Capítulo dedicadoa todos los que han seguido esta historia y de que de alguna u otra manera han aportado su grano de arena a ella, felicitaciones a los que se dieron cuenta de lo que en realidad estaba sucediendo y gracias a los que la comentaron, no es mi proridad conseguir reviews, pero el recibirlos me halaga mucho.


Capítulo 7: Consecuencias del primer Jagan

Vladimir Fudow no podía creer que se había deshecho del terrible pelirrojo, había tenido una férrea resistencia por parte del chico, su fuerza y velocidad eran considerable y tenía un gran sentido táctico, pero no era rival para su precognición, gracias a esa milenaria habilidad ha hecho sucumbir a muchos enemigos a través de su historia, pero al final logró salir victorioso; le daba placer observar esos ojos azules inexpresivos y sentir la piel fría del cuello del muchacho al comprobar que las pulsaciones de la arteria carótida habían cesado, pero en un instante toda esa calma que sintió el mortífago al haber vencido, desapareció abruptamente.

El cuerpo del muchacho empezó a dar violentas sacudidas y ambas manos del muchacho le tomaban las muñecas con una fuerza aterradora, la belleza del rostro del chico se transformaba en una monstruosa visión, los ojos se salía de las cuencas del muchacho, la piel se rajaba y dejaba escurrir por ella la sangre que aún quedaba en el cadaver, el chico de alguna manera se había vuelto en un Inferi.

Fudow no tenía la capacidad de moverse o gritar, estaba arrodillado junto al Inferi pelirrojo indefenso como nunca había estado en su vida, a su alrededor estaba todo oscuro, esperaba que alguien lo viniese a auxiliar pronto, aunque nunca le ha gustado pedir ayuda, pero la situación ahora si que lo ameritaba, todo se volvió más desesperante y horrorozo cuando la criatura se abalanzó encima suyo y le sacaba a mordidas su piel, el Inferi iba a acabar con él, pero la realidad se le vino de golpe, nunca había estado arrodillado junto con un Inferi, se encontraba de pié inmovil con un gran dolor en las costillas, se había despertado de la madre de todas las pesadillas que había tenido.

-Solo un minuto, ¿tuviste un sueño agradable?- dijo simplemente Ronald Weasley, que se encontraba delante del paralizado mortífago, el chico tenía una de sus manos sujetando su varita y con la otra se revolvía el cabello, -Espero que aprendas a diferenciar un sueño de la realidad, imbécil- agregó el chico riendose con una carcajada burlesca.

El mortífago ni siquiera podía hablar, de seguro después que el muchacho lo hiciera entrar en trance, le mandó una de esas flechas plateadas que el chico sabía lanzar tan bien, evidentemente tenía más de algún hueso roto de su parrilla costal, lo que sabía Fudow es que ese trance no era uno cualquiera, por cosas del destino se tuvo que encontrar con el enemigo milenario de su extinta sociedas, con el cual tenía que ajustar cuentas para limpiar la humillación sufrida hace casi 200 años , definitivamente el horrible sueño fue producto de un Jagan, el temido respalndor de los ojos malditos, sello personal de los descendientes de Asclepio y María Noches.

-!Mierda!- dijo el pelirrojo, pues al mirar al callejón Diagon pudo ver que su mejor amigo se encontraba en grandes dificultades, apenas vio a Harry en problemas, decidió correr para ir en su auxilio, pues el cruel hombre de negro y con sombrero, tenía muy complicado al único sobreviviente de la familia Potter.

-Espera...- dijo Fudow, apenas pudiendo pronunciar bien esa simple palabra, sintiendose humillado de que el chico lo haya humillado y más encima emprendiera retirada dejándolo ahí como una basura inservible.

-No te voy a matar, no me ensucio las manos con mierda- dijo el chico con una sonrisa burlesca, -Toma tu leche nene para que te duermas, Desmaius- gritó Ron para aturdir a su oponente, "maldito blando" pensó Fudow, antes de ser impactado por el hechizo, jurando que en el futuro iba a comerse la carne del chico y a beberse su sangre...

OooOooO

Harry Potter luego de separarse de Ron, tuvo que apoyar a los pocos magos del ministerio para poder enfrentar a la amenaza mortífaga, los combates eran un total caos, el ojiverde tenía que ser muy cuidadoso ya que luego que aturdía o desarmaba a un oponente, inmediatamente aparecía otro rival deseoso de acción; el niño que vivió notó que su habilidad en duelo había aumentado considerablemente con respecto al año pasado, dominaba a la perfección los hechizos de defensa básicos y otros más avanzados, además al igual que su mejor amigo Ronald Weasley, podía usar el encantamiento acelerador y aumentar su velocidad, teniendo facilidad al esquivar hechizos enemigos.

-Crucio- escuchó Harry que un enemigo lo atacaba, pero antes de que la ráfaga roja llegara a él y lo torturara, Harry ya tenía preparado su plan de defensa, hizo un nuevo encantamiento acelerador y se movió justo antes de ser golpeado, por lo que así sorprendió al mortífago, ese era el momento para que el chico Potter atacase.

-Bombarda- gritó Harry, aprovechó que cerca de su rival había un local, por lo que el hechizo hizo explotar violentamente el concreto de la pared, la explosión mandó por los aires a su agresor, quién luego de una caída estrepitosa, fue cubierto por los pesados escombros de lo que antes fue la pared de la tienda.

-Vaya, así que Harry Potter sabe dar pelea, me presento, me llamo Amycus Carrow- dijo un mortífago rechoncho y poco agraciado que se disponía a dejar fuera de combate al muchacho, para llevárselo a su señor, que personalmente había pedido acabar con el chico que vivió.

-Dejémonos de tanta palabrería mejor y entremos en acción, Desmaius- gritó el último Potter casi dándole al desagradable sujeto, que para juicio de Harry era puro habladuría, ya que era lento, pues apenas esquivó un simple encantamiento aturdidor.

-Insolente, Avada kedavra- atacó enfurecido el mortífago, pero Harry muy calmado imitó a Albus Dumbledore, y tal como lo hizo el director en su duelo en el ministerio de magia, el pelinegro realizó el encantamiento Petrium locomotor, logrando que una estatua del callejón cobrara vida y se interpusiese a la maldición asesina, el muchacho aprovechando los escombros que quedaron al explotar la estatua, realizó el encantamiento repulsor para enviarle todo el pesado yeso al mortífago que no pudo moverse para esquivar, siendo fuertemente golpeado.

-¿Así que te gustan las imperdonables?- dijo Harry con voz burlesca, mientras el mareado mortífago suplicaba y trataba de forma lenta y débil moverse para escapar, -Crucio- atacó el pelinegro, haciendo chillar como cerdo a su atacante, tal como el año pasado Bellatrix le dijo, estaba ahora deseando y disfrutando caausarle todo el dolor posible a ese repugnante ser, que después de unos 20 segundos perdió el conocimiento, -que poco resistes basura, a mi me torturó el mismo Voldemort a los 14 años y no chillé como una perra- agregó el muchacho satisfecho, pero esa satisfacción de pronto se transformó en rabia y horror.

A pocos metros de él, un hobre vestido con un traje y un sobrero negro, tenía en el piso a Florean Fortescue, el amable anciano dueño de la heladería que en las vacaciones antes de entrar a tercer curso, siempre le obsequiaba un helado a Harry, el cruel mortífago con la varita había hecho una monstruosa parodia del Zorro, un personaje de un programa muggle que Dudley veía por TV, en vez de una Z, el mortífago en el estómago le dibujó al anciano una J, que se teñía de un intenso rojo producto de la sangre, era tan fino y profundo el corte, que Harry notó con horror que incluso por debajo del hombre que se encontraba muerto tendido boca arriba, se escurría la sangre, era evidente que el corte se definió desde adelante, hasta la parte posterior del señor Fortescue, la rabia inundó por completo el juicio de Harry, por lo que decidió acabar con el cruel villano.

-¡Maldito!- gritó Harry fuera de control, mandando encantamientos aturdidores al mortífago que los detenía con un escudo, los encantamientos eran tan fuertes que no podía drvolverlos a su contrincante.

-Harry Potter, el niño que vivió, es un placer conocerte- dijo con tono de burla el mortífago, -parece que piensas que puedes derrotarme, pero estás muy lejos de eso muchachito, aunque reconozco que tienes agallas- agregó nuevamente Jackal con tono burlesco.

-Sagitta argentum- volvió nuevamente a la carga Harry, el mortífago nuevamente lo bloqueó con un escudo, pero la potencia del hechizo logró mostrarle algo, que si se descuidaba podía perder el duelo, el chico no solo era una leyenda, era un excelente duelista pese a ser tan joven.

Jackal contratacó dando violentos golpes con la varita, que Harry reconoció como maldiciones cortantes, el pelinegro consigió leantar otro fuerte escudo, pero después de 5 hechizos, la presión era tanta que el escudo colapsó, una maldición logró levemente herirle el hombro izquierdo, dejándole un profundo corte que al menor movimiento que trataba de dar le hacía doler intensamente, pero Harry no se iba a rendir, el era un Gryffindor y como tal, moriría en combate.

-Sectumsempra- contraatacó Harry, sacando a relucir el hechizo que aprendió en los entrenamientos, Jackal sorprendido de que el muchacho también supiera hacer maleficios cortantes, apenas esquivó la peligrosa ráfaga.

El combate se volvió una batalla feroz, ambos se mandaban potentes maleficios cortantes, que lograban esquivar o bloquear con un escudo, Jackal era superior al muchacho, pero esa desventaja Harry la cubría con determinación y valentía, con eso le estaba dando una batalla muy difícil al peligroso sujeto, Harry pudo notar que el hombre era tan terrible como Bellatrix, pero ahora se sentía más preparado, por lo que iba a dar mas pelea con respecto a la lucha que tuvo en el departamento de misterios.

-Razorum- sacó Harry desesperado ese hechizo, pese a que no lo dominaba bien, salió levemente más rápido y potente que un Sectumsempra, el ojiverde quedó satisfecho cuando la maldición cortó el escudo de Jackal y pudo herirlo aunque no gravemente.

Akabane por el dolor sintió que el hechizo le había lacerado una gran área del pecho, pero la herida pese a que era larga, era angosta y poco profunda, por lo que no comprometió su vida, pero el hecho de que un mocoso le hubiese derramado su preciosa sangre, lo ponía furioso, era el momento de que aprendiera a respetar a Kurodou Akabane, el temido Dr Jackal, concentró su magia en su varita y con la velñocidad del rayo contratacó al muchacho.

Harry notó que de la varita de su enemigo, salía una especie de lazo rojo, la situación parecía una parodia de las chicas que practicaban gimnasia artística, pues parecía que con la varita y el lazo, Jackal mostraba su rutina.

-Protego horribilis- se defendió Harry concentrado, pero notó que la maldición tipo cinta danzaba como un torbellino alrededor de su potente escudo.

-Eso no te va a servir querido, mi lazo sangriento es una variación de la maldición cortante, no tan poderoso, pero si más persistente, después de que tu defensa sea abolida de a poco, el lazo te cortará lentamente en trozitos- explicó Jackal con un rictus en sus delgados labios.

Harry notó que a pesar de que el escudo seguía levantado, la maldición estaba rasgandolo, como si a una tienda de campaña en pie, le hicieran cortes con una navaja, ya cuando gran parte del escudo estaba rasgado, se sentía una brisa de viento dentro del espacio que le daba a Harry la protección, pero el pelinegro se dio cuenta que no era viento del ambiente, sino que provenía de la misma maldición, las suaves ráfagas le estaban causando nuevos cortes, eran más sutiles de los que tenía en el hombro, pero le hacía doler demasiado, instintivamente trató de esconder el cuello para evitar un daño fatal.

Ya cuando el cansancio lo agotó por realizar el hechizo Razorum y por mantener su defensa, el escudo finalmente colapsó, Harry sintió como las ráfagas cortantes producidas por el lazo lo estaban envolviendo en un torbellino del dolor, los cortes eran cada vez más extensos y profundos, Harry ya no tenía fuerzas para repeler el ataque, más encima un corte le dió en la mano en que sostenía la varita, por lo que la soltó, ahora lo único que podía hacer era arrodillarse y tratar de proteger el cuello, pero una voz conocida vino en su auxilio.

-Déjalo, malnacido- gritó un chico pelirrojo al hombre vestido de negro, iba corriendo rápidamente para rescatar a su mejor amigo, mientras corría envió una flecha plateada, que hizo a Jackal tener que cesar su ataque a Harry Potter para poder levantar un escudo y así protegerse del fuerte encantamiento.

-Vaya, otro muchachito bonito de los que me gustan tanto- dijo Jackal después de protegerse del ataque del muchacho.

-Cállate pervertido, voy a cerrarte tu maldita boca, Stunner- gritó el pelirrojo que después de la pelea con Fudow estaba muy cansado, pero no iba a permitir que asesinaran a su mejor amigo, que estaba lleno de cortes en su ropa, por los que salía abundante sangre, Harry estaba en un estado lamentable, apenas se podía parar.

-Así que dominas algo de magia oscura, eres interesante- comentó Akabane luego de esquivar el hechizo, - Dime rojito, ¿qué hiciste con Fudow?- preguntó curioso el mortífago, ya que hace unos instantes vio a su compañero y al muchacho batirse a duelo, pero después ambos entraron al callejón Knocturne a combatir.

-A tu novio le pateé el trasero- dijo Ron con tono de burla, esperaba que el sujeto se enfadase para así tratar de descontrolarlo y buscar el momento de usar otro Jagan.

Jackal no respondió, pues si fue capaz de acabar con Fudow, el chico era un rival de temer, además que los hechizos que el pelirrojo le había enviado eran muy veloces y difíciles de parar, tendría que acabar con rápido, porque podría tener serios problemas con él, Akabane le lanzó un poco de su misma medicina, un potente Stunner que el chico pudo con dificultad esquivar.

Sin decir nada más se batieron a duelo, Jackal y Ron se atacaron con una gran cantidad de flechas plateadas que chocaban violentamente en el aire, Akabane también estaba cansado después del duro duelo con Harry Potter por lo que su velocidad diminuyó y una flecha logró impactarlo, pero antes de caer al suelo hizo un sectumsempra desesperado que logró herir al chico pelirrojo dejándolo doblado de dolor, a pesar que el dolor también era fuerte en su caso, además de una terrible dificultad para respirar, Jackal se puso en pie para dar el golpe final a su adversario, que también algo pudo reponerse para seguir el sangriento combate.

-Desmaius- gritó un hombre que se acercaba para auxiliar a los muchachos, el hombre era castaño y vestía una raída túnica, se trataba del ex-profesor de Defensa de los chicos, el licántropo Remus Lupin.

Jackal pudo esquivar el encantamiento aturdidor, pero no se atrevió a contraatacar, Remus Lupin era un buen mago, una cosa era enfrentarlo en óptimas condiciones, pero ahora estaba gravemente herido y así no tenía posibilidades, por lo que dió un fuerte silbido para que los demás mortífagos viniesen.

Una treintena de encapuchados se dirigieron a auxiliar al comandante del ataque, pero estos a su vez fueron seguidos por los magos del ministerio, dueños de locales comerciales y transeuntes que aun quedaban luchando, nuevamente el caos se instaló en el callejón, Jackal vio a Fudow que venía de manera débil y lastimosa entrando al callejón Diagon, Akabane se pudo escabullir, sujetó a su compañero de armas, para que ambos muy heridos y humillados huyeran mediante la desaparición.

Harry que estaba algo mejor que Ron, se levantó y se puso espalda con espalda con su mejor amigo, sirviendose ambos como apoyo para mantenerse levantados, la verdad es que ninguno ya tenía fuerzas para combatir, pero el deseo mutuo por protegerse, hacía que por instintos lograran sacar algún hechizo que más de una vez le dió a un mortífago, pero fue tanto la sobrecarga, que Ronald estaba tan molido que ni se dio ni cuenta cuando un par de encantamientos aturdidores lo dejaron fuera de combate, ya no estaba Jackal ni Fudow, pero en las tropas mortífagas quedaban fuertes combatientes.

-¡Ron!- gritó Harry, al ver a su amigo perder el conocimiento por el doble encantamiento aturdidor, tenía la región abdominal con aqbundante sangre, Jackal había logrado herirlo con ese maleficio cortante que si bien no fue tan potente, fue suficiente para herir bastante al pelirrojo, Harry que también tenía múltiples cortes, trataba de convocar un escudo alrededor de su amigo para protegerlo, pues el pelirrojo había perdido mucha más sangre que él, después de múltiples intentos el pelinegro logró levantar el escudo y para aumentar la protección en su amigo, se agachó junto a él para cubrirlo si es que algún maleficio pasase la barrera, era su deber, pues si no fuera por su amigo, el mortífago de negro lo habría matado con el lazo sangriento. -Reenérvate- intentó Harry de reanimar a su amigo, pero solo logró que despertara, pues Ron estaba sin energías para levantarse.

De pronto la atmósfera del lugar cambió, una gran cantidad de magos del ministerio apareció, provocando que los mortífagos que quedaban combatiendo, escapasen, después de algunos minutos el frenético ambiente de combate, se transformó en una desolada calle, con las conseciuencias a la vista de un ataque bestial por parte de los mortífagos.

-Vulmera sanentum- empezó a recitar Remus un hechizo de curación, en un herido Ron Weasley, Harry sorprendido no vio solamente como paraba el flujo de sangre que salía por las heridas de su amigo, también vio como estas sanaban rápidamente, el profesor Lupin dio otra sacudida con la varita y el pelirrojo empezó a recuperar su color, ya que por la pérdida de sangre, se instaló una extrema palidez en su rostro, - bien Ron, es todo lo que puedo hacer por ti, tendrás que descansar varios días para recuperarte por completo, ahora Harry me voy a ocupar de ti- dijo con voz amable el merodeador.

-Gracias- fue solo lo que pudo decir Ron, ya que después de todo lo combatido, se sentía como si hubiese sido aplastado por un dragón.

-Bien Remus estoy listo para que me sanes- dijo Harry sonriendo al que fue uno de los mejores amigos de su padre y su padrino.

Remus curó de una forma parecida las heridas de Harry, no eran tan sangrantes como las de Ron, pero eran múltiples, por lo que supuso que el hijo de su amigo, fue atacado cruel y violentamente en combate, pero estaba orgulloso de Harry y de Ronald, ambos sobrevivieron a un devastador ataque y por lo que pudo ver antes de ir a auxiliarlos y en la emboscada final, es que ambos se volvieron muy fieros a la hora de luchar en un duelo mágico; después de curar a Harry, la zona atacada empezó a recuperar la calma, Remus divisó con alivio como Tonks junto a los amigos y familiares de Harry y Ron se acercaban al lugar, Aunque pareciese increíble quien llegó más rápido pese a sus cortas piernas, fue Molly Weasley que quedó blanca como un fantasma al ver en el estado en que sus muchachos quedaron.

-Ron, Harry...- dijo la mujer emocionada, al ver que los chicos estaban sentados juntos en el piso en muy malas condiciones, se inclinó y les dio un suave, pero cariñoso abrazo que le alivió profundamente el corazón, ya que los gemelos cuando fue el ataque imperturbaron la tienda para que nadie pudiera entrar o salir.

-Tranquila señora Weasley, estamos bien- trató de calmar Harry a una sollozante señora Weasley.

-Molly los chicos están bien, la verdad es que pelearon valientemente y todo lo que sufrieron no tiene comparación con la gran ayuda y vidas que salvaron- dijo Remus amablemente a su compañera de armas de la Orden del Fénix.

La señora Weasley se tranquilizó un poco, pero no pudo evitar derramar lágrimas al ver que su hijo menor ni siquiera podía hablar.

-¿Ron querido, que te hicieron esos malvados?- preguntó la madre preocupada a su hijo.

-Molly, tu hijo se batió a duelo con Jackal, ambos quedaron muy heridos después del combate- explicó Remus a una Molly que se tapaba la boca sorprendida, pues Jackal era uno de los más terribles seguidores del innombrable, -Si no fuera por tu hijo, Harry hubiese sido asesinado, Ron combatió tan bien que hizo que Akabane huyera- agregó Remus orgulloso de sus alumnos.

-Así que Jackal se llama el desgraciado, algún día me las pagará- dijo Harry, quién se sentía un poco frustrado de que fuese vencido y que más encima el maldito hiriera a su mejor amigo, que estaba muy débil por haber perdido tanta sangre.

-Harry, Jackal es un ser cruel y despiadado, en el pasado tu Padre apenas pudo salir con vida luego de tener un enfrentamiento con él, no lo busques, el junto a Bellatrix, Greyback, Múlciber, Dolohov y Rowle son los más fuertes y despiadados servidores de Voldemort- comentó Remus tratando de quitarle la idea de venganza a Harry, pues meterse con Akabane significaba dos cosas, dolor y muerte.

Después de un breve momento, el resto de los acompañantes de Ron y Harry llegaron a excepción de las chicas, Fred y Krum que se quedaron en la tienda por orden de Molly y Arthur, Remus ayudaba a caminar a Harry y Arthur ayudaba a su hijo Ron, cuando llegaron a la tienda, las chicas querían abalanzarse contra los muchachos, pero desistieron al ver el lamentable estado en que volvían, los gemelos volvieron a imperturbar la tienda y con un hechizo convovador trajeron sus colchas para que su hermano y Harry pudieran descansar y ser atendidos.

Luego de que los chicos fueron acostados en las colchas vieron a Bill y a Fleur que intentaban entrar a la tienda, George por un instante bajó las defensas para que su hermano mayor y la prometida de este, ingresaran al lugar, la reacción de ellos fue también de sorpresa cuando vieron a Ron y a Harry hechos polvo en las colchas.

-¿Que pasó?, Mamá esos dos están lamentables- dijo Bill, solicitando información de todo lo sucedido y sobretodo queriendo saber que había dejado a Harry y a Ron en tal lamentable estado.

Remus contó lo que el pudo observar de la situación, de como empezó el ataque, cuando vio a los muchachos combatir juntos contra los mortífagos, pero no pudo auxiliarlos porque el se encontraba en duelo; también comentó de que los chicos por el caos tuvieron que separarse, de que vio a Ron y a un mortífago rubio entrar al callejón Kocturne para continuar un duelo, relató de como Harry terminó combatiendo con el Dr Jackal y que si no fuese por Ron que volvió victorioso de su duelo, Harry hubiese sido asesinado, comentó que después de ese duelo, Ron y Jackal terminaron muy heridos y finalmente relató que finalmente pudo ir en auxilio de los chicos, provocando la escapada de Jackal y como los emboscaron los mortífagos que quedaban combatiendo, en donde Ron fue aturdido por un doble encantamiento y Harry tuvo que levantar un escudo para protegerlo.

Todos los que estaban en la tienda estaban sorprendidos, Harry y Ron por lo que Remus contó fueron muy valientes al enfrentarse a los seguidores de Voldemort, además los dos mostraron un fuerte vínculo de amistad que los hizo ayudarse mutuamente sin importar perder la vida con tal de proteger al otro, además estaba el hecho de que consiguieron herir a uno de los nombres más temibles del mundo mágico, el asesino de Okinawa, más conocido como Dr Jackal.

-O sea que el par de idiotas actúo como temerarios sin importar lo que les pudiese suceder- dijo Molly quien mas que sorprendida se encontraba enfadada con su hijo y su mejor amigo por su osada actitud.

-Mamá, no tuvimos opción, acababamos con un mortífago e inmediatamente llegaba otro, además si es que con Harry no nos hubiesemos ayudado, estaríamos los dos con la pata estirada- dijo con dificultad el pelirrojo quien estaba tendido, mientras Hermione le daba la parte del turrón sangra-nariz que tenía propiedades para reconstituir la sangre perdida.

-Señora Weasley, Ron tiene razón, era luchar o terminar muerto, no teníamos opción- argumentó Harry para apoyar a su amigo, el también era ayudado, pero por Ginny, ante la celosa mirada de Víktor Krum.

-Molly los muchachos tienen razón, hasta yo tuve enormes dificultades para llegar junto a ellos y ponerlos a salvo- apoyó Remus a su ex-alumnos, ya viendo que la señora Weasley se calmó, agregó -Creo que lko mejor que podemos hacer es llevar a los chicos a tu casa Arthur, San Mungo debe ser un caos con todos los heridos, lo mejor es la aparición, la red flu debe estar cerrada y los adultos podemos asistir a Harry, Ron, Hermione y Ginny a llegar a casa- explicó el licántropo a su compañero de la Orden del Fénix.

Luego de que Harry y Ron estuvieran en mejores condiciones para ser transportados a La Madriguera mediante la aparición, todos volvieron por esa vía a casa de los Weasley, a excepción de Víktor Krum que volvía a su hogar, la verdad es que el búlgaro se fue un poco molesto ya que Ginny no dejó de estar al lado de Potter cuando estaban en la tienda, pero finalmente Krum apartó esas ideas de su cabeza, ya que en realidad el chico estaba herido y necesitaba un poco de ayuda; las compras escolares nunca fueron realizadas en la visita al callejón Diagon, pero ya Molly se iba a encargar de tener los útiles escolares para sus hijos, Harry y Hermione, lo único que le importaba ahora es que todos regresaron con vida a casa; al llegar con mucha dificultas pudieron subir a los chicos a sus respectivos dormitorios, optaron todos por dejarlos descansar y ya cuando terminó el día Molly mandó a las muchachas para que subieran un poco de comida para los apaleados, Hermione no perdió el tiempo y se ofreció para llevar la comida de Ron, así tenía una excusa para charlar un rato a solas con él y preguntarle más detalles de lo ocurrido.

Hermione subió con una bandeja que tenía un poco de guisado de carne y jugo de calabazas para Ron, al llegar tocó la puerta...

-Pase- dijo Ron con voz débil, era evidente que el pelirrojo se encontraba dormido antes que ella llegara, ya que la habitación estaba oscura, el chico dio tres palmaditas para que la iluminación de su cuarto se hiciera presente.

-Te traje algo de comida- habló Hermione con voz suave, un tanto apenada de que el chico se encontrara un tanto débil después de los combates que sostuvo en el callejón Diagon.

-Gracias, ya estaba sintiendo hambre- contestó el chico sonriendo.

-De nada, siéntate, yo te paso la bandeja- dijo Hermione acercándose a Ron para que este se pudiera acomodar para cenar.

-Voy a ir a buscar mi cena, te acompañaré para comer, no te comas todo, espérame- dijo la castaña saliendo de la habitación, la idea se le ocurrió recién y era una buena forma para pasar un rato más largo con Ron, ya que además de la información del ataque al callejón, quería estar a solas con él para hacerle compañía.

No pasaron ni 5 minutos cuando la chica volvía sonriente con una bandeja para ella también, vio con mucha alegría que Ron no tocó nada de su comida para esperarla a ella, lo cual si que era raro en Ron, pero era un cambio positivo, acercó una silla a la cama del pelirrojo y puso la bandeja en la cama del chico, así estaba más cómoda para cenar y charlar.

Hermione dejó que Ron comiera antes de atacarlo con todo su arsenal de preguntas, pues pensaba que con la cena el chico iba a recuperar un poco más de fuerzas, además de las horas que durmió que evidentemente tuvieron un efecto positivo en él, cuando ambos acabaron, la castaña sacó la bandeja del pelirrojo y se dispuso a preguntar todo lo que su curioso cerebro anhelaba saber.

-Ron, ¿usaste el Jagan cuando luchaste en el callejón?- preguntó la castaña curiosa

-Si, lo utilicé, y si no fuera por él me hubiese ido bastante mal- contestó el chico, Ron le relató con lujo de detalles desde que junto a Harry fueron por el helado, hasta que lo aturdieron con el doble encantamiento...

-Vaya, si que tuvieron acción, ¿como rayos sobrevivieron?- volvió a preguntar Hermione, pero ahora más sorprendida que curiosa por la información.

-Yo creo que fue por instinto y suerte- contestó el pelirrojo sonriendo a la sorprendida chica.

-Cuando escuchamos los ataques, no podía controlar los nervios, estaba muy preocupada- confesó Hermione levantándose de su silla y sentarse en la cama del chico, donde no pudo controlar sus sentimientos y abrazó a Ron con ternura.

-Tranquila, ya todo sucedió- dijo Ron con voz suave, mientras le acariciaba el alborotado cabello a Hermione para reconfortarla.

-Pensé que nunca más iba a verte, cuando saliste de la tienda tuve un mal presentimiento- comentó la castaña que acomodaba su cabeza en el hombro del chico, mientras este le acariciaba con una mano el rostro y con la otra la abrazaba.

-Sabes, yo desde ayer presentía algo malo- confesó Ron mientras reconfortaba a la chica y quedando embriagado por el aroma de la chica.

-Fue terrible Ron, yo quise salir a buscarlos, pero tu padre y los gemelos imperturbaron la tienda y lanzaron hechizos de protección para ponernos a salvo y para protección extra, los chicos hicieron que nos refugiaramos en el sótano de la tienda- explicó Hermione a Ron, mientras se acomodaba aún más en busca de más contacto con el chico, quedándo practicamente recostada al lado de este, pero encima de las cobijas de la cama, -Ese Jackal dicen que es terrible- dijo Hermione que acomodó su cabeza en el pecho del chico.

-Si, es muy hábil y sanguinario ese desgraciado, por poco me mata, pero yo igual lo dejé muy herido- comentó Ron a la castaña.

-¿Por qué no usaste el Jagan en él?- preguntó la chica con curiosidad, puesto que según ella ese era un momento en donde la técnica podía ser útil.

-Porque el desgraciado lleva puesto un sombrero con el ala tan ancha que le tapa los ojos, además que es muy rápido y peligroso, es muy hábil con los maleficios cortantes, si te descuidas simplemente te corta, cuando lo golpeé con un fuerte hechizo, creí que lo había vencido, pero en un instante me pilló con la guardia baja y el muy desgraciado me hirió- relató Ron con amargura, pues si no se hubiese descuidado, quizás habría logrado que atrapasen a ese pervertido y mandarlo a Azkaban.

-Lo importante es que estás bien, ¿te dolió mucho cuando te dió con el maleficio?- preguntó un tanto apenada la chica de que a su amado le hayan causado dolor.

-Si, usa una maldición cortante muy peligrosa y fuerte, aunque como Jackal estaba algo herido no tuvo toda su potencia, pero igual logró hacer que perdiera bastante sangre, si no fuese por Remus que sabía el contramaleficio, hubiese estado peor- relató Ron a una preocupada Hermione.

-Ron, todo se está poniendo muy feo, tengo miedo, no por mi, sino por lo que pueda sucederte a ti y a todas las personas que quiero- confesó la castaña que trataba de consolarse inhalando el varonil perfume del pecho del chico.

-Si, todo se está poniendo feo, pero aún nos tenemos y si luchamos junto a Harry venceremos y todo esto terminará- dijo Ron sonriente, mientras una esperanzada Hermione levantaba su cabeza para mirarlo directamente a los ojos, - además ahora se reforzarán las medidas de seguridad, los bastardos no se volverán a arriesgar, más encima después de que tuvieron que huir con la cola entre las piernas- comentó el chico mientras se perdía en los lindos ojos color marrón de Hermione, no se dieron ni cuenta, cuando iban acercando sus ansiosos labios que desde años anhelaban fundirse en un apasionado beso, pero para mala suerte de ellos, esta no era la noche para comenzar su romance...

-Ron, Hermione, queridos ya es hora para que duerman- dijo una señora Weasley que entró al dormitorio de su hijo, afortunadamente no notó que Ron y Hermione estuvieron a punto de besarse, solo los vio abrazados y un poco sonrojados, pero no le molestó ya que desde hace un tiempo venía sospechando de que estaban enamorados, hecho que quedó confirmado cuando vio a la chica preocuparse por su hijo cuando este enfermó hace unas semanas, la verdad es que se sentía a gusto de que una chica tan responsable y educada se quedara con su hijo, ya que por ningún motivo quería que una chica de mala reputación terminara junto a su Ronnie, además solo quería a Hermione como su nuera.

-Eh, si, señora Weasley ya me estaba despidiendo de Ron- dijo una avergopnzada chica, aunque estaba un poquito frustrada ya que estuvo a punto de probar los labios de la persona que más amaba en el mundo.

-Ya querida, bueno Ronnie, es hora que descanses- ordenó su madre con dulzura.

-Bien, bueno hasta mañana Mamá, hasta mañana Hermione- se despidió el pelirrojo

-Hasta mañana- dijeron Molly y Hermione a la vez, saliendo de la habitación del muchacho para que este pudiera recuperar sus energías.

OooOooO

En un lejano lugar a muchos kilómetros de la casa de los Weasley, Vladimir Fudow estaba descansando luego de su derrota contra el muchacho pelirrojo dueño de la mirada maldita, según lo profetizado hace años por una pitonisa, para esta época tanto el que poseía el Jagan como el que portaba el sello del Voodoo aparecerían en la Gran Bretaña, la última vez que se liberó el sello, María Noches la gran bruja española logró vencer a la mafia de los niños del voodoo, compuesta de shamanes, brujos oscuros especialistas en rituales mágicos y creación de Inferis, Fudow no era un shamán, pero es descendiente de uno de los que fueron exterminados, por lo que fue educado y entrenado para vengar la desgracia de su gente, para ello se le heredó la precognición, habilidad que es exclusiva de su familia, que desciende de la misma pitonisa de Delfos en Grecia, ese motivo doblaba su odio contra el portador del Jagan, ya que Asclepio hace miles de años venció y mató a Herpo el loco, con ese acto le robó el Jagan a su familia, Herpo fue el único hijo de la pitonisa y esta al fallecer le legó sus habilidades, precognición que solo podía pasar a través de la descendencia sanguínea y el Jagan que podía ser obtenido otorgándoselo voluntariamente a cualquier persona digna de poseerlo o tomarlo por la fuerza como lo hizo Asclepio con Herpo.

Como último miembro de la mafia de los niños voodoo, la prioridad para Fudow es encontrar al voodoo king, pero ahora eso no le importaba mucho, ya que su nuevo amo, el señor de las tinieblas, era el mago oscuro más poderoso de todos los tiempos, por lo que Fudow decidió hacer todo lo posible para asesinar personalmente al chico y así recuperar el Jagan.

Estaba el áhora mortífago muy cansado, que solo quería reposar su cuerpo y su dañada mente, pero sabía por sus instintos que debía mantenerse despierto, puesto que el señor oscuro de seguro iba a querer el reporte del ataque efectuado esta tarde, Fudow no se equivocaba, un mensajero estaba tocando su puerta.

-Adelante- dijo el mortífago con voz fría.

-Señor, nuestro maestro solicita la presencia de todos nosotros en el comedor de la casa Parkinson- dijo Gregory Goyle que fue mandado a avisar a Fudow acerca de la reunión.

-Bien Gregory, en 5 minutos estaré ahí- contestó el adolorido mortífago.

-A su orden señor, me retiro- dijo el muchacho robusto.

Fudow para llegar en buenas condiciones decidió beber un poco de poción catalizadora que le quedaba, esa pócima era una joya de los brebajes estimulantes, al beberla podía recuperar nuevamente sus fuerzas, lo malo que es muy dificil de obtenerla y además de este, solo le quedaban un par de sorbos más necesarios como para recuperarse después de un evento agotador, después de beber el hombre rubio salió de su pequeña habitación que se le asignó en la mansión Parkinson y se dirigió al encuantro con su señor.

El rubio mortífago dueño de la precognición, llegó al comedor de los Parkinson, la gran mesa en donde habitualmente comían todos los mortífagos y el señor oscuro fue retirada, ya que todos los miembros estaban en círculo alrededor del maestro de las tinieblas, Vladimir Fudow se ubicó en el único hueco disponible, entre Jackal y Alecto Carrow.

-Huelo a fracaso- declaró lord Voldemort a sus mortífagos, inspirando profundamente, - Les pedí que dejaran reducido a cenizas el callejón Diagon y lo que más quedó reducido fueron nuestras tropas, ya que volvieron menos de la mitad de los que envié a la misión, Akabane quiero una explicación- dijo muy enfadado Tom Riddle.

-Mi señor, habían aurores y funcionarios del ministerio, además los locatarios y compradores se unieron en batalla, al final terminamos en desventaja- comentó Jackal justificando la situación.

-Te desconozco Jackal, ¿te pateó el trasero algún locatario de una tiendecita?- dijo Bella burlesca.

-No mi querida Bellatrix, tuve un difícil encuentro con un auror en el que casi perdí la vida- mintió Akabane mirando de reojo a Fudow, pues ambos omitieron decir que fueron heridos por un par de muchachos, no querían que el señor oscuro se enterara de eso, además que ambos querían personalmente acabar con los chicos y como nadie vio los combates por la gran confusión del momento, optaron por guardar silencio.

-Pues como comandante de una misión parece que no sirves, a mi se me encomendó junto a Rowle y a Yaxley asesinar a Karkarov y me demoré solo unos días- comentó la mortífaga complacida de mostrar que ella es la más capaz de la coacción.

-Suficiente Bella, si tienes problemas de como cumplo mis misiones, arreglemos esto personalmente- dijo Jackal con fría colera comenzando a exasperarse por la actitud de la mujer.

-Está prohibido pelear entre mortífagos, si no cumplen mis ordenes serán castigados- amenazó Voldemort a sus mortífagos, -Voy a ser claro, para la próxima misión no quiero errores, ya que con ese plan aseguraré mi victoria- dijo Tom Riddle de manera rotunda, pues tenía todas sus energías volvada a la nueva misión.

-Descuide señor, tengo ya todo echado a andar con respecto a ese plan, un pequeño amiguito me está ayudando con los preparativos, tenga por seguro que en menos de un año vamos a tener esta nación controlada- comentó Jackal a su amo.

-Bien, está todo claro ya, no quiero tener fallas, con este plan nuestra Orden tenebrosa se encumbrará lo más alto posible, todos nuestros ideales serán acatados en el mundo, ahora mis fieles vasallos, pueden retirarse- ordenó Voldemort.

Después de que el señor oscuro ordenara que se retirasen, Jackal intentó acercarse a Fudow para charlar, puesto que era el miembro de los mortífagos a quien más le tenía confianza, en el pasado trabajaron juntos como cazadores de recompensas, ladrones y asesinos a sueldo por varios países de Europa continental y Asia menor, ya que Jackal tuvo que ir al exilio después de la caída del señor de las tinieblas, puesto que en Gran Bretaña los aurores estaban también tras sus pasos, Akabane ya en el pasillo que conducía a las habitaciones de los mortífagos que alojaban en la mansión Parkinson, pudo alcanzar a su compañero de armas.

-Fudow, tenemos que ser cuidadosos con Bellatrix- declaró Akabane con voz preocupada.

-En que sentido tenemos que tener cuidado con ella- respondió el rubio mortífago curioso por la declaración de su compañero.

-Con respecto a nuestros planes de encargarnos de esos mocosos personalmente, Bellatrix de seguro que va a informar al lord oscuro de la situación, pues además de su más fiel vasalla, es su amante- explicó la situación Jackal al pelilargo mortífago.

-No te preocupes, soy bueno en Legeremancia al igual que tú, si alguien hubiese notado de que nos batimos con esos muchachos lo habrían hablado, personalmente tampoco quiero que nadie mate al pelirrojo, pues quiero hacerlo yo mismo, es la única manera de recuperar el Jagan- confesó el transilvano al oriental.

-Estamos en un trato entonces, yo me encargo de Potter, que es mi nuevo capricho y tú ajustas cuentas con el rojito, pero ahora debes estar más preparado, yo luché con ese chico y es alguien de temer, sabe montar muy bien estrategias para atacar y defenderse en un duelo- dijo el Dr Jackal, aconsejando a su compañero.

-Entonces estamos claro, ya nos repartimos a nuestras futuras víctimas y quedamos en tener cuidado con la adultera de Lestrange, bueno camarada, iré a descansar si es que no tienes otro asunto más que hablar- dijo finalmente Fudow para despedirse de su compinche.

-Anda descansar Vladimir, yo también me iré a mis aposentos- se despidió Jackal, quien también estaba cansado luego de batallar con los chicos de la pasada tarde.

Luego de hacer el pacto de silencio, los dos camaradas se fueron a sus respectivas habitaciones para recupersarse completamente de sus heridas, tenían que tener mucho cuidado con Bella, que practicamente era los ojos, oídos y mano derecha de Voldemort en la Orden tenebrosa, era de saber general que la mortífaga compartía la cama con su amo, incluso siendo que estaba casada con Rodolphus Lestrange, pero cuando el señor de las tinieblas pedía algo, tenía que ser cumplido sin poner peros, de lo contrario el podría castigar severamente o matar al que lo llegase a contradecir, las mortífagas que el malvado mago llevaba a su habitación solo las usaba para satisfacer sus más degenerados y pervertidos deseos.

OooOooO

Ya los días después del ataque habían pasado y tanto Ron como Harry, se recuperaban satisfactoriamente de sus heridas sufridas en el ataque que se perpetuó en el callejón Diagon, a pesar de que había preocupación en La Madriguera, los ánimos no se encontraban tan malos, pues constantemente recibían las visitas de Víktor, Remus y Tonks, cosa que alegraba mucho a los habitantes de la pintoresca casa, a Harry seguía incomodándole la presencia de Krum, pero sabía como aguantarse las ganas de patear al búlgaro cada vez que se acercaba a Ginny, la única persona que se daba cuenta de aquello era Hermione, que como veía a Harry como su hermano menor, podía saber como este se sentía en algunas situaciones.

Las cosas entre Ron y Hermione tampoco habían avanzado mucho, después de casi haberse besado, no volvieron a estar en otra situación así, pero Molly y Ginny notaron algunos sutiles cambios, por ejemplo a veces se sonreían sin ningún motivo, se lanzaban miraditas furtivas y eran más amables de lo normal el uno con el otro, pero aparte de eso no había ninguna señal más, Hermione sabía que Ron no era muy expresivo con sus sentimientos, pero tenía la corazonada que tarde o temprano, iba a haber un momento a solas en donde nadie los interrumpiese, en donde al fin podrían iniciar una relación sentimental.

Fleur, Ginny y Hermione, se encontraban precisamente en la habitación de la pelirroja charlando de algunos temas de muchachas y planificando los detalles del cumpleaños de Harry, aunque sonara increíble solo en el mes de Julio para la familia Weasley habían sucedido una tras otra situación, la enfermedad de Ron y el ataque que vivieron en el callejón, fue un mes muy movido, los Weasley esperaban de todo corazón que el mes de Agosto no viniera tan cargado de emociones.

-Chicas revisemos bien, quienes vendrán al cumpleaños de Harry- dijo Hermione con rostro concentrado, para así ver si los bocadillos que habían preparado con Molly fuesen suficiente para las personas que habían invitado.

-Déjame ver... aparte de todos los que estamos en La Madriguera, confirmaron que venían los gemelos, Hagrid, Remus, Tonks, Víktor, Luna, Angelina, Alicia, Katie , Lee y para desgracia de Ron, escuché decir a mamá que venía nuestra tía abuela Muriel- dijo Ginny con una sonrisita, pues era de saber de todos los Weasley que Ron no le tenía mucho aprecio a Muriel, y tenía mucha razón, la anciana tía no hacía más que criticar al chico cuando venía de visita a La Madriguera.

-¿Por qué Ron no se lleva bien con tu tía?, Bill me ha dicho que con él es muy buena- comentó Fleur intrigada por la mala relación de su cuñado y su tía.

-No se llevan bien porque desde que era pequeño Ron, tía Muriel siempre lo ha regañado y le ha recalcado sus defectos, son muy divertidos porque Ronald siempre se defendía con una grosería, son como perros y gatos, no se soportan, ella siempre ha preferido a Bill y a Percy- declaró Ginny un tanto divertida.

-A mi no me parece muy gracioso que le marquen sus defectos a Ron, siempre ha sido inseguro, eso de las preferencias no me gusta para nada- comentó Hermione un tanto molesta con la tal tía Muriel, y eso que ni siquiera la conocía.

-Vamos Hermione, cambiarás de parecer cuando los veas reñir, el bruto de mi hermano se sabe defender perfectemente- intentó apaciguar una sonriente Ginny a la castaña, -pero es entendible de que defiendas a mi hermano, se nota que te tiene bien enamorada- agregó Ginny riendose a carcajadas.

-¡Ginny!- éxclamó la castaña sonrojada, pues además de Ginny, Fleur se doblaba de la risa por la reacción de la chica y de como se puso como un tomate cuando la pelirroja le hizo el comentario.

-Guau, así que todas seremos futuras cuñadas, ¡felicitaciones Hermione!- comentó Fleur sonriente, -si quieres buscamos un momento para ti y Ron a solas en la fiesta de Harry- agregó la francesa guiñándole un ojo a la chica.

-Eh, si... se los agradecería chicas- contestó Hermione muy ruborisada y cohibida.

-Podemos distraer a mi madre e incluso para que tengan tiempo para salir al jardín y tener una velada romántica a solas- propuso Ginny con risa pícara.

-Si, es buena idea, gracias- contestó Hermione un poquito incómoda, pues era más tímida que Ginny y Fleur para estos asuntos, su nula vida amorosa solo se resumía a un beso con Víktor Krum, mientras que las chicas tenían bastante más experiencia en citas, la meor de los Weasley sin todavía cumplir los 15 años, ya había tenido dos romances y ahora estaba siendo cortejada por un serio pretendiente, -Bueno, cambiando de tema, ¿Neville confirmó si iba a venir?- preguntó la castaña.

-Se comunicó con Ron por lechuza, le comentó que iba a venir, pero con compañía, puesto que su abuela está en Irlanda y se está quedando en casa de Susan Bones, cuya madre es amiga de la abuela de Nev, Hannah Abott también está con ellos, así que le dije a Neville que no había problema, puesto que conocemos a las chicas de las reuniones del ED- respondió Ginny a su amiga a castaña.

-Bueno, será un poco más de gente, pero si nos levantamos temprano, alcanzaremos a preparar más bocadillos, que más el pastel que va a hacer tu madre y las bebidas que van a traer Fred y George, tendremos comida de sobra- dijo Hermione sacando cuentas, pues quería todo perfecto para el cumpleaños de su "hermano menor".

-Si además agrega una caja gigante de chocolates y cosas para picar que va a traer Víktor, en realidad son dos, pero ustedes saben como es él, encuentra muy gracioso a Ronald y una caja se la trae para él solo- comentó la pelirroja sonriente.

Fleur y Hermione se lanzaron una mirada cómplice, ambas sabían perfectamente que Víktor le traía presentes a Ron porque sabía que era el hermano que cuidaba más celosamente a Ginny, además que después de lo ocurrido en el callejón, el bulgaro quería evitar a toda costa tener problemas con el chico, ya que por lo que escuchó su futuro cuñado demostró mucha habilidad con la varita en sus enfrentamientos, Krum no era cobarde, pero tampoco tonto como para meterse con alguien tan terrible como Ronald.

-Chicas, ¿están seguras de que nadie más vendrá?- preguntó una escéptica Hermione.

-No Hermione, descuida, esos son todos los invitados- respondió Ginny a su planificadora amiga.

-Bien, entonces ya que tenemos los invitados y lo de la comida resuelto, hay que ver lo que haremos para divertirnos, yo opino que como somos hartos chicos y chicas, deberíamos hacer algo bailable, acá en la casa hay un tocadiscos y escuché decir a Tonks que tenía una gran colección de música bailable, así además preparamos el momento para que Hermione tenga su momento romántico con Ron- dijo alegremente Fleur.

-Apoyo la idea, así matamos dos pájaros de un solo tiro- replicó Ginny alegre

-También me gusta la idea- dijo una sonriente Hermione, pues Ginny y Fleur le estaban demostrando ser muy buenas amigas, la anterior imagen que tenía de Fleur se quebró totalmente, pues la chica era en realidad una persona de muy buen corazón, ahora Hermione pensaba que en realidad antes no le tenía mucho aprecio porque Ron practicamente babeaba cuando la veía en cuarto año, pero la castaña notó que en ese sentido Ron estaba cambiado, y de forma positiva.

-Lo bueno de todo esto es que las medidas de seguridad en las casas de las personas del mundo mágico aumentaron, eso nos da mayor tranquilidad, aunque después de la pateadura de trasero con que se fueron los mortífagos del callejón, dudo que estén preparando algo para tan luego- comentó Ginny con voz tranquila.

-Francamente Ginny, tienes la misma boca que tu hermano- comentó riendo Hermione, -pero tienes razón, yo también estoy más aliviada de que tu papá realizó el hechizo fidelio en mi casa, así me siento más tranquila- agregó Hermione satisfecha de que Ron le haya pedido a su padre protección para su familia, ultimamente su pelirrojo estaba mostrando muchos detalles con ella, aunque no habían dejado de tener sus habituales discusiones, claro que ahora terminaban riendo, en vez de rojos de furia como antes solían hacerlo.

Ya después de planificar lo que sería la mejor fiesta de cumpleaños que Harry tendría en su vida, Fleur se marchó al dormitorio que antes era de Percy para poder descansar, Ginny y Hermione también tenían la intención de dormirse, pues quedaron en levantarse temprano junto a Molly y la chica francesa para preparar más bocadillos y así tener abundante comida para los invitados, ya vencidas por el agotamiento de planificar la fiesta, las chicas se durmieron de manera rápida.

Ya cuando todos los que habitaban La Madriguera estaban dormidos, Ron y Harry salían en silencio de sus respectivas habitaciones, los chicos habían acordado empezar a entrenar Defensa por las noches, una vez que sus cuerpos sanaran de sus heridas, salieron sigilosamente de la casa y Harry propuso que entrenaran en el mismo lugar en donde días atrás el último de los Potter practicó maleficios cortantes.

Los muchachos se turnaron para enseñarse lo que sabían, Harry le mostró los maleficios cortantes a Ron, pero al pelirrojo solo le salía el Sectumsempra, que al cabo de poco tiempo lo dominó a la perfección, con Razorum no tuvo ningún resultado, intentaba hacerlo pero no le salía el hechizo, pero el pelirrojo de conformó con solo saber Sectumsempra, pues era muy efectivo y letal.

Ron a Harry le enseñó el Stunner, que era una variación oscura del encantamiento aturdidor, pero si en la persona no se usaba el Reenérvate en un lapso de 1 minuto, la víctima corría el riesgo de morir; los chicos se dedicaron a levantar escudos, para así con los hechizos tratar de destruírlos, habían logrado hacer escudos tan potentes, que tardaban un buen momento para lograr destruírlos; por la fuerza de los hechizos, los chicos prefirieron no practicar duelo, pues algo podía salir mal y uno de ellos quedar heridos, los escudos los dejaban flotando en el ambiente, los muchachos sentían como si con los hechizos intentaran quebrar un vidrio flotante.

Para rematar el entrenamiento de esta noche, a harry se le ocurrió que intentaran aprender a usar el maleficio Imperius, se turnaban para echarse el maleficio, a los dos no les costó realizarlo y tampoco tuvieron problemas para aprender a resistirlo.

Ya agotados de practicar, decidieron ir a dormir, pues mañana tenían la fiesta de cumpleaños que a Harry las chicas y Molly le estaban preparando, no tuvieron problemas para llegar a sus dormitorios, pues aprendieron ambos con las notas de la abuela de Ron, algunos simples hechizos para ser sigilosos y eso a futuro les iba a servir bastante cuando ambos quisieran ingresar al cuartel de Aurores.

Ron se despidió de Harry que dormía en la que fue la habitación de los gemelos, que estaba más abajo que la suya que se encontraba en el ático de la casa, el pelirrojo a pesar de que estaba cansado, no pudo evitar pensar en Fudow y en Jackal, ambos eran rivales temibles y muyu crueles, Ron ternía un presentimiento de que algún día iban a verse las caras nuevamente, pero para esa ocasión iba a estar más preparado junto a Harry, así le darían su merecido a esos tipos para mandarlos a prisión, donde se merecían estar; Ron además pensaba sugerirle a Harry incluir a Ginny y a Hermione en los entrenamientos nocturnos, pues las chicas deberían estar preparadas para luchar, además Ron pensaba que sería genial pasar un rato extra con Hermione, con la chica castaña en su mente y con la idea de pasarla bien con ella en el cumpleaños de Harry, Ron se fue quedando dormido en un profundo sueño.

Continuará...


Otro capítulo movido, en el próximo va a ser la fiesta de cumpleaños de Harry, el viaje de retorno a Hogwarts (por fin!) y una que otra sorpresa.

En el próximo alguien le va a dar dolores de cabeza a Hermione... no adelanto más, ya deje algunas pistas.

Hizoka gracias por tu ayuda en la edición, ahora te pasé la mitad final del capítulo (lástima que en la primera mitad fue donde hubo más acción ahora jejeje).

Cambié la foto de mi profile (que novedad), en ella salen Jackal con Fudow en la parte superior, y Harry con Ron en la parte inferior, espero que les sirva para imaginarse mejor la historia.

Saqué un fic de drama que se llama me dueles en los labios, lleva 2 cápítulos, no tiene tanta acción cono este, pero igual tiene sus cositas interesantes, denle una oportunidad.

Se agradecerán review, críticas constructivas, sugerencias o cualquier cosa que me quieran comentar.

Gracias por su atención.

Adiosín muchachotes y muchachotas

Se despide Masaki Kurusu