Hola pequeñas!
Les quiero pedir disculpas por la demora aunque sé que no tengo perdón
Ahora viene el nuevo capi que espero este interesante.
ADVERTENCIA: este capi tiene escenas del tipo LEMON… y tal vez sea un poco cruda…
(Estoy incursionando en este tipo de cosas… quiero mejorar jeje en la narración obvio jiji)
Aclarado este asunto espero y les guste.
Un beso enorme a todas las que siguen mis historias
NINA S/E
Cap.7: "los vestidores"
Desde que habíamos hablado con las chicas en los vestidores, habían pasado 2 días. Dos días en los cuales no había visto a Inuyasha.
Sé que dije a mis amigas que no me gustaba, ellas saben que les mentí, pero no podía reconocerlo, aun había chicas en los vestidores que estaban locas por Inuyasha y si yo decía que me gustaba me odiarían más de lo que ya lo hacían y me harían la vida imposible. Tampoco me podía ayudar Kikiou… porque aunque sé que ella me defendería, eso no sería suficiente, puesto que ella estaba en último año y después quedaría a merced de todas esas mujeres.
Yo siempre he sido muy tranquila, me gusta evitar problemas para no incomodar a nadie. Jamás me enojo, por el contrario, la explosiva siempre fue Kikiou y soy implosiva.
Me sentía mal. Extrañaba ver a Inuyasha, mi hermana me dijo que él estaba enfermo, a lo que yo me preocupe, pero ella me dijo que era una enfermedad mental y se puso a reír.
Él era muy especial para mí… mi primer amor. Lo amaba tanto que nunca dejaba de pensar en él. Cada vez que estaba con otras chicas me rompía el corazón, pero no podía dejar de amarlo. También había soñado que mi primera vez era con él. La sensación de estar entre sus brazos y que me hiciera suya era tan maravillosa, pero luego despertaba a la realidad, a la dura realidad a la que yo era le hermanita de su mejor amiga y yo no era su tipo. Me avergonzaban tanto mis pensamientos que a veces no era capaz de verlo a los ojos.
Yo era celosa. Si muy celosa… no me gustaba cuando él estaba sonriéndole a otras chicas o cuando las abrazaba, cuando lo vi besándose con una rubia artificial mi corazón quedo hecho de cristal y se destruyo en mil pedazos, pero jamás lo demostré. Yo era más de esas… como se puede decir… las que sufrían en silencio, prefería verle el lado bueno a todo para no amargarme.
Siempre envidie la fuerza de Kikiou, era muy difícil lastimarla y no demostraba debilidad ante nadie. Es hermosa y encantadora. Jamás ha llorado por el amor de un hombre, pero en cambio yo… ya perdí la cuenta de las veces que he llorado por Inuyasha.
Hoy nos tocaba gimnasia rítmica. Como era parte del equipo de porristas no era difícil para mí hacer piruetas ni abrirme de piernas ya sea en vertical u horizontal. Mis amigas estaban hablando de no sé qué. La verdad es que no les prestaba atención. De repente vi que Akito se acercaba a mí con una amplia sonrisa a la cual yo respondí con otra. Él en un principio me había gustado, pero todo murió cuando había conocido a Inuyasha.
-que tal Kagome chan!- me saludo con entusiasmo.
- muy bien Akito kun!- le respondí con entusiasmo. Akito iba en el mismo grado que yo, solo que en otro salón. Lo había conocido en la biblioteca, le gustaba leer novelas de misterio y me había ayudado muchas veces en tareas de matemáticas. Le debía mucho a Akito por ser tan gentil conmigo- que tal tu? Te ves bien- Akito no era muy seguro de su persona. No se veía a sí mismo atractivo, y por kami que lo era, pero él pensaba que no solo porque usaba lentes, que ni siquiera se notaban pues no tenían marco como los míos. No lo había dicho? Yo uso lentes de descanso, para leer o ver televisión. Los uso porque mis ojos salieron delicados por el color.
- oh! Gracias Kagome… pero eres tú la única que lo piensa- me dijo sonriendo sinceramente.
- es porque para mí siempre has sido el más lindo- le dije dándole un abrazo.
- solo lo dices porque estas perdidamente enamorada de mi- yo me reí y bese su mejilla. Con Akito siempre jugábamos asi. Pero yo sabía muy bien que él estaba enamorado de una amiga. Yuka para ser exactos, pero Yuka tenía novio y era muy feliz. Akito lo sabía y lo respetaba y eso me hacia admirarlo.
- shhh no se lo digas a nadie… quiero que nuestro romance sea secreto- le dije riendo. Comenzó a darnos vueltas y yo me reía a carcajadas ya que él siempre decía que comiera mas porque era una pluma y parecía que si lo era porque me daba vueltas con una mano.
- quiero que todos lo sepan!- me dijo en medio de la vuelta yo solo reía mas.
- si terminaron los novios… puedo empezar mi clase?- me pregunto con una sonrisa divertida la maestra de gimnasia.
- gomen – dijimos Akito y yo al unísono.
- Higurashi y Hinamori san son novios!- exclamaron mis compañeras como si fuera el chisme del año.
- si quieres lo aclaro- me dijo Akito apenado.
- deja que piensen lo que quieran…- le dije y bese su mejilla- nos vemos- me despedí.
- nos vemos- y se fue a su clase.
Después de la clase de gimnasia había quedado agotada mental y físicamente. Todas mis compañeras me preguntaban si salía con Akito. Yo no negué ni afirme nada total, uno es libre de pensar lo que quiera.
Cuando estaba en la cafetería comiéndome un chocolate con almendras- mi favorito- vi que se acercaban Kikiou y su amiga Kosho con expresión seria mi hermana y una mas alegre Kosho.
-"ya supieron"- me dije al ver a mi hermana molesta- "celos de hermana supongo"- me dije con una sonrisa por el pensamiento.
- contigo quería hablar Kagome Sakura Higurashi Niwa!- me dijo haciendo drama mi hermana mayor. Todos los chicos estaban escribiendo mi nombre completo.
-" pensaran que me encontraran en una página social?"- me pregunte. Y luego me reí por lo estúpido del comentario. Yo lo tenía, pero no estaba por mi nombre, si no por mi seudónimo… asi solo mis amigos verdaderos me tenían. Y mi hermana también me tenía por eso… Nina asi estaba, por eso nadie me encontraría. Sonreí ante eso.
- por qué estas sonriendo asi?- me pregunto molesta mi hermana.
- por nada- respondí ya más seria.
- porque no me dijiste que te gustaba Akito y que era tu novio? Acaso no me tenias confianza?- me pregunto molesta y dolida.
- Kikiou onee chan- le dije mirándola con dulzura- no te lo dije porque no había nada que decir… Akito es mi mejor amigo… él ama a otra y me tiene mucha confianza pero nada más… somos amigos…
- pero… todos dicen que…- me dijo confundida mi hermana.
- que digan lo que quieran… pueden pensar lo que les guste… solo quiero decirte que cuando tenga novio tu serás la primera en saberlo hermana…- le dije con una sonrisa. Kikiou me abrazo y me sonrió.
- hoy hay ensayo- mi alegría murió ahí- no me mires asi… se que hoy no tienes trabajo y por eso es hoy… no quiero escusas… te quedas… falta poco para el enfrentamiento con la preparatoria de Shizu y no vamos a quedar en ridículo con esas chicas plásticas- yo me reía y Kosho que era muy silenciosa comenzó a carcajearse- de que te ríes Kosho!- exigió saber mi hermana.
- las odias solo porque una de esas chicas plásticas te quito a Riuyi…- la voz de Kosho era muy armoniosa. Ella practicaba danzas tradicionales japonesas y era muy buena y dulce. Cuando cantaba dejaba a todos con una paz inexplicable.
- ni menciones a ese idiota que me debe 10 yenes- Kikiou parecía fastidiada. Yo solo le sonreí- bueno aclarado este punto nos vemos hermana- Kikiou me miro con todo el amor de una hermana que fuera dulce posible.
- nos vemos- le sonreí de la misma forma. Kikiou siempre seria la persona más linda y buena para mí. Sin contar a mi madre y a mis amigas.
- amigo quita ya esa cara de amargado- me dijo Miroku preocupado.
Cuando salimos a la hora de descanso, por toda la escuela se rumoreaba que la Higurashi menor estaba saliendo con un tal Akito Hinamori, y el único que yo recordaba era del tipo del cual hablaban las chicas en las duchas. El chico por el cual Kagome iba a la biblioteca. Y desde ese momento había estado con un humor de los mil demonios.
-no puedo!- le grite. Pero me quede de piedra. Ya íbamos de salida y pasamos por el gimnasio para despedirnos de Kikiou, pero en vez de eso… mire al idiota que estaba besando las manos de Kagome con insistencia, ella sonreía complacida y el la miraba con gran sentimiento, luego se puso de pie y la abrazo dando vueltas con ella. Solo podía escuchar la risa de ella y como él le gritaba que la quería y un millón de gracias salía de su boca- maldito infeliz- murmure tirando veneno por la boca. El idiota ese besaba las mejillas de ella y la muy ingenua se dejaba besar sin quitar esa sonrisa.
- Inuyasha no vayas a pensar mal- me dijo Miroku preocupado. Pero yo ya no escuchaba.
Vi como ella besaba su mejilla y murmuraba algo que yo no podía entender. El chico solo asentía sin quitar la sonrisa y ella sonreía de forma amorosa. El idiota beso sus manos por última vez en las manos y se fue con una gran sonrisa pasando por mi lado.
-lo voy a matar- Salí corriendo siguiendo la dirección por la cual se había ido.
- Inuyasha! Espera Inuyasha!- pero la voz de Miroku era solo un susurro del viento. Sabía que Miroku no me podría alcanzar.
Llegue hasta donde el muy infeliz tenía su bicicleta. No había nadie por los alrededores. Mejor para mí me dije triunfante. Hoy sabría que pasaba con la persona que se metía con algo que era propiedad de un Taisho.
-oye tu!- exclame enojado.
- me hablas a mi?- me pregunto con curiosidad- oh pero si es Taisho sempai- exclamo sorprendido- que deseas?
- esto- le di un puñetazo lleno de furia. Le rompí la nariz y aun asi no me sentí satisfecho. Lo tome del cuello de la camisa y lo levante en vilo- no te le acerques nunca más!- le grite con rabia dándole un golpe en la mandíbula. Repetí el golpe, pero esta vez fue en el ojo y el estomago.
- no sé de que hablas!- me dijo lleno de miedo.
-"marica"- me dije con sorna al ver lo cobarde que era- "debió pensarlo antes de meterse con algo de mi propiedad"- me dije- claro que lo sabes imbécil!... no quiero que te acerques mas a Kagome!- le grite y lo volvi a golpear en el estomago. Repetí el movimiento varias veces más. De su labio salía sangre y tenía el ojo morado.
- ella es mi amiga! Solo es mi amiga!- me dijo tratando de evitar que yo lo golpeara. Mejor que ni intentara defenderse. Todos en la escuela sabían que no tenía oportunidad conmigo.
- pero no quiero que te le acerques! Si te veo tocándola o junto a ella juro que te mato me escuchaste estúpido!- le di un golpe de gracia y lo tire al suelo- asi aprenderás que no debes meterte con algo de un Taisho- le escupí en la cara y me sentí satisfecho al ver su rostro humillado- ya estas advertido- y me aleje de ahí. Pero la ira aun no se me iba. Y si Kagome y él ya habían tenido algo? Y si ella se había entregado a él?
Yo no había ido a la escuela porque no quería cometer una estupidez con Kagome. Pero parece que no sirvió más que para que ella se fuera con otro. Con ese pensamiento me hirvió la sangre.
-"ya me las pagaras Kagome… tu eres solo mía y te lo voy a demostrar"
Había terminado la práctica con las animadoras. Estaba muerta de cansancio. No podía ni sujetar la toalla para secarme el cuerpo. Al final había decidido quedarme un poco más. Esperaría a que todas se fueran para ducharme sola y recuperar algo de fuerza. Kikiou tenía una cita y se iría con Kosho. Sango tenía que cuidar a Kohaku y Rin tenía que ir a sus clases de historia particulares ya que no era muy buena en eso. Yo no tenía nada que hacer asi que…
-ahhh- suspire- que delicia…- de repente la cortina de la ducha se abrió y me di la vuelta con las manos en la espalda, ya que me iba a desabrochar el traje de baño- Inuyasha sempai?- pregunte al ver que era él quien había abierto la cortina- estas en el vestidor de las chicas si no te diste cuenta- le dije un poco molesta. Pero me calle al ver que me miraba con furia- Inu-Inuyasha sempai?- pregunte con un poco de miedo- ah!- grite cuando se acerco a mí. Cerro la cortina tras él y me pego a la fría pared de la ducha, sujeto mi brazo con fuerza- me lastimas- le dije asustada.
- no mas que tu a mi- me dijo lleno de rabia.
- de que hablas?- forcejeé con él, pero era inútil era más fuerte que yo- suéltame- le pedí a punto de llorar estaba muerta de miedo- me lastimas suéltame!- le grite pegándole en el pecho con lo poco de fuerza que tenia. Pero fue inútil, lo único que logre fue que me apretara más fuerte.
- no pienso soltarte- me dijo con voz sombría comencé a temblar y lo mire a los ojos y lo que vi me dejo con más miedo. Inuyasha… él hombre que yo mas amaba en el mundo me veía con rabia y lujuria combinada- ya que no fue por las buenas, será por las malas… espero que tus aventuras las hayas disfrutado porque no tendrás mas…- me espeto con el ceño fruncido. Apretó más fuerte el agarre y me dejo bajo el chorro de agua.
- no sé de qué me hablas- le dije en un sollozo rogando para que mi Inuyasha volviera en sí.
- ahora te haces la santa, pero bien que le coqueteabas a ese idiota de Hinamori!- me grito molesto.
- él es solo mi amigo!- le grite rompiendo a llorar. De repente lo vi sacarse la camisa y la polera que llevaba debajo y yo lo mire aterrada cuando lo vi soltarme y desabrochar el cinturón de su pantalón y la cremallera- que haces?- pregunte temerosa pegándome a la pared.
- lo que debí hace mucho tiempo… quiero que te quede claro Kagome… tu me perteneces… y ahora voy a reclamar lo mío… te guste o no…- se acerco a mí y me acorralo en la pared. El agua nos mojaba a ambos y yo aguante la respiración.
- "no esto no me puede estar pasando… no!... yo no quiero que sea asi!"- me dije. Pero no podía hablar.
Sentía la respiración de Inuyasha en mi cuello, como lamia mi piel y como me envestía suavemente. Luego sentí sus manos bajar de mis hombros a mis pechos. Yo me tense y lo empuje y gane una mordida en mi hombro. Me agarro el brazo que no estaba lastimado y lo apretó con fuerza. Di un gemido de dolor y seguí llorando en silencio. Con su mano libre fue hasta mi espalda y desanudo mi traje de baño dejándome expuesta a la mirada lujuriosa de él. Volvía a forcejear y apretó más mi brazo.
-no me toques!- le grite. Me empujo con fuerza a la pared y lance un quejido.
- no me digas lo que tengo que hacer perra!- eso me dolió. Y de verdad me hizo sentir como una.
Con una manos dejo ambos de mis brazos sobre mi cabeza y apretó con fuerza mis muñecas. Me volvi a quejar y me empujo de nueva cuenta contra la pared de la ducha. Yo no podía decir nada. Nadie me escuchaba y tampoco me salía la voz, solo lágrimas.
Acerco su rostro a mis pechos y se metió un pezón a la boca dando un gemido de satisfacción, mientras que su otra mano tocaba y tiraba suavemente de mi pezón endureciéndolo.
En otra oportunidad me hubiera parecido excitante, pero esto lo hacía sin mi consentimiento dios! Me estaba violando y yo no podía hacer nada!
Cambio su boca hacia el otro lado y la mano que sujetaba mis muñecas fue remplazada por la que había estado jugando con mis pechos, mientras repetía la acción anterior.
Luego de un rato puede escuchar sus jadeos y vi después como fruncía el ceño como si le doliera algo y mordió su labio inferior. Con su mano fue hacia mis caderas y soltó las cintas que mantenían sujeto mi traje de baño dejándome completamente desnuda.
Lo mire aterrada. "se supone que esto debería ser de otra forma! Yo quería hacer el amor! No ser violada! No importa si el que me está violando sea el hombre que amo! Yo quería que fuera especial! Que fuera con amor! No asi…"
-por favor…- le pedí en un murmullo llorando con más fuerza.
- había esperado tanto tiempo para esto- no había escuchado mi suplica solo miraba mi entrepierna.
Trate de soltarme pero no podía, no tenía fuerza ni aunque la tuviera él era más fuerte que yo de todas formas. Acerco su mano a mi entrepierna y comenzó a acariciar la pequeña protuberancia que había ahí haciendo que yo diera un respingo. No podía dejar de llorar y rogar a kami que no me doliera mucho, pues ya sabía que Inuyasha no se iba a detener… quizás si yo no le causaba problemas fuera gentil.
Soltó mis muñecas y yo me sentí desfallecer, pero antes de dar con el suelo el sujeto con ambas manos mi cadera y me levanto haciendo que lo rodeara con mis piernas. Quede entre la pared y su cuerpo. Me sujete de sus hombros y no lo mire a los ojos.
-mírame- me pidió con la voz ronca. Pero no le hice caso- mírame!- me exigió envistiéndome. Lo mire a los ojos y vi el deseo y la lujuria en ellos- ahora vas a ser mía…
Yo no dije nada… que sacaba?... solo me deje hacer.
Se quito sus bóxers con una mano y luego lo alejo de nosotros. Me tenia sujeta con un solo brazo y con su mano libre se acariciaba el miembro que se veía duro y grande. "que no me lastime" solo eso podía pensar. Cerré los ojos cuando lo vi que se acercaba a mi entrada. "que no me duela mucho… que no me duela mucho" rogaba soltando lagrimas.
Cuando lo sentí entrar aguante la respiración. Solo podía escuchar el sonido del agua caer de la ducha y la respiración entrecortada de Inuyasha.
Sentí una gran incomodidad a medida que se adentraba en mí. Y cuando llego al himen, supe que estaba perdida. Salió un poco para tomar impulso y luego me envistió con una fuerte estocada llevándose de una sola vez mi virginidad. Mordí mis labios con fuerza para tratar de aguantar el grito que estoy segura iba a decir. Se quedo un rato quieto, respirando de forma agitada. Yo trate de acostumbrarme a la intrusión pensando que esto no estaba pasando y que lo hacíamos por amor. Por un momento eso me alivio, mi pobre alma encontró consuelo, pero luego, cuando comenzó el vaivén lento recordé que esto no lo hacía por amor… si no por el deseo, la rabia y los celos de Inuyasha y eso me produjo más dolor que el físico que me había hecho sentir. Me sentía dolida por dentro.
-yo no quería esto…- murmure con la voz quebrada. Inuyasha detuvo su lento movimiento para mirarme lleno de odio.
- lamento no haber sido tu amado Hinamori perra- salió de mi interior y me dejo en el suelo, yo seguía llorando y viendo su rostro lleno de odio. Me dio la vuelta bruscamente dejando mi cara contra la pared- trate… juro que trate de no ser tan duro… pero tú te lo buscaste… perra…
Me tomo de las caderas y entro en mí con fuerza sacándome un grito. Con una mano empujaba mis caderas hacia atrás y chocaba contra las caderas de él, y con la otra apretaba mis senos. Me sentía tan sucia… tan usada… el envestía cada vez con más fuerza y cualquier sonido que quisiera salir de mi boca lo reprimía mordiendo el dorso de mis manos o mis propios labios. Pero mi propio cuerpo me traicionaba porque aun a pesar de todo, podía sentir el placer de las feroces envestidas y podía sentir como mi interior apretaba el duro miembro de Inuyasha, mandándome corrientes de placer.
Sin que lo pudiera prevenir, solté un gemido, que lo único que hizo fue que Inuyasha acelerara mas el ritmo y la fuerza de las envestidas.
-dilo…- me pidió jadeando y con la voz ronca- di… mi nombre- me pidió en un gemido ronco.
- no…- murmure. El gruño y envistió con más fuerza- no…- exclame con un poco mas de voz.
- que digas mi nombre perra…- comenzó a ir más rápido y fuerte si eso era posible- que lo digas perra!- agarro mi cabello y lo jalo hacia atrás, dejando mi mejilla junto a la suya- dilo…- me pidió más suavemente. Esa voz… esa voz era la del Inuyasha que yo amaba- dímelo…Kagome… dímelo…- su voz era dulce… a pesar de salir en un jadeo, conservaba su dulzura.
- Inu… inu… ya… sha- dije en un jadeo.
- grítalo… quiero escucharte decir mi nombre… mientras estoy dentro de ti- me pidió. Sus manos dejaron mis caderas y mis cabellos para sujetar con suavidad mis pechos sin dejar de envestir con la misma fuerza. Yo lo sabía. Inuyasha estaba a punto de acabar y yo igual. Lo sentía pues mis paredes se estaban contrayendo alrededor de Inuyasha.
- Inuyasha!- grite cuando ya no pudimos mas. Sentí como su esencia me llenaba por dentro. Escuche como también gritaba mi nombre perdido en su orgasmo. Pero… a pesar de sentir una satisfacción física… seguía llorando… más que mal… yo no lo había deseado asi… yo quería que fuera especial, con palabras de amor como adorno y caricias más suaves y llenas de pasión siendo coronadas por dulces palabras que eran solo para mi… que me llevaran al cielo para volver al paraíso. Pero no… fue en una ducha, con palabras sucias… con violencia y sin un beso de consuelo. Apoye mi cabeza en la pared y mire el suelo. Podía ver sangre escurrir, ya que Inuyasha estaba saliendo de mi interior lo que me provoco un pequeño hormigueo, y vi un poco de sustancia blanca perderse en el agua. Mordí mis labios y me deslice hacia abajo llorando, sintiéndome peor que una zorra, porque asi me había hecho sentir como una cualquiera.
Mire de reojo y él se había puesto sus bóxers, pero se acercaba hacia mí. "es que no ha tenido suficiente?" me pregunte soltando mas lágrimas. Cuanto podía llorar una persona?
Inuyasha me rodeo con sus brazos, pero no me dijo nada, no había nada que decir, si me decía lo siento de seguro rompería a llorar o lo golpearía o me sentiría peor, porque aunque suene absurdo, si se arrepentía eso quería decir que yo no le había gustado. Ustedes dirán "y qué si no le gusto?" pero… a pesar de todo… yo siempre quise gustarle… y si solo asi pude tenerlo solo para mi… eso consolaba a mi maltrecho espíritu.
Me abrazo con fuerza, pero yo no le correspondí, seguía bajo el chorro de agua tapando mis pechos como si asi ya nadie pudiera verlos y ya nadie pudiera lastimarme. Tomo mi rostro entre sus manos y me beso. Me beso de forma dulce, tierna… pidiendo con su lengua permiso de entrar, y como yo ya no tenía voluntad ni fuerza… lo deje, ya más daño no me podía hacer no?
Luego me ínsito con sus labios a que le respondiera y lo hice. "Por lo menos aunque sea una última y primera vez… sus labios van a ser para mi… aunque sea por culpa o lastima… me besan a mi… y… voy a pensar… quiero creer que lo hace por… por amor" no lo abrace, solo lo bese, como una muda despedida. Después de un rato quite mi rostro bruscamente y me arme de valor para hablar.
-déjame…- le pedí con las lagrimas corriendo, pero eran cubiertas y escondidas por las gotas de la ducha que caían por mi rostro.
- Kagome…- me dijo con voz quebrada- yo no quería… que pasara asi…
-"pero paso!"- grito mi mente dolida en lo más profundo- déjame sola…- volvi a pedir en un murmullo más fuerte que el anterior.
- por favor Kagome…- volvió a decirme con la voz quebrada.
- QUIERO QUE ME DEJES SOLA!... LARGATE! DÉJAME EN PAZ! YA HAS TENIDO SUFICIENTE DE MI! QUIERO QUE TE VAYAS!... DÉJAME!- le grite con lo ultimo que me quedaba de fuerza. Inuyasha se fue rapidamente de ahi dejandome sola.
Espere un buen tiempo y cuando supe que ya no había nadie. Me puse a llorar liberando los gritos de dolor que tenia, los sollozos y lleve mis manos a mi rostro para cubrirlo.
Cuando me pude poner de pie, restregué todo mi cuerpo con el jabón, pero no se llevaba la sensación de suciedad que tenia. Me sentía sucia, usada, una zorra cualquiera. Me restregué incluso con las uñas sacándome sangre en el camino, pero aun asi no pude sacar la suciedad. Decidí irme a vestir y bañarme en mi casa.
Siempre un baño de agua caliente me relajaba… esperaba que con las especias que habían en mi casa pudiera quitar la mugre que tenia.
Cuando llegue a mi casa con lentitud, descubrí que eran las 8:45 de la noche y el sol ya estaba tras las montañas, también descubrí que mi madre no estaba en casa, ni Kikiou, lo que me agrado, ya que no quería que me vieran tan demacrada. Imagínense con los ojos rojos e hinchados mis labios rotos por mis mordidas y mi cara de sufrimiento. Yo no las quería preocupar, yo me las arreglaría. Como ya lo dije… soy de las que sufren en silencio.
Después de estar una hora en el baño, me di por vencida, no podía quitar la sensación de suciedad de mi cuerpo y desistí de restregarme con la esponja de baño.
Por suerte mañana era sábado… porque no lo quería ver… no quería saber de él… hasta que estuviera lista para enfrentarlo…
Continuara….
