Un nuevo dia comenzaba para Claire, Rebecca y Steve. Los tres iban juntos a la academia mientras charlaban sobre la tarea que tenían que hacer para ese día.
- cambiando de tema chicos, ¿alguno de ustedes conoce a ese chico de ayer? - les preguntó Rebecca, pero mala idea al preguntar eso porque Claire puso una cara que asustaría a cualquiera que estuviera cerca.
- ¿Te refieres a ese chico guapo que espiaste desde la ventana? - decía Claire mientras le daba pequeños cedazos a su amiga, haciendo que esta se sonrojara de la vergüenza.
- ¿De cual chico están hablando, Claire? - decía Steve comenzando a ponerse celoso.
- ¡No empieces con tus estúpidos celos Steve! Además no soy yo la que está interesada, sino que Rebecca es la única loquilla aqui.
- ¡Claire! - le reclamó Rebecca ya cansada de este tema.
- ¿ y cómo es él? - preguntó Steve.
- veamos... pues, tiene un gran tatuaje en su brazo derecho, cabello corto y de color negro, y se nota que va al gimnasio jeje... - decía una Claire bastante divertida de la mala situación que estaba haciendo pasar a la pobre Rebecca.
- ¡Ah! ¡Creo que lo conozco! si no me equivoco, ese chico es... ¡Billy Coen! - dijo el pelirrojo.
- ¿Billy? ¿Y cómo lo conoces? - preguntó la castaña.
- El y yo solíamos ser amigos en primaria. Hasta que... - se detuvo mientras bajaba la mirada.
- ¿Hasta que? ¿Qué sucedió Steve? - preguntó Rebecca interesada en lo que el pelirrojo iba a decir.
- No es nada importante, y en cuanto a nuestra amistad... Pues no eramos los mejores amigos por asi decirlo, ya que simplemente nos conocíamos lo suficiente el uno al otro.
- ¡Vamos Steve! lo que Rebecca quiere saber es acerca de Billy, no de tu amistad con él. - le reprochó la pelirroja, a lo que el otro suspiro y sin otra opción decidió contarles todo lo que sabe acerca de Billy.
- Billy y yo nos distanciamos cuando su madre murió hace cinco años, y debido a eso él empezó a evadir a todo el mundo y se empezaba a meter en muchos problemas. En ovaciones pasa problemas económicos, ya que su padre es alcohólico y todo lo que gana al final acaba gastándoselo en el licor.
- Pobre Billy... no sabía que la estaba pasando tan mal... - decía Rebecca haciendo notar su lastima en sus palabras.
- Bueno... eso es lo único que les puedo decir de él. Así que yo me voy, ahí se ven preciosas. - dijo despidiéndose con la mano para después caminar.
- ¡Hey! ¡Espéranos Steve! - le gritó Claire para luego apresurar el paso hasta alcanzarlo.
[...]
Leon iba acompañado de Luis, ya que ese dia Luis tuvo que ir caminando al instituto. En ese momento a Leon se le ocurrió preguntarle algo a su amigo:
- Oye Luis, ¿de casualidad no oíste hablar de alguien de apellido Krauser?
Luis lo pensó un rato, porque sabía que ese nombre lo había escuchado antes, hasta que lo recordó.
- Dijiste... ¡¿Krauser?!
- Si... ¿Acaso lo conoces?
- Bueno... No exactamente, pero si recuerdo haberle visto estudiar por aquí.
- ¡¿Qué, era un estudiante?!
- Así es, lo era pero antes de ser expulsado hace dos años si no me equivoco.
- ¿Y porqué lo expulsaron?
- Simple. Era un maniático loco, parecía estar enojado siempre, y era un abusivo con los más débiles que él, sobretodo con los nerds. Pero lo peor que he escuchado... Fue un rumor bastante horrible...
Leon al ver el cambio brusco de expresión que puso su amigo, se interesó aún mas en el tema.
- Se dice por todo el instituto que él... Mató a alguien - y al decir esto, dejo a Leon helado.
- No me jodas... - dijo ya sudando frio.
- No te estoy mintiendo, aunque sea un rumor, no quiere decir que sea del todo falso... Un momento, ¡No me digas que tu...! - Luis rogaba por dentro que su amigo no le diga lo que suponía que iba a decir.
- Ah! Si te refieres a que si yo me he cruzado con él, Pues no. Pero... Por algún motivo al parecer quiere matarme... Literalmente. - y lo dijo con si fuera lo mas normal del mundo y muy tranquilo.
- ¡¿QUE?! ¿Y cómo se te ocurre estar tan tranquilo? ¡Leon esto es serio, que no ves que él te quiere hacer "picadillo"!
- ¿Y? ¡Que venga si quiere, que yo no tendré problema en enfrentarlo! - exclamó un Leon con auras de grandeza.
- Huh definitivamente estás loco amigo, después no digas que no te lo advertí.
Y así pasaron el resto del camino discutiendo del tema hasta llegar al instituto.
...
Chris iba caminando solo hacia el instituto, cuando de pronto ve a una cuadra a Jill caminando igual de sola que él, o eso creyó. Dudaba si acompañarla o no, porque la verdad de momento no se sentía prestado para hablarle. Pero si lo pensaba bien, definitivamente ese era el momento perfecto para aclarar las cosas, ¡entonces lo tenía decido, iría con ella para arreglar sus asuntos de una vez por todas! Pero...
Y ahí lo vio, a ese sujeto que para él ya le estaba resultando bastante molesto. Porque era obvio que no se conformaría con ser su amigo, sino que lo que busca es hacerla suya, y eso no lo iba a permitir, no sin antes dar guerra, para ver quién se queda con el premio mayor. Pero eso no sería hoy, ya que si hiciera una escena frente a ella, quedaría en ridículo frente a la gente y tendría problemas con los docentes, por lo que decidió dejarlos ir aunque le costara verlos juntos, pero ya tendría un momento para hablar con ella.
...
Era la hora de descanso y allí se encontraban Leon y Luis charlando animadamente a la vez que Ashley y Manuela se acercaban hacia ellos.
- ¡Leon! - decía una alegre Ashley que iba a saludarlo con un abrazo, cosa que sorprendió a todos los presentes, sobre todo a Luis ya que no las conocía.
- Oh... ¡Ashley! - dijo Leon correspondo el abrazo para luego apartarla lentamente.
- ¡Hola Leon! - le saludó Manuela acercándose para darle un beso en la mejilla.
- ah... hola. Y bueno, ¿Que les trae por aquí, acaso hay alguien que las están molestando? ¡Por que es así díganme donde se encuentra para encargarme de él! - decía el rubio a la vez que crujía los dedos con fuego en sus ojos.
- ¡No!... ¡No es nada de eso! Sino que veníamos por otra cosa... - decía Ashley, para luego juntar sus deditos y sonrojarse un poco porque lo que le iba a decir le costaba un poco, aunque sea algo tan simple.
- Leon, me preguntaba...
- ¡Hey! ¿Acaso se olvidaron de que yo también existo? - gritó Luis arto de que lo ignoraran al ver como Leon era como el centro de atención para ellas. - entiendo que mi amigo se parezca a Dicaprio, ¡pero no exageramos!
- Oh... ¡Lo siento Luis! Olvide presentarte. Bueno, él es... - pero fue interrumpido por el otro, ya que al parecer Luis quería presentarse por si solo.
- Me llamo Luis Sera y es un placer para mi conocer a un par de bellas angeles como vosotras. - acto seguido, tomó las muñecas de ambas chicas y les dedicó un beso a cada una de ellas.
Ashley y Manuela se sonrojaron ante el contacto de Luis, a los que Manuela dijo:
- Vaya... Que caballero...
Pero Luis no la escuchó, porque no pudo evitar desviar la mirada hacia "ellas" esas que colgaban de Ashley y que rebotaban con tan solo un movimiento brusco que hacía su dueña. La proporción era mas que perfecta, bien redondeadas y contorneadas. Pero ahora lo que se preguntaba era, ¡¿Que rayos hace esa niña para tenerlos de ese tamaño?! Porque a simplemente por su apariencia lucía como de once o doce años.
- Vaya... "Veo que el presidente a equipado a su hijita con un buen par de misiles"
- ¡¿Que?!... ¡Pero que grosero! ¡Creo que me equivoqué al creer que eras encantador, pero resultaste ser un pervertido! - decía Ashley totalmente ofendida por las palabras de Luis.
- ¡Oh, discúlpeme su alteza! Pero creo que usted tiene la mitad de la culpa por tenerlas así de grandes. Y ahora veo porque eres su amigo Leon - dijo esto mientras le hacía un guiño al otro.
- ¡¿Qué?! ¿Enserio solo te hiciste mi amigo por mis... bubis? - le reclamaba a Leon toda roja y sintiéndose mal por dentro.
- ¡¿Ah?!... ¡No, claro que no! Yo jamás haría una cosa como esa, ¿Deberas me crees capaz? - se excusaba un nervioso Leon.
- Hmmm... Pus la verdad ya no se si creerte Leon. - decía Ashley con la voz quebrada y a punto de llorar.
- ¡Pero Ashley! ¿Enserio vas a creer lo que dijo este pervertido que recién acabamos de conocer? Conoces muy bien lo que hizo Leon por nosotras, por lo que yo no creo que deberías dudar de él. - decía Manuela ya cansada de esa estúpida discusión y enojada con Ashley por dudar de Leon.
- ¡Es cierto Manuela, lo siento mucho Leon! - E inmediatamente le abrazó de la cintura pidiéndole perdón a lo que Leon aceptó sin problemas, pero un poco incomodo por el innecesario abrazo. - ¡y en cuanto a ti! - dijo Ashley señalando a Luis con el ceño fruncido.
- Deberías considerarte un mal amigo y mala influencia para Leon.
- ¡¿Ue?! Yo... ¿Una mala influencia? En primer lugar, ¡no eres nadie para decirme eso! Y en segundo, ¡El es mi amigo también y desde siempre nos hablamos así, porque así funciona nuestra amistad "rubia con pechos"!
La palabra "rubia con pechos" hizo eco en su cabeza y fue suficiente para romper la poca paciencia que le quedaba. "Se acabó, fue suficiente" fue lo que dijo Ashley para luego tronarse los nudillos y con el instinto asesino prendido, ya estaba lista y decidida para lanzarse sobre él.
- ¡Esperen... Chicos! - decía un león preocupado porque esa discusión terminara mal. Pero lejos de ser lo que el pensaba, vio como Ashley ejercía una llave a Luis para luego tumbarlo al suelo y rematarlo a punto de bofetadas y patadas.
- Definitivamente... da miedo cuando se enoja... - dijo Manuela asombrada por semejante espectáculo que armaba su amiga. A lo que Leon simplemente asintió diciendo "si", ambos con una gran gota de sudor.
Y así ambos siguieron peleando hasta que se cansaron, especialmente Ashley que acabó con las palmas de sus manos totalmente enrojecidos de tanto abofetear las mejillas del pobre de Luis que acabó casi muerto en el suelo. Y antes de que este haga un solo movimiento, Ashley le señaló con el dedo para luego decir:
- ¡Espero que con esto te haya quedado claro como soy cuando me hacen enfadar, maldito pervertido! - y diciendo esto, se dio media vuelta refunfuñando para dirigir su vista a sus amigos e ir con ellos.
- Leeeoon. -Dijo Ashley juguetonamente acercándose y agarrándose de su brazo, sorprendiendo al rubio por el atrevimiento. - ¿Nos vamos? -
- Pero... ¿Y Luis? - preguntó mientras veía a su amigo con compasión, compasión que perdió al oírlo roncar y eso significaba que estaba bien.
- Hump... ¿Ya lo oíste verdad? Además debería de agradecerme por no pegarle tan fuerte . Por cierto... Lo que te quería decir hace unos minutos era que si tú...
- ¿Si?... - le animó leon a que le diga con confianza. Pero a Ashley lo que le daba miedo era la respuesta.
- ¡Vamos Ashley, que no es tan complicado de decir! ¿o acaso quieres que se lo diga yo? - dijo Manuela con sonrisa maliciosa. A lo que Ashley se alertó al instante fulminándola con la mirada.
- ¡YA de acuerdo! ¡¿Leon podrías hacerme el favor de asistir a mi fiesta de cumpleaños número trece?! - lo dijo casi en gritos, pero al ver la cara que puso Leon, se arrepintió de haber alzado la voz para luego taparse la boca con sus manos.
- ¿Que, era solo eso? Pues... ¡claro que me encantaría ir, ¿porque no? Pero con la condición de que me dejes invitar a unos amigos.
- ¡Claro! invita a los que quieras, pero a excepción de tu amigo el pervertido. - dijo lo último con tono de enojo.
- Pero... iba a involucrarlo a el también, pero como es tu fiesta... Supongo que no hay remedio. - dijo el rubio resignado por no poder ir con su mejor amigo. Y puso un cara que para Ashley le pareció tierno y a la vez triste, por lo que la hizo pensárselo mejor y terminó diciendo:
- ¡Huh, de acuerdo! ¡pero mantenlo controlado de que no diga nada grosero y menos que se le acerque a mis invitadas! ¿quedo claro?
- ¡Si! ¿Y cuando es tu fiesta? - preguntó para no olvidarse, ya que el se consideraba un poco olvidadizo en los temas de cumpleaños y demás fechas especiales.
- Es el sábado de la otra semana que viene, ¡y espero vayas porque sino!... Nunca te lo perdonaré ¿me escuchaste? - Al decir esto ella acercó mas su rostro al de él, mostrando una cara que intimidaría a cualquiera que la tendría cerca.
- Eso nunca pasara, te lo prometo por mi hermana. - le estaba poniendo nervioso por el cercamiento y la cara que ponía la otra.
- Bueno, creo que ya es la hora de volver a clases, ¿Ashley nos vamos? - dijo Manuela al mirar la hora en su celular.
- ¡Es cierto!, bueno nos vemos después Leon. ¡Y no lo olvides y invita a mucha gente! - dijo Ashley mientras comenzaba a irse con junto con Manuela.
- Jajaja de eso no te preocupes, ¡porque invitaré a los que sea posible! - lo dijo con tanta seguridad en su voz.
- ¡Nos vemos Leon! - se despidió Manuela con un gesto de adiós.
- ¡Nos vemos! - dijo Leon para que él también se vaya a su respectiva clase, sin antes arrastrar a su amigo que seguía inconsciente en el suelo con estrellitas alrededor de su cabeza.
[...]
Su sorpresa fue grande al verlo salir de ahí, tenía moretones en sus mejillas y en su ojo izquierdo, con un algodón en su nariz y una curita adhesiva sobre su tabique nasal, que lo hacía lucir un poco gracioso a la vista de Rebecca que se encontraba caminando de casualidad por ahí. Pero cuando escuchó la puerta de la enfermería abriese se llevó un susto al toparse con la persona que menos esperaba encontrarse en ese preciso momento.
Al abrir la puerta se topó cara a cara con Billy Coen.
- ¿Se te ofrece algo? - dijo el pelinegro con el seño fruncido.
"que alto..." pensó. - Etto... yo... - le costaba decir las palabras, porque tenerlo cerca la hacia poner nerviosa.
- Si no quieres nada, ¿entonces podrías hacerme el favor de quitarte de mi camino? me estorbas - y la apartó dándole un suave empujón, acción que enojaría a la castaña.
- ¡Oye! ¿cuál es tu problema, porqué me empujas? - le recriminó enojada.
- ¡Porque no te mueves! - le respondió con un tono de burla en su voz.
- Pero que malos modales tienes, ¿acaso no te enseñaron a tratar con mujeres? - pronto se arrepentiría de haber dicho esas palabras, porque el otro la empezaba a mirar con mala cara.
- Tu que sabes... - dice entre dientes - ¿acaso estas culpando a mis padres de como te trato?, si es así, vuelve a decir eso y...
- ¡Oye... Espera! Lo siento ¿esta bien? No quise meterme con tus padres, pero... es que no puedo creer que seas tan rudo con los demás. - el otro simplemente desvío la mirada lanzando un bufido al aire. - Ya se, a modo de disculpa ¿Que te parece si te pago el almuerzo del mediodía, vale?
- Hump. No es necesario, yo puedo pagar mi propia comida - en realidad le daba vergüenza admitir que ese día no tenia cambio, ya que se los robaron los abusones con quienes él había peleado esa mañana.
- ¡Anda, yo invito! - le siguió insistiendo esperando a que él aceptara. Y él con un suspiro aceptó.
- Esta bien, pero comeré lo que yo quiera ¿quedó claro? - sentenció de brazos cruzados.
- De acuerdo. - dijo Rebecca con una sonrisa, demostrando su felicidad en ese instante. Sonrisa que provocó una rara sensación en Billy.
*Ya en la cafetería.
Unos chicos les señalaban y hablaban por lo bajo y como estaban muy lejos no se les podía oír, sumando a las voces de todos los estudiantes que almorzaban allí, era imposible. Billy a notar lo que hacían simplemente el bufo por lo bajo.
- ¿Porque nos estarán señalando? - dijo Rebecca al notar a unos chicos que lucían heridos con tan solo verlos cubiertos por vendas y moretones en sus rostros.
- Porque... tuve una riña con ellos esta mañana - respondió.
- Ya veo, entonces por eso tus heridas - Rebecca al decir esto, se levanta atrayendo de inmediato la mirada de Billy.
- ¿Que haces? - pregunta mirándola incrédulo.
- ¡Que más crees que hago! Iré a reclamarles que no te vuelvan a molestar, tú quédate aquí. - pero él la sujeta de la muñeca y luego la obliga a sentarse aún sosteniendo su mano. Esto provocó un leve sonrojo en la castaña al ver que todavía no la soltaba.
- ¡Ni se te ocurra, si lo haces seria el hazme reír de toda la clase si ven que una pequeña niña como tú me defiende de unos debiluchos como esos! Además, yo no fui el que acabo perdiendo en esa pelea, ¿acaso no ves sus brazos y nariz? - dijo lo último con sorna. Ella los vio mas detenidamente y era verdad, ellos lucían mas lastimados que Billy.
- ¿Y si pudiste con todos ellos, porque tu también estas herido?
- ¿Acaso no es notorio? Ellos son cinco contra uno. Además uno de ellos me arrojó tierra a los ojos y aprovecharon ese momento para golpearme. - dijo lo último con coraje.
- ¡Que tramposos! - dijo sintiendo lo mismo que él. - pero... ¿Y los profesores que dijeron al respecto?
- Nada, simplemente le dieron la razón a ellos ya que pusieron cara de cordero degollado y lloraban frente a ellos haciéndome ver como el malo de una película. - dijo esto con ironía.
- Eso no es justo... Como me gustaría darles su merecido a esos cobardes - dijo apretando los puños.
- La sociedad no es justa, la vida tampoco, ya estoy acostumbrado a vivir asi desde siempre - Rebecca pudo notar como Billy ponía una mirada perdida, como si estuviera pensando en algo. Entonces recordó lo que Steve le había contado sobre él y no pudo evitar sentir lastima.
"Billy..."
[...]
A la salida de la academia.
La vio salir de prisa, y eso lo confundía un poco, no esperaba que tuviera tanto apuro. Carlos tenía pensado acompañar a jill hasta su casa como todos los días, pero ese día iba a ser diferente.
- Hola linda, ¿No te importa si te acompaño hasta tu casa? - le preguntó mientras le enseñaba una radiante sonrisa, que servía con todas las chicas a las que les pedía favores y hasta ahora le funcionaba.
- Lo siento... pero hoy me iré con Claire. - dijo esta bajando la mirada, aunque la verdad si prefería irse con su amiga porque se sentía mas cómoda. Y Claire apareció detrás suya.
- ¡Hola Carlos! - saludó Claire animadamente.
- Ah... Hola. - le devolvió el saludo. - Oh... Bueno, supongo que no hay de otra no? Pues... Hasta mañana linda - y diciendo esto se acercó a ella y tomó de su mejilla para depositar un beso en ella. Y jill no pudo evitar sonrojarse.
- Gracias a ti por entender. - dijo aliviada porque no fue en la boca, porque en otras ocasiones él ya intentaba hacerlo.
- Bueno... Hasta mañana! - se despidió Carlos.
- ¡Hasta mañana! - dijeron ambas al unísono.
[...]
" Ese que se acababa de ir era Carlos, ¿Pero porque hoy no fue con Jill? Humm, seguro porque mi hermana estaba con ella, bien hecho Claire" pensaba Chris escondido detrás de un árbol viendo como Jill y su hermana conversaban con ese patán (como así le llamaba Chris). Pero de pronto, vio como Carlos se marchaba, eso si que lo sorprendió, ya que creía que aunque Claire estaba con ellos él no se iría. Entonces cuando vio que el otro se fue, lo pensó un momento y lo decidió, ese era el momento perfecto para acercarse a ella.
- ¡Oigan, Esperen! - gritó mientras corría hacia ellas.
- ¡¿Chris?! - exclamaron Claire y jill al unísono, sorprendidas de su repentina aparición.
- ¡Perdón por no hablarte estos dias jill! - soltó de golpe, mientras recuperaba el aliento.
- Ah... No te preocupes por eso... Eso... Ya no importa - dijo con mirada fría. Chris se sorprendió de su expresión.
- ¡No, si que importa, me comporte como un idiota al no acercarme con toda confianza y al huir de ti jill pero ya no! Por eso... - le toma de la mano - perdóname... Jill.
- Oye... Chris no hace falta que hagas esto... yo me he enfadado contigo, lo que sucede es que a mi me daba vergüenza acercarme a ti porque no te veía desde hace años. - decía toda roja por el contacto.
- ¿Entonces no estas enfadada conmigo? - preguntó incrédulo.
- Claro que no tontito, asi que levántate y camina con nosotras - le dijo de manera cariñosa la palabra "tontito" mientras le obligaba a ponerse de pie.
- Ahh, recuerdo cuando eran tan solo unos niños enamorados, que lindos que eran los dos. - dijo Claire con las manos en las mejillas. Chris y jill ante lo escuchado se sonrojaron por completo, pero después se miraron y rieron juntos porque al final ese comentario les causo gracia.
Ese día significó el reencuentro de dos personas que eran inseparables en el pasado y que de ahora en adelante ya nada ni nadie los volverían a separar porque su relación volvería a ser la misma que era antes.
O eso creían...
[...]
Era sábado, y Chris y Claire decidieron darle una visita a Leon y a Jill.
*Din don* - tocaron el timbre e inmediatamente los atendió la madre de sus amigos.
- Si? - entendió la Sra. Valentine al no reconocer muy bien a los que tenía en frente.
- Hola señora, ¿se encuentran Leon y jill?, yo soy Claire Redfield y este es mi hermano Chris, ¿Nos recuerda? - preguntó la pelirroja.
- ¡Oh dios mío! Pero miren que grandes y lindos que se volvieron. - simplemente estaba maravillada con el notable cambio que había en los hijos de sus amigos. - ¡Claire no puedo creerlo... pasaste de ser una dulce e inocente niña a ya toda una mujer, te ves hermosa! - se fijo de pies a cabeza admirando la belleza de la pelirroja, que esta simplemente se puso nerviosa ante la mirada de su antigua tutora - ¡y tú Chris!, tampoco te quedas atrás, tan solo mírate lo alto y guapo que estas, porque si no me equivoco antes eras solo un niño muy delgado - se acercó a su rostro y le susurro - dime, ¿todavía te gusta mi hija? Porque cuando eran niños una vez nos dijiste que te ibas a casar con ella. - este se sonrojo hasta las orejas y se sobresalto nervioso diciendo:
- ¡¿Que?! ¿Yo dije eso? - la otra solo asintió, con los ojos cerrados muy segura de sus palabras - Bueno... Pero eso fue cuando éramos solo unos niños y ahora como ya hemos madurado, solo quedamos como amigos.
- Uyyy que lastima porque a mi me hubiese gustado tenerte como mi yerno - Claire no pudo evitar aguantar la risa por la cara que ponía su hermano.
- Hump, de eso no se preocupe señora, porque todavía le puedo asegurar de que mi hermano sigue estando enamorado de su hija. - sentenció Claire de brazos cruzados.
Chris se sorprende ante lo dicho por su hermana y la Sra. Valentine se agarra de las mejillas y dice :
- ¿De verdad? ¡Que alegría, entonces si serás mi yerno!
Las voces llamaron la atención de Leon y Jill, y en ese instante decidieron ir a ver con quienes hablaba su madre, porque las voces se les hacían muy conocidas.
- ¿Qué sucede madre, quién es? - preguntó Leon acercándose a su madre mientras bajaba por las escaleras.
- ¡Oh hijo, mira quienes vinieron a visitarnos! - le dijo su madre haciendo seña para que se acerque.
- ¡Claire, Chris! - dijeron ambos hermanos al unísono, ya que su visita era inesperada. Primero fue Jill a saludarlos, para después seguirle Leon
- Y díganme, ¿A que vinieron aquí? - les preguntó la mayor de los Kennedy.
- Nada, solo pasábamos a visitarlos porque hacia mucho que no nos veíamos no? - le respondió Claire.
- Es verdad, ha pasado mucho tiempo - dijo jill con voz nostálgica. Leon al ver que estaban ya un largo rato supuso que se cansarían en cualquier momento, asi que decidió cambiar de tema.
- Bueno, que tal si vamos a mi habitación, ya que es mas grande que la de jill - dijo con tono de burla para provocar un poco a su hermana.
- Ha? Por favor, ¡lo que sucede es que mi habitación esta fastidiada de espacio debido a los muebles y cosas que tengo porque a ti no te compran nada! - sentenció su hermana, con ambas manos en sus caderas, gesto que hacía su madre cuando se enojaba.
- ¿Qué dijiste?, al menos yo no soy tan caprichoso como tú al quererlo todo, porque cuando si no hacemos nada de lo que tú quieres te pones a llorar en un rincón como una niña berrinchuda. - contraatacó Leon. A lo que Jill lo fulminó con la mirada y Leon también hizo lo mismo, Chris podía jurar ver rayos chocando por los ojos de ambos hermanos. Asi que decidió calmarlos.
- Bueno... Porque mejor vamos a la habitación de Leon, vale? - decía Chris al ver a sus amigos a punto de lanzarse el uno contra el otro.
Ambos asintieron de mala gana y les guiaron hacia la recámara de Leon. Donde se la pasaron hablando de los viejos tiempos y poco después se pusieron serios cuando Leon comentó lo que planeaba hacer Wesker a Chris y al resto de sus amigos que se inclinan Jill y Claire.
- Ya veo, asi que eso planea hacer - dijo Claire con una mano en su mentón comprendiendo la situación.
- Oye Leon pero... El otro dia te vi con esa tal Ada, acaso ella no está del lado de ellos? - preguntó un Chris serio a su amigo, a lo que Leon se sorprende por la repentina pregunta y todos centraron su atención en el rubio para ver lo que tenia que decir al respecto.
- Ah... Si... Pero Ada no tiene esas intensiones con ninguno de ustedes, asi que no tienen porque preocuparse de ella. - dijo con una sonrisa despreocupada.
- Lo siento Leon, pero yo no puedo confiar en Wong, y te recomiendo que te alejes de ella porque todo el lío en el que te involucraste ha sido por ella, verdad? - le encaró Chris.
- Ah... Bueno... - dijo leon si saber que decir, colocando una mano en su nuca, poniéndose nervioso por las miradas serias que le lanzaban.
- Asi es Leon, y la razón es porque hace dos años, wesker hizo algo que mi hermano no puede perdonar y por desgracia esa tal Ada se vio involucrada.- dijo Claire mirándolo mas de cerca, Leon no lo podía creer y bajo la mirada, y Jill sintió compasión por su hermano y un poco por Ada.
- Pero... Hace poco yo conocí a Ada y no parecía mala persona, al contrario... ella siempre se mostró sincera con nosotros e incluso me llegó a caer bien, y parecía estar enamorada de mi hermano - decía Jill, que estaba confundida por las cosas que decían de Ada.
- Hump, típico de Wong, siempre actuó así con los demás: primero roba tu confianza y después cuando menos te lo esperas te traiciona por la espalda. - decía Chris, cerrando los puños.
Leon no lo aguantó más y se levantó de golpe sorprendiendo a los presentes, que desviaron su atención hacia él - ¡ya no puedo escuchar más... lo mal que hablan de Ada! Antes de juzgarla deberían de intentar conocerla mejor, en vez de hablar falsedades sobre ella. Yo la conozco bien y se perfectamente quien es ella, y confio plenamente en que nunca me traicionaría y si algún dia ella lo hace, entonces les daré toda la razón. Pero ténganlo por seguro que ese dia jamás llegará.
- ¡Leon, cálmate! - le reprochó su hermana, al ver que cerraba sus manos para formarlos en puños, y mucho más al ver que avanzaba un paso hacia adelante, y el que se encontraba adelante, era Chris.
- Si Leon, te estás sobresaltando demasiado ¿no lo crees? Se muy bien cuanto te importa esa chica, pero lo único que queremos nosotros es que no acabes con el corazón roto y verte lastimado por culpa de alguien que no se lo merece. - Claire también trataba de hacerlo entrar en razón, porque de lo contrario, este se enfrentaría a Chris.
- pero es que ustedes... ¡Ustedes no la conocen para nada! Como lo hago yo... - se estaba enojando aún más, a lo que Chris se levanta y se pone frente a él para quedar cara a cara con el rubio.
- Leon, no me digas que... ¿Eres más que su amigo, verdad? - esto tomó a Leon por sorpresa y acto seguido, baja la mirada - ha! me lo esperaba, pero he visto a muchos chicos como tú, que han caído en su juego para después terminar como... Olvídalo. Acto seguido apoyó sus brazos en sus hombros - La cosa es que no puedo permitir que acabes así me entiendes, por favor, olvídala.
Leon iba a lanzársele encima, pero no lo hizo, sino que se calmó y se sentó diciendo lo siguiente:
- Lo siento, pero no puedo hacer eso Chris, y nunca lo haré. Porque mejor no intentan conocerla? Digo... Verán que ella ya no es como ustedes piensan como es, asi que por favor... Claire - la miró y ella también. - quiero que por lo menos tú le des una oportunidad - lo dijo casi en suplica.
- De acuerdo Leon, lo haré solo porque eres mi mejor amigo, pero si veo que algún dia te lastiman por su culpa, tenlo por seguro que lo pagara muy caro. - sentenció con una sonrisa que decía claramente que no bromeaba, porque para ella Leon era mas que su amigo, era como su hermano.
- ¡Gracias amiga! - el rubio avanzó muy rápido para estar cerca de su amiga, y acto seguido la abrazó. Claire ante esto se le escapa un rubor en su mejilla, porque es la segunda vez que lo abrazaba en mucho tiempo, ya que primera fue cuando se tuvo que despedir de él.
-Pues lamento decirte que yo no opino lo mismo Leon, ella y yo jamás nos llevaremos bien, pero aún así... seria mejor vigilarla mas de cerca, ¡pero no creas que me convierta en su amigo porque aún no me fio de ella! - dijo Chris demasiado seguro de sus palabras. Simplemente no la perdonaría ni siquiera por un capricho de su mejor amigo.
- Veo que no podré hacerte cambiar de opinión tan fácilmente ¿verdad?. Entonces tú también tendrás que prometerme que no la acosarás haciéndole preguntas sobre Wesker, ok? - Chris se limitó a suspirar y asentir, resignado y obligado a cumplir esas palabras.
Por otro lado, Jill estaba contenta al ver a su hermano contento, y tambien de ver una nueva faceta en Chris, que por cierto nunca vio en él. Definitivamente esa tarde se había convertido tensa con solo mencionar a la Wong.
[...]
- Bueno amigos... les presento a Ada, Ada ellos son mis amigos: Chris, Claire, Luis, Ashley, Manuela, Rebecca, Sheva, Barry y Angela. Supongo que a la única que conoces es a mi hermana. - estaba nervioso, la verdad no sabia como se iban a llevar con ella, pero para su sorpresa, Ada hizo todo lo contrario que él pensaba que hiciera.
- Es un gusto para mi conocerlos a todos. - dijo haciendo una reverencia inclinándose hacia abajo, muy propio de su país de origen, sorprendiendo a los presentes al ver lo educada que era.
- ¡Vaya Leon, si que tienes una novia muy bonita! - bromeó Barry, para risa de los demás presentes, a lo que Leon se sonrojo por lo dicho, y a Ada simplemente le provocó gracia y por otra parte halagada.
- ¡Si es verdad, Leon si que es un suertudo!. Por cierto Ada... Veo que Tienes bonitas piernas... ¿A que hora abren? - el comentario dicho por Sera indignó a las féminas presentes, que se revelaron contra él es ese instante. Ashley, Claire, Jill, Manuela, Rebecca, Sheva, y Angela depositaron un tremendo coscorrón, que de seguro noquearía a cualquiera que recibiera semejante fuerza femenina en su cabeza. Entonces, luego del merecido golpe, cada una refutó "pervertido, es la novia de tu amigo".
Por otro lado, los varones presentes vieron semejante espectáculo temblando y con una gota de sudor fría recorriéndoles la frente, ya que la actitud de las chicas unidas les provocaba mucho terror. Pero en el fondo sabían que la víctima se lo tenia bien merecido por faltarle el respeto a una chica como Ada. El susodicho terminó con un gran chichón en la cabeza que lanzaba humo y semiinconsciente apunto de desmayarse.
- Siento mucho las ocurrencias que este sucio pervertido te dijo Ada - se disculpó jill.
- Oh, no era necesario hacer eso al pobre, además entre Leon y yo no hay nada mas que una "muy buena" amistad - y recalcó la palabra "muy buena" al mirar a Leon. Pero a este no le cayó muy bien que les dijera que eran solo amigos, porque el ya se hizo una ilusión desde que se dieron el primer beso.
"Hyuh, menos mal... y yo que creía que ya lo había perdido" - decía Ashley en su mente, pero suspirando de alivio por fuera.
- Pero que raro, yo siempre los veo tan unidos que cualquiera les podría confundir con que son novios.
- Bueno... Pero Ada dijo que entre ella y Leon no hay nada - la reprochó Angela, que por cierto también se sentía aliviada al saber que Leon no estaba de novio.
Dejaron el tema atrás para hablar de si mismos, para así Ada les pudiese conocer más. Pero sin embargo, Chris se mantenía distante del grupo, de brazos cruzados y sin quitarle los ojos de encima a Ada "se que algo trama, solo cuestión de tiempo para que ella actúe, y en ese momento yo..." pensó.
Por otro lado, Ada se divertía con ellos, porque la verdad ya entendía porque Leon le insistía en conocerlos, y por un momento se sintió parte de ese grupo, por primera vez sentía que tenía amigos verdaderos a parte de Leon, claro. Pero todo ese buen momento terminó cuando Lo vio entrar a él. Maldijo por dentro al verlo acercarse, y sabia que si la veía ahí con los amigos de Chris... tendría muchos problemas con él después. Por lo que, aunque no quería irse porque de verdad la estaba pasando bien, tenía que hacerlo o de lo contrario él la iba a ver sentada con ellos.
La pelinegra no pudo evitar llamar la atención de sus nuevos amigos,en especial la de jill y Chris, que eran mas atentos que el mismo Leon, pero la primera mencionada decidió preguntar:
- ¿Que pasa Ada?, parece como si hubieses visto un fantasma ¿Te sientes bien? - Ada la mira sorprendida, y decide justificarse rápido para no llamar la atención y escapar de allí.
- No es nada, enseguida vengo. Olvide algo en el salón. - y con una sonrisa falsa, se marchó. Ante las miradas confusa de los presentes.
- ¡Iré tras ella! - Leon se levanta de golpe y decide ir por el camino por donde se fue Ada.
La buscó con la mirada buscándola por todos lados hasta dar con el baño de mujeres. Él sabia que entrar allí estaba mas que prohibido y mal visto, ya que él era varón. Pero como no ve a nadie caminar por allí, decide entrar rápidamente para buscarla, pero al llamarla varias veces y ver que nadie respondía, se rindió y concluyó que no estaba en el baño. Salió rápidamente y la siguió buscando por todo el instituto, hasta que la logra ver subir las escaleras, que conducían a la azotea.
- ¡Ada! - gritó para llamar su atención, pero lejos de lograr eso, ella le dirigió la mirada sin interés. - ¿porque viniste hasta aquí?
- Para nada, simplemente necesitaba tomar un poco de aire. - ella no le dirigía la mirada, sino que se lo daba al cielo.
- Vamos, se sincera. no me digas que no te agradaron mis amigos. - plr un momento pensó que era por culpa de Luis, pero cuan equivocado estaba.
- No es eso... Ellos son muy encantadores y divertidos, es que... - no quería decirle, y aunque lo quisiera, le costaba.
- Hum, se perfectamente porque te fuiste de la cafetería. - y acto seguido, la obligo a mirarle - ¿es porque viste a Wesker verdad? - la pelinegra abrió un poco los ojos, y Leon sonrió, porque ya la había descubierto.
- No es eso... - trató de negarlo.
- ¡No mientas! Que yo también lo vi, y vi la incomodidad en tu rostro cuando le viste. - Ada no sabía que decir, definitivamente la había descubierto.
- Hah, me descubriste... Contento? - contesto resignada, desviando la mirada hacia abajo.
- Ada, ¿que te sucede estos días? Te veo mas fría y... Rara. - pensaba por un momento que se iba a enfadar con él, al decirle rara, pero no pasó.
- No sé a que te refieres, yo siempre soy así... excepto rara. - remarco lo último con un puchero.
- No, definitivamente algo te pasa! Dime por favor, ¿acaso no somos nov... no... ¡no somos amigos?! - se sonrojó completamente por lo que iba a decir, pero Ada mostro sorpresa en su rostro, y lejos de reaccionar mal como pensaba Leon, ella simplemente sonrió.
- Haces demasiadas preguntas guapo. - entonces ella tomó de su mejilla, lo atrajo mas hacía ella para estar mas cerca, y acto seguido, lo besó. Se aferró de su cuello y él de su cintura para después atraerla más hacia él, convirtiendo el beso en uno apasionado.
...
