Say Yes
¿Porque el beso?
Dejo caer la cabeza sobre sus brazos, estaba tratando de relajarse y respirar hondo, pero con las insistencias de su amiga le era imposible tener dicha paz.
Ambas amigas se encontraban en la biblioteca estudiando para los siguientes exámenes, pero después de unos 10 minutos, nozomi comenzó a sacar el teme de ayer en el hospital y como dejo ver sus celos enfrente de ciertas personas.
-Anjuchii deberías ya decirle sobre tus sentimientos, a este paso te volverás loca – dejo el libro aun lado de ella, le dio de paladas en la cabeza – escucha a tu Nozoamama.
-No es tan sencillo sabes –dijo sobre sus brazos – aparte no eres mi madre – bufo, nozomi sin dejar de darle palmadas rio – de que serviría que le diga sobre mis sentimientos – levanto la cabeza – que no ves que le gusta maki – volvió a ocultar su rostro.
Nozomi aparto su mano y se recargo en ella.
-Quizás, pero no sabes si en verdad le gusta – anju la miro con duda – digo puede ser que solo le guste físicamente y ya, no creo que haya amor de por medio, además Maki-chan ya está comprometida con aquel sujeto que ni recuerdo su nombre – trato de recordar pero nada – solo debes de intentarlo, ¿Qué es lo que puedas perder? – Sonrió, la castaña entrecerró los ojos con incertidumbre – pero de algo es que quiero que sepas anjuchii – su semblante se formó en uno de seriedad, anju asintió – es que si por alguna razón maki-chan, llegara a tener sentimientos por yazawa-san, júrame que entre ustedes dos no terminaran mal, ¡júramelo!
La menor no entendía eso, quizás un poco pero.
¿No será qué?
-Estas diciéndome que muy en el fondo maki despierte interés en Nico? –
-Puede que sí y no, no lo sé maki-chan es algo difícil de descifrar –
-y si eso pasara, ¿de qué lado estarías tú? –
Nozomi reacomodo su compostura y medito esa pregunta, sin duda hay días en que aquellas pequeñas la ponían en aprietos, pero si eso llegara a pasar, ¿Quién?
-De ninguna – dijo con simples – con tal de que no salgan peleadas entre ustedes eso no me preocupa, porque para mí no hay una favorita, son mis mejores amigas desde la infancia – sonrió enternecida, anju le devolvió el gesto – y ¿cunado le dices?
-Otra vez con eso, rayos – bufo berrinchuda – no lo sé, quizás algún día.
-Ya estuvo que nunca se lo vas a decir, esperar la lluvia en un día de sequía pasara más rápido que tú se lo digas – se burló.
-Decir ¿quién? – las dos dieron un salto, ahí a su lado con varios libros se encontraba maki.
-Eh?, pues…. Veras – anju miraba con ayuda a la mayor.
Maki solo miraba con tranquilidad a ambas.
-Le estaba diciendo que algún día le diré a cierta persona que me gusta, ¿verdad anjuchii? – cerro los ojos debido a su sonrisa.
La menor de las dos miro con atención a la castaña.
-Eso – la señalo con rapidez – solo eso.
-Oh!, ¿no sabía que te gustaba alguien nozomi? – se sentó en la silla de en medio de ellas, la mayor asintió – bien, ¿Quién es?
Las dos se quedaron congeladas, se miraron entre ellas con pánico, ahora que podían inventar.
Maki solo daba vueltas a las páginas de su libro, no sin darle leves miradas a las dos mayores, que solo con decir eso se quedaron congeladas.
-¿No puedo saberlo? – dijo tranquila como su rostro.
-¡EH! – gritaron.
-Debe ser algo entre ustedes, supongo – aunque no lo admitiera es que le dolía, dolía no ser parte de ellas.
Se dieron cuenta del cambio de humor de la más menor de ellas, eso les hiso sentir mal, muy mal.
-No es eso Maki-chan, solo – busco ayuda con la mirada a anju.
-Ah!, exacto maki, no es que queremos decírtelo, es solo que – miro con nervios hacia otro lado – es…
-¿Es? – repitió.
-¡Es que me gusta una chica! – dijo de la nada nozomi.
Dejando a la menor con los ojos abiertos, sabia de los gustos de su amiga, aunque nozomi nunca lo dijo lo dedujo por sí sola, esperando que ella misma se los diga, pero eso fue tan de repentino, anju repetía miles de veces lo valiente que fue al decir eso, ya que maki aún no lo sabía, ella en cambio sí, nozomi no se lo dijo en ningún momento y como la menor, también lo dedujo por si sola.
-Ya veo, no sé porque te costó decir eso – las dos abrieron los ojos en grande - ¿Qué?
-No estas molesta o asqueada – hablo nozomi algo incomoda.
-Eh?, no, no – negó – si son tus gustos está bien, eres mi amiga y como tal debo de aceparte, no entiendo su repentino cambio de humor.
-Bueno supongo porque en tu familia son muy tradicionales – susurro anju – pensé que tendrías las mismas creencias.
-No, pueda que solo haga lo que ellos digan, pero eso no cambiara mi manera de pensar, aparte nozomi es mi amiga – miro el libro y algo de información, luego a ellas - ¿Por qué creen que la trataría mal?, ya sabía sobre sus gustos – alzo los hombros.
-¿Ya lo sabias? – Señalo con incredulidad nozomi a la más menor - ¿desde cuándo?
-Sí y desde siempre, cualquiera lo hubiera notado – sonrío con burla – hasta anju lo sabe.
-Oh!, soy muy obvia – rio, de antemano sabía que anju lo sabía.
Por lo menos había dejado el tema de un lado, las dos podía respirar más relajadas.
Departamento de Nico.
Al fin había terminado de limpiar toda su habitación, sonrió satisfecha de su gran logro.
-Y listo – dijo al terminar de acomodar todos sus legos en una vitrina - ¡son tan hermosos! – chillo con amor.
Dejo de verlos, camino hasta su repisa donde estaba repleto de mangas, miro la repisa de arriba, intentaba acomodar una de sus figuras de manera adecuada, pero primero debía de ir por una escalera, suspiro, odiaba ser tan baja, maldijo en el camino mientras traía consigo la escalera.
-Bien, la cuestión es que debo de subir – coloco enfrente la escalera en las repisas – aquí voy – comenzó a subir escalón tras escalón, hasta llegar a uno que quedara más cercas de la repisa más alta, sonrió por su gran logro – vamos a ver – tomo entre sus dedos una de sus figuras – Oh! Tu aquí Narumi y tu…
-¡NICO, ¿DONDE ESTAS? –
-¡Mierda! – cayó al suelo por tremendo grito, dejando caer sus figuras al suelo.
-Nico, Nico…uh... ¿Qué haces en el suelo? – llego, mirando a su amiga en el suelo.
Esta solo gruño de dolor.
-¿pensé que estarías acomodando tu habitación?, Oh! ¡Legos! – ignoro la mala mirada de la morena y corrió tras la repisa de legos como niña chiquita.
Nico solo maldijo entre sus pensamientos a su tonta amiga, se levantó, quedando sentada en el suelo, mirando hacia su amiga.
-No los vayas a sacar de la repisa, los acabo de… ¡Chingados te dije que no los sacaras de ahí! – Camino hasta la ojiazul, quitándole uno de sus legos de Batman de sus manos – los acabo de limpiar.
-¡Baaaa!, no seas aburrida, ni siquiera los ensucie, ves tengo las manos limpias – le mostro ambas manos, Nico las hiso de un lado – eres muy exagerada con la limpieza – puso los ojos en blanco, mientras se recostaba sobre la cama de la mayor.
Nico bufo y volvió a limpiarlo.
Honoka contaba unas cuantas ovejas para agarrar sueño, desde ayer que no puede pegar los ojos.
La mayor sonrió y asintió, dejando de nuevo a su pequeño amigo dentro de la vitrina, dio vuelta encontrando a su amiga intentar dormir en su cama, suspiro con desgano, estaba cansada, pero debía de ayudar a su amiga con lo que esté pensando ahora, camino a unos pasos, quedando enfrente a los pies de la menor.
-¿Pasa algo malo honoka? – Pregunto, levantando su mentón, pero no hubo respuesta alguna, suspiro, una sonrisa maldosa apareció – supongo que no me dirás ah, así que… ¡Me lo dirás! – se arrojó sobre ella.
-¡CRACK! – Grito honoka al sentir el cuerpo de la mayor sobre ella – Nico, ¡bájate!, me matas – pataleo, Nico rio - ¡yuph! – comenzó a reírse.
-Nop, hasta que me digas, ¿Qué mierda te pasa? – hiso más fuerza.
-¡Ash!, bien – bufo.
Nico sonrió grande, se hiso a un lado, las dos se quedaron acostadas en la cama mirando el techo.
-y bien –
-No es nada grabe, solo que no he podido dormir desde ayer – suspiro, acomodo su cabeza sobre sus brazos.
-¿Enserio?, porque puedes decírmelo yo no te juzgare – miro a su lado, honoka sonrió.
-Tranquila – rasco su mejilla – pero, si decidiera algo, no te enojarías? – dejo de rascarse.
Nico regreso su mirada al techo y pensó.
-Claro que no – contesto – acaso hay algo que no me quieres contar.
Honoka miro sus pies de reojo luego al techo.
-No – mintió, ¿Por qué?, aún es muy pronto – jamás te ocultaría algo.
-Cierto – asintió.
-Por cierto Nico tenemos que ir al ensayo – recordó honoka al ponerse de pie – recuerda que el concierto es pronto y hay que preparase.
-Desde cuando tantas ganas de trabajar? – Enarco una ceja con duda y burla - ¿Dónde está honoka?, ¿Qué hiciste con ella? – la señalo ya de pie.
-¡Yap!, yo soy la única honoka – le empujo del pecho divertida – solo porque quería ir a comer algo antes.
-¿quieres que pague yo, no? – dijo con desconfianza.
-puede que si – miro por todos lados – además trabajo muy duro por ti, mínimo me merezco una buena comida – inflo sus mejillas.
-Ya pues vamos antes que me arrepienta – negó, camino apresurado a la puerta de su habitación.
-¡Hey!, de todos modos no puedes arrepentirte ya que vamos al ensayo – rio bajito, siguiendo detrás a la mayor.
Local de café las 12:45 de la tarde.
El trio de amigas después de una hora de estudios fueron a tomarse un descanso y que más que tomar una buena taza de café.
-Esto es lo que me receto el doctor – sonrió tras dar un buen trago.
Sus dos amigas rieron, si había algo que a nozomi le encantaba de ir a ese café, es que podía ver a todo los clientes pasar desde la entrada, siguió bebiendo su café con calma hasta que, sonrió pícaramente sobre la taza, miro en su frente, como anju y maki seguían degustando sus postres, al parecer ninguna se daba cuenta de sus miradas hacia dos personitas, dejo la taza sobre su recipiente.
-Qué mala eres Nico, yo quería ir a comer ramen – lloro honoka.
-Cállate que eso es muy pesado, además aquí hay deliciosos sándwiches – señalo Nico.
Ambas pasaban de largo de la mesa de nozomi.
-Vaya que coincidencia – saludo al par que pasaba.
Nico cerro los ojos y apretó los labios, tan mala suerte tiene, dio media vuelta encontrando al par que no quería ver por hoy, anju se sonrojo, aun recordaba lo del beso así que miro hacia su lado contrario, en cambio maki solo se mantenía bebiendo su café como si nada, como si la presencia de ella fuera insignificante, Nico frunció el ceño, lo había notado, suspiro.
Honoka seguía mirando todo con duda.
-Creo que demasiada – dijo con burla honoka – hola, Anju, nozomi, maki – saludo con una sonrisa al trio.
-Hola – saludo maki con calma.
-H-hola... – si ver saludo anju.
-Nico saluda – la empujo del hombro.
La morena bufo.
-Hola – apuras secas.
-perdonen a mi amiga es que no ha comido – la abrazo del cuello, Nico gruño.
-Lo veo - se burló nozomi - ¿quieren sentarse?
-¡No! – gritaron anju y Nico a la vez.
Incomodo, ambas se miraron, sus mejillas se sonrojaron, apartaron la mirada, nozomi lo noto y rio, honoka negó divertida, maki pues es maki.
-Digo… que ¿no seriamos una molestia? – susurro Nico apenada.
-No, entre más mejor, ¿no anjuchii? – miro ahora a su amiga, quien veía hacia otro lado.
-supongo – dijo bajita.
-¿y tú maki-chan? – ahora le pregunto a la seria pelirroja.
-No importa – se encogió de hombros.
La morena frunció el ceño, y miro por otro lado.
-Bien, nos sentamos – tomo la silla del lado de nozomi – vamos Nico, siéntate – señalo la silla entre anju y maki.
Nico maldijo a su amiga, con pesadez camino hasta ahí y se sentó, la castaña ahora trataba de no tener algún contacto visual con ella, las mejillas de las dos se encontraban rojizas, una por la presencia de Nico y la otra por la de maki, era como un típico triángulo amoroso.
-¡Waaa!, justo para una foto, son tan lindas, ah, qué mal que Nicochii no se da cuenta de anjuchii, pero solo el destino se encargara de esto – suspiro enamorada, dejo de verlas y miro a la peli jengibre – ¿y qué vas a querer de comer honoka-chan?
La mencionada solo dejo de ver el menú y miro a la mayor con una sonrisa.
-pues quería ramen – bufo – pero bueno no me quejo, los pasteles se ven deliciosos.
-Demasiado, te recomiendo el de chocolate es el más rico que hay aquí – señalo el nombre del postre en el menú.
-¿Chocolate?, je, me recuerdas a una amiga – sonrió.
-Así, ¿Cuál amiga? – dijo con interés.
-Trabaja con nosotras es muy linda –
-interesante – recargo su quijada en su mano, sin dejar de sonreír - ¿Cómo es?
-pues es medio rusa, así que creo que será muy fácil de reconocer, ¡ah sí!, es rubia – dejo de enumerar.
-¿puedo saber su nombre? – dedico una mirada al trio, sonrió internamente al verlas tan calladas, regreso a honoka.
-Ayase eli, es muy buena persona – sonrió – ya hace hambre – se quejó de manera infantil – Nico te toca ir a pedir en la barra.
-¿Y yo porque? – Al fin dijo palabra alguna – ve tu no seas una floja.
-ya anda ve, tú me invitaste –
-Yo que recuerdo es que tú te auto invitaste – entrecerró los ojos directo a honoka.
-Puede que sí, pero te estoy haciendo un favor – silbo y con la quijada señalo al par de sus lados, nozomi rio.
La morena ya había captado la indirecta muy directa, asintió con desgano.
-bien, ¿Qué quieres? – se puso de pie.
-Uh!, sorpréndeme – dijo con entusiasmo, Nico se inclinó hacia atrás.
-Bien – murmuro entre dientes – ahora vengo – pero antes de irse escucho la voz burlona de nozomi.
-¡Espera Nicochii! – la morena la miro con extrañes.
-¿Qué con ese nombre? –
-Es bonito, además es de cariño – le lanzo besitos al aire, Nico se asqueo – como sea, anjuchii te acompañara.
-Ah?, yo – se señaló anju con miedo - ¿Por qué?
Y es que no quería, solo que temía que hablaran de lo del beso, maki solo miraba de reojo a la morena, ahora que se fijaba bien, lucia más atractiva que antes, a pesar de vestirse con similitudes de chico, sin duda aquella chica le encantaba vestirse con ropas obscuras, había olvidado lo que nozomi le propuso a Nico.
-porque Nicochii necesitara ayuda con sus pedidos – le guiño un ojo de manera sugerente a la castaña, esta se sonrojo agachando la cabeza avergonzada, Nico tosió nerviosa - ¿no te molesta?
-N-no en realidad – titubeo.
-Vale…v-vamos – avergonzada dio un paso hacia adelante, esperando a la mayor.
-Mmmm, bien – fue tras ella.
Las dos iban al par, cada una de un lado, el silencio entre ellas gobernó, llegaron hasta la barra, Nico le pido al encargado algunas cosas que anju no logro escuchar, ya que se encontraba de espaldas matando con la mirada a la causante de esto, nozomi solo le sonrío haciendo un gesto con la mano, gruño.
-Bien ahora debemos esperar – dijo Nico sentándose en una de las mesas sobrantes de ahí.
-ya – imito el gesto de la mayor, las dos se quedaron en total silencio, solo las voces de los clientes se escuchaban.
La peli negra miraba por su hombro, quería evitar la mirada de la castaña, aun no procesaba lo del beso en esa fiesta, ¿Por qué ahora se sentía nerviosa con su presencia?, si ayer la vio en el hospital, quizás fue porque ahora la tiene enfrente, se movió un tanto incomoda sobre su silla, mientras que anju pensaba lo mismo que la mayor, una tras otra esas imágenes del beso se presentaba en su mente, era muy difícil de no recordarlo si la tiene ahí enfrente, coloco sus manos sobre la mesa café.
-¿sería prudente preguntarle?, ¡si!, ¡claro que sí!, si no nunca sabré su razón, si dice que le desagrado – asintió ya decidida – Anju.
-¿Si? – la miro.
- ¿Por qué el beso? –
¿Qué decirle?
-pues – abrió la boca.
-¿pues? – dijo con burla.
-¡Yahp! – Chillo, le dio un pequeño golpe en el hombro - ¡que molesta eres!
-Yo no soy molesta – negó – solo quiero saber la razón, solo eso.
Tomo aire y miro el techo, regresando a la mayor.
-Fue sin querer – susurro para ella.
-oh!, entiendo – había un poco de ¿desilusión?, extraño – así de fácil – movió las manos.
-¿Tanto te importa la razón? – trato de esconder su felicidad en esas palabras, Nico asintió – pues quédate con eso en la cabeza, porque yo solo te bese porque bebí mucho – en su interior se maldecía, pero por fuera mantenía una sonrisa orgullosa.
Nico asintió algo desganada, miro hacia la barra, luego a la entrada, en ningún momento miro a la menor.
-pues a la próxima besa a alguien mas – sonrió.
-Disculpe, ya está su pedido – la voz del empleado las interrumpió
-Oh!, gracias, ahora vuelvo – le dijo a la menor mientras se pone de pie.
-Claro – susurro, la mayor camino hasta la barra, la castaña dejo escapar un suspiro triste. Había metido la pata – demonios anju sí que la cagastes en grande – se maldijo así misma, inflo las mejillas.
Lejos de ellas, unos ojos violetas no dejaba de ver fijamente al par faltante, su ceño estaba levemente fruncido, había visto toda la interacción de esas dos, no sabía cómo interpretar esa sensación de desagrado que empezó a sentir en su corazón y más en su estómago, gruño por lo bajo, sin querer nozomi se dio cuenta, al parecer sus sospechas eran ciertas.
-¿Pasa algo Maki-chan? – la menor miro a nozomi, desapareciendo aquel ceño.
-No, no pasa nada – sonrió secamente.
-¡Yuph!, ya tardo mucho Nico – dijo berrinchuda honoka, llamando la atención de las dos - ¿Qué estará haciendo? – miro hacia la barra.
-quizás algo está acaparando su atención – maki recargo su mejilla sobre su mano.
-¿Algo?, ¿Cómo qué? - pregunto honoka con duda.
-¿Mmmm? – Miro el techo luego a ella – nada – sonrió.
Nozomi elevo una ceja, la actitud de maki le estaba sorprendiendo con cada gesto y acción hacia las dos faltantes, ¿acaso son celos?
-Lo dudo – se dijo así misma nozomi.
-¿El qué? – dijo maki.
-eh?, nada, nada – agito las manos – solo pensé en voz alta.
-De acuerdo – cerro los ojos con calma, recargándose aún más sobre su palma.
Honoka solo bufaba con hambre, mientras jugaba con los recipientes de azúcar y leche, miraba de reojo a cada una de ellas.
-Tengo hambre, tengo hambre, ¡Yap!, ¡Nico apúrate que tengo mucha hambre! – inflo sus mejillas.
-Ya llegamos, ten honoka – ambas se acercaron, Nico dejo enfrente de su amiga su pedido - ¿Qué? – noto la mirada seria de su amiga.
-¿Un sándwich club? –
-Tú me dijiste que te sorprendiera, ¿no? – fue a su lugar.
-Si eso dije –
-Ahí está por tu cara de sorpresa lo cumplí – dijo con burla.
-Idiota – rio un poco molesta, dando una mordida a su sándwich.
El trio rio suavemente.
-¿Siempre son así? – pregunto nozomi sin dejar de sonreír.
-¿Cómo? – dio otra mordida, preguntando inocentemente honoka.
-Así de infantiles entre ustedes – dijo anju, ya se había relajado un poco con la presencia de la morena.
Las dos se miraron entre sí.
-Pues – la morena medito la respuesta – sí, desde la secundaria.
-Somos como hermanas, y como ya nos acostumbramos a estar siempre juntas, es normal pelearnos de vez en cuando – levanto los hombros como si nada.
-¿de vez en cuando? – Rio divertida Nico, mientras negaba – casi todo el tiempo – bebió de su café.
-Bueno casi todo el tiempo – le dio la razón a la mayor – como sea silencio, que quiero comer – y ya no dijo nada, solo se dedicó a comer.
Nico puso los ojos en blanco de manera divertida, aparto la mirada de su amiga y de reojo miro a su lado derecho, suspiro bajito, le estaba cansando la tranquilidad de la menor.
-¿Por qué tan callada? – le dijo de manera tranquila a maki.
Anju agacho la cabeza molesta, ahí iba de nuevo prestándole atención a maki, la pelirroja abrió los ojos mirando a su lado, encontrando los ojos rojizos de la mayor, era como un lindo conejo albino, sus labios se adornaron por una sonrisa, el corazón de la morena dio un brinco por tan linda imagen.
-Por nada, solo me gusta el silencio – suspiro.
-Entiendo –
-El café me sabe amargo – murmuro entre dientes anju.
Nico y maki dejaron su, "charla", aun lado, mirando a la castaña tragar con amargura su café.
Nozomi negó cansada, anju cada vez dejaba al descubierto sus sentimientos con sus celos.
Después de ese almuerzo, se despidieron y tomaron diferentes caminos, el par de amigas iba caminando por las calles de Tokio, debían de llegar al ensayo, en el camino a cierto kuma se le ocurrió con molestar a su amiga con algo, sonrió con maldad.
-Ne, Nico-chan – la abrazo por detrás.
Nico suspiro, ya sabía las intenciones de su amiga, la iba a molestar, cuando utiliza ese tono tan cariñosa, debía de prepararse para soportarla toda la tarde.
-¿Qué quieres con tu tono tan gay? – dijo con fastidio.
-Mala – inflo sus mejillas – solo quería ser cariñosa contigo – restregó su nariz contra la espalda de la mayor.
-A ha?, sé que esa no es tu intención, te conozco lo suficiente, se cuando quieres joderme – sin importar que tenía a su amiga aferrada a su cintura igual siguió caminando – Honoka necesito que me sueltes, no puedo caminar tranquila.
-¡Nop! – se aferró más a Nico – no hasta que me digas de que hablaste con anju.
-Oh!, con que de eso se trata – cerro los ojos, deteniéndose en medio de la calle con honoka a su espalda – solo le pregunte la razón del beso y ya, nada del otro mundo.
Honoka la miro sobre su hombro, dio un paso atrás, soltándola de su agarre.
-Solo eso y ya –
-Sí, nada más –
-¡Yap!, pero y que más te dijo? – pregunto con entusiasmo.
-Que fue causa del alcohol – murmuro molesta, honoka entrecerró los ojos con duda – pero no sé porque siento que es mintiendo – sobo su quijada de manera pensante - ¿tú qué piensas?
-¿yo? , pues, no lo sé, no fue a mi quien beso – rio, pero dejo de reír por la mirada de Nico – bien quizás, ¡Joder! – grito de repente.
-¡¿Qué?! – le pregunto ansiosa.
-Que te beso porque, bueno no te vayas a desmayar – le advirtió, extrañada Nico asintió como pudo – le gustas – dijo al final.
-¡¿Ah?!, ¿pero?, es imposible –
-Te dije que te no te iba a gustar –
-Es que es difícil de entender, o sea ella casi me mata cuando según le intente quitar a su amiga – empezó a dar vueltas en su lugar con el semblante preocupado – es lo más anti natural que yo le guste.
-Quizás eso fue antes –
-No, no y no, eso no puede pasar – negó una tras otra.
-Acéptalo de una vez Nico – camino a ella, y coloco una mano sobre el hombro de la mayor – le gustas.
- Yo – se perdió en sus pensamientos, trataba de procesar esa noticia, pero por más que le daba vueltas al tema no podía entenderlo, o sea, anju, esa chica que casi la asesina en medio del balcón tener sentimientos a ella – no creo eso.
Honoka abrió los ojos.
-Rayos Nico, no tiene nada de malo que anju tenga sentimientos por ti, hasta creo que es lo mejor – la mayor la miro, saliendo de su trance.
-¿Mejor? –
-Si – asintió firme – mira Nico, yo creo que es lo mejor, sé que te gusta maki, pero sabes que está comprometida con alguien, fijarte en anju puede ser una solución a tus sentimientos no correspondidos – la mayor dejo caer la cabeza hacia atrás – y es ¡Soltera!.
-Remarcas la palabra soltera para que me fije en anju – la miro con desdén – además que te hace pensar que me beso porque le gusto, todos pueden decir misa, pero la que en realidad debe decirlo es la misma anju.
-Tienes razón, pero no pierdes nada con intentarlo –
-Puede ser – miro sus manos – pero por el momento no are nada.
-Como quieras Nico – le sonrió – bueno, debemos ir rápido al ensayo – dio empujoncitos a la espalda de la mayor.
Esta se dejó llevar, quizás el ensayo le despeje la mente y olvidar todo.
Residencia Nishikino.
Solo quería descansar un rato, pero no conto con que su padre había invitado a su prometido a tomar el té, ahora la tenían ahí sentada enfrente del pelinegro, quien le daba tímidas miradas a la pelirroja
-L-las p-plantas son lindas – susurro nervioso.
Maki levanto una ceja, dejando su te sobre la taza.
-Claro – dijo algo cortante, esto era aburrido.
Y aquí la pregunta, ¿Por qué su padre la emparejo con alguien como él?
-¿C-como estuvo tu día? – pregunto con la mirada abajo.
Bufo.
-Supongo que bien, y el tuyo? – intento sacar conversación.
-Igual –
-Oh!, ya veo – trato de no sonar tan cortante.
El silencio hacia ver más incómodo el ambiente, maki comenzó a dar de pequeños golpes con su dedo sobre la mesa.
-Y…. ¿estudias medicina, ¿verdad? – interesante.
-Si – incremento los golpes.
Sin duda será una noche larga.
-¿Tus amigas están bien? – trato de seguir una conversación.
La menor trato de sonreír, consiguiendo una sonrisa forzada.
-Si, sabes puedes verme a los ojos – señalo, el asintió y la miro.
Era aburrido y para nada atractivo, pero bueno no debía de quejarse.
-Yo, lo siento, pensé que te molestaría si te miraba – acomodo sus gafas con pena.
-No veo la razón de molestarme – dejo de golpear la mesa.
-Es razonable que no estés de acuerdo con esto del matrimonio –
-Ah!, algo – recargo su quijada sobre su mano - ¿Tu no?
Lo miro, el sonrió y negó, eso la sorprendió.
-¿Por qué no? – dijo sin pensar.
Las mejillas de él se tiñeron de rojo.
-P-por… ¡ah!, es algo complicado de decir así como si nada – agacho la cabeza – pero en realidad quieres una r-respuesta, ¿V-verdad?
-Supongo –
-S-si acepte este compromiso fue…- sonrió – e-es que me has gustado desde niños.
¿Desde niños?, ni siquiera lo recuerda, frunció el entrecejo, ¿Cómo?
-De seguro ahora estas tratando de saber quién era – levanto la cabeza y la miro con sus ojos dorados, asentí – lo supuse, siempre fuimos compañeros de clases.
-Oh!, no lo sabía – dijo sin el mínimo remordimiento.
-Eras la chica más popular de la escuela – rio – era normal en ti, siempre te preocupaste por tus calificaciones, nunca te dabas cuenta de tu alrededor y de las personas – suspiro – quizás nunca me notaste, solía ser muy callado y tímido, cuando venía de visita con mi padre siempre esperaba que tu estuvieras aquí, pero nunca te vi, o hasta el día de hoy.
Maki reacomodo su compostura.
-Y cuando tu padre y el mío formaron el compromiso aceptaste sin dudar, ¿o me equivoco? –
-Exacto –
-Entiendo – susurro – lo lamento mucho – se disculpó.
-Tranquila, no hay nada de que disculparse, ahora que serás mi esposa estoy muy feliz –
Jamás en su vida había sentido tanta culpa y presión.
No me le quedaba de otra.
