To Bind a Soul

Alma Compartida

Capitulo 6: Muchos descubrimientos

Inuyasha regreso a casa un poco después del ocaso. Había permanecido sentado en el Árbol del Tiempo las ultimas 4 horas preguntándose que diablos pasaba entre el y Kagome. ¡Apenas la semana pasada nunca, jamás, se le habría ocurrido que alguien pudiera encontrarlos actuando de esa manera!

¡Todo esto se debió a que sus almas estaban unidas¿Por que otra razón Kagome y yo nos comportemos tan, tan...¡Oohh¡Ni siquiera se como describirlo! Nunca lo habría notado si la mama de Kagome no hubiera escogido ese momento para entrar a la habitación. Ella 'tenia' que interrumpir¿o no? Un momento¿En que demonios estoy pensando¿Interrumpir que? Nosotros no estábamos haciendo nada.

Una molesta vocecita hablo desde el interior de Inuyasha 'Nada todavía...'

¡Ugghh¡Calla, calla cállate¡Piensa en algo más¡Lo que sea! Piensa en... ¡Ramen!

Y así fue como Inuyasha paso las ultimas 3 horas. Para este momento ya había compuesto 9 canciones diferentes acerca del Ramen, y en cada una al menos un verso tenia que ver con Kagome.

Cuidadosamente, Inuyasha se arrastró hasta la casa y miró con fijeza hacia la cocina a través del cristal. Adentro, Kagome y su mama estaban viendo revistas que tenían mujeres con vestidos esponjosos y blancos en la portada.

¿Kagome ya había explicado las cosas a su mama¿Podría entrar ya Inuyasha? Respirando profundamente, Inuyasha entro a la cocina por la puerta.

Kagome levanto la mirada cuando Inuyasha entro. Rápidamente agarro todas las revistas y salio de la cocina argumentando que tenia asuntos que arreglar antes de cruzar el pozo.

La Sra. Higurashi sonrió ampliamente. Era su oportunidad de interrogar a su futuro yerno. Aunque probablemente aun no lo supiera, el se casaría con Kagome, y pronto. Ella estaba segura.

Algunos otros padres no estaban de acuerdo con la idea que de sus hijos se casen jóvenes, pero la Sra. Higurashi no era asi. Ella quería niños corriendo por la casa, y el mejor modo de lograr que eso ocurra seria si Kagome se casara con Inuyasha. ¡Y si tenía suerte, todos sus nietos tendrían orejas tan lindas como las de Inuyasha¡Y como Inuyasha era mitad youkai, probablemente tendrían gemelos!

La idea le gustaba cada vez más a la Sra. Higurashi. Primero lo primero. Antes de tener nietos¡Inuyasha y Kagome debían estar juntos! Y estaba segura de que ellos estaban preparados para estarlo. No todo se enfocaba en tener nietos. Tambien estaba la felicidad de Kagome, y de Inuyasha.

La Sra. Higurashi se había encariñado con él y no le molestaría si viniese a vivir con ellos permanentemente. Ella había comenzado pensar en él como un hijo, y haría todo lo posible para que siempre regresara a casa.

"Inuyasha" dijo casi suplicante "¿Te gustaría quedarte a cenar?" Inuyasha respondió con cautela, tratando de imaginar que estaría tramando "Me gustaría".

"¡Grandioso!" exclamo la Sra. Higurashi.

Empujando a un confundido hanyou, lo llevo a la cocina y lo sentó justo a un lado del lugar que acostumbra Kagome. Cuidando que Kagome no escuchara, comenzó a sacar plática a Inuyasha.

"Entonces, Inuyasha, estos últimos días han sido difíciles para ustedes".

"Aja" contesto despacio. ¿Que buscaba esa mujer? "Todos estábamos muy preocupados por Kagome".

"¿Tu también?".

"Eso creo" gruño.

La Sra. Higurashi respingo. Esto no estaba llegando a ningún lado. Quería será amable, realmente, pero no estaba funcionando.

"¿Te gusta Kagome?" dijo de repente.

Inuyasha no esperaba esa pregunta. ¿Como debía responder¿Debo decirle que no entiendo a que se refiere, o decirle que la quiero tanto que ahora nuestras almas están eternamente unidas? Quizá es mejor mostrar indiferencia.

"Eso creo", respondió Inuyasha de nuevo.

"Se honesto Inuyasha", La Sra. Higurashi rogó. "Yo se que quieres a mi hija mas que solo un poco, entonces por que no me dices que sientes realmente por ella. Si tienes suerte te ayudare".

Inuyasha no esperaba eso. ¿A ella no le importaba si estaba con Kagome? Alto, no me gusta esa débil humana... no quise decir eso... si lo es. ¡Ugh¡Feh! Como sea. Escuchemos que tiene que decir la madre de Kagome. Podría tener buenas ideas.

"¿Ayudarme como?" dijo Inuyasha cuidadosa y pausadamente.

La Sra. Higurashi sonrió ante la oportunidad que se le presentaba. Si, de hecho. Inuyasha será un maravilloso yerno.

Cuando Kagome entro al comedor, Inuyasha y su mama estaban muy metidos en la conversación. ¿De que podrían estar hablando? En cuanto notaron que estaba ahí, dejaron el tema acerca del cual estaban hablando y su mama pregunto a Inuyasha cuanto tiempo se irían.

"Estaremos de vuelta en un poco mas que una semana", respondió Inuyasha "Con los fragmentos tan esparcidos, nos llevara un buen rato encontrarlos. Si tenemos suerte, cogeremos mas de uno."

Definitivamente se traen algo entre manos, pensó Kagome. Normalmente Inuyasha no es tan comunicativo. ¿De que estaban hablando?

"De acuerdo entonces. Kagome querida, empaque un poco de comida. ¿Estas lista para partir?" pregunto la Sra. Higurashi.

"Hai, estoy lista".

"Finalmente" murmuro Inuyasha y se dirigió ala puerta.

Dándole a su madre un beso en la mejilla, Kagome se despidió y corrió hacia la salida con una mochila sobrecargada en la espalda. Cuando llegaron a la casa del pozo, Inuyasha sacudió la cabeza y tomo la mochila de Kagome sin decir nada. Probablemente ella no necesitaba ni la mitad de lo que llevaba ahí, pensó Inuyasha mientras tomaba a Kagome de la cintura y saltaban dentro del pozo.

Cuando llegaron a la época de Inuyasha, el aroma a demonio era muy fuerte en el ambiente. Rápidamente Inuyasha salto fuera del pozo, sosteniendo con una mano a Kagome por la cintura y en la otra la mochila de ella.

Inuyasha busco a su alrededor, buscando signos de destrucción y hostilidad que el demonio pudo haber causado.

El bosque estaba preocupantemente quieto. El sol comenzaba a meterse, dándole a los árboles un aspecto de casa embrujada. Sin decir palabra, Inuyasha bajo a Kagome y la puso detrás suyo, donde podía protegerla.

"Inuyasha¿Sientes eso?" susurro Kagome.

"Hai. Quédate quieta y haz lo que te diga. ¿Sientes un fragmento?"

"No, solo un demonio. Uno muy grande".

Inuyasha asintió asimilando lo dicho por ella pero vigilando los alrededores por si había peligro. Inuyasha por fin descifró lo que los amenazaba, era uno grande, peligroso, pero no con forma humana. Este tipo de youkais normalmente son estúpidos, por lo que Inuyasha no tendría problemas para derrotarlo.

Kagome permanecía en silencio mientras observaba a Inuyasha asegurar el entorno. Siempre era así. Ella odiaba pelear con el estomago vacío, mas que eso, odiaba ver como Inuyasha peleaba con el estomago vacío. ¿Aunque quizá tener el estomago vacío fuera algo bueno? Ya que mormalmente cuando Inuyasha pelea, las cosas tienden a ponerse sucias. Me alegra no tener que vomitar hasta las tripas.

De repente un pabellón de pájaros emergió de las copas de los árboles y el youkai emergió de entre las sombras de la noche.

Era uno muy grande. No había otra forma de describirlo. Era aun más alto que el Árbol del Tiempo. ¿Como le fue posible esconderse en el bosque? Su piel era de un color café apagado con desagradables manchones negros. La criatura se paro en sus dos patas y sus brazos colgaron más abajo de sus rodillas. Las garras de sus manos eran de un color negro muy sucio, pero no había duda alguna de lo afiladas que eran sus puntas. La boca del youkai estaba compuesta prácticamente de amarillentos incisivos con dos colmillos grandes que se asomaban por el labio inferior. Su nariz era apenas una abertura entre su boca y sus ojos. Sus ojos eran más o menos del tamaño de un puño humano, que, en este youkai eran muy pequeños comparados con el resto de su cuerpo. En los ojos no había más que el deseo de sangre. El cabello negro grasiento caía hasta su boca. Y el único rastro de orejas del youkai eran unos extraños cuernos enroscados que salían detrás de su cabeza. Con todo, era una horrenda e intimidante criatura.

"¿Inuyasha?" pregunto Kagome casi inaudiblemente.

"¿Que?" gruño. Toda su atención estaba puesta en el youkai frente a el.

"Ten cuidado".

Inuyasha volteo hacia Kagome, sorprendido por sus palabras. ¿Tener cuidado? Inuyasha no tuvo más tiempo de meditar lo que dijo Kagome por que el gigantesco youkai utilizo sus garras e intento cortarlos a ambos por la mitad.

El ataque fallo por poco. Inuyasha tomo a Kagome en sus brazos y la puso fuera de peligro. Tan rápido como le fue posible, la dejo entre el follaje y regreso a pelear con el youkai que los ataco.

Inuyasha se enfrento al monstruo con la Tetsusaiga desenvainada. El youkai era poderoso, pero tonto, y su cuerpo lo hacia lento. O eso fue lo que pensó Inuyasha antes de que el youkai comenzara a atacarlo. ¿Como algo tan grande y pesado puede moverse tan rápido?

Antes que Inuyasha pudiera tomar la ofensiva, de algún modo, la criatura golpeo a Inuyasha en un hombro y lo mando a estrellarse con los árboles, rompiendo algunos. El Inuhanyou tuvo suerte de solo recibir el golpe a medias. Si lo hubiera recibido directamente podría considerarse muerto.

Kagome sintió que Inuyasha estaba nervioso, y aunque no lo admitiera ni para el mismo, un poco asustado. La joven miko no se detuvo a pensar como es que sabía lo que Inuyasha sentía. Todo lo que quería era encontrar un modo de ayudarlo.

Sin darse cuenta, la energía pura de Kagome comenzó a rodearla. Inconscientemente, Kagome envió ese poder hacia donde estaba Inuyasha.

Inuyasha se detuvo donde había caído. Podía sentir la fuerza que lo rodeaba, y la tomo para dirigirla. Antes de que el youkai pudiera intentar golpearlo de nuevo, Inuyasha utilizo a Tetsusaiga y uso su Kaze no Kizu.

Alrededor del youkai, en el aire se escucho un rugido y luego silencio.

Inuyasha levanto la vista de su espada para ver al youkai con el que había peleado, pero no había nada. Había sido incinerado completamente.

Lanzando un suspiro de alivio, Inuyasha guardo a Tetsusaiga y regreso a donde había dejado a Kagome. Se sentía como si el mundo nunca dejaria de dar vueltas, pero bien. Sea lo que fuere lo que paso hace unos momentos, lo salvo.

Kagome no se encontraba mejor que Inuyasha. La energía que había despedido la dejo exhausta. Pero podía sentir que Inuyasha estaba bien, por lo que no había nada por que quejarse.

"¿Kagome?" dijo Inuyasha al arrodillarse junto a ella. Tenía su espalda contra un árbol y su piernas dobladas frete a ella. "¿Estas bien?" pregunto Inuyasha. Podía oler el cansancio que ella emitía. ¿Acaso esa energía que el absorbió provenía de ella?

"Estaré bien", respondió ella después de tomar una gran bocanada de aire. "Solo dame un momento para recuperar el aliento".

"Esto es ocasionado por el hechizo" declaro Inuyasha al sentarse junto a ella.

Kagome recargo su cabeza en el hombro de Inuyasha y cerro los ojos. Una pequeña sonrisa se dibujo en sus labios. "Creo que de ahora en adelante no puedes llamarme inútil" rió entre dientes. Inuyasha volteo hacia ella y sonrió ante el comentario.

"No, creo que ya no podré decirte inútil nunca mas. Pero hay muchas otras maneras de llamarte"

"Baka".

"Perra".

Hubo un silencio momentáneo hasta que Kagome decidió hablar de nuevo "¿Crees que habrá mas cambios en nosotros?" pregunto preocupada.

"¿A que te refieres?" susurro Inuyasha sobre el cabello de Kagome.

"Como la mega-carga de energía que te mande. ¿Crees que mas cosas extrañas pasaran a causa del hechizo?" Inuyasha suspiro y deslizo su brazo alrededor de la cintura de Kagome. Atrayéndola hacia el, contesto lo mejor que supo hacerlo.

"Cuenta con ello".

Kagome sacudió la cabeza y sonrió. "Me gustaría saber que vendra después".

Inuyasha le sonrió. "Estas muy aturdida por todo este lío. Bueno, creo que el hechizo tiene algunos beneficios. Estas enlazada, unida a mi Kagome", dijo Inuyasha muy bajito.

Kagome se quedo en silencio un momento "¿Ees malo?".

"¿No estas enojada?" pregunto un sorprendido Inuyasha. "Para nada", contesto ella sinceramente.

"¿Tienes idea del lío en el que nos hemos metido?"

"Nop" Kagome sonrió "¿Acaso importa?"

"¿Vivir es peligroso?"

"No necesariamente"

"Entonces No"

Inuyasha suspiro tratando de decidir si decirle o no la conclusión a la que había llegado unas horas antes. "Con todo esto no puedo irme al infierno con Kikyou".

Kagome se congelo. "¿Por que no?"

"Por nuestras almas".

"¿Nuestras almas?".

"Hai".

"¿Que hay con nuestras almas?"

"Cuando te salve la vida, uní nuestras almas".

"Ah" Kagome se quedo inmóvil por un segundo, asimilando la nueva información. ¿Como debería sentirse? Ella estaba en shock, de eso no había duda. Quizá un poco emocionada también. Eso significaba que Inuyasha era de ella. No de Kikyou. De ella. Un momento, no es mío. Todavía no. Ughh. No tengo tiempo de discutir conmigo misma.

"¿Kagome?" Inuyasha pregunto dudoso. "¿Estas enojada?".

"Yo... no, no lo estoy. ¿Como podría estarlo?"

Antes de que alguno de los dos pudiera decir algo más, Sango y Miroku aparecieron entre los árboles. "ahí están", dijo Sango mientras caminaba hacia Kagome. "Estábamos preocupados cuando vimos ese youkai gigante desde la cabaña de Kaede. ¿Están bien ambos?".

"Estamos bien" respondió Inuyasha.

Miroku los observaba con curiosidad, pero no dijo nada. Algo había ocurrido, y tenia el presentimiento de que tenia que ver con el hechizo. "¿Que sucedió aquí?" pregunto por fin. "Puedo sentir la energía purificadora de una miko por todo el lugar, y la energía de un demonio. Es como si estuvieran mezcladas. ¿Que sabes de esto Inuyasha?"

Inuyasha sintió como Kagome se ponía tensa. ¿Acaso ella no quería que los otros supieran? Bueno, el no tenia problemas con ello si Kagome así lo quería. "No se de que me hablas, monje. Creo que te han golpeado demasiadas veces en la cabeza".

Kagome reprimió una carcajada, pero una risilla nerviosa se le escapo y todos voltearon a verla. Podía sentir que Inuyasha se divertía a costa de ella e intento lo mejor que pudo poner cara seria. "Gomen" musito.

"Creo que ha sido suficiente acción por el día de hoy", dijo Inuyasha levantando a Kagome y acomodándola entre sus brazos. Kagome solo atino a recargar su cabeza en el hueco que se formaba en el cuello de Inuyasha. Se sentía adormilada. "¿Alguno de ustedes podría traer la mochila de Kagome? La deje cerca del pozo", y continuo su camino hacia la cabaña de Kaede.

Cuando la miko y el Inuhanyou estuvieron lo suficientemente lejos como para que no los escucharan, Sango volteo hacia Miroku y murmuro "Algo paso".

"Si¿Pero que?"

Sango estaba a punto de responder algo cuando sintió una mano muy familiar en su trasero. "Houshi-sama¿seria demasiado pedir que dejara de hacer 'eso' por un tiempo?".

"No prometo nada".

"Eso creí" replico Sango al tiempo que golpeo y dejo inconciente a Miroku para después ir a buscar la mochila de Kagome.

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Por que tanto misterio con el hechizo? Que otras consecuencias tendra? Kagome e Inuyasha ... mejor no arruino las sorpresas que hay por ahi, jeje. Cuidense mucho !

Atte. RedLyna.