Edward POV
Alice, seguía llorando como una niña de seis años sobre la mesa. Jasper trataba de tranquilizarla en vano.
-Te mataré, chucho estúpido, animal feo- En realidad parecía niña de 4 años.
Renesmee tomó sus cosas del regazo de mamá, mientras la petiza se ahogaba en su llanto.
-Una semana será- anunció Esme firmemente.
-Una semana sin lo que más amo- Jasper torció el gesto, mi hermana al ver su reacción trató de arreglar la frase- Aparte de Jasper.-Sollozó suavemente. Todo era mejor cuando era vampira.
-Tus cosas- pidió papá cruzándose de brazos.
La niña de 4 años escondió la cara entre las rodillas. Esto colmó la paciencia y los nervios de Esme.
-¡Suficiente!- gritó, se incorporó y de un solo jalón, ya le había quitado todas sus pertenecías. Los que estábamos en la sala, nos quedamos con los ojos cristalizados y la boca muy abierta. -Lo siento, pero esto fué insoportable- sin decir nada más se retiró.
Parecía que Esme iba a llorar también. Me acerqué corriendo hacia ella.
-No vayas a llorar- supliqué. Ella volteó y como lo había adivinado, tenía los ojos llorosos.-Hay un momento en que los padres deben corregir a los hijos.
Caminó dos pasos para lograr abrazarme.
-Sé lo que estas pensando, bueno no en realidad, pero ya sabes…estoy intentando descifrar las acciones de las personas para relacionarlo con lo próximo que harán y me parece ver cosas que otras personas no se percatan, pensé que ibas a irte a llorar y era cierto. Me siento confundido. No quiero que llores, pues tenías razón en castigarnos, estamos fuera de sí.
Sonrió ampliamente.
-Creo que era mejor cuando era vampira, me podía controlar mejor o si no, Jasper lo hacía- susurró.-Debo dormir ha sido un día largo.
Me incliné y besé su frente.
Luego se perdió en el umbral de la última habitación del pasadizo. Mi padre estaba detrás de mí y yo ni cuenta me había dado, fue a acompañar a su esposa. En ese instante mi Bella me tomó de gancho y se recostó en mi brazo.
- Edward, cariño. ¿No tienes sueño? – me preguntó con dulzura.
- no mucho, pero vamos al cuarto a descansar. Suficiente he tenido por hoy, y no quiero ver más berrinches de Alice y Nessie va estar bien. Creo. – La miré de reojo y estaba muy sonriente por recuperar sus cosas gracias a Jacob – Renesmee, no te duermas muy tarde. Nos vemos en la mañana. Buenas noches. – les dije a todos mientras me iba hacia mi recamara con mi dama especial.
Al cerrar la puerta de nuestro cuarto tras de mí, mi esposa se encaminó a tomar una ducha caliente y yo me tumbé en la cama después de haberme quitado la camisa y haberla dejado a un lado de la mesa de noche. Escuché como Bella tarareaba en el baño mientras yo pensaba en cuanto había anhelado ser humano y ahora que lo era de verdad me encantaba. Podía ser tan amoroso con esa chica que me hacia suspirar mientras la tenia de vuelta, con sus mejillas sonrosadas y su adorable torpeza.
Oí abrirse la puerta del cuarto de baño y fijé mi mirada en ella, tenía tan solo su bata de salida encima y el cabello mojado. No pude evitar que unas cosquillas me recorrieran el cuerpo, me estremecí y de inmediato supe que mis hormonas humanas estaban haciendo estragos conmigo. ¡Claro! ¡Tengo cuerpo de chiquillo de 17 años!
- Bella, mi amor. – le dije con suavidad – ven acá. Este león necesita tu cariño ahora mismo.
-¿qué has dicho? – sabia que me había escuchado perfectamente pero ella quería que lo repitiera.
- el león necesita cariño de la oveja. Ven acá – le dije con mi voz humana seductora mientras le arqueaba la ceja. Me sonrió maliciosamente y se acercó a la cama.
- la oveja tiene mucho amor para dar esta noche al señor león.
Y tenía toda la razón con eso del amor. Todo era diferente ahora, pero muy interesante y nuevo, hasta divertido. Cada reacción de Bella me hacía enamorarme más de ella, no creí fuera a llegar a ser posible, pero cada vez que me hablaba o besaba, mi corazón saltaba por ella, saltaba de alegría y de amor.
Al día siguiente, me levanté algo aperezado y somnoliento puesto que NO había dormido en gran parte de la noche, por claras razones. Fui a la cocina y era un alivio no ver un desorden como de circo por la comida, claro que no era un santuario de paz, pero al menos no se estaban peleando por un pan o una salchicha. Me hice mi desayuno para evitarle molestias a mi madre o a Bella mientras pensaba en cómo se lo estaba llevando Emmett. Pobre. Lo oía exclamar chillidos de dolor cuando trataba de levantarse de la cama o del mueble de la tv.
Había sopesado la posibilidad de decirle a Carlisle, que denunciáramos con la policía al chico ese por daños personales y perjuicios; lo estaba pensando seriamente. Mi hermano solo se había gastado una broma pesada con él y no tenia que habérsele ido como con 5 tipos encima. Fijé la mirada en mi papá por unos segundos y luego mis pensamientos se trasmitieron a palabras. Carlisle no lo pensó dos veces y asintió con cada cosa que decía. Iríamos con la policía después de que saliera a almorzar en su trabajo.
Luego de eso, Carlisle se fue trabajar y el resto comenzamos a ayudarle a Esme a limpiar mientras Rose, Emmett y Alice se lamentan repetidamente por sus todas sus "desgracias y males", mientras el resto los mirábamos de reojo. Limpiar y organizar era tarea seria; ahora hacíamos más desorden y había que limpiar el doble. Mi madre tenía razón, estábamos siendo unos desconsiderados con ella.
A eso de las 10 de la mañana, sonó el teléfono. Renesmee contestó y le pasó el teléfono a Esme, la cual al contestar comenzó a fruncir el ceño no enfadada sino al parecer preocupada. Sabía que algo no estaba bien, algo había pasado. Al parecer algo había pasado con papá, le oí decir varias veces "no te lamentes","no ha sido tu culpa", "todo va estar bien", pero al parecer eso no servía.
-ven a casa, mi amor. Te vas a sentir mejor estando acá – musitó entre dientes con la voz dubitativa – yo también te amo, nos vemos. – colgó y su gesto era algo...alarmante.
- ¿Qué ha pasado? ¿Por qué Carlisle está mal? ¿Qué tuvo el paciente? – Me miró extrañada- ¿Por qué fue un paciente, no? – inquirí de inmediato al verla así
- a tu…padre…se le ha muerto un paciente. –Miró al piso y suspiró – insiste en que tuvo que ver con su falta de sentidos "desarrollados" – apretó los labios – no es que no se le hayan muerto pacientes antes, pero creo con este…Carlisle, está afectado.
-¡vaya! ! Que mal– exclamó Jasper
-¿Qué pasa con Carlisle?- interrumpió Emmett, mientras era cargado por Jacob para cambiarle de lugar.- Me siento como quinceañera-. Dijo riendo.
-A papá se le ha muerto un paciente, idiota- Renegó Alice- y no pareces quinceañera, pareces marica.
Las mejillas de Jacob y Emmett se tornaron rojas.
-Anda báñate Alice, tal vez seré marica pero me lavo la cabeza y no tengo el cabello tieso como el tuyo- acusó Emmett palmeando la espalda de Jacob.
-Es gel- dijo la duende antes de salir molesta.
Esperamos que Jasper vaya detrás de ella, pero no lo hizo.
-¿Qué?- preguntó incómodo – ¿Soy acaso Don sube-el ánimo-al-instante-y-gratis?
Nadie le respondió ya que Carlisle entró con mal aspecto, su frente sudaba, además que arrastraba los pies.
-¡Pá!-gritó Rosalie corriendo hacia Carlisle, pero antes de llegar tropezó cayendo estrepitosamente. Emmett al ver lo que le pasó a Rose intentó pararse para ayudarla consiguiendo caerse también. Jacob algo alterado los levantó a los dos, haciéndose un simple borrón en el aire. Luego la pareja feliz estaba sentada en el mueble.
-Se supone que no los deberías levantar- acusó Nessie, la miramos contrariados.-Ya los besó el diablo-. Jake rió, mientras que el resto sonreímos. El problema era Carlisle ahora.
-¿Qué paso?-pregunté ofreciéndole una silla para que se sentase.
-No controlé el ritmo cardiaco de un hombre y cuando fue momento de intervenirlo quirúrgicamente me puse nervioso y fui lento- Bajó la mirada apenado.- Se murió por mi culpa, si hubiera sido vampiro lo hubiera salvado…le hubiera arrancando una vida más a la muerte.
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