* Moontsee VR Muy acertados tus comentarios, como siempre. Gracias por seguir leyendo y asignándotelo tanto con este fic. Blaine está dando pequeños pasos con Kurt, porque lo que siente es totalmente nuevo y no sabe qué hacer exactamente. Besos :)
* robinnxc Blaine se va a dar cuenta que es capaz de hacer todo Kurt. Seguiré actualizando a diario ;)
* I'mSweetCaroline Blaine es muy lindo, sólo que él mismo no sabe todo lo bueno que tiene por dentro. Actualizaré a diario, falta poco para que termine. Besos :)
CAPÍTULO 7
"Grandes Cambios"
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Estaban sentados a la mesa Blaine y Sebastian conversando, Mary se acercó a servirles la comida y el ojimiel la tomó del brazo.
- Mary, por favor siéntate con nosotros – la mujer se sorprendió – sólo somos los tres aquí, podemos compartir estos momentos.
- Blaine, yo soy una sirvienta en esta casa.
- Esta casa es mía y yo decido, ¿cierto? Bien, decido que no quiero tener una sirvienta sino una amiga. Has hecho mucho por mí todos estos años, no tienes que hacerlo más.
- Gracias por eso, yo…
- No digas nada más, sólo siéntate con nosotros.
El almuerzo pasó entre una larga plática y risas. Blaine no se había sentido así en mucho tiempo, no había tenido a nadie con quien compartir esos momentos y ahora sentía que Mary y Sebastian eran su familia, esa familia que siempre quiso.
- Blaine, anoche llegaste tarde – dijo Sebastian – he notado que sales todas las noches, pero ayer te demoraste más que otras veces.
- Lo bueno de no tener padres es no tener que rendirle cuentas a nadie Sebastian. Pero sí, he estado saliendo, estoy viendo a un chico.
- Eso es genial – dijo Mary.
- ¿No me vas a preguntar por qué a un chico?
- Claro que no, lo que te haga feliz es lo único que importa y veo un brillo particular en tus ojos desde hace unos días. Si un chico es quien hace latir tu corazón, me alegro mucho por ti.
- Gracias Mary! Pensé que tal vez me juzgarías.
- No Blaine, tal vez no soy de estas épocas modernas, pero sé reconocer las cosas importantes de la vida y la felicidad es una de ellas, el amor es otra – Blaine le sonrió y la mujer le acarició la mano.
- Pasando a otra cosa, Sebastian me he estado preguntando si hay algún tipo de operación que podrías hacerte para que recuperes la vista. Hay muchos médicos muy buenos y yo tengo el dinero suficiente para pagar cualquier cirugía.
- Wow! Eso es muy generoso de tu parte Blaine y te lo agradezco, pero la única forma en que podría recuperar la vista es con un milagro. Hey! Pero tranquilo, me quedé ciego a los 15, tengo 21, pronto cumpliré 22, ya me acostumbré.
- Tienes toda una vida por delante – dijo Mary en un suspiro triste.
- Soy feliz y eso es lo que importa – contestó el castaño con una sonrisa.
Al llegar la noche Blaine volvió a salir para ver a Kurt, cuando llegó, el ojiazul salía del departamento con los audífonos puestos, como siempre lo empezó a seguir, lo vio comprar su caja de chocolates, el café pequeño y un sánduche, salió de la tienda y se disponía a comer cuando se topó con un hombre pobre sentado en el piso que estaba pidiendo caridad, Kurt se agachó y le dio el sánduche con el café y siguió de regreso a su departamento.
Al llegar vio que la puerta estaba abierta – ¿Papá? ¿Papá dónde estás? ¿Papá? – gritaba el castaño y Blaine observaba extrañado – No puede ser! Otra vez no! – Kurt salió furioso y entró a un callejón que estaba junto a su edificio, subió unas escaleras metálicas viejas y empezó a gritar ¿papá?.
Blaine corrió para ver más de cerca lo que ocurría y escuchó la conversación.
- Dame el dinero ahora – decía un tipo con un arma en la mano.
- No lo tengo todavía – contestaba un hombre mayor – pero la próxima semana te lo daré.
- Papá por qué me haces esto – decía Kurt enojado.
- Lo siento mucho hijo, vete de aquí por favor.
- No me voy a ningún lado sin ti – contestó el castaño – John danos unos días para juntar tu dinero.
- Me van a pagar ahora o tu padre se muere.
Blaine estaba asustado, pero empezó a subir rápido por las escaleras que daban a la parte de atrás y poder así sorprender al sujeto que tenía el arma.
- John ya te dijo mi hijo que te vamos a pagar, pero no tenemos el dinero en este momento – danos hasta la próxima semana.
- Puedo darte una semana más viejo, pero con una condición, tu hijo viene conmigo, sabes, ha crecido y desde hace un tiempo que quiero quitarle la virginidad.
Blaine al escuchar esto sintió que la sangre le hervía, se subió por una reja y estaba listo para saltar sobre el atacante.
- Estás loco, yo no voy contigo a ninguna parte. Y no eras muy macho, siempre presumiendo de las mujeres con las que andas – dijo Kurt en tono desafiante.
- Mira Hummel, me da igual hombres o mujeres, sólo quiero alguien con quien pasar un buen rato y los vírgenes son siempre los mejores para eso.
- Me das asco – respondió Kurt con soberbia – Vámonos papá en este momento.
El hombre apuntó al padre del castaño y rastrilló el arma – me pagan en este momento, vienes conmigo o tu padre se muere, esas son las únicas opciones que tienen – En ese momento Blaine saltó sobre el hombre quitándole el arma y dándole unos golpes.
- Corre papá – gritó Kurt – pero otro sujeto apareció de pronto agarrando al ojiazul por los hombros y tirándolo por las escaleras. Blaine lo golpeó y bajó apresurado a ver a Kurt quien yacía inconsciente en el piso. Lo levantó con cuidado, lo sacó del callejón a toda prisa y lo recostó a la entrada de su departamento, empezó a revisar que no tuviese ninguna herida cuando escuchó un disparo y fue cuando recordó que el padre de Kurt se encontraba en el callejón todavía, así que corrió a verlo.
Al subir encontró al hombre mayor con el arma en la mano y el sujeto muerto a su lado – se quería llevar a mi hijo, dijo que se iba a llevar a mi hijo y que le iba a hacer cosas malas – decía asustado. Blaine con un movimiento rápido le quitó el arma – yo no quería matarlo, no quería, pero iba a dañar a mi hijo – sus ojos estaban vidriosos y su rostro reflejaba terror.
Otro sujeto apareció y al observar la escena se volvió loco, Blaine peleó con él, pero éste resultó rápido y logró soltarse – te juro Hummel que vas a pagar por esto, asesinaste a mi hermano y yo voy a asesinar a tu hijo – Se escucharon patrullas y el hombre salió corriendo.
- No, mi hijo no, mi hijo no. Él no merece toda esta porquería por mi culpa, mi hijo no – repetía el hombre mayor.
- Yo puedo ayudar – ofreció Blaine – déjeme llevarme a Kurt conmigo, yo lo voy a proteger.
- ¿Qué? ¿Estás loco? No voy a dejar que un extraño se lleve a mi hijo.
- No tiene otra opción señor, escuchó al sujeto, y tipos como ese no se detienen para cumplir sus amenazas. Si Kurt se va conmigo va a estar a salvo, usted puede visitarlo todas las veces que quiera. Sólo escúcheme.
El hombre asintió asustado y escuchó con atención todo lo que Blaine le dijo.
El ojimiel estaba sentado en la sala junto con Mary – tranquilo, todo va a estar bien – decía la mujer.
- No puedo evitar estar nervioso, esta es una situación difícil, no te das cuenta.
Sonó el timbre y Mary se levantó para abrir la puerta, Blaine la tomó de la mano – recuerda mi nombre es Devon, no me digas Blaine bajo ninguna circunstancia, soy Devon – la mujer asintió y fue a abrir la puerta.
- Buenas tardes! Soy Burt Hummel y él es mi hijo Kurt.
- Los estábamos esperando – dijo ella con una sonrisa.
- Buenas tardes – dijo Kurt entre dientes y entró a la casa.
- Dame tus cosas, yo las llevo – dijo Burt – Kurt lo miró enojado.
- No necesito que me ayudes con mis cosas. No puedo creer que me hayas traído a este lugar contra mi voluntad.
- Ya te dije que es por tu bien Kurt, sólo será un tiempo, en lo que las cosas se solucionan. No puedo exponerte con ese sujeto suelto por ahí.
- Y me dejas en casa de un completo desconocido, que podría ser un psicópata, un violador, un asesino en serie o quién sabe qué cosa. Oh sí, voy a estar muy seguro aquí.
- No le haga caso – dijo Burt a Mary – ve mucha televisión – la mujer asintió.
- Te dije que es el hijo de un amigo de la infancia, le pedí un lugar donde pudieras estar seguro y me ofreció esta casa. Es por tu bien Kurt, entiéndelo.
- Bien – dijo el castaño enojado – sólo hazme un favor, no me busques, no me llames, no te me acerques de ninguna forma. Me alejas de mi escuela, mis amigos, mi vida. Me arrancas todo lo que tenía y decidiste dejarme aquí abandonado, así que sólo desaparece.
- Kurt eso es muy cruel – dijo su padre – sólo lo hago porque me preocupo por ti.
El ojiazul le dio la espalda y se alejó varios pasos.
- Lamento haberlo arruinado nuevamente hijo.
- Dele tiempo, esto debe ser difícil para él – le dijo Mary a Burt – él se dio la vuelta y se fue.
- Te ayudo con tu equipaje – ofreció la mujer.
- No, gracias! Yo puedo llevarlo, no se moleste. Sólo dígame dónde me voy a quedar.
- Claro, sígueme.
Kurt agarró todas sus cosas y empezó a caminar y vio una sombra por las escaleras – ya estoy aquí en tu casa – gritó molesto – no sé cuáles son tus intenciones, pero te advierto que si tratas de acercarte a mí, te voy a electrocutar.
Blaine sólo observó en silencio.
