Descubriendo el Amor
Capítulo 7. ¿Que tan idiota puedo ser?
Era un día no tan cualquiera en la aldea de Sooga. Un chico llamado Garu, se había levantado temprano, iría a casa de Pucca, le dejaría una carta disculpándose y luego se iría. El muy tonto pensaba que funcionaria, ¿Pero que pasaría si no funcionaba?.
Pensó lo que escribiría en la carta en su mente, pero al tratar de proyectar lo en la carta, no se le hizo tan fácil, tardo varias horas escribiéndola, cuando finalmente acabo, se baño y se arreglo para ir con ella.
Abyo iba caminando, estaba dando vueltas por la aldea de Sooga, no tenía que hacer, se le ocurrió una idea, iría con Ching para luego ir con Garu y entrenar.
Llegó a casa de Ching y salió su padre Chang a recibirlo.
-Ah hola Abyo, pasa, ¿Buscas a Ching verdad?-. Le dijo sonriendo.
-Hola, Sí, ¿Se encontrará?-. Le dijo Abyo devolviendo le la sonrisa.
-Espera un segundo, voy por ella-. Fue hasta la habitación de Ching. -Ching, Te esta buscando el joven Abyo-.
-¿Abyo?, ¡Voy!-. le dijo parándose de su cama y corriendo para ver a su amado.
-Hola Ching, ¿Quieres ir a entrenar?-. Le dijo Abyo en cuanto la vio.
-¿Eh? ¿entrenar?, Ahh Claro-. Le dijo con cierto toque de desilusión, siempre que él iba con ella no era más que para ir a entrenar, pero aún le quedaba la ilusión de que algún dí fuera a buscarla para declararle su amor y que los 2 fueran muy felices.
-¡Genial! Vamos-. le dijo jalándola del brazo.
-Papá regreso la rato-. Le dijo gritando Ching a su papá.
-Sí claro, pero regresa temprano-. Le dijo Chang.
De camino a casa de Garu, Ching y Abyo charlaban de varias cosas, pero después hubo un silencio, varios minutos estuvieron en silencio, ya no sabían de que hablar, se habían quedado sin temas, pero Abyo recordó que tenía una duda, ¿Que es lo que había pasado en ese asunto de Pucca y Garu?, ese día se había ido después de un gran rato esperando a su amigo, y se viera quedado a saber que es lo que pasaba, si no viera sido porque su padre lo llamo a su celular y lo hizó regresar a su casa.
Tal vez Ching sabría algo sobre el tema, después de todo ella era la mejor amiga de Pucca desde la infancia.
-¿Oye Ching Has visto a Pucca?-. Le pregunto.
-No, ahora que lo dices, tiene días que no la veo-. Le dijo con mirada de extrañeza.
-¿Y entonces eso significa que no sabes que fue lo que pasó con Garu y ella?-. Le dijo Abyo.
-¿De que hablas? ¿Que pasó con Garu y ella?-. Le pregunto deteniéndose.
-¿Ehh? ¿Entonces no lo sabes?-. Le pregunto y Ching respondió con una negación con la cabeza. -A Pues resulta que...
Abyo le contó a Ching todo lo que había pasado y lo que él había visto.
-¿Crees que hayan encontrado a Pucca?-. Le dijo Ching preocupada.
-Pues la verdad yo creo que sí, Pucca es el alma de toda Sooga y si no la hubieran encontrado todo aquí ya sería una catástrofe-. Le dijo Abyo despreocupado.
-Pero si es cierto, ella debe estar muy mal, ¿¡Que le habrá hecho el tonto de Garu!?-. Le dijo Ching enojada.
-Vamos cálmate Ching, no creo que aya sido algo malo, ya vez como es Pucca de exagerada-. Le dijo Abyo y siguió caminando.
-No Abyo, Pucca no es exagerada, ella solo da su incondicional amor a Garu, y él la rechaza, y eso es humillarla, todos los hombres son tontos, no merecen nuestro amor, no se dan cuenta de todo lo que hacemos por ellos y todo lo que sufrimos, pero ¿Y qué? ¿no?, a ustedes eso no les importa, tal vez la solución es buscar a alguien que si nos aprecie-. Dijo de espaldas a Abyo, ella tenía la mirada perdida, lo que decía era cierto.
Abyo sabía que lo que había dicho Ching tenía un doble sentido, y eso lo hacía sentir mal, además ella prácticamente había dicho que conseguiría a alguien más. -Vamos Ching, no digas eso, sabes que no todo es cierto, y vamos ya a casa de Garu, además en este lugar ya me estoy aburriendo-. Le dijo Abyo.
-No Abyo, cada palabra es cierta, todo lo que dije es cierto, y si quieres ve a des-aburrirte con alguna chica que pase por aquí, yo iré con Pucca, seguramente se encontrará muy mal, pero bueno, eso a ti no te interesa-. Le dijo Ching caminando en dirección al Chin - Dooda, haciendo sentir mal a Abyo con sus palabras.
-Ching, no, iré contigo-. le dijo Abyo tomándola del brazo.
-Has lo que quieras-. Le dijo Ching y siguió caminando.
Mientras iban caminando no iban hablando de nada, Ching estaba enojada y triste y no quería hablar con él, y Abyo sacia como estaba Ching, así que no se atrevio a preguntarle nada. En una calle vieron que los hombrecillos de goma estaban construyendo algo.
-¿Que estarán construyendo?-. Pregunto Abyo.
-No lo sé, pero luego preguntare-. Le respondió Ching un poco más calmada y siguió caminando.
Pucca se levantó tarde, no tenía hambre ni nada, pero ya no quería llorar, ya había llorado lo suficiente. Había decidido que ese día, solo por ese día se quedaría acostada en su cama todo el día, nunca descansaba y no le vendría mal un descanso.
Pucca no sabía que hacer, se levanto y busco entre sus cosas para ver que cosas interesantes tenía. Y entonces lo vio ahí en un rincón de un cajón grande, su piano eléctrico.
Garu salió de su casa en dirección al Chin - Dooda, ya tenía la carta y la dejaría y se iría, después de un rato, llegó al restaurante, salto hasta su ventana, se escuchaba una melodía, pero no sabía de donde provenía el sonido, se asomó por la ventana de la habitación de Pucca, Pucca estaba en su cama sentada con las espalda recargada en almohadas, ella estaba con un piano eléctrico en sus piernas, tocaba una melodía muy triste. ( Broken Heards - Michael Ortega ). Ella estaba tocando muy inspirada, después de todo tenía motivos para estar triste y eso la ayudaba a desahogarse.
"No sabía que ella tocara, nunca se lo dijo a nadie, o más bien nunca me lo dijo a mí, ¿Por qué?, toca muy bien". Garu se sentía de una manera herido, se suponía que el debía saber todo de ella, después de todo ella estaba muy enamorada de él, y si era así, ¿Por qué no se lo había dicho?.
Mientras pensaba en eso, se acerco más para poder verla mejor, pero piso mal y su pie se resbalo, tuvo que saltar para no caerse, pero hizo un fuerte ruido. "¡Oh no!, tengo que actuar rápido, si no se dará cuenta de que estoy aquí". Se dijo, dejo la carta rápidamente en el marco de la ventana, bajo de un salto y se escondió detrás de un arbusto.
Pucca seguía tocando, pero cuando escucho el ruido, paró de tocar la música, dejo el piano eléctrico encima de la cama, se paro, abrió la ventana y se asomo para buscar el causante del ruido.
Para mala suerte de Garu, antes de que Pucca abriera su ventana hubo un fuerte viento que se llevo la carta, y no pudo ir a por ella porque si no Pucca lo vería y sería descubierto.
Pucca miro para todas partes para encontrar a quien provoco el sonido, no lo encontró así que cerró su ventana, camino hacia su cama y continuo tocando.
En cuanto Pucca cerró la ventana se paró para ir en busca de la carta.
Mientras tanto, Tobe y sus ninjas se dirigían hacia el Chin - Dooda, querían comer fideos, tenía mucho que no los comían. Pero mientras caminaban un papel se quedó atorado en la cara de Tobe, Tobe se quitó el papel que estaba en su cara, estuvo a punto de tirarlo, pero vio que era una carta, le entró curiosidad y empezó a leerla.
Pucca:
Escucha, se que no debí hacerte dicho nada de lo que te dije, se que herí tus sentimientos, se que fui egoísta, se que soy un idiota, y no quiero que te sientas mal por lo que te dije, a pesar de todo, tú no has hecho nada malo, no es culpa tuya de que te ayas enamorado del completo idiota que soy yo, siempre te eh tratado mal, siempre te ignore y rechace un incontable número de veces, y no es hasta ahora que me doy cuenta de todo el sufrimiento que te he hecho pasar, y aún así siempre estuviste conmigo ofreciendo tú amistad y todo el cariño que tienes, a mí, ignorando y rechazando a todas las personas, poniéndome a mí principalmente sobre todos tus seres queridos, nunca había llegado hasta este punto en que tuviera que escribir algo como esto, pero es necesario, creo que he roto tú corazón y aunque no lo creas me siento arrepentido.
Quiero decirte que lo siento, ¿Que tan idiota puedo ser?, enserio siento ser tan idiota y haberte tratado tan mal, créeme que verte llorar por algo que yo te provoque es una completa agonía, no entiendo él porque me sentí tan mal al a verte dicho todo lo que te dije, es verdad que aveces eres, como decirlo... hostigosa, pero si no lo fueras creo que las cosas serían diferentes ya que gozas de muchas capacidades como fuerza, belleza, gentileza, amabilidad, inteligencia, destreza, podría seguir con tus cualidades, pero la realidad es que no acabaría. Sabes, me gustaría intentar, me gustaría también que intentaras ser un poco menos hostigosa conmigo, y así tal vez no tendrías que robar los besos, serían correspondidos.
Eso es lo que tenía que decirte, no te lo digo en persona porque creo que será mejor reanudar mi voto de silencio, además no sé si sería capaz de decirte lo en tú cara, por ello te lo digo aquí, enserio perdona la mala experiencia que te hice pasar y espero y me perdones.
Espíritu.
Tobe termino de leer esto y su en su rostro se formo una sonrisa malvada.
-Hahaha mis ninjas, ahora si podré obtener mi venganza, vamos a la guardia-. Les dijo caminando en dirección a su guarida ninja.
-¿Pero no íbamos a comer fideos?-. Le pregunto uno de los tantos ninjas.
-He dicho ¡Va monos!-. Le dijo Tobe, y todos sus ninjas hicieron cara de tristeza y obedecieron a Tobe.
Ching y Abyo por fin llegaron al Chin - Dooda, entraron y fueron directamente a la habitación de Pucca.
Garu estuvo buscando por varias horas la carta, no la encontró "Creo que tendré que hacérselo saber de otra manera, esto me fallo, tengo que idear otro plan". Se dijo sin siquiera imaginarse un poco quien tenía la carta.
Bueno, ya he terminado este capitulo, espero les guste, esperen el otro con ansias, si les esta gustando denle favorito y dejen sus comentarios, se aceptan de todo tipo, dejen sugerencias.
Lamento mucho tardar tanto en actualizar, les prometo que actualizare más seguido, la escuela ocupaba mucho de mí tiempo, pero ahora que estoy de vacaciones podré actualizar más seguido.
Los quiero, que tengan un lindo día. :'3
