El Bosque del Todo y la Nada

-Buenos días Harry- dijo Keira mientras una sonrisa adornaba su bello rostro, últimamente estaba muy sonriente, pero es que no podía evitarlo, cada ves que veía a Harry su día se volvía mucho mejor, y al parecer no era la única, lo mismo le pasaba a Harry, se podría apreciar en el rostro que tenía en esos momentos.

-Buenos días Keira- respondió el muchacho- donde están los demás, creí que el maestre había dicho que nos quería aquí antes del amanecer.

-Que no nos veas, no significa que no estemos Potter- dijo Sandra apareciendo de la nada seguida del resto de la orden- parece que nos has aprendido nada durante tu estancia con nosotros.

-Buenos días para ti también Sandra, me da mucho gusto verte- dijo Harry con evidente sarcasmo en la voz.

-Dios mío- dijo el maestre apareciendo de pronto- tan temprano y ya están discutiendo, es que no pueden llevarse bien-

-Yo no me llevo bien con idiotas maestre- dijo Sandra- esa es la realidad -

-Basta ya Sandra- replicó el maestre enojado- ustedes dos son compañeros y si no se comienzan a tratar mínimo con respeto, los voy a encadenar de los tobillos y el resto del entrenamiento lo pasarán así.

-Cual entrenamiento, todo lo que podemos enseñarle ya se lo hemos enseñado- dijo Sandra inmediatamente se dió cuenta de lo que había dicho cuando la mirada furiosa del maestre y la del resto de la orden, exceptuando a Harry quien la miraba con curiosidad al no entender lo que había dicho, se posó sobre ella-

-A que se refiere maestre, que quiere decir Sandra con eso de que ya me enseñaron todo lo que debo saber, solo han pasado dos años desde que llegué aquí-

-Maldita sea Sandra, tu y tu bocota- dijo Carlos

-¡Que! De igual manera hoy le íbamos a decir-

-Que me iban a decir, me pueden explicar que no entiendo nada-

-Verás Harry cada uno de los miembro de la orden, es especial de una manera muy singular, debido a la sangre de nuestros antepasados se nos dan ciertas, habilidades por decirlo de algún modo.

-¿Habilidades?, ¿Qué clase de habilidades?-

-Bueno por ejemplo esta- el maestre levantó su mano dejando la palma hacia arriba y en esta broto una pequeña llama.- se nos facilita el control de los elementos.

-¿Cómo?-

-Verás, bueno no a todos, siempre cuatro miembros de la orden logran controlar el elemento que mejor va con ellos, con su personalidad-

-Entonces quien controla que-

-Bueno Carlos controla la tierra, Sandra controla el fuego, Elizabeth el aire y Keira el agua-

-¿Y Bradock?-

-Bueno el es especial, su familia se consideraba a si misma la raza suprema, el eslabón perdido entre la humanidad y la inmortalidad, Bradock controla la energía en su forma mas pura, goza de ciertas cualidades como el hecho de que nunca se enferman, y envejecen de manera lenta, muy lenta a decir verdad, cuando tu tengas mi edad, bueno tu no , mal ejemplo, tu ahora eres muy parecido a el, cuando cualquier humano de su edad tenga mi edad, el se verá apenas un año o dos mayor-

-A que se refiere exactamente con decir que el controla la energía en su estado mas puro-

-Bradock, ver para creer, serías tan amable-

-Será un verdadero placer-

Bradock se hizo unos cuantos metros para atrás y separo un poco las piernas, luego junto sus manos dejando un espacio hueco entre ellas, como si estuviera guardando algo, de la nada un leve resplandor se comenzó a escapar de entre sus manos, cada ves el resplandor se fue haciendo mas grande hasta por un momento cegar a Harry, cuando recupero la vista Bradock sostenía en la mano una esfera de lo que parecía ser energía, por que no se veía que fuera algo solido, ni tampoco líquido, sin embargo era estable, era de un color extremadamente blanco e irradiaba pequeños destellos de luz-

-Usted lo dijo maestre- dijo Harry- ver para creer.

-Bueno Harry, ahora a lo que se refería Sandra acerca de que ya no te podemos enseñar nada mas, es cierto, has aprendido ya todo lo que era necesario aprender, bueno, todo lo que nosotros te podemos enseñar, el siguiente paso es con ellos-

-Con quienes- preguntó Harry-

-Los señores de los elementos-

Harry se despertó, miró a su alrededor y pudo comprobar que no ya no estaba en la dimensión donde había estado entrenando hasta hace unas pocas horas, ahora se encontraba en medio de la nada y al mismo tiempo en medio del todo, como le había dicho el maestre antes de que lo arrojara al portal y casualmente le dijera que Elizabeth era perteneciente a la nobleza élfica, era un lugar desolador no se oía nada, estaba rodeado de árboles, plantas y selva, había árboles frutales también y sentía unas tremenda ganas de comer, pero también como le había dicho el maestre, no comería nada hasta que llegara al centro de aquel lugar, si comía el fruto sería venenoso, no lo mataría, pero le causaría dolor en todo el cuerpo lo que retrasaría su llegada al lugar, el punto de aquella travesía que debía recorrer, era que no tenía idea de hacia donde ir, Bradock le había dicho que sus poderes una vez dentro de aquel lugar serían anulados, aunque el contaba con algo de suerte, ya que al ser vampiro, su vista, su velocidad, fuerza, resistencia e instinto formaban parte de si mismo, de su ser, eso no se lo podían quitar, aunque ahora no le veía ningún sentido a ser mejor físicamente que los demás si eso no le servía para dirigirse hacia el lugar donde debía de estar dentro de una semana a lo mucho.

-Piensa bien Harry Potter, en lo que te dijo tu maestro y la respuesta encontrarás.- Harry volteó hacia todos lados pero la voz parecía salir de la nada.

-Acaso piensas encontrar el origen de mi voz en un bosque que lo es todo y lo es nada, usa el corazón y el cerebro en conjunto y la respuesta a tus problemas hallaras.- Quien diablo era, era una voz femenina, dulce, cálido, tentadora pero a la vez engañosa, por que demonios tenía que hablara en acertijos, por que no era clara y le decía quien era y hacia donde debía de dirigirse.

-¿Quien eres?- preguntó Harry

-ya te lo dije, yo lo soy todo y lo soy nada al mismo tiempo, existo pero al mismo tiempo no lo hago, no le des vueltas al asunto joven mortal, que solo te ocasionaras un enorme dolor de cabeza, yo entro en la lógica de ustedes los humanos, estoy fuer de su comprensión, así que en vez de preguntarte y obsesionarte con quien soy piensa como eres tú, y en vez de imaginar como debería de suceder esto, piensa como esta sucediendo y encuentra una solución a tus problemas-

-Que significo eso- se preguntó Harry a si mismo, pensó que quizás aquella voz volvería a hablar pero ningún sonido se volvió a oír en la espesura.

-haber, repasemos, que dijo esa voz, que ese bosque el bosque de todo y nada y que "eso" lo era todo y lo era nada, pero eso que significaba, como era posible que "eso" lo fuera todo y lo fuera nada, que existiera pero no al mismo tiempo, eso era simplemente imposible, "Nada es imposible en el mundo de la magia Harry, es que aún no lo comprendes", de acuerdo, no era imposible como le había dicho Keira una vez, Keira, aún recordaba lo que le había dicho justo antes de que lo lanzaran a través del portal.

-Adiós Harry, te voy a extrañar, cuídate mucho- dijo Keira con las mejillas de un bonito color rosa.

-Tu también Keira, yo también te extrañare- dijo el ojiverde mientras sus mejillas se teñían del mismo color rosada que el de la chica que tenía enfrente de el, sin pensarlo mucho acorto la distancia que había entre ellos y la abrazó, le tomo el rostro y la beso dulcemente,, mientras en su cuerpo era embargado por una alegría nunca antes experimentada, al ver que su beso era correspondido con la misma dulzura e intensidad.

-Espérame Keira, no tardare mucho- dijo Harry mientras se daba la vuelta y se posicionaba frente al portal-

-Es hora hermano- dijo Bradock- cuídate

-Te esperaré Harry, que no te quepa duda de eso- dijo Keira

-Adiós Harry- y el maestro tomo a Harry por el brazo y con su sorprendente fuerza lo lanzó contra el portal, una vez Harry lo hubiera atravesado, el portal se cerró.

Apenas habían pasado unas cuantas horas y ya la extrañaba, había sido como un sueño cuando sintió como era correspondido su beso…

-un momento, eso es- dijo Harry- el lugar que lo es todo y lo es nada al mismo tiempo, donde "algo" existe y no lo hace al mismo tiempo, donde todo es posible, pero nada sucede, esto es un sueño-

Y todo se desvaneció.