LA VENGANZA

LA VENGANZA

POR SAORI-LUNA

CAPÍTULO VI

-A mi nadie me quita nada- dijo Athena.

Imágenes confusas poblaban sus sueños, imágenes de tiempos atrás, en los tiempos en que no tenía que preocuparse por ser otra persona, en que podía ser ella misma.

Pero, quién era ella?

Athena, la más joven de las diosas del Olimpo, era también la hija favorita de Zeus… y debido a eso, una niña tan malcriada como lo era Saori Kido.

Su infancia pasó frente a sus ojos, había sido muy feliz en el Olimpo con su padre y algunos de sus numerosos hermanos y primos, incluso pelear con ellos había sido divertido, hasta el momento en que se dio cuenta que sus disputas no resonaban únicamente en la montaña.

Recordaba con exactitud el momento en que se había dado cuenta que los humanos existían. Ella estaba cansada y de mal humor, y simplemente había dejado a Ares ganar en una de sus innumerables discusiones.

Su padre, que los había observado desde lejos, la había tomado de la mano y llevado a observar los restos de lo que había sido una pequeña ciudad.

-Qué pasó Padre?

-Esto es lo que sucede cuando dejas de lado tu misión, Athena

-Mi misión? No entiendo, quienes son todas esas personas, por qué no están con nosotros?

-Son nuestras creaciones, los humanos.

-Humanos?

-Hija mía, acaso pensabas que estábamos solos en este mundo?

Ese día ella se había quedado observando como los aldeanos comenzaban a reconstruir su pueblo después que las tropas de Ares habían arrasado con todo. Su hermano tenía personas que peleaban por él? Que se preocupaban porque él ganara y su nombre estuviera por encima del de los otros dioses?

Eso no era justo. Sus peleas con Ares, eran SUS peleas, otros no tenían por qué verse afectados. Su indignación fue en aumento cuando descubrió que toda su familia usaba la misma estrategia.

Cómo era posible que jugaran con los humanos como si fueran marionetas?

Al volver a su habitación había encontrado su armadura y su escudo, aquellos con quienes había nacido. Ahora lo entendía todo. Su misión.

En ese momento, verdaderamente la diosa de la guerra inteligente había nacido.

Saori se despertó, completamente confundida, por qué venían esos recuerdos a su mente en este momento? Qué tenía que ver Athena en su vida, en un momento en que estaban en paz y tratando de reconstruir sus vidas? En un momento en que ella sólo quería ser Saori?

La luz del sol comenzaba a asomarse bajo su ventana. Eran las 7:00 a.m. y él no había podido dormir en toda la noche. Cuando había sentido la explosión de su cosmos había querido salir corriendo a su lado… pero su conciencia no lo había dejado, además Shun estaba allá, no? La energía había disminuido rápidamente, pero él no había quedado tranquilo, y mucho menos cuando en sus pocos minutos de sueño lo único que veía era sangre, y a una Athena rubia y de claros ojos azules frente a él.

Cuando llegó a la mansión Saori y Shun estaban desayunando, ambos con el mismo rostro que él tenía, el ceño fruncido y algunas ojeras. Apenas si lo saludaron, y él comenzó con su segunda comida del día con el mismo entusiasmo que tendría si lo hubieran mandado a hacer tareas.

-Pero qué es lo que pasa en esta casa? Llega uno y ni siquiera le dan la bienvenida.

Los tres rostros giraron para encontrarse con el sonriente rostro del caballero del cisne.

-Ohayo gozaimasu – dijo una voz femenina detrás de él.

-Flair?

La joven princesa de Asgard sonrió tímidamente mientras Saori se levantaba a recibirla, y darles un abrazo a ambos.

Poco a poco su familia se iba reuniendo.

Pero no será para nada bueno.

Los 3 caballeros se pusieron en guardia al sentir por un instante ese cosmos tan combativo, pero ninguna de las chicas pareció sentirlo.

-Ya desayunaron, quieren algo?- preguntó Saori

-No te preocupes, Saori, creo que iré a dejar mis cosas mientras ustedes se ponen al día.

-Te acompañamos – dijeron Shun y Seiya.

Los dos grupos intercambiaron miradas de preocupación entre ellos. Algo se estaba acercando y podía sentirse en el aire. Pero aún no era el momento de decir nada.

-Y cómo te sientes por haber vuelto Saori? – preguntó Flair mientras comenzaba a desempacar sus cosas.

-Bien, feliz, pero también algo confundida.

-Te entiendo.

-Tu hermana… dijo algo?

-Ella fue la que me envió- dijo la princesa frunciendo un poco el ceño- sabes que Hilda no tiene permitido salir de Asgard, pero desde hace algunas semanas la energía de la Tierra no se está sintiendo igual.

-Semanas? Yo sólo llevo acá un par de días.

-Lo sabemos, pero tu regreso sólo es parte de algo más grande, algo que todavía no conocemos, pero sabemos que tiene que ver con el agua.

-El agua?

-Sí, la energía de Asgard está gravemente alterada, y es porque allí todo es prácticamente agua, en cualquiera de sus formas.

-Quisiera ir a Grecia, pero de alguna forma siento que no debo alejarme de Japón.

-Algo pasará Saori, y pasará pronto, y será mejor que estemos preparados.

Mientras las dos jóvenes conversaban, los muchachos hacían lo mismo en la habitación de Hyoga.

-Y entonces ya van dos ocasiones en que se siente ese cosmos.

-Es como una explosión… un poco más agresiva que el cosmos normal de Saori- dijo Shun.

-Y ella no se da cuenta?

-No – contesto Seiya- tampoco parece notar como cambia el color de sus ojos.

-Eso es preocupante… tanto tiempo lejos de la Tierra, acaso habrán cambiado en algo a Athena?

-Algo se acerca… y es serio porque Hilda decidió enviar a Flaire conmigo.

-Te dijo algo?- preguntó Seiya.

-Nada… dijo que necesitaba hablar con Saori. Lo único que pude averiguar es que tiene algo que ver con el agua.

-El agua? Poseidón de nuevo?

La mente de Seiya viajó de nuevo al momento en que Poseidón se había llevado a Saori. El tsunami de esa vez había sido diferente. Su corazón rabiaba ante la idea de Julián Solo cerca de Saori de nuevo, pero su mente le decía que había algo más.

-No es Poseidón. No sé que será pero no es Poseidón.

Los caballeros se miraron sin saber qué más decir, mientras en otro lugar no muy lejos de allí…

-Vaya, quien iba a pensar que Pegaso era tan perspicaz.

-Seiya es muy inteligente – dijo Mizu.

-Sí claro, cómo no – respondió Umi.

-Silencio ambas! - dijo otra voz desde el fondo de la cueva.

-Sí, señora.

-Pegaso simplemente está comenzando a sentirme nuevamente, los sueños están funcionando Mizu, sigue con ellos.

-Sí, madre.

-Pronto, mi hijo más preciado estará de regreso con nosotros.

Continuará.

Notas de la Autora: Nooo me pasé una semana!! Lo siento mucho, mis más sinceras disculpas a las personas que esperaban el update la semana pasada, han sido días demasiado ocupados y casi ni he tocado mi casa y mucho menos mi PC. Pero bueno, aquí está el capítulo, espero que les haya gustado, y como les venía avisando comienzan a aparecer más personajes. Los personajes de Saint Seiya son propiedad de Masami Kurumada. Todos los comentarios son muy bien recibidos, y nos vemos el próximo mes. Ja ne!