RIPD:

DEPARTAMENTO DE POLICIA MORTAL

LEGIONARIOS CONTRA MUERTOS

Este fanfic ha sido presentado

por Dimitrix Enterprises

y Dimitrix Inc.


CAPITULO 7: LOUIS EL CONFIDENTE

METROPOLITAN VEGA STADIUM

Al saber que el único que podía saber la informacíon acerca de lo que estaban buscando, decidieron ir al Metropolitan Stadium, el primer estado de beisbol de Vega, hoy tocaban jugar a los Dodgers y estaban ganand contra los Mets.

El estado tenía una amplitud de unos 1000 metros a la redonda, como para que ocupasen mas de 50 millones de personas.

El lanzador de los Mets se preparo para lanzar la bola hacía el bateador Jonah Reynolds que estaba en primera base sosteniendo firmemente el bate de béisbol apunto de golpear, frotaba su pie de un lado a otro como señal de que se estaba preparando.

El lanzador tiro la bola y entonces el bateador Reynolds la golpeo y salió volando, inmediatamente fue corriendo alrededor de todo el campo pisando las bases mientras el miembro del otro equipo se preparaba para coger la pelota en cuanto cayese, andaba hacía atrás mirando fijamente hacía donde iba la pelota.

Al ver la gente que la pelota había salido volando, enloqueció y empezaron a levantarse y a gritar de jubilo al ver que el equipo iba a ganar. La mayoría de todo el campo tenía puestos unos guantes enormes de color rojo con la palabra Dodgers y con un numero 1 y un asterisco delante. Los del otro equipo estaban levantando pancartas azules que se extendían por cinco asientos donde decía la palabra Mets y unos números 1 a los costados.

Mientras, Michael y Lannon se fue a un puesto de perritos calientes, esperaron a que la fila disminuyese de clientes, en ese momento le vino a Alex un recuerdo al ver un cartel que había arriba en el puesto.

-Hot Dodgers, fijate que siempre que venía aquí, lo primero que hacía era comprarme unos perritos Dodgers, lo hacía desde que tenía cinco años, mi padre y yo veníamos entusiasmados viendo jugar a los Dodgers y siempre decíamos que no podíamos ir a ver el partido si no nos comprábamos unos perritos Dodgers, y así todos los días -explicó entusiasmado Lannon al acordarse de ese hecho.

-La mayoría de la gente siempre piensa que el deporte y la comida lo es todo, pero créeme, en mi época todo era una lucha por el hambre -opino incoherentemente Michael al respecto.

-¿Alguna vez deseaste una cosa con todas tus ansias? -pregunto Alex para saber si Michael tenía al menos algo de compasión por algúna cosa.

-He querido muchas cosas, pero ningúna de ellas las conseguí a tiempo, lo primero que conseguí cuando morí fue los reproches de Rebecca por culparme de la muerte de toda esa gente -comento Michael dando a entender que era como todos pero al final acabo teniendo un trágico final.

En ese momento Alex se percato de un cierto hecho.

-¿Rebecca ya estaba ahí cuando moriste? -pregunto para verificar ese hecho.

-Así es, ella fue la primera mujer que estuvo trabajando cuando se monto el RIPD, ella era solamente una mujer que acabo naciendo por accidente, sus padres decidieron sacrificarla en un río, pero entonces llego una tormenta y las aguas bravas se llevaron a ella con la cuna, después de eso fue encontrada en un aqüifero al otro lado de las montañas, un granjero la recogió y la trato como a una hija. Pero después de varios años, hubo una guerra y ella acabo siendo víctima de unos soldados que la torturaron y la violaron sin piedad, fueron tan grandes las heridas que le hicieron que no pudo soportarlo y falleció, entonces fue cuando nos dimos de que necesitábamos de sus habilidades para poder aconsejar a los arcángeles -explicó Michael todo el origen de Rebecca y fue algo lamentable.

-Vaya -dijo sorprendido porque no se creía que una mujer como Rebecca hubiese tenido ese destino-. ¿Pero entonces como es que tiene gafas y el pelo rojizo?

-Al cabo de los siglos empezo a cambiar su estilo, se pensaba que así podía lograr algo que no pudo antes, y casi se sale con la suya, todos estuvieron muy pendientes de ella durante un tiempo, hasta yo casi me quede como el resto -explicó dando a entender que era como la chica a la que todos coqueteaban en el RIPD.

Comprendió Alex de forma nefasta, pero entonces se dio cuenta de un cierto hecho que había en esa explicación que no se percato.

-Un momento, ¿vosotros dos tenías algo juntos? -pregunto Alex suponiendo que tenían una relación.

Michael solamente le dio la indirecta pasando de aquella pregunta, entonces le entregaron los dos perritos calientes, le paso uno a Alex y luego se quedo el otro.

-Créeme, es mejor que no sepas muchas cosas de mi -espeto indirectamente y luego se marcho.

Se quedo tan estupefacto al ver su respuesta que pudo asimilar que no pretendía admitirlo, carraspeo irónicamente y luego lo siguió.

Mientras ambos andaban directamente hacía fuera del estadio, Alex empezaba a comerse un bocado de su perrito, a medida que lo comía sentía como si no tuviese gusto.

-No siento nada -aviso.

-No comemos ni dormidos, esas son las cuestiones para trabajar en el RIPD -admitió Michael confesando que ya no servía que estuviese comiendo porque como estaba muerto no le iba a pasar nada por no comer-. Así que todo lo que te estés comiendo se te volverá ceniza.

Al oír ese comentario reaccionó espontáneamente y entonces empezo a toser y sentía como si estuviese expulsando cenizas de su boca.

-¿Entonces porque actúas como una persona normal? -pregunto cuestionando ese hecho y luego tiro el perrito dentro de una papelera ya que se daba cuenta de que no le servía.

-Pues porque así es mejor que los bolas ochos no se den cuenta de que somos polis, así sospecharan menos -añadió Michael.

-Pero igualmente, no puede ser que los bolas ocho no se den cuenta, ya tenemos suficiente con que nos vean de forma ridícula -cuestiono incrédulamente Alex ese hecho.

-Bueno, no es que quiero decir que estemos obligados, pero a veces da gusto pensar que fuimos otra cosa en la vida -cuestiono Michal ese asunto. Ambos salieron al estadio observado vitorear a la gente a los jugadores del campo.

-Ah, así que te importa pensar que no necesitamos olvidar todo -reprocho Alex al ver que al final después de todas las cosas que había acordado había algo que estaba ignorando.

-No podemos enamorarnos ni sentir afección por cualquiera, así que es mejor sentir que estamos metiéndonos algo en nuestros cuerpos porque eso será lo ultimo de lo que nos acordemos -aclaro Michael dando a entender una cierto cuestión con el tema.

Al oír ese comentario se le vino a Alex una severa idea sobre lo que dijo, sentía como si le diese arcadas porque le daba una mala visión de lo que era comer.

-Por dios, ¿como haces para pensar en esas cosas? -pregunto queriendo entender ese extraño lenguaje que tenía para poder comprenderle.

-Me he pasado descuartizando personas, así que te puedes hacer una idea -opino Michael.

-Ah -comprendió Alex queriendo no pensar demasiado en sus asuntos.

El jugador estrella de los Dodgers bateo la bola y entonces salió corriendo de nuevo mientras pisaba todas las bases, la gente vitoreo por eso.

En ese momento Alex se acordo de la razón por la cual habían salido.

-Dime Michael, ¿a que hemos venido aquí? -pregunto queriendo entender porque estaban ahí.

-Aquí es donde se encuentra mi confidente, su nombre es Louis, es uno de los pocos ángeles que acabaron perdiendo las alas, pensando que no podría volver a vivir, le decidí darle una nueva vida en los mortales, y ahora que el tiempo ha pasado parece que ha conseguido tener una gran afición por los Dodgers, se pasa todo el tiempo aquí en las salas de coleccionista, vive vigilado por un grupo de guardaespaldas que le protegen debido a que se ha pasado todo el tiempo ganandose demasiados enemigos -corroboro Michael explicando que ahí se encontraba el confidente.

-Así que el tío es mas chivato de lo que parece -cuestiono sarcásticamente.

-Solo cuando se trata de los Dodgers -aclaro Michael y entonces ambos marcharon atravesando todo el estadio.

El marcador se pus 1, los Dodgers estaban apunto de ganar. La gente vitoreo al ver que estaban apunto de ganar, todos levantaron sus pancartas mientras los otros rivales empezaron a gritarles a los del lado contrario.

Bajaron de las butacas y se dirigieron al puesto de marketing, adelante había un hombre de aspecto robusto, calvo, con la mirada muy firme y tenía un auricular colgando de la oreja izquierda.

En cuanto Michael se topo con el, el guardaespaldas se hizo a un lado impidiendo su paso.

-¿Adonde vas te crees que vas? -pregunto reprochando el guardaespaldas.

-He venido a ver a Louis -recrimino Michael.

-¿Quien eres tu para dejarle entrar? -pregunto.

Entonces Michael levanto la manga de su chaqueta y mostró que tenía el tatuaje de una estrella de cuatro puntos junto con otra encima pero cambiado de lugar.

Alex frunció el ceño extrañado al ver ese tatuaje que tenía, eso era algo que no había dicho.

El guardaespaldas lo miro fijamente y lo reconoció.

-Pasa -acepto y se hizo a un lado, ambos pasaron dentro del puesto.

LA SALA DE MARKETING

Entraron en la sala y estaba rodeada de algúnos guardias casi con el mismo aspecto que el de afuera, dejaron pasar a los dos mientras cruzaban de camino a camino.

-Por cierto, ¿que es ese tatuaje que llevas en el brazo? -pregunto Alex queriendo entender que era eso que tenía debajo.

-Es una estrella de Isósceles, es el símbolo de pureza que se les ponen a los ángeles, es para marcarles y así que uno sepa que esta unido con su compromiso sea cual sea -comento Michael.

-¿Y cual es el tuyo? -pregunto por curiosidad.

-El de servir -confeso con tono serio y entonces giro a la derecha entrando en la sala de decorados.

A medida que iban andando Lannon podía ver todo tipo de artículos de los Dodgers que había, entre fotografías viejas, uniformes de grandes estrellas, guantes de época, todo lo relacionado que puede estar un coleccionista.

Entraron en la sala de decorados y ahí vieron a un grupo de hombres trabajando en los diseños del equipo, eran los que creaban los artículos de marketing para los Dodgers. Uno de ellos era un hombre de aspecto senil y con algo de barba blanca, estaba sentado alrededor de un escritorio mientras dibujaba los artículos, el otro era un hombre de un aspecto vulgar que estaba recolectando los banderines para el equipo.

-¿Que tal Louis? -pregunto Michael presentandose.

Entonces el joven de aspecto vulgar era su confidente, se percato de su voz y entonces miro fijamente al hombre que se encontraba delante suyo.

-¿Quien lo dice? -pregunto incoherentemente.

-No te hagas el listo Louis, sabes muy bien quien soy -recrimino Michael hartandose de que siempre hiciese el acto de ocultar su identidad cuando ya sabían bien quien era.

Louis frunció el ceño, miro a un lado y se fijo en como estaba mirando el otro hombre, se giro mostrando una mirada inquisitiva. Entonces Louis le indico con la cabeza, se levanto apuradamente recogiendo sus cosas y se marcho dejándolos a los tres solos.

Miro de frente al hombre que le había metido ahí y hacía tiempo de que no sabía nada.

-Hace tiempo que no vienes a verme -cuestiono Louis.

-Lo se, pero ahora necesito de tu ayuda -recrimino Michael.

Refunfuño amargadamente Louis, dejo el banderín que sostenía a un lado y entonces se puso firme e indirecto hacía el.

-Mira Michael, entiendo que has hecho grandes cosas por mi mientras que yo he hecho grandes cosas para ti también, pero me parece que ya es hora de que ambos dejamos a un lado nuestros propios asuntos -se explicó expresamente queriendo no pasar por el mismo asunto de siempre.

-No estoy aquí para discutir Louis, así que será mejor que me digas lo que quiero saber -recrimino Michael hartandose de sus excusas.

Louis asintió, estaba claro que hoy no iba a tener paz de ningúna forma.

-¿Que es lo que quieres saber? -pregunto empezando a cooperar.

-Por algúna extraña razón los bolas ocho están empezando a recolectar trozos de oro, ¿quiero saber porque? -pregunto interrogativamente.

-Espera, trozos de oro, ¿para que coño iban a querer eso?, no pueden gastarlo en nada, están muertos -cuestiono indirectamente y empezando a reirse de forma disimulada, era tan disimulada que se podía notar lo falsa que era la risilla esa.

-Lo se, pero empiezo a pensar que a lo mejor lo están utilizando para algúna otra cosa -aclaro.

Entonces Louis se puso a pensar detenidamente.

-Pues la verdad no se para que serviría -contesto Louis sin dar muchos detalles.

Tanto Lannon como Michael resoplaron al ver que no estaba cooperando como debería.

-Louis, ¿entiendes lo que pretendo hacer? -pregunto recriminandole.

-Mira Michael, si hubiese habido un rumor o algo por el estilo te lo habría dicho, pero ahora no se lo que pasa pero todos los muertos se están reuniendo en toda la ciudad, y no se han reunido así desde el evento del cometa Halley, por favor, Michael entiéndelo, no estamos en un buen tiempo para poder cooperar -reprocho Louis queriendo no cooperar por medio a que los muertos se enterasen de que había hablado con ellos y no quería acabar muerto.

-Tienes a unos guardaespaldas que te protegen las 24 horas del dia, con eso no tienes suficiente -cuestiono Michael ese hecho.

Esos gorilas de ahí no me sirven de mucho, y luego empieza a pensar que pasaría si viniesen como mas de 500 muertos, se armaría el caos, y eso es lo mismo que están haciendo los muertos, prepararse para el caos -reprocho negando toda petición de responder.

-Déjate de rollos bíblicos, no estamos a principios de siglo, así que deja a un lado los temas del pasado y dime sobre cosas que están ocurriendo ahora -reprocho Michael hartandose de que siempre pusiese la historia como excusa para salirse con la suya.

-Obligame si es que atreves arcángel, porque yo ya estoy terminando contigo -recrimino Louis aceptando el hecho de que no iba a decir nada, se cruzo de brazos para expresar su decisión.

Asintió Michael, estaba claro que después de haber estado tratando con el ya no podía tener ningún poder sobre el, así que decidió tomar la decisión mas drástica que se le podía ocurrir ahora.

-Muy bien, pues si no puedo tratar contigo, entonces dejare que mi compañero trate contigo en su lugar -espeto Michael de forma coherente.

-Tu compañero, en serio, ahora has decidió tener uno nuevo después de lo que te hizo Gabriel -cuestiono Louis sin poder creerse que en serio tuviese un nuevo compañero.

-Si lo se, y a el mucho no le importa -reafirmo Alex acercandose hacía el.

Blasfemo Louis haciendo una risilla falsa.

-Haber, ¿que me vas a hacer? -cuestiono reprochando.

Alex se puso de brazos cruzados al ver que el tío se lo tenía muy creído, observo los decorados que había hecho, al verlos tuvo una idea de como hacerle hablar.

-¿Te gustan los Dodgers no? -pregunto Alex con tono indirecto.

-Si, me he aficionado a ellos desde que se creo el equipo -afirmo Louis.

Alex agarro un banderín, lo toco y la fibra de la que estaba hecha resultaba como muy dura, al tener el banderín se le ocurrió una idea de lo que podría hacer para poder torturar a Louis a menos que cooperase como tal.

-¿Sabes lo que pasaría si se acabasen los Dodgers? -pregunto poniendose en tono severo.

Louis lo miro y empezo a suponer cualquier cosa.

-¿Que pretendes? -pregunto intentando de entender que era lo que planeaba.

-Nada, solamente me encantaría tener algo de informacíon -contesto disimuladamente.

Refunfuño Louis al ver por donde iba, era algo muy típico de los policías.

-Haber, ¿que pretendes? ¿Utilizar la técnica del policía malo y el policía capullo? Porque de eso he tenido mas que suficiente -cuestiono incrédulamente Louis.

Al ver lo que ya estaba suponiendo, Alex se giro y miro hacía Michael para saber su opinión, le indico una mirada irónica como aceptando que hiciese con el lo que le diese la gana.

Entonces Alex alzo el banderín y empezo a atizarle en toda la cara, le dio una y otra vez hasta que se quedase lo bastante indeciso y dolorido.

Paro y entonces Louis se quedo con todo doliéndole.

-Joder, ¿que estas haciendo? -pregunto reprochando Louis.

-Dime quien esta comerciando con ese oro -insistió Alex.

-¡Jamas! -negó Louis.

Entonces Alex volvió y empezo a atizarle con el banderín una y otra vez, le dio como unas diez veces hasta se quedo mas dolorido que antes.

-Joder Michael, dile a tu compañero que me deje en paz -insistió reprochando Louis hartandose de que le pegase.

-Lo siento, pero ya no puedo tratar mas contigo, esa ya es cosa suya -aclaro Michael.

Entonces Alex unos tres azotes mas con el banderín, le dio tantas veces que sus mejillas empezaron a enrojecerse de tanto dolor.

-Dime lo que quiero saber -siguió insistiendo Alex.

-Vale, no se quien esta comerciando con ese oro pero he oído hablar de una reunión que se hará en el centro metropolitano de la ciudad -admitió Louis sollozando de sufrimiento.

Carraspearon estando de acuerdo con eso.

Asintió Louis, estaba dolorido después de que le hubiese dado tantas veces en la cara.

-Bien hecho Louis, así es como me gusta que cooperes -exclamo sarcásticamente Michael, luego se giro marchando hacía la salida ahora que sabía donde ir.

-Quédate con tus Dodgers -exclamo Alex dejando el banderín y luego siguiendo a Michael.

Refunfuño dolorido Louis, se toco una de las mejillas y sintió el terrible escozor.

AFUERA DEL ESTADIO

Ahora que sabían donde tenían que buscar, salieron del estadio y volvieron al coche.

-¿Que ha sido eso que dijo acerca de que no se que de asuntos del pasado? -pregunto Alex queriendo comprender a que se debía toda esa disputa que habían tenido antes.

-Desde que se ha pasado viviendo aquí, ha tenido sus serios problemas conmigo y con los demás, ahora es solo otro fanático que quiere que le dejen en paz porque quiere vivir en un mundo real -corroboro Michael mientras abría el coche.

-¿Y cual es su mundo real? -pregunto por curiosidad, abría la puerta del otro lado y se metió.

-Pues es el que no hay ángeles que le metan caña -reafirmo Michael.

-Ah -dijo comprendiendo Alex.

Se acomodaron en los asientos del coche, esperaron unos minutos hasta que entonces Alex se dio cuenta de que Michael no estaba haciendo nada.

-¿Vas a encenderlo o...? -pregunto queriendo entender porque no hacía como antes.

Entonces Michael levanto el dedo para indicar que se detuviese.

-Hay una cosa que tienes que entender Lannon, si Louis no nos quiere decir algo es porque sabe que estamos buscando algo que no queremos que sepa -corroboro concluyendo Michael.

-Pero si nos acaba de... -intento de terminar la frase pero entonces llego a una cierta conclusión-. A no ser que quería librarse de nosotros.

-Exacto, y si es lo que pienso, dentro de un rato saldrá a la calle a buscar al individuo con el que esta comerciando, como ahora sabe la existencia de ese negocio, tendrá que apañárselas con mucha prisa -corroboro Michael teniendo la coartada perfecta para asimilar el asunto.

Carraspearon ambos pensativamente y se quedaron mirando de un lado para otro pensando en si era posible esa conclusión.

-Oye, ese no es Louis -dijo señalando Alex.

Michael se enderezo y observo a lo lejos que estaba su confidente saliendo del estadio y andando por la calla como si nada, no tenía sus guardaespaldas ni nada.

-Vaya, eso si que ha sido rápido. La mayoría tardaría como unos diez minutos en salir, pero el, lo ha hecho lo bastante deprisa -dijo sorprendido Michael al ver que exactamente estaba viendo a su confidente saliendo a la calle.

-¿Que hacemos, lo seguimos? -pregunto Alex para saber que acción tomar.

-Si -afirmo Michael y entonces se puso a encender el coche, prendió el motor y hecho marcha atrás.

En cuanto dio marcha atrás acabo golpeando el parachoques del otro coche que tenían atrás.

Se llevaron una sacudida por el golpe, Alex miro hacía atrás y observo el golpe que se llevaron, miro a Michael y este se quedo con una mirada de resentimiento.

-Disculpa, a veces eso se me escapa -espeto irónicamente Michael.

Refunfuño lamentandose Alex por tener que pasar por esto.

Dio marcha hacía delante y ambos salieron del estadio antes de llamar la atención de alguien.


CONTINUARA...