Género: Por definir

Personajes Principales: Itachi Uchiha, Hinata Hyuga, Naruto Uzumaki

Autor: Lirios41

Universo: Alterno

Disclaimer: Los personajes pertenecen a Masashi Kishimoto. Universo paralelo.

Disclaimer historia: Me inspire en un fanfic escrito por la autora alquiem, de la cual agradezco enormemente su permiso que me otorgo para poder usar este concepto.

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Hinata estaba sentada frente a la oficina de asuntos exteriores del clan Uchiha. Nunca había estado en esa zona, lo más que veía era el mar a lo lejos cuando pasaba por un puerto al ir por pan, pero rara vez salía de la casa de Itachi. No sabía porque esos dos ninjas Uchiha la habían sacado y llevado hasta ese punto. Pero no tenía otra opción. Trato de ser positiva y permanecer donde le indicaron. Veía las gaviotas volar sobre la suave brisa y las olas arremedarse contra los barcos. Disfruto la brisa.

Se sentía feliz.

-vaya que ella es hermosa, ¿ya que la has estrenado verdad? – Hablo un hombre corpulento saliendo de la oficina. El hombre era alto, de piel azul con lo que parecían agallas en el cuello. Hinata sintió un olor repelente y familiar, seguido de una tensión en su estómago. Era miedo. -Mira tiene frio-el hombre roso la mejilla de la ojiperla, está en reflejo se hizo hacia atrás.- ¿me permitirías una noche con ella?, jaja, mejor aún te la compro ¿cuál es tu precio Uchiha?, quizá podamos intercambiar información del clan Yamanaka.

-¡jajaja!- Bufo Shisui saliendo de la oficina.- No necesitamos información de ese clan.-

-¿Cuando fue que consiguieron información de ese clan?-

-A diferencia de ustedes tengo mis propios métodos- Rio Shisui, pensando en la linda Ino, con quien compartió más que una charla.

Fue entonces que salió Itachi del lugar, luciendo completamente serio.

-Terminadas las negociaciones deben marcharse.- Hablo el líder del clan.

-Vamos Kisame- hablo un hombre de ojos verdes.

-Bien, bien, considéralo Itachi…realmente es alguien apetecible.-Dijo lamiéndose los labios, despidiéndose de Hinata con suma lujuria.

-Tu ven acá, ahora.- Fugaku jalo del brazo a Hinata.

-¡Padre por favor!-

La llevo con suma prisa, le dolía el brazo. La arrastro por las calles del clan, con Itachi pidiéndole que soltara a la joven. La llevo detrás de una montaña, hasta debajo de una especie de cueva, donde había una laguna. Hinata trato de ver lo que pensaba que eran peces flotando, pero cuando su vista se enfocó eran personas, flotando ahí en el agua, con los ojos cerrados como si estuvieran durmiendo.

La chica se asustó pensó que el padre de Itachi la metería ahí, lo vio a los ojos y se encontró con una expresión y una mirada de desprecio que en efecto le confirmaban que así seria.

-Padre…- Dijo Itachi llegando tras ello.

-SI no la puedes mantener a la raya, será tomada como prisionera.-

-Se lo ruego padre, le he dicho lo que sabemos.-

-Yo mismo soy testigo- Dijo Shisui entrando detrás de su primo.

-No me interesa un carajo quien es culpable, justo ahora el clan Hyūga a matado a muchos Uchihas, y si no fuera por su ineptitud seguramente los abríamos vengado.-

-No iba a matar a niños. No es honorable.- Dijo Itachi.

-¿Honor? Ellos no tuvieron escrúpulos en matar a nuestros guerreros más jóvenes. Y de la forma más cobarde. Son tan asesinos como el resto del clan. -Si ese imbécil de Neji no nos hubiera sorprendido…Ahora…- El hombre jalo a Hinata del brazo, obligándola a ponerse de puntitas para no terminar colgada del brazo- a nadie en su clan de importa ella desastre de ella. -

-…No es necesario que sobreactuar…-Dijo Shisui tratando de calmar la situación.

-¿Son imbéciles? ¿Creen que puedes conseguir alianza con un tributo de guerra?-

Hinata sintió una tensión horrible en el estómago. Si en efecto eso había sido ella, un tributo para la guerra. Iban a sacrificarla enfrente a las armas del clan. Ella estaba preparada para la muerte.

-En lo que a mi concierne ella no es una Hyūga.- Tenía razón, cuando una persona pasaba a ser sacrificio perdía toda identidad para pertenecer al templo.- Asesinare a cada Hyūga que encuentre, pero ella no lo vale. Solo es una esclava que bien te puede calentar la cama, pero ya es suficiente de tu capricho.-

-No pasa absolutamente nada de lo que…- Itachi puso una mirada firme, su mano se veía tensa, como si se estuviera controlando.

-Va, todo el maldito clan ve como le compras ropa y la dejas hacer lo que plazca. Es una ofensa.- Fugaku la lanzo al suelo, dejándola de rodillas frente a ella. -En honor a nuestra gente Itachi, desastre de ella.- El líder Uchiha salió de ahí.

Shisui se apresuró se agacho a lado de ella y comenzó a animarla a levantarse.

-Vamos Hinata hay veces en que mi tío tiene un genio de los mil demonios pero.-

-Lo siento.-La chica estaba llorando.- Lo siento Itachi-san, Shisui-kun. No sabía que mi clan…que ellos habían hecho eso. Siento haberle dado esperanzas Itachi-san…siento que yo no le sirva para buscar una alianza entre clanes…siento ser…tan inservible.-

-Hinata…-

-¡Eso no es verdad Hinata!, tu vales mucho y eres nuestra amiga, ¿Cómo se te ocurre? Nosotros…- Sintió la mano de Itachi ponerse sobre su hombre, el chico negó con el rostro.

-¡Lo siento! Shisui, todos los problemas que les he causado a ambos. Todo por por que me querían cuidar.-La chica lloraba más, en lugar de animarla con lo de los amigos, la hacían sentir peor.-Por favor- la chica hincada hizo una reverencia.- Por…pofavor déjeme acompañarlos…-

-No es..-

-Márqueme…por favor…marque Itachi-san…déjeme ser parte de su clan, pertenecer a algo, déjeme ayudarme a no tener problemas en su clan…permítame.-

-Hinata…-

Shisui retrocedió, sin saber que contestar.

-Por favor.- Las lágrimas de Hinata caían poco a poco, desgarrando a ambos muchachos.

Itachi no tenía el más mínimo deseo de hacer lo que haría, por el contrario. Pero tras un mes de peleas con su padre, amenazas de muerte hacia la Hyūga, de insistencias por parte de Hinata y por presión del resto del clan no tuvo otra opción que acceder aun en contra de sus propios principios. Razono que era la mejor manera en que podía hacer para mantenerla a salvo

-Entonces aquí, ¿está de acuerdo?- Dijo el Uchiha señalando el lugar entre el seno y la espalda.

La Hyūga asintió sentándose con las piernas flexionadas desabrochándose su vestido.

El no quiso hacer la marca en alguna extremidad, pues ella acostumbraba usar faldas y algunas veces un vestido blanco donde sus brazos y piernas relucían por completo. No quiso hacerla en las costillas, en su vientre o en su espalda, pues le pareció inapropiado por si la joven quería salir en traje de baño, aunque conociéndola probablemente no lo haría. Ni hablar de la cara, cuello o pecho. Ambos acordaron que ese era un buen lugar, pues no era fácilmente visible, y cuando ella pudiera retomar su vida con suerte solo ella y su esposo lo sabrían. Aunque ahora todo el clan Uchiha sabría que ya la abría marcado.

Itachi suspiro molesto por eso, pero hasta cierto punto su clan solía hablar de lo ocurría entre ellos, pero nunca hablaba fuera del clan. Era una especie de regla y tradición y si Hinata seguía en el anonimato ante el mundo era por esa costumbre tan minuciosa de su clan de ocultar todo al resto del mundo, por lo que al final no le parecería algo tan desagradable.

El Uchiha observo a Hinata mientras esta se bajaba el tirante de su vestido. Vio que la chica llevaba un corsé en forma de corazón, el corte de la ropa interior le dejaba ver la piel que había entre el seno izquierdo y la espalda de la joven, permitiendo así que Itachi hiciera la marca sin que ella tuviera que quitarse otra prenda. Itachi trato de no poner atención al listón de la ropa que enmarcaba figura de la joven. La chica continúo bajando su vestido y antes de que continuara hasta el obligo Itachi la detuvo.

El joven Uchiha se incoó con una rodilla en el suelo, se mordió el dedo y comenzó a hacer kanjis.

Los kanjis comenzaban con un punto y se extendía en diferentes direcciones. Primero bajo por sus costillas izquierdas bajando y tocando un poco su pierna para continuar por el suelo y luego se desvió en dirección curvilínea. Itachi fue muy cuidados apenas y trato de rosar el glúteo izquierdo se Hinata. Subió por su espalda y la chica tuvo un espasmo similar a un escalofrió cuando Itachi todo la piel de su espalda. Conforme el Uchiha unía los kanjis en el suelo se pueda ver que estaba rodeándola en un círculo. Sin embargo cuando llego a lo que parecía el último Itachi se detuvo.

Cuando el círculo parecía estar a punto de cerrarse y solo una tira de kanjis parecía faltar Itachi se detuvo, la estuvo observando largo rato, hasta que ella se dio cuenta del problema. La última línea debía pasar por su seno izquierdo. Como ella solo tenía ropa interior estaría a unos milímetros de su piel, no solo eso, pues la forma de su corsé dejaba asomar casi medio seno izquierdo, justo por donde Itachi debía pasar.

-Oh- Dijo la joven enrojeciendo.

-Disculpe- Si Itachi enrojeció lo disimulo muy bien- puedo volver a hacerlo…tratare de rotar los sellos así irán en otra dirección.

-Aunque lo hiciera tendría que pasar por…por ahí-

Hubo un largo silencio incomodo, hasta que la Hyūga asintió.

El volvió al punto inicial y comenzó a hacer los kanji. Hinata sintió una corriente de nerviosismo que fluyo hasta su estómago, conforme sentía que él se acercaba a esa parte tan intimida de ella. Sintió la sangre subir a sus mejillas y su pulso cardiaco nunca había sido tan veloz.

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El joven llego a esa parte, escribió tan rápido como pudo y sin apenas rosarla, justo entonces un punto sobre un kanji no se formó y presiono ligeramente para marcarlo, en eso escucho un suave gemido y por reflejo la vio a la cara.

La chica no se asustó, lo miro fijamente a los ojos con un rosáceo en las mejillas.

Tuvieron contacto visual, Itachi noto lo hermosos que eran los ojos luna de la chica. Se quedó quieto unos segundos observando como la chica enrojecía y aun tocando con su dedo el seno izquierdo de Hinata.

La chica comenzó a hiperventilar, y a consecuencia su pequeño monte se movía profundizando el tacto con el índice del Uchiha. "Es bastante suave" pensó el durante la primera elevación, experimente un repentino aumento en su torrente sanguíneo de Itachi, enfatizando un cosquilleo en su entrepierna.

-ha…-la chica apenas susurro algo.

El joven recordó que se suponía que debía hacer, ignoro esa sensación desconocida en la parte media y continúo escribiendo, recorriendo a la par ese monte venus Hyūga, el corsé absorbía la sangre e impedía que se marcaran así que de una manera lenta, culposa y jodidamente placentera Itachi tuvo que repasar esas zonas para marcar bien. Bajo por su corsé, justo donde empezaba el entalle de la cintura él pudo escribir normalmente, tal vez eran diferentes las telas en la parte superior y en esa zona.

Itachi procuraba ser recto, un caballero y respetaba a las señoritas como si trata con un pluma de vidrio. Se lo dijo a si mismo pero por más que tratara de evitarlo, él estaba disfrutando culposamente este último recorrido por el cuerpo de Hinata. Bajo hasta el vientre de la joven, sobre el vestido claro, siguió un poco más sobre la tela blanca hasta que toco su pierna, tuvo contacto piel a piel con su rodilla, entre una mescla de alivio y anhelo se despidió del terciopelo blanco que era la piel de ella. Al final llego al suelo donde cerró por completo el círculo.

Trato de enfriarse la cabeza y se dijo que era una reacción natural de su cuerpo. Se mantuvo sereno, despejo cualquier pensamiento irrespetuoso y una vez que estuvo cereño activo el Sharingan. El hizo unos sellos con la mano, dijo algo en un lenguaje extraño coloco su mano donde quedaría la marca y después todos los kanjis se movieron entrando al cuerpo de Hinata.

Ella sintió como fuego recorriendo su cuerpo, quemando dolorosa y lastimosamente, moviéndose a ese punto que ardía. Fueron apenas unos segundos pero para ella fue demasiado tiempo. De alguna forma pudo ver como la mente de Itachi entraba a la suya con mucha más facilidad, penetrando incluso las barreras del Byakugan. Sintió su voluntad doblegarse y de alguna forma cósmica que ella no conocía pudo entender que ahora le perteneciera a él.

De repente se sintió débil, cansada como si toda su energía hubiese sido chupada, comenzó a ver borroso, sintió que perdía el control de su cuerpo y después todo se volvió negro.

-¡Hinata!- Itachi la sostuvo en brazos, la toco de la frente y acerco su cara a su pecho para escuchar si ella respiraba. Por suerte era así.

Entonces Itachi bajo un poco a la Hyūga y sintió algo cálido que envolvió sus dedos. Era el seno de Hinata que se había movido a causa del giro, y que ahora el tocaba nuevamente con sus dedos, estaba a punto de salirse de su lugar en el corsé, solo entonces el noto que ella seguía con la ropa interior expuesta, así que trato de subir su vestido cuando…

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-¿Y buen ya terminaste?- Entro Shisui de golpe que no había querido estar presente en el ritual.-Ho vaya Itachi apenas la marcaste y ya estás haciendo uso de tu autoridad. Vamos Itachi al menos espera a que ella este consiente, es mejor para ellas.- Su primo rio un poco incomodándolo aún más a su primo.

-Esto… no es así, ella se desmayó.-

Itachi se acercó a ella para escucharla. Entonces Hinata abrió los ojos y vio a Itachi cerca de ella, demasiado cerca.

..-Hinata balbuceo algo.

-Hinata-san, yo no…- la chica bajo la mirada y vio que el Uchiha tenía su vestido en la mano.

-ha- exclamo la joven sonrojándose.

Itachi trato de alejarla como reflejo para probar que no era un pervertido. Pero sin querer presionando el seno de la joven. La chica se puso completamente roja.

-Uuu..uchi..Uchiha-san- Por única vez, y para satisfacción de Shisui, Itachi se sonrojo.

-Yo…fFfue un accidente.-

-Jajaja- Su primo se rio.

- ¡Shisui! pásame un futón de ese armario.-

-Vamos Itachi no te desesperes.-

-Y sal de aquí, la señorita no está en condiciones de ser vista-

-¡HA!- Hinata cubrió su pecho con sus manos.

-Aquí tienes.- Shisui extendió el futón y salió de la habitación.

Itachi la acostó y después la tapo apenas viéndola.

-iré por agua, ¿o prefiere te?, si mejor un te eso será lo mejor.- Dijo Itachi aun incomodo.

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Esa misma noche fueron al templo del clan.

Ahí frente a todos los miembros del consejo fue examinada, mostrándola en ropa interior. La anciana que la reviso le quieto las ataduras y el collar.

-Adelante Itachi.- La mujer se retiró.- Has uso de tu poder.-

Itachi activo su Sharingan, Hinata sintió como penetraba completamente cada parte de ella, su barrera, su Byakugan, se sentía expuesta, como si no pudiera ocultar anda. No podía moverse, trato de hacerlo. Estaba completamente a su merced. "lo siento mucho", escucho la voz de Itachi dentro de ella. Sintió un fuego, como si le quemaran el cuerpo, sintió un dolor horrible en la cabeza, como si quebraran su espíritu. Quiso gritar, gritar tan alto e histéricamente, pero no se podía mover, se mantenía tan quieta como hasta entonces.

-¡KYA!- Grito Hinata cuando al fin recupero su cuerpo.

Se sintió tan débil, perdió la fuerza en sus piernas, caía mirando a Itachi.

-Bien hecho.- Dijo el líder del clan, levantándose, evidentemente satisfecho.- Me alegra saber que fuiste capaz de tomar una decisión por el bien de tu clan.

Todos salieron, dejando a Itachi y a Hinata solos. La chica sentía sus brazos arder, vislumbro los Kanjis en sus brazos, como quemándole con chackra. Su Byakugan se había activado, por eso los veía. Un hilo de saliva rodando por su mejilla, comenzaba a tener conciencia de sí misma.

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Después de la demostración Itachi quiso decirle que solo lo hizo en esa ocasión, para que el clan se cerciorara de que el sello funcionaba, que no lo haría otra vez, que estaba obligada a obedecer a nadie. Pero las palabras no salieron. Simplemente no salieron. Caminaron en silencio hacia su casa. Cuando entraron, alguien toco. Era Mikoto.

-Madre.- Dijo Itachi.

-Hinata-chan, prepare el baño, ¿Por qué no tomas uno? -Le dijo Shisui a Hinata, la cual miro a Itachi buscando su aprobación.

-Si así lo desea adelante, necesito hablar con mi madre en privado.- Respondió el. La chica solo asintió. Se quitó las sandalias y camino al baño escuchando una plática seria entre los tres.

Entro al baño, se quitó la bufanda vio una marca que le dejo el collar, pero para ella no era nada, se quitaría con los días. El saco, el vestido, el blusón, la ropa interior también se fueron. Se lavó muy bien y después entro a la tina con agua caliente. Abrió la llave del agua, ella no quería llenar más la tina, pero quería que se escucharan las gotas caer.

Se tocó la parte entre el seno y la espalda. La maca que la unía a el, a Itachi Uchiha. Hinata se soltó a llorar en silencio, el sonido de la regadera y las gotas de agua se mezclaran con sus lágrimas. Lloro. Metió la cabeza al agua y prolifero un grito que se silenció en los alrededores acuáticos.

La toco de nuevo, consiente del poder que ahora él tenía sobre ella, cuando la vio en el templo en la demostración, se sintió como un libro abierto. Lloro mucho, Itachi había visto como la trataron los ancianos en el clan, vio como lloro cuando Hanabi se fue, vio lo débil que había sido esos meses al sonreírle y en las noches llorar pensando en su hermana.

No importaba ya, era su culpa después de todo, por más que intentaba hacer algo las cosas no le salían, intento ser una hija, ninja y futura esposa. Fracaso en eso, por eso decidieron que ella fuera sacrificada como tributo para la guerra. Pero ni si quiera para eso sirvió. Quería hundirse, se sentía muy avergonzada. Principalmente por lo que le mostro a Itachi.

¿Por qué…?

Itachi vio todo, no solo eso, sintió como se sentía. Ahora sabia porque a un amo no se le podía ocultar nada, ni negarse a su voluntad. Los amos dominaban a sus esclavos perfectamente porque podían saber exactamente que sentía. Pero lo que más hirió su orgullo fue cuando vio su recuerdo de la marca, el momento en que el rozo su seno.

No es justo.

Toda su vida su clan le había dicho que era incorrecto que un hombre siquiera viese su ropa íntima, mucho menos tocarla a ella. Era algo sucio, asqueroso y de mujerzuelas sin clase, que el día en que la tomaran como esposa seria doloso, que la lastimarían pero que tenía que dejar que su marido hiciese lo que quisiera con ella.

No sabía cómo era hacer el amor, sabía que había hombres que pagaban para que mujeres se lo dieran y su marido hacia eso ella debía de ser más dulce y amable con él porque era culpa de ella porque era un fracaso como mujer.

Trato de ser una muchacha decente, siempre quiso mantenerse pura para ser un buen tributo de guerra. Quiso serlo. Pero no pudo. Como todo en su vida, era un fracaso. Decir que llevaba una existencia inútil seria mentira, sino que también era un ser repugnante, que cayó en sus instintos más bajos, sintiendo placer cuando un hombre la toco la primera vez. Y ahora Itachi lo sabía del cosquilleo que vino a ella al recordar la mirada intensa de Itachi, mientras el tocaba su seno izquierdo, no solo era que lo hubiese visto, si no también que el había sido el responsable. Y ahora Itachi lo sabía.

Yo no quería, de verdad Uchiha-san, yo no quería sentirme así, yo no quería ser como una...

Ramera, si alguien en su clan se enteraba como mínimo era eso. Ahora que, Itachi estaba serio ¿Acaso el pensaba eso de ella?.

No importaba ya, era su culpa después de todo, por más que intentaba hacer algo las cosas no le salían, intento ser una hija, ninja y futura esposa. Fracaso en eso, por eso decidieron que ella fuera sacrificada como tributo para la guerra. Pero ni para eso era útil. No tenía nada que ofrecer, nada a que aferrarse. Ya no tenía un clan. Itachi le dio uno. Pero ¿Cuánto tiempo estaría con el antes de que la corriera?

Se abrazó a los pies, por su libertad, por su vida, por su fracaso, por ella misma

Lloro mientras el agua caliente se deslizaba por su nuca.

Su madre estaba ahí, consolándole, llevándole dangos para animarlo.

-¿te quedaras a hablar con ella?-Dijo Itachi.

-No, si no ayudo a mi hijo primero.-

-¿Qué?- Era Hinata quien la necesitaba no él.

-Te vi muy mal después de la demostración. Taicho, no puedes mentirme a mí. Sé que has visto que pasa en una demostración, hijo mío fue algo que viste en su mente ¿verdad?- Dijo su madre de forma severa y filosa.- ¿Qué paso? ¿Fue algo que viste?-

Itachi sintió una presión en el pecho, al recordad a Hinata decirse a sí misma "Ni si quiera pudieron sacrificarme, ni para eso serví". Vio que era amable, tan amable que cuando la pusieron a pelear contra su hermana no se atrevió a golpear. Vio que era dulce tan dulce que constantemente la cuida. Vio cómo se quedó sin su madre, como era maltratada por la gente de su clan. La vio llorando cada noche pensando en su hermana, pero aun así le sonreía a él y a Shisui cada mañana, esforzándose, creyendo que algún día haría algo bien.

Se sentía mal, por ella. ¿Cómo podía ella si quiera pensar así de sí misma?...porque nadie lo noto, porque nadie la ayudaba. ¿Qué era esa obscuridad tan grande que ella cargaba?

Itachi sintió empatía, esa obscura sombra, era tan similar a la que el mismo cargaba. Pero a la vez era tan diferente la razón.

-Bueno, ya sabe cómo es tía, él nunca cuenta nada de alguien más.-Dijo Shisui después de Itachi duro absorto en sus pensamientos largo rato.

-De cualquier forma hijo, me tienes a mí para apoyar en lo que sea que necesites.-

-Gracias madre.-

-Oh Hinata, ven a cenar con nosotros.- Hablo Shisui cuando Hinata paso.

-Si.- la chica sonrió al verlos.- Buenas noches Miko…-

-¡Hinata!- Itachi se apresuró a sostenerla.

La chica callo, inconsciente, sin fuerza, energía ni vitalidad. Se desmayó.

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¡Saludos!

Se que muchas no querían que esto pasara, pero la verdad el fic empieza desde este momento.

Por algo se llama "esclava", creo que me apresurare con algunas cosas. Quería hacer un capitulo intermedio, donde se explica que Hinata comienza a sentir algo por Itachi, pero como es joven no es consciente de ella y de alguna forma quiere estar con él. Pero ella no lo entiende aun.

Pero mejor lo dejare entrever en el siguiente capítulo. Más que un capitulo es un especial narrado desde el punto de Hinata.

Bueno que tenga una bella semana.