En Casa de Nami.

—toma—dijo Nami entregandole la taza de té a Robin, la cual seguia tan seria como hace unos minutos. La peli-negra aceptó la taza de té, no sin antes musitar un "Gracias". Nami bebió de su taza de té.

—lo se todo—dijo muy tranquila Robin, Nami escupió toda la porción que absorvió del contenido del té.

—¿qu..que es l..lo que Sabes?—preguntó una nerviosisima Nami, la peli-negra bebió de la taza de té y luego lo dejó en la mesita que estaba al lado suyo.

—Pues todo lo que pasó anoche—dijo Robin, mirando fijamente a los ojos color miel de Nami, Nami mantenia la mirada de su amiga, queria transmitirle todo lo que sentia en ese momento, Pena, Angustia, Celos, Molestia y sobre todo Amor. Robin le quitó la taza de té de las manos, y lo dejó en la misma mesita en la que ella tambien habia dejado su té, y la abrazó, Robin abrazó a su amiga, Ella Sabia que lo que necesitaba Nami era un buen abrazo. Nami correspondió el abrazo y comenzó a lagrimear y a sollozar. Despues de unos minutos abrazadas, Robin rompio el abrazo—ahora tranquilizate y dime te gusta ese chico, Verdad— Dijo Robin limpiandole algunas lagrimas que bajaban por las mejillas de la peli-naranja.

—no..no lo sé—dijo intentado calmarse—lo u..unico que s..sé es que siento punzadas en el pecho cada vez que pienso en él, es la primera vez que siento algo semejante.—dijo con un poco de vergüenza, Robin comenzó a reirse.—no..no te rias—dijo mas avergonzada que antes.

—Como no me voy a reir, je je je—se rió de nuevo la peli-negra, pero suspiró y se calmó—perdon Nami, pero es que lo que me acabas de decir me ha hecho gracia—la peli-naranja le saco la lengua.—yo se Cual es ese sentimiento que desconoces—dijo haciendose la interesante Robin.

—y a que esperas, dimelo—dijo muy impaciente Nami, Robin aguantó una carcajada.

—ese sentimiento que estas experimentando amiga mia, se llama Amor—Robin sonrió, a Nami esa palabra no le hacia ninguna gracia, pero se dió cuenta de que aunque eso sea cierto, su amor no podria ser correspondido.

—pero aunque eso sea cierto, mi amor no es correspondido—dijo Nami triste y comenzando a lagrimear, Robin le cogio la mano e intentó consolarla.

—¿y por que tu amor no es correspondido?—preguntó Robin, Nami se desplomó en los brazos de su amiga, se volvieron a abrazar.

—e..es p..por s..su maldito trabajo—dijo sollozando, Robin no entendia que tenia que ver el trabajo del chico.

—¿que tendrá que ver el trabajo?—le dijo Robin confusa. Nami intensificó el abrazo y se digno a contestar.

—es gigolo—dijo muy apenada. Robin rompio el abrazo y miró a su amiga.

—oh, eso si que es un gran problema—dijo sintiendo lastima por Nami, ella sabia que eso debia de doler mucho.

—si, y no sé que hacer, Crees que debería llamarle y quedar—dijo no muy convencida, Robin negó con la cabeza.

—mi consejo es que no le vuelvas a ver—dijo Robin entrando en Modo Psicologa.

—Como si fuera tan fácil, además, creo que si le llamaré y será esta misma Noche—dijo Nami muy decidida, Ademas, asi le pagaria la deuda que él peli-verde le debe.

—estas segura, no creo que..—pero fue interrumpida por Nami.

—ya está decidido—dijo Nami levantandose y cogio el movil que descansaba en su bolsillo, recordó que Zoro le habia dejado su Número en el bolso, que si mal no recordaba estaba en el baño. Se levantó del sofá y se dirigio al baño.

Una vez allí, buscó su bolso con la mirada y lo hayó encima del lavabo. Se acercó al bolso y metio la mano dentro del bolso, buscando el papel que le dió SU peli-verde, aunque ella sabia que lo unico que podian tener era sexo y nada más, por eso ella iba a aprovechar esta Noche al maximo, seria la última vez. Cuando encontró el papel, lo sacó y marcó el número en el telefono y lo llamó.

En la casa de Zoro.

Cierto peli-verde estaba deprimido, sentado en su sofa y viendo "el Tarot de Basil Hawkins", hasta que recibio una llamada, él pensó que era una clienta, pues minutos antes habia llamado una. Pero siendo sincero, no tenia cuerpo para trabajar y le dijo que hoy no trabajaba.—diga—dijo con desgana.

—Zoro, s..soy Na..nami—Zoro se levantó del Sofá de un saltó, su corazón latia rapidamente y sus manos empezaron a sudar.

—Nami—dijo Zoro contento—¿por que de esta llamada?—dijo esperanzado, pero lo que dijo Nami lo decepciono un Poco.

—Pu..pues, ¿te acuerdas de tu deuda?—Zoro recordó que Nami tenia Novio.

—Si, pero supongo que me la vas a perdonar—dijo con bastante tristeza.

—ja ja, que sepas que yo nunca perdono una deuda—esas palabras animaron a Zoro.

—eso quiere decir que quieres quieres echar un..—

—Si, pero no lo digas asi, que me dá un poco de verguenza—Zoro sonrió.

—¿Cuando?—dijo impaciente.

—que tal esta noche, en mi casa— a Zoro eso le hizo gracia.

—esta bien, entrega a Domicilio je je je—y no pudo evitar reirse.

—je je, llamalo como quieras, vivo a unas 5 manzanas de tu casa, calle Cocoyashi número cinco, entendido—su voz se notaba nerviosa.

—oye, Nami ¿estas segura que quieres hacerlo?—no pudo evitar preguntar.

—pues si, y no me hagas cambiar de idea, ven en la noche, sobre las nueves, entendiste—Zoro se alegro por la respuesta.

—alli estaré—y luego colgó, el peli-verde estaba muy contento.

Aviso:(la opcion más votada a sido, 2)que sanji visite a Nami en la noche.)

CONTINUARÁ...