N/A: Hola, ¿Cómo están?, yo con ansias de empezar las tan deseadas vacaciones de verano...estoy cansada así que por hoy solo el capítulo...un dato MIDORI NO CONOCE A IKUTO EN ESTE FANFIC.
Disclaimer: los personajes de Shugo Chara no me pertenecen etc. etc.
Capítulo 7.
Velozmente ambos se empezaron a vestir, pues el aeropuerto no estaba muy lejos de su casa y llegarían en cualquier momento y mientras Amu le explicaba lo sucedido.
– Bueno Amu, nos vemos luego – dijo Ikuto aproximándose al balcón una ves vestido.
– ¡¿QUÉ HACES?! – le gritó sorprendida haciendo que él pare su andar.
– ¿No ves qué me voy?, yo me quedaba porque tu familia no estaba acompañándote...ahora que vinieron...no tengo nada que hacer – finalizó con palabras sinceras y con una mirada que irradiaba tristeza.
– Vos...aunque seas un pervertido de primera y que se que luego me voy a arrepentir de lo que voy a hacer...no te podes ir así nomás...voy a hablar con mis padres de tu situación y del tiempo que me acompañaste para que dejen que te quedes en casa – dijo Amu con las mejillas sonrojadas.
– ¿Mi situación? – ladeó la cabeza en señal de no entender.
– Según tengo entendido Ikuto, vos tenés 17 años ¿no? – dijo casi segura de sus palabras.
– Si –
– Sos menor de edad todavía y también...por lo que tengo entendido...vivís solo en un departamento comprado por tu padre –
– ¿Cómo sabes eso? – la miró... ¿asustado?
– Investigaciones mías...si es así, tú padre puede usarte a su antojo mientras vivas en ese departamento – bajó la cabeza.
– Amu... – se acercó a ella y la abrazó.
– Ikuto... – suspiró ella devolviendo el abrazo.
Al rato de estar abrazados, el timbre de la casa sonó sobresaltando a ambos jóvenes.
– Descuida, estoy con vos Amu – le dijo Ikuto dándole la mano y apretándola levemente.
– Gracias Ikuto-Hentai – dijo divertida, sacándole una sonrisa acompañada de una risita al chico.
Ambos bajaron el primer piso y se dirigieron a la puerta de entrada, se miraron y sonrieron entre ellos...Amu agarró el picaporte y lo giro dejando así la puerta abierta y dejando ver afuera a un hombre, una mujer y a una niña pequeña dormida en brazos de la mujer chupándose el dedo.
– ¡Amu pequeña ¿Quién es él?! – dijo dramatizando el hombre.
– Pasen y les explico y de paso ustedes a mí – dijo Amu mirándolos medio insegura, apartándose de la puerta y dejando que los dos adultos y la niña dormida pasen al interior.
La mujer subió la escalera y dejo a la niña en el cuarto correspondiente, luego bajó a la sala en donde estaban todos los demás sentados en un sofá diferente cada uno.
– Y Bien... ¿Quién empieza? – habló Amu mirando a su padre, con una gotita de sudor estilo anime, que estaba en sentado llorando a mares.
– Nosotros – dijo la madre de Amu suspirando – Bueno Amu en un principio no pensábamos dejarte sola tanto tiempo...volvimos porque Ami te extrañaba y además la diferencia de horarios de aquí y allá son mucho, ocasionando que ella se canse mucho más rápido y se desconcentre de sus ensayos –
– Ah, era eso...pensé que era por algo peor – se fregó la mano por la frente y suspiró.
– ¿Cómo qué? – le preguntó Midori mirando a Ikuto.
– Que Ami pudiese haber tenido algún accidente o que se enfermo o algo peor – suspiró aliviada Amu.
– Tranquila Amu-Chan, como ves no le pasó nada – le acarició la cabeza como a un perro Ikuto.
– ¡OYE! – se sonrojo un poco por el tacto y por el "Amu-Chan".
– Por cierto Amu hija... ¿Quién es él? – le pregunto Midori.
– É-Él e-es I-Ikuto...u-un gran amigo – dijo tragando grueso ya que ni el mismo Ikuto y ni ella se creían eso.
– ¿Enserio? – dijo su la madre de Amu.
– ¡DÍ LA VERDAD AMU...DÍ QUE ESTAS EN LA EDAD DE TENER NOVIO! – gritó llorando mucho más que antes Tsumugu.
A todos en la sala les salieron unas gotitas estilo anime por la situación y una risita nerviosa.
– Amu, vamos a la cocina y dejemos a tu padre solo un momento – empujó Midori a ambos chicos a dicha parte de la casa.
– ¿Va a estar bien? – dijo Ikuto dudoso.
– Si, él es siempre así, le cuesta ver a su hijita crecer – sonrió nerviosa Midori.
Una ves en la cocina, la madre de Amu se pone a hacer té helado mientras empieza con el interrogatorio hacia Ikuto.
– Y bien... ¿Cómo te llamas? – pregunto mientras servía el té en unos vasos y los entregaba a los jóvenes.
– Ikuto Tsukiyomi – cogió el vaso y le dio un sorbo.
– Tsukiyomi... ¿Cómo el famoso empresario? –
– Si, él...es mi padre – dijo Ikuto bajando la cabeza y sin brillo en su mirada.
– Madre...a Ikuto no le gusta hablar de su padre – dijo Amu triste sobando la espalda de Ikuto.
– Perdón Ikuto...y dime... ¿A qué se debe su presencia en nuestra vivienda? – preguntó directamente mirándolo a los ojos.
– Yo...soy un "gran" amigo de Amu – le respondió mirando a la nombrada con una mirada lujuriosa que incomodó a la chica.
– Y ¿Cuántos años tienes? –
– Tengo 17, señora –
– Eres grande para estar con Amu – dijo haciendo ruborizar a la pobre chica.
– ¡MAMÁ! – se exaltó.
– Bueno, perdón – dijo riendo al ver la reacción de su hija.
– Señora yo me retiro – dijo Ikuto parándose de su lugar
– No – lo miró tan seria que le corrió un escalofrío a ambos jóvenes – ¿Qué hacías acá cuando vinimos nosotros? – habló refiriéndose a su esposo e hija menor.
– Yo cuando vine, hace unos días, le pregunté lo que le sucedía pero con lo terca que es se hizo la difícil, cuando por fin me dijo, descubrí el porque de la ausencia de brillo en su mirada y entonces me ofrecí a quedarme con ella para hacerle compañía mientras ustedes estaban en América con Ami – dijo como nunca...serio.
– Vaya...no me esperaba esa respuesta pero igual me sirve...dime... ¿vos vivís solo o con tu familia? –
– Vivo solo en un departamento que me regalo, como muestra de afecto, mi padre –
– Con esos tipos de regalo que hace, da la impresión de que es un hombre frío y estricto –
– En efecto, él es un hombre frío y estricto... – su mirada fue ocultada por el flequillo –...Además de cruel – dijo en un susurro que solo él y Amu, que estaba sentada al lado, lo pudieron haber escuchado.
Amu al escuchar la palabra "cruel" lo mira preocupada.
– Madre, voy a llevar a Ikuto a mi cuarto – dijo seria, parándose de su lugar y yendo detrás de Ikuto que iba a su cuarto, ignorando todos los reclamos de su madre.
En el cuarto de Amu se había producido un silencio incómodo, él sentado en la cama de ella, apoyando sus codos en sus rodillas y agarrándose la cabeza entre sus manos; Amu estaba apoyada en la puerta mirándolo con pena.
– Ikuto... – suspiró ella acercándose al susodicho y arrodillándose frente a él.
Lentamente ella se acercó a Ikuto y rodeo la cintura de él en sus brazos, formando un abrazo de puro conforte para él...de inmediato él lo devolvió...de repente la puerta del cuarto se abre dejando ver a una niña de unos 5 años.
– ¡Amu-Chan! – gritó la niña tirándose encima de su hermana mayor, haciendo que la cabeza que estaba en la cintura del chico bajara un poco, hasta el lugar en el que se ubicaba el sexo de Ikuto, haciendo que ambos chicos se ruboricen bastante.
– A-A-Am-Ami ¿Qué haces acá? – dijo una ves separada de "ese" sitio, mirando a Ami aún un poco sonrojada.
– Vine a ver a mi onee-Chan – dijo mirando a Ikuto – Onee-Chan... ¿Éste señor es tu novio? –
– N-n-no – dijo más sonrojada que antes por esa posibilidad.
– Y entonces ¿Quién es? – seguía mirando a Ikuto, tanto que hasta ya lo incomodaba.
– Es un "gran" amigo – dijo un poco menos sonrojada, pero no tardo en volver al Ami decir...
– Y entonces ¿Por qué estabas abrazada así con él?... así se abrazan nomás los niños y niñas que se quieren mucho –
– Hem... – Amu se sentía morir ¡Le estaba ganado su pequeña hermanita!
– ¡Ami, vamos con tu padre al mercado! – grito su madre en la planta baja.
– ¡Ya voy! – gritó mientras salía del cuarto de su hermana.
– A eso se le llama "Salvada por la campana" o algo así – rió Amu acostándose en el piso y estirándose.
– En este caso sería "Salvada por tu madre" – no dejaba de mirarla lujuriosamente.
– Aja –
– Tengo ganas... – dijo Ikuto sin dejar de mirarla.
– Ganas ¿De qué? – lo miró extrañada.
– De seguir con el juego de hoy – dijo poniéndose encima de ella exaltándola.
– ¡I-I-Ikuto! – dijo sonrojada.
– Y yo...nunca dejo sin terminar mis juegos – habló para luego besarla con lujuria...
N/A: Listo, lo terminé temprano a decir verdad, pensé que me iba a tardar más jajajaj, como dije antes Midori no conoce a Ikuto en mi fanfic, no se quería algo diferente... nos vemos, sayonara gente que ama al AMUTO Y AL RIN X LEN.
