Love Hurts (El Amor Duele[Inu&Kag [Lemon
Capitulo:7
Genero: Romance/Tragedia
Summary: Amor, Pasión, Deseo, sentimientos ya incontrolables por ambos, ahora es preciso confesarlos, dejando de lado las consecuencias que estos conllevaran.
Autora: Erilenne.
Cáp. Anterior...
-Te amo- Musito apenas audible y tomo su mentón en dirección a el, acercándose a sus labios para así tomar el labio superior, esperando a que ella le de entrada y le permita recorrer cada rincón de su boca, saborear del néctar como en aquella ocasión.
Sintió los labios de Inuyasha tocar los de ella misma, desde aquella vez había estado anhelando ser besada nuevamente por ese hombre, entreabrió medianamente los labios logrando sentir como la lengua del ojidorado entra en su boca, sintiendo por ambas partes como su humedad se mezcla, creando la mas exquisita y agradable sensación, un beso mas intenso y profundo que la primera ocasión, sabiendo que no habrá nada que pueda interrumpirlo mas que ellos mismos.
Capitulo 7. Confesiones
¿Interrumpir ese beso? Definitivamente no era la intención de ninguno de los dos, ambos temblaban de infinita ansiedad, una ansiedad que habían tenido que combatir todos esos días, aquella que aclamaba y exigía sentir los labios del otro, la humedad, la confortabilidad…Toda hermosa sensación que se podía conseguir con tan solo eso… un beso.
Mantenía sus ojos completamente cerrados, como dejándose llevar, deslizo sus delicadas manos por el pecho del ojidorado hasta llegar a los hombros, lo sintió estremecerse cuando ejecuto este recorrido, rodeo su cuello y quiso profundizar el beso.
La respiración de Inuyasha se torno acelerada, el deseo lo consumía, su sangre se agitaba, la razón le pedía parar pero su corazón le ordenaba continuar. Sujeto con aun mas fuerza la cintura de Kagome y besaba insaciable sus labios, como queriendo devorarlos, saboreando cada espacio, cada borde y cada textura de ellos. Eran carnosos y aun más suaves que la misma seda… un verdadero manjar.
El tan apasionado beso que el ojidorado le regalaba comenzaba a serle insuficiente, a pesar de que jamás en su vida había experimentado tan maravillosa y deliciosa sensación ahora por una razón desconocida su ser le pedía mas, de pronto sintió como el cuerpo le aclamaba las caricias de ese hombre tan visiblemente apasionado y seductor, sus manos varoniles recorrerle el cuerpo, la ansiedad por estas comenzaron a recorrerle cada rincón de su cuerpo.
Con cada segundo e instante que pasaba perdía rápidamente el control, saliendo de sus cabales y olvidando completamente que ella era la novia y futura esposa de su hermano, simplemente no podía mas, esa chica despertaba en el un amor tan intenso y la mas ardiente y fogosa de las pasiones que podrían existir en el ser humano; ahora mismo la tenia a merced de sus brazos y quería hacerla suya, sentir que el era su único dueño y nadie mas.
En un rápido y ágil movimiento la tomo entre sus brazos, ocasionando a su vez que en este acto se separen sus labios, observándose el uno al otro, notando como en cada uno sus labios están hinchados y rojos por tan prolongado beso.
El único sonido que se escucha en el lugar son las respiraciones exaltadas de ambos, y se encontraba la copa de vino que yacía quebrada en el suelo, la luz prendida de la cocina que enseguida desapareció conforme Inuyasha avanzo hacia la sala, donde solo se veía la penumbra de la noche, los rayos lunares filtrándose por los ventanales dándole una apariencia mas excitante al lugar.
Llego hasta uno de los sillones de finas telas de esa enorme sala, al mas grande y el que estaba enfrente de los ventanales para ser exactos, de esa manera no estarían en la total oscuridad ya que la suave y brillante luz de la luna les permitiría contemplarse el uno al otro, detalle que noto el ojidorado al recostar a Kagome en este, observando como su cabello se encuentra arrebolado y sus castaños y vivaces ojos lo miran expectantes, atentos a cualquier acción que él ejecute, ahora mismo se encontraba encima de ella, sintiendo la calidez de su cuerpo aun por encima de la ropa y se aproximo nuevamente a sus labios pero sin tocarlos, recorrió con lentitud y suavidad uno de sus muslos hasta llegar a su esbelta cintura, la escucho suspirar despacio, tan solo sumida a las caricias que él le daba, erizándole la piel con cada roce.
-Oh Kagome…-Susurro apenas audible con la voz ronca y comenzó a besar tan lenta y exquisitamente el cuello de la chica, sin dejar de lado la presión que ejercía en sus caderas, deseando llegar mas lejos...
-Inuyasha te amo- Expreso con la voz reclamante de amor y caricias al mismo tiempo que subía con sus finas manos la espalda del ojidorado por debajo de la camisa que llevaba, sintiendo la perfecta formación de sus músculos, haciéndole sentir enormes deseos por deshacerse de esa estorbosa prenda para de esta manera poder disfrutar de el y lo mismo ocurría con Inuyasha quien torpemente intentaba desaparecer los tirantes de la blusa de ella, deseoso por ver que era lo que había debajo de ella.
El sonoro sonido de un cristal roto hizo eco por toda la sala, estremeciendo a ambos y trayéndolos de vuelta a la "realidad" enfocando al unísono la mirada hacia el piso para toparse precisamente con un portarretrato cuya fotografía era nada más y nada menos que de Sesshomaru Y Kagome, seguramente Inuyasha la había tirado sin querer, puesto que la pequeña mesita donde esta yacía, se encontraba a un lado del sillón, lugar donde hace tan solo unos instantes compartían besos y caricias mutuas.
Observar esto fue un trago amargo para ambos, de un momento a otro se sintieron culpables, todo había sido tan rápido y tal vez lo peor es que no había atravesado en su mente ni por un segundo el detenerse.
-Lo siento mucho…- Menciono el ojidorado y su voz sonó nostálgica, aun algo agitada pero intentando calmarla para enseguida ponerse de pie y dar la espalda.
-Yo… También…- Susurro apenas, realmente no podía decir nada mas, se apoyo en sus manos para incorporarse del sillón y así quedar sentada, sus mejillas que hace tan solo unos segundos se encontraban matizadas de un peculiar rojizo por la pasión ahora se miraban pálidas y bajo la mirada, se sentía avergonzada pero también la culpa se clavaba en su pecho como una espina, estaba a punto de casarse, Inuyasha era el hermano de su prometido, estaban en su casa y ¿por que no decirlo? Aprovechando que el se encontraba ausente, definitivamente eso no era lo correcto.
Se levanto del sillón con aun la mirada baja, el cabello oscuro que resbalaba a sus costados con reflejos azulados gracias a los rayos lunares cubriéndole parte de esta, los brazos cruzados bajo el pecho, comenzó a avanzar rumbo a la escalera e incluso quiso acelerar el paso pero no lo logro, tampoco su paso fue lento, quizás solo aparentaba querer ser "rápida".
-Espera Kagome- Pidió dudoso y la tomo sin aplicar mucha fuerza por el brazo derecho, obligándola prácticamente a enfocar su mirada en él.
-¿Qué… pasa?- Pregunto no muy segura de hacerlo, con un tono de voz visiblemente temeroso y retirando su marida castaña de la dorada de él rápidamente.
-Necesitamos hablar de esto, ahora- Asevero pero con tono suave, necesariamente tenían que aclarar el asunto y no estar huyendo de el como venían haciendo desde hace días, él sabía y Kagome también aunque no quisiera aceptarlo que era preciso confesar sus sentimientos.
-No me es fácil ¿sabes?- Intento explicarse y con no mucha rapidez safo su brazo del agarre del ojidorado.
- ¿Y tu crees que para mi lo es?- La cuestiono y después de esto frunció el ceño- Solo que… necesito confesar esto que me esta quemando- Continuo con un toque de voz mas sereno e incluso un tono entre desesperación y tristeza.
-Inuyasha yo…- Intento decirle angustiada pero no pudo, lanzándosele a sus brazos y escondiendo su rostro en el pecho del ojidorado queriendo compensar quizás lo que no pudo decir.
-Tengo que confesarte algo Kagome- Afirmo mientras correspondía a su abrazo y trago saliva con demasiada dificultad, en realidad no sabia que sucedería después de hacer esta confesión, por un momento sintió que las piernas y manos le temblaban, inhalo el suficiente oxigeno y así tomar valor para luego exhalar y darle paso a lo siguiente.
-Estoy enamorado de ti- Logro decir con una voz firme, y lo suficientemente convincente para Kagome quien levanto la mirada hacia él, perpleja tal vez.
-Inuyasha- Alcanzo a susurrar leve y despacio su nombre, admirando su mirada ámbar que aunque no se apreciaba a la perfección por el panorama oscuro casi en su totalidad que los rodeaba, podía percibir el fuego, la pasión y la dulzura con que en ese preciso instante la estaba mirando.
-Tus ojos, la forma en que sonríes y todo parece ser simplemente maravilloso, la suavidad de tu piel…- Comenzó a enumerar transformando su tono de voz a uno fascinantemente apasionado y seductor del cual solo él era poseedor a la vez que con su dedo índice recorría despacio el rostro de ella, ocasionando que salga de su boca uno que otro suspiro de satisfacción.
-Tus labios, su textura y sabor…- Se atrevió a decirle ya que ciertamente lo único que deseaba en ese momento era besarla nuevamente.
-¿Sabes? Creo que yo también necesito confesarte algo- Se lo dice mientras que con uno de sus dedos hace caricias circulares en los tan perfectos pectorales del ojidorado.
-Yo también estoy enamorada de ti… demasiado para serte sincera- Confiesa tan cerca del rostro de el, dándole un énfasis muy sensual al decir "demasiado".
-¿Ah si?- Se lo consulta solo por hacerlo y quizás por querer reafirmarlo, escucharla decir que lo amaba, ahora solo sentía enormes deseos de besarla, aunque no estaba seguro de que fuera lo correcto, pero sin darse cuenta en un movimiento rápido y un tanto brusco la atrajo a el, lo necesario para que sus cuerpos se encuentren pegados, la miro mover sus labios, probablemente ella había respondido su pregunta pero no la logro escuchar ya que se encontraba tan ocupado mirando y deseando esos labios femeninos.
-Solo hazlo…- Se lo dice Kagome como una suave exigencia y sonriendo de una manera traviesa.
-¿Qué cosa?- Le pregunta algo confundido, su voz extraviada, sintiéndose a la vez tan extraño por que aunque su mente procesaba lo que ella había dicho su cuerpo parecía haberlo entendido a la perfección aferrándola fuertemente por la cintura.
- Bésame...- Se lo pide al oído en un susurro lleno de sensualidad y deseo para entonces rodear el cuello del ojidorado con sus brazos.
-¿Eso quieres?- Le pregunta en un tono seductor y profundo como un gruñido, solo para hacerla ansiar mas ese beso, aunque a decir verdad la lucha constante que mantenía en su interior por contenerse a besar esos carnosos y rojos labios parecía perderla con demasiada facilidad.
-Si... eso es- Alcanzo a pronunciarle sin poder evitar dejar escapar un suspiro, la necesidad de ser besada por ese hombre en ese momento consumían su ser poco a poco ¿Cómo es que a el no le pasaba lo mismo?, pero si tan solo supiera que el ojidorado estaba al borde del colapso.
-Repítelo de nuevo- Pidió una vez más sonando tan exquisita su petición, humedeció el labio inferior de él mismo y se acerco lo suficiente como para dejar que la chica sienta su respiración acelerada sobre sus labios.
-Solo bésame Inuyasha- Exigió nuevamente y sus palabras parecieron ahogársele en la garganta, su respiración visiblemente agitada también podía sentirla el ojidorado.
-Aunque no lo pidieras lo haría- Cedió finalmente y tomo con desesperación su labio inferior, dándole incluso una ligera pero exquisita mordida, yendo después por el superior, repitiendo el mismo acto, sintiendo como ella le corresponde con la misma intensidad y vibro nuevamente de deseo y pasión al presionar su cuerpo contra el de ella, ascendiendo y descendiendo sus fuertes manos por la esbelta cintura de la chica, realmente hubiera querido continuar con el juego de seducción pero al final de cuentas no había podido resistir mas el apoderarse de esos labios y ahora mismo eso es lo que hacia.
-Kagome ¿Puedo preguntarte algo?- Pidió, desprendiéndose tan lentamente de los labios de ella, con la respiración realmente exaltada sin dejar de acariciar a mano llena su bien delineada espalda por debajo de la blusa, ascendiendo y descendiendo por esta, apretándola con la yema de sus dedos de vez en cuando.
-¿Y si te dijera que no?- Devolvió la pregunta, quedándose esta ahogada en su garganta gracias al suspiro que había dejado escapar, manteniendo los ojos cerrados, simplemente sumisa a los besos y caricias del ojidorado.
-Aun así la haría- Advirtió y en cierta manera asevero con la voz profunda, mordiendo completamente de forma deliciosa el labio inferior de la chica.
-Entonces no lo pidas, solo házmela- Respondió turbada y con un enorme cosquilleo recorriéndole todo el cuerpo al sentir como el muerde su labio inferior.
-¿Qué pasa con Sesshomaru?- Finalmente interrogo con tono firme, enfocando una mirada atenta y deseosa por recibir una respuesta verdadera e incluso satisfactoria, pero también temeroso, algo que oculto a la perfección.
-¿Por qué me lo preguntas?- Consulto temerosa y trago con dificultad, desviando la mirada, con un nerviosismo evidente.
-Quiero saber que sientes por el- Respondió con la misma firmeza de antes, posando amabas manos en los hombros de Kagome, obligándola a enfocar su mirada en el, notando que esta lo mira llena de inquietud.
-No se- Mintió simplemente con la voz apagada mientras bajaba el rostro y cruzaba los brazos bajo el pecho para así comenzar a avanzar, huyendo para no responder.
-¿A dónde crees que vas chiquita hermosa?- Cuestiono con la voz llena de dulzura pero a la vez pretendiendo parecer molesto, tomándola con ambas manos por la fina cintura de la chica, atrayéndola a el hasta pegarla a su cuerpo, tragando saliva con dificultad ante el roce que aquello le estaba provocando, haciéndose un tanto notorio en su pantalón.
-No quiero responder- Se lo dice decidida aun por encima de la turbación que sentía por el contacto tan cercano con ese hombre tan inigualable.
-¿Ah no? Pues déjeme decirle que tendrá que hacerlo- Asevero pero con demasiada sensualidad, la voz profunda y deseosa, acercándose a sus labios pero sin tocarlos tan solo dejando que ella sienta el tibio aliento de él sobre ella.
-¿Ah si? Entonces se lo diré- Por fin acepto, utilizando el mismo tono formal que el uso en ella, sonreía pero en realidad estaba nerviosa, se separo de él notando el gesto de desagrado por parte del ojidorado al haber hecho este acto.
-Yo no estoy enamorada de Sesshomaru- Revelo nostálgica e Inuyasha la miro sorprendido sintiendo la misma nostalgia que ella pero a la vez felicidad, par de sentimientos unidos que ni el mismo se pudo explicar- Solo que... – Intento seguir pero el nudo que se iba formando en su garganta le cerro completamente el paso al habla.
-¿Solo que...?- Quiso motivarla a que siguiera, esta vez sereno y atento, dejando por un momento de lado la pasión.
-Solo que debo estar con el y aunque me duela decirlo es por compromiso- Termino de confesar tan angustiada, sintiendo que algo húmedo recorría su faz, tratándose de una lagrima.
-¿Por compromiso?- Esas palabras resonaron fuertemente en la mente de Inuyasha, se encontraba pasmado y sus ojos destellaban confusión.
- Si así es- Afirmo Kagome al ver la reacción de Inuyasha, podía jurar que sus palabras habían resonado en la mente del ojidorado y no se equivocaba.
- Mi familia siempre ha sido muy humilde, a duras penas lográbamos sobrevivir, mi papa conoció al tuyo, el Sr. Inu Taisho y el siempre nos ayudo a salir adelante; posteriormente conocí a Sesshomaru y el se enamoro de mi... Mis padres me dijeron que tenia que estar con el, dejándome nula posibilidad de negarme, que era lo mejor y que todo se lo debíamos a ellos- Le confeso finalmente, sintiendo cierto alivio por haberlo revelado ya que diariamente tenia que cargar con esto.
- Pero mi padre fue quien los ayudo¿Por qué tienes que estar con Sesshomaru?- La cuestiono con visible malestar en la voz, aun impactado por esta confesión.
- Sesshomaru termino de pagar mi carrera y... cuando mi hermano Souta enfermo de Leucemia, él fue quien pago todo el tratamiento y aun lo hace... de esta manera sigue con vida- Resolvió su duda, sintiendo una enorme tristeza embargarle toda el alma, intentando, pero sin mucho éxito contener las lagrimas, se sentía aprisionada, sin salida...
-Kagome...- Susurro despacio su nombre y con sus brazos la enrollo completamente, un abrazo de protección, seguridad y por que no decirlo de amor, gran amor. Ahora de cierto modo la entendía y no quería preguntar nada más.
-Chiquita ¿Sabes una cosa?- Consulto queriendo dejar de lado ese tema, aunque en realidad se encontraba asustado muy en el fondo por lo que pudiera pasar en un futuro, ahora quería disfrutar el momento.
¿Qué pasa?- Contesto preguntando con dulzura, el hecho de que el ahora la llamara "chiquita" la hacia sentir como una niña, como su niña y de nadie mas.
-Te amo- Aseguro con demasiada profundidad en su voz, tan solo dos palabras, mismas que habían echo vibrar a Kagome, estremecerse entre sus brazos; acomodo todo el cabello de la chica en el lado izquierdo de su cuello para dejar libre la otra parte, deseando saborear esa área.
-Yo también te amo... con toda mi alma- Respondió con igual intensidad y sintió erizarse cada parte de su piel al notar las intenciones del ojidorado.
Poso calidamente sus labios en el cuello de Kagome y comenzó a besar lentamente, sin prisa, sin aceleración, tan solo quería captar el sabor de ella y vibro de infinita pasión al sentir la suavidad de la textura de su piel que parecía como la seda, tan fina... tan suave... tan exquisita... y dejo escapar un tenue gemido al imaginar como seria la suavidad de todo su cuerpo...
-Te deseo...- Se aventuro a decirle con un tono increíblemente apasionado, ocasionando que el cuerpo de Kagome se arqueara al escucharlo y al mismo tiempo al sentir la humedad de la lengua de Inuyasha sobre su cuello.
-Entonces te dejare deseándome- Se lo dice traviesa, sonriente, sabiendo que esto no le agradara en lo mas mínimo al ojidorado, separándose al instante de el, pero conteniendo los anhelos propios ya que ella también deseaba a ese hombre tan maravillosamente perfecto, pero su intención era hacerlo sufrir un poco...
-Oh eso no se vale- Le replico pero no molesto si no con una voz suplicante, anhelante por que no se fuera.
-Claro que si- Aseguro ella y subió rápidamente por las escaleras para encerrarse a su habitación, dejándole tiempo nulo al ojidorado para que la acorralara nuevamente en sus brazos.
-Tramposa- Menciono simplemente al verla huir como una niña pequeña, después de todo era su chiquita, quiso seguirla pero prefirió dejarlo así, tal vez ambos aun tenían cosas que pensar y reafirmar por su parte...
Continuara... Hola!!!! Después de no se cuantos meses sin continuar la historia... bueno fue por asuntos personales en un principio, después por que como había pasado algo de tiempo pensé que a nadie le interesaría, pero gracias a muchas personitas muy lindas que estuvieron pidiéndome la conti pues aquí la tienen, ahora si dispuesta a terminar esta historia.
Em supongo que muchos imaginaron que este capitulo seria lemon pero no... las cosas no son fáciles jiji y tan rápido, bueno aun les queda mas de una semana a Inu y Kag para estar solitos así que... los dejo con la intriga, aunque este Cáp. si derramo mucha miel...
Espero que les haya gustado, recuerden no todo es felicidad y el piso se nos mueve...
En fin espero que por fis dejen sus review miren que son muy importantes para mi
Con cariño...
Erilenne
