Hello my little friends, después de una larga espera (debido a temporada de exámenes y trabajos finales) paso a dejarles un capítulo más, agradecimientos especiales a Sg91 quién se ha convertido en mi sensei en el fabuloso arte de escribir :P, bueno sin más que decir empecemos.

En el capítulo anterior…

-Abandona tu oscuro sendero y te prometo que juntos hallaremos un mejor camino-dijo el humano, con seguridad.

-¿¡Por qué debería confiar en ti, mono!?

-Porque ya no tienes nada que perder.

Chrysalis no le quitaba la mirada de encima, ella consideraba sus opciones y era verdad, la reina ya no tenía nada que perder…

-Solo con una condición, humano…-dijo Chrysalis seriamente.

-¿Cuál?

-Si no encontramos una manera mejor… yo misma te devoraré.

-Acepto-contestó el humano sin dudarlo

Mark estiró su puño vendado hacia la reina pero Chysalis no sabía la razón…

-Y bien ¿es un trato entonces, mi reina?-insistió Mark con su puño

Chrysalis por fin lo comprendió, ella estiro su adolorido casco y ambos hicieron el famosísimo brohoof.

-Trato hecho Mark-dijo Chrysalis ahora con una leve sonrisa

Capítulo 6- Huida

En algún bosque de Equestria 12:00 am

-Bien, dejémonos de cursis sentimentalismos, reina, ya es muy tarde.

-Tienes razón, mono, debemos descansar las heridas

-Así es mi querida mosca, solo espero que no se nos infecten…

-Oh, es cierto mono, ahora que lo mencionas creo que podría ayudar en eso.

-¿Acaso tienes algún botiquín en esas alforjas que llevas Chrysalis?

-No exactamente mono…-dijo la reina con una mirada que no presagiaba nada bueno

-¿Entonces cómo? no te entiendo…-murmuró Mark, desconcertado

En ese momento, Chrysalis empezó a hacer ruidos con su garganta, seguido de unos extraños gestos de su cara y ojos, la reina parecía que se ahogaba; de pronto la reina soltó un enorme escupitajo de color verde directo hacia las heridas del humano, cubriéndolas por completo.

-¿¡Pero que rayos!? ¿¡Qué has hecho!? ¿¡Quién te dijo que descargaras tus flemas sobre mí!? ¿¡Que parte de que espero mis heridas no se me infecten no entendiste!?-masculló el chico, asqueado por la extraña sustancia verde y pegajosa que fluía por su piel.

-Tranquilo mono, esa sustancia verde tiene propiedades curativas y funciona como antiséptico…

Acto seguido, la reina empezó a escupirse a sí misma.

-¡Puaj! Aun así, creo que es asqueroso…

-Que delicadito me saliste, mono.

-Ok, está bien… gracias, supongo.

-De nada, humano.

-Mmm… este moco se me hace familiar… ¿acaso no es con lo que aprisionas a tu víctimas?

-Así es, su función principal es mantener cautivos a nuestros prisioneros, pero debido a nuestros hábitos alimenticios… necesitamos que éstos se encuentren en buen estado para poder consumirlos.

-Interesante… bueno pues ya que estamos… escúpeme todo lo que puedas, Chrysalis.

Varios escupitajos después…

-Bueno mono, creo que con eso será suficiente.

-Eso espero-comentó el humano, todo verde de moco

-Ahora sí, a dormir humano.

-Buenas noches, Chrysalis.

-Buenas noches.

Ambos se acostaron lo más cercano a la fogata, Chrysalis fue la primera en conciliar el sueño en cambio Mark no fue tan rápido. Pasaron otro par de horas, la noche transcurría lentamente, la enorme luna en el firmamento era su único techo, hoy el cielo estaba completamente despejado, el viento soplaba tranquilamente, los árboles se mecían lentamente, los pequeños arbustos movían sus hojas y los grillos cantaban a su alrededor. Sin embargo aún el humano no podía dormirse, el dolor de sus heridas no lo dejaba dormir y la sustancia verde en todo su cuerpo le hacía sentir incómodo, al no tener camisa lo hacía pasar frio incluso estando tan cerca de la fogata. Esto mismo llamo su atención, ya que si esto no lo dejaba dormir ¿cómo es que Chrysalis si podía? la miró fijamente, ella estaba incluso más maltratada que él, sus heridas eran más notorias y aun así dormía como una piedra, esta imagen hizo sentir al humano una extraña mezcla de tristeza y pena ajena, en eso empezó a susurrar para si mismo.

-Mmm… supongo que ha de estar acostumbrada a ese tipo de tratos…

-¿Cuánto has de haber sufrido?

-Pobre de ella…

-Y hablando de malos tratos

En eso busco rápidamente en sus bolsillos un objeto en particular.

-Mi precioso… ni siquiera sé si aún funcionas…

De su bolsillo sacó su celular y en un acto de fe intento encenderlo.

-Prende, prende, prende, sé que tú puedes, confío en ti…

Pasaron 5 minutos y el aparato no respondía.

-Vamos, vamos, vamos, no me abandones…

El celular seguía sin responder.

-Prometo tratarte mejor… pero enciende de una buena vez, querida.

Como si sus plegarias hubieran sido escuchadas, su preciado objeto encendió.

-¡Sí!

-2:30 am ¡mamá mía! qué tarde es…

-Y peor aún 30% de batería restante ¡rayos!

-Mmm… me pregunto si en Equestria habrá cargadores de celular…

-O más importante aún ¿¡tendrán electricidad!?

-Tendré que utilizar mi celular sabiamente…

-Bueno una canción me ayudará a dormir

En eso, sacó unos pequeños auriculares de su bolsillo junto a una pequeña pelusa y boronas de pan.

-Pelusa de bolsillo… quien sabe cuándo se pueda necesitar jeje (Ok lo admito, soy un cerdo que nunca tira la basura)

Mark se puso los auriculares y en eso empezó a tararear una canción.

-Canta conmigo, Chrysalis

La reina solo se limitaba a roncar.

-Esa es la actitud, Chrysa.

Mark murmuro unas cuantas palabras de aquella canción.

-Algún día hablare de ello, un día te lo diré, algún día estaré sobre esto y fuerte como tu…

Acto seguido, acompañó a Chrysalis con sus ronquidos, cayendo en un enorme y profundo sueño.

No había nada que pudiera perturbarlos, sus mentes empezaron a divagar en las profundidades de su subconsciente, creando extrañas imágenes…

Sueño de Chrysalis

Chrysalis se encontraba en medio de un pantanoso lugar completamente desértico, el cielo estaba totalmente oscuro. En los alrededores había árboles caídos y algunos otros deshojándose poco a poco, el suelo era árido e infértil, el ambiente estaba impregnado con gas pantanoso. La reina contempló este decadente paisaje y siguió caminando.

-Esto es lo único que me queda…

La reina siguió hacia adelante, en su camino solo encontraban los restos de lo que alguna vez fueron sus súbditos.

-Mis queridos changelings… así que éste es nuestro triste destino…

La reina se sentó y abrazó los restos de sus queridos changelings; estos se encontraban en pésimo estado, estaban descomponiéndose lentamente, siendo carcomidos por gusanos. Eso no le importó a Chrysalis, para ella seguían siendo sus queridos súbditos, el ambiente cada vez se hacía más borroso, ya no podía distinguirse absolutamente nada, poco a poco la imagen iba desapareciendo…

Sueño de Mark

El humano se encontraba corriendo a través de un frondoso bosque, era totalmente verde y muy húmedo; el cielo se estaba nublado, hacía frio y lloviznaba, solo se podía escuchar el sonido de la naturaleza en su andar. Gotas de lluvia y sudor corrían por su frente. Mark podía escuchar su propia respiración mientras corría, este llevaba solo una sudadera y pants negros, jadeaba del cansancio, ya no podía correr más. En eso se detuvo a recuperar un poco de aliento.

-¿Cuánto más tengo que correr? ¿Cuánto más debo esforzarme? ¿Hacia dónde voy?

De pronto su alrededor empezó a degradarse lentamente, el bosque se consumía a sí mismo, siendo remplazado por humo de un intenso color rojizo. Empezó a oscurecer, el humano estaba solo y a oscuras.

-¿Dónde estoy?

Mark se encontraba completamente herido, escurría sangre de todo cuerpo, podía sentir como le dolía cada molécula de su ser. Portaba unos guantes de box de color negro al igual que unos pantaloncillos cortos; en eso un enorme sujeto se encontraba frente a él, era grande y corpulento, Mark no podía verle el rostro, los dos se encontraban en un enorme cuadrilátero, una intensa luz blanca los iluminaba, a su alrededor se escuchaba gente gritar…

-¡Mátalo!

-¡Acaba con él!

-¡Termina con su miserable existencia!

-¡Para eso me gustabas!

El hombre corpulento se le acercó y con un poderoso derechazo apagó las luces para Mark… su sueño había terminado.

La tranquila noche paso rápido, la luna empezó a ocultarse poco a poco. El resplandeciente sol se asomaba por las colinas, su fuerte luz se abría paso lentamente entre los frondosos árboles, el viento soplaba, los pájaros cantaban y entonces…

-¡Oye tú!

-¡Levántate, monstruo!

El humano seguía roncando.

-¡Despiértate de una buena vez!

-¿¡Qué le has hecho a nuestra reina!?

Mark seguía sin responder.

-¡No tenemos tu tiempo!

El humano empezó a sentir una leve picazón por el cuerpo, abrió los ojos lentamente, vislumbró unas extrañas criaturas negras a su alrededor, al parecer lo estaban picando con sus diminutos cuernos.

-¿Alguien anotó la matrícula de auto que me atropelló?-masculló somnoliento el humano.

-¿De qué rayos habla este monstruo?-preguntó una de las oscuras criaturas.

El humano abrió por completo los ojos.

-¡Anda la osa! ¡Si son moscas gigantes!

-¿Moscas? somos honorables changelings

-¿Changelins? ¿Acaso no fue un sueño lo de mi llegada a Equestria?

-No sabemos de qué hablas, monstruo, pero no.

-No fue un sueño.

Los changelings eran alrededor de 15 en total, esto llamó la atención del humano pues recordaba que eran más, pero decidió no preguntar por el momento.

-Pensé que seguían perdidos y sin mencionar que estaban inconscientes…

-Eso fue hace días, monstruo, y antes de que te regresemos el favor… ¡dinos que le hiciste a nuestra reina!

-Yo nada, creo…

-¡No nos mientas, monstruo, mira su delicado estado!

Mark observó de reojo el estado de Chrysalis; todavía estaba un "poco" lastimada y cubierta de su propio moco verde.

-Oj, eso…

-¡Sí, eso, monstruo!

-¡Les juro que yo no se lo hice!

-Pruébalo.

-Mmm… fue una manticora salvaje la que nos atacó…

-Aja, una manticora, que pésima excusa

-¡En serio! miren ahí está, o lo que queda de ella más bien…

Los changelings de inmediato voltearon y observaron los restos que ya empezaban a descomponerse de la manticora, todos se veían entre si asqueados, la horrible imagen sería difícil de olvidar…

-¿¡cómo es que eso pasó!?

-Verás…

-¿¡Sabes qué!? ¡Mejor olvídalo! No tenemos tiempo, monstruo.

-¿Por qué? ¿Acaso es hora de desayunar?

-¡No! Estamos siendo perseguidos, la guardia real fue mandada a investigar el extraño fenómeno de la luna, y están merodeando estos bosques.

-¡Rayos!

-¡Y lo peor de todo es que nuestra reina aún no despierta!

En efecto, Chrysalis seguía durmiendo profundamente, su cuerpo aun necesitaba más reposo.

-¡Doble rayos!

-No tenemos a donde ir, y somos muy pocos para oponer resistencia

-¡Triple rayos! Oh, espera ¿no tienen una guarida secreta o algo así donde podamos ocultarnos?

-Temo decirte que no, lo único que teníamos era una enorme cueva, pero ya está rodeada por la guardia real, ellos no tardaran en llegar hasta aquí…

-¡Puras malas noticias con ustedes!

-Otra pregunta, moscas, ¿estamos en el bosque Everfree?

-No, este no es el bosque Everfree.

-¿Entonces?

-El lugar en el que nos encontramos está en los límites de lo que se conoce como Equestria, estamos cerca de las montañas de cristal, Everfree se encuentra más al sur…

-¿Montañas de qué?

-Solo te diré que esto no es Everfree.

-¡Estamos acabados, monstruo! ¡Y todo es tu culpa!

-¿Qué haremos ahora? ¿Qué será de nuestra amada reina? ¿Qué será de nosotros?

-Ok, ok, ok ya entendí, estamos jodidos, última pregunta ¿Acaso los ponis no se acercaban a los bosques?

-No monstruo, eso solo pasa con el bosque Everfree, eso debido a la naturaleza de ese lugar y a las cosas que ahí lo habitan.

-¿¡Acaso estas diciendo que ese lugar es más peligroso que aquí!?

-Así es.

-¡Pero aquí también hay peligros! tan solo mira de nuevo los restos de la manticora…

-Lo sé, pero no se compara a lo que hay en Everfree.

-¿¡Me dices que si esto fuera Everfree esos guardias no pisarían ni un mendigo pasto de ahí!?

-Efectivamente.

-Interesante…

-Espera un momento… ¿en qué estás pensando?

-¡Everfree haya vamos!

Los changelings se miraban entre sí, algunos con los ojos abiertos por la impresión, otros con cara de duda. Otros aun no digerían las palabras que acababan de escuchar, algunos empezaron a hablar.

-¡Ese monstruo está loco!

-¡Debes de estar bromeando!

-¡Ni siquiera sabe dónde rayos está parado y ahora nos quiere llevar a Everfree!

-¡Si y además es feo!

Eran algunas de las cosas que el humano alcanzaba escuchar a su alrededor.

-¿¡Acaso tienen una mejor idea, moscas!?

Los changelings se callaron por el momento, algunos bajaron su mirada, otros se cruzaron de patas y otros lo observaban con duda, hasta que uno se dignó a responderle.

-Este… no. ¡Pero ir a Everfree es un suicidio!

-Tiempos desesperados requieren medidas desesperadas.

-¡Es peligroso ir ahí!

-Tan solo vivir es peligroso-murmuró el humano, sosteniendo una mirada retadora.

-Y además, tendríamos que atravesar primero Canterlot para llegar ahí-se defendió el changeling

-¡Nada más puras excusas!-le replico el humano

-Ni siquiera podemos salir de aquí ¿Cómo esperas llegar allá?

-Mmm… denme un informe de la situación, moscas.

-La guardia real nos triplica en número, y se han dividido en diversos grupos para buscar cualquier indicio de anormalidad; volar no es opción, ya que uno de esos grupos son pegasos y observan desde el aire.

-Interesante…-comentó el humano, rascándose la barbilla.

-¿Algún plan, genio?-preguntó sarcásticamente uno de los changelings a su alrededor

-¡Ni p#t idea, moscas!-anunció el humano, encogiéndose de los hombros.

-Que sorpresa…

Una vez más, el sarcasmo no se hizo esperar.

-Esperen un momento moscas, si algo he aprendido de mi especie es que somos buenos siendo malos, y claro, no voy a negarlo, horas viendo películas de acción, videos, programas, noticias, caricaturas, videojuegos…

-No tenemos idea alguna de lo que hablas, así que ¡al grano de una vez!

-Ok, ok, me cortan la inspiración, es que en este tipo de situaciones es una retirada estratégica.

-¿¡Retirada!?

- Si, no estamos en posición para oponernos contra ellos, pero para eso necesitamos una distracción.

-¿Distracción?

-Solo necesitare de pequeños grupos de ustedes, mis valientes

-¿¡Nosotros!? ¿Y qué harás tú?-replicaron al unísono los changelings.

-Yo haré el trabajo más importante, los apoyaré moralmente, moscas-murmuró con tono burlón el humano.

-Deja de jugar, mono.

-Ok, está bien, yo me llevaré a su reina.

-¿¡Tú!? ¡Tú no eres digno ni de mencionar su nombre!

-Soy el único capaz de cargar semejante peso.

-¿¡Le estas diciendo gorda a nuestra reina!?

-Este… no o ¿tal vez si?, no importa, el punto es que sus escuálidos cuerpos no la aguantaran y recuerden que volar no es opción.

-¿Entonces qué haremos nosotros exactamente?

-Necesitaremos dividirnos en grupos, somos 16 sin contar a la reina (porque sigue dormida claro está), necesito que formen 7 pares de ustedes.

Entonces los escuálidos changelings formaron sus pares, quedando solo uno de ellos.

-¿Y ahora qué hacemos?

-Hacer lo que hacen mejor moscas, dividir a nuestros enemigos, necesito que los lleven lo más lejos posible de nosotros, y después de ello necesito que nos reunamos de nuevo en Everfree.

-¿En qué parte?- preguntaron todos los changelings

-¿Cómo que en que parte?

-Everfree es enorme y es fácil perderse ahí, sin mencionar las amenazas que hay

-¡Cierto! ¡Joder! No lo había pensado

Todos los changelings lo estaban acabando con la mirada.

-¿¡Que!? Es un plan que se me ocurrió en menos de 5 minutos, no esperen que sea perfecto.

-Si tú no sabes mucho, menos nosotros.

-¡Joder! ¡Piensa cerebro, piensa!

-Sabíamos que era una mala idea desde el principio…

-¡Lo tengo!

-¡Entonces háznoslo saber!

-El único lugar del que tengo memoria de ahí y además nos servirá como refugio

-¿Cuál?

-Las ruinas del antiguo castillo de las princesas…

-¡Pero ese lugar está en el centro de Everfree!

-No tenemos opción moscas, solo ahí no nos buscarán.

-¡Esta bien! Ya que no nos queda otra… nos vemos ahí, monstruo, más te vale mantener a salvo a nuestra reina.

-Y más les vale mantenerse vivos, moscas, si es que quieren que su reino sobreviva…

Entonces los changelings se dispersaron en diferentes direcciones, de dos en dos se fueron del lugar, todos menos uno.

-¿Y yo?-preguntó el único changeling que no tenía pareja.

-Tú vendrás conmigo, pequeña mosca.

-¿¡Yo!?

-Sí, tú.

-¿¡Yo!?

-¡Que sí, mosca!

-¿Por qué?

-Ustedes lo dijeron, ¡yo no tengo ni p#t idea de donde estoy!, así que tú me guiarás hacia Everfree.

-Entiendo-murmuró resignándose el changeling

-Bien, ahora que todo está claro, larguémonos cuanto antes de aquí.

En ese momento Mark cargó a la aún dormida Chrysalis y la puso sobre su espalda.

-Fiiiiu… a pesar de estar tan delgada, pesa sus buenos kilitos…

-Cuida tus palabras, monstruo, es nuestra reina de quien hablas.

-Sí, sí, sí, lo que digas, mosca, ahora vámonos de aquí.

Antes de que pudieran dar un paso, ambos escucharon algo no muy lejos de ahí, algo que alerto a ambos.

-Les digo que escuché algo por aquí.

-¿En serio? Nosotros no escuchamos nada…

-¡Es verdad! fue en esta dirección.

-De seguro fue tu imaginación, recluta.

-Ustedes solo síganme.

Sus pasos se escuchaban cada vez más cerca, Mark y el changeling intercambiaron miradas, ambos estaban muy nerviosos. Sabían que esas voces no eran precisamente buenas noticias, la guardia real estaba por fin ahí…

-¡Rayos! Al parecer los demás changelings no desviaron a toda la guardia que rondaba por aquí-masculló en tono bajo el humano.

-¿¡Que hacemos ahora!?-preguntó aun nervioso el changeling.

-Ocultarnos pero a la de ¡ya!

Ambos saltaron en los primeros arbustos que encontraron, el changeling cayó de espaldas en el arbusto al igual que Mark, pero a diferencia de esté Chrysalis amortiguó la caída del humano.

-¡Ups! Lo siento Chrysalis, es por tu bien.

Chrysalis tenía el sueño pesado ya que ella ni se inmutó. La guardia real salía del espeso bosque, buscando la fuente de los ruidos que solo uno de sus reclutas pudo escuchar; eran más de 10 guardias, la tensión se sentía en el aire, tanto el changeling como Mark sudaban lentamente de los nervios, la guardia buscaba meticulosamente por todo el lugar, hasta que se toparon con algo.

-¡Por todos los ponis!

-¿¡Que pasa, recluta!?

-¡Miren esto!

-¿¡Qué!?

-¡Por la mismísima princesa Celestia!

-¿¡Quien haría tal barbarie!?

-¿¡Y quién podría hacerle esto a una bestia como esa!?

Los guardias se habían topado nada más y nada menos que con los restos de la manticora que Mark había dejado atrás, al haber pasado varias horas, los restos apestaban y estaba rodeado de moscas; esta imagen para los pony no fue nada agradable, los guardias no estaban acostumbrados ver este tipo de escenas, algunos empezaron a palidecer poco a poco.

-¡Debemos intensificar la búsqueda!-gritó uno de ellos.

-¡Si, señor!

Entonces otro guardia llegó corriendo al lugar.

-¡Señor!

-¿Qué ocurre, soldado?

-El grupo B dice que vio extraños seres corriendo a los alrededores, al igual que el C, aunque el grupo aéreo no pudo verlos…

-¡Tenemos que seguirlos cuanto antes! ¡No podemos dejar que esos monstruos anden libres!

-¡Si, señor!

-¡Todos, síganme!

Mark y el changeling suspiraban del alivio, la guardia se iría de ahí por fin…

-(Al parecer esos changelings no son tan inútiles como pensaba, después de todo consiguieron llamar su atención)- pensaba para sí mismo el humano

Aunque no todo sale como uno lo espera…

-¡Excepto tú, soldado! ¡Tú cuidaras la escena del crimen!

-¡Como ordene, señor!

-(¡Me lleva la tostada!)- se maldecía el humano

Y así pasaron los minutos, el changeling y el humano escondidos mientras que el guardia se mantenía frente al cadáver descompuesto de la manticora. El guardia mantenía su posición, estaba totalmente concentrado en su tarea, aunque no era cosa fácil, el olor era horrible, las moscas no paraban de llegar y los fluidos empezaban a escurrir de aquella bestia.

-Tranquilízate, tranquilízate, tranquilízate…- se repetía para sí mismo el guardia.

-Solo es un cuerpo descompuesto…

-Nada más que eso…

-Y solo tiene asquerosos fluidos sobre él, nada de qué preocuparse je, je…

-Y sus vísceras las tiene por fuera…

-Está bañado en sangre…

-Y las moscas se lo están carcomiendo…

Poco a poco el guardia perdía su posición.

-Creo… creo… ¡creo que voy a vomitar!

El guardia corría en círculos, desesperadamente, buscando un lugar donde descargar su "desayuno".

-(Aquí no, aquí no, aquí no, por lo que más quieras aquí no, estúpido poni)

Entonces el guardia vació absolutamente todo lo que tenía sobre el primer arbusto que encontró.

-(¡Hijo de tu yegua madre! ¡Me las pagarás, caballito bueno para nada! ¡Suficiente tenía con las flemas de Chrysalis! ¡Ahora estoy bañado con sobras de pasto procesado!) -Mark no dejaba de maldecir su mala suerte

-Uf. Creo que ya estoy bien… ¡Pero qué demonios!

El guardia pudo observar unos ojos que no le quitaban la mirada de encima, Mark había sido descubierto.

-En fin… ¿Qué caso tiene seguir aquí?

Un puñetazo salió disparado del arbusto, el poni solo pudo contemplar estrellitas mientras perdía la conciencia.

-¿¡Pero qué has hecho!?-exclamó el changeling, saliendo de su escondite

-¡Me había descubierto! No tenía opción.

-¿Y ahora que hacemos, monstruo?

-La lógica solo me dicta solo una cosa, mi pequeña mosca.

-¿Qué cosa?

-¡Correr! ¡Correr como si no hubiera un mañana!

Entonces Mark cargó de inmediato a la reina y junto con el changeling, salieron disparados del lugar.

Mark y el changeling llevaban rato corriendo, los arboles poco a poco se iban disipando, al poco de unas horas el paisaje iba cambiando; los arboles iban siendo sustituidos lentamente por extensas praderas y para su buena suerte no se habían topado con más grupos de guardias, los changelings restantes habían cumplido con su papel. Mark considero oportuno parar.

-Suficiente, déjame tomar un poco aire…

-Creo ya no tendremos problemas, monstruo.

-Solo dime Mark, pequeña mosca; por cierto, llevamos rato corriendo y ocultándonos y todavía no se tu nombre.

-Mi nombre es Chryl Larbie mons… Mark.

-Así que Larbie ¿eh?

En ese momento algo empezó a moverse por la espalda de Mark, Chrysalis por fin había despertado de su largo sueño; la reina changeling abría sus ojos lentamente, y lo primero que observo fue que ella se encontraba encima del humano, esto hizo que ella abriera los ojos de repente.

-¿¡Por qué rayos estoy encima de ti, mono!?

-Por fin despertaste… ya era hora, reinita.

-¡Mi reina, por fin despertó!

Chrysalis volteó de repente a ver de dónde provenía la segunda voz.

-¿¡Tú!?

-Si mi reina, su leal súbdito reportándose a su servicio.

-¿¡De qué me perdí!?

FIN DEL CAPITULO

¿Qué fue del resto de los changelings?

¿Everfree los recibirá con los brazos abiertos?

¿A Mark lo seguirán bañando con asquerosos fluidos?

¿Chrysalis podría poner un negocio con su baba curativa?

Descúbranlo en el siguiente capitulo