Hola a todos y gracias por sus review, me entere de que cometí un error con el color de piel de Leonardo, no es verde esmeralda como otras veces anote, es verde pistache -/- que pena y que rico :d, con solo pesarlo se me antoja una nieve de ese sabor, en fin disculpándome por mi error seguimos con

Mikemaster; sorpresa, aquí estoy molestando a los demás con mis historias e intentando asarles pasar un rato agradable, no te escuche gay, tal vez fresa pero me divertí mucho XD, gracias por tus palabras y tus porras, casi no es la palabra que yo usaría para describir lo que hizo rafa

Rose Black Dragón: ¿que hago contigo compañera? XD, que se me hace que tu conoces bien el síndrome de abstinencia XD, claro que leo pensara siempre en los demás que en si mismo, es Leonardo después de todo, Shredder va a darle muchos problemas a las tortugas puedes asegurarlo

Noemí Aldebarán: Demasiado tarde lee este capitulo y sabrás por que te lo digo, también veras que Tobi no es malo

Violeta: gracias por aclararme lo de Guest, como no se me ocurrió investigarlo :(, en cuanto a los males de leo, son los síntomas los que lo aquejan pero se muestra en los análisis como tal y van cambiando por días o por semanas, aun así en el próximo capitulo aclarare este mal entendido que también debe estar en la mente de mis demás lectores gracias por hacérmelo saber y será como tu me sugieres que sea, por medio del afectado

Pauromarsh: gracias por el animo pero...¿Quién es paulina?

Haoyo Asakura: nunca fue mi intención que Tobias fuera malo, no sabes lo que le espera a Rafa lee y sabrás, por cierto salúdame a Billi me preocupa que no la e visto actualizar espero que solamente este ocupada o disfrutando de sus vacaciones

sin mas y esperando que la mayoría disfrute de unas merecidas vacaciones (otras a la mejor estarán ocupadas), pasen y disfruten esta lectura, tal vez no será la mejor de el mundo pero la escribo con gusto

DISCLAIRMER: Las tortugas no me pertenecen, le pertenecen a sus respectivos creadores y actualmente a NICKELODEO a mi solo me pertenece intentar hacerlos disfrutar de esta lectura

REPERCUSIONES

POV TOBIAS ZAND

Como un entrometido, era así como me sentía; claro que si lo vemos desde mi punto de vista, yo no estaba en un cuarto secreto por equivocación y tampoco era yo el que buscaba respuestas a la tragedia que acontecía a mi hermano (averiguando, claro, que el responsable de su mal era la tortuga de carmín.)

Pero aun así, resulta que me siento como un entrometido al observar a mis nuevos amigos. Abril consolaba a Mickey, mientras Casey le bajaba la hinchazón a los golpes de Rafael con una lata fría de refresco que consiguió de una máquina expendedora dentro del museo.

Rafael tendrá que atenderse los demás golpes pero, ¿cómo se atendía las heridas internas? Y no me refiero a los órganos que nos mantienen vivos, sino a las del corazón, alma, conciencia, esas son las que me preocupan. ¿Por qué no han inventado una medicina para esas heridas?

Recuerdo muy bien como Rafa terminó en tan lamentable estado.

FLASH BACK

- ¡¿Qué tú qué?! - La voz de Mickey sonó estrangulada y macabra, ambos nos giramos hacia su dirección.

- Mickey, no era mi intención… escucha, yo… - no pudo decir más por que el pequeño lo derribó de una patada, ni siquiera había visto venir eso.

- Mi… Mickey, escúchame por favor, – suplicaba a un tiempo que trataba de tomar aire, pero el menor no le hizo caso y antes de poder decir algo más, el de naranja ya estaba encima del de rojo golpeándolo como un desquiciado.

- ¡Tú!... ¡miserable!... ¡sabandija!… ¡bruto!… ¡animal!… ¡es tu culpa! - Le reclamaba entre golpes; para empeorar las cosas, Rafael ni siquiera metía las manos para defenderse. - ¡Confiamos en ti!, ¡él confió en ti! … ¡te cedió su lugar! - Abril y Casey intentaban separarlos o más bien de salvar al de rojo ya que era visible que él por su cuenta no iba hacer nada para salvarse. Con todo y sus fuerzas, Abril y Casey no lograban su objetivo, ¡rayos! Alguien tenía que actuar.

- Contrarius. - Y con esta palabra logré que una de las paredes cobrara vida sujetando a Mickey y jalándolo hacia su lugar a la vez que lo aprisionaba de brazos y piernas de forma que no pudiera moverse. No por nada soy hermano del gran Merlín. - Escúchame Mickey, necesito que te calmes y me pongas atención. - Más que por mis palabras, me hizo caso por la impresión.

- Voy a ayudarles a arreglar este embrollo, la segunda estrella no ha pasado y mi hermano tenía un método para detectarla que es muy eficaz. Por suerte la secuencia de estas estrellas no es continua como cualquiera pensaría. Pero, la única forma de que ese deseo se anule o cambie es que Rafael lo desee, pero si lo matas será mejor que prepares dos mortajas por que Leo morirá sin más y de una forma más dolorosa que la que le puedas hacer pasar a Rafa, ¿de verdad quieres perder a tu hermano de piel color verde pálido? -

- ¡Es verde pistache! - Me gritaron los dos al unísono, al menos seguían de acuerdo en algo.

FIN DEL FLASH BACK

Y estamos aquí, más que observar el pergamino, los he estado mirando a ellos. Me dolía pensar cómo reaccionarían sus otros hermanos y sus padres, (si es que tenían, no les pregunté por ellos y con esto… menos me atrevo). No es que Rafael, no se mereciera lo que le pasaba… ¡por Dios, le había deseado la muerte a su hermano!

A lo más que he llegado a desear, es que al mío lo chamusquen por causa de un dragón con gripa, que le estalle un hechizo en la cara, que se le atore la barba en el pozo y que se vaya de narices; bueno, una vez le deseé que se enfermara de fiebre de heno. No es tan malo después de lo que Rafael le deseó al suyo, ¿no?

FIN DEL POV TOBIAS ZAND

- Saben chicos, así no lograremos nada, - se decidió a hablar Tobías, - estamos muy tensos y nerviosos. ¿Por qué no van a sus casas y tratan de descansar? - Rafael vio con temor a Tobi. – No me mires así, tienes que hacerle frente a lo que hiciste, te guste o no. -

- Pero… -

- Pero nada, sé que no será muy lindo lo que te espera pero es mejor que los sepan por ti que por otras personas. - Al decir eso observó a Mickey quien miraba a con ojos acuosos y furiosos a su hermano, Rafael suspiró pesadamente.

- Tobi tiene razón, - le dijo Casey a su moreteado amigo; - además, Doni se nos está volviendo loco, si es que no lo está ya. ¿No crees que se merece un descanso? - No había de otra, Rafael lo sabía, pero tenía miedo.

- ¿Encontrarás la manera de que esta pesadilla acabe? - Preguntó un vencido Rafael.

- No, - contestó Tobi con una extraña sonrisa, - la encontraremos juntos, confía en mí pero sobre todo confía en ti y en ellos. - Una débil sonrisa apareció en los labios de Rafael, todos asintieron ante eso.

Casey y Rafael le dieron a Tobi sus números de celular y él prometió llamarlos en cuanto tuviera una respuesta en forma acerca de la segunda estrella, que no tardaría demasiado; él, a su vez, les dio su número de celular para tener una mejor comunicación.

Tobi le deseó suerte a Rafael y se despidió de sus nuevos amigos, Abril y Casey acompañaron a los chicos a la guarida. Después del espectáculo que mostraran frente a Zand, prefirieron no arriesgarse y de paso estar ahí para cuando Rafa soltara la bomba, durante todo el trayecto a la guarida se la pasaron en silencio cada quien en sus pensamientos.

- ¿Mickey? - Decidió hablar Rafael.

- … - Sólo obtuvo silencio.

- Sé que no lo merezco, pero deja que yo les explique… - Lo único que obtuvo de su hermano fue un asentimiento de cabeza. - ¿Por cuánto tiempo me vas aplicar la ley del hielo? -

- Si no quieres que termine con lo que empecé, deja de hablarme. - Fue la única respuesta que recibió de Mickey. Rafael suspiró y asintió, Casey y Abril sólo los miraban en caso de que volvieran a pelear, debían estar alerta. Al llegar a la guarida más que sentirse aliviado, Rafa sintió que sus entrañas se le removían hasta su corazón, ¿cómo habían llegado hasta ahí sus entrañas? No lo sabía, pero era ahí donde las sentía respiró y exhaló unas cuantas veces para después anunciar su llegada.

- Ya… llegamos. - Se le adelantó Abril a la tortuga y tanto Splinter como Doni los recibieron.

- Qué bueno que ya llegaron, pensé que algo malo les había pasado… - Pero, al darse cuenta del estado de Rafael, Splinter se asustó. - Rafael, ¿qué te sucedió? - Éste suspiró y agachando la cabeza dijo:

- Sólo diré que me lo merezco. - Lo dijo de tan triste forma que preocupó a Splinter y a Doni. Éste miró a sus amigos humanos, sus miradas eran de suma preocupación pero la de Mickey, era de furia y le transpiraba por todos los poros de la piel. Casey tomó del hombro a Rafael haciéndole ver que entre más rápido se los dijera mejor, este asintió. - Maestro… Doni, necesito hablar con ustedes, a solas.

- Yo iré a ver a Leo. - Avisó Mickey subiendo rápido las escaleras, demasiado rápido para el gusto de su padre, quien al ver esta acción sospechó que había pasado algo malo.

- ¿Leo ya comió algo? - Preguntó Abril como no queriendo la cosa.

- Estaba a punto de prepararle té y frutas. - Señaló Doni a la cocina.

- Casey y yo lo haremos, ustedes tienen mucho que hablar. - Casey asintió y antes de ayudar a su amada le dirigió una mirada de apoyo a su amigo.

- Síganme. - Indicó Splinter a sus hijos temiendo la actitud de su segundo hijo. Ya en el dojo, tomaron sus lugares. – Ahora… ¿puedes explicarme qué fue lo que sucedió? - En esos momentos Rafael hubiera preferido estar peleando con Shredder ó que éste lo torturara de las formas más inimaginables a enfrentarse a su familia, y lo peor de todo… tendría que repetir el suplicio con Leonardo. ¿Cómo lo tomaría al saber que su vida peligraba por culpa de su propia sangre?

- ¿Y bien? - Insistió Splinter.

- Doni, no tiene caso que sigas investigando más los síntomas de Leonardo, yo sé que le pasa. - Su voz tenía una mezcla de vergüenza y de tristeza. - Perdónenme, perdónenme ambos, es mi culpa. - Tanto Doni como Splinter se quedaron extrañados.

- ¿De qué estás hablando Rafael? - Tras esto, Rafael decidió explicarse mejor. En la cocina, Abril preparaba el té de Leonardo.

- Tal y como le gusta a Leo. - Vaciaba el líquido en una taza.

- Y yo tengo el plato de frutas con miel y granola. Me gustaría prepararle algo más, pero en su estado apenas y le entra la comida. - Casey miraba con detenimiento su obra maestra.

- ¿Cómo crees que le vaya a Rafael? - Abril en verdad estaba preocupada.

- No lo sé, pero me estoy mentalizando para preparar una cama para él en mi apartamento. - Suspiró pesadamente Casey.

- ¿Tan mal crees que le vaya? -

- Ya te dije que no lo sé; aún así, hay que prepararse para cualquier cosa y pensar en cualquier opción. -

- ¿Crees que Mickey le diga a Leo? - A Casey se le enchinó la piel, pero recordando cuánto quería Mickey a su hermano, y aunque por el momento el único sentimiento que prevaleciera, fuera el deseo de matarlo, sabía que respetaría la decisión de Rafael.

- No lo hará, Mickey quiere mucho a Leo como para ponerlo en contra de nadie. - Mientras esto pasaba, en el dojo Splinter y Doni estaban esperando la explicación de Rafa y por primera vez, para éste, fue mucho más difícil de lo que pensó.

- Yo… yo… - Un suspiro salió de sus labios, en su vida había tenido tanto miedo de hablar, de hecho no había sentido uno tan fuerte, no se comparaba con el miedo a perder a su hermano mayor, si es que era comparable… o cuando menos un poco.

- Rafael, me estas asustando. ¿Qué pasa? - Pidió saber el maestro Splinter.

- Sensei, recuerda que le mencioné a Tobías Zand y un pergamino que hablaba de dos estrellas fugases, ¿lo recuerdas Doni? -

- Recuerdo que me comentaron sobre ello hijo, también me comentaron que este hombre, Zand, les ayudó a salir del museo sin ser detectados. -Rrespondió meditativo Splinter.

- ¿Qué tiene que ver esto con lo que le pasa a Leo? – Preguntó el más listo.

- Mucho Doni, - respondió con la cabeza baja, - ¿recuerdas la pelea que tuvimos semanas antes de ir al museo? -

- Preferiría que esa pelea la dejáramos en el pasado… - contestó el de morado.

- No se puede Doni… no cuando es por esa pelea que Leo está como está. -

- No te estoy entendiendo Rafa, ¿de qué hablas? Ninguno de los síntomas de Leo coincide con el tétanos; lo heriste, es cierto, pero no fue tan grave. -

- ¡NO SE TRATA DE LO QUE LE HICE AQUÍ! - Interrumpió Rafael a su hermano. -¡Sino de lo que le hice cuando salí de la guarida!... – Ahora ese era el momento, ahí estaba la bomba y ésta no debía ser detenida. Después de todo, ya no había más opciones, debía detonarse… aunque las secuelas serían graves…

- Doni, me dijo que habías salido con Rafa, ¿te divertiste? - Leo le hacía plática a su pequeño y travieso hermanito, ya que al entrar a su habitación, Mickey se había lanzado a sus brazos, acción que preocupó un tanto a Leonardo.

- Si… me compró un helado. - Mickey trataba de evocar los buenos momentos para no tener que gritarle quien era el responsable de su penoso estado. - Nos reunimos con Abril y Casey… hicimos las compras y… -

- ¿Y qué Mickey? - Algo no andaba bien, Mickey no contaba sucesos divertidos en un tono tan simple y temeroso. ¿Quién contaba algo divertido de ese modo?

- Visitamos a Tobi. -

- ¿Tobi? -

- Tobías Zand, el director del museo. ¿Te acuerdas? -

- Si, fue el que preguntó si mi color natural era verde pálido, ¿pasó algo? -

- Ni te imaginas… - Había pasado que gracias a él descubrió que tenía un hermano vil y cruel. - Por accidente nos enteramos que Tobi, es el hermano menor del famoso mago Merlín. -

- ¿Qué? Mickey, no juegues. -

- No estoy jugando, el mismo Tobi nos lo dijo y lo vimos en un cuadro junto a su hermano, el rey Arturo y los caballeros de la mesa redonda; también vimos muchos muebles y el escudo de Merlín fue algo terrorífico al principio, pero después todo fue genial, estábamos impresionados. - Leo estaba sorprendido, ¿quien no conocía las historias del mago Merlín y su trayecto con el rey Arturo? ¿Pero que tuviera un hermano? Sin embargo, en la mirada de su hermanito no había ningún atisbo de broma.

- ¿Es… cierto lo que dices? -

- Si, Tobi dice que la razón por la que nadie sabe de él o se menciona, es porque Merlín era un hermano sobre protector y estricto, mmm… ¿eso no te recuerda a alguien? - Le preguntó pícaramente.

- Más te vale que no sea de mí de quien estés hablando… - Le habló Leonardo con un tono un poco molesto.

- Sí, bueno… el caso es que Tobi sabe usar la magia tan bien como Merlín. - Esto le recordó porque había usado la magia en primer lugar. - Es muy bueno en ello.

Por el tono del menor, Leo supo que Tobías Zand no había sacado un conejo de un sombrero.

- ¿Te hizo algo? -

- Algo así… pero no fue grave… y tampoco lo hizo por que quisiera, es que no tuvo opción, ¡fue sorprendente! - Leo no se imaginaba que había pasado, pero no quiso indagar en ese tema.

- ¿Por qué fueron al museo? - Mickey estaba en problemas. ¿Cómo le explicaba a Leo sin soltar la sopa?

- Bueno… Rafa creyó que ahí se encontraba la solución a tu estado. -

- ¿Y la encontró? - Dijo Leonardo con cierto tono de broma.

- Bueno… este… -

- ¡¿Qué tú hiciste qué?! - Se escuchó la voz de Doni y toda la guarida se cimbró ante su potente voz. - ¡¿Cómo pudiste?! -

- ¿Qué fue eso? - Se alarmó Leo e intentó levantarse, pero Mickey se lo impidió.

- ¡Leo no vayas! -

- ¿Por qué? -

- Créeme, es mejor que esperes a Rafael, él te lo explicará. -

- ¿Por qué pronunciaste su nombre de esa forma? - Había intriga y preocupación en la voz de Leo, cuando escuchó la manera en que su hermanito pronunciaba el nombre de Rafael con molestia. No, era más que molestia. - ¿Por qué Rafael me tiene que explicar algo? -

- ¡Donatelo! ¡Suelta a tu hermano! - Se escuchó la voz de Splinter en la parte de abajo y de varios trastes romperse en el pasillo cercano.

- ¡Rafael! - Se escucharon las voces de Abril y Casey al mismo tiempo que sus pasos al bajar por las escaleras.

- ¿Qué está pasando? - Para este punto Leo ya estaba más que preocupado.

- N… nada… - Pero el sonido de golpes sobre un cuerpo obligó a Mickey a rectificar sus palabras. - De seguro están jugando a ¿adivina quién? - Fue lo único que se le ocurrió a Mickey. Perfecto… en el momento en que necesita una de sus geniales ideas se le ocurría la más absurda, era obvio que Leo no le había creído.

- ¿De casualidad no será quién mató a quién? - Y con esto último Leo se levantó de la cama, si había problemas, como hermano mayor era su deber intervenir.

- ¡No vayas! - Mickey se plantó en la puerta, lo que intrigó más a Leonardo. Esto no podía ser bueno si el menor se portaba de una forma angustiosamente extraña, ¿qué rayos estaba ocurriendo?

- Escúchame bien Miguel Ángel, - Leonardo habló en un tono bajo y profundo provocando escalofríos en la columna de Mickey, - si no me vas a decir que está ocurriendo, te suplico que te muevas ¡ahora! – El menor no tuvo opción; esa voz, como odiaba que la utilizara, ni siquiera Rafael podía con ese tono del mayor, y si se le ocurría oponerse, sólo bastaba añadir un aditamento, el cual era su mirada fría y amenazante. Mickey agradecía que sólo la utilizara en muy contadas ocasiones.

- Está bien. - Se movió a regañadientes.

- Gracias. - Contestó con sarcasmo. Al salir, pudo notar el plato de frutas y lo que debía ser su té regado por el piso, decidió ignorar esto y siguió su camino con forme avanzaba los ruidos se hacían más fuertes, el sonido provenía del dojo.

- ¡Donatelo… basta por favor! - Se escuchó la voz de su padre en clara señal de que estaba forcejeando.

- ¡Se que… se lo merece! - siguió la voz de Casey en el mismo tono, - ¡pero lo necesitamos… vivo! - "¿Qué estará pasando ahí?", se preguntaba el líder mientras se aproximaba al dojo.

- Dona… telo… por favor… ¡suéltalo! - Al llegar al lugar se encontró con una impactante escena que no creyó ver ni en sus mas locos sueños. Donatelo estaba asfixiando con su vara boo a Rafael, el cual se veía, aparte de maltrecho, morado y ya empezaba a mostrarse algo negro por falta de oxígeno, mientras Abril, Casey y Splinter intentaban por todos los medios de salvar a Rafael.

- ¡Donatelo! ¡Suéltalo inmediatamente! - El grito de Leonardo logró lo que los presentes no habían logrado; que el de morado soltara al fin al de carmín. Donatelo soltó el arma, los demás se giraron a verlo a excepción de Rafael, que intentaba por todos los medios de recuperar el aire entre tos y tos.

- ¡¿Qué rayos está pasando?! - La voz de Leo mostraba sorpresa, angustia y preocupación todas juntas. Doni solo atinó a correr a sus brazos y soltarse a llorar, Leo no tenía ni idea de que estaba pasando. - ¿Sensei? - Pero Splinter no podía hacer más que dirigirle una mirada triste y dirigirle una mirada a Rafael de la misma forma; Leo le hizo señas a Abril quien captó enseguida.

- Doni, acompáñame, te voy a preparar un té, también a usted maestro Splinter - Doni la siguió mas por inercia que por otra cosa, Casey y Splinter se miraron en complicidad y salieron del dojo. Aunque Rafael había recuperado un poco el color, no se atrevía a mirar a Leo a los ojos, éste se acerco poniéndose a su altura.

- Rafa, ¿qué pasa? ¿Por qué Doni te hizo esto? - Señaló no sólo la marca en el cuello provocado por el vara boo, también estaban todos los golpes que tenía.

- Doni no fue el único, Mickey también aportó su dote. - Aunque trataba de tomarlo a broma, tenía un gran peso en el caparazón y la tristeza y la pena le salía por los poros.

- ¿Mickey también? - Leo estaba sorprendido, ¿desde cuándo Mickey, su dulce y tierno hermanito, era tan violento? -

- Es mi culpa. – Declaró Rafael vencido y al borde del llanto, ahora entendía la frase: "Llorarás lagrimas de sangre."

- ¿De qué hablas? Explícate. - Rafael con pesar lo miró y comenzó su flagelación moral. Le contó de el día de la pelea cuando salió de la alcantarilla, de la explicación de Tobi sobre la forma de la estrella, en fin, todo. Leo no daba crédito a lo que escuchaba, no quería creer lo que su hermano le decía, después todo coincidía, coincidía tanto, que dolía. Por varios minutos se quedaron en silencio, pero esos minutos le parecieron años a Rafael quien al no descifrar el semblante de Leonardo, sentía que su dolor aumentaba como si fuera un condenado a sufrir la peor tortura antes de ser ejecutado. Habían encontrado para él la peor maquina de tortura.

- "¿Por qué alguien no me dispara de una vez? Mátenme, mátenme." – Pensaba Rafael en su mente.

- No es como si lo hubieras hecho a propósito, - dijo al fin Leonardo, había resignación en su voz, también un poco de tristeza, pero no había rabia, ni odio en ella, eso le dio algo de esperanza a Rafael, que se sentía el peor tirano sobre la faz de la tierra. Por un momento se comparó con HITLER. - Estabas molesto, fue un mal día, pero sé que no lo hiciste apropósito, así que vamos… -

- ¿A dónde? -

- Sigues siendo el líder suplente y necesito que estés bien con los demás, así que vamos a salvar la unión de esta trágica familia. - Usó un tono tan cómico que hizo reír a Rafael, ambos se encaminaron a la salida y Rafael notó algo en los ojos de Leonardo que no pudo identificar; eran tranquilos, pero no como lo estarían en cualquier otro momento, sin embargo había algo más que no logró identificar.

Los demás se encontraban en la sala, habían hablado, eso era notorio, pero en ese momento a Rafael no le importaba si sus hermanos lo fusilaban, sólo le interesaba Leonardo y su reacción, eso de que no se le lanzara a los golpes, no lo tenía tan tranquilo.

- Las buenas noticias es que ya no me tienen que hacer tantos análisis, la mala es que necesitamos rogar por que la ayuda de Zand… -

- Tobi. - Le aclaró Mickey un poco más tranquilo pero igual de enojado con Rafael.

- Tobi, - suspiró Leo con una sonrisa, - pero si es un gran mago como dicen, no habrá muchos problemas o eso es lo que estoy esperando, - respiró profundo, - no estoy enojado con Rafael, aunque estoy seguro que ustedes si lo están; en lo personal, yo confió en Rafael y sé que encontrará la forma de salvarme. - Todos se le quedaron viendo extrañados, estaban a punto de hablar cuando éste se les adelantó. - Es por eso que Rafael seguirá supliéndome, confío en que ustedes lo apoyarán en todo lo que puedan. - Doni y Mickey estaban a punto de dar una cátedra de mil razones para no confiar en que Rafa era digno de confianza, pero Leo puso cara de cachorrito abandonado y sus hermanitos terminaron suspirando.

- Tú ganas. - Dijeron en tono de reproche y resignación.

- Gracias hermanitos, no saben cómo se los agra…dezco… - Empezó a ver borroso y sintió que el suelo se movía, de pronto perdió el equilibrio y comenzó a caer. Rafael reaccionó a tiempo y lo sostuvo a tiempo, antes de que cayera al suelo.

- ¡Leonardo! - Fue el grito general que se escuchó en la sala. Después de eso, Rafael se llevó a su inconsciente hermano a su habitación. Doni les seguía los talones y detrás de él iba el resto de la familia. Doni pidió que lo dejaran atender a Leo y todos esperaron en el pasillo, después de diez minutos Doni salió, su veredicto: cansancio. En el estado de Leonardo estar casado era delicado, debía estar descansado para soportar lo que se le viniera.

- Esto no lo voy a arreglar con una disculpa. - Rafael por fin se quebró y comenzó a sollozar. – Pero, les prometo que primero me entrego a Shredder antes que permitirme perder a Leo. ¡Eso jamás! - Tras esto se soltó a llorar amargamente, se sentía perdido, perverso, miserable, tan basura, es más, por qué no deseó morirse él, a comparación de Leonardo, Rafael pensaba que no valía nada. De pronto, ya no supo si llamarle hogar al lugar que se esmeraba en destruir, inconscientemente; si, era verdad, lo hacía, pero unos brazos protectores lo rodearon.

- Pase lo que pase, - habló Splinter sobando su caparazón, - éste es tu hogar y ésta es tu familia, siempre serás mi hijo. Sé que no nos decepcionarás en tu misión de salvar a tu hermano. - Separándose un poco del abrazo, lo miró a los ojos. - Se lo debes a ellos. - Señaló a Mickey, Doni, Abril, Casey. - Te lo debes a ti mismo, pero sobre todo, se lo debes a Leonardo. - Rafa asintió con la cabeza. - En lo que respecta a mí, los quiero a los cuatro y los quiero vivos y a salvo; así que, por favor, no se te ocurra morir y dejar que Leonardo muera. - Unas cuantas lágrimas traicioneras surgieron de los ojos de Splinter.

- Entonces, le prometo que no descansaré hasta salvar a Leonardo y que tomo su lugar como nuestro intrépido líder. - Mickey y Doni se miraron, asintiendo a la vez.

- Te ayudaremos, - dijo Doni con una sonrisa.

- ¿En verdad? -

- Si. - Contestó Mickey con su característica sonrisa amable. - Ya nos desahogamos contigo por lo que le hiciste a Leonardo, nos faltó dejarte irreconocible pero Leo no nos hubiera perdonado eso. Además, los tres tenemos un objetivo en común, salvar a Leo. - Sus palabras tenían humor mezclado con una pisca de sabiduría. - Y no lo lograremos si tu mueres, "¡oh gran líder!" -

Después de escuchar las últimas palabras de Mickey, Rafa se tensó algo molesto, "que ironía", pensó, el siempre le decía eso a Leo, fue entonces que se preguntó: "¿por qué si Leo había tenido muchas oportunidades de partirme el hocico por irrespetuoso, no lo hizo?" No le costó mucho averiguarlo, Leonardo lo quería demasiado para lastimarlo, antes se lastimaría antes que lastimar a uno de sus hermanitos, los quería y los protegía a costa de su propia vida.

Eso le hizo recordar a Tobi, el había dicho que su hermano era "estricto y sobre protector" de haberse conocido Merlín y Leo de seguro habrían ido a la misma escuela de hermanos mayores. Tobi, ¿habría encontrado ya la forma de ayudarlos con la segunda estrella?

Estuvo preocupado por él, eso lo noto rápidamente, ¿por qué los ayudaba? De repente fuertes dolores como cuchillas lo asediaron, era un poco cómico pero muy doloroso, sus hermanitos lo abrazaban fuertemente y con los moretones que tenía en todo el cuerpo era más una tortura que un alivio.

- Les agradezco la efusividad pero… ¡me duele! ¡Aaaay! -

- Te queremos Rafita, - dijeron los dos con ternura pero Rafa sentía sus maquiavélicas intenciones de seguirse vengando de él, Casey y Abril se rieron mientras que Splinter negaba con la cabeza.

- ¡Ya suéltenme, me lastiman! - Suplicaba Rafa.

- ¡Te queremos Rafita! - Repitieron maliciosamente los dos menores.

Después de un buen rato de dolor para Rafael y de diversión para los demás, cada quien fue a tratar de entretenerse un rato mientras que Tobi les llamaba para poner un plan en marcha. Doni preparaba algunos medicamentos y le contaba a Leatherhead las últimas noticias con ayuda de Abril, Mickey se decidió a realizar algunas piruetas para despejar un momento su mente. Casey ayudó a Rafael a prepararle una comida sencilla a Leo (gracias a los acontecimientos, el pobre de Leo no tenía nada en el estómago.)

Rafael le llevó la comida a Leo, se negó a que su amigo lo ayudara, necesitaba agradecerle a Leo el que lo hubiera apoyado con los chicos y que no lo haya querido matar, (aunque la verdad no lo culparía por hacerlo, él era el único que tenía ese derecho). Al estar frente a su puerta respiró profundo, se sentía nervioso y no sabía por qué, si ellos dos habían hecho las paces, aunque pensándolo bien, Leo lo había apoyado pero…

- Leo, te traje algo de comer, - llamó a su puerta, éste no contestó.

- Leo… - Nada.

- Seguro sigue dormido. - Entró para encontrarse una escena inesperada, Leo se encontraba sentado en posición fetal, escondía su cabeza en sus piernas… Rafael temió lo peor.

- ¿Leo? - Éste levantó la cabeza, se encontraba llorando amargamente y Rafael sintió que le arrancaban el corazón y lo machacaban frente a él.

-¿Por qué me odias tanto?- se escuchó la voz quebrada y dolida de Leo

antes de suplicar por Review, quiero decirles que el próximo capitulo va a demorar un poco, la información de porque solo se la e dado a mi beta y gran colaboradora, espero no hacerlos esperar mucho y así poder hacerlos disfrutar de un rato agradable, lo que si les puedo adelantar es el nombre del próximo capitulo que es "EL CORAZON DE LEONARDO" esperando estar con ustedes antes de lo planeado y esperando sus opiniones de este capitulo los saluda amablemente Dragonazabache