sorprendió, "¿Es que Terry no había pasado todo el día con él y le había contado algo?... ¿Qué ha pasado entre ellos?..."

- Sabes, tengo un ligero dolor de cabeza… yo preferiría hacerlo mañana…

- Pero mañana se van… y aún es muy temprano…

- De verdad… me siento mal… es la tensión…

- Pero si quieres podemos…

- No te preocupes… solo necesito descansar…

- Está bien… en ese caso, que descanses.- Dijo dándole un beso en la frente, le sonrió y se dirigió al salón junto con Terry. "Ya no tiene caso que quiera intentarlo de nuevo… sólo que es tan difícil dejar de amarlo…" Entró en su habitación y comenzó a llorar…

FlashBack

- Quisiera que me dijeras la verdad. Tú no me amas.

- Pero… pero ¿Qué estás diciendo?.

- Es que quiero aclarar las cosas entre nosotros.

- ¿No te entiendo?

- Por favor… no me tomes por un estúpido… estoy seguro de que tú estás conmigo por que Karl te contó algo respecto a mis sentimientos… ¡TÚ NO ME AMAS!. Tu silencio lo dice todo…

- Andy… yo…

- No importa… pero es mejor que no estemos juntos… de lo contrario terminaríamos lastimándonos. Tengo que irme… te veré después…

"Lo lastimé todo este tiempo… y a pesar de ello… él continuaba amándome… Pero ahora tal vez he perdido a los dos"…


Continuará…