Tu señor ha sido claro, no te atreverás a robar. Serás agradecido con lo que te ha dado y lo tomarás con una acción divina. No deberás aspirar a tener, cosas que no te pertenecen. Estás destinado a ser lo que eres y no podrás cambiarlo por más que lo desees.

Aún así, nuestro señor, Voldemort, se apiada de ti. Te permite desear tener eso que no necesitas, eso que hace feliz a la otra persona. ¡Quítaselo! ¡Es tuyo! No debes temer a las represalias, él desea eso que tú también anhelas.

Destruye vidas, roba los sueños de tus seres más preciados. Ostenta a tener joyas, róbales esa vida y aprópiate de ella. Quítales a sus hijos, róbales la ilusión de vivir y de forjarse un futuro. No escatimes en tácticas, puesto que eso es lo que tu señor; te ha enseñado.

Para Severus es igual. Destrozando hogares, corrompiendo familias. Robando y aspirando a tener, sólo por el deseo de su fe y su credo. Robar lo hará más fuerte, destruír esas ilusiones lo harán más devoto y más agradecido con lo que se le dio. Se arrepiente, pero de ingratos, está lleno el infierno.

Palabra de su señor.