¡Hola! Bueno aquí va el quinto capítulo deAngel y Demonio.

¡Espero que les guste!

SasuSaku (L)

JuliUchi.

En el capitulo anterior:

-¡La culpa es mía! ¿Qué no te das cuenta?

-Cuenta conmigo para lo que quieras –me juro-

-No vayas a ponerle un dedo a Sasuke o a Sakura, porque terminaras mal.

-Ese maldito...

-¿Qué le sucede Tenten? –le pregunte preocupado.

-No lo sé, pero es muy posible que él los este destruyendo. –me dijo extrañada.

Mi viaje hacia tu protección

Ya no estaba muy lejos, podía ver aquella casona a lo lejos. Rodeada de flores de muchos tipos, arboles y animales silvestres, se encontraba la vieja casa de mi vieja conocida: Chizuru.

Caminar entre los pastizales repletos de un exquisito olor, pisar lo pastos con bellas florecillas, sentir el leve roce del viento acariciando mi piel, oír el canto de los pájaros al sol, y apreciar como sus rayos atravesaban mi piel acalorándola levemente haciéndome sentir en casa. Todo ello me recordaba a mi infancia, cuando veníamos junto a Naruto y Sasuke a nuestra casa de campo, que ahora se encontraba en manos de mi pasada niñera y amiga Chizuru. En aquel lugar, podía sentir que mi mente se unía a la vida natural, y me llenaba de paz. Eso buscaba ahora, paz; para poder decidir qué sería de mí, necesitaba tranquilizarme y encontrar la respuesta acertada en mi corazón. Metafóricamente debía escuchar cada latido, para leer en el, que es lo que yo debía hacer.

Me encontré con la gran puerta de madera decorada con bellas formas que te daba la bienvenida a esta gran casa. Desde allí, podía escuchar música clásica. Al parecer nada había cambiado, Chizu siempre acostumbraba escuchar ese tipo de música cuando tenía la oportunidad. Y a mí no me desagradaba en lo absoluto.

Levante mi mano para dirigirla al timbre, pero antes de presionarlo, lo recorrí con mis dedos delicadamente. Evocando mis momentos felices con esas dos personas. Luego lo presione sutilmente y las campanillas sonaron con una dulce melodía; justo como lo recordaba. Di unos pasos atrás, para esperar a que ella me abriera. Escuche la llave girar, y me emocione; exactamente como yo lo pensaba, Chizuru me dio la bienvenida con un caluroso abrazo y bellas palabras, al cual yo respondí con lagrimas de felicidad. Ella era como la madre que no pude tener, me crio desde niñita problemática; hasta la adolecente llena de responsabilidades y totalmente independiente. Por alguna razón, cuando yo cumplí 17 y me transforme en inmortal, ella fue obligada a abandonarme, y a Naruto también. Se mudo a esta lejana casa en el medio de la nada, pero aun así nunca perdimos contacto del todo hasta hacia aproximadamente 10 años, que Tsunade entro al mando y nos obligo a dejar relaciones sentimentales argumentando que "no las necesitábamos" pero yo la necesitaba. En esos tiempos ella me decía que era mi obligación cumplir con lo que me mandaban, por ello hacía 10 años que no veía a mi casi madre. Pero ahora que la tenía de nuevo ante mis ojos, no perdería ni un segundo con ella.

-¿Sakura, mi pequeño capullo, que te lleva a venir por aquí? –me pregunto ella una vez que estábamos sentadas en el comedor sobre una gran mesa de fina madera. Un cementerio de historias, enterradas en fosas, que algunos llaman memorias, resurgieron en aquel lugar.

Sasuke, Naruto y yo, vivíamos allí incontables historias divertidas y Shizune; la segunda mama de todos, nos educaba con las cosas básicas de la vida, como el amor, la amistad y todas las cosas buenas que no nos enseñaban en casa por culpa del entrenamiento. Para todos, estar allí cada verano era un sueño, 3 meses de pura diversión, paz, tranquilidad y tanta flora y fauna como se podía imaginar. Fue allí en donde Sasuke nos conto su historia y nos dejo entrar a su vida. En los días lluviosos, era allí, en esa mesa de madera, donde jugábamos cosas más difíciles, como el ajedrez y muchos otros juegos de lógica en el que nos costaba ganar. Nuestras relaciones de amistad se afianzaban, y también nuestro trabajo en equipo. Porque Chizu nos hacia cazar cosas como liebres, pájaros y una vez que crecimos, cosas muy grandes como búfalos o alces. Detrás de esa casa había un bosque inmenso en el que podíamos proponernos cualquier tipo de retos.

Recordaba la última vez que había ido allí junto con los demás, teníamos 16 y mi amor por Sasuke se había desarrollado tanto que estuvimos a punto de besarnos, pero Naruto nos interrumpió. Luego iba a confesar mis sentimientos hacia él, pero me puse tan nerviosa que no pude decírselo.

Reía en silencio de aquellos momentos tan buenos, yo total y completamente quería volver el tiempo atrás: rescatar a Sasuke era lo que anhelaba. Librarlo del infierno seria mi cometido hasta el final. Recordé de pronto que Chizuru esperaba una respuesta de mi parte.

-Yo… bueno Chizuru, necesito que me ayudes –dije como quien no quiere la cosa.

-¿Ayudarte? ¿Yo? Claro mi niña, ¿pero qué es lo que no puedes resolver tu sola? –francamente ella estaba en la razón, era inimaginable que yo le pidiera algo a alguien.

-Bueno, es Sasuke –le confesé secamente.

-¡¿Sa-sa-sa-sa-sa-Sasuke? Me habían dicho que tras el accidente tu perdiste las memorias relacionadas a él ¿no es cierto Sakura? –ella se estaba alterando, escuchar la palabra "Sasuke" de mi boca era como un milagro.

-Era así, pero el volvió. Escapo del infierno, y Naruto decidió que yo debía saberlo. –le explique.

-Pero ¿Cómo hizo para que recuperaras tus recuerdos? –exclamo sorprendida.

-Me mostro algo así como una carta dejada por Sasuke antes de partir –ella abrió los ojos como platos.

-Sabes que si alguien se entera que Naruto hizo algo así, podían condenarlos a él y a ti –me dijo asustada.

-Sí... Bueno, no lo había pensado, pero estaba al tanto de que Tsunade prohibió que yo sepa algo de él ¿no es así? –ella afirmo con la cabeza.

-Ese chico… Se paso esta vez –susurro pensativa.

-Bueno, eso no es el tema Chizu, la cosa es… que hasta no hace unos días, era mi deber matarlo, pero ahora yo no quiero hacerlo. Aun así, yo nací para cumplir mi cometido pero yo…

-Sakura –me interrumpió- según tu ¿Cuál es tu función en este mundo? –lo pensé durante unos segundos para responderle:

-Servir a Dios y proteger a los humanos –afirme segura.

-Te equivocas, ese es tu trabajo, tu función en este mundo ¿Cuál es? –definitivamente no sabía que responder.

-Yo… -si esto fuera una pelea, ya habría perdido hace mucho tiempo- … no lo sé. –me rendí ante su pregunta.

-El significado del poder, como usarlo. Como somos. Nuestro poder existe para proteger algo, proteger es el deber de quienes tienen poder. ¿Para qué estas usando ese poder? ¿Por qué solo miras al pasado y no al presente? ¿Qué… que intentas proteger Sakura? – su pregunta me dejo impactada, anonadada, sin palabras.

-¿Pro…te…ger? –Susurre. Tenía los ojos como platos. Pensaba en mil cosas a la vez, y en ninguna al mismo tiempo. Pero, poco a pone comencé a procesarlo. Lo entendía, yo tenía algo especial que preservar, algo que amaba más que a mi vida, y que hasta ese momento no me había percatado.

-Si Sakura, todos tenemos algo que daríamos todo nuestro ser por hacerlo feliz, algo con lo que pasaríamos la vida junto eso si así lo deseara… moriríamos por ese cometido. Estoy segura que tu también lo tienes; esa razón personal, que amaste más que a tu vida ¿Cuál es? –me pregunto penetrándome con sus grandes ojos azules como el mar.

-Sasuke… ¿no? –musite.

-A mi no debes hacerme esa pregunta, eso pregúntatelo a ti misma. Recuerda: no tengas miedo de abandonar algo bueno, para ganar algo mejor pequeña. -eleve mi mano y me toque el pecho, cerré los ojos y busque en mi, que era en ese momento lo más importante.

-Sasuke –afirme totalmente convencida.

-Creo que has entendido lo que te quería decir querida –dijo con una gran sonrisa- bueno, ahora que tienes la razón, ¿qué es lo que harás? –todavía no sabía eso, pero me acercaba a la respuesta. Ahora mismo tenía que verlo, todo mi ser lo extrañaba. Necesitaba preguntarle y contarle tantas cosas. Verlo, me daría lo que yo quería: una respuesta.

-Gracias Chizu –me tire encima de ella, y la apreté en mis brazos muy fuerte, sin dudas ella era mi madre.

Luego me despedí, y prometí que volvería, de una manera u otra, feliz o triste, acompañada o sola, regresaría. La vida no siempre es como uno quiere, pero siempre puedes quererla tal y como es, y poder cambiar lo que no te gusta, esta a cuenta de uno mismo. Yo ya no desperdiciaría ni un momento más de mi tiempo, de ahora en mas, pensaría un poco más en mí, y en ti… Sasuke.

Desde el horizonte, muy lejos de aquella casa de recuerdos, me encontraba desplegando mis alas, lista para enfrentar el futuro.

Volvería al mundo de los humanos, solo por él.

Two worlds ~ Phil Collins

Put your faith in what you most believe in

Two worlds, one family

Trust your heart

Let fate decide

To guide these lives we see

A paradise untouched by man

Within this world blessed with love

A simple life, they live in peace

Softly tread the sand below your feet now

Two worlds, one family

Trust your heart

Let fate decide

To guide these lives we see

Beneath the shelter of the trees

Only love can enter here

A simple life, they live in peace

Raise your head up

Lift high the load

Take strength from those that need you

Build high the walls

Build strong the beams

A new life is waiting

But danger's no stranger here

No words describe a mother's tears

No words can heal a broken heart

A dream is gone, but where there's hope

Somewhere something is calling for you

Two worlds, one family

Trust your heart

Let fate decide

To guide these lives we see.

-Bienvenida de nuevo señorita –me dijo la azafata del vuelo anterior… Al parecer, se acordaba de mí.

-Gracias, dígame Sakura por favor –dije amablemente.

-Sakura, usted puede decirme Ino –dijo la bella mujer rubia.

-Muchas gracias, Ino –ella hizo una reverencia y se dio la vuelta dejándome a solas con mi compañero de asiento. Parecía un tipo común. Con una bolsa de papas en la mano, muy cordialmente me ofreció:

-Oye ¿quieres unas? –todo iba bien, hasta que note que me había escupido un pedazo de papas mezclado con baba, ese estúpido gordinflón. Hoy no tenía paciencia.

-No –dije ingratamente y mire hacia otro lado, pero el tipejo insistió.

-Me llamo Chouji Akimichi, ¿tu cómo te llamas preciosa? –qué asco, ese hombre me estaba seduciendo.

-No te importa –le dije fríamente, y note el saltito que había pegado sorprendiéndose, luego sentí un poco de arrepentimiento; él no tenía la culpa de mi malhumor. Pero sirvió de excusa para que me levante, tome mi mochila y me vaya a sentar a otra butaca. Ahora había otro tipo, pero el pelirrojo no pareció interesarse en mí. Perfecto, no tenía ganas de hablar con nadie más que Sasuke.

Salvo el pequeño incidente de ese Chouji, no hubo inconvenientes con el viaje. El tipo de al lado me caía, la azafata lo llamo Gaara, ese nombre, bueno como no era muy común, por eso lo mire extrañada. Él lo noto y me conto que él nació muy lejos de Japón, en la india, pero se había criado en Estados Unidos, y ahora viajaba por negocios, yo también me presente, pero… bueno, no tuve mucho que contarle. No podía decirle: -Hola mi nombre es Sakura, naci en el paraíso y soy un Angel. Actualmente viajo para hablar con un demonio que se escapo del infierno, y yo estoy enamorada de él- No, si le decía eso, me encerrarían por esquizofrénica.

Salí del avión, me despedí amistosamente de mi compañero de viaje, y fulmine con la mirada al gordinflón. Salude a la azafata mientras salía, y me di cuenta que otra vez no traía abrigo. Igual que antes, lo deje de lado y me desvié del camino. Seguí el mismo recorrido en el aeropuerto entre los oscuros pasillos, hasta llegar a la terraza. Nada había cambiado, solo que ahora había un helicóptero reposando allí. Mire hacia todos lados para descubrir que había un humano observándome. Su traje decía que era de seguridad pero… no me decía nada, solo me miraba. Allí no podía salir volando, traumaría a ese hombre. Me quede inmóvil mirando hacia la salida, si ese hombre daba alguna clase de alerta de seguridad; me costaría salir de allí. Pensé en tomar el helicóptero pero, tres cosas se interponían: la 1º: entre que lo encendía y todo, podían apresarme sin ni siquiera salir de allí. La segunda: Si lograba salir, sería un blanco fácil para perseguir y seguramente también me apresarían. La tercera: no tenía ni la más remota idea de cómo volar un helicóptero. Por suerte se me ocurrió un gran reemplazo: seduciría levemente a aquel hombre. Camine hasta el tipo y le dije con cara de inocente:

-¡Oh! Me perdí, podrías llevarme contigo, te lo ruego estoy muy asustada… te daré lo que quieras… –esa última frase obviamente tenía un doble sentido que yo quería que el capte.

-Ssssssssi señorita, estoy para servirla –como pensé, ningún estúpido mortal como él se resistía a mis falsos encantos. Tome su mano y me apoye un poco sobre él, haciendo que se ruborice. Caminamos exageradamente juntos hasta la puerta principal del aeropuerto, donde solté su mano y sin ni siquiera darle las gracias me di la vuelta y me fui. Seguramente le abre parecido una chica rara, esperaba que no se haya hecho ilusiones con lo de "te daré lo que quieras". Mire desde lejos a el aeropuerto y observe que se llamaba "Tokio Haneda international" lo recordaría para luego saber mejor mi ubicación. Camine por las calles repletas de gente, estaba en el centro de Tokio, era obvio que me costaría muchísimo concentrarme o buscar a Sasuke allí. Tome un taxi y le pedí que me llevara al hotel más lejano. Y en verdad cumplió lo que le dije. Ese hotel estaba en el medio de la nada. Me preguntaba como subsistía allí. Pague el taxi y tome la ruta opuesta al hotel, me fui por unos campos totalmente solitarios. Los pastizales estaban mucho más altos que yo y estaba muy obscuro. Calcule que ya serian aproximadamente las 1:30 am.

Por fin estaba sola. Me senté sobre un prado con pastos un poco menos elevados y me concentre como lo había hecho la última vez, estire mi "radar" pero lo único que podía sentir era lo de siempre: humanos, animales, vegetales, casas, autos, etc. En fin, todo lo que tenía o no vida; todo menos al demonio. Nada, no había ni rastros de él. Pero hallé algo curioso. Eran alguna especie de radares explosivos, no había muchos funcionando pero regados por toda la ciudad se encontraban restos de ese tipo de objetos. Me sonaban conocidos, los había visto alguna vez. El dibujo mental de la cuidad me permitía observar que solo quedaban 5 de esos objetos; cuando de repente uno despareció. Sin previo aviso ese radar se hizo trisas. ¿Quién rayos lo había destruido sin que yo lo sintiera acercarse? Algo estaba sucediendo, pensé en ese momento que la primera vez que rastree a Sasuke, me había costado encontrarlo. Así que había una posibilidad que en aquel lugar haya estado Sasuke. ¿Pero qué razón había para destruir esos explosivos? No lo sabía pero, si arruinó ese, iría por otro. Busque en ese mapa mental cual era el otro dispositivo más próximo. Encontré uno a 11 cuadras, si era Sasuke, no le tardaría mucho llegar y yo seguramente lo alcanzaría tarde, por eso compuse un plan mientras desplegaba mis alas y comenzaba a volar rápidamente. No iría al explosivo a 11 cuadras, sino que me dirigiría a el que estaba a 20 cuadras de allí. Rápidamente comencé a volar entre las callejas con la precaución de que no apareciera ningún humano.

No tarde mucho hasta llegar a mi objetivo, el dispositivo de rastreo explosivo. Así lo había llamado yo, porque no sabía su verdadero nombre. Me faltaban unos metros hasta tenerlo en frente de mí, era una simple cajita negra que se posaba sobre unas cajas de cartón, yo quería sabes que eran, para saber porque este ser las estaba destruyendo por sí solo. Solo me faltaban unos… 5 pasos cuando sentí un golpe en mi costado derecho, unas manos que pasaban por mi cintura para rápidamente alzarme y luego una GRAN explosión detrás de mí.

-¡¿Qué rayos? –grite sorprendida, mientras intentaba soltarme de mi captor.

-¡Cálmate Sakura! Me dijo una voz en mi espalda. Esa voz yo la conocía, la conocía más que nadie. Una vez más, él era mi salvador.

Con Neji…

-Creo que lo tenemos –dijo Tenten entusiasmada.

-Solo un poco mas –esa presencia tan fuerte se encontraba a unos pasos de estallar en mil pedazos.

-¿Qué es eso? –ella me señalo hacia algo que venía a tanta velocidad que el radar apenas lo captaba. Pasaron aproximadamente 3 segundos, el dispositivo estallo y no tuvimos más rastro de las dos presencias.

-¿Dónde están? –me dijo preocupada.

-Quizás… el estallido los mato –dije dubitativo.

-Pero si suponemos que uno era el demonio, ¿quién era el otro? –dijo sin despegar la vista del radar que ya no marcaba señales en aquella calleja.

-Yo… no lo sé –admití.

-Creo que será mejor acercarnos a observar el lugar Neji, ¿no crees? –esta vez ella estaba en lo correcto, aun no sabíamos a quienes habíamos matado… ¿y si eliminamos a un angel? Mi corazón comenzó a acelerarse.

-Vamos, rápido –nos preparamos y dejamos la casa tal como estaba. Nos encontrábamos lejos del lugar de la explosión, y nos tomo aproximadamente 2 horas llegar hasta allí. Nuestra misión era matar a un demonio llamado Sasuke y al parecer nuestro plan había funcionado pero… alguien mas había salido damnificado.

Junto con Tenten entramos a la calle poco iluminada, y vimos que ningún humano se encontraba en el lugar del incidente. Algo muy extraño ya que le explosión había sido muy fuerte. Caminamos unos varios metros y nos encontramos con el lugar de la explosión. Estaba todo muy destruido y las paredes apenas habían sobrevivido, cables eléctricos colaban peligrosamente y había escombros por doquier. Pero no había ninguna señal de restos del demonio o del otro ser.

-¿Qué es eso? –me dijo aterrorizada Tenten señalando con el dedo hacia la parte más oscura de la calleja. Al mirar, me tope con dos ojos de un liquido carmesí totalmente furiosos.

Gracias por leer este capítulo!

Como estoy en fin de semana, me la paso escribiendo. Espero que les guste. Tranquilos, la verdad se revelara pronto MUAJAJAJA

Gracias por sus reviews, como siempre digo, me hacen súper feliz y me impulsan a seguir :D

Gracias! JuliUchi.