Disclaimer: El universo y sus personajes son obra de la maravillosa JK Rowling, yo solo los utilizó para pasar un buen rato sin ánimo de lucro, por supuesto. Y la música que ha servido de inspiración tampoco es mía, sino de sus respectivos compositores/autores/cantantes.
-FINGIR QUE TODO ESTÁ PERFECTO MIENTRAS DUELE-
No puedo aguantarlo más. No puedo seguir persiguiendo a Draco por los pasillos esperando que me haga un poco de caso. No es sano, ni para él ni para mí. Estoy desconcentrado, mis notas están empezando a resentirlo (y las suyas también, debo decir). Esto tiene que terminar ya. Por el bien de los dos.
-Draco… -Le digo con suavidad cuando lo veo por fuera del aula de transformaciones. Pero él antes de girarse hacia mí, mira alrededor como si lo estuvieran persiguiendo y no puedo evitar el arrebato de furia que me domina.
-Bueno, si tanto te avergüenza mi presencia, me alejaré de ti.
-Harry, quisiera…
-¿Qué? Sabes… me parece que no quiero oír lo que tengas que decirme.
-Tú eres el que se ha acercado a hablar conmigo, Potter. No te hagas el interesante ahora.
-Y tú no seas cínico, por favor. Además, si mal no recuerdo eres tú el que lleva dos semanas pasando de mí. Pero me he hartado, sabes. Aunque no te lo creas se aceptar una causa por pérdida.
-¿Qué quieres decir?- Parece genuinamente asustado, debo decir. Pero eso no me ablanda en lo más mínimo. Como todo el mundo piensa, soy un león orgulloso y no pienso dejar que me siga pisoteando.
-Solo que lo que sea que hemos tenido o estamos teniendo, se acabó. Y para siempre. Ya está. No tienes que volver a acercarte a mi nunca más, puedes tragarte tu lástima o lo que sea que te produzca yo.
Eso es todo lo que jamás podré despertar en los demás, lástima. Pobre niño huérfano al que nadie va a querer nunca, como solía decir Dudley. Pobre Harry que siempre será un héroe para los demás, alguien a quien odiar o a quien adorar… pero nunca un igual, nunca alguien a quien amar.
-¿Qué?
-C'est fini, Malfoy
-no…
-No te molestaré más. Pero quiero que tengas presente un detalle… esta vez fui yo el que te tendió la mano y tú el que la rechazaste. Recuérdalo la próxima vez que me lo quieras echar en cara.
Y me voy, me voy antes de que se me salten las lágrimas y lo eche todo a perder. Porque quizás hay cosas que no están destinadas a ocurrir. Pero él me agarra del brazo, antes de que pueda alejarme.
-¡NO ME TOQUES, SERPIENTE!
-Harry…
-¿Qué, Malfoy? Ahora sí que soy Harry…. Y no Potter, ¿no?
Me va a contestar algo que con toda probabilidad no querré oír. Pero no llega a decir nada. Y en unos segundos, entiendo el porqué.
-Harry, joven Malfoy… ¿qué hacéis vosotros aquí?¿No deberíais estar cenando?-dice Horace Slughorn con una sonrisa.-Vaya, vaya… estáis siendo traviesos.
-Solo nos quedamos conversando sobre la poción revitalizante, profesor. Y queríamos preguntarle el número exacto de vueltas en el sentido de las agujas del reloj. Digo de inmediato, recordando la discusión que Malfoy y yo tuvimos hace ya más de un mes en la sala de los Menesteres. Antes de que todo se complicara, claro. Desde el beso, no hemos vuelto a trabajar juntos, no hemos vuelto a hacer nada juntos.
-Cinco y media, aunque en el manual diga que son seis y cuarto.
-Yo tenía razón, al final. Si no les importa, yo me tengo que ir ya a mi sala común.
Y me marcho, dejando la mirada asombrada de Slughorn detrás y a Draco con la palabra en la boca. Me voy porque ahí no se me ha perdido nada, porque pienso mantener el poco de dignidad que me queda. Porque no hay nada más que hacer ni que decir.
N/A: La canción es COMO DUELE de Ricardo Arjona.
