Holi a todos de nuevo...

He sacado algo de tiempo para escribiros este nuevo capítulo, espero que os guste...

Capítulo 7:

Cuando sonó el timbre, Hinata recogió sus cosas, las metió en su mochila y salió de clase. Aunque sus amigas se quedaron asombradas e intentaron llamarla para que reaccionara, ella siguió caminando hasta salir de la escuela. Esa mañana Ino había ido a buscarla en su coche como habían acordado por lo que no tuvo que esperar por su coche sino que salió por la puerta principal mezclándose en la multitud...

Caminó sin rumbo fijo hasta que al levantar la cabeza vio que estaba de nuevo en la entrada del parque... en ese momento se le formó un nudo en el estómago y decidió ir corriendo a casa. Al llegar estaba casi sin aliento por lo que apoyando las manos sobre las rodillas y doblándose hacia adelante se quedó un rato quieta hasta que por fin pudo respirar con normalidad.

Cuando pudo respirar de nuevo con normalidad, se incorporó para entrar en casa, pero alguien se adelantó y abrió la puerta:

-¡Hinata, hija!-dijo su madre asombrada- Pero... ¿qué haces aquí?¿no ibas a ir a merendar a casa de Ino?

-Sí...bueno, yo...- intentó explicar Hinata- ¿a dónde vas tú?

-¿Yo? Bueno pues aprovechando que tu padre y tú estabais fuera hasta la tarde, como casi todos lo días, pues yo... -dijo bajando la mirada.

-¿Tú qué mamá?- Hinata se estaba asustando.

-Yo ayudo en organizaciones benéficas...

-Mamá... pero eso no es malo... me habías asustado...

-A tu padre no le gusta que me mezcle con esa clase de personas...

-No te preocupes... como tú has dicho, padre no sabe nada ni tampoco está en casa... y no voy a ser yo la que se lo diga...-dijo sonriendo Hinata.

-Cariño...-dijo su madre mientras le acariciaba la mejilla con la mano- no te merezco de lo buena que eres...

-No, mamá... soy yo la que no te merezco...-dicho esto ambas se abrazaron fuerte hasta que Hinata se separó para decir- No te molesto más...seguro que tendrás cosas que hacer...

-Hinata si quieres me quedo, no pasa nada...

-¡Nooo! A ver mamá... no quiero molestarte...me iré a mi cuarto a estudiar y oír música o bajaré a nadar un rato...

-Tranquila Hina, solo iba a comprar un par de cosas y llevarlas al albergue, pero supongo que puedo llamar a Kuren...

-¡Nooo!- gritó Hinata mientras cogía a su madre por los hombros.

-¿Pasa algo hija?

-No... yo solo... me preguntaba... ¿puedo ir contigo?

-¿A la compra?- preguntó su madre confusa- Pensé que no te interesaban esa clase de cosas...

-Bueno...digamos que desde lo del otro día me he replanteado un par de cosas... y le estoy intentando dar un nuevo enfoque a mi vida... y...¿puedo acompañarte?

-Claro que sí, cariño...-dijo su madre sonriendo- Anda sube al coche...

Hinata le dedicó una enorme sonrisa a su madre e hizo lo que ella le había pedido. Fueron hasta la carretera y cuando la madre de Hinata siguió recto pasando el desvío hacia el centro comercial al que solían ir sin ni siquiera inmutarse, Hinata le dijo:

-Mamá... te has pasado la salida...

-Lo sé Hinata...

-¿Pero? ¿No querías ir a comprar?

-Claro cariño...

-¿Entonces? - Hinata no entendía nada...

-Hina, hija... ¿sabes cuanto dinero me da tu padre para esas cosas?

-No... pero tú dijiste...

-Ya sé lo que dije...tu padre no me da dinero para esto, en cambio si me da dinero para que compre ropa... por eso vamos a ir a mi boutique favorita...

-¿A comprar ropa?

-Humm... más o menos...

Al llegar a la tienda aparcaron en frente y entraron en ella. Al entrar, ambas se sentaron en el sofá blanco de la entrada hasta que llegó el dependiente, un hombre alto y delgado de aspecto elegante que al verlas corrió a su encuentro:

-Señora Hyuga...-dijo mientras abrazaba a la madre de Hinata- Pero que guapa está, por Dios...

-No seas adulador … vengo por lo de siempre...

-Ya lo se, pero aun así eres mi clienta favorita... es usted tan glamurosa, tan guapa, tan buena...

-Venga que tengo prisa, que hoy no estoy sola...- dijo señalando a Hinata

-¿y quién es esta preciosidad?-preguntó el dependiente

-Yo... me llamo Hinata Hyuga... encantada...-dijo haciendo un leve reverencia

-Es mi hija...

-Veo que a heredado toda su belleza...

-Ebisu... por Dios... que tenemos prisa...

-Perdone, claro...

Dicho esto salió corriendo y volvió con una factura enorme por un valor de 9 millones de yenes. La madre de Hinata le cedió su tarjeta de crédito y el hombre la pasó por la máquina cobrándole. Abrió la caja fuerte de la tienda, y le dio un sobre lleno de billetes por el valor de lo que había pagado.

La madre de Hinata cogió el sobre y después de despedirse se dirigieron al coche y fueron en silencio hasta que la madre de Hinata aparcó en el garaje de un supermercado alimenticio bastante modesto.

-Mami, ¿qué hacemos aquí?

-Hina, cariño... lo que vamos a comprar aquí no es para nosotros...

-Lo se, pero por eso no tenemos que irnos a por algo cutre, ¿no?

-Jajaja ¿de verdad piensas que es eso?

-Hasta que te has reído sí...

-Pero que cosas tienes hija...-dijo mientras se bajaba del coche y entraba en el establecimiento- Si compro aquí es porque por el mismo dinero consigo más cosas...

Entraron en la tienda y la madre de Hinata sacó una lista y al coger un carrito comenzó a recorrer los pasillos buscando entre los estantes lo que buscaba: Cubitos para hacer sopa, verduras, fideos, arroz, leche en polvo, patatas, nabos, y otros alimentos en grandes cantidades a bajo costo...

Al llegar a la caja, la joven que que las atendía saludó a la madre de Hinata y llamó a un joven para que la ayudase a meter las bolsas en el maletero del coche mientras ella pagaba e iba a hablar con el gerente y volvía con bolsas llenas de mantas, abrigos y ropa de abrigo. Después de despedirse y darle las gracias a los jóvenes por su ayuda, arrancó el coche y se dirigió hacia una zona de la ciudad que Hinata no conocía a pesar de estar relativamente cerca de su casa.

Apagó el coche al llegar a un callejón que comunicaba con la parte de atrás de un local que en la fachada tenía un cartel que ponía: "Comedor social".

La madre de Hinata le tendió unas cuantas bolsas y cogió otras, llamó a la puerta la cual se abrió dejando ver una cocina con tres personas cocinando y fregando platos, mientras una cola interminable de chicos y chicas de todas las edades esperaba a recibir una bandeja con comida. La rubia que abrió saludó a la madre de Hinata y la dejó pasar a la cocina, mientras ella salía a por más bolsas.

Cuando acabaron de vaciar el coche, la madre de Hinata y la rubia empezaron a colocar los alimentos en las estanterías y luego a servir las raciones de comida en las bandejas, hasta que la rubia vio a Hinata en una esquina:

-Tú, ¿no tienes nada que hacer?

-¿Yo...?- preguntó Hinata tímidamente

-Sí, tú. Mira, ven aquí...- agarró a Hinata por un brazo y le puso un delantal blanco, la arrastró hasta el "mostrador" y le puso un cucharón en la mano- Se hace así, coges bol, echas sopa, entregas el bol... Así de fácil, procura ser amable y no tirar la sopa...

-Pero yo... - Hinata no pudo contestarle ya que se había marchado a revisar otra olla del mismo caldo que tenía delante.

En eso estuvo una hora hasta que el último chaval tomó su bandeja con comida y la rubia anunció el final de la jornada de trabajo. Hinata se sentó a descansar, pero su madre se acercó y con ella la rubia:

-Hinata, hija esta es Tsunade... es la que se hace cargo del comedor …

-Y de los niños...-añadió la rubia- Les consigo un trabajo y si lo necesitan pueden dormir aquí, pero tu madre me ayuda mucho... no lo hago yo sola...

-Encantada, mi nombre es Hinata Hyuga...

-Estoy reventada...- dijo Tsunade al sentarse junto a Hina – Shizune, tráeme la lista por favor...

-¿Que lista?- preguntó tímidamente Hinata- Si no le molesta decirlo claro...

-No es nada, es una lista con los nombres de todos los chicos que han pasado por aquí, sus descripciones y la fecha de la última vez que vinieron...

-¿Puedo verla?- preguntó Hinata- Es pura curiosidad...

-Claro, sin problema... - dijo la rubia tendiéndole la libreta.

Hinata comenzó a leer los nombres de los chicos y chicas de la lista hasta que sus ojos se detuvieron en uno: Sasuke Uchiha. Ponía que la primera vez que había ido había sido hace diez años cuando él tenía siete y que iba a menudo los lunes pero que no iba desde hace casi un mes...

-Oiga señora Tsunade...

-Solo Tsunade, que no soy tan vieja...

-Está bien... Tsunade... este chico...- dijo señalando la foto de un Sasuke de siete años- ¿Qué le pasó para que acabase aquí? Es decir... ¿cual es su historia..?

-Eso deberías preguntárselo tú... A parte, ¿lo conoces?

-Bueno... digamos que un poco...

-Pues dile que cuando lo vea se la va a cargar por no haber aparecido por aquí antes...

-Yo solo lo vi un día...

-Oh... está bien...- dijo un poco decepcionada Tsunade.

-Seguro que vuelve pronto...-dijo Hinata intentando animarla- Cuando venga...¿podría darle esto de mi parte?- dijo tendiéndole la sudadera gris de Sasuke- No he podido devolvérsela aun...

-¿Eh? Oh, sí claro descuida... yo se lo daré...

-Muchas gracias...

-No es nada...

La madre de Hinata se acercó a ellas explicando que era hora de marcharse, que tenía que hacer la cena, Hinata tendría deberes que realizar y que Hiashi llegaría pronto a casa. Tsunade se despidió de ambas y las acompañó hasta el coche.

Esperó fuera hasta que se marcharon y volvió a entrar en la cocina. Al hacerlo se chocó con una cabellera azabache y unos ojos oscuros que la miraban fijamente:

-Hola, Tsunade... se que es tarde para comer y que hace mucho que no vengo... pero, ¿puedo quedarme aquí solo por hoy?

-¡Sasuke!- dijo mientras corría a abrazarlo- ¿Dónde has estado?¿Por qué no has venido? Llamé a tu trabajo pero me dijeron que te habías ido...

-Lo siento...-dijo abrazándola él también- Estoy bien... pero me siento algo solo... sobre todo por que este fin de semana he conocido a alguien, ¿sabes? Creo que puede ser alguien especial... Ella...

-¿Ella?- preguntó Tsunade curiosa- Debes de ser un casanova entonces, por que hoy vino una chica preguntando por ti...

-¿Una chica?- Sasuke abrió los ojos ilusionado- ¿como era?

-Bajita, pelo largo y oscuro casi azul y ojos perla... se llamaba...

-Hinata... ¿dónde está?

-Sí, se llamaba así... lo siento Sasuke... acaba de irse en coche...

-¿Por el callejón? ¿Cómo era el coche?

-Era un monovolumen negro...

Sasuke salió corriendo por el callejón y corrió por la carretera detrás del coche que solo le llevaba un par de metros... Pero cuando el coche aceleró y entró en la autopista él paró y se quedó allí de pie, en medio de la carretera...

-Demasiado tarde... he sido muy lento...- se decía a si mismo- he llegado tarde... otra vez he sido demasiado lento...

-Sasuke, ¿estás bien?- preguntó Tsunade, pero Sasuke no le contestó, seguía murmurando lo mismo una y otra vez- Escucha, antes de irse dejó algo para ti...

-¿El qué?- dijo girándose y quedando cara a cara con ella- ¿Qué te dio?¿Qué te dijo?

-Ella preguntó por ti...- dijo y entregándole la sudadera añadió- Y dejó esto para ti...- Sasuke cogió la sudadera con cariño- Sasuke, ¿ se puede saber por qué tenía esa chica tu sudadera?

-Es una larga historia...

Continuará...

Hey, hasta aquí el capítulo de hoy...

Como siempre, dejad vuestros comentarios con lo que opináis de la historia hasta el momento y yo estaré encantada de responderos...

Kris