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Scorpius y Albus eran los que más sufrían con las misiones de sus padres. Siendo Harry Potter el jefe de Aurores y Draco Malfoy el segundo al mando, tuvieron que ganarse sus puestos a punta de misiones peligrosas y casi imposibles. Ambos eran adictos a la adrenalina, y aún siendo el más alto rango del departamento de Aurores, seguían metiendo su cuchara en misiones peligrosas.
Desde aquella vez cuando los niños tenían tan solo cinco años y sus padres regresaron de una misión casi muertos. Astoria y Ginny intercambiaban hijos. Cuando Harry y Draco se iban de misión por más de dos días, Albus dormía con Scorpius en la mansión Malfoy hasta que los Aurores regresaran, o sino Scorpius dormía con los Potter hasta el regreso de su padre. Era necesaria la compañía del otro en esos momentos difíciles. Cuando entraron a Hogwarts todos pensaron que los chicos estarían bien, no tenían por qué enterarse de las misiones de los Aurores, hasta que apareció en el periódico la misión más reciente de sus padres que casi les costó la vida nuevamente.
Aquel día padre e hijo se gritaron por igual, y al final los hijos ganaron. No le ocultarían otra misión a Scorpius y Albus. Y cuando acabaran la misión los irían a visitar a ellos, primero que a nadie.
Aún así, ellos tenían una informante, Penélope, la asistente de Draco y Harry, siempre le mandaba lechuzas informándoles cuando sus padres ya habían atrapado al malo, en qué momento iban a regresar a casa y cuando se extendía una misión. Penélope siempre tranquilizaba a los niños, porque le parecía una maldad dejarlos en agonía cuando ella podía hacer algo para calmarlos.
Ese sábado mientras los Potter-Malfoy almorzaban en Hogsmeade. Costumbre que adquirieron siempre que Harry y Draco estaban en misiones largas. Les extraño a Scorpius y Albus el anunció de la tía Astoria informando de que sus padres se quedaban una semana más en Marruecos porque aún no habían logrado atrapar a los criminales. Se miraron de reojo, pero no dijeron nada. Al terminar el almuerzo regresaron a Hogwarts con pasos lentos y al llegar a la habitación de Albus, releyeron la carta de Penélope que recibieron hace 2 días atrás.
Chicos, La misión ya fue completada, sus padres atraparon a los malos y ambos están ilesos. Así que no se preocupen. Según está todo arreglado regresarán en un par de días. Penélope.
-No es la primera vez, Albus- dijo Scorpius acostándose en la cama.
-Lo sé- contestó el moreno con la mirada perdida.
-Vamos, no pienses en eso, tenemos que estudiar para nuestros TIMOS-dijo Scorpius dándole un leve empujón a su amigo.
Albus le devolvió el empujón sonriendo. Scorpius suspiró mentalmente, su amigo aún no estaba listo para llegar a la misma conclusión que él había llegado hace ya 3 años.
