Capítulo 7:

A la mañana siguiente cuando Castle se despertó, Kate ya estaba terminando de preparar el desayuno. Salió medio dormido de su habitación y llegó directo a coger algo de comida mientras ella estaba de espaldas.

-Ni se te ocurra Castle.- Dijo Kate sin mirarlo.

-¿Pero cómo…?

-Soy detective ¿recuerdas? –Aclaró ella volviéndose y sonriendo.

-Touché.- Contestó Castle y se acercó a ella lentamente.

-Castle…-dijo apuntándolo con una cuchara de madera.

-Sólo quiero decirte buenos días y saber cómo has dormido.

-He dormido bien, es muy cómoda esa cama.-Dijo ella echándose un paso atrás.

-¿Me dejas darte los buenos días? –insistió él, ella levanto una ceja con desconfianza- Serán inofensivos tranquila –aseguró él levantando las manos, Kate asintió con la cabeza y él le dio un beso en la mejilla susurrándole al oído: buenos días mi detective favorita. –Ella no pudo evitar sonreír y pensar que contenerse estando cerca iba a ser más difícil de lo que había imaginado.

Castle salió de detrás de la barra y se sentó en uno de los taburetes. Empezaron a desayunar y Kate observó que estaba muy pensativo, no pudo evitar preguntar:

-¿Ocurre algo?

-No nada es solo que….bueno había pensado…-Empezó él.

-Menos mal que eres escritor porque si no diría que te faltan palabras…-Dijo Kate sonriendo maliciosamente.

-Já y doble já -contestó él-. Es sólo que he estado pensando…quizá vendría bien que no estuvieras en la ciudad por unos días, quizá Espo y Ryan podrían seguir con la pista de Bracken y tu tomarte unos días libres -La cara de Kate se había vuelto seria-. Yo sé que la que quiere resolver el caso más que nadie eres tú, pero piensa que ya sabemos hasta qué punto puede llegar la influencia de ese hombre, esta noche hemos estado tranquilos aquí pero no sabemos cuándo encontraremos una pista para resolverlo.

-Pero Castle yo no puedo irme y dejar esto así, quiero estar al tanto de todo y ayudar. -Intervino Kate.

-Lo sé, por eso he pensado proponerte irnos a los Hamptons unos días, los que sean necesarios -Kate abrió muchos los ojos- Allí podremos seguir investigando, hablando con los chicos, siguiendo pistas pero lo más importante, estarás a salvo Kate. Podrás hacer lo mismo que aquí pero con tranquilidad. -Terminó Castle.

Kate se quedó pensativa unos segundos, mirando fijamente a un punto indefinido. Después lo miró de nuevo.

-Quizá tengas razón… -empezó Kate- Tengo unos días de vacaciones pendientes, tal vez podría decírselo a Gates.

-No puede ser…Katherine Beckett… ¿me has hecho caso? –Preguntó Castle sorprendido.

-Sí, pero no te acostumbres.- Dijo Kate fingiendo seriedad.

-Vale…además nos debemos esta escapada. –Dijo Levantando las cejas y sonriendo.

-Deja de pensar en bikinis y cremas.

-¿Crees de verdad que estaba pensando en eso? –preguntó indignado, ella levantó la ceja haciendo ver lo obvio.- Que bien me conoces entonces. -dijo él poniendo gesto de suficiencia, ella le dio un suave empujón riéndose.

Terminaron de desayunar y Kate se fue a la comisaría, quería intentar encontrar algo más sobre William Bracken antes de irse. Quedaron en hablar cuando ella le preguntara a Gates sobre sus días libres. Él pasaría por comisaría y se llevaría la bolsa de ropa que Kate había traído, la recogería y pondrían rumbo a los Hamptons.

Castle estaba preparando su ropa cuando escuchó que Martha y Alexis bajaban por las escaleras, fue a su encuentro.

-¡Buenos días calabacita! Madre –Les dio un beso a las dos.

-¿Y Kate? –Preguntó Alexis.

-Se ha tenido que ir a comisaría, pero dejó el desayuno hecho.

-¡Oh hay de todo! –Exclamó Martha- Hijo no la dejes escapar… ¡sabe cocinar! –Dijo Martha sonriendo. Alexis también sonrió.

-Madre… -Le regaño Castle- Bueno yo quería deciros que he decidido irme unos días a los Hamptons para escribir, no he tenido mucho tiempo estos días y necesito avanzar con el libro –Dijo dándose media vuelta en dirección a su habitación para evitar preguntas.

-¿Y Kate dónde se quedará? –Preguntó Alexis. Él se volvió a mirarla.

-Me ha comentado algo de irse a la cabaña de su padre, de todas formas yo poco puedo hacer ahora. –Contestó y siguió camino a su dormitorio.

Cuando cerró la puerta abuela y nieta se miraron.

-¿Irse a escribir a los Hamptons en vez de quedarse con los chicos investigando? – Preguntó Martha.

¿Irse con un caso tan importante a medias? –Preguntó Alexis.

-¿Tú le crees? Porque yo tengo mis dudas… -Dijo la mujer.

-Yo también…bastantes dudas además… -Contestó pensativa la chica- ¿Quieres que juguemos a los detectives abuela? Tengo un plan. –Dijo sonriendo.

-¡Bien! Esta es mi nieta.- Dijo Martha levantando los brazos.

-¿Pasa algo ahí fuera?- Preguntó Castle asomando la cabeza, las encontró sonriendo con las manos cogidas.

-No, nada papá.

-Es que vamos a salir de compras y estamos pensando dónde ir. –Añadió Martha.

-Mis tarjetas ya están temblando… -Dijo Castle y se metió de nuevo en su habitación. Agradecía que no le hubieran preguntado más sobre sus planes y sobre Kate porque cuando se ponía nervioso no era bueno improvisando. Siguió ordenándolo todo y cogiendo el ordenador y los archivos que podrían hacer falta. No podía esperar que se hiciera la hora de ir a recogerla.

Kate había llegado a la comisaría y Espo y Ryan ya se encontraban allí.

-Beckett, Gates quiere que pases a su despacho… -le dijo Ryan con cara tensa.

-¿Y ahora qué he hecho? ¿Os ha dicho algo?

-No, nada. Sólo que llegaron temprano las pruebas de ADN de Maddox – contestó Espo en voz baja -, quizá te lo quiera explicar.

Beckett dejó su bolso y se encaminó a la oficina.

-Suerte jefa. –Le dijeron los dos.

-Adelante –Dijo Gates cuando Kate tocó la puerta.

-¿Quería verme señor?

-Esta mañana han llegado los resultados de ese hombre, Maddox se llamaba, ¿lo sabía?

-No señor, no sabía quién era. –Contestó Kate.

-¿pero sí sabía que era la misma persona que le disparó en el funeral?

-Tampoco señor.- la detective contestaba con semblante serio, intentando no hacer ningún gesto.

-bien, eso esperaba. –Dijo y se puso las gafas, cruzó las manos sobre la mesa y la miró fijamente- de todas formas usted sabe que un detective no puede trabajar en su propio caso asique le daré una semana libre y la aparto del caso por el momento. –Siguió mirándola callada. Kate le mantenía la mirada.

-Como usted diga, capitán. –Contestó sin expresar la sorpresa y el enfado que había provocado esas palabras, le convenía esa semana libre pero no le gustaba que la apartara del caso, aun así fingiría estar fuera y ayudaría como pudiera.

-¿Ya está? –Preguntó Gates sorprendida. -¿No va a quejarse?

-No señor, sabe que me gustaría seguir investigando pero una orden es una orden. –Contestó Kate juntando sus manos por delante.

Bien detective, puede marcharse hoy al terminar su turno.

-Sí señor. –Asintió y salió de la oficina.

Fue directamente a la sala de descanso a hacerse un café pero cuando llegó Espo y Ryan la esperaban y le habían hecho una taza. Ella se sorprendió y lo cogió sonriendo.

-No sólo Castle sabe tus costumbres –dijo Espo sonriendo.

-¿Y? -Preguntó Ryan pasándole una cucharilla.

-Lo de Bracken tendremos que hablarlo más tarde, me ha dado una semana libre y me ha apartado del caso. –Contó ella molesta.

-Lo siento Beckett. –dijo Espo.

-No lo sientas, estaré unos días fuera pero tengo medios suficientes para seguir dentro con vosotros, ahora que tenemos un nombre no lo dejaré escapar –Dijo Kate.

-¿Cómo lo harás? –Preguntó Ryan.

-Me iré a la cabaña de mi padre y me llevaré ordenador y archivos, me vendrá bien salir de mi apartamento –Explicó Kate.

-¿Y Castle? Insistirá en ir contigo –Dijo Esposito.

- No creo, me comentó algo esta mañana de irse a los Hamptons a escribir, estará ocupado. –Comentó Kate mirando la taza. Sus compañeros se miraron extrañados.

- ¿Habéis discutido? –Preguntó Ryan.

- No, es sólo que ahora mismo no puede ayudar demasiado. –Contestó ella dándole un sorbo al café.

-Y hablando de él… ¿dónde está? –Siguió preguntando el detective.

-¿Tú también? Ahora no tengo una vecina cotilla, ¡tengo dos! –Exclamó ella fingiendo desesperación- Después lo llamaré para decirle que no hace falta que venga –Contestó intentando ocultar su nerviosismo- Voy a la morgue a decírselo a Lanie –Añadió y salió deprisa de la sala. Los dos se quedaron mirándola.

-Tío… ¿Castle yéndose a los Hamptons con esto entre manos? –Preguntó Espo.

¿Y ella tan convencida de que él no le insistirá? Aquí pasa algo –Dijo Ryan.

-Sí, y tenemos que averiguarlo… ¿se habrán enfadado y no quiere decirlo?

-¿Una nueva conquista de Castle quizá…

Creo que tenemos trabajo. –Sentenció Espo y salieron de la sala.

Cuando Kate llegó a la Morgue Lanie se encontraba limpiando unos bisturís.

-Hey Lanie.

-¡Chica! Cuántos días sin verte. Dijo la forense y la abrazó.

-Sí ya sabes, este caso…

-¿Cómo lo llevas? ¿Estás bien? Javi me contó algo. –preguntó Lanie.

-Sí, aunque siempre es difícil creo que esta vez lo sobrellevo mejor –Contestó Kate.

-Me alegro mucho que hayas encontrado la manera.

-Sí bueno en realidad…Castle me está ayudando mucho. –Explicó la detective.

- Vaya vaya…el chico escritor…y dime, ¿hay algo que quieras contarle a tu amiga? –Preguntó Lanie en voz baja.

-Sí, venía a contarte una cosa que necesitas sabes. –Dijo Kate también en voz baja.

-Dímelo ya por favor estoy deseando escucharlo.

-Pues estos días no voy estar aquí, me voy fuera…-empezó.

-no me digas que…-la interrumpió Lanie tapándose la boca con la mano en gesto de sorpresa, Kate hizo un gesto para que se callara.

-Me voy a la cabaña de mi padre porque Gates me ha apartado del caso –terminó de decir, Lanie abrió mucho los ojos- Y sola. -Aclaró Kate al ver la reacción de su amiga.

- Oh ¿en serio? ¿Para eso vienes? La próxima vez envía un mensaje, ya creía que había pasado algo con el escritor –Dijo la forense visiblemente decepcionada y cogió un bisturí para seguir limpiando.

-¿Y no te parece bien que haya venido a despedirme en persona? –preguntó la detective riéndose.

-Pues ya ves que prefería la otra noticia señorita.

-Oh Lanie –se acercó ya la abrazó- Cenaremos juntas a la vuelta ¿vale?

-Perfecto, descansa mucho y olvídate de esto unos días.

-Bueno ya me conoces, estaré cerca, hablamos pronto –se despidió dándole un beso y cuando salía por la puerta oyó a la forense.

-¡Suerte! Por cierto ¿y Castle?

-Se va a los Hamptons a escribir. -Contestó volviéndose.

-Aprovechando que tú no estarás… -Empezó Lanie.

-En realidad tengo que llamarlo para decírselo.

-¿Qué aún no lo sabe? ¿Y se iba? ¿Para dejarte sola? Mira que sé usar el bisturí –Kate puso los ojos en blanco y abrió la puerta para irse- ¡Kate! ¡Contéstame!

-¡Demasiadas preguntas! –Contestó la detective mientras caminaba por el pasillo.

No podía creerse lo fácil que parecía convencerlos a todos y la cantidad de preguntas que hacían después. Decidió llamar a Castle para contárselo todo.

-Hey Castle.

-Detective Beckett. –Contestó el serio.

¿Pasa algo? –Preguntó ella extrañada. Por su tono de voz.

-No, sólo practicaba para cuando esté contigo en la comisaria. –Contestó él divertido.

-Practica más anda –Dijo ella riendo- no he tenido que coger vacaciones, Gates me ha apartado del caso.

-¡Estupendo! –Se calló un momento- Bueno estupendo tampoco, pero no es tan grave porque podremos seguir por nuestra cuenta.

-Sí claro, no pasa nada en principio pero quería avisarte que a los chicos y a Lanie les he dicho que vas a los Hamptons y yo a la cabaña de mi padre.

-perfecto, yo a mi madre y a Alexis también, pero ¿ellos no han hecho más preguntas?

-Tú que crees…son ellos, les ha faltado preguntarme qué número de zapato uso –Los dos rieron- Ah, y Lanie piensa que como no sabías nada de esto, ibas a irte y dejarme aquí, dice que tiene un bisturí.

-Vaya…creo que no volveré en un tiempo por allí…-Contestó Castle tragando saliva.

-Tranquilo es inofensiva- contestó Kate riendo- Entonces creo que todo está bajo control.

-Perfecto, ¿paso recogerte a las 5? –Preguntó él.

-Sí, pero recuerda, en la calle de atrás. –Dijo ella un poco nerviosa.

-Sí tranquila, yo también lo tengo todo bajo control. Luego nos vemos.

-Hasta luego Castle. –Se despidieron hasta la tarde-

Pasó la mañana y el mediodía, justo después de comer, Kate decidió llamar a Castle, se colocó cerca de las escaleras para que sus compañeros no la escucharan.

-Buenas tardes Kate. –Saludó él primero, ella sonrió.

-Buenas tardes.

-¿A qué se debe esta llamada?

-He pensado que como no puedo seguir con el caso y Gates se ha ido, podría escaparme media hora antes. -Explicó Kate.

-Bien pensado, ¿tantas ganas tienes de estar conmigo? –Preguntó Castle juguetón.

-Castle… -Dijo y sonrió mordiéndose el labio.

-¿Sabes que me encanta cuando haces eso?

-¿El qué? ¿Amenazarte?

-No, morderte el labio.

-¿Cómo lo…? –Kate miró a su silla, al ascensor y a las escaleras pero no lo vio. -¿Dónde estás?

-Cerca, ahora mismo tengo una preciosa vista de tu…

-¡Castle! –Gritó en voz baja, giró en redondo y lo vio en la sala de descanso saludando con una sonrisa-. Esta te la devuelvo. –y colgó.

En la sala el escritor estaba haciéndose un café.

-¿Qué haces aquí? Dijimos que no vendrías para que no sospecharan.

-Oh vamos Kate relájate, no creo que sospechen nada y no están por aquí aho…

-Vaya vaya, los fugitivos –Dijo Esposito que apareció de repente con Ryan.

-¿Qué? Yo solo venía a despedirme –Dijo Castle bebiendo café-

-Nos parece perfecto pero dinos… -Empezó Ryan.

-¿Sabéis qué chicos? Tengo prisa. Nos vemos pronto. –Dijo Castle cortando el interrogatorio que iba a empezar.

-Sí huye, yo me iré enseguida, antes de mi ronda de preguntas –Añadió Kate. Salieron los dos de la sala hacia lados opuestos.

-Chicos, somos detectives, lo descubriremos-Dijo Espo y se quedaron hablando de cómo lo harían para investigar.

Kate y Castle se encontraron donde había quedado sonriendo relajados porque todo había salido bien, y pusieron rumbo a los Hamptons, les esperaban unos días muy intensos.