Mentes Saturadas

-Capitulo 6: Un solo Alma.

Renesmee (en esta ocación hablo en tercera persona desde la perspectiva de personaje indicado)

- Daenerys ven a ver esto.- Renesmee estaba arrodillada viendo como las hormigas transportaban sus sustentos a la montaña de arena. La pequeña amiga de Nessie se acercó al instante. Una dulce niña humana que poseía la misma belleza natural que poseía Renesmee.

-No me gustaría ser hormiga.- Dijo de repente Dany luego de un rato de estar observando las hormigas. Se encontraban una al lado de la otra observando el procedimiento.- Me matarían y ni siquiera se darían cuenta. Y si lo hicieran, poco les importaría.- La joven niña a pesar de que aún no cumplía los 11 años era de una inimaginable inteligencia y una sorprendente astucia. Pero la razón por la que era la mejor amiga de Renesmee era por su amabilidad, sinceridad e inocencia.

-Primero tendrían que atraparte. Eres imposible de atrapar Dany.- Dijo Nessie intentando darle ánimos. La chica sabía que mentía. Se le notaba en el rostro que se dejaba vencer en varias ocasiones, pero como bien dicen muchos libros, los niños tienen ese extraño don de aceptar lo desconocido y extraño como si fuese cotidiano.

-¿Qué quieres hacer hoy?- Preguntó la joven de repente parándose de sopetón. Se conocían tan bien la una a la otra que ese gesto no sorprendió a la pequeña medio vampiro. Había aprendido que Dany era muy impulsiva.

-Podríamos ir a buscar a Arya .- Arya era una chiquilla más pequeña aún pero era tan traviesa como si tuviera 400 niños alocados dentro. No tenía los 10 años cumplidos y siempre era motivo de pelea cada vez que Sansa también se unía al grupo.

-Entonces también tendremos que ir por Sansa. – Dijo Dany rápidamente. Siempre que invitaban a una sola de ellas y la otra se enteraba se peleaban a muerte y eso ambas lo sabían.

-De acuerdo. Seguro que a Arya se le ocurre algo que hacer- Aunque en casa fuera distinta, Renesmee no era más que una niña. Una niña que crecía a la velocidad de la luz, aunque en estos momentos estaba envejeciendo con

extremada lentitud, cosa que todos agradecían.

Caminaron hacia la casa de Arya y Sansa ya que eran hermanas. Con una sonrisa

Arya se acercó corriendo.

-¡Daenerys! ¡Renesmee!- Gritó apenas verlas- ¿Cómo está tu madre?- Dijo luego de abrazarlas a ambas al llegar junto a ellas. Esas niñas se confiaban todo. Hasta el más oscuro de los secretos. Aunque algunas cosas no hacían falta decirse. Como el vampirismo y sus relaciones. Las niñas no eran tontas pero tampoco preguntaban.

-Igual que antes Arry- Dijo Nessie abrazándola nuevamente para esconder sus ojos vidriosos. Pero como toda niña traviesa la separó de repente y la zarandeó.

-¡Saca esa cara triste! Quiero verla de nuevo. En muy hermosa aunque se parece más a ti como hermana. Es muy joven.- Era algo que decía a menudo pero que sin embargo no le importaba. Arya era una de esas niñas que a pesar de ser tan hermosa como Dany y tan buena y a la vez valiente como ambas juntas no le preocupaba en lo más mínimo la belleza o el aspecto exterior. Y Renesmee sabía que jamás en su vida conocería a alguien tan fiel.- Sansa está en la playa- Dijo casi en un gruñido inaudible.

Fueron saltando como las niñas que eran y riendo de la manera más dulce hasta la playa donde encontraron a Sansa sola en una hamaca. Sansa también era bellisima. Se le notaba en el rostro. Arya y ella no se llevaban muy bien por una simple razón. Razón que todos consideraban estúpida menos Sansa. Arya estaba siempre sucia haciendo travesuras. Sin medir lo que decía y dando siempre la cara. No era de esas niñas que tuvieran muy claro lo que era el respeto, o solo lo parecía. Había sido y sigue siendo bien educada aunque se le nota en las venas que es solo una niña rebelde intentando conquistar el mundo. Sansa era afinada y muy pulcra. Siempre atenta a su aspecto y a lo que opine el gentío. Muchos podrían decir que es superficial pero lo que en realidad es, es una niña. Y las niñas que la acompañaban bien sabían que tenía un hermoso corazón. Y con el paso del tiempo también descubrieron su lado vengativo.

Cuando llegaron a casa Rose las esperaba en la puerta con esa sonrisa de siempre. En un abrir y cerrar de ojos Alice estaba a su lado. Las amigas de Renesmee ni parpadearon, solo sonrieron. Todas menos Arya. Todas oyeron su gruñido. Alice hizo un adorable mohín.

-Vamos Arya, mira lo que llevas puesto. Dejame cambiarte de ropa al menos un par de veces.- Su mohín se acrecentó. Renesmee tenía muy claro que no importaban las caras de su tía, Arya no cedería a voluntad. Y era una chica de mucha voluntad…

-Vamos Arya no seas llorona. Tu hermana tiene razón, no puedes andar con esos trapos sucios durante toda tu vida. Mira que lindas están tus amigas.- Dijo Rose intentando cellar el asunto aunque cuando lo dijo supo que le había salido todo mal.

-¡Si necesito un estúpido vestido y estúpidas perlas para verme bonita prefiero se más fea que un mono decapitado con sandijuelas por todo el gurpo. Con mis ojos como collares y mis orejas como pulseras todas rodeando mi muñeca con tendones!- Se escuchó la enorme carcajada de Emmett que en ese momento salía tambaleandose de la risa. En un segundo todos se estaban riendo ante la vista de las caras de perplejas de Alice y Rosalie. Hasta Arya dejó escapar una risita. Y para sorpresa de todos Sansa se reía también.

-¡De seguro lo predejiste eso Alice!- consiguió decir Emmett para luego doblarse nuevamente de risa. Al segundo toda la familia cullen estaba en el umbral de la puerta riendose mientras miraban a Arya. Renesmee la miró y sonrió. Amaba a su amiga. Era tan… ella. Sonrió aún más al saber que era su mejor amiga. Giró el rostro y se encontró con que su madre la miraba con una sonrisa enorme. Con los brazos cruzados apoyada contra una pared. Sin previo aviso empezaron a estallar destellos. Renesmee se asusto hasta que vio que sus tías habían salido de su asombro y también reían felices. Con un par de cámaras en mano se dedicaron a sacarles fotos a todos. En especial a las niñas y la cara levemente sonrojada de Arya. Esa pequeña Stark se había ganado el corazón de todos en menos de un segundo.

Emmett todavía medio riéndose le robo la cámara a su hermana y le empezó a tomar fotos a ella y a Rosalie. Jasper le robó la cámara su hermana y se dispuso a hacer equipo con Emmett. Al segundo todos, incluso Bella y Edward, estaban luchando por las cámaras. Todos sonrientes y juguetones. En un momento Renesmee no lo soportó más y se tiró sobre su madre abrazándola con tanta fuerza que le dolieron los brazos. Su madre era dura como una piedra. Ella le edvolvió el abrazo con frenesi. Luego la separó delicadamente y le dijo al oído.

-Ve con tu padre, cielo. Parece un poco celoso.- Renesmee miró su padre y vió que sonreía al mirarlas. De hecho, ya todos los estaban mirando, alegres, en calma. Se lanzó a los brazos de su padre sin pensarlo dos veces. Ellos la atraparon al vuelo. La cobijó entre sus grandes músculo y enterró su rostro en el lugar que el cuello se unía a la cabeza con el pelo entremedio. Siempre hacía eso cuando la abrazaba. Estuvieron tanto tiempo así que emmett lanzó un grito.

-¡Todos! ¡Abrazo familiar! ¡Ustedes también niñas! Ya son de la familia. Arya ya lo ha demostrado.- Todos rieron de manera estruendosa nuevamente y los rodearon en abrazos. Emmett, Rosalie, Carlisle, Jasper, su madre, Arya, Sansa, Dany, Alice, Esme. Todos juntos formaban una sola persona. Un solo alma.

Holaaaa! Espero que les guste y se hayan reido un poquitín con estos personajes nuevos xD

Esta hstoria me fascina jaja escribirla es divertido y a la vez serio y dramático. No saben lo que viene…

El capitulo que viene es ufffff largisimo comparado a este. Y el otro…. El triple que el 7! :D Me voy a poner a trabajar en el 17 de vueltas inevitables y sigo con el 8 de esta : )

Besos! Jazmin