AMBAR DORADO
"Harry..."
Él estaba flotando en el sueño, en un mundo entre lo real y la inconsciencia, mientras unos dedos suaves acariciaban sus cabellos.
"Harry, nosotros estamos perdiendo la fiesta de bienvenida, necesitas despertarte"
No. Conciencia significa despertar. Despertar significa realidad, y la realidad es una carga insufrible que en esos momentos lleva sobre sus hombros.
"Vamos, abre los ojos Harry"
También despertar significa que Draco estará ahí.
Los luminosos ojos verdes abrieron lentamente. Draco sonrió, y Harry decidió que la carga sobre sus hombros merecía la pena por ver ese rostro.
"Hola"
"¿Cómo te sientes?"
Harry consideró.
"Mejor, creo. Cansado, pero mejor" Él sujetó la mano que estaba acariciando su cabello, perecía menos hinchada bajo la venda de color canela en que estaba envuelta. Él la sostuvo contra su pecho, como si fuera una manta de seguridad.
"¿Qué hora es?"
"Es hora de que los dos regresemos a nuestros cuartos comunes, tus amigos estarán preocupados y los míos comenzaran a sospechar"
Renuentemente salieron de la oficina del director, el cual estaba visiblemente ausente. Con un abrazo de y una mirada anhelante se despidieron, cada quien partiendo a rumbos distintos en el castillo.
****************
Cuando Harry llegó a la entrada de su casa, comprendió que no sabía la contraseña de Gryffindor. Algo agitado logró convencer a la Señora Gorda del retrato para llamar a alguien del interior del cuarto común. Un primer año apareció, dejando entrar a Harry, antes de echar a correr de regreso a su nuevo grupo de amigos de primer año. Entonces él se volvió hacía la chimenea encendida, donde sin ninguna sorpresa sus amigos estaban despiertos esperando por él. Él levanto una ceja en reconocimiento, cuando notó que Hermione estaba apoyándose contra Ron más cerca de lo necesario, por el momento decidió no hacer algún comentario.
"He"
Inmediatamente ambos chicos volvieron sus rostros para enfrentarlo. La respiración de Hermione se cortó al notar su rostro rojo y ojos hinchados. Obviamente había estado llorando.
"Oh, Harry lago esta mal, cierto?"
Él chico de cabellos oscuros le dio una sonrisa triste mientras tomaba asiento en uno de los sillones al lado de ellos. Él sabía que no podía contarles todo, pero algunas cosas era necesarias compartirlas con los amigos.
"Hubo un... un ataque de Mortifagos en mi casa, yo... logre escapar" no una mentira completa, él pensó, "Cornelius Fudge lo escondió" sus amigos dejaron caer su boca abierta en asombro, "hay más. Ellos... mataron a los Drusley"
Hermione dejó su lugar al lado de Ron para sentarse con Harry y abrazarlo fuertemente tratando de no romper sus costillas.
"Yo... lo siento"
"No lo hagas" dijó abruptamente, inmediatamente arrepentido al ver la mirada dolida de su amiga. Él suspiró, "discúlpame, este no ha sido mi mejor día"
Ella asintió en entendimiento, aunque apenas comprendiendo la mitad de lo que se había dicho. Sin embargo Ron, parecía muy desconcertado.
"Yo pensé... creí que los odiabas Harry, ellos te trataron horriblemente ¿no es para que te alegres que hayan muerto?"
Los ojos de Harry se llenaron con furia por un momento, entonces su miraba se endulzó. Ron tenía una gran familia unida, y la idea que los parientes de sangre de su mejor amigo lo habían tratado como un esclavo lo había asustado. Era difícil para él entender, pero Harry hizo un intento por explicarse.
"Yo sé, que ellos eran crueles conmigo Ron, pero a pesar de todo, ellos todavía eran mi familia, yo no le deseo la muerte a nadie" el hizo una pausa "excepto a Voldemort, quizá"
El pelirrojo se rió entre dientes. Harry estaba hablando en broma y esa era una buena señal.
Hermione lo sacudió por el hombro, él se volvió para aceptar un sobre blanco que le extendía.
"La Profesora Mc Gonagall vino durante la cena y me pidió que te entregara esto, no llegó a tu casa debido a..." ella corto la frase, "bien, yo creo que te hará sentir un poco mejor" Hermione sonrió mostrando una bonita hilera blanca, todos su dientes perfectamente alineados y del mismo tamaño.
Curiosamente, Harry abrió la carta, abriendo su boca en sorpresa cuando leyó su contenido.
Estimado Señor Harry Potter:
Me alegra informarle que debido a su ejemplar confianza y natural habilidad como líder, ha sido seleccionado para ser uno de los Prefectos de Howarts. Si usted decide no aceptar tan alto honor y las responsabilidades que viene con el cargo, favor de informar a algún miembro de la facultad, ya sea el director del colegio o su cabeza de casa, para que otro estudiante puedes ser seleccionado con prontitud para ocupar el cargo.
Como Prefecto tendrá la facultad de dar y quitar puntos a los alumnos de las distintas casas cuando lo merezcan, así como el privilegio de quedarse fuera una hora más después del toque de queda, quizás un poco más de tiempo si alguna emergencia se llegara a presentar. También tendrá acceso libre a la Sección restringida de la biblioteca sin necesidad de un pase firmado por cualquier maestro, tanto como la señora Pince lo permita al estar enterada de su situación. También será responsable de ayudar a los nuevos estudiantes para que se ajusten a su plan de estudios y nueva vida en el colegio.
Si usted llegará a abusar de los privilegios de cualquier forma, o sus calificaciones bajan de su promedio habitual en cualquier momento (sin una buena razón), la facultad no dudara en despojarlo de si insignia y cargo como Prefecto.
Se celebrarán reuniones para intercambiar contraseñas, tratar delitos menores, y planear los eventos sociales con sus otros compañeros Prefectos, así como con los Premios Anuales, en el cuarto de dibujo, cerca del salón de descanso de los maestros. La contraseña durante esta semana o hasta que por alguna razón se altere es, "paz". A continuación se anexa una lista de los Prefectos escogidos de su año de todas las casas.
Gryffindor: Granger, Hermione Potter, Harry
Hufflepuff: Abad, Hannah Finch-Fletchley, Justin
Ravenclaw: Boot, Terry Turpin, Lisa
Slytherin: Malfoy, Draco Zabini, Blaise
Por ultimo, la contraseña para la Torre de Gryffindor es "duende de fuego". Buena suerte y difrute su año.
Minerva Mc Gonagall Subdirectora de Howarts
Harry releyó la carta tres veces más, intentando memorizar cada palabra. Él apenas notó cuando la brillante insignia de prefecto se resbaló del sobre cayendo en su regazo. Una sonrisa fue creciendo en su rostro. Efectivamente, su cargo trajo mayores responsabilidades, pero también le dio una oportunidad para ver a su amante después de que todos estuvieran en sus casas y en las reuniones, aún cuando no pudieran expresar su afecto abiertamente durante las ultimas. Hremione vio su sonrisa sintiéndose bastante contenta de que le había ayudado a olvidarse de las recientes tragedias, por lo menos de momento. Con eso ella estaba segura de que todos dormirían un poco más tranquilos durante esa noche.
****************
Estaba oscuro, frió, y sólo, tal como le gustaba.
Las largas y delgadas de Severus Snape sostenían una pluma larga, blanca emplumada cuando escribía algunas notas en el pergamino con su elegante letra. Su mente corría a mil por hora alrededor de teorías y posibilidades, sobre la ultima reunión en el viejo cementerio y al ultima platica con Albus. Logró evitar que su reloj se manchara con una gota de tinta, Era medianoche, y él necesitaba conseguir una cantidad decente de sueño, para poder tratar con su incompetente clase de Gryffindor - Slytherin de quinto años. Lentamente se apoyó en el respaldo de la silla de cuero, antigua pero que le había servido por años, mientras frotaba sus frente con la yema de sus dedos.
Los pensamientos de Severus flotaron a los últimos acontecimientos entre la población escolar, particularmente en su joven protegido, Draco Malfoy, y ese chico Potter. De todos los descubrimientos importantes y confesiones que habían tenido lugar en la oficina del director del colegio aquella noche, era el giro romántico en la relación de aquellos estudiantes que más le preocupo. Esa era la razón principal por la cual estaba investigando a través de libros enormes y polvorientos en medio de la noche.
Él recordó una situación que había ocurrido hacía mucho tiempo, cuando el había sido un joven torpe, desvalido y todavía inocente sin haber adquirido esa lengua afilada que ahora poseía. Un excepcionalmente inteligente niño. Severus había entrado a Howarts, un año antes de lo permitido, por lo tanto los estudiantes de su año eran más grandes que él y él necesitaba encontrar una guía y protección dentro de su casa, el candidato principal había sido, Lucius Malfoy, él era fuerte, carismático y parecía estar en control de cualquier situación que se le pusiera enfrente. Esa misma admiración entusiasta lo había arrastrado a los problemas con Voldemort algunos años después.
No obstante, él estudió al guapo rubio, siempre buscando pistas y pidiendo consejo de vez en cuando, aunque lo hizo con mucha mayor discreción que ese pequeño molesto que ahora rondaba con su cámara. A él, un asustado niño prodigio en pociones, Lucius era en todos los sentidos perfecto, todo lo que él no era. Así que cuando descubrió su secreto vino como un susto total, un día durante su quinto curso, tropezó con una imagen acalorada, el chico estrella de Gryffindor, James Potter, besándose apasionadamente con Lucius. Ellos no lo vieron, estando tan ocupados como estaban, así que sin esperar más se había dado la vuelta corriendo tan lejos de la escena como le fue posible.
Era raro, ninguna persona sensata podría imaginarse la relación. Cuando el Slytherin más joven le había preguntado a Lucius por eso, su compañero de cuarto que le había tomado cierto cariño a Severus, le contesto de una forma extraña, hablando sobre una herencia familiar. Severus no le respondió nada, en el momento le pareció que era como una predicción horrible de Sybil Trelawney, un área particularmente aberrante de la magia.
Él se había olvidado de eso por dos razones, primera; porque era un asunto de Lucius y como todo Slytherin, sabía que era mejor no decir nada a los demás, no importando que tanta confianza hubiera entre los compañeros de casa. Y en segundo lugar, porque él a sus catorce años también había comenzado a desarrollar un cierto interés por otro Gryffindor, para ser más exacto sobre Remus Lupin. Los tranquilos ojos ambarinos de aquel muchacho, la conducta cortés y amable lo habían terminado por atraer, aunque el se había creído inmune. Él guardó su distancia, sin embargo, era más por querer estar lo más lejos posible de Sirius Black.
Habría sido mucho más fácil si Remus no hubiera llegado una tarde con él pidiendo ayuda para su tarea de pociones. Severus se obligó a esconder su entusiasmo por la demanda, pero como Severus Snape era Severus Snape, no había sido tan difícil de hacer.
Por el próximo año y medio trabajaron juntos, los dos se atraían, el Slytherin estaba seguro de que el hombre lobo lo miraba furtivamente mientras comían en el gran salón, pero parecía que ninguno de lo dos estaba listo para abrirse y confiar en el otro. Los dos tenían razones de peso para su vacilación, algunas de ellas, eran la licantropía de Remus y la segunda era la inclinación oscura de la familia de Severus. Aunque aún así lograron encontrar consuelo con toque ligero entre sus manos o un abrazo.
Entonces en su séptimo año, cuando ellos eran muy íntimos, su mundo se estrello y se vino abajo. Había sido una estupidez dulcificada por los celos, que había empujado al examante de Remus, Sirius Black al borde. Aunque los dos se habían separada para salvar la amistad antes de que Remus se fijara en Severus, Sirius todavía consideraba a Remus como parte de su propiedad. Fue Sirius quien preparó el incidente con el Sauce Boxeador y había sido James quien salvó a Severus en el nombre de Lucius. Desgraciadamente el plan tuvo éxito y la relación de Severus y Remus terminó antes de tener siquiera la oportunidad de empezar.
Doce años pasaron y el Slytherin aún sentía ese amargor cuando Remus vino a enseñar, en público Severus no tenía problema alguno para permitir que su antiguo amigo supiera exactamente como se sentía sobre aquella pequeña y inconsciente travesura. Sin embargo, en privado, ellos comenzaron como en un principio, con miradas furtivas y palabras estranguladas. Y está vez Sirius Black no podría interferir.
Mientras aún continuaba sentado, sus ojos se cerraron encontrando un momento de paz que nunca hubiera sido creíble en un hombre como él, Severus agradecía en silencio por los acontecimientos pasados.
Agradecía el haberse dado cuenta del sufrimiento de Remus al transformarse en lobo, agradecía que finalmente había tenido el valor de disculparse después de una década.
Agradecía que ahora, cuando el abría sus ojos la mayoría de las veces quedaba sin respiración al reflejarse en unos relucientes ojos ambarino, donde había confianza, compasión, perdón y ambiciosamente, amor.
Todavía era frío, todavía era oscuro, pero ya no se sentía solo.
CONTINUARA...
**************
Bueno, con este capítulo me he dado un poco más de prisa para sacar la traducción, espero no tardarme mucho para el próximo, gracias por sus REWIE.
Para quien me pregunto una explicación más extensa sobre la ultima parte del capítulo seis, bien, pues más que nada es Lucius que por fin tiene la oportunidad de entrar al cuarto del tapiz, y mientras lo observa los recuerdos de su relación en los años escolares vienen a su memoria, en capítulos posteriores se detalla más sobre esta relación, y poco a poco entenderán mejor esa escena que es bastante confusa, incluso yo al leerla no la entendí hasta que fui avanzando en la lectura en los demás capítulos.
Suerte y nos vemos en el siguiente capítulo....
"Harry..."
Él estaba flotando en el sueño, en un mundo entre lo real y la inconsciencia, mientras unos dedos suaves acariciaban sus cabellos.
"Harry, nosotros estamos perdiendo la fiesta de bienvenida, necesitas despertarte"
No. Conciencia significa despertar. Despertar significa realidad, y la realidad es una carga insufrible que en esos momentos lleva sobre sus hombros.
"Vamos, abre los ojos Harry"
También despertar significa que Draco estará ahí.
Los luminosos ojos verdes abrieron lentamente. Draco sonrió, y Harry decidió que la carga sobre sus hombros merecía la pena por ver ese rostro.
"Hola"
"¿Cómo te sientes?"
Harry consideró.
"Mejor, creo. Cansado, pero mejor" Él sujetó la mano que estaba acariciando su cabello, perecía menos hinchada bajo la venda de color canela en que estaba envuelta. Él la sostuvo contra su pecho, como si fuera una manta de seguridad.
"¿Qué hora es?"
"Es hora de que los dos regresemos a nuestros cuartos comunes, tus amigos estarán preocupados y los míos comenzaran a sospechar"
Renuentemente salieron de la oficina del director, el cual estaba visiblemente ausente. Con un abrazo de y una mirada anhelante se despidieron, cada quien partiendo a rumbos distintos en el castillo.
****************
Cuando Harry llegó a la entrada de su casa, comprendió que no sabía la contraseña de Gryffindor. Algo agitado logró convencer a la Señora Gorda del retrato para llamar a alguien del interior del cuarto común. Un primer año apareció, dejando entrar a Harry, antes de echar a correr de regreso a su nuevo grupo de amigos de primer año. Entonces él se volvió hacía la chimenea encendida, donde sin ninguna sorpresa sus amigos estaban despiertos esperando por él. Él levanto una ceja en reconocimiento, cuando notó que Hermione estaba apoyándose contra Ron más cerca de lo necesario, por el momento decidió no hacer algún comentario.
"He"
Inmediatamente ambos chicos volvieron sus rostros para enfrentarlo. La respiración de Hermione se cortó al notar su rostro rojo y ojos hinchados. Obviamente había estado llorando.
"Oh, Harry lago esta mal, cierto?"
Él chico de cabellos oscuros le dio una sonrisa triste mientras tomaba asiento en uno de los sillones al lado de ellos. Él sabía que no podía contarles todo, pero algunas cosas era necesarias compartirlas con los amigos.
"Hubo un... un ataque de Mortifagos en mi casa, yo... logre escapar" no una mentira completa, él pensó, "Cornelius Fudge lo escondió" sus amigos dejaron caer su boca abierta en asombro, "hay más. Ellos... mataron a los Drusley"
Hermione dejó su lugar al lado de Ron para sentarse con Harry y abrazarlo fuertemente tratando de no romper sus costillas.
"Yo... lo siento"
"No lo hagas" dijó abruptamente, inmediatamente arrepentido al ver la mirada dolida de su amiga. Él suspiró, "discúlpame, este no ha sido mi mejor día"
Ella asintió en entendimiento, aunque apenas comprendiendo la mitad de lo que se había dicho. Sin embargo Ron, parecía muy desconcertado.
"Yo pensé... creí que los odiabas Harry, ellos te trataron horriblemente ¿no es para que te alegres que hayan muerto?"
Los ojos de Harry se llenaron con furia por un momento, entonces su miraba se endulzó. Ron tenía una gran familia unida, y la idea que los parientes de sangre de su mejor amigo lo habían tratado como un esclavo lo había asustado. Era difícil para él entender, pero Harry hizo un intento por explicarse.
"Yo sé, que ellos eran crueles conmigo Ron, pero a pesar de todo, ellos todavía eran mi familia, yo no le deseo la muerte a nadie" el hizo una pausa "excepto a Voldemort, quizá"
El pelirrojo se rió entre dientes. Harry estaba hablando en broma y esa era una buena señal.
Hermione lo sacudió por el hombro, él se volvió para aceptar un sobre blanco que le extendía.
"La Profesora Mc Gonagall vino durante la cena y me pidió que te entregara esto, no llegó a tu casa debido a..." ella corto la frase, "bien, yo creo que te hará sentir un poco mejor" Hermione sonrió mostrando una bonita hilera blanca, todos su dientes perfectamente alineados y del mismo tamaño.
Curiosamente, Harry abrió la carta, abriendo su boca en sorpresa cuando leyó su contenido.
Estimado Señor Harry Potter:
Me alegra informarle que debido a su ejemplar confianza y natural habilidad como líder, ha sido seleccionado para ser uno de los Prefectos de Howarts. Si usted decide no aceptar tan alto honor y las responsabilidades que viene con el cargo, favor de informar a algún miembro de la facultad, ya sea el director del colegio o su cabeza de casa, para que otro estudiante puedes ser seleccionado con prontitud para ocupar el cargo.
Como Prefecto tendrá la facultad de dar y quitar puntos a los alumnos de las distintas casas cuando lo merezcan, así como el privilegio de quedarse fuera una hora más después del toque de queda, quizás un poco más de tiempo si alguna emergencia se llegara a presentar. También tendrá acceso libre a la Sección restringida de la biblioteca sin necesidad de un pase firmado por cualquier maestro, tanto como la señora Pince lo permita al estar enterada de su situación. También será responsable de ayudar a los nuevos estudiantes para que se ajusten a su plan de estudios y nueva vida en el colegio.
Si usted llegará a abusar de los privilegios de cualquier forma, o sus calificaciones bajan de su promedio habitual en cualquier momento (sin una buena razón), la facultad no dudara en despojarlo de si insignia y cargo como Prefecto.
Se celebrarán reuniones para intercambiar contraseñas, tratar delitos menores, y planear los eventos sociales con sus otros compañeros Prefectos, así como con los Premios Anuales, en el cuarto de dibujo, cerca del salón de descanso de los maestros. La contraseña durante esta semana o hasta que por alguna razón se altere es, "paz". A continuación se anexa una lista de los Prefectos escogidos de su año de todas las casas.
Gryffindor: Granger, Hermione Potter, Harry
Hufflepuff: Abad, Hannah Finch-Fletchley, Justin
Ravenclaw: Boot, Terry Turpin, Lisa
Slytherin: Malfoy, Draco Zabini, Blaise
Por ultimo, la contraseña para la Torre de Gryffindor es "duende de fuego". Buena suerte y difrute su año.
Minerva Mc Gonagall Subdirectora de Howarts
Harry releyó la carta tres veces más, intentando memorizar cada palabra. Él apenas notó cuando la brillante insignia de prefecto se resbaló del sobre cayendo en su regazo. Una sonrisa fue creciendo en su rostro. Efectivamente, su cargo trajo mayores responsabilidades, pero también le dio una oportunidad para ver a su amante después de que todos estuvieran en sus casas y en las reuniones, aún cuando no pudieran expresar su afecto abiertamente durante las ultimas. Hremione vio su sonrisa sintiéndose bastante contenta de que le había ayudado a olvidarse de las recientes tragedias, por lo menos de momento. Con eso ella estaba segura de que todos dormirían un poco más tranquilos durante esa noche.
****************
Estaba oscuro, frió, y sólo, tal como le gustaba.
Las largas y delgadas de Severus Snape sostenían una pluma larga, blanca emplumada cuando escribía algunas notas en el pergamino con su elegante letra. Su mente corría a mil por hora alrededor de teorías y posibilidades, sobre la ultima reunión en el viejo cementerio y al ultima platica con Albus. Logró evitar que su reloj se manchara con una gota de tinta, Era medianoche, y él necesitaba conseguir una cantidad decente de sueño, para poder tratar con su incompetente clase de Gryffindor - Slytherin de quinto años. Lentamente se apoyó en el respaldo de la silla de cuero, antigua pero que le había servido por años, mientras frotaba sus frente con la yema de sus dedos.
Los pensamientos de Severus flotaron a los últimos acontecimientos entre la población escolar, particularmente en su joven protegido, Draco Malfoy, y ese chico Potter. De todos los descubrimientos importantes y confesiones que habían tenido lugar en la oficina del director del colegio aquella noche, era el giro romántico en la relación de aquellos estudiantes que más le preocupo. Esa era la razón principal por la cual estaba investigando a través de libros enormes y polvorientos en medio de la noche.
Él recordó una situación que había ocurrido hacía mucho tiempo, cuando el había sido un joven torpe, desvalido y todavía inocente sin haber adquirido esa lengua afilada que ahora poseía. Un excepcionalmente inteligente niño. Severus había entrado a Howarts, un año antes de lo permitido, por lo tanto los estudiantes de su año eran más grandes que él y él necesitaba encontrar una guía y protección dentro de su casa, el candidato principal había sido, Lucius Malfoy, él era fuerte, carismático y parecía estar en control de cualquier situación que se le pusiera enfrente. Esa misma admiración entusiasta lo había arrastrado a los problemas con Voldemort algunos años después.
No obstante, él estudió al guapo rubio, siempre buscando pistas y pidiendo consejo de vez en cuando, aunque lo hizo con mucha mayor discreción que ese pequeño molesto que ahora rondaba con su cámara. A él, un asustado niño prodigio en pociones, Lucius era en todos los sentidos perfecto, todo lo que él no era. Así que cuando descubrió su secreto vino como un susto total, un día durante su quinto curso, tropezó con una imagen acalorada, el chico estrella de Gryffindor, James Potter, besándose apasionadamente con Lucius. Ellos no lo vieron, estando tan ocupados como estaban, así que sin esperar más se había dado la vuelta corriendo tan lejos de la escena como le fue posible.
Era raro, ninguna persona sensata podría imaginarse la relación. Cuando el Slytherin más joven le había preguntado a Lucius por eso, su compañero de cuarto que le había tomado cierto cariño a Severus, le contesto de una forma extraña, hablando sobre una herencia familiar. Severus no le respondió nada, en el momento le pareció que era como una predicción horrible de Sybil Trelawney, un área particularmente aberrante de la magia.
Él se había olvidado de eso por dos razones, primera; porque era un asunto de Lucius y como todo Slytherin, sabía que era mejor no decir nada a los demás, no importando que tanta confianza hubiera entre los compañeros de casa. Y en segundo lugar, porque él a sus catorce años también había comenzado a desarrollar un cierto interés por otro Gryffindor, para ser más exacto sobre Remus Lupin. Los tranquilos ojos ambarinos de aquel muchacho, la conducta cortés y amable lo habían terminado por atraer, aunque el se había creído inmune. Él guardó su distancia, sin embargo, era más por querer estar lo más lejos posible de Sirius Black.
Habría sido mucho más fácil si Remus no hubiera llegado una tarde con él pidiendo ayuda para su tarea de pociones. Severus se obligó a esconder su entusiasmo por la demanda, pero como Severus Snape era Severus Snape, no había sido tan difícil de hacer.
Por el próximo año y medio trabajaron juntos, los dos se atraían, el Slytherin estaba seguro de que el hombre lobo lo miraba furtivamente mientras comían en el gran salón, pero parecía que ninguno de lo dos estaba listo para abrirse y confiar en el otro. Los dos tenían razones de peso para su vacilación, algunas de ellas, eran la licantropía de Remus y la segunda era la inclinación oscura de la familia de Severus. Aunque aún así lograron encontrar consuelo con toque ligero entre sus manos o un abrazo.
Entonces en su séptimo año, cuando ellos eran muy íntimos, su mundo se estrello y se vino abajo. Había sido una estupidez dulcificada por los celos, que había empujado al examante de Remus, Sirius Black al borde. Aunque los dos se habían separada para salvar la amistad antes de que Remus se fijara en Severus, Sirius todavía consideraba a Remus como parte de su propiedad. Fue Sirius quien preparó el incidente con el Sauce Boxeador y había sido James quien salvó a Severus en el nombre de Lucius. Desgraciadamente el plan tuvo éxito y la relación de Severus y Remus terminó antes de tener siquiera la oportunidad de empezar.
Doce años pasaron y el Slytherin aún sentía ese amargor cuando Remus vino a enseñar, en público Severus no tenía problema alguno para permitir que su antiguo amigo supiera exactamente como se sentía sobre aquella pequeña y inconsciente travesura. Sin embargo, en privado, ellos comenzaron como en un principio, con miradas furtivas y palabras estranguladas. Y está vez Sirius Black no podría interferir.
Mientras aún continuaba sentado, sus ojos se cerraron encontrando un momento de paz que nunca hubiera sido creíble en un hombre como él, Severus agradecía en silencio por los acontecimientos pasados.
Agradecía el haberse dado cuenta del sufrimiento de Remus al transformarse en lobo, agradecía que finalmente había tenido el valor de disculparse después de una década.
Agradecía que ahora, cuando el abría sus ojos la mayoría de las veces quedaba sin respiración al reflejarse en unos relucientes ojos ambarino, donde había confianza, compasión, perdón y ambiciosamente, amor.
Todavía era frío, todavía era oscuro, pero ya no se sentía solo.
CONTINUARA...
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Bueno, con este capítulo me he dado un poco más de prisa para sacar la traducción, espero no tardarme mucho para el próximo, gracias por sus REWIE.
Para quien me pregunto una explicación más extensa sobre la ultima parte del capítulo seis, bien, pues más que nada es Lucius que por fin tiene la oportunidad de entrar al cuarto del tapiz, y mientras lo observa los recuerdos de su relación en los años escolares vienen a su memoria, en capítulos posteriores se detalla más sobre esta relación, y poco a poco entenderán mejor esa escena que es bastante confusa, incluso yo al leerla no la entendí hasta que fui avanzando en la lectura en los demás capítulos.
Suerte y nos vemos en el siguiente capítulo....
