-1Jin tuvo que admitir, sin duda alguna este chico le había dado mas sorpresas en unos días que las que había recibido en toda su vida antes de su llegada. La ironia en algunos de sus pensamientos en la noche de la cita no le paso desapercibida. Se concentro sin embargo en el entrenamiento unos diez minutos, aprendió un par de posturas, y se forzó a controlar el ritmo de su respiración. Sin embargo en esta última parte el pensamiento volvió a rondar su cabeza Tuvo que expresar su pensar en alto y comprobarlo o ver si su sentido común simplemente se había desprendido de la realidad con las primeras revelaciones.

-La hermana de Lee señor.-Dijo Jin cortes y suavemente.-La hermana de Lee es la Princesa de Fuego?

Iroh solo movió la cabeza afirmativamente y abandono su postura de defensa. Jin la abandono de igual modo.-Creo mi joven discípula que este es momento para el té. No sin antes asegurarte que me impresiona que lograras controlar tu respiración. Hubieras podido ser una buen maestro fuego nacida bajo otra estrella.-El General retirado fue a la cocina e invitó a Jin a pasar a un cuarto, no tardo en comprobar que Lee estaba allí, ardiendo en fiebre.

Jin sintió todos sus impulsos maternales surgir mientras limpiaba el sudor en la frente de Zuko, y ponía su mano sobre esta para ver si la fiebre estaba cerca de romper. No lo estaba, Zuko sintió la mano de Jin y llevo su cansado brazo a su mano, la apretó fuertemente.

-Madre, no tienes que irte madre.-Dijo entre balbuceos.

Jin se sonrojó tanto como pudo y apretó la mano de Zuko de vuelta. Así los encontró Iroh, entro lentamente y le sonrió a Jin.

-Sigue alucinando?-Pregunto mientras entraba.

-Si señor, esperaba que fuera la mano de su madre la que lo cuidara.-Contesto Jin sonriendo con sus mejillas aun rojizas.

-Ha estado así un tiempo, al menos ahora ve a su madre y no a Azula intentando matarlo.-Le contesto el tío.

Jin sonrió nerviosa esperando las palabras del viejo.-Bueno Jin, tienes una pieza de información muy importante, y agradezco que sigas aquí conviviendo con nosotros y no corriendo por las calles.

Jin no sabía como seguir, de pronto otra pregunta surgió una obvia si, pero que quería contestada por alguien mas.-Lee es el príncipe exiliado de la Nación del Fuego cierto?

-Lee es el príncipe Zuko Jin.-Contesto Iroh severamente.-Yo soy el General Iroh, el Dragón del Oeste.-Contunió Iroh muy serio en su afirmación, cuando Jin abrió los ojos tanto como podía hacerlo mientras retrocedía el hombre rompió en carcajadas.-Deberías ver tu cara jovencita…Solo Iroh estaría bien, aunque desde que perdimos nuestra tripulación respondo solo a las quejas de Zuko cuando las dirige a su "Tio".

-Pero yo no podría llamarlo Tio señor.-Dijo Jin modosamente.- Así que creo que solo lo llamaré maestro.

-Y es un buen termino también, puedo enseñarte a hacer el mejor té si eres paciente también. Eso servirá mucho cuando contraigas matrimonio.-Jin de nuevo se sonrojo con las palabras del hombre frente a ella y volteó a ver a Zuko. Iroh la miro severamente.-Eres una jovencita muy linda, y valiente y amables también. En verdad me complacería si mi sobrino te eligiera. Pero temo que queda mucho camino para el. Me lo dice mi espíritu, aún le quedan grandes viajes por hacer y mucho dolor por enfrentar. Si al final decidiera volver por ti, eso sería lindo, pero no quiero que lo esperes. El equilibrio en esta guerra puede estar en sus manos o en las mías.

Jin no pronunció ninguna palabra.

-Los siguientes días serán cruciales en cuanto a la guerra, quisiera que vinieras de ser posible, para que yo te enseñe lo que pueda, una vez que Zuko este de pie el te enseñara también no lo dudo.

Siguieron tomando el té y cuidando a Zuko, ejercitaron un poco mas y Jin fue a casa cuando ya había anochecido.

Cada palabra bien guardada en su mente.

La parte sobre los viajes que Lee…bueno Zuko tendría que hacer la asustaba, que tal si en los viajes encontraba a una chica con cabellos muy negros mas hermosa que ella?

Cerca ya de su casa dos hombres se acercaron, el alcohol podía olerse en ellos, sus intenciones las menos nobles, justo como las de ese Dai Li tiempo atrás. Pero Jin no tuvo miedo ni aunque el viejo hombre foraneo no estuviera para protegerla, tomo su postura.

Cuando intentaron sujetarla ella solo sintió sus movimientos fluir. No pudieron acercarse, luego usando el conocimiento del refugiado que la había salvado, presiono en la espalda a los hombres, los dos cayeron inmóviles al momento. Jin no pudo sino pensar que pasaría cuando Lee…siempre sería Lee para ella; le mostrara como usar las espadas.

Un par de jóvenes caminaban por la misma calle que Jin, se veían agotados, tristes el mas pequeño parecía llevar una extraña mascara azul en las manos, bajo una inspección detallada Jin notó que no era un chico sino una chica guerrera de los bosques o algo así por la pintura de guerra en su rostro. Jin no vio mal en sus rostros y estuvo a punto de ayudarlos, pero recordó las palabras de Iroh.

Siguió su camino.

La mañana siguiente Jin se apresuro a hacer todo lo que podía hacer para ir a ver a sus nuevos amigos en la tarde.

Se llevo una sorpresa cuando Iroh no abrió la puerta sino Lee.

-Mi tio me dio la tarde libre de la tienda de té.-Le dijo.-Me prometió que tendría a una muy buena alumna.

Jin sonrió ampliamente, no había podido traer las espadas sin embargo, sería imposible cruzarlas a la zona alta de la ciudad, Jin practico con dos pedazos de bambu rechazando los ataques de Lee.

-No esta mal para una chica.-Le dijo Lee.-Ahora tienes que saber, mi hermana la Princesa tiene en su guardia personal a una cirquera capaz de dejar inmóvil la parte del cuerpo que deseé y a una aristocrata que ha dedicado todo su tiempo libre (Eso es mucho) a perfeccionar su puntería con estiletos, cuchillos, dagas y shurikens. Lo has hecho bien pero tienes que ser mejor.-Lee siguió atacándola cada vez mas rápido tras decir esto.

Jin hizo lo mejor que pudo aunque obviamente no esquivo todos los golpes de Lee, de pronto tenía las espadas en el cuello, incapaz de moverse.

-Los instrumentos de madera son lentos, necesitaremos conseguirte unas espadas.-Le dijo Lee dejando su postura de ataque.

-Mi hermano me dejo unas espadas.-Contesto Jin.-Son un poco mas pequeñas pero deberían hacer el truco.

-Genial, entonces llevaremos el entrenamiento a tu casa pronto; ahora descansa, mi tio no tardará en llegar para continuar con esto.-Le dijo Lee todo fríamente, como a un amigo a lo mucho.

-Lee porque están haciendo esto?-Jin se daba cuenta que la estaban ayudando verdaderamente pero la razón escapaba a su cabeza.

-Tratamos de devolver el equilibrio al mundo.-Contesto Zuko.

Cuatro días pasaron.

Jin entreno las tardes con ellos y se levantaba muy temprano para repetirlo con las espadas en su jardín. Una noche sintió que alguien caminaba en su cuarto. Se levanto asustada tomo sus espadas.

-No hay razón para temer, soy yo Lee.-Dijo Zuko, había adquirido un cierto cariño por ese nombre.

Jin se sintió rara, después de todo estos dos días Lee había sido nada mas su maestro, junto con Iroh la habían llevado de ser una inocente niña de Ba Sing Sei a poder enfrentarse a un soldado, esto gracias a la diversidad de técnicas y visiones que le daban "No hay mejor arma o movimiento que el que no esperan de ti" le dijeron repetidamente.

Lee y el Tio habían aceptado que el movimiento paralizador que Jin había aprendido era extremadamente útil y hacia a su ataque algo formidable. Jin se sentía halagada, no podía mantener el nivel de Zuko mucho tiempo, no mas de 6 golpes a máxima velocidad, "Pero eso esta muy bien para ti"

-Lee que haces aquí?- Finalmente respondió.

-Bueno, vine a terminar tu entrenamiento, dijiste que tu madre iría con su hermana a ver un asunto y que no estarían esta noche, así que pensé que podríamos entrenar con tus espadas.-Le contesto. "Zuko había estado viajando demasiado tiempo" pensó Jin "Y no se da cuenta que un chico y una chica solos en una casa por la noche es algo poco honorable, pero sus intenciones son buenas".

-Me gusta la idea.-Dijo sin embargo y bajaron al pequeño comedor, allí practicaron maniobras a corta distancia y con poca luz, Jin en su momento logro paralizar uno de los brazos de Zuko haciendo que la atacara con una sola espada, la chica logro mantener su posición por mas tiempo esta vez llevando la pelea al pequeño patio de atrás donde se estiraron un poco mas y la distancia entre brazos y cuerpos aumento, Jin con la espada doble en cada mano no podía sacarle una ventaja considerable a Zuko con una sola mano.

Finalmente Zuko la cerco a la pared de la casa, Jin intento liberarse, Zuko cerro un poco mas la trampa y el brazo de Jin empezó a sangrar. Los ojos de Zuko se abrieron aun mas que los de Jin.

-Lo lamento.-Dijo y retiro su espada dejando que se moviera.

Jin volvió a alzar sus espadas y finalmente apunto al cuello de Zuko.

-Una cortada aquí es un golpe que no recibiré en batalla.-Dijo Jin mientras le sonrió al joven frente a ella.-Finalmente te gane.

-Sabes yo baje mis espadas.-Contesto Zuko.

-No importa, déjame disfrutar el momento.- Jin movió la posición de la espada y cerro la distancia entre el joven y ella.

Podían sentir la respiración del otro.

-En ese caso el entrenamiento ha terminado, y puedo irme. Sabes? Mañana iremos a servirle té al Rey Tierra!-Le replico Lee.

-Eso es genial Lee.-Le dijo Jin emocionada como siempre.-Parece que podrán aconsejarle que continué esta guerra, y quizá no tengas que salir de la ciudad para hacer la diferencia.

-Bueno, eso lo dudo, hemos hecho muy poco contra la Nación de Fuego.-Argumento el chico.

-Muy poco eh?-Jin se mostró indignada.

-Solo hemos entrenado a una excelente peleadora, pero se necesita mas que eso para traer el equilibrio.

-El Avatar es solo uno y puede equilibrar el mundo.-Replico Jin.

Una sombra entro en los ojos de Zuko.

-Sabes no hemos hablado de lo que paso en la cita.-Jin trajo el tema de vuelta.

-No hay mucho que hablar, si descubrías quien era te haría daño, si estabas cerca de mi te haría daño, hice lo mejor.-Contesto el Principe exiliado.

-Hiciste lo que tu creíste que era mejor, no me preguntaste.-Bromeo Jin.-Y me besaste de vuelta así que supongo que sientes algo por mi.

Zuko se sonrojó.-Siento algo por ti, pero aun tenemos una guerra alrededor, aun es peligroso, soy un Maestro Fuego enemigo de tu pueblo y un traidor a la Nación de Fuego que enseña a defenderse a chicas del Reino Tierra.

-Así que no soy la única?-Jin se notaba indignada.

-Claro que sí, sabes hablaba figuradamente, quien mas nos aceptaría como tu lo has hecho? Es bueno saber que estarás allí para defender esta ciudad cuando el día llegue

-Y yo creo que puedo traer equilibrio a esta guerra.-Aseguro Jin, ni un poco de broma en su tono.

-Eres optimista, quizá porque no has dejado la ciudad, porque no has visto la verdadera guerra.-Rebatió Zuko.

-Oh no es solo lo que pueda hacer en el campo de batalla Lee, sino a quien pueda mantener en el.

Zuko no estuvo seguro de entender esa parte, hasta que Jin se alejo de el, puso cuidadosa pero rápidamente las espadas en su funda y llevo sus manos a la espalda, desabrocho el moño de su pijama, tan flojo lo saco por su cabeza rápidamente, era como si algo estuviera en su cuerpo haciéndola hacer eso, pero Jin lo disfruto de cualquier manera, solo las vendas en su pecho y un pequeño pantaloncillo la cubrían. Zuko retrocedió.

-Oh Lee acaso no sabes que es incorrecto estar de noche solo en la casa de una chica.-Bromeó Jin. Zuko no podría tener el rostro mas rojizo.

-Jin yo solo debo irme acabe lo que tenía que hacer aquí, y mañana es un gran día, no quiero quedarme dormido oh…-Zuko no termino sus palabras, los labios de Jin de nuevo se adhirieron a los suyos, lo dejaron ir pronto, pero Zuko de nuevo la beso de vuelta, solo que esta vez no la dejo ir a los 10 segundos.

Entraron a la casa sin separar sus labios o el resto de su cuerpo para ese caso, luego Jin se alejo de el sonriendo. Subió la escalera a su cuarto.-Olvidaste tu mascara aquí…Tu tio me dijo que te habías deshecho de ella.-Le dijo en un tono despreocupado.

Zuko no podía estar mas extrañado o fascinado por todas las facetas de esa chica.-Lo había hecho, guardaba una de repuesto, y ahora fue útil para llegar aquí. La otra se perdió en el agua.

-No creo, el otro día vi a una chica con una mascara muy parecida sino es que igual en sus manos.-Jin amaba contradecir a Lee, siempre provocaba una mueca chistosa que esta vez desafortunadamente se perdería.

-Me puedes solo arrojar la mascara y ya Jin?-Zuko parecía algo ansioso de salir de allí y llegar a casa.

-Y porque no vienes por ella y ya?

-Es incorrecto estar en el cuarto de una chica cuando sus padres no están.-Se defendió Zuko.

-Veo que ya aprendiste la lección.-Jin rió al decir esto.-Pasa ya tonto tómala y vete.

Zuko subió cuidadosamente, busco en el piso y la mascara no estaba. Solo vendas removidas rápidamente, Zuko miro a donde estaba Jin sosteniendo la mascara en su mano, y la mascara en su mano siendo el único objeto sobre ella, la sonrisa en el rostro de Jin igual a la que tenía en la fuente.

Nota: Si, ya rompí todo el canon y el Rating, será M a partir de ahora sin descripciones ni nada eso sería solo AFF y honestamente no escribo para eso, así que espero esto este manejado con tacto y todo eso, El siguiente capitulo viaja a la mente de Zuko en la batalla de Crossroads. Bueno a nuestro Zuko no el Zuko canonico.

Así que ahora ya tiene mas sentido que Jin se haya vuelto la persona que es en el preview de el capitulo anterior? Espero que si, porque desde aquí todo escala hacia allá. Es muy OOC el capitulo? Yo no lo siento completamente OOC lidiando con el Zuko sonriente de el episodio 19. Bueno pues aquí esta la razon según yo…bueno no porque esto pasa la noche antes de Crossroads y eso fue antes.

Que tal la intro de Smellerbee y Longshot jugaran un papel importante espero aunque aun trato de ver como exactamente, el capitulo que sigue probablemente tenga un flash back a los momentos después de el final de este, de ser así (Si lo considerara necesario, creo que ayudaría con el struggle de Zuko igual y hasta odiarlo momentáneamente, digo tengo que deconstruirlo para generar el Fire Zuko y luego ya volver a lodiar con el Post Firebender Masters) tratare de hacerlo con el tacto de The Flying hours sino han leido esa historia se las recomiendo, es un Maiko tan genial como pocos.

Por cierto vi una imagen de Zuko en una carcel y Mai friamente mirandolo en una esquina será que Maiko si se acaba? En la historia asi sera!!! Me basare en la imagen por si sola--Dios estoy spoileando mucho?

Vale 30 reviews por favor, si la violencia no lo logro y el sexo implicito no lo logro creo que nada lo hara jajá jajá Es broma.