Capítulo 7: Mr. Gosh… (Parte I)
Una noche más, el mismo sueño renace en la frágil mente de la joven dama, pero esta vez es un poco más claro: en esta ocasión se percata de que en el rostro de su Ragamuffin hay una herida, mientras que distingue unos ojos penetrantes que la observan, y esta vez, la voz que la llama le dice "pronto Lenore, muy pronto…" y nuevamente esa terrible sensación de asfixia la despierta de golpe, dejándola con aquella pesadez y cansancio en su cuerpo…
-¡¿una semana?! –dicen ambos a coro y muy sorprendidos.
-así es mis queridos amigos, me ausentaré por una semana.
--pero ¿A dónde irás Taxidermio? –pregunta Ragamuffin confundido.
-iré a la aldea…
-¡no puedes ir! ¡Ragamuffin y yo apenas y pudimos sobrevivir! ¡Si vas tú solo, te matarán!
-no se preocupe, mi pequeña dama, iré durante la noche, y dejaré con ustedes a Malakai, si lo llevo conmigo, tengo la certeza de que me descubrirán…
-¿y, a qué pretendes ir? –pregunta el eterno vampiro usando un tono más serio.
-un viejo camarada mío me ha solicitado mi ayuda en un problema que agobia a la aldea… él y yo somos amigos desde la infancia, y cuando tuve la necesidad de escapar de la aldea, él y su adorable esposa me ayudaron; desde que me fui, he ido a visitarle en solo tres ocasiones…
-¿y como es que has podido mantenerte en contacto con él? Los mensajeros no se acercan ni al bosque ni a mi castillo…
-él posee un halcón amaestrado para este tipo de tarea, su padre lo consiguió y entrenó durante la guerra…
-bueno, al menos, procura tener mucha cautela, para que regreses a salvo, o si no alguien por aquí se va a poner a llorar como Magdalena… -lo dice mirando a Lenore que está abrazada a Taxidermio.
--le encargo mucho a la pequeña dama, joven Ragamuffin, y le pido a usted que sea el doble de prudente que yo, ya que si usted hace falta en esta casa… bueno, creo que no hace falta decirle por la falta de quien sufrirá más nuestra princesa… -tanto Ragamuffin como Lenore se sonrojan ante las palabras de Taxidermio.
Ya es de noche, Ragamuffin y Lenore, quien tiene a Malakai en brazos, despiden a Taxidermio desde la entrada de la casa, alguien a lo lejos observa este acontecimiento…
Un nuevo día comienza, ahora son solo tres en la casa, es la primera vez, desde que viven con Taxidermio, que Ragamuffin y Lenore se quedan solos, lo cual pone a Ragamuffin bastante nervioso, ya que con el paso del tiempo, su cariño por Lenore ha ido creciendo hasta volverse algo muy profundo, algo que también la joven dama ha ido experimentando:
-Lenore…
-¿sí?
-ehm, yo… -Ragamuffin y Lenore están sonrojados, y para que ella no lo notara, él le da la espalda -… iré a recolectar un poco de leña…
-ah, de acuerdo… yo estaré, en el jardín, jugando con Malakai…
-sí, esta bien… nos vemos más tarde…
Ragamuffin sale, cierra la puerta, se detiene y a puño cerrado golpea la pared -¡rayos! –agacha un poco su mirada -¿por qué no puedo decírselo?...
Lenore está en su jardín con Malakai corriendo a su alrededor, repentinamente, una leve sombra la cubre:
--¿Por qué es que cada vez que te veo, te hayo sola, mi joven doncella?... –Lenore voltea, nuevamente es aquel joven que se le presentó la ocasión anterior.
-¿Quién… quien eres tú?
Él se inclina frente a ella, toma y besa su mano, y luego le responde:
-mi nombre es Gosh, Sammuel Arthur Gosh…
El viento sopla en silencio haciendo que el cabello de la joven dama se meza con cierta cautela hacia la dirección en donde se encuentra Gosh…
