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Capítulo siete
JODIDO SILENCIO
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Tenía las cosas claras, o al menos eso parecía. Mientras miraba por el balcón de su departamento como solía hacer para pensar mejor, su cabeza estaba divagando en los momentos que había pasado con su madre. La conversación fue amena, en ningún momento se sintió incómodo, era la única persona a la que podría decirle todo y tener la tranquilidad que no saldría nada de ella.
Bebió un sorbo de su bebida distraídamente, recordaba lo último que le dijo su madre antes de irse:
-"Que harás ahora, Yoichi?"
La miró con una expresión de preocupación en su rostro. No, no sabía, o…si lo sabía, pero tenía miedo.
-"No lo sé madre…."
Ella sonrió dulcemente
-"Hijo, recuerda siempre: La pasión por la vida también comprende de la pasión por aquellas cosas pequeñas y complejas que nos da la vida, mi amor."
No pudo evitar sonreír al recordar esa frase, pues era gracioso que alguien que era tan pequeña fuera tan compleja…
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-"Yo creo que ya sabes lo que tienes que hacer, Yoichi. Ahora acéptalo…y hazlo."
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El partido estaba cerca y los entrenamientos comenzaron a ser mas duros. Cerberos estaba siempre atento a lo que Hiruma le podía ordenar a hacer, parecía que disfrutaba tanto como su dueño los gritos desesperados de los pobres muchachos. Mientras tanto, Mamori iba de un lado para otra encargándose de ordenar, organizar, preparar las cosas para el descanso. La chica no paraba, el partido se acercaba y cuando eso sucedía era la más entusiasmada, pero también la más cansada. Todo lo que trabajaba en un día equivalía al entrenamiento de los chicos. Al final del día descansaba en el sillón de la casa club y poco faltaba para quedarse dormida. Hiruma siempre la encontraba con la escoba en la mano y recostada en el sillón, por lo que la tenía que despertar dándole suaves golpecitos con el pie. Pero ese día fue distinto. Después de todo lo que pensó, después de todo lo que pasó por su cabeza al verla así no pudo evitar sentir ganas de despertarla…de otra forma.
Se acercó a la muchacha que dormía profundamente, se sentó a la orillita y la observó detenidamente. Porque sentía tantas cosas al mirarla? Porque tenía miedo de lo que se podría avecinar? El no cambiaría, tenia claro que ella lo quería tal cual era, retorcido y malvado…pero entonces, si era así, por que se fijó en el?
-Estás loca jodida manager…-musitó Hiruma, mientras acercaba su mano a ese suave rostro. Temía que fuera adictivo eso de sentir su piel, de tenerla cerca. Las yemas de sus dedos tocaron la mejilla de la castaña, y como por arte de magia ésta despertó. Se sorprendió al ver al quarterback del equipo frente a ella, más aún con sus dedos en su mejilla. Abrió mucho los ojos, azules y profundos, y no supo que decir. Se ruborizó e intentó decir algo, pero no pudo. Quería decirle tantas cosas, quería contarle todo, pero la sorpresa no la dejaba.
El muchacho no sabía que hacer, que decir, como explicarle porque estaba ahí…y de esa forma. Tan cerca de ella, tan hambriento de su piel. Pero el demonio pudo más, y al fin dijo:
-De nuevo te quedaste dormida, tonta manager, viene a despertarte porque necesito que hagas una estadística sobre am-
-Estás mintiendo-lo interrumpió la castaña.
-Que?
-Cuando tienes ese tono y miras mi frente es porque estas mintiendo.
-Tsk! Estúpida, te estoy diciendo que necesito-
-No, dime lo que ibas a hacer.
-No iba a hacer nada!
-Estás mintiendo!
-No es asunto tuyo lo que iba a hacer o no!
-Porqué eres tan cobarde!
…
-Cobarde? Yo cobarde? Tu eres la que inventa cosas…
-De que tienes miedo Hiruma? Dime que rayos pasa por tu cabeza, has estado extraño, se nota, por Dios! No se que pensar, te molesta ago que yo haya hecho? Quieres que te deje tranquilo? Que pasa Hiruma?
-No se de que estas hablando, jodida mánager.
-Despierto aquí y estas frente mío tocando mi rostro, hace algunos días acariciaste mi mejilla, me miras extraño, estas pensativo… la verdad nunca he pensado que tu sientes lo mismo que yo, pero-
-Lo mismo que tu? A que te refieres con eso?
La chica suspiró.
-Hiruma…tu me gustas mucho. Te quiero, siempre… estoy pendiente de ti.
El muchacho no sabia que decir, sintió que la sangre se le subía en milésimas de segundos a l cabeza.
-Pero si me lo he callado es porque sé como eres, sé que no…no sientes lo mismo, eres amable y todo eso, pero asumí hace mucho tiempo que lo que siento lo tengo que callar, guardar en alguna parte de mi alma. Pero últimamente estas raro, lo que me pone mal, porque me miras y la esperanza remota de que me puedas mirar de otra manera nace, débil, pero nace.
Estaba petrificado, que podía decir ante el bombardeo de confesiones?
-Mamori…
-Disculpa todo lo que te estoy diciendo, pero…necesitaba hacerlo. Solo quiero…o necesito que me digas la verdad.
-Yo…yo no…
Mamori lo miró con tristeza, sus labios temblaban, ella entera estaba estremecida ante lo que se venía. Y apareció, como el viento, el arrepentimiento…
-Lo siento Hiruma, no debí decirte esto. Olvídalo, está bien?
Se levantó, se arregló y se paró frente a el.
-Seguiré siendo la mánager si así te parece, esto no volverá a suceder, ya tengo las cosas claras.
Agarró su bolso y se disponía a salir cuando se dio vuelta y con una sonrisa dijo:
-Gracias.
Y se fue.
Hiruma había estado todo ese rato callado, sin saber que decir, trataba de procesar todo lo que había pasado y nunca pudo reaccionar. No pudo! Que carajos sucedía con el…
-Resulta que puedo enfrentar a camarones de dos metros…y no puedo decirle a la jodida mánager lo que siento!
Se levantó enfurecido, y mientras pateaba lo que estaba en su camino gritaba lleno de rabia:
-SOY UN JODIDO COBARDE! MALDICIÓN!
Se detuvo, miró alrededor. Estaba todo hecho un desastre, en menos de un minuto la casa se había convertido en un hervidero de cosas en el suelo. Se tomó la cabeza y respiró hondo. La situación se le estaba saliendo de las manos, se supone que sabría que decir, que hacer, y llegado el momento lo único que hacer es abrir la boca y titubear.
"Que jodidos tengo que hacer ahora…ya no querrá hablar conmigo."
Toc toc
El corazón se detuvo de golpe. "Acaso…?"
Fue a paso raudo a abrir la puerta, la esperanza era algo que le había devuelto el alma al cuerpo, y con una sonrisa y las palabras en la boca abrió la puerta…
La alegría se derritió por su cara.
-Nunca me había alegrado menos de verte.
-Si, yo también te quiero!-exclamó Musashi con fingida felicidad.
Musashi no entendía el porqué de la reacción de Hiruma. Entró sin esperar permiso del quarterback con cara de pocos amigos, y cuando vio el escenario que había dentro se dio vuelta a modo automático mirando a su amigo.
-Es idea mía o…?
-Si, es lo que piensas.
Musashi levantó las cejas.
-Oh.
Y como una quinceañera se sentó y le hizo un gestito a Hiruma que se interpretaba en un "siéntate aquí a mi lado" de una manera bien femenina.
-Maldito camarón…
Se sentó al frente de su moreno amigo, y como nunca comenzó a hablar, a vomitar todo lo que tenia dentro, era increíble la cantidad de cosas que guardaba en su cabeza.
-Sabes que Hiruma?-dijo Musashi al final de la confesión de Hiruma.
-Dime…
El muchacho lo miró a los verdes ojos, llevó su mano al hombro de su amigo, y con gesto compasivo le dijo:
-Eres un idiota.
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Era obvio.
Era…esperable.
Pero lo intentó. Estaba tranquila, tuvo el coraje de decir lo que pensaba, lo que sentía. Los resultados no fueron los soñados, pero si los esperados de una manera razonable. Era Hiruma, el demonio de Tokio, el tipo más frío del universo, y sin embargo preocupado de su gente, de sus amigos, de su equipo. Caminaba rápido sin mirar atrás, las lágrimas luchaban por salir pero ella luchaba por mantenerlas encerradas en algún rincón de su alma. No, no podía ser débil, su mente debía estar en el partido que se avecinaba, en sus estudios, en ella. Era una mujer fuerte, seguiría adelante en la lucha constante por hacer desaparecer esos sentimientos no correspondidos.
Al llegar a la casa se sintió mas tranquila, saludó a su madre y cuando subía a su dormitorio su madre le dijo:
-Mamori, querida, un amigo tuyo llamó hace poco.
-Quien?
-Ichiro…es un compañero tuyo?
Mamori se detuvo, y dio vuelta para mirar a su madre con gesto decidido.
-Un amigo…por ahora.
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Subí rapidito ah?
Ahora subiré mas seguido, tengo ideas en mente asi que se viene bueno
Saludos a todos los que leen esta historia, de verdad gracias! Y los reviews son muy amables
