Albus caminaba al lado de Scorpius siguiendo a un enfadadísimo Hagrid camino del colegio, además les había quitado cincuenta puntos a Gryffindor y a Slytherin, no sin motivos…

-¡No puedo creérmelo!-seguía gritándoles Hagrid enfadadísimo-¡Además sois prefectos! ¡Scorpius podría quitarte la insignia en este mismo instante!

-Pues hazlo, por favor…-pidió Scorpius esperanzado, lo que provocó carcajadas de Albus y las miradas severas de Hagrid.

-No-sentencio Hagrid molesto, mientras atravesaban las verjas para entrar en el castillo.

Albus no podía discutirle el enfado de Hagrid, el les había cogido en la caverna de Cabeza de Puerco y Albus tenía que reconocer, que no solo por falta de higiene deberían cerrar ese sitio…

Después del rechazo de Eleine había pasado los días allí con Scorpius, habían encontrado un pasadizo secreto a través de la Sala de los Menesteres, lo cierto es que Albus le dijo a Scorpius que lo había encontrado accidentalmente, pero la verdad sabia de su existencia por las historias de su padre, pero Hagrid al pillarles allí no esperaba explicaciones, solo se limitaba a gritarles de camino a Hogwarts.

-Espero que no siga así…-le dijo Scorpius en un susurro medio preocupado-o seremos la cena para las crías de escregutos de cola explosiva…

-Tranquilo, a Hagrid no suele durarle tanto los enfados…-le contesto Albus igual de preocupado, pero Hagrid en vez de dirigieres al castillo iba a su cabaña y les hacía señas a los chicos para que le siguiesen, tanto Albus como Scorpius intercambiaron miradas preocupadas-Vamos os invitare a un té…-añadió, con una sonrisa bonachona, Albus y Scorpius intercambiaron una sonrisa confiada, se trataba del Hagrid de siempre…

Albus reconocía que prefería estar allí, que en cualquier parte, Scorpius y Hagrid discutían el porqué de la elección del primero como prefecto, ya que a Scorpius no le gustaba su nuevo oficio…

Pero con lo que respetaba a Albus estaba distraído pensando en Eleine, mañana seria el gran baile de Halloween y odia imaginarse a una Eleine acompañada de un chico que no era él y no le gustaba, pero no podía hacer nada, con lo cual había decidido no presentarse por ese baile.

-No te quitare la insignia y no hay más que hablar-dijo Hagrid serio a un contrariado Scorpius-ahora vuelve a tu dormitorio…-le pidió Hagrid mientras se daba la vuelta para mirar a Albus.

-Si no te hago caso…-insinuó Scorpius esperanzado.

-Te quedaras a dormir conmigo con insignia incluida-le contesto Hagrid con una sonrisa burlona mientras Scorpius se levantaba malhumorado.

-Vamos Al, sino mañana me quedare dormido en Historia…-le dijo Scorpius mientras abría la puerta y Albus le iba a seguir.

-Albus, espera-le pidió Hagrid-quería hablar contigo a solas…

Albus asintió mientras Scorpius se despedía y se iba camino al castillo, Albus ya tenía una idea de lo que Hagrid quería hablar con él, pero no le apetecía nada nombrar a Eleine, además Albus reconocía que en las clases de Transformaciones se sentaba en última fila, para escapar un poco de la mirada de escrutinio de Matt.

-Acompáñame-le dijo Hagrid simplemente mientras abría la puerta y dejaba a Albus pasar el primero, pero ahora la voz de Hagrid era más suave y cuidadosa que la que había utilizado hasta ahora, y empezó a caminar hacia el Lago Negro.

-¿A dónde vamos?-pregunto Albus con curiosidad, porque Hagrid aun no le había dicho nada con respecto a Eleine.

-Quiero enseñarte una cosa…-le dijo mientras llegaba a la orilla del Lago Negro, cogió un piedra (piedra para Hagrid, peñasco para Albus) y la lazo al agua rondando.

-¿Que es lo que…?-empezó a preguntar Albus pero no necesito terminar de formular su pregunta ya que del lugar donde había caído de forma definitiva la roca surgía de las profundidades del agua tenebrosa una enorme luz reluciente, Albus empezaba a sospechar de que se trataba aquello, de pronto el agua tubo un desnivel pronunciado y de las profundidades salió una enorme y resplandeciente sirena, que Albus ya había visto y oído hablar de ella, Seaine y sus oídos quedaron sumergidos en una preciosa melodía.

Albus estaba deleitado mirando cómo se acercaba a él la perlada sirena, ya que su piel parecía perla, sus cabellos y su cola parecía escamada por plata, era uno de los seres más hermosos que había visto nunca, Albus recordó que con la destrucción de la Fortaleza McKinnon se habían quedado sin hogar y desde entonces se encontraban en las profundidades del Lago Negro.

Pero cuando la sirena estaba a suficiente distancia para ver a Albus, su expresión se enfureció y el dulce canto se trasformo de pronto en una melodía escalofriante e inaguantable, que hizo caer rendido a Albus tapándose con fuerza los oídos, para no escucharla más, pero como había aparecido se fue, Seaine se había ido…

-Yo no podría haberlo dicho mejor…-dijo Hagrid, por lo visto a él no le había afectado.

-¿Que ha sido eso?-pregunto Albus alarmado-¿Estaba… enfadada conmigo?-pregunto Albus con curiosidad

-Si, quería enseñaros las sirenas en la próxima clase, pero no me parecía conveniente, sabiendo que Seaine estaba tan molesta…-le informo Hagrid-me alegro de haber hecho esta prueba…

-¿Que has querido decir antes?-pregunto Albus molesto recordando sus palabras.

-Albus, Seaine está molesta, porque… Eleine sufre…-le dijo Hagrid suspirando.

-¿Y yo qué?-le espeto Albus molesto.

-No he dicho que tú no sufras, solo contesto tus preguntas, creo que será mejor que vuelvas a tu dormitorio-le dijo Hagrid sin más.

-¿Por qué sufre Eleine?-pregunto Albus preocupado a Hagrid mientras este se alejaba, pero no se dio la vuelta para contestarle.


El 30 de Octubre llego para Rose, no exento de malos recuerdos, en las últimas semanas, nadie le había pedido asistir al baile con ella, cuando hablo con Eleine en la biblioteca para sincerarse, Zabini le había escuchado y se fue riéndose, diciéndole que nadie le había invitado porque todos los chicos que querían pedírselo tenían miedo de decirle a la única hija del temible Ronald Weasley, ir con ellos.

Rose se enfureció con todos sus primos por haber desatado ese rumor, su padre era alguien muy poco… razonable con algunas cosas, pero no era un monstro ni un tirano como lo pintaron eses rumores, pero lo peor… la fama de su padre le precedía… y nadie parecía tener ganas de poner a prueba las habladurías, aunque todos sus primos y su hermano le juraban que ellos no habían sido… Rose se enfado con ellos de todos modos, no estaba enfadada, sin que solo se sentía rechazada… se iba a perder su primer baile porque nadie quería ir con ella…

-Rose, no pienses en eso…-le dijo con cuidado Eleine con amabilidad, Eleine acababa de rechazar al décimo chico que se lo pedía (Mike lo intento sobre tres veces seguidas), además las clases por la tarde se habían suspendido para los alumnos de quinto, sexto y séptimo, por el baile.

-Que fácil es para ti…-se quejo Rose.

-¿Fácil?-pregunto Eleine con una mirada significativa.

-Si, fácil-le dijo Rose mientras se sentaba un tanto apartadas en el Gran Comedor de Roxanne y Jaeson-¡Aun no se lo has pedido!

-Tengo miedo a que me rechace…-le dijo Eleine con la mirada triste-además puede… que se lo haya pedido a otra…-añadió mientras bajaba la mirada, Albus y Scorpius habían aparecido en el Gran Comedor, Rose intercambio una mirada con Scorpius, Albus la miro, le sonrió, pero se sentaron lo más alejados posible de ellas.

-No, estoy segura de que esa… usurera-dijo Rose de Zabini, por no decir algo que escandalizase a Eleine-nos habría informado alegremente…-añadió entre dientes Rose mientras Zabini la saludaba mientras comía del plato de Scorpius.

-Creo que Zabini se siente amenazada por ti-le dijo con cuidado Eleine.

-¡¿Cómo dices?!-le pregunto Rose enfadada, lo que provoco que la patata que tenía en su tenedor saliera volando y le diera a Fred en la cabeza, pero Rose seguía tan enfadada con sus primos que no le pidió perdón, aun que Fred le miraba sin entender.

-Nada, no he dicho nada-le contesto Eleine mientras los de la mesa se reían, de la puntería de Rose.

-Ya no tengo hambre-musito Rose al momento y se levanto, pero Eleine la siguió simplemente, Rose la miro interrogante.

-Estoy nerviosa… no tengo hambre-le contesto Eleine a modo de respuesta-¿Quieres ir a la casa de mis padres?-le pregunto Eleine.

-¿Para que?-le contesto Rose mientras fulminaba con la mirada a todos los chicos con los que se cruzaba.

-Para ayudarme a prepararme y además… no veras a Zabini-añadió Eleine con una sonrisa, Rose pensó que era buena persuasión por parte de su amiga.

-Hecho-sentencio Rose camino de las mazmorras con Eleine.

Rose paso toda la tarde hablando con Eleine, en su cuarto, sobre todo tipo de cosas, Eleine le había enseñado un montón de fotos suyas de la infancia en las que salía Scorpius con ella, (Rose había copiado algunas a espaldas de Eleine, solo para reírse, porque Scorpius salía sin los dientes en la mayoría, Rose por fin había entendido la obsesión de su prima Lily, las fotos eran divertidas).

-No sé que debería ponerme…-dijo Eleine mirando dentro de su armario, Rose se acerco y le ayudo a elegir algo bonito, lamentando profundamente toda la ropa que ella había perdido, entre algunas de las cosas, la que más le dolía era el vestido de su madrina.

-Eli, este me gusta…-le dijo Rose con cierta envidia cogiendo uno blanco muy sencillo pero a la vez elegante-seguro que si te presentas así ante Albus, te dirá que si a todo…-le dijo con una sonrisa.

-¿Tu crees…?-le pregunto Eleine mientras se mordía el labio nerviosa.

-Que si, ponlo-le persuadió Rose y Eleine le hizo caso, estaba muy guapa-te queda bien, es perfecto…-le dijo Rose encantada, pero en la cara de Eleine veía reflejado su nerviosismo.

-¿Que vas a llevar tu?-le pregunto Eleine a Rose, para cambiar de tema.

-Nada, no tengo vestido ni pareja, no pienso presentarme-dijo Rose tozudamente.

-Rosie…-le dijo Eleine suspirando, pero Rose se mostró tozuda-pues acepta este si cambias de opinión…-le dijo Eleine mientras le ofrecía un bonito y largo vestido rojo.

-¿Tu no lo quieres?-le pregunto Rose sorprendida a su amiga-¿no te gusta?-le pregunto Rose sin entender, era una prenda preciosa.

-Si, pero me queda muy largo a mi-le dijo Eleine con una sonrisa, lo cierto es que Eleine era la más bajita de todos con diferencia-quiero que te lo quedes, tanto si cambias de opinión como no…-le dijo Eleine con una sonrisa para convencerla.

-Gracias-dijo simplemente Rose mientras lo aceptaba y lo guardaba en su mochila, solo llevaba la mitad de los libros que acostumbraba.

Rose se quedo mirando como Eleine se acababa de arreglar pensando para sus adentros, la idea que nadie la invitara se hacía sentirse un poco rechazada, siempre pensó que el baile de Halloween era una absurda tradición, pero no participar de ella… la entristecía, aunque no imaginaba ni esperaba a nadie especial para pedírselo.

-Valla no me sale…- se quejo por lo bajo Eleine, lo cierto es que llevaba unos minutos intentando hacerse algo en el pelo y no era capaz.

-Lleva lo suelto, te queda bien de todas formas…-le dijo Rose distraída mientras volvía a ver las fotos-además se te hace tarde…

-Ya…-dijo Eleine un tanto ansiosa-pero quería recoger el pelo como me lo hacia mi abuela con las hebillas que me regalo Albus en primero.

-Bueno, no te preocupes, vamos-le animo Rose y Eleine fue la primera en bajar por la trampilla de su dormitorio y Rose la siguió, pero lo cierto es que al llegar al saloncito de la estancia Eleine lo volvía a intentar en un pequeño espejo, con el mismo resultado.

De pronto la puerta se materializa y la Señora Prince entra con un libro en la manos, Rose la verdad estaba sorprendida, ella ni siquiera las miro cuando paso por su lado y le dio algún que otro escalofrió, sin dudas que su presencia allí, significaba el fin de las clases del resto del colegio.

-Hola, ¿Que tal el día?-le pregunto Eleine sin prestarle mucha atención, pero Rose lo cierto es que no se perdía detalle de la Señora Prince, apoyo en la mesa el libro que llevaba en las manos y este empezó a gritar, pero la Señora Prince con un gesto lo mando callar y lo hizo, por lo que Rose veía no era la primera vez que un libro le gritaba.

-Ven-dijo secamente la Señora Prince con su voz habitual, desplazando con cuidado una silla, Eleine se quedo sorprendida mirando el reflejo de su madre en el espejo donde se miraba-Eleine-llamo una vez más, demostrando su poca paciencia y Eleine le hizo caso.

Eleine se sentó y con una habilidad, destreza y cuidado que Rose pensó que carecía, la Señora Prince conseguía hacerle en el pelo lo que Eleine no era capaz de conseguir ella misma.

-Gracias…-dijo sorprendida Eleine mientras se miraba, le había quedado perfecto, Rose miraba con asombro, la asombrada cara de Eleine, por lo visto era lo más maternal que había hecho nunca, pero nada más acabar la Señora Prince se fue sin más al que parecía su estudio o dormitorio con ese libro gritón.

-Valla-dijo una voz amable y divertida, Matt también había llegado, pero con la sorpresa ni Rose ni Eleine habían reparado en el-Eli, estas guapísima-le dijo con cariño mientras se acercaba a ella-Rose, deberías darte prisa, el baile va a empezar-le dijo Matt con una sonrisa, Rose simplemente bufo-Eleine, espero que lo pases bien… por cierto… ¿Con quién vas a ir?-le pregunto, Eleine simplemente miro al suelo sonrojada-que poco habladoras…-se quejo Matt-pero me da igual… Eleine, te pareces muchísimo a tu madre el día en que nos casamos… hasta llevas el mismo peinado-se rió Matt y se fue siguiendo a su esposa.

-No lo sabía-dijo Eleine con una sonrisa, ahora Rose veía más segura a Eleine, más que nunca-vamos-le dijo Eleine y las dos salieron por el corredor.

Rose caminaba detrás de Eleine, sentía cierta envidia, pero estaba segura de que no lo iba tener fácil con Albus, tendría que explicar muchas cosas.

-¿Donde estará…?-se pregunto Eleine apesadumbrada.

-Seguro con Scor… cuidado-le dijo Rose de pronto porque había visto salir a Lía con su grupito, Borgia iba con un chico de Slytherin de séptimo muy guapo, mientras que Alexia Goyle iba con su amigo, Patric Flit, y por lo que veía, Vicent Goyle iba a tener un baile muy solitario, ya que nadie le acompañaba a él.

-Menos mal que no nos ha visto…-dijo Eleine suspirando-Gracias…

-Eli, mira el dormitorio de Slytherin se ha quedado vació, espera allí a Albus-le dijo con fe Rose-yo lo convenceré para que valla, confía en mí-le dijo con una sonrisa.

-¿Segura?-le pregunto Eleine indecisa.

-Segura-le confirmo Rose mientras su amiga la miraba agradecida.

-Gracias, si sale algo bueno de aquí… ha sido todo por ti, Rose-le dijo Eleine con seguridad.

-Yo creo que me das mas merito del que tengo-le dijo con una sonrisa mientras se separaba de ella-¡Date prisa! ¡No pierdas tiempo!-le dijo Rose mientras tomaba una dirección distinta y corría hacia los pisos superiores.

Rose se abstuvo de pasar cerca del Gran Comedor, dando un pequeño rodeo, Scorpius le había contado que pasaban mucho tiempo en la Sala de los Menesteres, confiaba, que ahora que había acabado la cena tendría tiempo de llegar antes de que los dos desaparecieran. Rose seguía corriendo como una loca, cargando su mochila, mientras el resto de los alumnos bajaban muy elegantes y emocionados, Rose volvió a sentir esa pequeña envidia, pero no quería ser un portavelas mas como Vicent Goyle.

Ya había llegado al corredor de la Sala de los Menesteres y al fondo vio a su primo y a Scorpius que se dirigían hacia ella.

-¡CHICOS!-grito Rose sin perder el tiempo, los dos se dieron la vuelta sorprendidos, por el grito de Rose.

-Rose, ¿qué haces?-pregunto Albus intrigado, Rose se alegro ver que ninguno llevaba puesta la túnica de gala, Albus no tenia pareja ni pensaba ir al baile.

-Necesito…-Rose empezó a pensar que podía pedirle solo a Albus y que se encontrara en su Sala Común-¿el mapa del merodeador?-dijo Rose mas como pregunta que como solicitud.

-No lo tengo aquí, está en mi baúl-dijo Albus simplemente serio, Rose sonrió triunfante, noto que los dos la miraban con preocupación.

-¡Albus tienes que ir a por él!-grito exultante Rose-¡tienes que ir a buscarlo! ¡Me hace muchísima falta! ¡Vamos Albus, vete, ve…!-le gritaba Rose contenta.

-Rosie…-dijo Scorpius preocupado mientras intentaba poner más espacio entre los dos-¿te has tomado poción para la euforia o algo… menos legal?-le pregunto y Albus soltó una carcajada.

-No seas idiota-le contesto Rose, pero no estaba nada molesta-Al… por favor…-dijo Rose intentando imitar a Lily.

-Vale…-dijo indeciso Albus mientras la miraba en parte preocupada en parte divertido-aquí en diez minutos…-le dijo a Scorpius y este simplemente asintió.

Cuando Albus desapareció por las escaleras, Rose no pudo contenerse y dio un pequeño salto por la alegría y ansiedad del momento, ya estaba deseando hablar con Eleine.

-¡Rose! ¿Se puede saber que demonios pasa?-le pregunto Scorpius sorprendido a Rose, pero ella le había hecho una promesa a Eleine y no le iba a decir nada a Scorpius.

-¿No vas a ir al baile?-le pregunto Rose para cambiar de tema.

-Patsy no puede ir aun… y la verdad, menos mal-dijo Scorpius, Rose le miro mal, no le gustaba Zabini, pero salía con ella, no debía hablar de su novia así, aunque Rose sabía que Scorpius no quería seguir con ella-¿y tu?-le pregunto Scorpius.

-Pues alguno de mis queridos primos-Rose estaba segura que James o Fred, o los dos juntos-hizo correr un rumor sobre mi padre y nadie se atrevió a preguntármelo…-dijo Rose resentida…

-Ah…eso…-dijo Scorpius y retrocedió un poco mas-esto Rose… no han sido… ellos-dijo un poco asustado por la forma que Rose le miraba en ese momento, como un león acechando a su presa.

-¿Cómo?-pregunto Rose intentando controlar la voz, pero se estaba sulfurando y Scorpius solo lo hacía peor al retroceder.

-Esto… quería decírtelo… solo fue un mal entendido…-empezó a decir Scorpius, pero Rose exploto.

-¡HAS SIDO TU!-le grito Rose y Scorpius miraba en todas direcciones para intentar huir-¡¿COMO TE ATREVES?! ¡POR TU CULPA LLEVO TODA LA SEMANA COMPORTANDOME COMO UNA TONTA CON FRED Y JAMES!

-Lo siento, Rose-dijo Scorpius al momento poniéndose detrás de ella, amarrándola y tapándole la boca para que parara de gritar, pero Rose no se dejo coger, le dio un pisotón y un codazo en las costillas y Scorpius la soltó al momento.

-ERES… ERES…-intento decir Rose, pero no tenía ninguna palabra en su mente lo suficientemente fuerte-¡¿Por qué?!-acabo por gritarle.

-Calma-le pidió Scorpius vencido-mira, lo que paso es que un día por la noche oí al idiota de Kurt Lance decirle a sus amigos que quería invitarte y solo dije "Pues suerte con su padre, ese hombre da miedo"-le dijo Scorpius nervioso-solo lo dije por que Lance es un… no vale la pena, te mereces algo mejor que él, y por lo visto él y sus amigos se dedicaron a hacer correr el rumor… lo siento-concluyo Scorpius y Rose dejo de mirarlo asesinamente, pero seguía muy molesta.

-Esta me la pagas… por tu culpa…-dijo Rose para reprochárselo-nada… da igual, de todas formas, nadie más que Lance quería ir conmigo…

-Te equivocas-le dijo Scorpius al momento-Zeller de Hufflepuff, el golpeador quería pedírtelo, se lo escuche a Alice, y también los golpeadores de Ravenclaw, Spore y Carmichael-Rose recordó al último como el Premio Anual y le pareció muy guapo- lo escuche en el baño de los prefectos, lo siento Rose-dijo Scorpius arrepentido.

-Da igual-le dijo Rose pero su voz estaba lejos de ser sincera.

-¿Quieres ir al baile conmigo?-le pregunto de pronto Scorpius.

-¿Que?-pregunto Rose sorprendida y no entendía porque se empezaba a sonrojar-¿Por qué?

-Pues… por mi culpa te has quedado sin pareja… no tienes porque quedarte sin baile… si quieres…-le dijo entrecortado Scorpius.

-¿Y Zabini?-pregunto Rose, sus ilusiones se redujeron a nada.

-Me da igual-le contesto Scorpius con seguridad, Rose le miro y acepto una vez con la cabeza.

Y juntos fueron a sus dormitorios para prepararse rápido para el baile… en la mente de Rose paso Eleine, y le deseo toda la suerte del mundo…


Albus caminaba hacia su Sala Común, no entendía los radicales cambios de humor que podía adoptar su prima en tan poco tiempo, en la comida se fue hecha una furia y ahora se presentaba ante ellos así de eufórica.

Por el camino Albus se encontró con muchos de los chicos y chicas que iban a ir al baile, a la mayoría les envidiaba o les compadecía, para algunos iba a ser una buena noche pero para la mayoría sería una mala noche, con que respetaba a él, solo quería estar con Scorpius ahogando sus penas en Cabeza de Puerco.

Aunque en eses momentos estaba pensando en algo, había oído a muchos que Eleine había rechazado a cerca de diez chicos distintos y que estos volvieron a insistir con el mismo resultado, Albus aunque le dolía, se preguntaba porque Eleine no hacía caso de ninguno de ellos, ahora, ya era libre, no tenia que preocuparse por él.

Llego a su Sala Común, vio a Zabini muy contenta sentada en un sillón, ella lo saludo con una enorme y exagerada sonrisa, desde que salía con Scorpius no paraba de hacerle la pelota, pero el simplemente hizo un gesto despectivo, que le molesto y subió las escaleras a su cuarto indignada.

Albus subió con una sonrisa en la cara, poco le importaba lo que esa chica pensara de él…

Llego a su habitación, no vio a sus compañeros, pero cuando se acerco a su baúl para abrirlo, noto que la puerta se cerraba a su espalda, se dio la vuelta al momento alarmado… pero se trataba de Eleine…

Eleine estaba en su habitación, ella le estaba esperando en su habitación y estaba… preciosa, vestida de blanco, le miraba de forma nerviosa y llevaba el pelo recogido de una forma cuidadosa que solo acentuaba su belleza, estaba… impresionante, pero eso solo contestaba a una pregunta, Eleine iba a ir al baile y no con el… eso hizo volver a sentir esa amargura y dolor que ella le provocaba solo con verla, por eso no era capaz de tratarla bien, solo con su proximidad, le bastaba para ser infeliz.

-Albus…-dijo Eleine con dulzura y nerviosismo entremezclado, solo se miraban, ella no se atrevió a acercarse a él.

-¿Que haces aquí?-soltó Albus de pronto, notando su voz dura y un tanto ruda con ella.

-Quería decirte algo…-le dijo Eleine nerviosa-y no me voy a ir hasta que lo escuches…

-No quiero oír nada de ti-le contesto Albus matizando cada palabra.

-Lo siento muchísimo…-le dijo Eleine al borde de las lagrimas-no quería hacerte daño…-le dijo simplemente pero seguía en su sitio sin irse.

Albus la miro dolido, su peor recuerdo era el día que pensó que había muerto, era su mejor recuerdo, lo era todo para él, pero ella no lo sentía, se maldecía a si mismo una y otra vez, sabía que no podía culparla por no quererle pero no se sentía a si mismo.

-No tienes que pedirme perdón por nada-le dijo Albus mientras se sentaba sobre su baúl con cuidado-no es culpa cuya… tu nunca me quisiste… me lo he buscado yo solo…-le dijo, por fin sentía que el peso que tenia se iba al ser sincero con ella, pero no se atrevía a mirarla no sabía cuál iba a ser su reacción-ni siquiera me besabas ni me abrazabas como al resto…-le dijo Albus con amargura.

-¿Quieres saber la razón?-le dijo Eleine simplemente.

-Dilo, si quieres, pero no vuelvas-le pidió Albus sin mirarla aun.

-Nunca te bese, porque no me sentía capaz, me daba vergüenza y tenía miedo de que tu los rechazaras y nunca te abrace, porque… porque sabía que si lo hacía no te soltaría, jamás…-Albus seguía en su posición inmóvil, no estaba seguro de lo que oía.

No supo cuanto se quedo así, solo que en ese momento tenía más preguntas que respuestas al fin y su corazón no paraba de latir con fuerza por la emoción y miedo. No sabía que era lo que le estaba diciendo Eleine.

Cuando Albus se levanto pudo comprobar que Eleine ya no estaba allí, como le había pedido, se fue y no iba a regresar, pero ahora Albus necesitaba esas respuestas, Albus necesitaba saber lo que Eleine tenía que decirle.

Olvidando de pronto todo, el mapa, a Rose y a Scorpius, incluso olvidando que con su camiseta, su vaquero y sus zapatillas de deporte, no podía ir a ningún baile… se lanzo hacia su Sala Común, pero por primera vez se entristeció al verla vacía, pero tenía un presentimiento.

Salió como un rayo rumbo al Gran Comedor, sin importarle la ropa que llevaba, pero al llegar vio con sorpresa algo que también tendrían que explicarle… en otro momento.

Rose y Scorpius bailaban en el medio de la pista… y no había más palabras para describirlos como grandiosos, Rose estaba hermosísima con un vestido rojo fuego y Scorpius era el chico de porte más elegante de toda la Sala, hasta algunas parejas paraban de bailar para mirarles a ellos, pero en ningún rincón de la Sala encontró a Eleine…

Así que solo le quedo un lugar por el que buscar, sabía que ella estaría ahí, no necesito ningún mapa para estar seguro y al momento salió como una exhalación hacia los jardines, camino, más bien corrió dirección al Lago Negro donde el día anterior había estado con Hagrid.

Al llegar allí otra luz lo deslumbro, volvía a ver a Seaine, pero a las orillas estaba Eleine y parecía que lloraba, Seaine al verle, retrocedió y se interno otra vez en las profundidades del Lago Negro, ahora entendía su enfado, Seaine había visto sufrir a Eleine allí, lo mismo que Hagrid.

-Albus…-dijo Eleine sorprendida y esperanzada, Albus se acerco a ella-solo quise protegerte…

Pero a Albus no le importo nada más de lo que tenía que decirle Eleine en ese momento estaba seguro, Eleine tendría que contestar muchas de sus preguntas, como él a las de ella, pero en ese momento ya nada le importo…

Y simplemente la beso…