Título: Reflejo distorsionado
Claim: Ushiromiya Lion, Yasu
Notas: Spoilers hasta el EP7. Doble narración.
Rating: T
Género: Angst
Tabla de retos: Abecedario
Tema: 21. Feliz


El mundo que los rodea parece un pequeño planetario, de ésos que parecen estar de moda últimamente, similares a esferas de Navidad contenidas en las manos de Dios. Lion a esas alturas sabe que no debe de preguntar, que sólo conseguirá un dolor de cabeza, sin embargo, no deja de mirar hacia todos lados, atento y escrutante, en busca de algo que rompa esa quietud improvisada.

—¿Cómo está tu brazo? —pregunta después de un rato, pues el mundo permanece estático como en una pintura surrealista, proporcionándole cierta tranquilidad—. ¿Estás bien?

Willard H. Wright nunca ha sido un hombre de muchas palabras, pero en esta ocasión su falta de habla le preocupa, pues ha sido enteramente su culpa el que esté lastimado —más que lastimado, casi al borde de la muerte—, que haya perdido un brazo y también que respire con dificultad de cuando en cuando, consecuencia de haber huido a toda velocidad de los gatos de Bernkastel.

—Will, ¿estás bien? —desechando rápidamente la duda de si está caminando en ese espacio vasto e infinito, donde no parece haber ni techo ni suelo que los sostenga, Lion se acerca a la figura que es Will, alejada de él unos cuantos metros, ligeramente encorvada y sangrienta, pero aún viva, por cómo ve que se agita su espalda cada poco.

—Estoy bien, esto no es nada, se pasará —puntualiza el Inquisidor, con un dejo de cierto hastío en la voz, más que todo por la situación en la que han terminado—. Pero lo importante aquí es que tú estés bien.

Aunque la voz del castaño sigue destilando ese aire un poco molesto y cansado, que no logra ocultar del todo que la voz amenaza con romperse debido al dolor, Lion presiente las intenciones detrás de esa frase y decide dejar el tema por zanjado, cambiándolo rápidamente.

—¿Al final qué sucedió con Claire? ¿Está bien? —a pesar de que las memorias de otros mundos y el relato de su otra vida siguen frescas en su mente, todavía le parecen fantásticas y tristes a la vez, como si mirara desde el otro lado de un reflejo distorsionado por el destino—. No supe qué sucedió con ella después.

—No importa qué sucedió con ella, porque ahora es feliz, ¿lo recuerdas? —el hombre a su lado, pese a estar malherido y respirar con dificultad, le dirige una de esas miradas que lo sacan de quicio, pero como siempre, Lion decide ignorarlo—. Ahora sólo está esperando por él.

Antes siquiera de que Lion pueda formular su pregunta, un pequeño fragmento, tan brillante como las estrellas que los rodean en ese extraño lugar, desciende de algún lado para irse a posar en las manos del joven, quien al tocarlo se ve sumergido en las últimas memorias de su otro yo en ese otro mundo. Memorias borrosas, ya no como en un espejo distorsionado, sino más bien con la suave ondulación del agua ciñéndose sobre su cuerpo, arrastrándola hacia el fondo del océano, abrazada a otra figura, la que siempre estuvo esperando y decidió desaparecer a su lado, hacia la oscuridad de la caja de magia.

—Así que al final, ella fue feliz —Lion se siente agradecido cuando las memorias se desvanecen y él se ve de nuevo en ese extraño mundo, su mundo, junto con el Inquisidor de Herejía, quien a su vez, le dirige una mirada que él no puede sostenerle del todo—. Bueno, será mejor que nos vayamos, ¿no es cierto?

—¿De qué hablas? —la pregunta logra sorprenderlo, a él, quien anteriormente pudo descifrar todos los misterios detrás del corazón de Beatrice, cosa que hace reír al herededo de los Ushiromiya.

—Diana está esperando, ¿no es cierto?

Aún sin la seguridad de saber dónde están o si Bern se atreverá a atacarlos de nuevo, Lion emprende la marcha hacia un destino desconocido, con Will siguiéndolo de cerca, tan aprisa como su orgullo y su cuerpo se lo permiten.

Beatrice encontró su final feliz, ahora es el turno de Lion de perseguirlo.

FIN.