*DISCLAIMER: Los personajes no me pertenecen, son de la maravillosa Stephenie Meyer. La historia es mía.
"JUGANDO CON BELLA"
*CAPITULO 6: "SACAME DE AQUÍ"
ROSALIE POV
Me levante temprano después de haber pasado una muy excitante y placentera noche con mi "osito" Emmett que seguía durmiendo dulcemente en mi cama. Decidí bajar a la cocina por un vaso de agua.
Mientras me lo tomaba me quede pensando en Bella y que en el poquito tiempo que la conocía ya la quería como a una hermana y en lo que Alice me había dicho, con nada de detalles, que Bella había sufrido mucho en el pasado por un chico y que no quería volver a enamorarse ya que tenía miedo a que le volviera a pasar lo mismo.
También me parece muy extraño lo de Edward, no sé lo que se trae entre manos pero algo bueno no es. Me comenzó a parecer sospechoso cuando me pregunto su nombre con tanto interés.
Comienzo Flash back
Me levante a la hora de siempre y me vestí. Hoy era el segundo día de clases. Cuando iba a bajar las escaleras sentí a alguien llamarme.
—Hey Rosalie —me llamo mi hermano "play-boy".
— ¿Qué pasa? Eddy —como me gustaba llamarlo así, sabía que odiaba ese nombre.
—Nada, solo quería hacerte una pregunta —lo mire desconfiada.
—Canta rápido Edward que no tengo todo la mañana para ti — ¿Qué será lo que quiere saber?
—Es solo que… quería saber cómo se llama la chica de cabello castaño que estaba ayer con ustedes sentada en su mesa. Creo que es nueva ¿cierto? —qué extraño ¿por qué le interesaba el nombre de una chica que no podía ser atractiva para él?
— ¿Quién? ¿Bella Swan? —le pregunte asiéndome la tonta, sabía perfectamente a quien se refería.
—Bella —repitió en un bajo susurro para el mismo.
—Bueno se llama Isabella, pero le gusta que la llamen Bella —el quedo pensativo por un segundo, pero luego reacciono.
—Ok, gracias Rose —dijo tranquilamente y comenzando a caminar, pero yo tenía curiosidad. Lo tome por el brazo haciéndolo retroceder.
— ¿Que estas tramando Edward? —le pregunte directamente. No me gusta andarme con rodeos.
—Rosalie ¿porque siempre piensas lo peor de mí? —me dijo con cara de borreguito. Oh pero que equivocado estaba si creía que esa técnica funcionaria conmigo.
—No sé, no sé… dímelo tu —le dije sarcásticamente mientras él ponía los ojos en blanco y se adentraba en su habitación a cambiarse, supongo yo, porque solo andaba con pijama.
Fin flash back
Primero llegaba dos veces con Bella "acompañándola" hasta su camioneta y se despedía con un beso en la mejilla, Edward no era de dar besos en la mejilla.
No sé porque tenía la sensación de que Edward estaba jugando con Bella, porque mi hermanito no era de fijarse en alguien como ella. Debía admitir que Bella no era muy agraciada físicamente que digamos, pero era una gran persona con un gran corazón puro y hermoso.
Vi que la mochila de Edward se encontraba sobre la silla de la cocina. Me entro curiosidad por revisarla, a lo mejor encuentre algo, así que la abrí y allí encontré una hermosa rosa de un blanco perfecto. ¿Para quién sería esa rosa? Edward tampoco era de los chicos que regalan rosas. Tendría que esperar a ver qué pasaba porque él no me lo diría, obviamente.
Subí a mi cuarto a vestirme ya que no iba a dormir más, con toda esta situación se me había quitado hasta el sueño. Cuando abrí la puerta Emmett se encontraba en la cama, pero luego sentí que alguien me tomaba por la cintura mientras que de una suave patadita cerraba la puerta.
—Osita Rose ¿Dónde estabas? Me desperté y no te encontré a mi lado… me sentí muy solito —me dijo mi osito con un puchero en su hermosa cara, creo que se está juntando mucho con Alice.
—Osito Emmett solo fui por un vaso de agua, es que tenía mucha sed —le dije juguetonamente.
—Bueno osita, a mí se me ocurre otra forma de quitarte la sed —dijo sensualmente y me alzo para que yo enrollara mis piernas a su cintura. Me beso apasionadamente, profundizando el beso mientras introducía su lengua en el interior de mi boca, acariciando la mía. Enseguida introdujo sus manos bajo mi polera, comenzó a acariciar mi espalda y de paso desabrochaba mi sujetador. Sentí mi intimidad palpitar dolorosamente y mojarse. Luego comenzó a bajar sus manos por mi cintura hasta llegar a mi trasero y comenzar a masajearlo. Emití un gemido junto a su boca. Cosa que lo hizo tomarme con más fuerza, me deposito en la cama y… bueno, ustedes ya saben el resto.
Luego de las cuatro primeras horas de clase me dispuse a ir a la cafetería para almorzar con los chicos pero antes de llegar vi que Emmett estaba con Bella en su casillero y por la cara de esta mi osito la estaba molestando. Bella estaba empapada, con el cabello suelto y revuelto, no le preguntaría por su aspecto ya que no quería incomodarla.
Yo le reprendí a Emmett pero luego él me mostro una rosa que era igualita a la que tenía Edward en su mochila pero esta rosa tenia pegada una nota que decía "Bella por favor no lo olvides: hoy a las seis." Le pregunte a Bella quien le había regalado esa rosa a lo que ella me contesto que había sido mi hermano. Mi Emmett pensó que era Jasper, bueno no podía culpar a mi osito de que no se diera cuenta porque ¿Quién pensaría que Edward regalaría una rosa?
Luego de que ella guardo delicadamente la flor en su mochila, nos fuimos a almorzar. Observe que Edward miraba fijamente a nuestra mesa pero cuando se cruzó con mi mirada el muy cobarde se voltio y siguió riéndose con sus amiguitos que eran, increíblemente, más imbéciles que él. Tendría que hablar nuevamente con mi querido hermanito, nótese el sarcasmo.
Cuando llegue a casa tuve que esperar que él llegara, se demoró más de lo habitual. Supongo que estaría revolcándose con la perra de Tania. Cuando finalmente llego lo tome del brazo y lo subí casi arrastrándolo por las escaleras con dirección a su cuarto. Cerré la puerta.
— ¿Que pasa Rosalie? ¿Porque me subiste así? —Me pregunto al molesto y la verdad es que me daba igual – ¿acaso tanto trabajo te costaba decir "hey Edward necesito hablar contigo"?
—No empieces con tus jueguitos Edward Anthony Masen Cullen —así es, nombre completo. Estaba muy enfadad con él—. ¿Qué crees que estás haciendo?
—No sé de qué me hablas Rosalie —me dijo asiéndose el tonto el muy sinvergüenza.
—Te estoy hablando del truquito de la rosa blanca —el abrió sus ojos un poco y nervioso miro su reloj.
—Oh… Lo siento Rosalie pero tengo que recoger a Bella, tenemos que hacer un proyecto —me dijo rápidamente y me sonrió burlón para luego retirarse con paso apresurado. ¡Awww! esta vez se salvó pero juro que le voy a sacar, aunque sea a golpes, lo que trama con Bella.
EDWARD POV
Me encontraba conduciendo hacia la casa de Bella. Me había producido mucha gracia verla toda mojada y con el pelo revuelto aunque lo malo fue que tuve que aguantarme todo el frió que hacía y todo por ser un caballero –me reí en mi interior– y por la apuesta claramente. La verdad es que me había asustado un poco la reacción tuvo Bella cuando le pregunte si podía ayudarla con sus cosas ¿Por qué habría reaccionado así? Esta chica sí que es muy rara.
Oh, pero me acorde de lo mejor... ¡la rosa!. Las chicas no se resisten a que un hombre les regale rosas, espero que ella no se la excepción.
Aunque lo que si me asusto un poco fue la "conversación" que tuve con mi hermanita, está claro que sabe que algo tramo con Bella, pero ¿sabrá todo? Tengo que tener mucho cuidado con Rosalie si no quiero perder la apuesta y quedar en ridículo.
Estacione fuera de la casa de Bella, me baje de mi volvo, camine hacia la casa y toque su puerta. Ella abrió, note que se había hecho su horrenda coleta otra vez. La verdad es que se veía un poquitito mejor con el pelo suelto.
—Hola Bella —le dije—. ¿Nos vamos?
—Hola Edward, claro —me respondió intentando sonreír.
Le abrí la puerta de mi coche para que subiera luego lo rodee y me subí. Comencé a conducir pero entonces ella dijo algo que estaba esperando.
—Gracias Edward —se sonrojo en cuanto pronuncio aquellas palabras.
— ¿Por qué, Bella? —me hice el tonto, me gustaba ponerla nerviosa.
—P-Por la r-rosa blanca —me dijo nerviosa. Eso era lo que quería.
—Oh. Sí, eso. ¿Y te gusto la rosa? —vi a través de su casi translucida piel como subía la sangre a sus mejillas.
—S-Sí. Es muy hermosa… —respondió tímidamente—. ¿Puedo hacerte una pregunta Edward?
—Claro, lo que quieras — ¿qué será lo quiere saber?
— ¿Por qué? — ¿Qué significa eso?
— ¿Cómo? —pregunte confundido. Como me gustaría poder leerle la mente.
—Eso… porque me dejaste esa nota con la rosa, quiero decir, que me lo podrías haber dicho en clases —no pensé que me preguntaría eso. Me tomo desprevenido.
—No lo sé —obviamente no podía decirle que era porque estaba tratando de enamorarla. Luego de eso dijimos una sola palabra más hasta que llegamos a mi casa.
BELLA POV
Cuando llegamos a su casa, que digo casa, era una verdadera mansión. Él se bajó de su coche y rápidamente cruzo a mi lado y me abrió la puerta del volvo. Cuando íbamos caminando hacia la entrada me dijo que sus padres no estaban, por sus respectivos trabajos. Me abrió la puerta principal.
—Bella ¿quieres algo de tomar? —me pregunto una vez dentro de su casa y luego de haber tomado mi chaqueta y dejarla sobre un colgador.
—Solo agua —tenía un poco de sed.
—Bueno, entonces acompáñame a la cocina —me pidió amablemente y me condujo a una hermosa y amplia cocina blanca que contaba con aparatos electrónicos muy modernos y una mesa en el centro de ella.
—Por lo que veo —miro hacia una nota que estaba en la mesa—. Vamos a estar solos ya que Rosalie salió con Emmett y supongo que Jasper estará con Alice —luego arrugo la hoja y la tiro al cesto de la basura.
—Oh —fue lo único que se me ocurrió. Estaría a solas con él.
Luego de tomarme el agua que me sirvió me condujo por una escalera de madera, muy hermosa, en la cual en las paredes del costado se encontraban muchos retratos.
Me quede prendada de una en especial que había llamado mi atención. En esa imagen se encontraban tres hermosos pequeños, de más o menos seis añitos, sobre un hermoso caballo de color negro. La niña tenía el cabello rubio, el niño de en medio de color cobrizo y el último de color miel, supongo que serían Rosalie, Edward y Jasper. Mientras que a un lado se encontraba una mujer muy guapa que supongo seria su madre, quien tenía sobre sus brazos a un niño, un poco robusto y de cabello oscuro, que lloraba desconsoladamente. Estaba segurísima de que aquel niño era Emmett. La mujer lo miraba amorosamente, al igual que lo hacia el hombre que estaba a su lado sujetando las riendas del caballo. El hombre era joven, de cabello rubio, casi como el de Rosalie, alto y muy guapo. Se veían tan unidos. Una verdadera familia.
— ¿Son… ustedes? —pregunte maravillada por la imagen de ver a Edward cuando niño.
—Eh… sí —contesto un poco avergonzado—. Recuerdo que nos gustaba mucho irnos de vacaciones al campo. Ese día Emmett se molestó porque no alcanzo espacio en el caballo —sonrió despreocupado. Mi corazón dio un fuerte golpe en mi pecho—. Ese fue el año en que recibimos a Jasper —recordó con melancolía.
— ¿Recibieron? —pregunte confundida.
—Sí. Todos nosotros somos adoptados, Bella —me contesto con naturalidad. Y la verdad es que tenía mucho sentido. Cada uno era muy distinto al otro, no solo en la parte física que era muy notable.
—Oh —fue mi genial respuesta—. ¿Y qué sucedió con tu verdadera familia?
—Bella, ellos son mi verdadera familia —respondió un poco molesto—. Lo siento… es solo que… —comenzó a decir apenado.
—Es muy duro para ti… entiendo —trate de restarle importancia.
—De todas formas no debí hablarte así —me dijo con la mirada gacha.
—Edward —el levanto la cabeza y me observo fijamente—. No te preocupes… no hay problema —él me sonrió y luego seguimos subiendo por la escalera. Entramos a una habitación que se encontraba al final de un largo pasillo.
—Bella este es mi cuarto —me dijo abriendo la puerta y permitiéndome entrar. Su habitación era hermosa, tenía una pared completa de vidrio que permitía ver los verdes árboles, tenía un plasma enfrente de una gran cama azul, un equipo de música y un estante lleno de Cd.
—Tienes mucha música —le dije observando su colección y un poco nerviosa de estar a solas con él.
—Si —me contesto. Entonces vi que su equipo de música estaba encendido.
— ¿Qué estabas escuchando? —le pregunte mientras presionaba el botón que decía "play", y comenzó a sonar una melodía que me era muy conocida.
—No sé, es que… —antes de que terminara de hablar le corte.
—Claro de luna… es genial —me gustaba mucho esa canción.
— ¿Te gusta Debussy? —me pregunto sorprendido.
—Sí. Es una de mis favoritas —le conté.
—También es una de mis favoritas —me dijo él sonriendo, tomo mi mano y al hacerlo me recorrió el cuerpo esa ya tan conocida electricidad—. ¿Te gustaría bailar? — ¿Qué dijo? ¿Yo? ¿Bailar? Oh no.
—Es que… yo… yo… no se… bailar —le dije avergonzada. Jamás había asistido a ningún baile escolar o fiesta alguna como para que supiera hacerlo.
—No hay problema eso podemos solucionarlo —me dijo sonriéndome de lado, se me acelero el corazón. Él levanto mi mano que tenía sostenida y me hizo girar sobre mi eje y como hoy mi mala suerte no podía estar ausente me tropese con uno de sus pies y me iba a caer de espalda pero él fue más rápido y me sostuvo de la cintura mientras me quedo mirando a los ojos y yo me sumergía en un hermoso océano verde esmeralda. Él comenzó a acercarse peligrosamente hacia mí. Pero esto no podía suceder y tenía que romper esa conexión que nuestros ojos habían encontrado en este momento.
—E-Edward… el trabajo —logre pronunciar mientras me sonrojaba nuevamente. Este me puso sobre mis pies nuevamente.
—Oh si… el trabajo —lo dijo de una forma que dejaba entrever algo… pero ¿qué? "Hay Bella ahora resulta que te estas poniendo paranoica" le escuche decir a la ya conocida y molesta voz en mi cabeza.
Terminamos rápidamente, limitándonos solo a conversar del trabajo que dejamos sobre su escritorio.
—Bella nosotros somos amigos ¿cierto? —me pregunto de espalda hacia mí.
—Eso creo… ¿por qué? —dije extrañada por su repentina pregunta.
—Porque me preguntaba ¿Qué fue lo que te hizo decidir venir a vivir aquí? —me pregunto lo mismo de la primera clase en la que hablamos.
—Edward… yo… —me corto.
—Bella por favor confía en mí —me dijo clavando sus ojos en mí, quería contarle pero había algo que me detenía y no me permitía confiar totalmente en él.
—Lo siento Edward pero yo… yo… —agache la cabeza. Si seguía mirando sus ojos no soportaría y terminaría contándole toda la verdad—. No puedo —me levante y tome mis cosas para irme a mi casa.
—Bella —me llamo antes de que saliera por la puerta y yo me detuve sin pronunciar palabra alguna y me quede de espaldas a él. Sentí que su mano me tomo del brazo y me giro para que quedáramos frente a frente. Él se fue acercando lentamente a mi cara, yo solo me quede inmóvil viendo lo que pretendía hacer. Ya podía sentir su aliento en mis labios pero puse mi mano libre en su pecho y lo empuje suavemente hacia atrás.
—Edward ¿qué haces? —esto tenía que ser una broma ¿Por qué él podría querer besar a alguien como yo?
—Bella… —no lo deje terminar. Yo estaba horrorizada por lo que pudo haber pasado.
—Me tengo que ir —me solté de su suave agarre y me marche de aquella habitación.
—Bella, Bella… por favor espera, no te vayas —escuche gritar a Edward detrás de mí. No quería estar un segundo más en esta casa. Justo cuando iba en la mitad de la escalera, la puerta principal se abrió.
—Alice —exclame de sorpresa, venia junto a Jasper.
—Bella ¿Qué haces aquí? —me pregunto con mirada picarona. "Si supiera" dijo la vos en mi cabeza. Entonces vi que Jasper miraba hacia donde se suponía que debía de venir Edward.
—Sácame de aquí, Alice —le pedí cuando estuve junto a ella. Podía ver por su expresión de que no entendía nada. Ella me tomo del brazo y me llevo fuera de la casa. ¡Gracias al cielo! Alice andaba con nuestra camioneta. Nos subimos rápidamente y cuando cerré la puerta de la camioneta vi como Edward salía corriendo de la casa.
— ¡Bella, por favor espera! —grito este tratando de detenerme.
—Vámonos Alice. ¡Arranca! —casi le grite. No quería escucharlo ni mucho menos verlo, me moría de vergüenza. Alcance a ver como él se quedaba parado en la mitad de la calle. Llegamos a casa y agradecí que Alice no preguntara nada en el camino pero sabía que tenía que contárselo todo así que mejor que fuera ahora.
—Bella ¿podemos hablar? —me pregunto seria, mientras yo había comenzado a subir por la escalera.
—Está bien —nos sentamos allí mismo, en un escalón.
—Bella ¿me puedes decir que paso con Edward? —me miro con confusión en sus ojos. Ella no entendía nada.
—Alice él… él… intento besarme —solté, llevando mi cara hacia mis piernas.
— ¡Sí! ¡Yo sabía! —comenzó a gritar mi hermana. ¿Qué diablos le pasa a esta? Como puede ponerse contenta con lo que sucedió—. Tú le gustas.
— ¡Pero que estupidez dices! —Del salto que pegue casi me caigo por la escalera pero ella me alcanzo a sujetar por el brazo y me sentó de nuevo en el escalón— No te das cuenta de que solo lo hizo por lastima —gimotee.
—Oh, Bella por favor no seas tan dura contigo misma —me dijo aun sonriendo.
—No estoy siendo dura conmigo misma solo estoy siendo realista, porque sabes yo no soy ciega y puedo verme en un espejo —le dije sarcástica.
— ¿Qué sientes por él? —otra vez con la preguntita que quería olvidar ¿es que Alice no se cansaba nunca de preguntarme siempre lo mismo?
—No lo sé, Alice —le respondí cabreada—. Ahora por favor me puedo ir a la cama que no tengo ganas de nada. Y si Charlie pregunta algo… no se… inventa cualquier cosa, me da lo mismo.
—Ok, pero por cómo te pones yo creo que si sabes que sientes por él. Pero como quieras. Descansa hermanita y buenas noches — "¡déjame ya!" pensé.
—Nos vemos Alice —le dije mientras subía a mi cuarto.
Me senté en mi cama y me quede pensando en lo que sucedió, o mejor dicho en lo que casi sucedió. La verdad es que no sé cómo enfrentarlo y preguntarle porque había tratado de besarme, no quiero que me diga que fue solo porque le di lastima. "!Bella admítelo! el te gusta" me dijo la maldita voz de mi cabeza. Pero que estupidez, como me va a gustar él si apenas lo conozco y además… ¡por dios santo! él tiene novia… y muy hermosa por cierto. Jamás la dejaría por alguien como yo.
Sé que lo mejor para mí en este momento es alejarme de él. Sí, eso es lo que haría, trataría de evitarlo lo que más pueda. Lo sé, es algo completamente infantil pero si funciona… pues ya está, eso es lo que haría.
Mi cuerpo ya no tenía fuerzas y mi mente no quería pensar más, así que me deje llevar por los brazos de Morfeo.
EDWARD POV
"Edward ¿qué haces?" ¡Dios! no podía parar de reír cada vez que recordaba la cara que puso la fea cuando intente besarla por segunda vez ya que la primera vez cuando coloque mi pie "casualmente" para que ella tropezara no me resulto como yo esperaba. Pero sí que era difícil de sacarle ese maldito secreto suyo.
¡Ring! ¡Ring! ¡Ring! Donde mierda puse ese maldito cacharro.
—Diga —conteste una vez que encontré mi celular.
— ¿Edward? —Perfecto, era Tayler.
—Sí, soy yo. Dime —comenzamos a hablar. Me dijo que me juntara con ellos en el bar, así que tome mis cosas y conduje hacia allá.
Cuando llegue me aparque y me fui al interior donde ellos ya me esperaban.
—Hola —los salude, esta tarde andaba de muy buen humor.
—Bueno Eddy y como vamos con la fea ¿eh? —pregunto Mike Newton sin rodeos y con una sonrisilla burlona.
—Excelente —"¿Oh, enserio Edward?" me pregunto mi conciencia.
—Pues no se nota mucho que digamos —dijo Mike nuevamente. De verdad que tengo muchas ganas de golpear a este pendejo que ya me está cabreando.
—Tranquilos que tarde o temprano ella solita va a caer en mi cama, se los aseguro —me comencé a reír y ellos me siguieron, excepto Newton. "¿En verdad crees eso Eddy? Recuerda que hoy Bella salió casi arrancando de tu casa" ¡ya cállate! Dije para mí mismo, para acallar esa vocecilla molesta y sarcástica que rondaba por mi cabeza. Además las feas como Bella sí que están necesitadas de "amor", así que no pasara mucho tiempo para que ella venga corriendo a mí para rogarme que la haga mía, de eso estoy seguro.
Holaaaa, ¿Cómo han estado? ¿Les gusto el capítulo? ¡Ohhh! Pobre Bella, Edward es un maldito y un maquiavélico.
Haaaa se me olvidaba… como escuche por ahí, de otra autora: "Los reviews son mi salario como escritora de Fanfic" Así que porfa si quieren y pueden déjenme uno que se los agradezco mucho. Se me cuidan. Besos, nos leemos pronto.
